• Producción de bilis y otras enzimas (proteínas) digestivas.
  • Control de infecciones.
  • Producción de proteínas que ayudan a la coagulación de la sangre.
  • Metabolismo del colesterol.
  • Almacenamiento de glicógeno que sirve de combustible a los músculos.
  • Mantención y regulación de los niveles hormonales.
  • Metabolización de medicamentos, alcohol y otras drogas.

Considerando todas las funciones del hígado, no es sorprendente que las enfermedades hepáticas alteren todas las demás funciones del cuerpo. Una de las enfermedades más importantes del hígado es la cirrosis. La cirrosis es la consecuencia de un daño acumulado en el hígado, habitualmente durante varios años, que se caracteriza por la acumulación de fibrosis (“cicatrices”) en el tejido hepático y disminución del tejido hepático funcionante. Estos cambios del hígado interfieren con la estructura y funcionamiento normal del hígado, ocasionando serias complicaciones en la circulación de la sangre a través de dicho órgano y en sus funciones.

Existen numerosas causas que pueden desencadenar la cirrosis hepática, entre las principales están:

  • Virus de hepatitis B, hepatitis C, y hepatitis D.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Hígado graso no alcohólico (también llamada esteatohepatitis no alcohólica): Condición frecuente en la población general, asociada a diabetes y obesidad.
  • Enfermedades autoinmunes: Hepatitis autoinmune y cirrosis biliar primaria.
  • Enfermedades hereditarias o congénitas como:
    • Hemocromatosis, en la cual se acumula hierro dentro del hígado dañando el tejido.
    • La enfermedad de Wilson, la cual es causada por una alteración en el transporte del cobre, acumulándose en el hígado y en otros tejidos.
  • Obstrucción prolongada del conducto biliar, como la colangitis esclerosante.
  • Ausencia de proteínas específicas o enzimas para metabolizar diferentes substancias en el hígado, como la deficiencia de alfa 1-antitripsina.
  • Ciertas enfermedades del corazón (insuficiencia cardiaca).
  • Reacción severa a drogas o medicamentos.
  • Exposición prolongada a agentes tóxicos en el medio ambiente.

Sí. La mayoría de las veces las causas de la cirrosis se pueden identificar:

  • En caso de cirrosis alcohólica: Antecedentes de consumir alcohol regularmente o en exceso, cambios físicos o de conducta y una biopsia del tejido hepático.
  • En caso de hepatitis: Exámenes de sangre para detectar el virus u otros marcadores específicos de la enfermedad, imágenes y biopsia hepática entre otros. La biopsia hepática es una muestra del tejido del hígado que se obtiene bajo anestesia local.

Muchas personas que ingieren alcohol en cantidades excesivas desarrollan cierto grado de daño al hígado, pero no necesariamente lleva a la cirrosis hepática. Entre aquellos individuos que consumen entre 200 y 400 mL de alcohol diariamente por un período de 15 años o más, aproximadamente una tercera parte desarrollará cirrosis hepática, otra tercera parte desarrollará hígado graso y el resto tendrá problemas hepáticos leves. En general, mientras más beba y mientras más frecuente y regularmente lo haga, mayor será la probabilidad de que termine desarrollando cirrosis hepática. El alcohol por sí sólo en cantidades excesivas es un tóxico que puede causar cirrosis. Sí. Los individuos que ingieren alcohol socialmente también pueden desarrollar cirrosis. Los factores que contribuyen al desarrollo de la enfermedad son:

  • Cantidad de alcohol consumida.
  • Frecuencia con que se consume alcohol.
  • Factores genéticos o hereditarios.
  • Estado físico y nutricional.

No se saben las razones por las que algunos individuos son más propensos que otros a los efectos del alcohol. Las mujeres toleran peor el alcohol que los hombres. Muchos investigadores creen que la razón de esto es que los hombres tienen una habilidad mayor que las mujeres para metabolizar y eliminar el alcohol. Investigaciones indican que las mujeres, aún consumiendo menos alcohol que los hombres, desarrollan cirrosis más frecuentemente que los hombres.

Algunos pacientes con hepatitis crónica viral desarrollan cirrosis, Hay 5 tipos conocidos de virus causantes de hepatitis.

  • La hepatitis aguda de tipo A y la hepatitis E no llevan a la hepatitis crónica (se han descrito casos excepcionales de hepatitis E crónica en pacientes inmunosuprimidos, pero no es lo habitual).
  • La hepatitis tipo B aguda lleva a una infección crónica en el 5% de los pacientes adultos. En una minoría de estos pacientes, la hepatitis crónica progresa a cirrosis.
  • La hepatitis aguda tipo D afecta sólo a individuos previamente infectados con el virus de la hepatitis B.
  • La hepatitis aguda tipo C se convierte en crónica en aproximadamente 80% de los adultos infectados. Una minoría de estos pacientes (20 – 30%) progresará a cirrosis hepática en un período de varios años (10 a 30 años).

El principio de la cirrosis es por lo general silencioso siendo muy pocos los síntomas específicos. A medida que se acumula el daño en el hígado, pueden aparecer los siguientes síntomas:

  • Pérdida de apetito.
  • Malestar general.
  • Náusea y vómitos.
  • Pérdida de peso.
  • Aumento del tamaño del hígado.
  • Ictericia o coloración amarilla de la piel y la parte blanca de los ojos, debido a la acumulación de la sangre cuando el hígado no es capaz de eliminar bien la bilis.
  • Prurito o picazón.
  • Ascitis o acumulación de líquido en el abdomen.
  • Vómitos con sangre, por ruptura de venas (várices) en la parte baja del esófago.
  • Encefalopatía o cambios del estado de conciencia, los que pueden ser sutiles (confusión) o profundo (coma).

El diagnóstico de la cirrosis puede ser inesperado. Una persona puede presentarse al médico con síntomas que no aparezcan de enfermedad hepática y luego de un examen físico y análisis de sangre descubrir que tiente cirrosis. El tratamiento para la cirrosis depende del tipo de cirrosis que padezca la persona, el tiempo que haya durado la enfermedad y el daño permanente que haya sufrido el hígado. Algunas veces el daño que sufren el hígado se puede corregir si se encuentra la causa específica de la cirrosis y se da el tratamiento adecuado.

  • En el caso de la cirrosis alcohólica, la abstención total y una dieta balanceada son partes importantes del tratamiento.
  • En el caso de la cirrosis secundaria a hepatitis viral, se usan medicamentos para aumentar la respuesta del sistema de inmunidad contra el virus, como el interferón.
  • En casos de cirrosis causada por hepatitis autoinmune, los corticosteroides solos o combinados con la azatioprina pueden ser un tratamiento efectivo.
  • En los pacientes cirróticos con ictericia, el tratamiento suplementario con vitaminas liposolubles pueden ayudarlos.
  • En el caso de la enfermedad de Wilson, se eliminan las cantidades excesivas de cobre en el organismo por medio de medicamentos.
  • En la hemocromatosis, se elimina el exceso de hierro por medio de flebotomías (extracción de sangre).
  • Muchos tipos de cirrosis requieren un trasplante de hígado cuando la insuficiencia hepática está avanzada.

Las complicaciones de la cirrosis incluyen la ascitis, la encefalopatía hepática y la hemorragia por ruptura de várices esofágicas.

  • La ascitis es tratada reduciendo la ingesta de sal más la administración de diuréticos. En algunos casos es necesaria la evacuación directa de grandes cantidades de líquido en el abdomen por medio de un catéter a través de la pared abdominal, también llamado paracentesis.
  • El tratamiento del coma hepático o principio de coma (encefalopatía hepática) requiere medicamentos específicos, reducir la ingesta de proteínas y el control de la hemorragia digestiva.
  • El tratamiento de las hemorragias por las várices esofágicas incluye tratamientos endoscópicos como la ligadura o escleroterapia (inyección directa de una sustancia química que destruye la várice en su interior) y otros tratamientos como medicinas que disminuyen la tendencia a sangrar, compresión de una várice sangrante por medio de balones inflables especiales y un procedimiento llamado shunt protosistémico intrahepático transyugular (TIPS).

La responsabilidad del hígado por el funcionamiento adecuado de todo el organismo es tan grande que una enfermedad crónica del hígado puede modificar las respuestas de su organismo a una variedad de enfermedades. El funcionamiento anormal del hígado en la cirrosis puede:

  • Afectar la dosis de medicamentos requeridos para el tratamiento de otras enfermedades.
  • Modificar el tratamiento de la diabetes.
  • Afectar la respuesta del organismo a las infecciones.
  • Alterar la tolerancia a procedimientos quirúrgicos.

Los pacientes con cirrosis son propensos a desarrollar infecciones bacterianas, trastornos en el funcionamiento del riñón, úlceras estomacales, cálculos en la vesícula, cierto tipo de diabetes y cáncer del hígado.

El tratamiento de la cirrosis hepática con adherencia adecuada a las recomendaciones de su médico puede llevar a una mejoría de los síntomas, con lo que el paciente puede llevar una vida y actividades normales. Cuando la cirrosis no es descubierta a tiempo, el pronóstico puede ser menos favorable con respecto a tener una mejoría y las complicaciones como la ascitis y la hemorragia son más frecuentes.

  • No beba en exceso. Evite el uso de bebidas alcohólicas. El alcohol destruye las células del hígado. El grado de regeneración de las células del hígado varia de persona a persona. Un daño previo al hígado por virus desconocidos o sustancias químicas pueden afectar el proceso de regeneración.
  • Siga una alimentación balanceada, mantenga un peso adecuado, coma frutas y verduras; y haga actividad física regular.
  • Busque ayuda médica. Manténgase bajo cuidado médico si desarrolla una hepatitis viral hasta que su mejoría esté asegurada.

El hígado es un órgano grande, con gran reserva funcional, capaz de seguir desempeñando sus funciones vitales aunque esté dañado. También tiene la capacidad de repararse a sí mismo en cierto grado. Las células que mueren pueden se reemplazadas por otras nuevas. Si la causa de la cirrosis puede ser eliminada o controlada, esta capacidad del hígado permite que se logre cierta mejoría y puede permitir desempeñar una vida normal. La enfermedad hepática alcohólica comprende una serie amplia de manifestaciones que abarca un amplio espectro, desde un hígado graso asintomático hasta hepatitis alcohólica y cirrosis hepática descompensada con ascitis, hemorragia digestiva por várices o encefalopatía. Generalidades Si bien la mayoría de las personas toma alcohol.

La encefalopatía portal o hepática es una complicación de la cirrosis hepática. Se manifiesta como somnolencia, desorientación, alteraciones del sueño o cambios de carácter. La cirrosis biliar primaria es una enfermedad de tipo autoinmune que afecta la vía biliar. Es de lenta progresión y tiene tratamiento específico.

Alguien necesita Rifaximina en Chile?? No deben perder las esperanzas,existe un preparado natural con muchísimos años de creado en Alemania,son muchas las personas en varios países que se curaron y quien lo tiene,brinda testimonios de las curas. Yo soy de MÉXICO Y CURÉ MI CIRROSIS CON ÉSTE TRATAMIENTO.Existe un Facebook cura de cirrosis Maria L Gonzalez. Reciban mis saludos

hola jorge.como esta comonos contactamos para que meds informacion sobre el producto. mi correo es edgarangu@hotmail.com Hola Jorge buena noche me llamo Oswaldo y te pediria el favor informarme el link o como contacto las personas que dices que curaron tu cirrosis te agradezco enormemente.

Hola señor por favor necesito ayuda urgente para mi marido hace 1mes le descubrieron sirrosis hepática congenita estamos destrozados ya que somos de escasos recursos y hemos sufrido mucho por no tener acceso a una salud de calidad hemos sido desnigrado como personas por favor ayúdenos de antemano muchas gracias este es el mail de la señora malugonza77@hotmail.com es de uruguay

mi suegro se curo de la hepatitis b y de la cirrosis hace 5 años ya con el preparado de esta señora como se llama el trataiento y donde lo adquirio

Hola mi papá tiene eso quiero saber jorge, hola. pudes decirme que remedio natural cura esta enfermedad, xfavor respondeme.mi correo es… coty.guarda@gmail.com

Jorge Ramos Me puedes mandar el tratamiento alemán para la cirroces Yo perdi a mi padre hace 18 días solo les digo a las personas q tienen esa enfermedad q buscan la cura xq está enfermedad es muy dolorosa para la familia y para el paciente xq cuando hay hemorragia es traumatico q nunca se puede olvidar solo les digo q se cuiden mucho bendiciones para cada uno de las personas q tiene esa enfermedad.

levitra acelera el corazon

levitra bayer precio españa

hay levitra generico en mexico

Tipos de hepatitis La hepatitis A y E son causadas generalmente por la ingestión de agua o alimentos contaminados. La hepatitis B, C y D se producen de ordinario por el contacto con humores corporales infectados. Son formas comunes de transmisión de estos últimos la transfusión de sangre contaminada, los procedimientos médicos invasores en que se usa equipo contaminado y, en el caso de la hepatitis B, la transmisión de madre a hijo en el parto o de un miembro de la familia, así como por contacto sexual.

La afección puede remitir espontáneamente (tipo A y E) o evolucionar hacia una fibrosis (cicatrización), cirrosis o cáncer de hígado. Los factores de riesgo para sufrir hepatitis, la severidad del daño, el tiempo de evolución de la enfermedad y el pronóstico de la misma, dependerá del tipo de hepatitis que presente cada individuo.

Los fármacos son una causa común e importante de enfermedades del hígado. Son responsables de estas enfermedades, que se denominan hepatotóxicos, que a su vez, se dividen en: hepatotoxinas intrínsecas, que son dependientes de la dosis, predecibles y responsable de una alta incidencia de daño tóxico en el hígado, y las heptotoxinas idiosincráticas que causan enfermedades en individuos expuestos, por hipersensibilidad o metabolismo de los fármacos. Los fármacos pueden causar patologías del hígado como: esteatosis, granulomas hepáticos, hepatitis aguda, hepatitis crónica, colestasis, oclusión de vena central y necrosis aguda.

Además, el alcohol es uno de los causantes de enfermedades tóxicas al ser una hepatotoxina, el daño en el hígado se relaciona con su consumo diario. Al no existir un límite seguro de la ingesta, para contrarrestar los efectos del etanol, se debe evitar su consumo o reducirlo al máximo. La toxicidad del etanol se origina al metabolizarse en el organismo, produciéndose una disociación de acetaldehído; generación de especies reactivas del oxígeno, que causan daño oxidante a los hepatocitos y activación de la respuesta del retículo endoplasmático al estrés en los hepatocitos.

Las lesiones alcohólicas del hígado pueden provocar daños irreversibles o reversibles. Por ejemplo: esteatosis (acumulación de grasa en hepatocitos es reversible), hepatitis alcohólica aguda (puede conducir al desarrollo de la necrosis focal de los hepatocitos), fibrosis hepática y por último, cirrosis. En definitiva, dependiendo de la patología que presenta el paciente, afectaría no solo al correcto funcionamiento del órgano, sino también, al metabolismo y distintas funciones que son vitales para la vida humana.

Stevens A, Lowe J, Scott I. Patología clínica. 3ª Edición Ed. Manual Moderno, México 2011. La enfermedad hepática crónica en el contexto clínico es un proceso de la enfermedad del hígado que implica un proceso de destrucción progresiva y la regeneración del parénquima hepático que conduce a fibrosis y cirrosis.

Se refiere a la enfermedad del hígado que persiste durante un período de seis meses. Se compone de una amplia gama de patologías hepáticas que incluyen la inflamación (hepatitis crónica), cirrosis hepática y carcinoma hepatocelular. La etiología de la enfermedad hepática crónica abarca una amplia gama de anomalías congénitas o adquiridas de la red bioquímica hepatocelular.

Aunque el conocimiento medico ha aumentado considerablemente en los últimos años, la etiología de la enfermedad hepática crónica a menudo sigue siendo oscura. Alteraciones irreversibles adquiridas de la función normal del hígado pueden ser mediadas por virus hepatotropos, productos químicos, agotamiento crónico del oxígeno, o la interferencia con el sistema inmunológico.

Se ha logrado un progreso considerable en la detección y caracterización de la hepatitis B, C, D y los virus como agentes causantes de hepatitis activa crónica. El abuso de alcohol sigue siendo la principal causa de enfermedad hepática crónica en el mundo occidental. Los autoanticuerpos que se utilizan para el diagnóstico de enfermedades autoinmunes del hígado y cirrosis biliar primaria siguen siendo bioquímicamente definidos. Su importancia para la etiología de la enfermedad, sin embargo, aún no se ha establecido.

Las células no parenquimatosas juegan un papel importante en la secuencia de eventos después de la lesión hepatocelular y en última instancia conducen a cirrosis hepática. Ellas liberan compuestos vasoactivos, citocinas y otros mediadores importantes, y participan en la modulación de la matriz extracelular que es característica de la fibrosis hepática y la cirrosis. La base bioquímica de la necrosis de las células del hígado sigue siendo mal definidas.

A pesar de los progresos recientes, y la detección de algunos nuevos patógenos que ayudan en la comprensión de las complicaciones de la enfermedad hepática crónica, como la hipertensión portal, hemorragia esofagogástrica por várices, encefalopatía portosistémica, ascitis, y otras alteraciones metabólicas. Muchas preguntas sobre la etiología y la fisiopatología de la enfermedad hepática crónica y sus complicaciones siguen sin respuesta.

La lista de condiciones asociadas con la enfermedad hepática crónica es extensa y se pueden clasificar de la siguiente manera:

  • Hepatitis B.
  • Hepatitis C.
  • El citomegalovirus (CMV), virus Epstein Barr (EBV), y virus de la fiebre amarilla puede causar hepatitis aguda.
  • Enfermedad hepática alcohólica.
  • Rara vez inducida por fármacos enfermedad hepática del metotrexato, amiodarona, nitrofurantoína y otros.
  • El paracetamol (acetaminofeno) causa daño hepático agudo.
  • La hepatitis autoinmune.
  • Colangitis biliar primaria (cirrosis biliar primaria).
  • Colangitis esclerosante primaria.

Si bien los casos precoces o leves de la enfermedad hepática y la cirrosis no siempre muestran síntomas físicos, los pacientes deben estar a la expectativa de lo siguiente:

  • Ictericia (color amarillento de la piel / ojos).
  • Dolor abdominal / hinchazón.
  • La encefalopatía hepática (desorientación mental).
  • Hinchazón de las piernas / tobillos.
  • Orina oscura.
  • Fatiga.
  • Náuseas vómitos.
  • Pérdida de apetito / pérdida de peso.

Estos síntomas también pueden indicar otras condiciones graves. Si estos u otros síntomas molestos persisten, busque consejo médico. Siempre reporte preocupaciones médicas a su médico. El daño hepático es más a menudo silencioso hasta que se pierde el 75% de la función hepática. La cirrosis también puede ser asintomática inicialmente.

El tratamiento de la enfermedad hepática crónica depende de la causa. Condiciones específicas pueden ser tratadas con medicamentos como los corticoides, interferón, antivirales, los ácidos biliares u otras drogas. La terapia de apoyo para las complicaciones de la cirrosis incluye diuréticos, albúmina, vitamina K, antibióticos y terapia nutricional. Otros pacientes pueden requerir cirugía o trasplante.

Se requiere trasplante cuando el hígado falla y no hay otra alternativa. Algunos remedios herbales han sido propuestos para la enfermedad hepática crónica, pero la evidencia no es concluyente.

Algunas hierbas comunes son conocidas por ser perjudiciales para el hígado, incluyendo el cohosh negro, ma huang, chaparral, consuelda, camedrio, celidonia mayor, kava, muérdago, gorro poleo y la valeriana. DEFINICIÓN Y ETIOPATOGENIA Arriba

Es el resultado de un daño hepático difuso, en el que se produce fibrosis y remodelación de la arquitectura normal del órgano en forma de nódulos regenerativos que tienen una estructura anormal → disminuye la cantidad de parénquima funcionante → se desarrollan alteraciones de la función hepática y de la estructura del sistema vascular, lo que lleva a hipertensión portal (aumento del gradiente de presión venosa hepática >10 mm Hg; normal ≤5 mm Hg). La hipertensión portal condiciona el desarrollo de la circulación colateral portosistémica (en el esófago, recto y pared abdominal), esplenomegalia, hiperesplenismo, ascitis y gastropatía portal. La cirrosis constituye el estadio terminal de diversas enfermedades hepáticas crónicas. Causas: enfermedad hepática alcohólica, hepatitis tipo B, D o C, hepatitis autoinmune, enfermedades metabólicas (hemocromatosis, enfermedad de Wilson, déficit de α 1 -antitripsina, fibrosis quística, porfiria cutánea tardía, galactosemia, tirosinemia hereditaria, glucogenosis tipo III y IV, teleangiectasia hemorrágica hereditaria, hipervitaminosis A, abetalipoproteinemia, NASH ), enfermedades de las vías biliares (obstrucción de las vías biliares extrahepáticas, obstrucción de las vías biliares intrahepáticas, cirrosis biliar primaria, colangitis primaria), obstrucción del retorno venoso (enfermedad venooclusiva hepática, síndrome de Budd-Chiari, insuficiencia hepática derecha), fármacos (metotrexato, metildopa, amiodarona), toxinas, bypass intestinal (en el tratamiento de la obesidad), cirrosis criptogénica (causa desconocida).

