- VARICES ESOFAGICAS. Se tratan mediante la esclerosis de las venas dilatadas del esófago con una sustancia química, impidiendo así que se rompan y sangren, o colocando unas bandas elásticas. También se pueden tratar con cirugía. - TENDENCIA AL SANGRADO. Se trata con inyecciones de vitamina K o con transfusiones de sangre.

- ENCEFALOPATIA. Para evitar que las bacterias del intestino fabriquen más amoníaco a partir de las proteínas de la dieta, se restringen las proteínas de la dieta, se dan antibióticos por boca que maten localmente las bacterias del intestino. Se debe evitar el estreñimiento con laxantes suaves (lactulosa). Es mucho mejor cuando se abandona el alcohol completamente, antes de que la enfermedad se haga severa. La cirrosis avanzada tiene mal pronóstico, con un 50 % de supervivencia a los 2 años.

La cirrosis se caracteriza por un daño de las células del hígado y su reemplazo por un tejido cicatricial que impide el tránsito normal del flujo sanguíneo por el hígado e interfiere muchas de las funciones vitales de este órgano. Mucha gente cree que sólo los alcohólicos sufren cirrosis, y aunque es cierto que el consumo de alcohol es la primera causa de esta enfermedad en los Estados Unidos, también lo es que el abstemio también puede padecer la enfermedad. La posibilidad de padecer cirrosis depende de la cantidad y frecuencia con que se bebe en relación con el peso de la persona, su estatura y la capacidad de su cuerpo para metabolizar productos alcohólicos presentes en la sangre circulante.

Es una enfermedad crónica del hígado en la que las células sanas sufren daños y son reemplazadas por células cicatriciales. Esta afección impide el tránsito habitual del flujo sanguíneo por el hígado y no permite que este órgano funcione debidamente. El hígado contiene tejido capaz de regenerarse cuando ha sido dañado, pero el grado de regeneración de las células depende de cada persona. Una cirrosis que no se trate puede derivar en insuficiencia hepática (del hígado) o incluso en la muerte.

El hígado es un órgano grande y complejo, del tamaño de un balón de fútbol americano, que pesa cerca de 1,3 kg (3 libras). Se encuentra debajo de las costillas en la parte superior derecha del abdomen y está conectado con el intestino delgado por las vías biliares, que transportan a los intestinos la bilis que produce. Un hígado sano es suave y liso al tacto. Es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano pues constituye una de las “fábricas” de procesamiento y refinado químico más desarrolladas. Casi toda la sangre procedente del estómago y de los intestinos circula a través del hígado. Además, éste se encarga de depurar el organismo de sustancias tóxicas o venenosas, procesar nutrientes, hormonas o medicamentos y producir proteínas y factores de la coagulación, todos ellos de capital importancia para la salud. En la persona enferma de cirrosis, las sustancias tóxicas y la bilis quedan retenidas en el torrente sanguíneo, porque el hígado no las elimina.

La cirrosis no es contagiosa, no se transmite de una persona a otra. Su origen hay que buscarlo más bien en otros factores: – Consumo de alcohol. Es la causa más frecuente. Cerca de un tercio de las personas muy bebedoras, acaban presentando cirrosis. El resto puede sufrir otras formas de enfermedad hepática.

– Hepatitis vírica crónica (inflamación del hígado): la hepatitis (normalmente de los tipos B, C y D) es la segunda causa más común de cirrosis. – La enfermedad de Wilson, que produce acumulación de cobre en el hígado, cerebro, riñones y ojos.

– La fibrosis quística, que provoca la acumulación de secreciones mucosas en los pulmones, hígado, páncreas e intestinos. – La hemocromatosis, causante de acumulación de hierro en el hígado y otros órganos.

– El bloqueo o inflamación de los conductos biliares (la llamada cirrosis biliar). – La insuficiencia cardíaca congestiva.

– Los trastornos de almacenamiento del glucógeno, que impiden la debida utilización de los azúcares por el hígado. – Las infecciones parasitarias.

– La reacción anómala a los medicamentos recetados, toxinas medioambientales y abuso de inhalaciones (exposición a sustancias tóxicas por vía nasal). Signos y síntomas de la cirrosis

En las primeras fases, la cirrosis se considera una enfermedad silenciosa, ya que ocasiona pocos síntomas. Con el paso del tiempo, sin embargo, los enfermos de cirrosis empiezan a experimentar cansancio, debilidad y pérdida del apetito. Son habituales las náuseas y la pérdida de peso. Conforme la cirrosis empeora, el hígado produce menos proteínas de las que el organismo necesita, lo cual da lugar a otros síntomas: – Menor produción de la proteína albúmina, con lo que el agua se acumula en las piernas (edema) del enfermo o en el abdomen (ascitis).

– Lentificación de la producción de proteínas del plasma sanguíneo como el fibrinógeno, factor esencial para la coagulación, lo que hace al enfermo de cirrosis más propenso a las hemorragias. – La cirrosis puede provocar ictericia, alteración caracterizada por un color amarillento de la piel y el blanco de los ojos. Este trastorno se debe a la acumulación en la sangre de bilirrubina (pigmento biliar), que normalmente el hígado depura del torrente circulatorio y evacua hacia el intestino a través de las vías biliares.

– Algu nos enfermos de cirrosis sienten también una picazón intensa, debida a la acumulación de pigmentos biliares en la piel. – La cirrosis impide que el hígado depure la sangre de toxinas y otras sustancias nocivas, así como de medicamentos. La acumulación de estos elementos en el organismo altera las

funciones mentales y la personalidad del enfermo. Entre los primeros indicios de cirrosis figuran el descuido del aspecto, los despistes, problemas de concentración y hábitos de sueño alterados. La pérdida de conciencia o el coma son posibles síntomas más tardíos. – La cirrosis también puede afectar a los vasos sanguíneos

abdominales. Normalmente, la vena porta, que es un vaso de amplia capacidad, transporta la sangre desde el intestino y el higado hasta el hígado. La cirrosis bloquea este flujo, lo cual repercute en un aumento de la presión arterial en este circuito (hipertensión portal). Conforme el higado se inflama, el cuerpo intenta dar salida a la sangre a través de otros vasos sanguíneos, pero puede ocurrir que estos vasos no sean lo suficientemente fuertes para soportar el flujo y se rompan; entonces, el enfermo vomita sangre, signo de una situación de alto riesgo. Diagnóstico El primer paso en el diagnóstico cirrosis consiste en evaluar el historial médico del enfermo y efectuar un examen físico. La detección de un hígado inflamado o de tamaño mayor al normal, de edema o de ascitis, así como la presencia de síntomas de confusión mental por la acumulación de sustancias tóxicas en el cerebro, sirven al médico para sentar el diagnóstico. Puede encargarse una tomogra-fía computada (TC) o bien ecografías para comprobar si el tejido del hígado tiene cicatrices. También es útil la biopsia por punción, procedimiento mediante el cual se introduce en la piel una aguja para aspirar una muestra de tejido. El hígado también se inspecciona con el laparoscopio, instrumento de observación que se introduce en el organismo a través de una incisión minúscula en el abdomen. Otro indicio de cirrosis es la presencia de telangiectasia, formación de “arañas vasculares” en la piel, a base de redes de minúsculos vasos sanguíneos que se dilatan, especialmente en el rostro y la parte superior del pecho.

Tratamiento El tratamiento depende del tipo de cirrosis y de lo avanzada que se encuentre la enfermedad. El objeto es detener su evolución y, al mismo tiempo, contrarrestar el daño infligido al hígado. Si la causa de la cirrosis es el alcohol, la primera medida que debe tomarse es dejar de beber. En la actualidad no existe un tratamiento para “curar” la cirrosis. La picazón se puede tratar con medicamentos. Para el edema o la ascitis se utilizan diuréticos (medicamentos que eliminan el exceso de sal y de agua del cuerpo). En casos graves de disfunción hepática, es decir, cuando las células del hígado dejan de funcionar, el transplante de hígado es la única solución.

Los adultos que siguen una dieta nutritiva y limitan su consumo de alcohol previenen la destrucción de células sanas en el hígado. A continuación figuran otras medidas de utilidad para la prevención de la cirrosis hepática: – No mezclar nunca medicamentos, especialmente los de venta libre, con el alcohol.

– Seguir al pie de la letra las indicaciones de uso de los productos químicos: asegurarse de que están en lugares bien ventilados, no mezclar sustancias químicas, evitar la inhalación y el contacto de productos químicos con la piel, lavar rápidamente cualquier zona que haya sufrido una exposición accidental y utilizar ropa de protección. – Evitar el abuso de inhalantes de todo tipo.

– Evitar el uso de drogas intravenosas, posibles vehículos de contagio de las variedades de hepatitis B, C, y D. Convivencia con la cirrosis

Los enfermos de cirrosis pueden convivir muchos años con la enfermedad. Incluso cuando surgen complicaciones, existe tratamiento. Muchos de estos enfermos han sobrevivido con el trasplante de hígado y continúan haciendo vida normal. Los enfermos de cirrosis deben abstenerse de beber alcohol. Se cree que la mala alimentación, particularmente si está asociada al alcohol o al abuso de drogas, tiene mucho que ver con la aparición de la cirrosis, aunque continúa la investigación al respecto. Entre tanto se recomienda una dieta sana y equilibrada. American Liver Foundation, 75 Maiden Ln., Ste. 603,

Toll-Free (800)223-0179; (800)GO-LIVER Primary Biliary Cirrhosis Support Group,

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Tradicionalmente se ha dividido el hígado en cuatro lóbulos basados en las características superficiales. El ligamento falciforme divide el hígado en dos lóbulos anatómicos: el lóbulo derecho y el lóbulo izquierdo. Además, tiene dos lóbulos adicionales entre el derecho y el izquierdo. Estos lóbulos son el caudado (más superior) y el lóbulo cuadrado.

Tomografías de los segmentos de hígado humano. Vienen-konfluenz = Confluencia venosa Linke Pfortader = Vena puerta izquierda Rechte Pfortader = Vena puerta derecha Milz-vene = Vena esplénica La anatomía morfológica tradicional no tiene en cuenta las características internas de los conductos sanguíneos y biliares del hígado, el 1957

Claude Couinaud dividió el hígado en ocho segmentos independientes funcionalmente, una clasificación que se ha convertido en muy popular. Según el modelo de Couinaud, las venas hepáticas delimitan una serie de sectores en el hígado: la vena hepática izquierda separa el sector lateral izquierdo del sector paramedial izquierdo, la vena hepática media separa el lóbulo derecho del izquierdo, es decir, el sector paramedial izquierdo del sector anterior derecho (o sector paramedial derecho) y la vena hepática derecha separa el sector anterior derecho del sector posterior derecho (o sector lateral derecho).

Las ramas laterales de la vena porta dividen los sectores del hígado en ocho segmentos numerados del 1 al 8 (habitualmente en números romanos ) empezando por la parte inferior del hígado y en Setit opuesto a las agujas del reloj:

  • El segmento E corresponde al lóbulo caudado.
  • El segmento II corresponde a la zona lateral superior (parte craneal del segmento lateral)
  • El segmento III corresponde a la zona lateral inferior (parte caudal del segmento lateral)
  • El segmento IV corresponde a la zona medial o lóbulo cuadrado. Se suele subdividir en 4ª (parte superior o craneal) y 4b (parte inferior o caudal).
  • El segmento V corresponde a la parte inferior (caudal) del segmento anterior
  • El segmento VI corresponde a la parte inferior (caudal) del segmento posterior
  • El segmento VII corresponde a la parte superior (craneal) del segmento posterior
  • El segmento VIII corresponde a la parte superior (craneal) del segmento anterior

El hígado está cubierto (a excepción de una zona triangular en la parte superior) por el peritoneo visceral, formado por mesotelio, una única capa de células superficiales, y por tejido extraperitoneal. También está completamente rodeado por el tejido conjuntivo laxo de la cápsula de Glisson. Hay cuatro tipos principales de células que se encuentran en el hígado: los hepatocitos, las células estrelladas hepáticas, las células endoteliales sinusoidales y las células de Kupffer.

Los hepatocitos son las células más numerosas del hígado, constituyen el 80% de su volumen y casi un 60% del número total de células. Su forma es poliédrica, con un número variable de caras, de seis a doce, su diámetro varía entre 20 y 30 micras. Las células estrelladas hepáticas (a veces también conocidas como células de Ito), de origen mesenquimal y mucho menos numerosas que los hepatocitos, se encuentran entre las láminas en la base de los hepatocitos, y tienen forma de estrella o irregular.

Su citoplasma es rico en vesículas de lípidos que contienen vitamina A, y su función consiste en segregar las sustancias principales constituyentes de la matriz, como el colágeno de tipo III o la reticulina. Las células de Kupffer, los macrófagos del hígado, derivan de los monocitos y se encuentran en el lumen de los sinusoides venosos. Su forma es variable e irregular, con numerosas protuberancias típicas de las células macrófagos que se extienden en el lumen de la sinusoide.

Su función es eliminar por fagocitosis los residuos que pueda haber en el flujo de sangre que va hacia los hepatocitos, pero también pueden estimular el sistema inmunitario a través de la secreción de numerosos factores y citocinas. También eliminan los glóbulos rojos de la sangre que son viejos o dañados, actuando como un complemento a la bazo (y que la pueden sustituir en caso de extirpación o esplenectomía).

Las células endoteliales sinusoidales forman el endotelio de los sinusoides venosos del hígado. Tienen forma aplanada, con un núcleo oval en posición central y citoplasma escaso que contiene numerosas vesículas. Entre las células hay poros abiertos bastante grandes, de un diámetro de entre 150 y 175 nm, de modo que la sangre puede entrar en contacto con las microvellosidades de los hepatocitos, jugando un papel importante en la microcirculación hepática. La unidad funcional del hígado es una estructura llamada lobulillo hepático que son unas formaciones más o menos hexagonales de células hepáticas organizadas alrededor de una vena central que termina en la vena hepática y de la que parten columnas de hepatocitos en forma de cordones con capilares, los sinusoides, que hacen llegar a la vena central la sangre procedente de la vena porta y de la arteria hepática pasando entre los cordones de hepatocitos.

Los sinusoides tienen un revestimiento de células endoteliales y células de Kupffer. La bilis que producen las células hepáticas es vertida en una red de conductos biliares que pasa por el interior de los cordones de hepatocitos y la hace llegar a un conducto de mayor tamaño. Las funciones del hígado, las llevan a cabo los hepatocitos del hígado:

  • El hígado excreta la bilis necesaria para la emulsión de las grasas. Parte de la bilis drena directamente en el duodeno, y otra parte se almacena en la vesícula biliar.
  • El hígado tiene un papel importante en el metabolismo de los carbohidratos:
    • Gluconeogénesis. Síntesis de glucosa.
    • Glucogenólisis. Degradación del glucógeno en glucosa.
    • Glucogenogénesis. Formación de glucógeno a partir de glucosa.
    • Degradación de la insulina y otras hormonas.
  • El hígado es responsable de las principales vías metabólicas de las proteínas.
  • También realiza varios papeles en el metabolismo lipídico:
    • Síntesis de colesterol.
    • Síntesis de triglicéridos.
  • El hígado produce los siguientes factores de coagulación:
    • Factor de coagulación Y o fibrinógeno.
    • Factor de coagulación II o protrombina.
    • Factor de coagulación V.
    • Factor de coagulación VII.
    • Factor de coagulación IX.
    • Factor de coagulación X.
    • Factor de coagulación XI.
    • Proteína C.
    • Proteína S.
    • Antitrombina.
  • El hígado analiza sustancias tóxicas y la mayoría de los medicamentos.
  • Convierte amoníaco en urea.
  • Almacena múltiples sustancias:
    • Glucógeno.
    • Vitamina B12.
    • Hierro.
    • Cobre.
  • En el primer semestre de feto, el hígado es el principal productor de eritrocitos. Hacia la 32ª semana de gestación, la médula ósea ha asumido casi por completo esta tarea.
  • El hígado es responsable de efectos inmunológicos del sistema reticuloendotelial.

Actualmente, no existe ningún órgano o dispositivo artificial capaz de emular todas las funciones del hígado. Algunas funciones se pueden emular a través de la diálisis del hígado, un tratamiento experimental para las personas que carecen de hígado.

Muchas enfermedades del hígado van acompañadas de ictericia causada por los niveles crecientes de bilirrubina circulante. La bilirrubina resulta de la desintegración de la hemoglobina de los eritròctis muertos. Normalmente, el hígado elimina la bilirrubina de la sangre y la excreta a través de la bilis.

  • Hepatitis: Inflamación del hígado, causada por varios virus o por causas inmunológicas o hereditarias.
  • Cirrosis: Formación de tejido fibroso en el hígado, en sustitución de los hepatocitos muertos. La causa de la muerte suele ser el alcoholismo o el contacto viral con otros productos químicos hepatotóxicos.
  • Hemocromatosis: Enfermedad hereditaria que causa la acumulación de hierro en el cuerpo, lo que daña el hígado.
  • Cáncer de hígado: Carcinoma colangiocel·lular, carcinoma hepatocelular o -en niños- hepatoblastoma.
  • Enfermedad de Wilson: enfermedad hereditaria que provoca la retención de cobre.
  • Colangitis esclerosante primaria: Enfermedad idiopática caracterizada por una inflamación crónica con fibrosis obliterante de los conductos biliares.
  • Síndrome de Budd-Chiari: Obstrucción de la vena hepática.
  • Síndrome de Gilbert: trastorno genético del metabolismo de la bilirrubina.
  • Enfermedad de Pompe: Afecta el almacenamiento de glucógeno.

Existen numerosas pruebas de función hepática disponibles para comprobar el correcto funcionamiento del hígado. El hígado es el único de los órganos humanos internos capaz de regenerar de manera natural el tejido perdido, con un 25% del hígado se puede regenerar un hígado entero otra vez.

Sin embargo, no se trata de una regeneración verdadera sino más bien de un crecimiento compensatorio, los lóbulos que se pierden no vuelven a crecer, por lo que el crecimiento del hígado supone la restauración de sus funciones pero no la recuperación de su forma original. Esto contrasta con la verdadera regeneración, a la que se restauran tanto la función como la forma original. Para la mayoría de los autores la regeneración hepática se debe principalmente a los hepatocitos, que normalmente son en estado de reposo o fase G0 del ciclo celular pero que al producirse una lesión o una amputación pasan a la fase G1 y en la mitosis pasando por la fase G2.

Este proceso es activado por los receptores de neurotrofinas conocidos como p75 o receptores de baja afinidad y se detiene cuando el hígado vuelve a alcanzar la relación masa-volumen original. El hígado de mamíferos y aves menudo es consumido como alimento por los humanos. Los hígados de animales son ricos en hierro y vitamina A. La preparación más conocida es el hígado con cebolla, normalmente a base de hígado de cerdo o de vaca y cebolla frita.

El hígado también se puede cocinar al horno, ser hervido, asado o frito. En algunos lugares se come crudo, como el sashimi de hígado de la cocina japonesa. También se utiliza para la producción de patés como el paté de hígado, foie gras, y de embutidos como la morcilla de hígado o el peltruc de hígado.

Entre otros productos elaborados a base de hígado cabe mencionar el hígado picado (כבד קצוץ), un embutido de la cocina judía que sigue las normas kosher, el Leberwurst de la cocina de la Europa central ( Alemania, Hungría ) y los figatells valencianos que también se encuentran en Aragón con el nombre de Fardel. Los hígados de algunos peces también tienen valor culinario y nutritivo, el aceite de hígado de bacalao a menudo se utiliza como suplemento dietético.

El hígado de la manada era muy apreciado en la cocina tradicional, pero actualmente los hígados de estos peces, habiendo adquirido mala fama, ya no se encuentran demasiado como plato. En Francia se preparaban los “beignets de foie de Raie” y el “foie de Raie en croute”, y en Inglaterra el “poached skate liver donde toast”. Su contenido de proteínas es del 20 al 22% mientras que el de lípidos es particularmente bajo, entre el 4% (en el caso del pollo, el buey y el cordero) y el 5% (en el caso del cerdo o la ternera ), esto hace que sea un tipo de carne muy digerible.

Su contenido de colesterol y en purinas es elevado. Los pequeños y en particular el hígado de buey, llevan más plomo que otras carnes, pero en una cantidad proporcionalmente menor que algunos peces (que también contienen mucho más mercurio ). El hígado es una fuente importante de vitaminas y sales minerales esenciales. El hígado de ternera es rico en vitamina A ( retinol ), al igual que el hígado de cerdo, pero también contiene las vitaminas B1 ( tiamina ), B2 ( riboflavina ), B5 ( ácido pantoténico ), B9 ( ácido fólico ), B12 ( cianocobalamina ), C, hierro, zinc, fósforo y potasio.

El hígado de buey, de cordero y pollo (el menos rico en vitaminas y hierro), casi no contienen vitamina A. Sin embargo, son ricos en tiamina, riboflavina, niacina y aminoácidos que juegan un papel primordial en el metabolismo del organismo. El contenido de vitaminas de diferente tipo de hígado frito (valores en mg por 100 gramos ):

Cada año, millones de personas en los Estados Unidos sufren dolores causados por cálculos biliares. Sin embargo, puede sorprender el hecho de que muchos de estos individuos terminan por descubrir que tienen cálculos hepáticos. Los cálculos hepáticos son los parientes menos conocidos de los cálculos biliares, porque ambos son, esencialmente, lo mismo. En última instancia, la ubicación define la diferencia entre los dos. Para ayudar a reducir el riesgo de sufrir este doloroso malestar, todas las personas deben comprender cómo funciona el hígado y qué pueden hacer para apoyar su salud. El hígado es la glándula más grande que hay en el cuerpo y se localiza al principio del intestino delgado. La vesícula, en comparación, se ubica detrás del hígado cerca de su base. El propósito principal del hígado es producir bilis—una secreción esencial para descomponer los lípidos digeridos en partículas más pequeñas para que las grasas y las vitaminas solubles en grasa puedan ser absorbidas por el intestino delgado.

El hígado forma bilis a partir de agua, electrolitos, y otras moléculas incluyendo colesterol, bilirrubina, ácidos biliares, y fosfolípidos. Los adultos producen entre 400 y 800 ml de bilis todos los días y se almacena en la vesicular hasta que se necesite. 1 Además de fabricar bilis, el hígado funciona como un filtro para desintoxicar y purgar químicos nocivos (tales como el alcohol) del cuerpo. Los cálculos hepáticos comúnmente se forman cuando se tiene un exceso de colesterol en el cuerpo. Al haber un exceso de colesterol en la dieta, el que sobra a menudo se cristaliza formando pequeñas masas en forma de piedritas. Recientemente, investigadores de la Universidad de Bonn en Alemania descubrieron que la herencia también puede contribuir a este problema. Los científicos creen que han aislado un gen dentro del cuerpo que en gran medida aumenta las posibilidades que tiene una persona de formar cálculos hepáticos y/o biliares. 2

Debido al papel que juega el hígado como sistema de desintoxicación del cuerpo, mucho de lo que comemos y bebemos puede, en gran medida, afectar la salud de la glándula. Estas son algunas de las enfermedades más comunes del hígado: Cirrosis: Debido a este padecimiento, el daño al hígado causa cicatrización lo cual impide aún más que el hígado funcione como debería. Las causas comunes de la cirrosis incluyen alcoholismo y hepatitis. Alrededor del 5% de los pacientes de cirrosis desarrollan cáncer de hígado y terminan recibiendo trasplantes de hígado debido a una cicatrización excesiva.

Hígado Graso: El "Hígado Graso" es un padecimiento común en personas que beben mucho alcohol. El hígado crece debido a la acumulación de células adiposas. Usualmente, el único síntoma que se presenta es un leve malestar en el abdomen. Normalmente el padecimiento mejora si la persona deja de beber alcohol. Hepatitis: La hepatitis alcohólica (inflamación del hígado) también es causada por la ingesta de demasiado alcohol y, a menudo, es precursora de la cirrosis y de la eventual insuficiencia hepática. Si se detecta a tiempo, el daño al hígado podría ser revertido hasta cierto punto. Por otro lado la Hepatitis Viral ataca al hígado directamente. De hecho existen cinco tipos distintos de Hepatitis viral:

  1. Hepatitis A (HAV) – Puede afectar a cualquier persona y se presenta tanto a través de casos individuales como de epidemias generalizadas
  2. Hepatitis B (HBV) – Una enfermedad mortal que causa cirrosis, cáncer, insuficiencia hepática, y hasta la muerte
  3. Hepatitis C (HCV) – Se desarrolla con facilidad al entrar en contacto con la sangre de una persona infectada
  4. Hepatitis D (HDV) - Un virus hallado en la sangre de individuos afectados; por lo general el paciente también padece HBV
  5. Hepatitis E (HEV) - Similar a la HAV, pero es raro que se dé en los Estados Unidos. 3

El Síndrome de Gilbert: El Síndrome de Gilbert es causado por un defecto en la ingesta de bilirrubina en las células hepáticas. El Síndrome de Gilbert puede ser muy difícil de diagnosticar y a veces se confunde con la enfermedad hepática.

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El periquito se encuentra embolado, apático, débil, y la parte de orina aparece teñida de un tono verdoso o verdoso amarillento (es el síntoma más fácil de reconocer) y también puede tener la zona abdominal inflamada. Tratamiento:

La hembra se muestra intranquila, entra y sale del nido e intenta hacer un gran esfuerzo para poner el huevo. Podemos notar el huevo palpándolo con mucho cuidado. La cloaca se mostrará enrojecida y en algunos casos puede producirse el prolapso de la cloaca.

Tratamiento: Como primera medida podemos untarle un poco de aceite de oliva en la cloaca con el fin de que pueda salir el huevo más fácilmente, y además suministrarle el máximo calor posible.
Si vemos que en 2 horas no ha conseguido poner el huevo, acudir urgentemente al veterinario porque de lo contrario puede morir.

No debemos intentar bajo ningún concepto sacar el huevo nosotros mismos empujándolo. Podríamos romperlo y esto resultaría fatal para la hembra. Consiste en que el útero y las vísceras de la madre se desplazan hacia abajo y se desgarran. Muchas veces viene ligado a un atravesamiento de huevo, frente al cual la periquita hace fuerza, y lo único que consigue es que el útero y los intestinos se vean impulsados hacia abajo junto al huevo. En los peores casos puede quedar parte de la matriz fuera de la cloaca con el huevo dentro. La periquita sufre mucho y se producen importantes pérdidas de sangre.