CUADRO CLÍNICO E HISTORIA NATURAL Arriba Los síntomas clínicos dependen del tiempo de evolución de la enfermedad, de la cantidad de parénquima hepático funcionante, de las alteraciones de la circulación portal y del tratamiento administrado. Un 30-40 % de los enfermos con cirrosis cursa de forma completamente asintomática y se detecta de modo casual. La cirrosis sin síntomas de alteración de la función metabólica y sin complicaciones derivadas de la hipertensión portal se denomina compensada.

1. Síntomas generales: debilidad y fatigabilidad fácil (durante mucho tiempo es el principal y único síntoma), febrículas, pérdida de apetito, disminución de la masa corporal, postura característica (aspecto de "muñeco de castañas", es decir con las extremidades superiores e inferiores delgadas a consecuencia de la atrofia muscular y el perímetro abdominal aumentado), calambres musculares dolorosos (molestos sobre todo por la noche), prurito. 2. Manifestaciones cutáneas: ictericia, arañas vasculares, telangiectasias, eritema palmar y plantar, hiperpigmentación de la piel, leuconiquia, xantelasmas, pérdida de vello en tórax y axilas en los hombres, hirsutismo, dilatación de las venas de la circulación colateral en la piel del abdomen (“cabeza de Medusa”). Cuando se desarrolla la diátesis hemorrágica (consecuencia de una alteración en la síntesis de los factores de coagulación por los hepatocitos, y de la trombocitopenia) aparecen petequias, sangrados de las encías y de la nariz y también sangrados en las mucosas.

levitra acelera el corazon

El hígado es un órgano complejo, central en el metabolismo de los carbohidratos, grasas y proteínas. Además, sintetiza y secreta bilis, lipoproteínas y proteínas plasmáticas, entre ellas factores de coagulación. Mantiene estables los niveles de glucemia mediante la captación y almacenamiento de glucosa como glucógeno (glucogénesis), por su degradación a glucosa cuando es necesario (glucogenólisis) y a través de la formación de glucosa a partir de otras fuentes, tales como aminoácidos (gluconeogénesis). Con la excepción de la mayoría de los lípidos, los productos que se absorben de los alimentos pasan directamente desde el intestino al hígado por el sistema portal. Microscópicamente, la unidad funcional primaria del hígado es el ácino, territorio abastecido por cada rama terminal de la arteria hepática y de la vena porta. El ácino hepático se divide en 3 zonas según el aporte sanguíneo; la zona 3 es la que tiene menor perfusión y la que alberga el mayor número de mitocondrias. Las enfermedades hepáticas a menudo se traducen en elevación de las enzimas, con niveles que exceden en dos desviaciones estándar los valores normales ya que su descenso, con excepción de la albúmina, no tiene significado clínico. Factores que deben considerarse cuando se observa elevación de las aminotransferasas. Abordaje esquemático de la alteración enzimática hepática

Las alteraciones enzimáticas pueden variar de una región geográfica a otra y según el origen étnico de los enfermos. Por ejemplo, el 60% de los casos de incremento de aspartato-aminotransferasa (AST) en Gales obedece a enfermedad tóxica o isquémica, mientras que en otras regiones es esencialmente atribuible a hepatitis infecciosa. La incidencia de cirrosis biliar primaria y la prevalencia de la mutación homocigota C282Y del gen HFE de la hemocromatosis también varía ostensiblemente de una región a otra. De allí que los médicos deben conocer la distribución epidemiológica de las patologías hepáticas de la región en la que ejercen con la finalidad de reducir el número de estudios innecesarios. El antecedente de viajes recientes es importante en cualquier paciente. La edad del enfermo, la existencia de patologías intercurrentes y la ingesta de medicamentos son antecedentes esenciales a tener en cuenta. Por ejemplo, la posibilidad de que las alteraciones enzimáticas sean atribuibles a enfermedad de Wilson es mayor en pacientes jóvenes que en personas de edad avanzada. Cabe destacar, agregan los autores, que cualquier fármaco puede potencialmente afectar las enzimas hepáticas, inclusive aquellos de venta libre. Otro elemento importante a considerar es el patrón del trastorno: hepatocelular versus colestásico, la magnitud de la elevación enzimática, la modificación temporal (aumento o descenso en el tiempo) y la naturaleza del cambio (fluctuación leve o aumento progresivo).

Patrón de alteración con predominio hepatocelular El daño hepático, agudo o crónico, se asocia invariablemente con elevación sérica de las aminotransferasas. La AST y la alanino-aminotransferasa (ALT) requieren vitamina B6 pero la deficiencia de fosfato de piridoxal afecta más la actividad de la ALT que la de la AST, fenómeno que adquiere relevancia en pacientes con enfermedad alcohólica en quienes el déficit de vitamina B6 puede ocasionar disminución de la actividad de ALT y aumento de la relación AST/ALT.

Ambas enzimas están muy concentradas en hígado; la AST también se localiza en corazón, músculo esquelético, riñones, cerebro y glóbulos rojos mientras que la ALT se encuentra en baja concentración en músculo esquelético y riñones. Por lo tanto, la elevación de la ALT es más específica de daño hepático. En hígado, la ALT sólo se ubica en el citoplasma mientras que la AST también es mitocondrial. La zona 3 del ácino hepático tiene una elevada concentración de AST y el daño de esta región, isquémico o tóxico, puede ocasionar alteración en los niveles de AST. La depuración de las aminotransferasas ocurre dentro del hígado por las células sinusoidales. La vida media en la circulación es aproximadamente de 47 horas para la ALT, 17 horas para la AST total y 87 horas para la AST mitocondrial. La alteración puede clasificarse en leve (menos de 5 veces por encima del límite superior normal), moderada (entre 5 y 10 veces por encima del límite superior normal) y marcada (más de 10 veces por encima del límite superior normal), separación, sin embargo, arbitraria; las dos últimas categorías suelen considerarse conjuntamente.

Elevación moderada y marcada de las aminotransferasas Los pacientes con aumento enzimático marcado suelen tener daño hepático agudo. Sin embargo, estudios en enfermos con hepatitis viral aguda sugieren que el nivel de corte más sensible y específico para identificar lesión aguda está en el espectro del incremento moderado (5 a 10 veces por encima de los valores normales). Además, debe recordarse que el aumento varía en el transcurso de la patología. No obstante, cuando la elevación es muy notoria debe pensarse en lesión tóxica o isquémica ya que el incremento de esta magnitud se observa menos frecuentemente en hepatitis viral aguda. En hepatitis isquémica o tóxica, los niveles de AST habitualmente aumentan antes que los de ALT, ya que la zona 3 es más vulnerable al daño de estas características. Más aún, en la lesión isquémica, los niveles de aminotransferasas tienden a disminuir rápidamente después del ascenso. En alrededor del 80% de los pacientes con isquemia, la bilirrubina es inferior a 34 µmol/l y la lactato deshidrogenasa (LDH), un marcador de daño isquémico, puede alcanzar concentraciones muy altas (ALT/LDH 2.5 y hay ictericia en más del 60% de los pacientes. La elevación de AST suele ser moderada en el 98% de los enfermos con hepatopatía alcohólica y la relación AST/ALT es > 1 en el 92% de los casos. Por último, señalan los autores, deben considerarse hepatitis por otros virus (Epstein-Barr, citomegalovirus) y autoinmunes, extrahepáticas y congénitas.

Elevación leve de las aminotransferasas Es la alteración bioquímica más frecuente en la práctica diaria. Deben excluirse causas extrahepáticas, fundamentalmente en individuos con aumento aislado de la AST. Habitualmente se considera como primer abordaje la repetición de los estudios. Sin embargo, en opinión de los autores, un segundo estudio normal no es suficiente para excluir la presencia de patología y según ellos está indicada, desde el principio, la pesquisa más detallada para detectar las causas más prevalentes de enfermedad hepática. De hecho, añaden, la hepatitis por virus C se caracteriza por aumento fluctuante de las aminotransferasas alrededor de los valores de referencia. La biopsia de hígado puede ser una alternativa útil en pacientes particulares.

La enfermedad hepática grasa no alcohólica (esteatosis no alcohólica) es la causa más común de elevación leve de las aminotransferasas en el mundo occidental, según el National Health and Nutrition Survey. Además, suele observarse aumento de la GGT en casi la mitad de los enfermos en ausencia de consumo de alcohol. Al igual que en las hepatitis virales crónicas, la relación AST/ALT > 1 -que se observa en el 61% de los enfermos con fibrosis avanzada y en el 24% de los individuos con fibrosis incipiente o sin fibrosis- es altamente sugestiva de enfermedad hepática avanzada. Un incremento del índice de masa corporal, diabetes, hiperlipemia e hipertensión -factores asociados con el síndrome metabólico o con estado de resistencia a la insulina- deben hacer pensar en hepatitis grasa no alcohólica. La distinción entre esteatosis simple con inflamación mínima o sin ella y esteatohepatitis no alcohólica con fibrosis es imposible desde el punto de vista clínico; la biopsia es necesaria para establecer el diagnóstico y pronóstico. Deben investigarse factores de riesgo de hepatitis por virus B y C. La hemocromatosis hereditaria relacionada con el HFE es una enfermedad autosómica recesiva relativamente común que se caracteriza por el depósito anormal de hierro en hígado, páncreas y corazón. La concentración de ferritina, hierro y el índice de saturación de transferrina deben determinarse siempre en pacientes con elevación de las transaminasas. De hecho, un aumento en el nivel de ferritina y, fundamentalmente, un índice de saturación de transferrina por encima de 45% son fuertemente sugestivos de hemocromatosis. La presencia de diabetes, enfermedad cardíaca o artritis también deben hacer pensar en la patología. El estudio genético de la mutación en el gen HFE confirma el diagnóstico, especialmente si el enfermo es oriundo del norte de Europa.

La presencia de elevación leve de aminotransferasas en mujeres con otros trastornos inmunitarios obliga a descartar hepatitis autoinmune, cuya prevalencia oscila entre 1:6 000 y 1:7 000. Casi el 80% de los pacientes tiene hipergammaglobulinemia aun en ausencia de cirrosis hepática. Deben solicitarse anticuerpos antinucleares, antimúsculo liso y antimicrosómicos pero los criterios diagnósticos son complejos e incluyen el estudio histológico. Los enfermos suelen responder favorablemente a los esteroides pero la evolución puede ser crónica y fluctuante. La enfermedad de Wilson debe sospecharse en pacientes jóvenes con signos de hemólisis o síntomas psicológicos o neurológicos concomitantes. La deficiencia de alfa-1-antitripsina no es una patología rara: afecta entre 1:1 600 y 1:2 800 de los recién nacidos de Europa y de los Estados Unidos. Sin embargo, es una causa infrecuente de elevación de las aminotransferasas; los enfermos suelen ser identificados durante la niñez. Puede sospecharse en presencia de patología pulmonar concomitante (enfisema). Finalmente, añaden los autores, alrededor del 10% de los enfermos con hipertransaminasemia inexplicada tiene enfermedad celíaca. Patrón con predominio colestático

Esta alteración se encuentra menos frecuentemente en la práctica médica. Es una enzima que transporta metabolitos a través de las membranas. Las enfermedades del hígado y del hueso son las causas más comunes de elevación patológica de la fosfatasa alcalina (FAL) aunque la enzima también puede originarse en placenta, riñones, intestino o leucocitos. Durante el tercer trimestre de la gestación y en la adolescencia se produce un aumento aislado de los niveles de FAL. La FAL hepática está presente en la superficie del epitelio de los conductos biliares. La colestasis aumenta la síntesis y liberación de FAL. Su vida media en la circulación es de aproximadamente una semana. Para determinar el origen de la elevación de la FAL puede medirse la concentración de GGT o estudiarse las isoenzimas de FAL. La ecografía hepática puede revelar la presencia de dilatación de los canalículos biliares, demostrar signos de enfermedad hepática crónica, incluso cirrosis, o identificar masas hepáticas.

El daño hepático inducido por drogas puede presentarse con un patrón colestásico (aumento preferencial de la FAL o relación entre ALT/FAL inferior a 2); sin embargo, la magnitud de la alteración de la FAL es variable y puede estar acompañada de hiperbilirrubinemia. Debe indagarse el uso de antihipertensivos (inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina) y hormonas (estrógenos) que pueden originar colestasis. La alteración de la FAL en pacientes con enfermedad inflamatoria del intestino (esencialmente colitis ulcerosa) sugiere la presencia de colangitis esclerosante primaria. El mismo patrón de alteración bioquímica en una mujer de edad intermedia con antecedente de prurito y patología autoinmunitaria debe hacer pensar en cirrosis biliar primaria. El estudio posterior incluye la búsqueda de anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos y antimitocondriales. En pacientes con colangitis esclerosante primaria o cirrosis biliar primaria, los niveles séricos de bilirrubina tienen valor pronóstico.

La elevación de FAL por obstrucción del conducto biliar común puede estar anticipada por un pico de aumento de las aminotransferasas, síntomas típicos e hiperbilirrubinemia conjugada. También es posible que la FAL adopte un patrón fluctuante con concentración normal de bilirrubina en pacientes que tienen un obstáculo en los conductos biliares. El aumento de FAL también puede reflejar enfermedad metastásica del hígado, linfoma o patologías infiltrativas como sarcoidosis. Aunque la ecografía es de gran utilidad en estos casos, en muchos enfermos suele ser indispensable la biopsia. La magnitud de elevación de la FAL no parece tener relevancia diagnóstica específica. La gammaglutamiltranspeptidasa (GGT) está presente en los hepatocitos y en las células biliares epiteliales, túbulos renales, páncreas e intestino. Los mecanismos asociados con su alteración son similares a los descritos en el caso de la FAL. La GGT es una enzima microsómica y su actividad puede ser inducida por varias drogas, tales como anticonvulsivos y anticonceptivos orales. Pueden encontrarse niveles elevados de GGT en diversas patologías extrahepáticas, entre ellas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica e insuficiencia renal. También puede mantenerse elevada durante semanas después del infarto agudo de miocardio. En pacientes alcohólicos, su incremento obedece a inducción enzimática y menor depuración.

En particular, los niveles de GGT pueden estar 2 a 3 veces por encima de los valores normales en más del 50% de los pacientes con hígado graso no alcohólico y en alrededor del 30% de los sujetos con hepatitis por virus C. Más aun, la elevación en los niveles de GGT en pacientes con hepatopatía crónica se asocia con daño de los conductos y con fibrosis. Dada su alta sensibilidad (aunque escasa especificidad) la GGT puede ser de ayuda para identificar causas de alteración en los niveles de FAL; en combinación con otras anormalidades (AST/ALT > 2) es probable el diagnóstico de enfermedad hepática alcohólica. Es el producto del catabolismo de la bilirrubina en el sistema reticuloendotelial. La bilirrubina no conjugada puede aumentar por mayor producción, menor captación o conjugación hepática o por ambos mecanismos. En adultos, las causas más comunes de hiperbilirrubinemia no conjugada son la hemólisis y el síndrome de Gilbert. La primera situación se evalúa mediante el recuento de reticulocitos y la determinación de hemoglobina y haptoglobina. El síndrome de Gilbert está ocasionado por una variedad de defectos genéticos en la UDP-glucuroniltransferasa, presentes en alrededor del 5% de la población. Por lo general, el nivel de bilirrubina indirecta no excede los 68 µmol/l y el resto de los estudios son normales. El paciente debe conocer que el trastorno es de naturaleza benigna. Otras causas menos comunes de hiperbilirrubinemia no conjugada incluyen la reabsorción de grandes hematomas y la eritropoyesis ineficiente.

En personas sanas, casi no hay bilirrubina conjugada en suero, esencialmente por el rápido proceso de secreción biliar. Los niveles se elevan cuando el hígado pierde al menos el 50% de su capacidad de excreción; por lo tanto, la presencia de hiperbilirrubinemia conjugada habitualmente es un signo de enfermedad hepática. La alteración, en combinación con aumento marcado de las transaminasas, puede sugerir hepatitis viral aguda o lesión hepática isquémica o tóxica; el patrón también puede ser la forma de presentación de la hepatitis autoinmune. Por su parte, el trastorno puramente colestásico con hiperbilirrubinemia conjugada, aumento de la concentración de ALP e incremento insignificante de las transaminasas puede reflejar una reacción colestásica a drogas. La obstrucción biliar puede originar diverso grado de hiperbilirrubinemia, según la magnitud y la duración de la obstrucción y la reserva funcional del hígado. Una vez que desaparece la causa de la obstrucción, sea cual fuere, los niveles de bilirrubina en suero se normalizan con un patrón bimodal, con un descenso rápido primero y una declinación más lenta después, atribuible a la unión de la bilirrubina con la albúmina. El complejo tiene la misma vida media que la albúmina sérica, alrededor de 20 días.

Valoración de la concentración de albúmina y del tiempo de protrombina: їEvalúan realmente la función del hígado? Habitualmente se considera que ambas mediciones permiten determinar la funcionalidad hepática. De hecho, la síntesis de albúmina tiende a descender en la enfermedad hepática terminal y la prolongación en el tiempo de protrombina depende de la disminución en la síntesis de factores de la coagulación que se producen en hígado (I, II, V, VII y X). Sin embargo, ninguna de estas determinaciones es específica de patología hepática: el descenso de la albúmina puede obedecer a síndrome nefrótico, malabsorción, enteropatía perdedora de proteínas o desnutrición. Asimismo, la prolongación del tiempo de protrombina puede atribuirse a tratamiento con warfarina, a deficiencia de vitamina K (necesaria para activar a los factores II, VII y X) o a coagulopatía por consumo. Sin embargo, cuando se ha establecido que el motivo de la alteración es por enfermedad del hígado, los niveles séricos de albúmina y el tiempo de protrombina son útiles para monitorear la actividad sintética del hígado. La albúmina desciende cuando se produce cirrosis mientras que en enfermos con necrosis hepatocelular masiva aguda, los niveles de albúmina en sangre pueden ser normales. El tiempo de protrombina no es útil para valorar la función del hígado en pacientes con alteración leve de las aminotransferasas, ya que el primer parámetro puede permanecer dentro de valores normales durante períodos prolongados a menos que la función hepática se comprometa considerablemente. Al contrario, pacientes con cirrosis compensada pueden tener tiempo normal de protrombina. Por lo tanto, cualquiera de estas pruebas debe interpretarse en el contexto clínico y bioquímico del enfermo.

La ictericia obstructiva puede asociarse con descenso de la absorción de vitamina K y, por ende, con aumento del tiempo de protrombina. La alteración responde al tratamiento parenteral con vitamina K. Por último debe recordarse que el tiempo de protrombina depende estrictamente del International Sensitivity Index del reactivo empleado, por lo que es muy difícil efectuar comparaciones y estandarizaciones. La elevación de las enzimas hepáticas es uno de los problemas más frecuentes que enfrenta el profesional. El conocimiento fisiopatológico de las enzimas del hígado es esencial para comprender las causas de la alteración. El patrón de anormalidad, interpretado en el contexto general del paciente, permite dirigir el estudio posterior, concluyen los autores.

El esófago es un tubo muscular para alimentos y líquidos, que va desde la parte posterior de la boca (la faringe) hasta la parte superior del estómago. Es relativamente duro y resistente como órganos, construido para llevar la mayor parte del material que los seres humanos ingieren. En su mayor parte, no es un órgano muy complicado. Dependiendo de la altura de la persona, posee cerca de 10 pulgadas de largo (25 cm) y 1 pulgada de diámetro (2-3 cm). La geografía del esófago se divide por lo general en tres secciones: cervical en la parte superior, torácica en el centro, y abdominal en la parte inferior. La parte superior del esófago tiene una puerta, o expresado más anatómicamente, un esfínter, que consiste en un conjunto de músculos conocido como el esfínter faríngeo inferior. Trabajando en sincronización con la lengua y los músculos en la parte posterior de la faringe, este esfínter se abre para permitir que el alimento, el aire y el líquido entren en el esófago, y luego se cierra para evitar la aspiración no deseada. Por supuesto, esto es sólo parte de lo que llamamos 'tragar'.

Una vez pasado este puerta, los alimentos y los líquidos comienzan a bajar por el esófago, por el área que identificamos como la garganta. Los alimentos por lo general descienden con la ayuda de la gravedad, pero las contracciones rítmicas de los músculos que recubren la pared del esófago hacen la mayor parte del trabajo. Este movimiento, conocido como peristalsis, empuja el material hacia abajo así como los intestinos mueven el material desde el estómago hasta el ano. También cerca de la parte superior del esófago existe un enlace con la tráquea, custodiado por la epiglotis, un colgajo de músculo y tejido que se abre y se cierra para permitir que el aire pase a la laringe y a la tráquea. Es fácil comprender que el tiempo del movimiento muscular - esfínter faríngeo, la epiglotis, los músculos del esófago - es importante. Todo el mundo ha tenido la experiencia de una ingestión incorrecta, o "mal tragado" (envío de alimentos por la tráquea), dolor de garganta, dificultad para tragar y quizás atragantarse con un trozo de comida.

Una vez pasada la epiglotis, el esófago es sobre todo una caída recta hacia el estómago. En esta zona torácica, desde el punto de vista quirúrgico, hay sólo dos puntos de interés. Una es el área donde el esófago atraviesa la zona cerca del corazón, específicamente el arco aórtico. El otro está en el agujero donde el esófago atraviesa el diafragma, la membrana que separa la región torácica de la abdominal. Estos puntos de cruce pueden complicar la cirugía. Existe otro esfínter, donde el esófago penetra en el estómago, llamado unión gastroesofágica. Aquí el esfínter se abre para permitir que el alimento entre en el estómago y se cierra para evitar que los fluidos estomacales (biliares, ácidos gástricos) entren en el esófago. Desafortunadamente, este es uno de los puntos débiles del sistema digestivo. La vejez, comer en exceso, la obesidad y un número de enfermedades pueden causar que la unión gastroesofágica funcione mal, permitiendo que los fluidos del estómago pasen al esófago. Cuando esto sucede de vez en cuando, lo llamamos acidez, sensación de ardor o reflujo ácido y tal vez tomamos un antiácido. Cuando esto ocurre a menudo (constituyendo una afección crónica), se convierte en la enfermedad por reflujo gastroesofágico, o GERD.

Una enfermedad común del esófago, al menos en el mundo desarrollado, se inicia con el GERD. Si no se trata, el lavado constante por parte del ácido estomacal daña el tejido del revestimiento del esófago. A medida que el daño progresa, se produce una enfermedad conocida como esófago de Barrett y las células del esófago comienzan a mutar en las células del estómago. Aunque la bioquímica exacta se desconoce, este proceso hace que el área inferior (abdominal) del esófago sea propensa al adenocarcinoma, un tipo de cáncer que se extiende rápidamente de forma cada vez más frecuente. Esta imagen de un trago de bario muestra una longitud de unos 4 a 5 cm en el esófago distal caracterizados por una mucosa irregular nodular con bordes sobresalientes, probable ulceración y la obstrucción significativa para el paso del comprimido de bario. Resultados como éstos son típicamente preocupantes para un proceso neoplásico y por lo general requieren una evaluación adicional con endoscopia y biopsia de tejido.

Como era de esperar, las enfermedades del esófago a menudo se relacionan con lo que comemos, bebemos y respiramos. Fumar tabaco, en particular, tiene muchos efectos desagradables como el cáncer (células escamosas por lo general). El consumo de alcohol fuerte es igualmente destructivo para el tejido del esófago y puede conducir a cáncer de esófago. Los médicos pueden tratar el cáncer de esófago con quimioterapia, radiología y cirugía. La opción quirúrgica es generalmente la eliminación de todo o parte del esófago, una esofagectomía, junto con el tumor (s) y cualquier otro tejido, tales como los ganglios linfáticos afectados por el cáncer. Una esofagectomía para el cáncer, especialmente en la porción abdominal del esófago es una operación muy difícil y complejo. Las técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas (por ejemplo, una esofagectomía thoracolaparoscopic) ayudan a reducir el trauma y el tiempo de recuperación.

La primera fase de líquidos claros comenzará 5 días antes de la cirugía. Se le pedirá que solamente beba líquidos claros y es de esperar que se adhiera a esto durante un mínimo de 3 días antes de la cirugía, dependiendo de qué operación vaya a someterse. Los pacientes de bypass gástrico deben seguir la dieta clara durante 5 días. Continuará bebiendo únicamente líquidos claros durante 24-48 horas tras la cirugía y proseguirá con suplementos de proteína según las instrucciones del doctor. El cuerpo necesita tiempo para recuperarse y los líquidos claros le proporcionarán electrólitos y le mantendrán hidratado. Esto incluye agua, Crystal Light y prácticamente cualquier bebida sin calorías y sin azúcar. El Dr. Belsley y su equipo estarán controlando su progreso y observando cómo tolera usted los líquidos bajos en azúcar y no carbonatados, tales como agua, té y caldo. La gelatina sin azúcar es otra opción. Utilice una taza y evite beber de la botella o con pajilla.

Permanecerá en esta fase durante al menos 2 semanas tras la cirugía. Se hartará de líquidos y puede que durante los primeros días no consiga los objetivos de ingesta de fluidos. En esta fase solo debe consumir alimentos líquidos y evitar todos los alimentos sólidos. Su fuente principal de energía y proteína serán los batidos de proteína. Pruebe diferentes batidos y bebidas de proteína antes de la cirugía para contar con algunos de ellos después de la operación. Disponga de diferentes sabores y texturas para añadirle interés y alterne entre bebidas calóricas y bebidas sin calorías a lo largo del día. Asegúrese de beber mucha agua. Tras su primera visita de seguimiento con el Dr. Belsley comentaremos sus progresos y fijaremos una la fecha en la que usted deberá empezar la Fase II. Por favor, advierta que los alimentos de la Fase II no deberían tomarse antes de dos semanas desde la operación.

Como en otras fases de la dieta de cirugía post-bariátrica, el tiempo exacto de la Fase III es variable. La Fase III suele empezar al principio de la semana 5 y continúa durante el resto de su vida. El objetivo es elegir comidas saludables y equilibradas a la vez que realizar cambios en el estilo de vida para convertirse en una nueva persona sana. Su operación bariátrica es permanente. Salvo enfermedad grave, su banda no será retirada ni su operación revertida. Si usted tiene la manga gástrica o el bypass, entonces su anatomía nunca podrá volver a la normalidad. Debido a la naturaleza de la cirugía, debe centrarse en cambiar su estilo de vida. Recuerde que NO está a DIETA, sino que está tomando elecciones saludables para el resto de su vida. Debe renovar su compromiso cada día y atenerse a él.

El colon contiene bacterias que ayudan a descomponer alimentos; es más corto que el intestino delgado pero de mayor diámetro. El páncreas es una glándula que forma parte del sistema digestivo así como un sistema hormonal que controla el azúcar.

levitra en farmacias del ahorro


cual es la dosis de levitra

  • Venas prominentes en las piernas, que no están asociadas con el ejercicio intenso o con las rutinas para aumentar la musculatura.
  • Pérdida de grasa en piernas y brazos.

  • Pérdida de forma en las nalgas.
  • Aumento de grasa en el abdomen, llamada obesidad troncal o central. No se trata de los depósitos de grasa blanda debajo de la piel que se atribuyen al proceso de envejecimiento, sino a un rápido aumento de grasa dura detrás de los músculos abdominales localizada entre los órganos.

  • Agrandamiento de los senos que puede ser doloroso, sobre todo en las mujeres.
  • Cojín de grasa en la parte inferior de la nuca (joroba de búfalo) que puede provocar dolor de cabeza, o dificultad para respirar o dormir.

  • Lipomas (pequeñas pelotitas de grasa en diferentes partes del cuerpo).
  • Niveles altos de grasa en la sangre pueden aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca (del corazón).

  • La acidosis láctica, aunque ocurre raramente, puede ser mortal.
  • La resistencia a la insulina que puede llevar a la diabetes.
  • Una teoría sugiere que los inhibidores de la proteasa (PI) interfieren con el procesamiento de la grasa. Las moléculas de los PI son similares a algunas proteínas humanas que procesan y transportan grasa. Sin embargo, algunas personas que nunca han tomado estos medicamentos también padecen de lipodistrofia.

  • Otra teoría sugiere que la resistencia a la insulina juega un papel importante. Las personas con resistencia a la insulina tienden a aumentar de peso en la zona del abdomen. Además, por la baja calidad de la insulina que ellos tienen en la sangre, es necesario que el azúcar se degrade en el hígado, dando como consecuencia un incremento de los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre.
  • La lipodistrofia es similar al "síndrome X", que ocurre en personas que se han recuperado de algunas enfermedades serias como la leucemia infantil o el cáncer de seno. Estas personas desarrollan características similares a las descritas. En el VIH es posible que la recuperación del sistema inmunológico, luego de un tratamiento antiviral efectivo, sea la causa. En realidad, la lipodistrofia es más común en las personas con mejores respuestas al tratamiento.

  • Algunas personas cambian sus combinaciones de medicamentos para dejar de tomar PI. Sin embargo, no hay evidencia de que la lipodistrofia desaparezca si se deja de tomar PI.

  • Los depósitos de grasa pueden ser extraídos quirúrgicamente o con liposucción (sobre todo en el cuello o mamas).
  • Algunas personas reciben implantes para rellenar las mejillas hundidas. Este procedimiento es arriesgado y los resultados pueden ser sólo temporarios.

  • Los niveles altos de colesterol y triglicéridos deben ser tratados de igual forma que en las personas negativas al VIH, pero a los que están tomando antiretrovirales se les recomienda usar sin riesgo Pravacol o Lipitor. El Pravacol no interactúa con ningún medicamento anti VIH. El Lipitor puede utilizarse sin riesgo si se usa la mitad de la dosis recomendada (40 mg al día en lugar de 80 mg al día).
  • Los tratamientos hormonales usando la hormona de crecimiento o la testosterona pueden ayudar a aumentar la masa muscular en las piernas y en los brazos; por consiguiente, restablecen el grosor de éstos. Se plantea además que la hormona de crecimiento ayuda a disminuir la grasa acumulada alrededor de las vísceras, los pechos y la parte posterior del cuello. Sin embargo, esta hormona no produce ningún efecto sobre los niveles de lípidos en la sangre; al contrario, puede elevarlos, al igual que el azúcar, según algunos estudios en los que se ha utilizado.

  • Para mejorar la sensibilidad a la insulina, algunos doctores recetan metformin (Glucophage) y/o rosiglitazone (Avandia) para disminuir los niveles de azúcar en la sangre y el colesterol. Algunos estudios reportan que estos medicamentos pueden disminuir la grasa abdominal.
  • Una dieta adecuada que consiste en frutas y vegetales, baja en azúcar y sin grasas, al igual que el ejercicio físico diario, es la recomendación a la que se le está prestando mayor atención en la actualidad.
  • Como podemos observar, debido a que todavía no se conoce la causa de la lipodistrofia, no se sabe como tratarla. Lo que no se recomienda es dejar de tomar o sustituir los medicamentos anti VIH sin consultar a tu médico.

    Enfermedades Oportunistas: todas aquellas enfermedades que aparecen como consecuencia de una disminución de las funciones del sistema inmunológico. Hepático: relacionado al hígado

    Hepatitis Tóxica: inflamación del hígado como resultado del uso de medicamentos o sustancias químicas. NRTI (nucleoside reverse transcriptase inhibitors): análogos nucleósidos inhibidores de la transcriptasa reversa.

    NNRTI (non-nucleoside reverse transcriptase inhibitors): inhibidores no nucleósidos de la transcriptasa reversa. PI (protease inhibitors): inhibidores de la proteasa.

    Osteoporosis (hueso poroso): sucede cuando demasiada cantidad de mineral (calcio) desaparece de la estructura del hueso. Osteopenia: una pérdida de minerales del hueso, pero menos severa que la osteoporosis.

    Movilidad Articular: habilidad de mover las coyunturas o articulaciones. La rodilla y el codo son articulaciones. Vasos Sanguíneos: venas y arterias; éstas circulan la sangre a través de todo el cuerpo.

    PCP: pulmonía por pneumocystis carinii. Cálculos o Piedras Renales: producto de la acumulación de minerales o cristales de medicamentos en los riñones.

    Hay dos tipos de tumores: los tumores benigos, y los tumores malignos. Los tumores benignos son conocidos como Lipomas. Pueden producirse por que tienen una alimentación muy grasa, si apenas se mueven de la jaula…en definitiva, un periquito obeso va a tener más probabilidades de tener lipomas que uno que esté en su línea. Suelen salir en la zona del vientre o pecho, y son fácilmente reconocibles. A diferencia de los tumores malignos, los lipomas son de color amarillento, y blandos al tacto.

    No son peligrosos, pero en casos extremos pueden “aplastar” otro tipo de órganos más vitales y perjudicarles. En algunos casos el veterinario puede extirparlos mediante cirugía, pero antes que llegar a esto, es mejor ponerles un poco a dieta y que sobre todo hagan mucho ejercicio. El ejercicio es lo que más les va a ayudar a adelgazar, y la dieta, en vez de darle esas golosinas que tanto le gustan, habrá que darles más fruta y verdura. Nunca hay que dejarles sin comer porque tienen un metabolismo muy delicado y les puede cambiar en varias horas. Los tumores malignos probablemente son la enfermedad que causa más muertes entre los periquitos (sobre todo en edades de 2 a 6 años). Estos tumores se reconocen porque son duros y de color morado u oscuro. Los tumores que afectan a los órganos internos no se pueden reconocer de esta forma. Se detectan cuando ya están en un estado más avanzado y empieza a afectar a otros órganos. Los tumores más usuales se encuentran en el hígado, riñones y órganos sexuales.

    Un periquito que presenta cojera en una pata puede indicar un tumor en la cavidad abdominal. Cuando presentan parálisis en una pata puede tener un tumor renal y si un macho cambia el color de la cera a marrón indica que tiene un tumor genital. Desgraciadamente no hay cura para este tipo de tumores. En algunos casos se podría intentar operarle, pero someterlo a una operación ya implica un riesgo. Lo máximo que puede hacerse es administrarle medicamentos para retardar la enfermedad (suministrado por el veterinario) o para paliarles el dolor.

    Los resfriados pueden producirse cuando tenemos la jaula expuesta a corrientes de aire, o cuando los periquitos sufren un cambio brusco de temperatura. El periquito estornuda, tose, expulsa mucosidad por los orificios nasales, tiene el plumaje erizado y en ocasiones produce ruidos al respirar.

    Tratamiento: Tener al periquito en un lugar cálido, sin exposición a corrientes de aire. Proporcionarle panizo y cambiar el agua por infusión muy diluida de manzanilla o de tomillo.

    Si pasados 2 o 3 días el periquito sigue con los mismos síntomas o incluso peor, acudir al veterinario porque puede tratarse de algo más serio que un simple resfriado. Las diarreas no se pueden considerar como enfermedad, más bien nos “avisan” de que pueda haber otro problema más serio.

    Hay que saber diferenciar lo que es una diarrea y lo que aparentemente es una diarrea, pero no lo es. Las heces contienen dos partes diferenciadas: una parte blanca o incluso beige (la orina) y la parte oscura (los excrementos). Hay ocasiones en las que el contenido de la parte blanca es mucho mayor, pudiendo ser liquido y podemos pensar que esto es una diarrea. No lo es, es simplemente un exceso de orina, ya sea porque el periquito ha ingerido demasiada fruta o lechuga que contienen mayor cantidad de agua y por eso el periquito produce más orina. En cambio si la parte oscura aparece liquida podemos hablar de diarrea.

    Si es una diarrea en sí, no hay de qué preocuparse. Normalmente suele pasárseles en horas o un par de días como mucho. Lo que podemos hacer es eliminar de su dieta la fruta y verdura (durante el tiempo que dure la diarrea) y cambiarle el agua por manzanilla muy diluida, o té negro muy diluido. Aparte de esto podemos administrarle panizo y darle más calor o ponerle en un sitio que se encuentre más protegido.

    cuanto tarda levitra

    levitra 20 mg cuanto dura efecto

    ¿Cómo se trata la enfermedad por hígado graso no alcohólico y la esteatohepatitis no alcohólica?

    Actualmente no existen tratamientos médicos que reviertan la enfermedad por hígado graso y que resuelvan la presencia de grasa dentro del hígado. Según se mencionó antes, algunos estudios han planteado que perder peso podría relacionarse con una regresión de la grasa en el hígado. Por lo tanto, las recomendaciones más importantes para quienes padecen de hígado graso es de perder peso si son gordos u obesos, aumentar su actividad física, mantener una dieta balanceada y evitar consumir alcohol o medicamentos innecesarios. En los pacientes con esteatohepatitis no alcohólica, que es la forma más grave de la enfermedad por hígado graso no alcohólico, las mismas recomendaciones también podrían ser útiles. Además, es importante controlar la diabetes y tratar los niveles elevados de colesterol. El desarrollo de medicamentos capaces de tratar la enfermedad por hígado graso no alcohólico y la esteatohepatitis no alcohólica es un campo de intensa investigación. Entre los factores que médicos y científicos actualmente evalúan para disminuir la cantidad de grasa en el hígado están los siguientes:

    • Reducción de peso (alimentación + ejercicio, medicamentos, operación)
    • Medicamentos para reducir los lípidos
    • Sensibilizantes a la insulina (medicamentos)
    • Disminución de la cantidad de inflamación en el hígado mediante la administración de medicamentos antioxidantes, antiapoptóticos y anticitocinas.

    Algo de grasa en el hígado es normal. Pero si la grasa en el hígado representa más del 5% al 10% del peso de tu hígado, puedes tener enfermedad hepática alcohólica o no alcohólica. En algunos casos, estas enfermedades pueden llevar a complicaciones graves. Está atento a la siguiente guía que te ayudarán a entender los síntomas, causas y tratamientos para el hígado

    Más de 15 millones de personas en simplemente Estados Unidos abusan del alcohol. Casi todos ellos – el 90% -100% – desarrollan grasa en el hígado. El hígado graso puede ocurrir después de beber cantidades moderadas o grandes de alcohol. Incluso puede ocurrir después de un corto período de consumo excesivo de alcohol (hepatopatía alcohólica aguda).

    La genética o herencia (lo que se transmite de padres a hijos) juega un papel en el desarrollo de grasa en el hígado por la enfermedad hepática alcohólica de dos maneras: Puede influir en la cantidad de alcohol que se consume y su probabilidad de desarrollar alcoholismo. Y también, puede afectar los niveles de enzimas hepáticas implicadas en la descomposición (metabolismo) de alcohol. Otros factores que pueden influir en la probabilidad de desarrollar la enfermedad de hígado graso alcohólico incluyen:

    • Hepatitis C (que puede conducir a la inflamación del hígado)
    • Una sobrecarga de hierro
    • Obesidad
    • Dieta

    La enfermedad del hígado graso no alcohólico es ahora la causa más común de enfermedad hepática crónica en muchas partes del mundo, como por ejemplo en Estados Unidos. Algunas personas con exceso de grasa en el hígado simplemente tienen lo que se llama un hígado graso. Aunque esto no es normal, no es grave si no conduce a la inflamación o daño.

    Otros tienen lo que se llama esteatohepatisis no alcohólica. Aunque es similar a la enfermedad hepática alcohólica, las personas con este tipo de enfermedad del hígado graso beben poco o nada de alcohol. La esteatohepatisis no alcohólica puede conducir a daño hepático permanente. El hígado puede agrandarse y con el tiempo las células hepáticas pueden ser reemplazadas por tejido cicatricial. Esto se llama cirrosis. El hígado no puede funcionar bien y puede que desarrolles insuficiencia hepática, cáncer de hígado y muerte relacionada con el hígado. La esteatohepatisis no alcohólica es una de las principales causas de cirrosis. Ambos tipos de enfermedad hepática no alcohólica son cada vez más comunes. Hasta un 20% de los adultos pueden tener hígado graso o esteatohepatisis no alcohólica. Y más de 6 millones de niños tienen una de estas condiciones, que son más comunes en los niños asiáticos e hispanos. La evidencia reciente indica que la esteatohepatisis no alcohólica aumenta el riesgo de enfermedades del corazón en los niños que tienen sobrepeso o son obesos.

    La causa de la enfermedad del hígado graso no alcohólico no está claro. Ciertos factores tienden a aumentar el riesgo, pero en algunos casos, no se presentan factores de riesgo. Sin embargo, el desarrollo de grasa en el hígado por enfermedad hepática no alcohólica tiende a darse en familias. También se presenta con mayor frecuencia en personas que son de mediana edad y con sobrepeso u obesidad. Estas personas a menudo tienen niveles altos de colesterol o triglicéridos y diabetes o prediabetes (resistencia a la insulina), también.

    • Medicamentos
    • Hepatitis viral
    • Enfermedad hepática autoinmune o heredada
    • La pérdida rápida de peso
    • Desnutrición

    Estudios recientes muestran que un crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado y otros cambios en el intestino puede estar asociado con la enfermedad de hígado graso no alcohólico. Algunos investigadores sospechan ahora que esto puede desempeñar un papel en la progresión de la enfermedad hepática no alcohólica y a la esteatohepatisis no alcohólica. Aunque es muy raro, la grasa se acumula en el hígado de la madre durante el embarazo, poniendo tanto a la madre como al feto en riesgo grave. Cualquiera de los dos puede desarrollar insuficiencia hepática, insuficiencia renal, infección grave, o hemorragia. Nadie entiende plenamente su causa, pero las hormonas pueden jugar un papel.