Puede empezar con síntomas de cloacitis o huevo atravesado. Es muy difícil ver los síntomas con anterioridad, ya que hasta que no se ve “asomar” la matriz no podemos afirmar que se trate de este caso. Tratamiento:

Si no se acude al veterinario es imposible la curación del animal, y aun llevándolo, debe ser sometido a una cirugía que muchas hembras no llegan a superar. Como opinión personal, creo que en ocasiones es mejor cortar el sufrimiento del ave en aquellos casos en los que está agonizando y no tiene posible salida. ENFERMEDADES DEL SISTEMA DIGESTIVO

Se deben establecer normas para prevenir malestares del aparato digestivo. En líneas generales, lo primero que se recomienda es evitar toda clase de abusos, tanto en la comida como en la bebida. Los estrados emocionales producen cambios notorios en las paredes estomacales y en todo el proceso digestivo.

El aparato digestivo está estrechamente relacionado con el medio ambiente y la mayoría de las enfermedades que en él se producen se deben en gran medida a efectos externos (virus, bacterias, tensiones, etc.). El evitarlas depende mucho del cuidado que cada uno tenga con su aparato digestivo. El dolor puede presentarse en cualquier parte del aparato digestivo, desde la boca o garganta hasta la pelvis y el recto. A veces, el dolor indica un problema leve como ingerir alimentos en exceso. En otros, puede ser la advertencia inicial de un trastorno más grave, que podría requerir tratamiento médico.

Digestión difícil o dolorosa, resultado del fallo de alguna fase del proceso normal digestivo. Su origen puede estar en un trastorno físico o emocional. Las causas físicas son gastritis, úlceras, o inflamaciones de la vesícula biliar. Los síntomas pueden ser: sensación de pesadez en la boca del estómago, gases, estreñimiento, diarrea, náuseas, o ardores. Las molestias se pueden acompañar de cefaleas o mareos. El tratamiento que se prescribe depende de la causa específica y comprende la administración de fármacos y la instauración de una dieta especial. La indigestión es un término común que se utiliza para describir molestias físicas del tracto gastrointestinal superior, asociadas con la ingestión de alimentos sólidos o líquidos. Los síntomas son: ardores o acedías, acidez, eructos, distensión gaseosa, flatulencia, sensación de plenitud, presión, náuseas y vómitos.

La acidez se produce porque el esfínter (banda circular de músculos en el extremo inferior dl estómago), no cierra normalmente el extremo superior del estómago, permitiendo que el ácido del estómago pueda ascender al esófago y provocar irritación. Son varios los factores que causan la acidez. El sobrepeso hace que haya presión excesiva en el abdomen. Los alimentos grasos o condimentados, bebidas alcohólicas, cafeína, menta, chocolate, nicotina, jugos cítricos y tomate relajan el esfínter o irritan el esófago. Comer en exceso o acostarse después de comer también pueden facilitar el reflujo ácido.

Dolor abdominal agudo; es un síntoma de distintos trastornos. Cuando es de origen intestinal, se caracteriza por contracciones espasmódicas e irregulares de las fibras musculares del intestino. Con frecuencia los cólicos intestinales se deben a infección, obstrucción, ingestión de alimentos irritantes, o fármaco-laxantes. Se sabe poco sobre la etiología de los cólicos del lactante, aunque se sospecha que su origen está en los gases y trastornos de la digestión. El cólico renal se produce por el paso de un cálculo, o piedra, desde el riñón, a través del uréter, hasta la vejiga urinaria; este descenso es muy doloroso. El cólico biliar es consecuencia del paso de un cálculo biliar, desde la vesícula biliar hacia los conductos biliares. Los síntomas del cólico se confunden con frecuencia con los de la apendicitis y la peritonitis. Desde un punto de vista médico, el estreñimiento es la evacuación de excremento endurecido menos de 3 veces por semana. Asimismo, es posible experimentar distensión abdominal, y a veces, molestias de contracción abdominal.

El estreñimiento es un síntoma, no una enfermedad. Al igual que la fiebre, este problema puede ocurrir cuando uno de muchos factores disminuyen la velocidad de tránsito de los alimentos del intestino grueso. Entre estos factores se incluyen la ingestión insuficiente de líquidos, dieta inadecuada, hábitos de defecación irregulares, edad, falta de actividad, embarazo y enfermedades, tales como cáncer, trastornos hormonales, enfermedades cardíacas o insuficiencia renal. Además, diversos medicamentos pueden causar estreñimiento. Aunque el estreñimiento puede ser molesto, la situación en sí rara vez es grave. Sin embargo, en caso de persistir puede originar complicaciones, como las hemorroides y grietas en al ano, comúnmente llamadas fisuras.

Alteración del ritmo intestinal que se acompaña de deposiciones semilíquidas. Se trata en general de un proceso transitorio cuya causa más frecuente son las infecciones víricas o bacterianas. También puede ser producida por la toma de sustancias tóxicas que lesionan el intestino, por situaciones de tensión emocional o por estados nerviosos alterados. Procesos inflamatorios intestinales como la enteritis, la colitis, el cólera, la fiebre tifoidea, la disentería bacilar o amebiana, o las parasitaciones intestinales por gusanos pueden producir cuadros diarreicos de larga evolución. La pérdida de líquidos en este proceso puede producir deshidratación y shock, que son a veces graves en los niños pequeños. La diarrea infecciosa es muy contagiosa. Es factible contraer una infección viral por contacto directo con una persona infectada. Los alimentos y agua contaminados con bacterias y parásitos también pueden diseminar las infecciones diarreicas.

Presencia de cantidades excesivas de gas en el estómago o en el intestino. La mayor parte del gas presente en el estómago está constituido por nitrógeno y oxígeno atmosféricos, que han sido ingeridos por el individuo. El nitrógeno no se puede absorber y queda libre en el intestino. Dentro del intestino se forman otros gases adicionales, sobre todo dióxido de carbono, metano e hidrógeno. El dióxido de carbono se produce por fermentación y se absorbe en gran parte. Los otros gases se producen por la digestión incompleta de alimentos ricos en almidón o en celulosa, como las legumbres o las coles. Estos gases son expelidos al exterior desde el recto en forma de flato. El olor desagradable del flato es producido por varios compuestos azufrados, sobre todo por tioles. Los tioles son alcoholes en los que el átomo de oxígeno ha sido reemplazado por un átomo de azufre. La presencia de grandes cantidades de gas en el estómago o en el intestino pueden originar distensión y dolor.

Salida total o parcial de un órgano o estructura a través de la pared de la cavidad que lo contiene. Se clasifican según la estructura o según la localización. Así, la hernia inguinal, la más frecuente, es la salida de asas intestinales a través de la pared abdominal en el área inguinal. Una hernia diafragmática o hernia de hiato es aquella en que parte del estómago o un asa intestinal penetran en la cavidad torácica a través de una abertura del diafragma. En una hernia umbilical el intestino o su recubrimiento membranoso (el omento) pasan, a través de la pared abdominal, bajo la piel del ombligo. Las hernias se suelen desarrollar a causa de un esfuerzo excesivo en cavidades cuya pared está debilitada.

Las hernias inguinales causan problemas al realizar esfuerzos intensos o al comprimir la masa abdominal (toser, defecación, etc.): aumentan de tamaño progresivamente y producen un dolor moderado. Las hernias intraabdominales son dolorosas. Las hernias se consideran reducibles cuando desaparecen de forma espontánea o con una suave presión y manipulación externa. En esta situación pueden tratarse, en los ancianos, mediante reducción y mantenimiento con un braguero inguinal (estructura ortopédica para contener las hernias). En los pacientes jóvenes el tratamiento es quirúrgico. Cuando una hernia no puede reducirse se denomina incarcerada; suelen ser dolorosas y deben ser operadas. Si la presión dentro de la hernia o un "arrollamiento" de su contenido obstruyen el flujo sanguíneo a las estructuras herniadas, la hernia se llama estrangulada; es muy dolorosa, constituye una urgencia quirúrgica, pues en pocas horas conduce a la gangrena de los tejidos de la hernia. La cirugía busca reducir la hernia y reforzar la pared de la cavidad con suturas o mallas sintéticas. Concreción formada en el cuerpo, principalmente en la vesícula biliar o en el tracto urinario.

La mayoría de los cálculos biliares no se acompañan de síntomas. Los cálculos que bloquean los conductos que conectan la vesícula biliar con el hígado y el intestino delgado pueden ser muy doloroso y potencialmente peligrosos. La vesícula biliar almacena bilis, líquido digestivo que se produce en el hígado. La bilis se transporta al intestino delgado y ayuda a la digestión e las grasas. La vesícula biliar sana posee cantidades equilibradas de ácidos biliares y colesterol. Los cálculos biliares suelen formarse cuando se eleva la concentración de colesterol.

Los cálculos biliares pueden producir dolor intenso y repentino hasta de varias oradse duración. Es usual que el dolor se inicie después de comer. Comienza en la parte superior derecha del abdomen y puede desplazarse a la espalda o al hombro derecho. A veces, se acompaña de fiebre y náuseas. Al ceder el dolor, persiste una sensación de malestar leve en la porción superior derecha del abdomen. Cuando un cálculo bloque los conductos biliares, la piel y la blanca de los ojos suelen tornarse amarillentas (intericia). También son posibles la aparición de fiebre o la evacuación de heces pálidas, similares a la arcilla. El 20% de los cálculos biliares son de bilirrubina y el 80% de colesterol o mixtos. Los primeros son más frecuentes en poblaciones asiáticas y rurales, y en personas que padecen enfermedades hemolíticas o cirrosis alcohólica. Los de colesterol son más frecuentes en occidentales, obesos, mujeres, dietas de adelgazamiento y uso de fármacos hipolipemiantes.

Situación clínica que se presenta como una molestia abdominal aguda, cuyo síntoma principal es el dolor, que sugiere una enfermedad que pone en peligro la vida del enfermo y que, por este motivo, casi siempre debe resolverse mediante una intervención quirúrgica de urgencia. Por tanto, los dos factores fundamentales a destacar en este cuadro clínico son la rapidez de la instauración del cuadro (proceso agudo) y el hecho de que se trata de una situación que pone en peligro la vida de la persona. Cuando un médico se encuentra ante un paciente con un cuadro de abdomen agudo, de una forma rápida y eficaz debe determinar si está o no indicado el tratamiento quirúrgico. A veces resulta difícil, sobre todo teniendo en cuenta que muchas situaciones se presentan con escasos signos que orienten hacia una irritación peritoneal evidente y que, en un principio, sugieran la necesidad de considerar el cuadro como quirúrgico.

Para comprender el cuadro clínico hay que seguir una serie de pasos que permitan llegar a una orientación diagnóstica: la forma de inicio de las molestias, ya que si éste es muy repentino y de gran intensidad hará pensar en un cuadro grave y probablemente de solución quirúrgica; la duración y el tipo de dolor, pues los dolores de tipo cólico (oscilantes y episódicos) indican un cuadro de obstrucción, inflamación o alteraciones de la motilidad de una víscera hueca; la intermitencia del dolor; la localización; la irradiación; así como qué factores alivian o agravan el dolor. El aspecto de las heces y la sintomatología que acompaña al dolor, como la fiebre, los vómitos o el hipo, resultan también importantes en el establecimiento del diagnóstico. Las causas más frecuentes de abdomen agudo en un adulto son los cólicos biliares o colecistitis agudas, las pancreatitis agudas, las apendicitis agudas (la causa más frecuente en los niños), la obstrucción intestinal, la perforación de una víscera hueca y la diverticulitis aguda.

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Estas situaciones son de urgencia médica, con lo cual se recomienda a las personas que las sufren que acudan rápidamente al hospital. Pueden tratarse si se eliminan las causas que las han provocado, pero con riesgo de que re-aparezcan al cabo de un tiempo. Cuando hay cirrosis es fundamental eliminar completamente el consumo de alcohol y de tabaco, ya que con estas sustancias el proceso de la cirrosis se acelera. Si esta situación se mantiene en el tiempo puede dar lugar a la aparición de un carcinoma hepatocelular (cáncer de hígado).

El equilibrio del cuerpo humano es tan frágil que un pequeño problema puede causar que todo el cuerpo llegue a su fin. El cuerpo humano está construido de tal manera que combate los problemas y con un poco de ayuda puede llegar a curarse a sí mismo rápidamente. La cirrosis es una de las enfermedades más alarmantes y degenerativas del hígado. El daño causado por lo general no es reparable y conduce a una cascada de otros problemas, enfermedades e infecciones. Sin embargo el hígado es conocido por ser uno de los órganos más regenerativos del cuerpo humano. Así que, si algo hace que se degenere, significa que hay una causa por la cual preocuparse y un punto del que no se puede volver. No hay cura conocida para la cirrosis, pero hay formas y medios para prevenir esta enfermedad y mantenerla bajo control.

Mientras que muchas personas se someten a tratamiento alopático para asegurar la buena salud, los remedios caseros complementan las medicinas y tratamiento. Los remedios caseros también ayudan a asegurar un alivio más rápido. La cirrosis causa daño a los tejidos del hígado, lo que significa que el tejido hepático se sustituye por tejido de la cicatriz o tejido dañado, y como resultado, el hígado deja de funcionar normalmente. Como el hígado y el cuerpo intentan reparar el tejido dañado, se da paso a la formación de nódulos en el cuerpo que son regenerativos. Todo esto conduce al hecho de que el hígado pierde su capacidad para funcionar normalmente y altera las funciones del cuerpo.

Los remedios caseros aseguran que uno puede mantener la propagación de la cirrosis en jaque ya que no hay forma de revertir los efectos de las enfermedades después de su aparición. Toma semillas de papaya y aplástalas de manera adecuada para extraer el jugo. Ahora, toma una cucharada de jugo de semillas de papaya y mezcla con dos cucharadas de jugo de limón, bebe el jugo mezclado dos veces al día para mejorar el funcionamiento del hígado.

Toma dos tazas de agua y añádeles dos cucharas llenas de yogur natural y 2 cucharadas de semillas de comino en polvo. Añadir sal marina al gusto. Básicamente, la idea es hacer suero de leche y tomarlo dos veces al día. Es útil para mantener niveles saludables de bacterias en el cuerpo, aliviar dolores de estómago y ayudar a la digestión. Toma un vaso de agua, exprime un limón en ella y añade un poco de sal marina también. Debes tomarlo 3 veces al día. Evita el azúcar, ya que es difícil de digerir y no es fácil de procesar para el hígados ya afectado por cirrosis. Esta mezcla trae alivio del problema de estómago y ayuda a la digestión. El limón es bueno para la digestión y también funciona como un laxante natural.

Las zanahorias son ricas en beta caroteno y la espinaca es una rica fuente de hierro. Lava algunas zanahorias y una cantidad considerable de hojas de espinaca. Machaca o muele y mezcla hasta lograr una pasta fina. Cuela la mezcla con un colador fino y bebe este jugo para obtener algo de alivio de los síntomas de la cirrosis hepática y cuidar de tu hígado, al mismo tiempo podrás proporcionar los nutrientes vitales para el cuerpo. El vinagre de manzana es bueno ya que ayuda a mejorar el metabolismo de las grasas. También funciona como un buen agente desintoxicante para el hígado. Toma un vaso de agua y añádele una cucharada de vinagre de sidra de manzana y una cucharadita de miel. Bebe esta mezcla, 3 veces al día para conseguir un hígado sano.

Los hogares de la India están llenos de encurtidos y conservas de todo tipo. Estos pueden ser acreditados a sus propiedades para la salud y la capacidad para mantener el cuerpo sano por dentro y por fuera. La grosella espinosa india o amla como se le conoce comúnmente para la mayoría de nosotros, es un ingrediente increíble para mantener el daño hepático en jaque. Como el amla es una fuente rica de vitamina C, su consumo mantiene la función hepática correctamente. Se puede consumir el amla en su forma conservada. Otra forma es la de deshacerse de la semilla en el centro de la fruta y rallarlo. Come esta grosella rallada con la ensalada o cuajada. Si es posible, mastícala un poco para liberar el jugo en la boca y asimilar la vitamina C más rápido en el cuerpo.

Esta es beneficiosa para la piel y los órganos internos, la cúrcuma es una rica fuente de anti-sépticos, con propiedades anti-bacterianas, anti-hongos, y antioxidantes. La cúrcuma puede hacer maravillas para nuestro hígado y tratar la cirrosis hepática. Hay muchas maneras sencillas para consumir la cúrcuma, mientras que la más común es su uso en nuestra cocina diaria. Alternativamente, podemos usar la antigua receta de nuestras madres y abuelas que consiste en agregar una cucharada de cúrcuma en un vaso de leche caliente y agregar un poco de miel a la misma. Esta también una gran manera de consumirla. La cúrcuma se encarga del hígado y mantiene los radicales libres del cuerpo antes de que puedan causar cualquier daño o perjuicio.

Las semillas de lino han surgido en los últimos tiempos como un participante final de la carrera de beneficios para la salud. Las semillas de lino podrían no beneficiar directamente la condición de la cirrosis hepática, pero sí ayudar a reducir la carga sobre el hígado que ya está sufriendo. Las semillas de lino son ricas en fitonutrientes y estos fitonutrientes ayudan a prevenir el exceso no deseado de las hormonas circulantes en la sangre. Hay muchas maneras de comer las semillas de lino. Se pueden añadir a las ensaladas y sándwiches después de asarlas un poco y alternativamente muchas personas las están utilizando en batidos y smoothies sobre una base diaria. También se pueden comer simplemente asadas y recibir directamente un poco de estas semillas todos los días, temprano en la mañana con el estómago vacío para obtener mejores resultados.

Comer frutas frescas es una manera maravillosa de permanecer en buena salud y mantener tu cuerpo sano por dentro. La papaya es un buen remedio casero para la cirrosis hepática. La mejor manera de preparar la papaya para obtener beneficios directos para el hígado es el consumo de jugo de papaya. Toma dos cucharadas de este jugo y añade una o media cucharadita de jugo de limón fresco y bebe esto todos los días. Si es posible, hazlo 3 o 4 veces al día para mejores resultados. Estas son sólo algunas de las causas de la cirrosis hepática y no son exhaustivas. Dependiendo de los factores de estilo de vida y el medio ambiente, podría haber muchas otras razones para la enfermedad.

  • La causa más común y conocida de la cirrosis es el consumo excesivo de alcohol. El alcohol parece bloquear el metabolismo normal de grasa, proteínas y carbohidratos. Esto conduce a que el hígado produzca tejidos de cicatrizados.
  • En algunos casos, la hepatitis también conduce a la cirrosis. La hepatitis conduce a la acumulación de grasa en el hígado y, como resultado los tejidos se cicatrizan. Otras causas de este tipo de daños en el hígado también pueden ser la obesidad, diabetes, y enfermedades de las arterias coronarias.
  • Si el conducto biliar en la persona se ve afectado, puede causar daños secundarios en el hígado que conducen a la cirrosis.

La enfermedad crónica del hígado se caracteriza por la destrucción gradual del tejido del hígado con el paso del tiempo. Entre las distintas enfermedades que conforman esta categoría se incluyen las siguientes:

  • Cirrosis hepática.
  • Fibrosis hepática.

Según el Instituto Nacional de la Diabetes y de las Enfermedades Digestivas y del Riñón (National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases, su sigla en inglés es NIDDK), la cirrosis es la 12ma causa principal de muerte en Estados Unidos. Debido al daño crónico del hígado, el tejido cicatrizante reemplaza lentamente al tejido del hígado de funcionamiento normal, lo que causa la disminución progresiva del flujo sanguíneo que atraviesa el órgano. A medida que se pierde el tejido normal del hígado, los nutrientes, las hormonas, las drogas y las sustancias tóxicas no son procesados eficientemente por el hígado. Además, se inhibe la producción de proteínas y de otras sustancias producidas por el hígado.

Los síntomas de la cirrosis varían según la severidad de la condición. La cirrosis leve puede no mostrar ningún síntoma. A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de la cirrosis. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Función nerviosa anormal.
  • Ascitis: acumulación de fluido en la cavidad abdominal.
  • Agrandamiento de mamas en el hombre.
  • Toser o vomitar sangre.
  • Dedos rizados (contractura de Dupuytren de las palmas).
  • Cálculos en la vesícula biliar.
  • Caída del cabello.
  • Comezón.
  • Ictericia: color amarillo de la piel y de los ojos.
  • Insuficiencia renal.
  • Encefalopatía hepática.
  • Pérdida de masa muscular.
  • Poco apetito.
  • Hipertensión portal.
  • Enrojecimiento de las palmas.
  • Agrandamiento de las glándulas salivales de las mejillas.
  • Disminución del tamaño testicular.
  • Venas en forma de araña en la piel.
  • Debilidad.
  • Pérdida de peso.

Los síntomas de la cirrosis pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Consulte siempre a su médico para el diagnóstico. La causa más común de la cirrosis es el abuso de alcohol. Otras causas pueden incluir las siguientes:

  • Hepatitis y otros tipos de virus.
  • Uso de determinadas drogas.
  • Exposición a sustancias químicas.
  • Obstrucción del conducto biliar.
  • Enfermedades autoinmunológicas.
  • Obstrucción del flujo de salida de la sangre del hígado (por ejemplo, síndrome Budd-Chiari).
  • Alteraciones del corazón y de los vasos sanguíneos.
  • Deficiencia de alfa1-antitripsina.
  • Altos niveles de galactosa en la sangre.
  • Altos niveles de tirosina en la sangre al momento de nacer.
  • Enfermedad por almacenamiento de glucógeno.
  • Fibrosis quística.
  • Diabetes.
  • Desnutrición.
  • Acumulación hereditaria de exceso de cobre (enfermedad de Wilson) o de hierro (hemocromatosis).

Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos de diagnóstico para la cirrosis pueden incluir los siguientes:

  • Exámenes de laboratorio.
  • Exámenes de la función del hígado - serie de exámenes de sangre especiales que pueden determinar si el hígado funciona correctamente.
  • Biopsia del hígado - procedimiento en el que se toman muestras de tejido del hígado (con aguja o durante una operación) para examinarlas con un microscopio.
  • Colangiografía - examen de rayos X de los conductos biliares mediante una tintura de contraste intravenosa (su sigla en inglés es IV).
  • Tomografía computarizada (También llamada escáner CT o CAT.) - este procedimiento de diagnóstico por imagen utiliza una combinación de tecnologías de rayos X y computadoras para obtener imágenes transversales (a menudo llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluidos los huesos, los músculos, el tejido graso y los órganos. La tomografía computarizada muestra más detalles que los rayos X regulares.
  • Ecografía (También llamada sonografía.) - técnica de diagnóstico por imágenes que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia y una computadora para crear imágenes de vasos sanguíneos, tejidos y órganos. Las ecografías se usan para visualizar los órganos internos del abdomen como hígado, bazo y riñones, y para evaluar el flujo sanguíneo de varios vasos.

El tratamiento específico para la cirrosis será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
  • Qué tan avanzada está la enfermedad.
  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
  • Su opinión o preferencia.

La cirrosis es una enfermedad del hígado progresiva y el daño hecho al hígado es irreversible. Sin embargo, una correcta nutrición, evitar ciertas toxinas (como el alcohol), tomar suplementos vitamínicos y el manejo adecuado de las complicaciones de la cirrosis suelen demorar o detener un mayor daño del hígado. En los casos severos de cirrosis, se puede evaluar la posibilidad de un trasplante de hígado.

La fibrosis es el crecimiento de tejido cicatrizante como resultado de una infección, inflamación, lesión o incluso de la curación. El crecimiento excesivo de tejido cicatrizante puede afectar prácticamente a cualquier órgano. La fibrosis en el hígado puede inhibir el correcto funcionamiento del órgano. Con frecuencia la fibrosis hepática es el resultado de la cirrosis. Haz click aquí para ir a la página de
Recursos en la Red de Las Enfermedades del Hígado, la Bilis y el Páncreas

La cirrosis es una enfermedad de carácter crónico que afecta al funcionamiento normal del hígado. La causa más frecuente es un excesivo consumo de alcohol. Entre los síntomas más característicos destacan el dolor abdominal, acumulación de líquidos en las piernas, fatiga y problemas de concentración. El diagnóstico puede incluir análisis de sangre, exploración física y biopsia.

  1. Elena Pereira Jiménez DUE. Interclinik
  2. Ana Hermosín Alcalde DUE. Centro de diálisis Diaverum (Cartaya).
  3. Irene Calviño García. Grado de Enfermería. Clínica Los Naranjos Huelva

Al tratarse de una enfermedad crónica, se hará imprescindible cambiar los hábitos de vida y administrar la medicación adecuada a los síntomas que lleva consigo la cirrosis. En cuanto a los cuidados de Enfermería, será prioritario concienciar al paciente y a sus familiares del carácter crónico de la enfermedad. Además, se vigilaran los síntomas para actuar ante ellos en caso de complicación, ya sea con medicamentos o prestando el apoyo anímico necesario. Palabras claves: hígado, alcoholismo, hepatitis b, hepatitis c, vías biliares.

Introducción La cirrosis es una enfermedad crónica del hígado, que consiste en un incremento del tejido fibroso y en la aparición de nódulos, con alteración de la estructura normal del órgano. Es la consecuencia final de diversas causas que han ido lesionando el hígado durante mucho tiempo. El origen más frecuente en España, y en la mayoría de los países de nuestro entorno, es el consumo excesivo de alcohol, pero hay otras causas importantes que se explican más adelante.

La destrucción de la estructura normal y la disminución de células hepáticas conllevan un deterioro en el funcionamiento normal del órgano. El hígado interviene de forma importante en la digestión de los alimentos, pero además es la pieza fundamental en el metabolismo de los medicamentos y en la síntesis de proteínas, entre ellas las que intervienen en los fenómenos de coagulación de la sangre. La cirrosis es una enfermedad grave, aunque el pronóstico individual depende de la fase de su evolución en la que se realice el diagnóstico. Los enfermos con cirrosis “compensada” (sin complicaciones graves) tienen una probabilidad del 50% de seguir vivos a los 10 años, pero los enfermos “descompensados” tienen una mortalidad del 70% al cabo de 3 años. En todo caso, el pronóstico empeora si la cirrosis es alcohólica y el enfermo sigue bebiendo.