    Una vez que se confirma el diagnóstico, el bebé tiene que nacer lo más rápido posible. Aunque la madre puede necesitar cuidados intensivos durante varios días, la función hepática a menudo retorna a la normalidad en pocas semanas. Acumular grasa en el hígado es a menudo silencioso, no produce síntomas, sobre todo al principio. Si la enfermedad avanza – que es por lo general durante un período de años, o incluso décadas – puede causar problemas como:

    • Fatiga
    • Pérdida de peso o pérdida del apetito
    • Debilidad
    • Náusea
    • Confusión, juicio dañado, o dificultad para concentrarse

    Estos síntomas también pueden estar presentes:

    • Dolor en el centro o la parte superior derecha del abdomen
    • Agrandamiento del hígado
    • Irregular decoloración oscura de la piel, generalmente en el cuello o la zona de la axila

    Con la enfermedad hepática alcohólica, los síntomas pueden empeorar después de períodos de consumo excesivo de alcohol. Con el hígado graso por enfermedad hepática no alcohólica, el proceso de la enfermedad puede detenerse o revertirse, o puede empeorar. Si hay la cirrosis, el hígado pierde su capacidad de funcionamiento. Esto puede causar signos y síntomas tales como:

    • Retención de líquidos
    • Pérdida de masa muscular
    • Hemorragia interna
    • Ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos)
    • Insuficiencia hepática

    A menudo, el diagnóstico de un hígado graso se presenta durante un chequeo de rutina. El médico puede notar que el hígado se agranda ligeramente o ver signos de grasa en el hígado en un análisis de sangre. O bien, el médico puede sospechar un problema después de tomar un historial de salud o hacer un examen físico.

    1. Análisis de sangre. Durante las pruebas de sangre de rutina, elevaciones de ciertas enzimas hepáticas pueden aparecer. Estos podrían incluir la alanina aminotransferasa o aspartato aminotransferasa.
    2. Estudios de imagen. Un hígado graso también puede aparecer en los estudios por imágenes, como una ecografía abdominal.
    3. Biopsia hepática. La única manera de confirmar el diagnóstico de grasa en el hígado es con una biopsia del hígado. Esto se hace generalmente una vez que otras causas han sido descartadas. Después de aplicación de anestesia local, el médico inserta una aguja a través de la piel para eliminar un pequeño trozo de hígado. Esto se examina bajo un microscopio para detectar signos de grasa, inflamación y células hepáticas dañadas. Si la inflamación o el daño no está presente, el diagnóstico es simplemente un hígado graso.

    El hígado inflamado es un trastorno muy común. Sus síntomas suelen ser muy diversos, algunas que las causas y el tratamiento para la inflamacion de higado. Descubre más sobre ello.

    • El hígado inflamado consiste en la inflamación y agrandamiento de este órgano.
    • Lo padecen muchas personas hoy en día. Su tratamiento médico depende de la causa de la inflamación.
    • Enfermedades hepáticas: Las principales enfermedades del hígado
    • Cáncer de hígado: qué es, síntomas, causas y tratamiento

    Con el nombre de hepatomegalia se conoce médicamente a la inflamación del hígado. Es decir, cuando existe un agrandamiento o ensanchamiento del hígado más allá de lo que se considera como su tamaño normal. De esta forma, sus bordes superan sus límites considerados como normales, pudiendo causar a su vez determinadas molestias. No obstante, no siempre causa síntomas, de ahí que en muchos casos quizá no sea posible conocer que realmente el hígado está agrandado hasta que éste no evoluciona a etapas más graves.

    De hecho, si la inflamación se deja progresar y se mantiene en el tiempo se pueden producir fibrosis, hasta progresar a cirrosis hepática, una afección aún más grave. Si tenemos en cuenta la gran diversidad de funciones del hígado, en las que precisamente participa de forma activa este importantísimo órgano de nuestro cuerpo, nos damos cuenta en realidad de que son muchos los padecimientos que pueden llegar a afectarle, y que en definitiva pueden causar la presencia de un hígado inflamado. De hecho, se trata de una afección muy relacionada con el higado graso, pudiendo ser una de sus complicaciones principales.

    Normalmente el borde inferior del hígado llega justo hasta el borde inferior de las costillas, sobre el lado derecho. Este borde suele ser en la mayoría de los casos delgado y firme, no siendo posible sentirlo con las puntas de los dedos cuando éstos se sitúan por debajo del borde de las costillas (a no ser que se tome una respiración profunda, en cuyo caso sí sería posible). Por tanto, el hígado está inflamado o agrandado si el médico puede sentirlo en esta área. Como ya te comentábamos al comienzo de esta nota, nos encontramos ante un problema de salud más común de lo que se piensa, que médicamente es conocida con el nombre de hepatomegalia. Básicamente consiste en la inflamación hepática (o inflamación del hígado), lo que se traduce en que este órgano posee un tamaño mayor al considerado como normal.

    Cuando el hígado se inflama es habitual que esté causado por otra enfermedad más grave, como por ejemplo podría ser como consecuencia de una acumulación excesiva de grasa en este órgano, o por una infección contraída por cualquiera de los virus que ocasionan hepatitis. No obstante, en la mayoría de las ocasiones no es fácil identificar la causa original que está causando la inflamación del hígado. Cuando la inflamación del hígado no es grave, en la mayoría de los casos tiende a no producir síntomas. ¿Por qué? Muy sencillo: fundamentalmente porque el hígado no presenta terminaciones nerviosas. Pero cuando el hígado ha crecido mucho sí es posible notar algunas molestias o síntomas, sobre todo cuando éste empieza a invadir a otros órganos, como por ejemplo pueden ser el estómago o el páncreas.

    Sea como fuere, cuando hablamos de los síntomas de la inflamación del hígado, podemos mencionar a los siguientes:

    • Sensación de malestar.
    • Dolor muscular.
    • Náuseas, con vómitos o mareos en ocasiones.
    • Dolor intenso.
    • Distensión abdominal.
    • Sensación de pesadez, situada en el abdomen del costado derecho.
    • Cuando el hígado inflamado avanza, se produce ictericia (consistente en la coloración amarillenta/anaranjada de la piel).
    • Cambio en el color de las heces o de la orina.

    Las causas pueden ser en realidad sumamente diversas, dado que debemos tener en cuenta no solo la grandísima diversidad de funciones en las que participa y que realiza el hígado, sino que también existen muchos padecimientos, enfermedades y patologías que lo afectan. Por tanto, las causas de la inflamación del hígado pueden ser las siguientes, sobre todo las más comunes:

    • Consumo de alcohol, lo que habitualmente genera a su vez hígado graso (conocida médicamente como esteatohepatitis hepática alcohólica).
    • Sobrepeso y obesidad.
    • Hepatitis: A, B y C.
    • Insuficiencia cardíaca congestiva.
    • Enfermedad por almacenamiento de glucógeno.
    • Mononucleosis infecciosa.
    • Sarcoidosis.
    • Carcinoma hepatocelular.
    • Síndrome de Reye.
    • Cirrosis biliar primaria.
    • Leucemia.
    • Enfermedad de Niemann-Pick.
    • Intolerancia hereditaria a la fructosa.
    • Esteatosis (hígado graso causado por obesidad, diabetes y triglicéridos altos).

    Debemos tener en cuenta que el tratamiento del hígado inflamado debe pasar en primer lugar por el diagnóstico; es decir, por conocer cuál es la causa que haya provocado el agrandamiento del hígado. Una vez conocido, se establece un tratamiento cuyo objetivo es resolverlo o paliar sus síntomas.

    Pongamos un ejemplo. En caso de hígado graso, es posible revertirlo siguiendo una dieta sana y baja en grasas, practicando ejercicio físico regular, evitando el consumo de alcohol y bajar de peso. De hecho, en caso de que ese hígado graso haya sido producido por el consumo de alcohol, es fundamental dejarlo para que no se siga dañando. Desde un punto de vista natural, es posible ayudar a que el hígado se desinflame y vuelva a su tamaño normal. En muchos casos, sobretodo cuando existe acumulación de grasa, una opción útil es depurar el hígado.

    Para ello, existen determinadas plantas medicinales que pueden ser de grandísima ayuda:

    • Alcachofa: ayuda en el proceso natural de depuración del hígado. Está recomendada además en caso de mala digestión de las grasas, ictericia e hígado perezoso.
    • Cardo mariano: contiene silimarina, que ayuda a la hora de proteger las células del hígado. Además, ayuda en el proceso de regeneración de las células hepáticas.
    • Diente de león: ayuda a la hora de tratar la inflamación del hígado, gracias a que es una hierba depurativa y muy diurética. Actúa como tónico, con ligero efecto laxante y además ayuda a aumentar la producción de bilis.
    • Regaliz: ejerce un interesantísimo efecto antiinflamatorio, a la vez que es hepatoprotector (es decir, protege el hígado de forma natural, en especial las células hepáticas).

    Bienvenido / Welcome / Benvenuto / Bienvenue /Boa Vinda / Willkommen / 歓迎 / υποδοχή Conoce la Anatomía y mucho más de éste fascinante e importante órgano: lo que ya conocías, lo que te faltaba por conocer y mucho más. From Aguascalientes, Mexico La hepatitis es una afección ó enfermedad inflamatoria que afecta al hígado. Su causa puede ser infecciosa (viral, bacteriana, etc.), inmunológica (por auto-anticuerpos) o tóxica (por ejemplo por alcohol, venenos o fármacos). También es considerada, dependiendo de su etiología, una enfermedad de transmisión sexual.

    Son aquellos específicos para la hepatitis, es decir, aquellos que sólo provocan hepatitis. Existen muchos: virus A, virus B, C, D, E, F, G. Los más importantes son los virus A, B, C y, en menor medida, el D y el E, siendo los últimos, F y G los últimos descritos y los menos estudiados.
    Vias de transmisión:

    Virus A (HAV) y E (HEV):

    • Fecal - Oral: La forma de transmisión más frecuente es por el agua contaminada: verduras lavadas con esta agua, mariscos de aguas pantanosas… por lo que la higiene es fundamental para una buena prevención. También lo puede contagiar un familiar infectado por el virus.

    Virus B (HBV), D (HDV): Virus C (HCV):

    informacion del medicamento levitra

    ejemplos de actos discrecionales de la administracion

    consecuencias de la pastilla levitra

    CUIDADOS DE ENFERMERÍA A PACIENTES CON ALTERACIONES GÁSTRICAS FISIOLOGÍA Constituido por el tracto gastrointestinal (boca, esófago estómago e intestinos grueso y delgado) y órganos (dientes, lengua, hígado con vesícula biliar y páncreas) necesarios para la digestión. Los productos del páncreas e hígado se vierten a nivel del duodeno: en la mucosa asientan glándulas endocrinas importantes de control de vaciamiento del estómago. FUNCIONES: BOCA: gusto, masticación y formación del. CUIDADOS ESPECÍFICOS DE ENFERMERÍA PARA EL PACIENTE CON PATOLOGÍA ONCOLÓGICA Las terapias dirigidas han cambiado significativamente el cuidado oncológico, así como se ha reconocido que un buen cuidado del paciente va más allá del tratamiento de los tumores y debe continuar por mucho tiempo más después de que termine el tratamiento activo. El cuidado de pacientes con enfermedades oncológicas terminales y el comportamiento y consuelo de sus familiares ya sea por muerte repentina o después.

    CIRROSIS HEPATICA La cirrosis hepática es la cirrosis que afecta al tejido hepático como consecuencia final de diferentes enfermedades crónicas. Las consecuencias de la cirrosis hepática sobre la salud del individuo dependen fundamentalmente del grado de funcionalidad que el hígado pueda conservar a pesar de la alteración histológica. Manifestaciones clínicas: - Malestar general, debilidad, fiebre, anorexia, indigestión, flatulencias, nauseas, vómitos y dolor abdominal.- Ictericia, prurito. CIRROSIS HEPÀTICA. Agente: HUESPED: La cirrosis se puede desarrollar en cualquier momento o etapa de nuestra vida. Se dice que afecta más a los varones que a la mujer. Entre 40 y 60 años. MEDIO AMBIENTE: Se da en cualquier nivel socioeconómico. Los lugares propios donde se da esta enfermedad con más frecuencia son; donde hay baja escolaridad, delincuencia, vandalismo, prostitución, drogas, donde hay conflictos familiares y/o depresión. Estímulo desencadenante.

    * Cirrosis Hepática Causada por la degeneración crónica de las células del parénquima hepático y engrosamiento del tejido circundante. Los signos y síntomas pueden incluir fatiga, perdida de peso, disminución de la resistencia inmune, ictericia y trastornos gastrointestinales. Puede ser resultado de alcoholismo, hepatitis viral, fibrosis quística, estenosis biliar u otras enfermedades; el alcoholismo es la causa más común de cirrosis. La patogenia de la desnutrición proteínico-calórica en la. Cirrosis hepática by Dr. Alejandro Soza in Cirrosis varios años, que * Ciertas Lacantidades excesivas es un tóxico que puede causar cirrosis. ¿Puede una persona que bebe socialmente adquirir cirrosis? Sí. Los individuos que ingieren alcohol socialmente también pueden desarrollar cirrosis. Los factores que contribuyen al desarrollo de la enfermedad son: * Cantidad de alcohol consumida. * Frecuencia con que se algunos individuos son más propensos que otros a los efectos del alcohol.

    Introducción La cirrosis es el resultado final del daño crónico al hígado causado por hepatopatía crónica. Las causas comunes de la enfermedad hepática crónica en los Estados Unidos abarcan: Infección por hepatitis B ó C Alcoholismo Las causas menos comunes de cirrosis pueden ser: Hepatitis autoinmunitaria Trastornos en las vías biliares Algunos medicamentos Enfermedades hereditarias Otras enfermedades hepáticas como esteatosis hepática no alcohólica (EHNA) y esteatohepatitis no alcohólica. CIRROSIS HEPATICA La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado, consistente en la muerte progresiva del tejido hepático normal y su sustitución por tejido fibroso, lo que lleva a: * incapacidad del hígado para ejercer sus funciones de detoxificación del organismo (insuficiencia hepática). * fenómenos de sangrado (coagulopatía). * aumento de presión en la vena porta, que causa acumulación de líquido en el abdomen (ascitis) y dilatación peligrosa de las venas del esófago (varices.

    arquitectura del hígado se altera, las células hepáticas dejan de realizar sus funciones (insuficiencia hepática) y los vasos sanguíneos se distorsionan. La sangre no puede circular normalmente por el hígado, aumenta la presión en la circulación prehepática y la sangre busca otros circuitos para completar su ciclo habitual (fenómeno de escape). Como consecuencia de estos dos fenómenos: insuficiencia hepática y alteración de la circulación sanguínea hepática, aparecen las manifestaciones clínicas de esta. CIRROSIS HEPÁTICA DEFINICIÓN: Enfermedad crónica e irreversible de hígado secundaria a una agresión externa. La estructura del hígado se altera, las células hepáticas dejan de realizar sus funciones y los vasos sanguíneos se distorsionan. La sangre no puede circular normalmente por el hígado, aumenta la presión en la circulación pre hepática. El hígado es uno de los órganos más grandes del cuerpo, cuyas diferentes funciones son esenciales para la vida. Entre las funciones del hígado tenemos: -.

     Sistema Digestivo Cirrosis hepática La cirrosis es una afección en la que el hígado, se deteriora lentamente y funciona mal debido a una lesión crónica. El tejido sano del hígado se sustituye por tejido cicatricial, bloqueando parcialmente la circulación de la sangre a través del hígado. La cicatrización también deteriora la capacidad del hígado de controlar las infecciones eliminar las bacterias y las toxinas de la sangre procesar los nutrientes, hormonas y medicamentos fabricar las. Medicina Nosología y clínica del aparato digestivo “CIRROSIS HÉPATICA” Dr. Roberto Flores Cortés Alumna: Montaño Flores Cristina Matricula: 201128438 Fecha de entrega: 18 de Marzo de 2014 Periodo: Primavera 2014 BUAP 2014 Definición La definición de cirrosis hepática se basa más en el aspecto de las descripciones anatomopatológicas que se presentan en la misma por ello se dice que es: La Enfermedad hepática crónica que se considera el proceso final de una serie.

     Carrera: Licenciatura en Enfermería Materia: MAC I Trabajo práctico Nº 6 Tema: Cuidados de enfermería de un paciente psiquiátrico Directora de la carrera: Mag. Prof. Lic. María Teresa Ricci Profesora de cátedra: Lic. Paola Tantone Nombre del docente: Prof. Lic. Bellini Laura Autores: Gómez Carina Dolores Millares Mariela Campos Luján, 31de mayo de 2013 Introducción El rol de enfermería es acompañar a la persona en el proceso. Es la acigida del paciente y su familia en una unidad de hospitalizacion. Es la recogida y analisis de la situacion al ingreso del paciente. Objetivos ∞ Lograr la integracion del paciente y familia en la unidad de enfermeria para recuperar su bienestar fisico, psiquico y social, con un trato personalizado y humano. ∞ Reducir la ansiedad del paciente y familia, proporcionandole seguridad y ambiente terapeutico. ∞ Proporcionar la informacion necesaria que necesite el paciente y su familia. ∞.

    CIRROSIS HEPATICA El conocimiento sobre la fibrosis hepática ha evolucionado en los últimos años. Esta evolución se refleja en el desarrollo del conocimiento no solamente de los fundamentos moleculares de la fibrosis, sino también de la historia natural, y métodos de detección en la enfermedad. Esta evolución demuestra una clara evidencia de que la cirrosis hepática puede ser reversible, con expectativas realistas con el uso de terapia antifibrótica eficaz, capaz de modificar el manejo y el. CONCEPTO La cirrosis hepática es la cirrosis que afecta al tejido hepático como consecuencia final de diferentes enfermedades crónicas. Las consecuencias de la cirrosis hepática sobre la salud del individuo dependen fundamentalmente del grado de funcionalidad que el hígado pueda conservar a pesar de la alteración histológica. ETIOLOGÍA Las principales causas de cirrosis en los países desarrollados son: El consumo excesivo de alcohol (cirrosis etílica, alcohólica o enólica) La hepatitis crónica.

    FACULTAD CIENCIAS DE LA SALUD DEPARTAMENTO DE CIENCIAS BIOMÉDICAS CARRERA DE ENFERMERÍA Guía de Cuidados de Enfermería En pacientes Politraumatizados Integrantes: Carolina Cabello S. Rocío Chávez F. Ariel Millapan A. Ramo: Enfermería en Urgencias Profesora: EU. María Isabel Vásquez Lunes 16 de Enero, 2012.- INTRODUCCIÓN Actualmente en chile el politraumatismo es la principal causa de muerte antes de. CASO CLINICO Y CUIDADOS DE ENFERMERIA EN PACIENTE CON NEUMONIA INTRODUCCION Para el profesional de Enfermería se hace sumamente importante la aplicación del proceso del cuidado de enfermería, el cual es una metodología de trabajo consistente en un sistema con pasos relacionados que permite identificar y satisfacer necesidades interferidas y resolver problemas de salud que afecten al ser humano en su contexto, familia y comunidad. Por eso es muy importante que el trabajo se lleve a cabo teniendo.

    CIRROSIS HEPATICA La cirrosis es la destrucción del tejido hepático normal, que origina tejido cicatricial no funcional que rodea a zonas de tejido hepático normal. Por lo general la causa más frecuente de cirrosis hepática es el abuso del alcohol, es decir, el consumo excesivo y continuado de bebidas alcohólicas durante un periodo prolongado de tiempo. Por otra parte existen en diferentes lugares del mundo tales como África y Asia donde la causa principal de ésta enfermedad es la hepatitis crónica. CUIDADOS GENERALES DE ENFERMERIA EN PACIENTES CON DENGUE, MALARIA, LEPTOSPIRA Y CHIKUNGUNYA La función del personal salud ante un paciente con (dengue, malaria, leptospirosis, chikungunya entre otros) es mantener el llamado tratamiento fisiológico intensivo donde lo fundamental es la vigilancia extrema hasta que el paciente se estabilice; en lo que debemos estar muy atentos es a los signos de alarma; que son los que anuncian el shock y por lo cual tenemos que estar preparados para la atención.

    Cirrosis hepática La cirrosis hepática es la cirrosis que afecta al tejido hepático como consecuencia final de diferentes enfermedades crónicas. Las consecuencias de la cirrosis hepática sobre la salud del individuo dependen fundamentalmente del grado de funcionalidad que el hígado pueda conservar a pesar de la alteración histológica. Epidemiología Según la OMS, en total mueren anualmente aproximadamente unas 200.000 personas a causa de cirrosis hepática en los países desarrollados. [1]. infecciosa. RELACION AGENTE – HUÉSPED - TOXICA: es la primera causa de cirrosis hepática por el consumo de alcohol en un exceso de un 50% aproximadamente. - VIRAL: la segunda causa de la cirrosis hepática crónica es producida por los virus del VHB, VHD, y VHC, la hepatitis auto inmune es una enfermedad que se presenta cuando las células inmunológicas atacan los hepatocitos produciendo inflamación crónica y posteriormente cirrosis. - ANTIGENICIDAD: la tercera causa son las determinadas condiciones.