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Ascitis es la acumulación de agua dentro de la cavidad abdominal. La ascitis en la cirrosis es causada por la hipertensión porta y por la disminución de la concentración de albúmina en la sangre (vamos a hablar sobre albúmina más adelante). En la cirrosis, puede haber una acumulación de más de 10 litros de líquido ascítico en la cavidad peritoneal, lo que hace que el paciente quede con un abdomen muy voluminoso. Una de las complicaciones de la ascitis es la peritonitis, que se produce cuando el líquido dentro de la barriga se infecta por las bacterias de los intestinos. Es una situación grave; si no es identificada y tratada en el tiempo cierto puede evolucionar con sepsis.

Además de la acumulación de líquido dentro del abdomen, el paciente cirrótico puede presentar retención de líquidos en las piernas y en los pulmones. a) Encefalopatía hepática

El hígado es el órgano responsable del metabolismo de muchas sustancias tóxicas. Cuando este deja de funcionar, la acumulación de toxinas produce cambios en el sistema nervioso, que van desde pequeños cambios mentales, somnolencia, desorientación o coma, en casos más avanzados. b) Ictericia

El hígado cirrótico no puede eliminar la bilirrubina producida, que pasa a acumularse en el torrente sanguíneo. El exceso de bilirrubina se deposita en la piel, dejando el paciente con la piel y los ojos con una coloración amarillenta. Este fenómeno se llama ictericia. Además de la piel amarillenta, la ictericia de la cirrosis también suele causar orina oscura y heces claras.

La orina oscura se produce porque el exceso de bilirrubina en la sangre es filtrado por los riñones, lo que deja la orina con una coloración similar al mate o Coca-Cola (Lee: COLOR DE LA ORINA (Orina naranja, verde, azul, roja…)). En personas sanas, el color oscuro de las heces es dado por la presencia de bilirrubina. Como en la cirrosis el drenaje de la bilirrubina para el intestino se encuentra afectado, las heces comienzan a salir cada vez más claras, pudiendo quedarse casi blancas.

c) Carencia de proteínas El hígado es responsable de producir varias proteínas, incluyendo la albúmina. La falta de albúmina causa desnutrición y es uno de los factores que lleva a la formación de edemas y ascitis.

Otra proteína producida en el hígado es la vitamina K, que está relacionada con la coagulación de la sangre. Los pacientes con cirrosis avanzada presentan trastornos de coagulación y mayor facilidad de tener sangrados. Los cuadros de hemorragia digestiva causados por ruptura de várices esofágicas suelen ser graves, ya que los pacientes, además de perder gran volumen de sangre, todavía tienen dificultad para detener el sangrado, ya que, además de las plaquetas bajas, también presentan deficiencia de los factores de coagulación.

d) Ginecomastia El mal funcionamiento del hígado también cambia el equilibrio de las hormonas sexuales. El aumento de estrógeno causa la aparición de senos y pérdida de pelo corporal en los pacientes masculinos.

e) Otros síntomas Todavía hay varios otros signos y síntomas relacionados con la cirrosis, entre ellos:

Síndrome hepatorrenal: insuficiencia renal aguda que ocurre en la cirrosis avanzada y generalmente indica un caso terminal. El paciente que desarrolla síndrome hepatorrenal tiene una supervivencia muy corta y el único tratamiento es el trasplante de hígado. • Eritema palmar: palmas de las manos rojizas.

Hipocratismo digital: uñas más anguladas, dando el aspecto de baquetas a los dedos. • Nefropatía por IgA: algunos pacientes con cirrosis pueden presentar una enfermedad renal causada por la acumulación de anticuerpos en los riñones.

Cáncer del hígado: pacientes con cirrosis están bajo mayor riesgo de desarrollar cáncer de hígado, especialmente si la cirrosis ha sido causada por el alcohol o la hepatitis viral. La cirrosis en etapas tempranas puede ser asintomática. En las etapas finales, la mayoría de los signos y síntomas descritos anteriormente están presentes.

La severidad de la cirrosis es generalmente descrita por la escala de Child-Pugh que se basa en parámetros clínicos y de laboratorio. Según estos resultados, los pacientes son clasificados en 3 clases: A, B y C, siendo esta última la más grave. Pacientes clasificados como Child C tiene una tasa de mortalidad de más del 60% en los próximos dos años.

También existe la clasificación MELD, basada en la severidad de los exámenes de sangre. Tanto el Child como el MELD son modos de estandarizar la severidad de la cirrosis, sirviendo también como base para la lista de trasplante hepático que, hasta el momento, es el único tratamiento efectivo para la cirrosis.

El único tratamiento eficaz de la cirrosis es el trasplante de hígado, que solamente se indica en casos seleccionados. Mientras el paciente espera para un trasplante, el tratamiento se realiza con el fin de controlar los síntomas y complicaciones. Ejemplos: para la ascitis y los edemas, pueden utilizarse diuréticos como espironolactona y furosemida. Para las varices del esófago, el tratamiento se realiza a través de endoscopia digestiva. Laxantes, como la lactulosa, ayudan a controlar la encefalopatía hepática.

Es importante que el paciente evite el consumo de alcohol y otros medicamentos nefrotóxicos. Este artículo también está disponible en Português

La cirrosis es una grave enfermedad del hígado, la cual puede ser provocada por el consumo excesivo de alcohol, también se puede producir por algunas enfermedades, medicamentos o virus. La cirrosis aparece cuando el hígado sufre daños continuos e irreversibles que afectan las células de una manera muy agresiva. Esta enfermedad del hígado no es contagiosa, no se adquiere tras el contacto con una persona infectada, por esta razón es importante buscar su origen en el organismo y encontrar el problema que lo ha causado para poder iniciar un tratamiento realmente efectivo. Algunas de sus principales causas son:

  • El consumo exagerado de alcohol
  • Hepatitis
  • La enfermedad de Wilson
  • La fibrosis quística
  • La hemocromatosis
  • La inflamación constante de los conductos biliares
  • La cirrosis biliar.
  • Las infecciones provocadas por una invasión de parásitos.
  • Trastornos que impidan la correcta asimilación de los azúcares por parte del hígado.
  • Reacciones alérgicas provocadas por medicamentos recetados o no
  • Inhalación de algunas sustancias tóxicas

Desafortunadamente para los pacientes con esta enfermedad, cuando ésta apenas está comenzando no presenta ningún tipo de síntoma que pueda alertar sobre este delicado problema de salud, ya que en sus inicios simplemente se observan algunas cicatrices que en realidad no afectan el correcto funcionamiento del hígado. Cuando la enfermedad se encuentra en un estado mucho más avanzado se pueden presentar las siguientes señales de alarma:

  • Fatiga, debilidad y cansancio inexplicables.
  • Perdida significativa del apetito.
  • Pérdida de peso.
  • Náuseas, especialmente cuando se consumen alimentos grasos.
  • Se presenta alternadamente tanto estreñimiento como diarrea.
  • Se experimenta una exagerada y desagradable producción de gases.
  • Edemas en las piernas y se hincha o inflama el vientre.
  • Se experimentan algunos temblores en los dedos y en la lengua.
  • El vaso se crece y el hígado se deforma.
  • Se presenta una grave insuficiencia renal y cardíaca.

Cuando la causa de la cirrosis no se trata a tiempo, esta grave enfermedad puede seguir avanzando y causar daños irreversibles tanto en el hígado como en otros órganos importantes del cuerpo.

  • Moretones que se presentan con gran facilidad.
  • Comezón en cualquier parte del cuerpo, abundantes hemorragias nasales.
  • Insuficiencia hepática
  • Varices esofágicas
  • Hemorragias nasales o gástricas.
  • Acumulación de líquidos en el abdomen acompañado de hinchazón.
  • Vómitos de sangre o sangrado rectal.
  • Delirio, confusión, desmayos, alucinaciones, entre otros.
  • Hinchazón en las piernas
  • Temblores musculares
  • Dificultad para mantenerse en pie
  • Dificultad para respirar
  • Color amarillento tanto en la piel como en los ojos.

Como primera medida se recomienda un cambio total de hábitos alimenticios, si la enfermedad se produjo por el consumo de licor, indudablemente este debe ser eliminado por completo. Se debe evitar al máximo el consumo de sal, además se debe tratar a parte cada una de las complicaciones que se han presentado por causa de la cirrosis.

En los casos extremadamente graves, como por ejemplo si la cirrosis ha llegado a un nivel de enfermedad terminal, se recomienda el trasplante de hígado, ya que esta es la única manera de salvar a la persona de una muerte inminente. La cirrosis es incurable, pero siguiendo un tratamiento adecuado y teniendo presentes las recomendaciones que aconsejen los médicos tratantes, sin duda se puede llevar una vida normal y sin llegar a tener las complicaciones antes descritas. La sábila es un excelente remedio natural para sanar el hígado, ya que esta planta tiene propiedades regenerativas. Se puede tomar licuando una o dos cucharadas de sus cristales o pulpa con cualquier jugo, resulta un excelente remedio para el tratamiento de la cirrosis.

Algunas investigaciones realizadas al respecto han dado como resultado que estas semillas tienen la propiedad de sanar en el hígado los daños provocados por el excesivo consumo de medicamentos que lo hayan podido afectar. Según estudios realizados recientemente se ha podido demostrar que la cúrcuma tiene la propiedad de eliminar las toxinas del organismo que le puedan provocar daños al hígado.

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Entre los principales factores externos que ocasionan las hiperpigmentaciones secundarias se encuentran:

  • La luz del sol.
  • La irritación constante. Causada por un roce constante sobre la piel, o por un golpe sobre ella.
  • Una quemadura. Por el contacto de la piel con algo caliente, o por el contacto con un producto químico (una quemadura química).
  • Un proceso inflamatorio. Alguna condición de la piel, que ocasione la inflamación de esta, como lo puede ser el acné, la psoriasis, la dermatitis (el eczema), o una infección cutánea. Mira la Figura 2.
Figura 2. Ejemplo de mancha por hiperpigmentación secundaria. En la imagen se observa una mancha de forma circular, producto de la respuesta del cuerpo (hiperpigmentación postinflamatoria) a una infección causada por un hongo (Tinea corporis). (Callender et al) Puedes leer Manchas en la piel, por qué salen? , para obtener más información sobre la formación de manchas en la piel, y sobre el melasma y las hiperpigmentaciones secundarias.

Consulta con un dermatólogo. Si consideras que tus manchas son de tipo simple, “comunes”, manchas causadas por el sol, para tratar de eliminarlas, lo mejor que puedes hacer es consultar con un médico especialista, con un dermatólogo. El dermatólogo estudiará tu caso, y te dirá cual es la posible causa de la aparición de tus manchas, y la manera más segura y efectiva de eliminarlas, de aclararlas.

Compra una crema para quitar manchas. También, si lo prefieres, puedes comprar una crema para quitar manchas de venta libre. Este tipo de cremas las puedes encontrar en cualquier farmacia; pero eso sí, si decides utilizar alguna de ellas, debes hacerlo de manera segura, responsablemente, para así evitar posibles irritaciones y complicaciones asociadas con un uso incorrecto. Utilízalas correctamente, no abuses de ellas.

En el caso de mi madre, ella, por indicación del dermatólogo, empezó a utilizar una crema con hidroquinona, y efectivamente, logró aclarar en gran medida sus manchas. Sí, sí existe. El hígado es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo, es el encargado de eliminar muchas sustancias contaminantes por medio de sus potentes procesos metabólicos. Si en algún momento este órgano se daña, y empieza a fallar su capacidad metabólica, pueden empezar a acumularse en el organismo estas sustancias tóxicas, causando serios daños. Se sabe que una de las manifestaciones superficiales, exteriores, que presentan las personas que sufren problemas hepáticos (del hígado), es la presencia de ciertos tipos de marcas y coloraciones en su piel.