    1 2 3 4 5 CUIDADOS DE ENFERMERIA AL PACIENTE CON EPOC. PLANES DE CUIDADOS ESTANDARIZADOS © CUIDADOS DE ENFERMERIA AL PACIENTE CON EPOC. PLANES DE CUIDADOS ESTANDARIZADOS © Juan Castro López, José González Gil, Jesús González Benítez ISBN papel 978-84-686-2118-0 Impreso en España Editado por Bubok Publishing S.L. 6 7 INDICE DEFINICION EPOC …………………………………………… 6 FISIOPATOLOGIA…………………………………………….. 6 MANIFESTACIONES CLINICAS…………………………….. 7 PROCEDIMIENTOS DIAGNOSTICOS……………………………………………… 8. Cuidados de Enfermería en Pacientes con Trastornos de Personalidad Mónica Bolados Ávila Enfermera Supervisora Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospital la Florida Octubre 2014 ¿Qué es la Personalidad? “Patrón internalizado de modos de pensar, sentir y comportarse que caracterizan el estilo de vida y la manera que cada persona se adapta al medio” “Son patrones de comportamiento estables” Rasgos de Personalidad “Patrón permanente de percibir, relacionarse y pensar sobre el entorno.

    La cirrosis hepática es la cirrosis que afecta al tejido hepático como consecuencia final de diferentes enfermedades crónicas. Según la OMS, en total mueren anualmente aproximadamente unas 27.000 personas a causa de cirrosis hepática en los países desarrollados.1 En España, afecta a 4 de cada 10.000 personas, de estas la gran mayoría son causados por el consumo excesivo de alcohol.2 Etiología (causas) El consumo excesivo de alcohol La hepatitis crónica por virus C Otros virus, como el de la hepatitis. CIRROSIS HEPATICA EU SERGIO CAMPOS A. CONCEPTO GENERALIDADES – Se trata de una enfermedad crónica e irreversible del hígado secundaria a una agresión externa. – Se caracteriza porque la arquitectura normal del hígado se altera progresivamente como consecuencia de una cadena de eventos cuyo inicio es la aparición de inflamación – Su mantenimiento en el tiempo conduce a la aparición de bandas de tejido fibroso que tienden a unirse formando nódulos. – De esta manera la arquitectura.

    Universidad Autónoma Del Estado De México FACULTAD DE MEDICINA Licenciatura. Médico Cirujano Semana 6: cirrosis hepática alcohol nutricional -PRÁCTICA COMUNITARIA “A”- Dr. José Alfredo Álvarez Domínguez. ALUMNO. Jorge Báez González Toluca, edo. De México. 22 SEPTIEMBRE,2012. SEMESTRE 2012B. Cirrosis hepática alcohol nutricional Es un órgano glandular al que se le adjudica funciones muy importantes, tales como la síntesis de proteínas plasmáticas, almacenaje.  CIRROSIS HEPÁTICA Para Belle, con la esperanza de tener una rica cena el viernes La cirrosis produce fibrosis hepática hasta el punto en que existe distorsión arquitectónica, lo cual disminuye la función hepática Causas Alcoholismo Hepatitis Vírica crónica (B o C) Hepatitis Autoinmunitaria Cirrosis Biliar Hepatopatía metabólica hereditaria (Enfermedad de Wilson, Fibrosis quística, Hemocromatosis, etc) Manifestaciones Clínicas.- Es posible que estén ausentes Síntomas Anorexia.

    C.I.: 19.552.318 Maracay, Abril 2015 Cirrosis Hepática Se define como aquel trastorno caracterizado por el reemplazo de tejido hepático funcional por tejido fibroso. Este se caracteriza por una conversión de la arquitectura hepática normal en nódulos de estructura anormal, formando bandas constrictoras que interrumpen el flujo en los canales vasculares y vías biliares hepáticas. Dicho proceso puede ser reversible, si se trata de forma satisfactoria la agresión. Cirrosis La cirrosis hepática es la cirrosis que afecta al tejido hepático como consecuencia final de diferentes enfermedades crónicas. Las consecuencias de la cirrosis hepática sobre la salud del individuo dependen fundamentalmente del grado de funcionalidad que el hígado pueda conservar a pesar de la alteración histológica. Es la cicatrización y el funcionamiento deficiente del hígado: la fase final de la enfermedad hepática crónica. Causas Las principales causas de cirrosis en los países.

    Planes de cuidado de enfermería pacientes terminales DIAGNÓSTICOS ENFERMEROS 1. Temor relacionado con desconocimiento de la evolución y desenlace de su enfermedad, manifestado por dificultad para conciliar y mantener el sueño y por expresiones verbales del propio paciente. Objetivos • El paciente identificará las formas más eficaces de enfrentarse a su temor. Actividades • Valorar el nivel de temor que presenta el paciente y los conocimientos que tiene acerca de su enfermedad. •. 1. ¿Qué es la cirrosis? Es una enfermedad en la cual las células normales del hígado son reemplazadas por tejido cicatrizal. Esta situación ocasiona que el hígado deje de funcionar adecuadamente. volver a índice Medidas de autocuidado Evite el consumo de alcohol. Mantenga una dieta saludable. Visite regularmente a su médico. Vigile la presencia de sangre en evacuaciones. No ingiera medicamentos no prescritos por su médico. 2. ¿Cuáles son las funciones del hígado? El hígado es una.

    GUÍAS DIAGNÓSTICAS DE GASTROENTEROLOGÍA 1.- CIRROSIS HEPÁTICA DEFINICIÓN: Se trata de una alteración crónica e irreversible que representa la etapa final de diversos procesos agudos o crónicos que afectan al hígado, si bien el concepto es fundamentalmente morfológico donde se define como una alteración difusa de la arquitectura del hígado por fibrosis y nódulos de regeneración, clínicamente se puede sospechar por los antecedentes y los diversos datos clínicos que se pueden documentar. Se. “Perfilamiento de pacientes con cirrosis hepática por alcoholismo en el hospital civil viejo” Introducción Antecedentes El término cirrosis fue propuesto por Laennec hace más de 180 años. Deriva de la palabra griega oxxipe en latín scirro) que se traduce tanto por “amarillo grisáceo” como por“duro” y se refiere a la coloración y consistencia que adquiere el hígado en este proceso. En el pasado se consideraba que la cirrosis nunca era reversible, sin embargo, desde hace una década el.

    CUIDADOS DE ENFERMERIA EN EL PACIENTE CON CUERPO EXTRAÑO INTRODUCCIÓN La obstrucción brusca de la vía aérea superior por cuerpos extraños puede provocar un cuadro de asfixia que si no se resuelve rápidamente puede evolucionar, cuando la obstrucción es completa, a la parada respiratoria seguida de parada cardíaca y muerte. Su incidencia es mayor en niños y en lactantes así como en adultos en situaciones de disminución del nivel de conciencia (alcoholismo agudo, enfermos neurológicos. ).. IGNACIO CHÁVEZ” CIRROSIS HEPÁTICA PRESENTA: MPSS JAVIER CORTEZ BUENO ASESORA: DRA. ROSALBA GARCIA FIGUEROA MORELIA, MICHOACAN. MAYO 2013 CIRROSIS HEPATICA | JAVIER CORTEZ BUENO 1 ÍNDICE: PORTADA……………………………………………………..1 ÍNDICE…………………………………………………….……2 INTRODUCCIÓN……………………………………………. 3 CIRROSIS HEPATICA…………………….………………….4 ARTÍCULOS………………………………..…………………..8 CONCLUSIÓN……………………………………….……….22 REFERENCIAS………………………………………………23 CIRROSIS HEPATICA | JAVIER CORTEZ BUENO.

    GUÍAS DIAGNÓSTICAS DE GASTROENTEROLOGÍA 1.- CIRROSIS HEPÁTICA DEFINICIÓN: Se trata de una alteración crónica e irreversible que representa la etapa final de diversos procesos agudos o crónicos que afectan al hígado, si bien el concepto es fundamentalmente morfológico donde se define como una alteración difusa de la arquitectura del hígado por fibrosis y nódulos de regeneración, clínicamente se puede sospechar por los antecedentes y los diversos datos clínicos que se pueden documentar. Se sabe. PROCESO DE ATENCIÓN DE ENFERMERÍA VALORACION DATOS GENERALES: * Nombre: Garcia Venancio Julia * Sexo: Femenino * Edad:60 años * Fecha de ingreso: 07 -09 – 2011 * Servicio: Medicina 3II * Nª de cama: 43 * Ocupación: Ama de casa * Grado de Instrucción: Secundaria * Procedencia: lima * Estado Civil: Casada * Religión: Católica * Diagnostico Medico: Cirrosis Hepatica * Tratamiento:. * Dextrosa al10% * H(2) K(1) 15g x min.

    CIRROSIS HEPATICA La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado. Sus células hepáticas van siendo reemplazadas por tejido cicatrizado, lo cual interfiere progresivamente con el funcionamiento normal del hígado, ocasionando que este no cumpla sus funciones adecuadamente. FISIOPATOLOGIA Debido a la lesión de las células del parénquima hepático, el hígado se inflama y aumenta de tamaño. El organismo intentar regenerar los hepatocitos dañados, pero se produce fibrosis. Al progresar la. CIRROSIS HEPATICA La cirrosis hepática es la cirrosis que afecta al tejido hepático como consecuencia final de diferentes enfermedades crónicas. Las consecuencias de la cirrosis hepática sobre la salud del individuo dependen fundamentalmente del grado de funcionalidad que el hígado pueda conservar a pesar de la alteración histológica. EPIDEMIOLOGIA Mueren anualmente aproximadamente unas 27.000 personas a causa de cirrosis hepática en los países desarrollados. Afecta a 4 de cada 10.000 personas.

    para que sirve la tableta levitra

    La cirrosis hepática es una enfermedad hepática grave que puede causar la muerte si no se trata. La cirrosis se produce cuando se forma tejido cicatricial en el hígado, lo que limita la función del hígado y la eficiencia. El abuso de alcohol es una causa común de la cirrosis; según MedicineNet.com, "altos niveles crónicos, del consumo de alcohol se lesionan las células del hígado. Treinta por ciento de los individuos que beben todos los días por lo menos ocho a dieciséis onzas de licor fuerte o el equivalente de quince o más años desarrollarán cirrosis." Otras causas incluyen el virus de la hepatitis, enfermedad del hígado graso no alcohólico y toxinas. Acarring que ya está presente en el hígado no se puede revertir, pero usted puede tomar medidas para detener la cicatrización y signficantly retardar la progresión de la cirrosis. 1 Detectar cirrosis en las primeras etapas. Los problemas hepáticos anteriores se detectan, mayor es la probabilidad de detener o ralentizar la progresión de la cirrosis y pronóstico a largo plazo mejor será la del paciente. Si no se detecta la cirrosis hasta las etapas avanzadas, es poco lo que puede hacer para mejorar su condición, aparte de la espera de un trasplante de hígado.

    2 Tratar las enfermedades subyacentes. Muchos de los casos de cirrosis hepática se ven agravadas por las condiciones subyacentes, como la hepatitis A, B y C. Gestión, tratamiento y que toman medicamentos para estas condiciones subyacentes puede ayudar a detener o cirrosis lento. 3 Detenga el consumo de alcohol y dejar todos los medicamentos o fármacos que empeoran la cirrosis. La abstinencia de alcohol por sí solo puede ayudar al hígado a recuperar alguna función y puede incluso revertir el daño hepático parcial si las cicatrices aún no ha ocurrido. La mayor parte ilegal y algunos con receta y de venta libre medicamentos pueden empeorar la cirrosis, especialmente si se toma al mismo tiempo que el consumo de alcohol. Pregúntele a su médico acerca de las interacciones del hígado al iniciar cualquier nuevo medicamento recetado.

    4 Siga una dieta saludable y tomar un suplemento vitamínico. Dado que el hígado sufre daños durante la cirrosis, el hígado es a menudo no es capaz de procesar las vitaminas, minerales y otros nutrientes de manera eficiente. Comer una dieta baja en sodio evita la retención de agua. Las vitaminas D, K y B son particularmente útiles en el retraso de la progresión de la cirrosis. De acuerdo con MayoClinic.com, "algunos tratamientos alternativos han tenido algunas pruebas limitadas en personas con enfermedad hepática. Aunque ninguno ha mostrado ninguna evidencia clara que [ellos] pueden ayudar a las personas con enfermedades del hígado, los tratamientos son relativamente seguros cuando discutió con su médico y usa como se indica. Ejemplos incluyen el cardo mariano y la SAM ".

    5 Vacúnese contra la gripe, la hepatitis A y la hepatitis B. Las infecciones, especialmente la hepatitis, la cirrosis puede empeorar. Evite a las personas enfermas y lavarse las manos con frecuencia. La cirrosis es una enfermedad que puede dañar el hígado y, a su vez, en gran medida amenazar el cuerpo humano. Este artículo discutirá la identificación de la cirrosis, las causas, los efectos de la cirrosis y las advertencias de la enfermedad. La cirrosis es una enfermedad muy grave y un médico debe ser consultado si se sospecha de la enfermedad.

    De acuerdo con el National Digestive Diseases Information Clearinghouse, la cirrosis es identificado mediante análisis de sangre y lecturas enzimáticas de la sangre. Es causada por la formación de tejido cicatricial en el hígado y por lo general empeora con el tiempo. Cirrosis finalmente hace que el hígado para descomponer y dejar de funcionar correctamente. La sangre también deja de fluir a través del hígado debido a la obstrucción de la cicatrización. La cirrosis también se identifica por una serie de síntomas que incluyen fatiga, pérdida de peso y coloración amarillenta de la piel. La Clínica Mayo enumera las causas de la cirrosis que incluyen el uso excesivo de alcohol durante largos períodos de tiempo, la obesidad, la hepatitis C, la hepatitis B y D, las drogas y las toxinas y otras enfermedades que atacan a los conductos biliares en el hígado. El virus de la hepatitis ataca el hígado y causa inflamación y daño, lo que resulta en la cicatrización.
    Enfermedad hepática grasa no alcohólica (EHNA) también puede causar cirrosis. En la EHGNA, la grasa se acumula en el hígado y eventualmente causa la cirrosis. Esta enfermedad hepática cada vez más común se asocia con la obesidad, la diabetes, la malnutrición de proteínas, enfermedad de la arteria coronaria y el uso de fármacos corticosteroides.

    La cirrosis puede prevenir siguiendo una dieta saludable. Esto proporcionará los nutrientes que son necesarios para la función hepática adecuada. Los chequeos de rutina pueden ayudar a controlar su peso y determinar si usted tiene cualquier irregularidad en las enzimas hepáticas. Control del consumo de alcohol también puede prevenir la cirrosis.
    El tratamiento de la cirrosis incluye la prescripción de diuréticos para ayudar con el fluido producido a partir de la cirrosis. Otras opciones incluyen la pérdida de peso y el ejercicio para bajar el porcentaje de grasa corporal y reducir la obesidad. Algunos médicos recetan antibióticos para ayudar con cirrosis también. La cirrosis puede ser un atacante silencioso sin síntomas en sus primeras etapas. Sin embargo, algunos de advertencia se puede ver en los síntomas de debilidad, náuseas, vómitos, pérdida de peso inexplicable, fatiga y la lentitud y dolor de estómago. Puede haber comezón en la piel y un aumento de la araña-venas en las extremidades inferiores.

    Los efectos de la cirrosis son el edema (hinchazón y acumulación de líquido), la facilidad de sangrado y hematomas en el cuerpo, la presión arterial alta (hipertensión), los vasos sanguíneos agrandados en el esófago y agrandamiento del bazo. Efectos adicionales de la cirrosis pueden incluir los cálculos biliares y la coloración amarillenta de la piel conocida como ictericia.
    La cirrosis también puede aumentar la resistencia del cuerpo a la insulina y conducir a la diabetes tipo 2. El cáncer de hígado puede desarrollar y una reducción global del sistema inmune del cuerpo y el rendimiento también puede resultar. La cirrosis tiene un alto potencial de ser fatal. Si no toma la vida de un paciente, puede ser devastador para el cuerpo y causar daño permanente.

    Una creencia popular es que la cirrosis siempre es causada por el consumo excesivo. Eso no es siempre el caso, como la cirrosis puede ser causada por otros problemas y puede aparecer en personas que no beben alcohol en absoluto. El hígado es un órgano esencial; almacena glucógeno, produce proteínas de la sangre y los filtros de toxinas del cuerpo. También tiene un papel importante en el metabolismo. Cuando se forma tejido cicatricial en el hígado como resultado de la cirrosis, se reduce la cantidad de sangre que puede fluir libremente a través de este órgano. Esto afecta negativamente a la capacidad del hígado para realizar con normalidad, y conduce a problemas graves de salud.

    Cirrosis temprana típicamente no produce síntomas evidentes; como la enfermedad progresa, sus efectos se vuelven gradualmente más pronunciada. Los síntomas más comunes de la cirrosis son ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos), pérdida de peso, náuseas, fatiga, pérdida de apetito, picazón en las palmas de las manos y plantas de los pies y las arañas vasculares. En casos graves, puede causar cirrohosis ascitis (acumulación de líquido en la cavidad abdominal), edema (hinchazón de las extremidades) y encefalopatía (confusión mental). Los signos de cirrosis se descubren normalmente durante un examen médico de rutina. Su médico puede notar que su hígado se siente agrandado y firme, que es el resultado de las cicatrices causadas por la enfermedad. Para verificar el diagnóstico, análisis de sangre se realizan generalmente para evaluar qué tan bien está funcionando su hígado. Una ecografía, TAC o una resonancia magnética también puede realizarse para visualizar el hígado. Los resultados de estas pruebas pueden sugerir fuertemente la cirrosis, pero sólo la biopsia hepática puede diagnosticar definitivamente la enfermedad. Durante una biopsia hepática, el médico inserta una aguja larga y delgada a través del abdomen y recoge una muestra de tejido del hígado para su examen microscópico.

    La única cura para la cirrosis es el trasplante de hígado. Por desgracia, hay muchas más personas que necesitan trasplantes de órganos que los que hay órganos disponibles. La parte más importante del tratamiento para la cirrosis es el tratamiento de la condición que provocó que para evitar más daños. Otros tratamientos incluyen planes de dieta en nutrientes para ayudar a las células dañadas en el hígado se curan, medicamentos para la presión arterial para reducir el riesgo de sangrado, la abstención de alcohol, la reducción de la ingesta de sodio para aliviar la acumulación de líquido, antihistamínicos u otros medicamentos para reducir la picazón y la lactulosa. La lactulosa es un azúcar sintético que puede reducir el nivel de amoníaco en la sangre; niveles de amoníaco en la sangre son comunes en personas que tienen cirrosis. La cirrosis es a menudo considerado como la enfermedad de un alcohólico y es cierto que el abuso de alcohol a largo plazo puede causar la condición. Sin embargo, no todos los que se desarrolla abusa del alcohol cirrosis o para el caso, las bebidas en absoluto. Sólo el 21 por ciento de los casos de cirrosis en los Estados Unidos son el resultado de alcoholismo. A nivel mundial, las causas más comunes de cirrosis son la hepatitis B y la hepatitis C. La cirrosis también puede ser causada por un trastorno del sistema inmunológico, ciertos medicamentos recetados, la enfermedad de hígado graso, trastornos de las vías biliares y enfermedades hereditarias poco frecuentes, como la fibrosis quística y enfermedad de Wilson.

    La cirrosis y enfermedad renal son las dos condiciones graves que afectan a órganos vitales delicados. El hígado y los riñones son esenciales para completar las funciones más básicas del cuerpo. Si usted ya tiene cirrosis, que puede causar enfermedad renal en forma de enfermedad hepatorrenal, una condición potencialmente mortal. Cirrosis (también conocido como la cirrosis del hígado) es la sustitución sistemática del tejido hepático con tejido cicatricial fibroso. Esta enfermedad hepática puede ser causada por el abuso crónico de alcohol, la hepatitis y enfermedad de hígado graso. También puede ser causado por problemas de procesamiento de azúcares de la leche, la acumulación de hierro o parásitos. El primer síntoma de la cirrosis es una notable pérdida de peso, pero también puede causar fácil aparición de moretones y sangrado. También puede observar una acumulación de líquido en el abdomen.

    La enfermedad renal (a menudo llamada enfermedad renal crónica o enfermedad renal crónica) es la pérdida gradual de la función renal debido a una o una combinación de factores. Algunas causas comunes de enfermedad renal son la hipertensión arterial, la diabetes o la enfermedad renal poliquística. El colesterol elevado, anemia de células falciformes y el lupus también te ponen en riesgo de desarrollar enfermedad renal. Enfermedad renal a menudo se manifiesta como dolor de espalda, micción frecuente o sangre en la orina. La relación entre la cirrosis y la enfermedad renal se encuentra en el síndrome hepatorrenal, una condición donde los riñones están dañados como consecuencia de la cirrosis hepática. A medida que la cirrosis impide que el hígado funcione, se producen cambios en la forma en que la sangre circula a través de los intestinos. Esto a su vez altera el flujo de sangre a los riñones, dañar los pequeños vasos sanguíneos para permitir que los riñones funcionan. Los síntomas del síndrome hepatorrenal incluyen hinchazón abdominal, el delirio y la piel amarillenta. También se dará cuenta orina oscura o una disminución en la producción de orina.

    El síndrome hepatorrenal puede ser fatal. El tratamiento comienza con medidas inmediatas para mejorar la función renal. El paciente será hospitalizado. Casi todos los pacientes con síndrome hepatorrenal se ponen inmediatamente en diálisis. Cualquier tratamiento que requiere la cirugía no es recomendada debido a la cirrosis puede hacer una cirugía muy arriesgada. La excepción a esto es un trasplante de hígado. Muchos de los casos el síndrome hepatorrenal requieren un trasplante de hígado. La prevención es esencial. El síndrome hepatorrenal es a menudo fatal, y ambas enfermedades renales y hepáticas a menudo se consideran irreversibles. La prevención del síndrome hepatorrenal comienza con la prevención de la cirrosis. Limite su consumo de alcohol y buscar tratamiento inmediato de abuso de alcohol. Practique el sexo seguro y hacer no comparta agujas. Siempre obtenga chequeos médicos regulares, de modo que cualquier enfermedad hepática que tienes puede ser diagnosticado y tratado a tiempo. El diagnóstico precoz aumenta el éxito de cualquier tratamiento.

    1 cirrosis esperar a detectar sólo incidentalmente en la etapa temprana de la enfermedad. Estos pacientes suelen ser asintomáticos hasta que la enfermedad está avanzada. 2 Observar los síntomas que se producen cuando el hígado comienza a fallar, y las células sanas son reemplazadas por tejido cicatrizado. El paciente puede experimentar dolor abdominal, cansancio, fatiga, pérdida de apetito, náuseas, debilidad y pérdida de peso. Algunos pacientes también pueden presentar un patrón de tela de araña de los vasos sanguíneos en la piel.

    3 síntomas Aviso de complicaciones de la cirrosis de un examen físico. Estos incluyen comúnmente sangrado, hematomas, edemas, cálculos biliares, picazón e ictericia. 4 pruebas de laboratorio Run para encontrar otros signos de cirrosis. Estos pueden revelar una mayor sensibilidad a los medicamentos, los niveles más altos de toxinas en la sangre y la vena porta hipertensión. Los pacientes con cirrosis también pueden desarrollar la diabetes tipo 2 y cáncer de hígado.

    5 Hacer el diagnóstico en la mayoría de los casos sobre la base de los síntomas, el examen físico y pruebas de laboratorio. Una biopsia de hígado puede realizarse para confirmar el diagnóstico, aunque esto rara vez es necesario. La biopsia se examinó histológicamente para detectar signos de cicatrización o enfermedad. 1 Limite su consumo de alcohol para reducir el riesgo de cirrosis alcohólica. Consumir más de dos bebidas al día aumenta las posibilidades de cirrosis.

    2 Obtener una vacunación contra la hepatitis B. Esta es una causa importante de la cirrosis y la única forma común de hepatitis con una vacuna. 3 Reducir al mínimo el riesgo de contraer la hepatitis C, evitando comportamientos sexuales de alto riesgo. Esto incluye relaciones sexuales sin protección y múltiples parejas. No use cocaína o comparten agujas nasales con otros usuarios de drogas. La mitad de los casos de hepatitis C se contrae de parafernalia de drogas contaminados.

    4 Tenga cuidado al utilizar productos químicos. Los productos de limpieza y pesticidas pueden ser una fuente importante de cirrosis inducida químicamente. Use ropa de protección y una mascarilla si el manejo de los productos químicos a menudo. 5 Abordar las causas subyacentes de la cirrosis. Cirrosis existente suele ser irreversible, pero más daño se puede minimizar. Por ejemplo, la enfermedad de Wilson hace que la acumulación de cobre en el hígado y requiere terapia de quelación de toda la vida.

    La hepatitis C es un virus que puede afectar a cualquier persona. Por lo general, se transmite o se transfiere de la madre al niño durante el parto sexual. También puede ser causada por compartir agujas, transfusiones de sangre o trasplantes de órganos antes de que los médicos comenzaron el tamizaje de donantes para la hepatitis C en 1992 A pesar de que normalmente no hay síntomas de la hepatitis C, hasta la etapa final, pueden aparecer algunos síntomas parecidos a la gripe, cuando la enfermedad es primero contratado. Estos síntomas pueden incluir una fiebre baja, náuseas, dolor muscular y la sensibilidad en el área del hígado. La hepatitis C no siempre requiere tratamiento, ya que no siempre causa daño hepático irreparable. Si se le diagnostica la hepatitis C y su médico no ve problemas en el hígado, que seguirá vigilando la función hepática mediante la administración de los análisis de sangre periódicos. Si se detecta daños en el hígado o si tiene un sistema inmune debilitado, el médico puede recetar medicamentos antivirales para tratar la hepatitis C. El médico hará un seguimiento con exámenes de sangre para determinar si usted todavía tiene la hepatitis C después de una ronda de la medicación. Si todavía resulta positivo para la hepatitis C, el médico puede recomendar otra ronda de la medicación antiviral.

    Si el hígado tiene un daño irreversible grave debida a la hepatitis C, el médico puede recomendar un trasplante de hígado. Sacar el hígado dañado, sin embargo, no significa necesariamente que la hepatitis C ha desaparecido por completo del cuerpo. Sin un curso, o, a veces varios cursos de tratamiento antibiótico, lo más probable que ocurra la hepatitis, incluso con un nuevo hígado. Según la Clínica Mayo, el 20 por ciento de las personas que han tenido hepatitis C durante más de 10 años desarrollan cirrosis del hígado. Sin un monitoreo frecuente de un médico y el tratamiento es necesario, se puede producir cirrosis hepática. Aproximadamente la mitad de las personas que desarrollan cirrosis del hígado desarrollará cáncer de hígado o insuficiencia hepática. El trasplante de hígado es la mejor opción para las personas en las etapas finales de la hepatitis C, y un paciente por lo general se coloca en la lista de donantes tan pronto como se descubra la cirrosis. Los síntomas de la hepatitis etapa final C incluyen náuseas, vómitos, fiebre, piel amarilla y ojos, hinchazón abdominal y dolor y sangrado gastrointestinal. Si no se trata el cáncer de hígado o insuficiencia dará lugar a un daño cerebral, daño de órganos y la muerte eventual.

    La insuficiencia hepática se refiere a el rápido deterioro de la función hepática como resultado de una variedad de trastornos, incluyendo la cirrosis del hígado, la hepatitis crónica y daño hepático inducido por fármacos. El hígado es el órgano más grande del cuerpo humano y es uno de los más importantes en particular porque es responsable de varios procesos incluyendo la reproducción, la digestión y el crecimiento. La insuficiencia hepática tiene una serie de síntomas en función de la causa subyacente de la emisión. Aquí están los pasos sobre cómo usted puede identificar estos síntomas para que usted o su paciente puede recibir un tratamiento adecuado. 1 Busque la decoloración de la piel. Uno de los síntomas más comunes de la insuficiencia hepática es la ictericia, en la que la piel y los ojos adquieren un color amarillento. En un paciente que sufre de insuficiencia hepática, esta se vuelve aún más pronunciada con el tono amarillo cada vez más oscuro, inclinándose hacia un tinte más naranja.

    2 Compruebe si hay hematomas o sangrado. Los pacientes con disfunción hepática también pueden magullar excesivamente. La insuficiencia hepática hace que la sangre delgada como el recuento de plaquetas disminuye por lo que cuando se produce una lesión, es aún más difícil que la sangre se coagule como lo haría normalmente. 3 Pruebe los procesos mentales del paciente. Debido a que el hígado no es capaz de filtrar eficazmente los desechos y toxinas de los alimentos, la sangre que va al cerebro puede no ser capaz de transportar oxígeno y nutrientes suficientes para el buen funcionamiento. Un paciente que sufre de insuficiencia hepática puede experimentar confusión, inquietud y fatiga. Él puede ser incapaz de pensar con claridad.

    levitra 20 que es

    – Participación en la síntesis
    y en la regeneración de las macromoléculas dérmicas (cataliza la hidroxilación
    de la lisina del
    colágeno). Manganeso
    – Participación en la síntesis y en la regeneración de macromoléculas de la
    dermis (glicosaminglicanos).

    -Necesario en la acción de la
    tirosinasa (en la melanogénesis). – Interviene en las funciones
    inmunitarias.

    Zinc
    – Necesario en la acción de la superoxidodismutasa (acción antiradicalar). – Participación en los efectos
    antinflamatorios.

    – Participación en las
    defensas inmunitarias. – Participación en la síntesis
    de ácidos nucléicos.

    – Participación en el
    metabolismo de las proteínas y de la vitamina A. Hallan extraña forma de vida en la Tierra

    Científicos descubren un organismo capaz de vivir a base de arsénico. El hallazgo cambia la concepción de dónde podría haber vida.
    “Imagen microfotográfica de la bacteria de Lago Mono (Science)”
    Científicos en Estados Unidos descubrieron un microorganismo que se desarrolla y mantiene vivo a base de arsénico, una sustancia altamente tóxica.
    El hallazgo, una bacteria descubierta en un lago en California, podría cambiar la concepción de cómo y dónde puede haber vida, afirman los científicos en la revista Science.
    = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = =
    Hasta ahora se ha sabido que todas las formas de vida en la Tierra dependen de seis elementos esenciales para crecer y sobrevivir: oxígeno, carbono, hidrógeno, nitrógeno, fósforo y azufre.
    = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = =
    Y los científicos también han sabido que cualquier cambio en estos elementos conduce a una alteración en los complejos compuestos químicos necesarios para la vida, como las proteínas, lípidos y ácidos nucleicos.
    Ahora, sin embargo, todo esto podría cambiar con el descubrimiento llevado a cabo por la doctora Felisa Wolfe-Simon, geomicrobióloga de la Agencia de Inspección Geológica de Estados Unidos (USGS), en California.
    Forma rara de vida
    La científica y su equipo descubrieron una bacteria capaz de intercambiar completamente arsénico por fósforo e incluso incorporar ese arsénico en su ADN.
    El microorganismo, miembro de la familia de proteobacterias Halomonadaceae, fue descubierto en el Lago Mono, California, un lago de aguas saladas y altamente tóxicas.
    La doctora Wolfe-Simon creía que los antiguos sistemas de vida pudieron haberse compuesto de arsénico en lugar de fósforo. Imagen: H. Bortman/Science
    “La doctora Felisa Wolfe-Simon en el Lago Mono (Imagen: H. Bortman/Science)”
    El fósforo, en forma de fosfato, forma parte esencial de las moléculas de ADN y ARN, que son clave para almacenar y transportar energía en las células.
    El arsénico, por otra parte, aunque tiene propiedades químicas similares y se comporta igual al fósforo, es altamente tóxico para la mayoría de las formas de vida porque altera los procesos metabólicos.
    De hecho, explica la investigadora, su toxicidad surge cuando las células intentan utilizar arsénico en lugar de fósforo.
    Para probar su teoría de que algunos microorganismos pueden adaptarse y usar arsénico en lugar de fósforo, la científica recogió muestras del lago californiano y cultivó microbios procedentes de esas muestras en el laboratorio con concentraciones cada vez más altas de arsénico.
    En el proceso, en lugar de añadir algún compuesto que normalmente se agregaría para mantener vivos a los microbios sino cada vez fue reduciendo más la concentración de fósforo original de los organismos para lograr que éstos comenzaran a producir ADN con arsénico para poder sobrevivir.
    Tal como explica la investigadora, inicialmente no esperaban encontrar sobrevivientes en el experimento. Pero su sorpresa fue enorme cuando descubrió bacteria viva y moviéndose aceleradamente.
    Y como habían utilizado marcadores para seguir el rastro del arsénico en las bacterias pudieron comprobar que cada una lo había incorporado en sus componentes celulares, incluso hasta su ADN.

    Imagen: H. Bortman/Science
    “Lago Mono (Imagen: H. Bortman/Science)”
    “Cada vez que analizaba a una bacteria contenía la respiración” expresó Wolfe-Simon.
    Aunque el hallazgo ha sido recibido con mucho interés, otros investigadores afirman que es necesario llevar a cabo más estudios para confirmar si realmente el arsénico logró incorporarse en los componentes químicos de la bacteria.
    “Éste es un descubrimiento impresionante y muy emocionante” dice en la revista Scienceel doctor Barry Rosen, bioquímico de la Universidad Internacional de la Florida, en Miami.
    Pero agrega que aunque es “creíble”, todavía queda la duda de si el arsénico quedó simplemente concentrado en las múltiples vacuolas celulares de la bacteria y no se incorporó en su bioquímica.
    La doctora Wolfe-Simon y su equipo planean ahora recoger muestras de microorganismos de sitios con alto contenido de arsénico pero bajas concentraciones de fósforo con el fin de encontrar microbios que dependan únicamente del tóxico.
    De esta forma intentarán entender mejor los mecanismos con los cuales el arsénico puede introducirse en las estructuras moleculares y cómo es que el ADN puede funcionar con este elemento incorporado.
    El hallazgo, sin embargo, podría cambiar la forma como hasta ahora hemos concebido a la vida y la posibilidad de que ésta pueda existir más allá de la Tierra, en lugares que carecen de los elementos esenciales para la vida. Fantástico comentario sobre el azufre y mas cuando nos da salud, creo a ciencia cierta de la efectividad de sus propiedades. Gracias, muchas gracias por compartimos esta fuente de salud.

    Todavía mucha gente cree que la adicción al alcohol (alcoholismo) es un asunto moral o de carácter, algo que tiene que ver con depravados o con gente sin fuerza de voluntad. Frecuentemente se cree, de manera errónea, que los adictos al alcohol (alcoholicos) serían capaces de dejar de beber si estuvieran dispuestos a cambiar su conducta. La realidad es que sin la ayuda de especialistas, es bastante difícil salir del alcoholismo, la intervención en centros de desintoxicación de alcoholismo mejora notablemente las posibilidades de éxito.

    Por otro lado, muchos creen erróneamente que la adicción al alcohol (alcoholismo) es simplemente un consumo demasiado alto de alcohol, y el alcoholico es adicto simplemente porque ha decidido beber demasiado. Pero científicos, médicos y psicólogos coinciden de manera contundente en diferenciar el abuso alcohol de la adicción al alcohol. Las investigaciones demuestran que la adicción, al contrario que el uso o incluso el abuso de alcohol, no es un problema de libre decisión. La adicción comienza cuando hay un abuso de las bebidas alcohólicas, es decir, cuando el consumidor “decide” conscientemente tomar alcohol de manera repetida y habitual. Esto implica introducirse, en un proceso cualitativa y cuantitativamente diferente, de consumo compulsivo de alcohol y de daño en el tejido cerebral del adicto. Mientras que el uso y el abuso de alcohol implican un comportamiento sobre el que el individuo ejerce un cierto control, la adicción es algo diferente. Hoy se empieza a entender por qué los alcohólicos pueden sacrificar todo lo que es importante en su vida -sus trabajos, sus familias, sus casas- en la búsqueda y consumo de alcohol. Y se empieza a entender que la adicción al alcohol es un problema de salud pública que afecta a mucha gente y que tiene consecuencias en amplios sectores sociales.

    La adicción al alcohol no es sólo un trastorno psicológico ni sólo orgánico, aunque pueda relacionarse también con determinados factores psicosociales. Esto significa que no puede ser tratada sólo por un tipo de especialista. Tampoco es un problema moral, y por tanto acudir a una iglesia sólo puede ayudar para advertir al adicto (alcohólico) que busque ayuda, pero no sólo ayuda divina. Decirle a un adicto (alcohólico) que el alcoholismo está sólo relacionado con el carácter, con problemas emocionales o con dificultades en su familia es erróneo e insuficiente. Hoy en día se sabe que no existe una personalidad adictiva. Por otro lado, aunque un alto porcentaje de adictos al alcohol (alcohólicos) tienen una predisposición genética a esta enfermedad, la predisposición genética puede ser superada y no es razón fundamental por la que se constituye en adicto al alcohol. En definitiva, la genética es un factor de riesgo, pero no es un destino. En base a las múltiples investigaciones realizadas sobre la adicción, se puede concluir que ésta es una enfermedad reincidente y tratable. En la última década, los espectaculares avances de la tecnología han permitido a los científicos examinar el cerebro para investigar las causas, mecanismos y consecuencias de la adicción, y se ha llegado a una importante conclusión: la adicción al alcohol es una enfermedad que afecta el cerebro del adicto. El alcohol no sólo interfiere en el funcionamiento cerebral normal al crear fuertes sentimientos de placer, sino que además, tiene efectos a largo plazo en el metabolismo y la actividad del cerebro. En un determinado momento del consumo o del abuso de alcohol, se producen cambios cerebrales que convierten el abuso en adicción, en enfermedad reincidente. Así, los adictos al alcohol sufren un intenso y compulsivo deseo de beber (craving) y no pueden abandonar el consumo por sí mismos. Este comportamiento es extremadamente dominante y difícil de controlar como muchos signos físicos de dependencia. Así, el cerebro termina adaptándose patológicamente al alcohol y su metabolismo se altera, modificando procesos psicológicos que repercuten finalmente en la conducta del alcohólico.

    Por tanto, es posible abusar del alcohol sin ser adicto a él, aunque el abuso frecuentemente conduce a la adicción. Algunas personas pueden abusar del alcohol – y si dejan de beber sufren el denominado síndrome de abstinencia- pero no son consumidores compulsivos y por tanto no son adictos. La adicción implica, como se ha anotado, un intenso e irresistible deseo de beber, un comportamiento de búsqueda compulsiva de alcohol, el desarrollo de la tolerancia y la dependencia. El consumo de alcohol se vuelve obsesivo. El adicto está atrapado. El problema o la situación que desencadenó supuestamente el consumo de alcohol se ha borrado de su mente, así como se borra todo lo que antes de la adicción tenía valor. En este punto, en lo único que puede pensar es en conseguir y consumir alcohol. Por tanto, se pierde el control de este consumo y se ignoran sus gravísimas consecuencias, y sólo el tratamiento llevado a cabo por profesionales, en los centros de alcoholismo, puede lograr una recuperación de esta enfermedad. El diagnóstico de adicción al alcohol se puede hacer si se han experimentado o manifestado alguna vez durante el último año tres o más de los siguientes síntomas:

    • Un fuerte deseo o compulsión por beber alcohol.
    • Incapacidad para controlar el comienzo del consumo de alcohol, la interrupción de este consumo o los niveles de bebida.
    • Síntomas de abstinencia: experimentar síntomas físicos después de pasar un periodo corto de tiempo sin beber. Entre estos síntomas están ansiedad, agitación, dolor de cabeza, alteraciones auditivas, nauseas y vómitos, nublamiento sensorial, ataques, delirio, alteraciones táctiles, sudoración excesiva, temblores, signos vitales elevados o alteraciones visuales.
    • Tolerancia al alcohol: tener que beber cada vez más alcohol para conseguir los mismos efectos. Mayores dosis de alcohol son necesarias para conseguir los efectos que antes se conseguían con dosis más pequeñas (ejemplos claros de tolerancia se pueden ver en personas dependientes del alcohol que pueden tomar dosis diarias suficientes para incapacitar o matar a consumidores no tolerantes).
    • Abandono progresivo de intereses o diversiones alternativas a las ligadas al consumo de alcohol.
    • Incapacidad para limitar el consumo de alcohol a pesar de la aparición de complicaciones médicas, como daños en el hígado, por el excesivo consumo.
    • Estrechamiento del repertorio personal de pautas de consumo de alcohol (por ejemplo, beber sólo una marca o tipo de bebida alcohólica, o tendencia a beber alcohol de la misma manera los días laborables y los fines de semana a pesar de las limitaciones sociales que marcan cuál es la conducta apropiada para beber).

    Las personas que han desarrollado dependencia del alcohol requieren generalmente ayuda externa para dejar de beber, que normalmente incluye desintoxicación y tratamiento médico en centros de desintoxicación de alcoholicos. Estos centros están especializados en la desintoxicación y tratamiento de los efectos del alcoholismo.

    Los efectos físicos del alcohol a largo plazo son:

    • Pancreatitis o inflamación del páncreas.
    • Enfermedades del corazón, entre ellas enfermedad coronaria.
    • Neuropatías o daños en los nervios.
    • Varices sangrantes en el esófago, o venas dilatadas en el tubo que conecta la traquea y el estómago.
    • Degeneración cerebral y neuropatía alcohólica.
    • Cirrosis del hígado, una enfermedad crónica que causa la destrucción de las células y la pérdida de la función del hígado.
    • Presión sanguínea alta.
    • Incremento de la incidencia de muchos tipos de cáncer, entre ellos el de mama.
    • Deficiencias nutricionales.
    • Los problemas de salud mental también son comunes cuando hay alcoholismo, con el riesgo de que un trastorno mental puede conducir o reforzar a otro diferente.
    • La depresión es una causa frecuente de alcoholismo, ya que una persona deprimida busca la manera de salir de sus problemas o un alivio a su insomnio. Desafortunadamente, el propio alcohol tiene efectos depresores, por lo que el problema, lejos de disminuir, se complica.