Estas marcas son muy características, y dado que no se deben a procesos de hiperpigmentación (producción de más color en la piel), no se parecen a las manchas “normales”, a las manchas comunes; razón por la cual son utilizadas por los médicos como “pistas”, o “señales de alerta”, del desarrollo de una posible enfermedad hepática. Las siguientes son las manifestaciones cutáneas (de la piel) más comúnmente asociadas con problemas del hígado:

  • Es la manifestación clínica de un aumento del nivel de bilirrubina en la sangre (hiperbilirrubinemia), la cual se acumula en los tejidos.
  • Se reconoce, debido a que las personas que padecen este desorden, poseen una coloración amarilla en la piel y las mucosas, afectando inclusive la esclerótica del ojo (la parte blanca del ojo). Mira la Figura 3.
  • Este es el signo más característico de que existe un problema en el hígado; ya que indica que el hígado está perdiendo su capacidad de excretar, de “procesar” la bilirrubina. El grado del color, el nivel de amarillo, puede reflejar la gravedad del padecimiento, su avance.
Figura 3. Ejemplo de jaundice, de ictericia. En la imagen A, se observa la piel, con una coloración amarilla, de una mujer que sufre de ictericia. En la imagen B, se aprecia la coloración amarilla que puede llegar a tomar la esclerótica del ojo, en las personas que sufren de ictericia. (Friedman)
  • Son grupos de vasos capilares dilatados que se localizan cerca de la superficie de la piel.
  • La apariencia es de pequeñas manchas-marcas rojizas, que se pueden encontrar ligeramente elevadas sobre la superficie de la piel, se pueden tocar. Normalmente, los “brazos” irradian de manera simétrica desde el centro (mira la Figura 4).
  • Se pueden encontrar en cualquier parte del cuerpo; pero se localizan mayoritariamente en la cara, el cuello, y el pecho.
  • Cerca del 33% de las personas que padecen cirrosis muestran este tipo de marcas; pero personas sanas también las pueden presentar: adolescentes (en la pubertad), mujeres embarazadas, y también mujeres que utilizan anticonceptivos.
  • Su aparición, se asocia con altos niveles de estrógenos (la hormona sexual femenina), de ahí se entiende que aparezcan en el embarazo y cuando se consumen anticonceptivos. Lo mismo ocurre con las personas que tienen cirrosis, dado que el hígado tiene un malfuncionamiento, y no tiene la capacidad de eliminar el estrógeno en exceso, provocando que se acumule.
  • Se consideran marcas benignas, y pueden ser eliminadas, con fines cosméticos, utilizando técnicas láser principalmente.
Figura 4. Ejemplo de “araña de angiomas”. En la imagen A, se aprecian varias arañas de angiomas, ubicadas sobre el área del pecho y cuello. En la imagen B, se aprecia el detalle de una de estas arañas, nótense sus “brazos”, las “patas de la araña”. (A. Lotti and D’Erme; B. Sangüeza et al)
  • Se presenta como un enrojecimiento en la palma de la mano. También puede aparecer en la punta de los dedos. Es un enrojecimiento similar a cuando mantenemos un dedo mucho tiempo bajo presión, cómo “inyectado de sangre”. Mira la Figura 5.
  • Se debe a un incremento de la dilatación de los vasos capilares y arterias superficiales de la palma de la mano. Este incremento de la dilatación capilar se ha asociado con altos niveles de estradiol (hormona sexual femenina) en la sangre, y a problemas de circulación.
  • Los altos niveles de estradiol (estrógenos) en la sangre, han sido asociados con problemas hepáticos (del hígado), principalmente con la cirrosis. Se ha reportado que cerca del 23% de los pacientes diagnosticados con cirrosis, presentan el eritema palmar.
  • Se puede presentar en mujeres embarazadas, debido a los altos niveles de estrógenos en la sangre, durante este periodo. Se ha reportado que un 30% de las mujeres embarazadas lo presentan.
  • También se puede presentar en personas con padecimientos no relacionados con el hígado, como la artritis reumatoide y la diabetes mellitus.
  • Además, puede ser ocasionada por el uso de ciertos medicamentos. Se ha reportado la presencia del eritema palmar, en aquellas personas que utilizan el salbutamol (asma).
Figura 5. Ejemplo de eritema palmar. En la imagen A, se muestra las palmas de la mano de una persona con eritema palmar, producto de una enfermedad del tejido conectivo. En la imagen B, se muestra eritema palmar en la punta de los dedos, en una persona con hepatitis C. (Serrao et al)

Lo que hemos visto hasta ahora, nos dice que las marcas que reflejan los problemas de nuestro hígado, no son manchas del tipo común, son muy específicas: tienen formas, texturas y colores, que no se encuentran presentes en las manchas comunes, las de color café-marrón.

Además de esto, cuando tenemos problemas en el hígado, estos no solo se manifiestan con marcas o condiciones específicas de la piel; además de estas, traen consigo otros padecimientos y efectos, que se hacen notar en otros sistemas de nuestro cuerpo. Las marcas y condiciones de la piel son señales de alerta. Son señales para nosotros, para que busquemos ayuda médica. A partir de ahí, le corresponde al médico determinar el origen de estas señales, y su posible relación con otros sistemas de nuestro cuerpo. Debemos tener muy claro que la única manera de estar seguro, de cualquier condición médica, es consultar con un médico, con un especialista. Cada cuerpo es diferente, y debe ser tratado como tal.

Cuando hablamos de nuestra salud, el tiempo y el conocimiento son muy importantes; así que si sientes alguna duda, no te quedes con ella, trata de despejarla con un especialista. Que tengas muy buena suerte. El hígado, es la glándula más grande del cuerpo humano, lleva las funciones de la realización de las actividades metabólicas, así como el equilibrio de la homeostasis. Hay muchas funciones del hígado, como la digestión de las grasas, la producción de la bilis, la regulación de los productos químicos en la síntesis de las proteínas en la sangre, la filtración de la sangre, la eliminación de las toxinas del cuerpo, etc. Cuando el hígado aumenta más que el tamaño normal es llamado un agrandamiento del hígado. También se conoce médicamente como la hepatomegalia. Los signos del agrandamiento del hígado indican un problema médico subyacente en el cuerpo. En los párrafos siguientes se cubren parte de la información relacionada con las causas del agrandamiento del hígado, los síntomas y el tratamiento.

¿Cuáles son las causas del agrandamiento del hígado?
Cuando uno es diagnosticado con un agrandamiento del hígado, la gente a menudo se pregunta cuáles son las causas del agrandamiento del hígado. Mucha gente piensa que el agrandamiento del hígado es una enfermedad que debe ser tratada. De hecho, el agrandamiento del hígado no es una enfermedad, en realidad es un signo o un síntoma de otras enfermedades como la enfermedad hepática, el cáncer, la insuficiencia cardiaca congestiva, etc. Hay muchas condiciones y las enfermedades que conducen a un agrandamiento del hígado incluyendo las siguientes:

  • Cirrosis hepática
  • Hepatitis A
  • Hepatitis B
  • Hepatitis C
  • La mononucleosis infecciosa
  • La enfermedad alcohólica del hígado graso
  • La enfermedad de hígado graso no alcohólico
  • Hemocromatosis (absorción excesiva de hierro en el hígado)
  • La amiloidosis (acumulación anormal de las proteínas en el hígado)
  • La enfermedad de Wilson (acumulación anormal de cobre en el hígado)
  • La enfermedad de Gaucher (acumulación anormal de las sustancias grasas en el hígado)
  • Los quistes hepáticos (bolsas de líquido en el hígado)
  • Hemangioma y adenoma (tumores no cancerosos)
  • Vesícula biliar o la obstrucción del conducto
  • La hepatitis tóxica
  • Metástasis del cáncer de hígado
  • Leucemia
  • Cáncer primario de hígado
  • Linfoma
  • Budd-Chiari (obstrucción de las venas hepáticas)
  • Pericarditis
  • Regurgitación tricuspídea
  • La insuficiencia cardíaca congestiva

Los síntomas del agrandamiento del hígado
No existen síntomas específicos del agrandamiento del hígado. Esto es porque el hígado no tiene nervios que ayudan a enviar los impulsos del dolor al cerebro. Sin embargo, los síntomas del agrandamiento del hígado se ven sólo cuando la ampliación es extrema. Esto provoca las molestias en la zona abdominal como las prensas del hígado en sí contra otros órganos. Esto puede dar una sensación de la plenitud debido al agrandamiento del hígado. Uno puede sentirse extremadamente cansado u observar la coloración amarillenta de la piel y la parte blanca de los ojos. Esta coloración amarillenta puede ser un signo de la ictericia. Si la ampliación se produce muy rápidamente, puede conducir a la sensibilidad del hígado. El médico puede sospechar de un agrandamiento del hígado por sentirlo durante un examen físico. Él observará si el hígado se extiende por debajo del nivel de las costillas. El diagnóstico del hígado agrandado
Los signos ayudan a diagnosticar la causa del agrandamiento del hígado. Si el hígado se siente suave al tacto, indica la infiltración de la grasa, la congestión sanguínea, la obstrucción de los conductos biliares o la hepatitis aguda. En el caso de que el hígado se siente irregular y firme al tacto, puede ser un signo de la cirrosis del hígado. El cáncer del hígado es sospechoso si hay unos bultos distintos sentidos en el hígado.

El tratamiento del agrandamiento del hígado
El tratamiento del agrandamiento del hígado depende de la causa subyacente. El tratamiento más común es la abstinencia del alcohol, la pérdida de peso en el caso de las personas obesas, y el cambio en los medicamentos, si los hay. En el caso de los signos del agrandamiento del hígado debido a la hepatitis, al paciente se le puede recomendar que tome los medicamentos que reducen la inflamación. Las personas obesas se les recomienda bajar de peso si sufren de los problemas de hígado graso no alcohólicos. Los diabéticos se les recomiendan controlar los niveles del colesterol y los niveles del azúcar en la sangre. La quimioterapia y la radiación se llevan a cabo en los pacientes con la leucemia con el agrandamiento del hígado. Y los que son alcohólicos crónicos, deben dejar de beber por completo si desean salvar su hígado de un daño mayor. El hígado es un órgano muy importante de nuestro cuerpo que sigue funcionando y soportando los años de la tortura. Comenzar a seguir un estilo de la vida saludable para aliviar un poco la presión sobre el hígado. Hable con su médico sobre el tratamiento correcto de acuerdo a los síntomas del hígado exhibidos en su caso particular.

No consumir alcohol El mejor aceite es el de oliva virgen u otro tipo de aceite virgen utilizado en crudo y no refinado (aceite de girasol virgen, aceite de coco virgen,etc.). Se deben evitar los aceites de mala calidad (refinados) y calentarlos en exceso.

Los quistes son sacos como estructuras, que se forman en los tejidos corporales y contienen gases, líquidos o algún tipo de materia semisólida. El hígado también puede formar los quistes hepáticos, que son bolsas de paredes delgadas, que son cavidades llenas de líquido. Los quistes hepáticos son muy comunes y generalmente no causan ningún tipo de problemas de la salud. Alrededor de cada 6 de 1000 personas sufren de la enfermedad hepática poliquística. Esta es una enfermedad hereditaria, donde en el hígado se forman múltiples quistes. Hay muchos quistes que aparecen como un racimo de uvas en el hígado. ¿Qué es la enfermedad del hígado poliquístico?

La enfermedad hepática poliquística (EHP) es un trastorno hereditario. En esta condición, se observa un número de quistes hepáticos repartidos por todo el hígado. Esto puede causar el hinchado abdominal en algunos individuos, mientras que otros no muestran ningún síntoma en absoluto. Puede ser un trastorno autosómico genético en algunos, y en otros casos se produce sin ninguna causa aparente. Las mujeres son más propensas a formar la EHP que los hombres, ya que se cree, que está asociada con los niveles de estrógeno, una hormona. En la mayoría de los casos, estos quistes causan algunos problemas menores de la salud. Sin embargo, aproximadamente el 8% de las personas pueden desarrollar las complicaciones graves, como la compresión de los órganos adyacentes, etc. La función del hígado rara vez se vé comprometida debido a la EHP, y puede disminuir el metabolismo de los estrógenos en cierta medida. Como se trata de una enfermedad hereditaria, la tendencia a desarrollar los quistes en el hígado está presente desde el nacimiento. Sin embargo, estos quistes no causan un grán problema hasta que se llega a la treintena. Estos quistes pueden variar en tamaño y pueden ser tan pequeños como una cabeza de alfiler. Algunos quistes crecen más de 10 cm de tamaño y pueden o no causar el agrandamiento del hígado. Los primeros signos de la EHP se vén durante la pubertad. A medida que la persona madura y entra en la treintena, los síntomas se hacen evidentes. Los síntomas incluyen:

  • La tala de la llenura después de comer un poco de comida
  • Las náuseas
  • La dispepsia
  • La acidez
  • El dolor
  • La distensión

En algunas personas, el agrandamiento del hígado hará que el estómago parezca como una grán barriga cervecera. A medida que la enfermedad progresa, los síntomas tardíos incluyen el amarillamiento de la piel, la fatiga, la falta de aliento, la inflamación de los conductos biliares, el hinchado de los pies, así como el edema.

Por lo general, el tratamiento está dirigido a frenar el crecimiento del quiste. Al paciente se le aconseja no consumir la cafeína y los productos lácteos. Los medicamentos que ayudan a controlar la presión arterial, son los diuréticos. Si el paciente desarrolla una infección del tracto urinario, se prescriben los antibióticos. También se recomienda una dieta baja en sal para disminuir la presión en el hígado, así como de los riñones. Además de esto, a muchos pacientes se les aconseja someterse a una cirugía para extirpar los quistes. Los quistes pueden reaparecer después de la cirugía y el trasplante hepático es la única opción que queda. El trasplante del hígado es considerado sólo cuando la calidad de vida es muy pobre, y no haya otro tratamiento que sea útil. En la mayoría de los casos, la enfermedad poliquística del hígado no requiere ningún tipo de tratamiento. El destechamiento laparoscópico ayuda en el cuidado de los quistes incómodos. Muchos pacientes viven una vida larga y completa con la EHP. Muy pocos casos presentan complicaciones, las que requieren un tratamiento intensivo.

Las personas que sufren una adicción a menudo tienen uno o dos problemas médicos asociados, entre los que podemos mencionar: enfermedad pulmonar o cardiovascular, accidente cerebrovascular, cáncer y trastornos mentales. El diagnóstico por imágenes, las radiografías de tórax y los análisis de sangre muestran los efectos nocivos del abuso de drogas a largo plazo en todo el cuerpo. Por ejemplo, las investigaciones han demostrado que el humo de tabaco causa cáncer de boca, garganta, laringe, sangre, pulmones, estómago, páncreas, riñón, vejiga y cuello uterino. 19 Además, algunas drogas adictivas, como los inhalantes, son tóxicas para las células nerviosas y pueden dañarlas o destruirlas, ya sea en el cerebro o en el sistema nervioso periférico.

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Los antihistamínicos son los fármacos más empleados en el tratamiento de las enfermedades alérgicas; están entre los medicamentos más prescritos a la población general, y muchos de ellos pueden adquirirse además sin receta médica. Se trata de un grupo de fármacos cuya característica común es la de inhibir los efectos de la histamina. Ésta es una sustancia química presente en todos los tejidos corporales, que interviene en muchos procesos fisiológicos, desde las reacciones alérgicas a la secreción ácida del estómago; y a nivel del sistema nervioso central (SNC), determina en gran parte la sensación de hambre y los ritmos sueño-vigilia. Para ello, la histamina actúa a través de cuatro tipos distintos de receptores: H1, H2, H3 y H4. Los antihistamínicos propiamente dichos son los inhibidores específicos de los receptores H1, y el término antihistamínico se reserva pues para estos fármacos; aunque también existen inhibidores de los receptores H2, que inhiben la secreción ácida del estómago y se usan en las úlceras, gastritis y enfermedades por reflujo. ¿Para qué se utilizan los antihistamínicos?

Los antihistamínicos se emplean en el tratamiento sintomático de enfermedades alérgicas como las rinitis y urticarias agudas o crónicas, y en el control del picor y del rascado de diversas causas, ya que muchos de los efectos de las reacciones alérgicas (picor de ojos, goteo de nariz, picor de piel) están causados por la acción de la histamina. Por otra parte, los antihistamínicos se usan en el tratamiento y prevención del mareo del movimiento (cinetosis) y de algunos vértigos, y en el tratamiento inicial del insomnio y de la migraña. Se han empleado también como estimulantes del apetito, aunque esta indicación se halla en entredicho. Los pocos antihistamínicos disponibles por vía parenteral (intramuscular o intravenosa) se usan asimismo como complemento de la adrenalina y los corticosteroides, en el tratamiento urgente de la anafilaxia, o choque alérgico generalizado grave. ¿Cuántas clases de antihistamínicos hay?

Los antihistamínicos suelen clasificarse en seis grupos químicos, pero desde el punto de vista clínico se clasifican en antihistamínicos clásicos o de 1.ª generación, y antihistamínicos no sedantes o de 2.ª generación. Los antihistamínicos clásicos o de primera generación son fármacos que penetran bien en el SNC y son poco selectivos en sus acciones. Por todo ello, causan diversos efectos indeseables como sedación, somnolencia, aumento del apetito y efectos anticolinérgicos (sequedad de boca, visión borrosa, estreñimiento y/o retención de orina); algunos de estos efectos también se han utilizado con fines terapéuticos, como sus acciones de inhibición del vómito y el mareo, o la acción de secar las mucosas para aliviar el goteo nasal. Por lo general, los antihistamínicos clásicos se transforman rápidamente en el hígado en derivados (o metabolitos ) inactivos, por lo que es necesario tomarlos tres o cuatro veces al día. Se utilizan en todas las indicaciones comentadas antes, y forman parte además de una legión de compuestos anticatarrales de venta con y sin receta, desde hace sesenta años. Alguno de ellos puede usarse igualmente por vía parenteral (intramuscular o intravenosa), lo que fomenta su empleo en la urticaria y otras reacciones alérgicas agudas.

Tabla 1. Clasificacion quimica de los antihistamínicos H1 Principios activos
1.ª generación

Principios activos
2.ª generación

  • Alercina, Alerlisin,Alerrid, Alersol,Cetimerck, Cetineu, Cetirizina EFG, Coulergin, Ratioalerg, Reactine, Stopcold Virlix, Zyrtec

Los antihistamínicos no sedantes o de segunda generación actúan más selectivamente sobre los receptores H1 y penetran menos en el SNC, por lo que se consideran más seguros desde el punto de vista del rendimiento laboral y escolar, la conducción de vehículos y otras actividades diarias que dependen del grado de somnolencia y lasitud. Además presentan, en general, menos interacciones medicamentosas que los fármacos clásicos. Por otra parte, sus características farmacológicas permiten en la mayor parte de los casos su uso en dosis única diaria. Los antihistamínicos de 2.ª generación se emplean sobre todo en la rinoconjuntivitis alérgica y en la urticaria aguda y crónica, aunque sólo como tratamiento de mantenimiento, ya que existen en comprimidos, gotas o jarabes, en aerosoles nasales y en colirio, pero carecen de presentaciones por vía intramuscular o intravenosa. ¿Cuáles son los antihistamínicos clásicos más usados?

Los antihistamínicos de 1.ª generación más usados son la difenhidramina (empleada como hipnótico y como antihistamínico) y su derivado, el dimenhidrinato, usado sobre todo en el mareo del movimiento; la clorfeniramina y su análogo, la dexclorfeniramina, que es, prácticamente, el único antihistamínico utilizado por vía parenteral (intramuscular o intravenosa); la clemastina; la hidroxicina (también empleada como hipnótico y como antihistamínico), la azatadina, la ciproheptadina y el ketotifeno (véase tabla 1).
Hay muchos más antihistamínicos clásicos, que en su mayoría forman parte de compuestos anticatarrales de venta libre. ¿Cuáles son los antihistamínicos de segunda generación más usados?

Los antihistamínicos de 2.ª generación disponibles por vía oral son, en orden alfabético: bilastina, cetirizina, desloratadina, ebastina, fexofenadina, levocetirizina, loratadina, mizolastina y rupatadina. Por otra parte, existen varios antihistamínicos de 2.ª generación activos por vía tópica, en colirios y/o aerosoles nasales, como azelastina, emedastina, epinastina, levocabastina u olopatadina.

¿En qué se parecen y en qué se diferencian todos estos fármacos? Todos los antihistamínicos comparten sus mecanismos de acción y presentan una eficacia más o menos similar sobre los síntomas alérgicos. Pero se trata de un grupo heterogéneo de medicamentos, con distintas características farmacológicas, metabolismo, efectos secundarios y perfil de interacciones. Aunque en general los antihistamínicos de 2.ª generación producen menos efectos indeseables, no deja de haber importantes diferencias entre ellos en cuanto a sus efectos sobre el sueño y el rendimiento psicomotor (véase, más adelante, el epígrafe «¿Por qué dan sueño los antihistamínicos?»).

Los antihistamínicos se emplean en el tratamiento sintomático de enfermedades alérgicas como las rinitis y urticarias, y en el control del picor y el rascado de diversas causas. (Créditos, F. 161) ¿Cómo actúan los antihistamínicos?

Todos los antihistamínicos actúan uniéndose a los receptores H1 de la histamina, pero sin activarlos, sino estabilizándolos en su forma inactiva durante horas. Con ello se logra que la histamina no llegue a producir sus efectos a nivel de la piel (picor, habones o ronchas, etc.), ni de la mucosa respiratoria (lagrimeo, picor nasal y ocular, estornudos, destilación acuosa, etc.). Además, algunos nuevos antihistamínicos cuentan con ciertas propiedades antiinflamatorias, que frenan hasta cierto punto el desarrollo de las reacciones alérgicas; aunque es dudoso en qué grado influyen estas propiedades en su efecto terapéutico final. En cualquier caso, es importante suspender la toma de antihistamínicos varios días antes de someterse a pruebas cutáneas de alergia, ya que por su propio efecto, negativizan los resultados. ¿Hay que tomarlos todos los días o solo cuando se tienen síntomas?

Los antihistamínicos son un tratamiento sintomático; es decir, consiguen contrarrestar los síntomas de las enfermedades alérgicas, como el picor y enrojecimiento de la piel; el picor nasal y ocular; el lagrimeo, los estornudos, la destilación, etc., pero no se considera que curen la enfermedad. Por ello, parece lógico tomarlos a demanda en función de los síntomas alérgicos. Sin embargo, muchas enfermedades alérgicas, como la rinitis alérgica o la urticaria, pueden ser muy persistentes en el tiempo y beneficiarse del tratamiento continuo durante varios meses; y las citadas propiedades antiinflamatorias de los antihistamínicos pueden contribuir además a la prevención del desarrollo de nuevos síntomas en muchas enfermedades alérgicas. Por todo ello, la decisión de un tratamiento continuo o a demanda con antihistamínicos dependerá siempre del médico que los prescriba, en función de cada paciente. Tabla 2. Categorías de riesgo para el uso de medicamentos durante la gestación

Sin riesgo en estudios controlados sobre mujeres gestantes Sin riesgo en estudios animales, aunque sin datos disponibles en humanos

Riesgo aumentado en estudios animales, sin datos disponibles en mujeres, o sin datos disponibles
en estudios animales ni humanos Evidencia positiva de riesgo teratogénico en datos de investigación o poscomercialización,
pero los beneficios potenciales del fármaco pueden compensar el riesgo

Contraindicación absoluta en el embarazo. Evidencia positiva de riesgo teratogénico,
sin que los beneficios potenciales del fármaco puedan compensar los riesgos sobre el feto ¿Por qué dan sueño los antihistamínicos?

Una de las funciones más importantes de la histamina es mantener despiertas a las personas. Los receptores H1 de la histamina están en muchas partes del cuerpo, pero un 40% del total se encuentra en un área del sistema nervioso central llamada hipotálamo, que regula muchas funciones del organismo, entre otras, los ritmos de sueño y vigilia. Al inhibir la histamina, todos los antihistamínicos tienen un efecto sedante más o menos potente, según cada fármaco y cada persona. Este efecto sedante es mucho más propio de los antihistamínicos clásicos, y por ello éstos son el ingrediente activo de muchos fármacos contra el insomnio, incluso de venta sin receta. Pero la somnolencia excesiva genera problemas de relación, disminución del rendimiento laboral y escolar, y también mayor riesgo de accidentes de tráfico. Los antihistamínicos de 2.ª generación provocan mucho menos sueño que los clásicos, ya que tienen más dificultad para penetrar en el SNC. Sin embargo, existen importantes diferencias entre ellos. Los antihistamínicos piperazínicos (hidroxicina, oxatomida, cetirizina, etc.) son en general más sedantes que los piperidínicos (fexofenadina, ebastina, desloratadina, etc.). De cualquier forma, la somnolencia y otros efectos secundarios de los antihistamínicos tienden a mejorar en los primeros días, al continuar el tratamiento.

¿Pueden producir aumento de peso? Otra de las acciones de la histamina en el sistema nervioso central es el mantenimiento de la sensación de saciedad. Los antihistamínicos estimulan el apetito a través de su acción sobre los receptores H1 en el SNC, así como a través de la inhibición de otros receptores, como los de la hormona serotonina. De nuevo, este efecto es más frecuente en los antihistamínicos clásicos, y por ello durante muchos años fueron el ingrediente principal de muchos compuestos utilizados como estimulantes del apetito, en las hiporexias (baja apetencia) de cualquier causa. Los antihistamínicos de 2.ª generación, al caracterizarse por una mayor dificultad para penetrar en el SNC, también causan menos aumento del apetito que los clásicos.

¿Qué otros efectos indeseables pueden causar? Los antihistamínicos pueden inhibir, además de los receptores H1 de la histamina, algunos receptores de la acetilcolina, desencadenando los llamados efectos anticolinérgicos: sequedad de boca, estreñimiento, visión borrosa por dificultades en la acomodación (enfoque de los objetos), retención de orina y otros. Por otra parte, las acciones de inhibición del vómito y el mareo de muchos antihistamínicos se deben en buena medida a sus acciones anticolinérgicas en el SNC. Cuando se emplean por vía tópica sobre la piel, pueden producir alergia de contacto y reacciones solares o de fotosensibilidad.

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La insuficiencia hepática significa que partes significativas del hígado enviaban capaz de curar. El hígado es el órgano más grande glandular del. Los síntomas La cirrosis no produce ningún síntoma hasta que ya ha ocurrido daño extenso. Los síntomas pueden incluir moretones y sangrado, retención de líquidos en la zona abdominal, náuseas,…

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Ver también: Cirrosis escrita para los pacientes La fibrosis provoca una distorsión de la vasculatura hepática y puede llevar a un aumento de la resistencia intrahepática y la hipertensión… La cirrosis hepática se genera al ocurrir daño hepático crónico al depositarse tejido fibroso conectivo (colágena) que forma nódulos de tamaño variable con pérdida de la arquitectura y funcionamiento hepático normales, manifestándose por signos y síntomas que sugieren su presencia.