    Otros trastornos psíquicos producto de la adicción al alcohol son:

    • Síndrome de Wernicke-Korsakoff’s, un desorden neuropsiquiátrico causado por la deficiencia de tiamina, como consecuencia de las carencias nutricionales en alcoholicos.
    • Deterioro de la memoria.
    • Déficit de atención.

    Por último, la dependencia del alcohol produce entre otras cosas, daños significativos en otros ámbitos de la vida como el ocupacional, social e interpersonal (con, por ejemplo, disfunción sexual). AUTOR: Colglazier CL y Sutej G

    TITULO ORIGINAL: [Laboratory Testing in the Rheumatic Diseases: A Practical Review] CITA: Southern Medical Journal 98(2):185-191, Feb 2005

    Los patrones de FAN, aunque de menor sensibilidad, se asocian con mayor especificidad. Anticuerpos antiADN de cadena simple y doble

    AntiSm, antiU1-RNP y anticuerpos antihistona Anticuerpos antiRo/SS-A y antiLa/SS-B

    Se entiende por carne todas las partes blandas comestibles de los animales, como los músculos y las vísceras del animal mamífero o ave, utilizables para la alimentación. Las especies más consumidas son el vacuno (ternera, añojo y vaca), el cerdo, el cordero y el pollo; mientras que otras de menor consumo son el cabrito, conejo, perdices, codornices, liebre, etc. Las carnes se han clasificado desde un punto de vista de su color en carnes rojas y carnes blancas. Las rojas contienen mayor mioglobina que las blancas, que es una proteína muscular que contiene hierro, aunque en cuanto al contenido en proteína apenas hay diferencia entre ambas. Las rojas son las de bovino, caprino, equino y ovino, mientras que entre las blancas se encuentran el conejo, el pavo y el pollo entre otras.

    En valor energético es muy variable en los distintos tipos de carnes, que depende fundamentalmente del contenido en grasa de la pieza cárnica. El contenido energético oscila entre 200-300 kcal/100g. Proporciona proteínas (16 y 20%) de alto valor biológico (ligeramente inferiores a la calidad del huevo, leche o soja). El contenido puede ser menor cuando hay una proporción grande de tejido conectivo.

    En cuanto a la grasa, el porcentaje de la misma es muy variable de unas carnes a otras. Así, los lípidos constituyen menos del 10% en el caballo, conejo, cabrito y pollo sin piel; entre el 11 y el 20% en ternera y algunos cortes de vaca y cerdo; y entre el 21 y el 30% en carne de cerdo y cordero). Se trata sobre todo de triglicéridos y ácidos grasos saturados de cadena larga, y en mucha menor medida ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados. La grasa saturada, procedente de los animales terrestres, tiene incidencia sobre los niveles plasmáticos de colesterol, y por tanto en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y en otras alteraciones patológicas. Por esto hay que tener presente que la ingesta elevada de proteínas de animales terrestres conlleva a su vez una ingesta elevada de grasa saturada y colesterol.

    Los carbohidratos que contienen no son valorables desde el punto de vista nutricional. En cuanto a los minerales destaca por ser una buena fuente de hierro con una alta biodisponibilidad, ya que se encuentra en forma “hemo”, que es fácilmente absorbido por el aparato digestivo. Además contienen hierro “no hemo” que se absorbe mejor cuando se combina en la comida con alimentos ricos en vitamina C.

    En cuanto a vitaminas son ricas en vitaminas B12 y niacina, conteniendo también cantidades moderadas de vitaminas B1 y B2. Las vitaminas liposolubles se encuentran en las vísceras. Las vísceras son los órganos y partes blandas no musculares, pueden ser rojas y blancas. Las rojas son las más consumidas, como el hígado, riñones y corazón, constituyen un buen aporte de proteínas, vitaminas liposolubles y B12, así como hierro, fósforo, colesterol y purinas. Entre las blancas se encuentran el tuétano, sesos, y criadillas, caracterizadas por un elevado contenido en grasa saturada y colesterol. Estas últimas tienen un sabor más fuerte, lo que hace que su consumo sea menos generalizado.

    q es mejor viagra cialis o levitra

    Si se sospecha la hepatitis C, una pantalla de la hepatitis debe ser pedida. La enfermedad se puede diagnosticar por la presencia de los anticuerpos para la hepatitis C o por la presencia directa del virus o de los productos virales en la sangre. Si la pantalla es positiva y los niveles se eleva del ALT, se indica una biopsia del hígado. Los resultados de la biopsia del hígado serán utilizados para dirigir el tratamiento; la biopsia del hígado no se utiliza para diagnosticar la hepatitis C. Una vez que se diagnostique la hepatitis crónica C, el tratamiento comenzará. La meta del tratamiento convencional es prevenir la progresión de la enfermedad reduciendo la carga viral en la sangre. Es también crucial reducir la tensión oxidative en el hígado apoyando niveles antioxidantes sanos y reduciendo el hierro. Después del período inicial 20-year, una enfermedad del higado más avanzada comienza a convertirse, eventual posiblemente conduciendo a la falta de la cirrosis y del hígado (Jankovic S 1999; Amarapurkar D 2000).

    Dos subconjuntos de pacientes tienen un curso mucho más rápido: gente con enfermedad del higado alcohólica y las que tienen infección concomitante con el VIH. La hepatitis C en la presencia de la enfermedad del higado alcohólica o del VIH tiende para ser severa y progresa más rápidamente que la infección de la hepatitis C solamente. Los pacientes que utilizan el alcohol, que es tóxico al hígado, pueden experimentar una progresión particularmente rápida de la enfermedad. Debido a esto, es imprescindible que toda la gente con el uso de la parada de la hepatitis C del alcohol. Incluso en ausencia del uso en curso del alcohol o de la infección del VIH, la hepatitis C puede no seguir su curso típicamente lento. Porqué una progresión más rápida ocurre en alguna gente no se sabe. La posibilidad de tal progresión rápida hace especialmente importante supervisar la enfermedad sobre una base en curso y obtener una biopsia del hígado en la presentación inicial.

    La hepatitis C es una causa principal del cáncer del hígado, que ocurre en 1 a 6 por ciento de pacientes con la hepatitis crónica C (Di Bisceglie AM 1997). El cáncer del hígado ocurre solamente en los pacientes que han desarrollado cirrosis y tienen una inflamación en curso. El cáncer del hígado debe ser sospechado si los síntomas siguientes se convierten en alguien que tiene hepatitis crónica C: el empeoramiento repentino de los síntomas de la cirrosis, tales como fatiga pronunciada, la ictericia, y las ascitis (acumulación del líquido en el abdomen), y duelen posiblemente en el cuadrante superior derecho del abdomen. Las enzimas del hígado, incluyendo el phosphatase alcalino, son generalmente muy altas cuando ocurre el cáncer del hígado, y exploración del ultrasonido o del tomography computado del abdomen revela una masa dentro del hígado. La biopsia del hígado de la masa confirma una diagnosis del cáncer del hígado. Los pacientes con el cáncer del hígado tienen una vida limitada sin importar el tratamiento.

    Los focos convencionales de la terapia de la hepatitis C en la reducción de la carga viral con el uso de pegylated el interferón y el ribavirin. Mientras que este modo de la terapia puede ser eficaz en la reducción de la cuenta viral, no hace nada tratar el daño en curso del hígado causado por el virus de la hepatitis C. Durante la infección de la hepatitis C, el hígado se sitia con los radicales libres que consumen los antioxidantes internos y matan eventual a las células del hígado. (estas células muertas lanzan las enzimas del hígado en la sangre, que explica porqué la supervisión de niveles de la enzima del hígado tiene valor.) Hay algunas terapias circundantes de la controversia que se diseñan para bajar niveles de la enzima del hígado. Los niveles de las enzimas del hígado no son necesariamente proféticos de actividad viral o de carga viral. Sin embargo, la reducción de las enzimas del hígado puede proporcionar una manera comprobable de reducir daño del hígado.

    Ácido de Ursodeoxycholic. El ácido de Ursodeoxycholic es un ácido de bilis naturalmente que ocurre encontrado en cantidades pequeñas en el hígado. Una forma sintética conocida como ayudas del ursodiol disuelve los cálculos biliares en los que no puedan tener cirugía del gallbladder o que no necesiten cirugía. Ursodiol tiene toxicidad baja del hígado. Cuando está tomado como medicación, substituye algunas de las sales de bilis más tóxicas del hígado. En la investigación relacionada con la hepatitis C, el ursodiol conjuntamente con el extracto del regaliz ha ayudado a normalizar niveles del transaminase en los pacientes de la hepatitis C que son resistentes al interferón (Tsubota A et al al 1999). En un estudio anterior, los investigadores probaron a 91 pacientes (47 varones y 44 hembras) con enfermedad del higado crónica de la hepatitis C. Asignaron los pacientes aleatoriamente para recibir el ursodiol (magnesio 450) en el bedtime para seis meses (44 pacientes) o ningún tratamiento (47 pacientes). No se divulgó ningunos efectos secundarios relevantes. Los investigadores encontraron que el ursodiol podía reducir perceptiblemente el suero ALT y niveles de la gamma-glutamyltransferase (GGT). Estos resultados condujeron a investigadores a presumir que el ursodiol pudo ser un alternativa para los pacientes que no responden al interferón o se continúa que recae una vez interferón (Puoti C et al 1993).

    Polyenylphosphatidylcholine. Polyenylphosphatidylcholine (PPC) es un phospholipid naturalmente que ocurre encontrado a través del cuerpo, particularmente en membranas de la célula. Se ha demostrado que PPC oral administrado se puede incorporar en la membrana de la célula del hígado para realzar su integridad. PPC asiste a la membrana de la célula en la determinación de cuál es segura incorporar la célula como alimentos y de qué se debe obstaculizar de entrada, tal como toxinas. Hepatocytes (células del hígado) es ejemplos típicos de las células que necesitan la protección de una membrana vigilante de la célula (Oneta CM et del al 1999). En pacientes con la hepatitis C y en los modelos animales de la hepatitis, PPC se ha demostrado para reducir niveles de las enzimas del hígado (CS 2004 de Lieber). La evidencia de la actividad de la enfermedad también fue reducida perceptiblemente en pacientes activos crónicos de la hepatitis en la terapia del phospholipid (Holoman J et el al 1998). La regeneración de la célula del hígado era mayor en ésas que recibían PPC. Debido a su naturaleza multifaceted, PPC oral administrado, un componente de la lecitina, puede tener el potencial de arrestar y de invertir el daño del hígado (Abakumova OI et el al 1996).

    PPC puede también realzar la biodisponibilidad de las varias hierbas, drogas, y los alimentos, incluyendo silibinin, la vitamina E, e interferón (Werner C et el al 1990; Reizis AR et al 1992). Cuando PPC se administra conjuntamente con el interferón, hay un aumento en ambos sus valores terapéuticos. En un estudio, dieron los pacientes con la hepatitis C el interferón (3 millones de IU, tres veces a la semana por 24 semanas) y placebo o PPC (1.8 g diarios). Los investigadores midieron niveles del ALT y definieron una respuesta como reducción por lo menos de 50 por ciento. Encontraron a 71 por ciento de participantes del estudio que tomaban PPC experimentaron una gota de 50 por ciento en el ALT, comparado a 51 por ciento en el placebo (Niederau C et el al 1998).

    En otro estudio, un complejo del silymarin (thistle de la leche) y PPC fueron dados a la gente con hepatitis activa crónica. Después de siete días, 20 pacientes observaron disminuciones de AST, del ALT, y de GGT. Además, los niveles del bilirubin y del phosphatase alcalino cayeron. Selenio. Los estudios numerosos han documentado niveles bajos del selenio en pacientes de la hepatitis C, y cuando está utilizado conjuntamente con otros antioxidantes, se ha demostrado para reducir la tensión oxidative en el hígado. El nivel del agotamiento del selenio aparece corresponder a la severidad de la enfermedad: cuanto avanzado el daño del hígado, mayor es el grado de agotamiento. Un estudio encontró que los pacientes cirrhotic de la hepatitis C tenían niveles perceptiblemente más bajos del selenio, del glutathione, y de las vitaminas A, C, y E que pacientes noncirrhotic y que todos los pacientes de la hepatitis C tenían niveles más bajos de estos antioxidantes que los controles sanos de edad comparable (Jain SK et el al 2002). Otro estudio examinó a pacientes untreated de la hepatitis C y encontró que los niveles del selenio y del cinc fueron reducidos perceptiblemente y el estado antioxidante total era más bajo en pacientes de la hepatitis C que en controles sanos (los W et el al 2005 de Ko).

    El glutathione es el antioxidante más importante usado y fabricado por el hígado. Mata a los invasores bacterianos, actos como ma's detoxifier celular, y las ayudas previenen daño de radicales libres. En pacientes con la hepatitis C, particularmente los que son positivo del VIH, un agotamiento systemic del glutathione se observan, especialmente en el hígado. Este agotamiento puede ser un factor subyacente la resistencia a la terapia del interferón y una base biológica para suplir con los alimentos siguientes que levantan los niveles del glutathione (Moriya K et el al 2001): Además de los suplementos que alzan glutathione, la suplementación antioxidante del amplio-espectro ayudará a proteger el hígado contra daño contra radicales libres. Los ensayos recientes han examinado terapia de la hepatitis C con los varios antioxidantes, incluyendo glycyrrhizin (del extracto del regaliz), silymarin, vitamina C, ácido lipoic, glutathione, y la vitamina E. Un estudio, que alistó a 50 pacientes de la hepatitis C, asignó a pacientes aleatoriamente a uno de estos grupos antioxidantes por 20 semanas del tratamiento. La terapia antioxidante casi dio lugar a las cuentas favorables para los niveles de la enzima del hígado, los niveles del RNA del virus, o las cuentas de la biopsia del hígado por la mitad los pacientes. La normalización de las enzimas del hígado ocurrió en 44 por ciento de los pacientes que habían elevado niveles del ALT antes del tratamiento. El tratamiento fue tolerado bien entre todos los pacientes, conduciendo a los autores a concluir que el tratamiento multi-antioxidante era beneficioso en la hepatitis C (Melhem A et al 2005).

    En otro estudio, una terapia de la combinación de la vitamina C y la vitamina E fueron probadas para su capacidad de proteger el cociente del ácido eicosapentaenoic antiinflamatorio (EPA) al ácido arachidonic favorable-inflamatorio. Los investigadores encontraron que estas dos vitaminas protegieron EPA en el hígado de la gente que estaba en la terapia de la combinación interferon/ribavirin, que sugirió que estos antioxidantes pudieran ayudar a alzar la eficacia de la terapia de la combinación (Murakami Y et del al 2006). Finalmente, en un estudio de los pacientes que eran candidatos a trasplante del hígado debido a complicaciones severas de la hepatitis C, un equipo de investigación examinó la eficacia de un tratamiento de la combinación del ácido, del silymarin, y del selenio lipoic. Estos alimentos fueron elegidos porque protegen el hígado contra daño oxidative, alzan los niveles de otros antioxidantes, e interfieren con la réplica viral. En el final del estudio, ningunos de los tres pacientes seguidos habían experimentado el trasplante del hígado. En lugar, tenían "recovered rápidamente y su laboratorio valora notable improved" (Bm 1999 De Berkson).

    Silymarin y su principal ingrediente activo, silibinin, se derivan del thistle de la leche, miembro de la familia de la margarita. Ambas sustancias ayudan a prevenir daño tóxico del hígado y a ayudar al hígado a regenerar después de daño. Silymarin y el silibinin aceleran realmente el índice de la síntesis de la proteína en el hígado, conduciendo a una regeneración más rápida de la célula (Sonnenbichler J et al al 1984, 1986a, 1986b; Valenzuela A et al 1994). Silymarin ha producido una reducción de los niveles de la enzima del hígado en los pacientes de la hepatitis C (Mayer KE et el al 2005). Algunos clínicos han encontrado que una combinación del silymarin y silibinin, PPC, igual, selenio, y varios suplementos glutathione-que alzan mejora no solamente resultados de los pacientes de la hepatitis C se tratan que, pero porque produce pocos efectos secundarios que terapia antivirus convencional (interferón y ribavirin), también disminuye la tarifa paciente de la salida.

    El uso a largo plazo del extracto de la raíz de regaliz (glycyrrhizin) se ha demostrado para ser provechoso en la prevención de la inflamación, de la cirrosis del higado, y del carcinoma hepatocelular en los pacientes japoneses de la hepatitis C (Guyton KZ et el al 2002; Kumada H 2002). Sin embargo, la condimentación del regaliz no es eficaz. Un efecto secundario posible asociado a la ingestión de cantidades grandes de regaliz es hipertensión. Por lo tanto, la presión arterial debe ser supervisada regularmente si una está tomando la raíz de regaliz. Los niveles elevados del hierro del suero se encuentran en la gente con la hepatitis C y causan a menudo daño oxidative adicional al hígado. Ciertos suplementos alimenticios han demostrado la evidencia de reducir niveles del hierro del suero. Ayudar a mantener niveles del hierro del suero la gama normal baja de 30 a 80 ng/dL, las altas dosis de los polyphenols verdes del té y el ajo alto-allicin pueden ser beneficiosos.

    El lactoferrin, un subfraction de la proteína del suero, puede ser especialmente beneficioso como tratamiento adjunctive para la sobrecarga del hierro del suero en pacientes de la hepatitis. El lactoferrin es un agente antioxidante, antivirus potente, y limpiador del hierro libre. Además, el lactoferrin está implicado directamente en el upregulation de la actividad de la célula de asesino natural, haciéndole un modulador natural de la función inmune (Yi M et del al 1997; Ikeda M et al 1998, 2000). Como aumentador de presión inmune, el lactoferrin se ha demostrado para trabajar sinérgico con interferón para reducir la carga viral (Ishii K et el al 2003). Tomar a 300 el magnesio del calcio elemental puede reducir la absorción del hierro cerca tanto como 50 por ciento. Al comer los alimentos ricos en hierro, los pacientes de la hepatitis C deben considerar el tomar de un suplemento del calcio de la alto-potencia en el mismo tiempo (Hallberg L et el al 1991).

    La Vitamina C Linus Pauling el dos-veces ganador del Premio Nobel dijo que la vitamina C es muy beneficioso para los pacientes con hepatitis. él recomienda un mínimo de 10,000 miligramos = 10 gramos por dia. 20,000 - 50,000 miligramos por dia es mucho mejor = 20 a 50 gramos. Toma vitamina C pura. Toma las pastillas tres a cuatro veces por dia en vez de una vez por dia. La vitamina C es un agente antiviral. El único efecto secundario conocido es la diarrhea, que debería disminuir y parar cuando te acostumbras a la vitamina C. Puedes conseguir los libros de Linus Pauling en tu biblioteca local.

    selenio
    La deficiencia del selenio aparece realzar la virulencia o la progresión de algunas infecciones virales. La deficiencia del selenio da lugar a la actividad disminuida del peroxidase del glutathione, aumentando la probabilidad de mutaciones en el genoma viral inducido en daño oxidative La Vitamina B12

    Algunos pacientes con hepatitis declaran tener más energía cuando toman vitamina B12 extra. Es importante notar que la vitamina B12 no es efectiva cuando se toma en forma de tableta. Debe ser inyectada. La Vitamina E

    Se dice que la vitamina E ayuda al hígado detoxificar la sangre. La vitamina E es mas efectiva cuando se toma con selenio, un mineral antioxidante. Demasiada vitamina E adelgasa la sangre, asi que los pacientes con problemas de coagulación deben de ejercer cautela. La Raíz de Regaliz

    Los estudios han mostrado que un componente de regaliz es efectivo para el tratamiento de la hepatits viral, especialmente la hepatitis crónica activa. Esto probablemente se debe a su actividad antiviral bien documentada. Una combinación antioxidante potente puede proteger el hígado contra daño en la gente con la hepatitis C, disminuyendo posiblemente la necesidad para un trasplante del hígado. En un ensayo preliminar, 23 tres personas con cirrosis del higado y los varices del esófago (venas dilatadas en el esófago que puede romper y causar la sangría fatal) causados por la hepatitis C recibieron una combinación del ácido de la alfa-lipoic (300 magnesio dos veces al dia), silymarin (de thistle de la leche; magnesio 300 tres veces diarias), y selenio (selenomethionine; magnetocardiograma 200 dos veces al dia). Después de cinco a ocho meses de la terapia que incluyeron otros "suplementos de apoyo," por ejemplo vitamina C y vitaminas de B, las tres personas tenían mejoras significativas en su función hepática y salud total. Ensayos clínicos más grandes son necesarios confirmar estos resultados preliminares de promesa.


    HEPATITIS C Una búsqueda del Internet de "Google" para la "hepatitis" te conseguirá casi cuatro millones de respuestas; coincidentemente, ése es el número aproximado de americanos con la hepatitis C. No es tan ninguna maravilla que consigo tan muchas preguntas sobre esta enfermedad. Inmediatamente cortemos a la persecución:

    levitra vente en france

    La medida más eficaz en la prevención del cáncer es la eliminación del consumo de tabaco, ya que el 30% de las muertes por cáncer son producidas por su consumo. El control de la dieta también reduce la mortalidad: disminuir la ingesta calórica para evitar la obesidad, reducción de las calorías procedentes de la grasa a un 20% de la dieta, reducción del consumo de carnes rojas, aumento de la ingesta de fibra (cereales, frutas y verduras) y alimentos protectores (con contenido en vitaminas C y A, verduras como el repollo, la coliflor, el brócoli o las coles de Bruselas). Debe limitarse el consumo de alimentos ahumados, en salazón o ricos en nitritos, así como el consumo de alcohol. El control sobre los factores ambientales incluye la eliminación de productos carcinógenos en el lugar de trabajo y en el hogar, como por ejemplo la eliminación de la exposición a las fibras de asbesto o la reducción del gas radón en el hogar.

    Las técnicas de detección precoz o screening pueden realizarse para el cáncer de cérvix (cuello uterino), mama, colon, recto y próstata. Es recomendable la realización de un chequeo anual a partir de los 40 años incluso en la ausencia de síntomas; los países con sistema público de salud no siempre ofrecen este servicio y el paciente debe sufragar el gasto. El cáncer de mama se considera uno de los principales problemas de salud en los países desarrollados y muchas mujeres mueren cada año por esta causa. Las mujeres mayores de 50 años son las que tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama y el riesgo máximo lo presentan las pacientes con una edad superior a 75 años. Los médicos recomiendan realizar un examen anual o bienal, mediante mamografía y exploración física, a las mujeres de 50 o más años de edad. En general, no se recomienda realizar mamografías por debajo de los 39 años de edad. En cuanto al grupo de mujeres entre 40 y 49 años de edad existen controversias sobre la utilidad de las mamografías. El cáncer de endometrio supera en frecuencia, en España, al de cérvix, pero no se dispone de ningún estudio que evalúe los beneficios de biopsias en pacientes asintomáticas. La citología ha demostrado ser un método eficaz para la detección precoz de cáncer de cérvix. Se recomienda la realización de una citología cada 3 años siempre que se hayan detectado 2 citologías negativas en intervalos anuales. En muchos países desarrollados el aumento en el número de personas que disfrutan sus vacaciones en países de clima cálido ha producido un aumento en el cáncer de piel. Se recomiendan las medidas preventivas, como el uso de cremas o pantallas protectoras frente a la acción potencialmente lesiva de los rayos ultravioletas solares. La adopción generalizada de las medidas de detección precoz podría reducir la incidencia de cáncer de mama y colon, e incrementar la tasa de curación del cáncer de mama, colon, recto, cuello uterino y próstata.

    Las causas que provocan el cáncer al estómago no están bien establecidas, pero hay muchas factores de riesgo que contribuyen a la formación de un cáncer. Entre éstas podemos contar: -Infección por Helicobacter Pylori

    -Consumo frecuente de comida ahumada y salada -Consumo de alimentos altos en almidón y bajos en fibra

    -Consumo frecuente de vegetales en escabeche -Consumo habitual de comida y bebida que contengan nitrato y nitrito

    -Una previa intervención estomacal -Anemia perniciosa (causada por deficiencias de la vitamina B12)

    -Padecimiento de la enfermedad de Ménétrier -Tener un tipo de sangre A

    -Tener Antecedentes familiares de cáncer -Antecedentes de pólipos estomacales

    -Estar expuesto frecuentemente (en especial en el lugar de trabajo) a humo Estudios recientes han concluido que una dieta que incluye un alto consumo de carne roja, especialmente si es asada, contribuye también a un cáncer gástrico.

    A veces el cáncer puede encontrarse en el estomago durante mucho tiempo y crecer considerablemente antes de que cause síntomas. En las etapas iniciales, el paciente podría sufrir de: -Molestia o dolor estomacal

    - Hinchazón después de comer En las etapas avanzadas, el paciente sufrirá los siguientes síntomas:

    Si hay síntomas, el médico suele ordenar una radiografía de la región gastrointestinal superior (también conocida como serie GI superior). Para este examen, el paciente bebe un líquido que contiene bario, el cual permite que se observe el estómago con mayor facilidad en la radiografía. Generalmente, esta prueba se realiza en la oficina del médico o en el departamento de radiología del hospital. El médico también puede mirar dentro del estómago con un tubo delgado iluminado que se llama un gastroscopio. Este procedimiento, conocido con el nombre de gastroscopia, detecta la mayoría de los cánceres del estómago. Para efectuar este examen, se introduce el gastroscopio por la boca y se dirige hacia el estómago. El médico poner anestesia local (un medicamento que causa pérdida de la sensibilidad durante un período corto) en la garganta o administrar otra medicina para relajarle antes del examen para que no sienta dolor.

    Si el médico observa tejido anormal, quizás tenga que extraer un pedazo pequeño para observarlo en el microscopio con el fin de determinar si hay células cancerosas. Este procedimiento se conoce como biopsia. Generalmente, las biopsias se hacen durante la gastroscopia. La probabilidad de recuperación (pronóstico) y la selección del tratamiento dependerán de:

    -La edad, el estado de salud y el historial medico del paciente -Etapa en la que el cáncer se encuentre (si se encuentra en el estómago o si se ha diseminado a otras partes del cuerpo)

    -La tolerancia del paciente a ciertos medicamentos, procedimientos o terapias -Las expectativas de sanación (o del curso de la enfermedad)

    -La opinión o preferencia del paciente. Explicación de las etapas:

    Una vez que se encuentra cáncer en el estómago, se hace otras pruebas para determinar si las células cancerosas se han diseminado a otras partes del cuerpo. Este proceso se denomina clasificación por etapas. El médico necesita saber la etapa en la que se encuentra la enfermedad para poder planear el tratamiento adecuado. Las siguientes etapas se emplean en la clasificación del cáncer del estómago: El cáncer del estómago en etapa 0 es un cáncer en su etapa inicial. El cáncer sólo se encuentra en la capa más interior de la pared estomacal.

    El cáncer se encuentra en la segunda o tercera capa de la pared estomacal y no se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos al cáncer o se encuentra en la segunda capa de la pared estomacal y se ha diseminado a los ganglios linfáticos que se encuentran muy cerca del tumor. (Los ganglios linfáticos son estructuras pequeñas en forma de frijol que se encuentran en todo el cuerpo y cuya función es producir y almacenar células que combaten la infección.) Se puede presentar cualquiera de las siguientes situaciones:

    1. El cáncer se encuentra en la segunda capa de la pared estomacal y se ha diseminado a los ganglios linfáticos que se encuentran lejos del tumor. 2. El cáncer sólo se encuentra en la capa muscular (la tercera capa) del estómago y se ha diseminado a los ganglios linfáticos muy cercanos al tumor.

    3. El cáncer se encuentra en las cuatro capas de la pared estomacal pero no se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otros órganos. Se puede presentar cualquiera de las siguientes situaciones:

    1. El cáncer se encuentra en la tercera capa de la pared estomacal y se ha diseminado a los ganglios linfáticos que se encuentran lejos del tumor. 2. El cáncer se encuentra en las cuatro capas de la pared estomacal y se ha diseminado a los ganglios linfáticos que están muy cerca del tumor o lejos del tumor.

    3. El cáncer se encuentra en las cuatro capas de la pared estomacal y se ha diseminado a tejidos cercanos. El cáncer puede haberse diseminado o no a los ganglios linfáticos muy cercanos al tumor. El cáncer se ha diseminado a los tejidos cercanos y a los ganglios linfáticos que se encuentran lejos del tumor o se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

    La enfermedad recurrente significa que el cáncer ha reaparecido (recurrido) después de haber sido tratado. Puede reaparecer en el estómago o en otra parte del cuerpo como el hígado o los ganglios linfáticos. Tratamiento del cáncer del estómago

    si tomo enalapril puedo tomar levitra

    Aunque actualmente no existe un tratamiento específico y definitivo para acabar con la cirrosis hepática – recuerda, es una enfermedad crónica -, existen algunas preescripciones médicas que te ayudarán a aliviar sus síntomas y evitar posibles complicaciones. Los medicamentos diuréticos para tratar la retención de líquidos, los suplementos vitamínicos, minerales y calóricos para asegurar la nutrición del paciente, los laxantes para impedir el estreñimiento y no permitir que las sustancias tóxicas se adentren en el organismo, el propranolol para reducir la presión de las varices o incluso el transplante de hígado son algunas de las posibilidades que los pacientes, junto a su médico, pueden decidir llevar a cabo para revertir, en la medida de lo posible, la cirrosis hepática. En el caso del consumo de alcohol el riesgo de que el hígado desencadene una cirrosis hepática es directamente proporcional a los altos niveles de ingesta de alcohol, por lo que el riesgo, en estos casos, es más que evidente. Asimismo, existen otros grupos de riesgo como las personas con hepatitis B y C, los pacientes de cirrosis biliar primaria o que sufren hepatitis autoinmune crónica o aquellos que padecen alteraciones metabólicas o hereditarias pueden ser propensos a desarrollar una cirrosis hepática.

    No obstante, conociendo los riesgos debes saber que es posible prevenir la lesión del hígado o la cirrosis hepática reduciendo el consumo de alcohol (28 unidades por semana en hombres y 21 en mujeres, como máximo, teniendo en cuenta que una unidad equivale a 250 ml), tomando precauciones para no contraer la hepatitis o evitando el contacto con productos tóxicos. Asimismo, es importante buscar ayuda y soporte médico en caso de padecer hepatitis o tener problemas de alcoholismo. Existen otros consejos interesantes que te ayudarán a mejorar tu estado de salud en caso de padecer una cirrosis hepática. Llevar una vida activa y practicar algo de deporte moderado, aunque resulte difícil por su estado de cansancio y debilidad, le ayudará a estar más saludable. Asimismo, el descanso eficiente y óptimo es muy importante para asegurar que la cirrosis no se vuelve severa. También es importante cuidar la alimentación, basándose en una dieta sana y equilibrada, rica en proteínas, disminuyendo el consumo de sal o tomando suplementos vitamínicos y minerales. Una vida sana le ayudará a sobrellevar la cirrosis hepática, una enfermedad crónica que afecta directamente al buen funcionamiento del hígado.

    Si te han realizado el diagnostico de cirrosis hepática es muy probable que estés considerando que la vida ha terminando para ti y que tus actividades laborales, sociales y familiares, deben cambiar radicalmente. Con bastante frecuencia recibo en el consultorio pacientes que el diagnostico cirrosis hepática les ha generado ansiedad, depresión, tristeza, aislamiento, porque consideran que los cambios que les proponen los médicos para mejorar su enfermedad,representan una perdida del disfrute y del placer de la vida. En otras palabras, que su vida ya no tiene sentido. Esto esta muy lejos de la realidad y para entender el como llegaste a una cirrosis y que puedes hacer para mejorar y cambiar el pronostico de vida voy a explicarte aquí, cuales son las causas mas frecuentes de cirrosis y como el tratar la causa y cambiar tu estilo de vida puede ser el primer paso para detener la progresión de la enfermedad. Las 3 principales causas que puedan afectar a nuestro “héroe anónimo” y producir cirrosis y cancer de higado son:

    • El consumo nocivo de alcohol,
    • La hepatitis viral B y C,
    • Los síndromes metabólicos relacionados con la obesidad y el hígado graso no alcohólico.

    Un hígado cirrótico se caracteriza por la presencia de nódulos de tejido hepatico, rodeados por bandas de fibrosis, que impiden el paso de la sangre a las celulas hepaticas, llevando a la alteracion del funcionamiento del higado. Además, la presencia de bandas fibrosas altera la arquitectura de los vasos sanguineos, aumentando la resistencia en el tejido hepatico, que contribuye al aumentocreciente de la presión de la vena porta (vena que suministra el mayor porcentaje de sangre al higado), ocasionando hipertension de la vena porta y sus complicaciones.

    En las primeras etapas, la cirrosis esta compensada sin síntomas y puede presentarse con pruebas de función hepática normales. Sin embargo, los signos y síntomas de un hígado enfermo (Cansancio o fatiga, coloración amarilla de piel y mucosas,falta de apetito, pérdida de peso), así como la alteración de las pruebas de laboratorio y las probabilidades de complicarse y morir aumentan, cuando el estado de la cirrosis empeora. La cirrosis es una enfermedad que genera una gran preocupación y ansiedad en todos los pacientes que la padecen, ya que esta enfermedad está marcada además por muchos cambios y complicaciones.

    Estos cambios además causan un gran impacto en el bienestar psicológico de los pacientes con cirrosis, ya que producen en el cuerpo signos, síntomas y complicaciones como:

    • Hemorragia por ruptura de las varices del esofago.
    • Aumento de volumen del abdomen por acumulacion de liquido(ascitis)
    • Cambios en el estado de conciencia (encefalopatía hepática):inversion del sueño/vigilia (duermen mas de dia que de noche), irritabilidad del carácter, poco tolerante, calambres musculares, temblor fino en las manos, hasta progresar a coma hepatico
    • Coloracion amarilla de la piel y mucosas (ictericia)
    • Perdida de masa muscular y desnutricion

    No es de extrañarse entonces que todos estos signos y síntomas causen un severo impacto en el estado emocional de los pacientes con cirrosis, estos pueden presentar:tristeza, ansiedad, estrés y depresión. No es fácil, aceptar que padeces de cirrosis y esto crea un estado de confusión y dudas con respecto a cómo llevar una vida normal, con el temor de que puedes morir. Saber que se tiene que vivir con cirrosis hepática tiene un marcado impacto en la calidad de vida del individuo, porque se considera que no puede llevar a cabo sus funciones habituales.

    Hay fuerte evidencia que indica que la severidad de la enfermedad se asocia con un deterioro de la calidad vida del paciente, por lo que un diagnostico temprano antes de que se presenten la complicaciones es de vital importancia. Por ejemplo, una ascitis severa provoca malestar o dolor abdominal, dificultad para respirar, aumento de la ansiedad relacionada con la imagen corporal, inmovilidad y un aumento de la probabilidad de caídas. Además, el manejo de la ascitis consiste en procedimientos invasivos frecuentes (punciones para drenaje del liquido), tratamiento con medicamentosdebilitantes (dirueticos) y la aplicación de restricciones en la dieta, lo que causa preocupacion en los pacientes y sus familiares, de manera similar la hemorragia por ruptura de varices esofagicas es un indicador de peor pronostico y produce anemia que debilita al paciente, tambien la alteracion del ritmo del sueño y las alteraciones del estado de conciencia lo discapacitan para realizar sus actividades diarias.

    A pesar de la clara relación entre la calidad de vida del paciente y la gravedad de la enfermedad, existen pocas revisiones médicas acerca de las pautas a seguir por los profesionales de la salud, para determinar los factores físicos y psicológicos que afectan la calidad de vida de los pacientes con cirrosis hepática. La clave para los profesionales de la salud en cuanto al manejo de los pacientes con cirrosis,es abordarlos precozmente a traves de una atención clínica integral (fisica, emocional, entorno familiar y laboral), lo que puede ayudar a mejorar la calidad de vida los pacientes, no verlos como un higado sino como “Un todo”.

    La esperanza de vida con cirrosis depende en gran medida del estado del hígado en el momento del diagnóstico, por lo que es fundamental acudir al especialista para un diagnostico oportuno y los cambios que el paciente realice en su estilo de vida: Recomendaciones para el paciente:

    • Dejar de ingerir alcohol, cualqueira sea la causa de la cirrosis.
    • Cumplir con los consejos nutricionales para una alimentacion saludable acorde a las necesidades del paciente
    • Seguir indicaciones de tratamiento y actividad fisica
    • Acudir a apoyo psicoterapeuta de requerirlo
    • Reconocer que la unica discapacidad en la vida es una mala actitud.

    Recomendaciones para el familiar:

    • No sintonices con su enfermedad, no alimentes la lastima, ni la tristeza.
    • Motiva una sonrisa, alegria y ganas de vivir
    • Genera energia positiva de respeto, admiracion y estimulalo a luchar

    Ser Feliz y Ser Saludable es una decision de vida, el que tengas diagnostico de cirrosis no puede limitar tu vida. Decidelo Hoy! Decidelo YA!

    La felicidad esta en tus manos y debemos reconocer que la vida es un milagro de Dios, quien esta contando con nuestra voluntad, con nuestra participación para hacernos felices y hacer felices a través de nosotros a los demás. El hígado, uno de los órganos más grandes del cuerpo, está situado en la parte derecha del abdomen, debajo de las costillas.

    Realiza innumerables funciones tan importantes como esenciales para la vida, entre las que podemos mencionar:

    • Eliminar las bacterias y virus, contribuyendo al control de las infecciones, así como de la presencia de partículas extrañas en el organismo.
    • Depurar las sustancias tóxicas que circulan por nuestra sangre.
    • Almacenar y liberar la glucosa, regulando el metabolismo energético del cuerpo.
    • Fabricación de proteínas que actúan fuera del hígado, como por ejemplo, en la coagulación.
    • Procesar los nutrientes, hormonas, medicinas y otros productos metabólicos.
    • Producir la bilis, esencial para la digestión, fundamentalmente de las grasas.

    El abuso del alcohol puede dañar el hígado. Sin embargo, algunas enfermedades crónicas, el abuso de alcohol, los traumatismos, ciertas toxinas u otros factores pueden inflamarlo y dañar su estructura y tejido hasta acabar causando una cirrosis hepática. Esto último sucede cuando la dolencia ha provocado tantas cicatrices en el hígado que este tejido ha sustituido al sano y el hígado ya no es capaz de regenerar las células dañadas. En este estado, la sangre no puede circular con normalidad por el órgano, que además pierde la capacidad de llevar a cabo sus funciones.

    De acuerdo a datos publicados por la revista especializada “Farmacia Profesional”, la cirrosis está vinculada a 800.000 muertes al año en todo el mundo. Su prevalencia en Europa y Estados Unidos es de unos 250 casos anuales por cada 100.000 y es dos veces mayor en hombres que en mujeres. La misma publicación estima que, en España, la cirrosis afecta a entre el 1% y el 2% de la población, y es más frecuente en varones mayores de 50 años.

    La cirrosis tiene varias causas, pero las más comunes son:

    • El alcoholismo: consumir alcohol en exceso durante un tiempo prolongado -entre 5 y diez años- puede llegar a provocar cirrosis, aunque no todas las personas alcohólicas la desarrollan y las cantidades de consumo de riesgo varían en hombres y en mujeres. El principal problema de este tipo de cirrosis es que, una vez instaurada es irreversible, aunque se abandone el consumo de alcohol. El alcoholismo es la causa del 65% de los casos de cirrosis que se diagnostican en España.
    • La hepatitis C crónica: se trata de una infección del hígado que se transmite principalmente por el contacto con la sangre de una persona infectada. En el 4%-24% de los casos que se cronifican termina provocando cirrosis al cabo de 20 años de la infección. También pueden provocar la cirrosis la hepatitis B crónica y la hepatitis D.
    • Otras enfermedades: como la hepatitis autoinmune (provocada por un ataque del propio sistema inmunitario al organismo); trastornos del metabolismo, como el hígado graso o esteatosis no alcohólica y hemocromatosis (por exceso de absorción y almacenamiento de hierro en el organismo); enfermedades biliares; obstrucción del flujo venoso; consumo de drogas; y enfermedades degenerativas.

    Es común que los síntomas de la cirrosis no aparezcan hasta que la enfermedad alcanza etapas más avanzadas. En fases iniciales algunos de los síntomas son:

    • Debilidad y cansancio.
    • Pérdida de apetito.
    • Molestias digestivas.
    • Disminución de peso y de masa muscular.

    A medida que la enfermedad va progresando, el paciente presenta limitaciones en su vida diaria y pueden aparecer los siguientes síntomas:

    • Ictericia: la piel y las mucosas se tornan amarillentas, porque el hígado es incapaz de eliminar la bilirrubina de la sangre. Esto puede producir picor en la piel.
    • Náuseas y vómitos.
    • Dolor abdominal e hinchazón, que produce la retención de sal y líquidos y la acumulación de estos en las extremidades inferiores (edema) y el abdomen (ascitis).
    • Sangrados frecuentes de las encías, hemorragias nasales y hematomas en la piel, que aparecen por golpes suaves, ya que la producción de proteínas necesarias para el proceso de coagulación se paraliza o ralentiza.
    • Cambios en la piel: como la aparición de vasos sanguíneos en forma de araña, sobre todo en las mejillas, el tronco y los brazos. También pueden enrojecerse las palmas de las manos y las uñas o adquirir un tono más blanco.
    • Disminución del deseo y/o de la potencia sexual: en el caso de las mujeres, también puede producirse pérdida de la menstruación y problemas de fertilidad.
    • Desnutrición y pérdida más acentuada de fuerza y masa muscular: sobre todo en las fases más avanzadas de la cirrosis, dado que la acción del hígado es básica en la absorción de nutrientes.

    A medida que progresa, la cirrosis hepática puede presentar numerosas y graves complicaciones. Algunas de ellas son:

    que contiene el medicamento arcoxia