Las causas principales son:

  • Infección viral por virus de la hepatitis B y C
  • Uso prolongado de bebidas alcohólicas (hepatopatía alcohólica)
  • Inflamación crónica autoinmunitaria del hígado
  • Problemas con el drenaje biliar, como la cirrosis biliar primaria y colangitis esclerosante
  • Medicamentosa (efecto tóxico de algunos medicamentos)
  • Trastornos con el metabolismo de hierro (hemocromatosis) y cobre (enfermedad de Wilson)
  • Esteatosis hepática no alcohólica yesteatohepatitis no alcohólica

Los síntomas y signos se presentan gradualmente asociados a la gravedad de la cirrosis, aunque no siempre se presentan todos los síntomas en los pacientes. Los síntomas clínicos que acompañan a la cirrosis hepática son:

  • Malestar y debilidad general de grado variable
  • Náuseas y vómitos
  • Confusión mental de grado variable hasta el estupor y coma
  • Impotencia sexual, pérdida del deseo sexual (disminución de la libido) y desarrollo o crecimiento de mamas en hombres (ginecomastia)
  • Pérdida del vello axilar y púbico con aspecto ginecoide (femenino)
  • Pérdida de la menstruación (amenorrea) en mujeres fértiles
  • Dolor abdominal
  • Hemorragia nasal (epistaxis) y/o de encías (gingivorragia)
  • Disminución del apetito (hiporexia)
  • Pérdida de peso sin causa aparente

Los signos más frecuentes de la cirrosis son:

  • Hecespálidas o blanquecinas (hipocolia) y orina de color café (coluria)
  • Coloración amarillenta de la piel, las membranas mucosas o los ojos (ictericia)
  • Hinchazón o acumulación de líquidos en los pies y piernas (edema) y en el abdomen (ascitis)
  • Vasos sanguíneos pequeños en forma de araña en la piel (telangiectasias) y palmas de las manos muy enrojecidas
  • Crecimiento de hígado (hepatomegalia) y de bazo (esplenomegalia)
  • Dedos pequeños y adelgazados
  • Aparición de moretones (equimosis) espontáneos o con traumatismos leves
  • Testículos pequeños
  • Venas de la pared abdominal dilatadas

Los comentarios aquí expresados se ofrecen con la voluntad de informar. No representan una consulta médica, pues no hay expendiente, exploración física, etc. Tratamos de responder a todas sus dudas pero no siempre es posible hacerlo inmediatamente.

Para poder ofrecerle una mejor opinión, por favor incluya su EDAD, GÉNERO Y LUGAR DE RESIDENCIA, así como el tiempo de evolución de su padecimiento. SI SU CASO ES URGENTE, CONSULTE INMEDIATAMENTE A SU MÉDICO.

Si Ud. vive cerca de Monterrey, solicite una consulta con nosotros al (81) 8348-1510. Por favor incluya su EDAD, GÉNERO Y LUGAR DE RESIDENCIA. En el caso de padecimientos, incluya también el tiempo de evolución del mismo.

O por teléfono:
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(81) 8348 1604 DEFINICIÓN Y ETIOPATOGENIA Arriba

Enfermedad autoinmune crónica del hígado de etiología desconocida, que cursa con colestasis causada por la destrucción de los pequeños conductos biliares intrahepáticos. La mayoría de los enfermos son mujeres entre 50 y 60 años de edad. No se dan casos en niños.

1. Síntomas: cansancio crónico (en 60 %, a veces es el único síntoma; no se intensifica significativamente después del incremento en la actividad física y no disminuye después del reposo), prurito (en

50 %; puede aparecer muchos meses o años antes de otros síntomas; inicialmente está limitado a las manos y pies). Síntomas menos frecuentes son la sequedad bucal y conjuntival o un dolor en el costado derecho, continuo o intermitente, no muy intenso. 2. Signos: hepatomegalia ( 1:40), e imagen histológica típica en la biopsia hepática.

Colangitis esclerosante, colestasis inducida por fármacos, síndrome de superposición con HAI, colestasis en el curso de sarcoidosis, síndromes idiopáticos que cursan con ductopenia y colestasis. 1. Una actividad física moderada y el ejercicio regular pueden disminuir la sensación de cansancio crónico y el riesgo de osteoporosis.

2. En el síndrome de sequedad bucal y conjuntival indicar la ingesta frecuente de pequeñas cantidades de agua y el uso de "lágrimas artificiales". 3. No existe un fármaco que asegure una curación completa. Para frenar el avance de la enfermedad utilizar ácido ursodeoxicólico 13-15 mg/kg 1 × d o en 2 tomas.

4. Tratamiento de prurito →cap. 1.33 (tabla 33-1). Tabla 33-1. Tratamiento sintomático recomendado del prurito en situaciones clínicas seleccionadas

Métodos más frecuentemente utilizados Otros posibles métodos de actuación

Hidratación de la piel, optimalización de diálisis y del estado de nutrición, descartar el hiperparatiroidismo, carbón activado 6 g/d, radiación UVB, en prurito localizado tacrolimus en forma de pomada al 0,03 % o capsaicina en forma de crema al 0,025-0,075 %, gabapentina, p. ej. 100 mg 3 × semana después de hemodiálisis, nalfurafina 5 µg iv. después de hemodiálisis (no disponible en Chile), sertralina 25-100 mg (a veces 200 mg) Si el tratamiento de elección no es eficaz hay que considerar —como indicación al trasplante renal— talidomida 100 mg por la noche, naltrexona 50 mg/d (no disponible en Chile), colestiramina, montelukast, ondansetrón o granisetrón

Colocación de stents en las vías biliares, colestiramina 4-16 g/d (en Chile disponible solo como preparado magistral), sertralina (25)50-100 mg/d (eventualmente paroxetina 5-20(40) mg/d, fluvoxamina 25-100 mg/d), rifampicina (75)150-600 mg/d, naltrexona 12,5-250 mg/d (o naloxona parenteral a dosis muy bajas) Buprenorfina transdérmica desde 5-10 µg/h (si el enfermo tomaba otro opioide como tratamiento del dolor, probar a cambiar a buprenorfina según las reglas de cálculo de dosis en rotación de opioides), andrógenos, ácido ursodeoxicólico, ondansetrón, tropisetrón, propofol

Hidratación de la piel, AAS Sertralina 25-100 mg/d o paroxetina 5-40 mg/d, o fluvoxamina 25-100 mg/d, IFN-α (si está indicado el tratamiento citorreductor), talidomida, ciproheptadina, cimetidina, fármacos sedantes (hidroxicina, benzodiazepinas), PUVA, colestiramina

Cimetidina 800 mg/d (en Chile solo existe presentación inyectable), mirtazapina (7,5)15-30 mg por la noche, sertralina (25)50-100 mg/d, carbamazepina 200 mg 2 × d Prurito paraneoplásico en tumores sólidos

Paroxetina 5-40 mg/d o sertralina 25-100 mg/d o fluvoxamina 25-100 mg/d Mirtazapina (7,5)15-30 mg por la noche

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- VARICES ESOFAGICAS. Se tratan mediante la esclerosis de las venas dilatadas del esófago con una sustancia química, impidiendo así que se rompan y sangren, o colocando unas bandas elásticas. También se pueden tratar con cirugía. - TENDENCIA AL SANGRADO. Se trata con inyecciones de vitamina K o con transfusiones de sangre.

- ENCEFALOPATIA. Para evitar que las bacterias del intestino fabriquen más amoníaco a partir de las proteínas de la dieta, se restringen las proteínas de la dieta, se dan antibióticos por boca que maten localmente las bacterias del intestino. Se debe evitar el estreñimiento con laxantes suaves (lactulosa). Es mucho mejor cuando se abandona el alcohol completamente, antes de que la enfermedad se haga severa. La cirrosis avanzada tiene mal pronóstico, con un 50 % de supervivencia a los 2 años.

1. GUIA DE PRÁCTICA CLINICA CIRROSIS HEPÁTICA Autor:- Dr. Víctor Cercado Vásquez 1 2. GUIA DE PRACTICA CLINICA 1. INDICEPág. • Índice… Fisiopatología de la cirrosis

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO FACULTAD DE ESTUDIOS SUPERIORES IZTACALA H.G.Z. 57 LA QUEBRADA CIRROSIS HEPATICA DR. Martínez FLORES RAMIREZ WILLIAMS MELENDEZ SANCHEZ… 1. Instituto Politécnico Nacional Escuela Superior de Medicina Centro Médico Nacional 20 de Noviembre 8CM19 2014-2015 Cirrosis hepática Ramírez García Sergio Rosas Gonzalez…

SINTOMAS DE LA CIRROSIS HEPÁTICA SINTOMAS DE LA CIRROSIS HEPÁTICA ICTERICIA RETENCIÓN DE SAL Y AGUA SANGRADO HEMORRAGIAS INTERNAS CAMBIOS EN LA CONDUCTA Y CONCIENCIA… CIRROSIS HEPÁTICA I. INTRODUCCIÓN La cirrosis hepática constituye uno de los principales problemas de salud en el mundo, debido a su alta morbilidad y mortalidad. Las…

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1.  Es una entidad anátomo-clínica expresada por una desorganización difusa de la estructura hepática normal por nódulos regenerativos que… 1. Cirrosis hepáticaLaura Sofía Garcia Lee R1MIInstituto Mexicano del Seguro SocialHospital General de Zona 2A “Francisco del Paso y Troncoso”…

1. CIRROSIS HEPÁTICA. Victoria Morgado Hernández. 2. SÍNDROME. Conjunto sistematizado de síntomas y signos. Se presentan habitualmente… UDI de Gastroenterología. Tema tratado: Cirrosis Hepática, de etiología nutricional, alcoholica, postnecótica, cardiaca y por colestasis.

1. “AVANCES EN EL TRATAMIENTO DE LA CIRROSIS HEPÁTICA” Anna Emilia Piccolo np:103810 2. DEFINICIÓN:fibrosis progresiva del parénquima hepático,… 1. Cirrosis hepática Maria Emanuela Ferrera Gandolfo NP:100652 2. Índice: • Concepto de cirrosis hepática • Epidemiología • Etiopatogenia…

1. CIRROSIS HEPÁTICA Magister Médica Ana María Silvestre Cátedra de Clínica Médica Facultad de Ciencias Médicas. Universidad Nacional de Córdoba 2. Concepto: La… Fisiopatología, etiología, signos, síntomas, y pruebas de laboratorio para el diagnóstico de Cirrosis hepática.

Cirrosis hepática, Manual de Gastroenterología, Universidad de La Frontera. Temuco, Chile. 1. CIRROSIS HEPÁTICA Interno de PregradoFrancisco Mujica La Guaira, junio 2010 República Bolivariana de Venezuela Ministerio del P.P. para la Educación Superior Universidad…

1.  Es una entidad anátomo-clínica expresada por una desorganización difusa de la estructura hepática normal por nódulos regenerativos que… 1. Una fábricaUna fábrica dañada…dañada… Jaime Vidal Marambio Becado 1º año Hospital Naval Almirante Nef 2. Caso clínico…

Cirrosis hepática Introducción: La cirrosis hepática es una condición ocasionada por ciertas enfermedades crónicas del hígado que provocan la formación de tejido cicatrizal…

  1. Ingesta de alcohol
  2. Enfermedades auto inmunes
  3. Hemocromatosis ( Hierro ), Galactosemia y otras,
  4. Causa desconocidas ( Pacientes com cirrosis que no tienen antecedentes )

Complicaciones graves de la Cirrosis

  1. Presencia de liquido en la cavidad abdominal (ASCITIS)

DESARROLLO DE VARICES ESOFAGICAS VARICES ESOFAGICAS Y RIESGO DE SANGRADO

  1. CIRROSIS DESCOMPENSADA, CHILD C
  2. VARICES GRANDES AL EXAMEN ENDOSCOPICO
  3. VARICES CON PUNTOS ROJOS AL EXAMEN ENDOSCOPICO
  4. GRADIENTE DE PRESION PORTAL SOBRE 12 mm. de Mercurio

Mientras mas grandes sean ( grado III y IV ) mayor riesgo de ruptura y sangrado

un alto riesgo de sangrar TRATAMIENTO DE LA HEMORRAGIA DIGESTIVA POR VARICES ESOFAGICAS

Cuando se sufre un daño en el hígado causado por una enfermedad crónica y prolongada hablamos de cirrosis hepática. Esta enfermedad afecta al tejido fibroso de este órgano vital, lo cual acaba lesionando al hígado y mermando su funcionamiento. Las causas del desarrollo de la cirrosis pueden ser diversas, aunque generalmente se produce por un alto y excesivo consumo de alcohol o como consecuencia de enfermedades como la hepatitis. ¿Quieres saber más sobre esta enfermedad crónica que afecta al hígado? En tuSíntoma te lo explicamos todo sobre la cirrosis hepática. A continuación, hablamos de qué es, cómo se origina, cuáles son sus síntomas y sus posibles tratamientos.

La cirrosis hepática es una enfermedad que afecta, básicamente, al buen funcionamiento del hígado. Su tejido fibroso se daña y, en consecuencia, aparecen nódulos que alteran tanto la apariencia del órgano, como su estructura y sus funciones. La cirrosis hepática es crónica y prolongada, lo cual produce una lesión del hígado que se mantiene durante mucho tiempo. El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano. Se sitúa en la parte superior derecha del abdomen, justo debajo de las costillas. El hígado sano, aquel que no está afectado por ningún tipo de enfermedad, cuenta con un contorno liso y elástico y se conecta directamente al intestino delgado mediante el conducto biliar, es decir, el encargado de transportar la bilis que ayudará a hacer la digestión en el estómago. A grandes rasgos, podríamos decir que el hígado se comporta igual que una fábrica química y cumple funciones diferentes como producir proteínas para coagular la sangre, producir bilis y enzimas digestivas, controlar las infecciones, metabolizar el colesterol, mantener, regular o equilibrar los niveles hormonales, metabolizar medicamentos, alcohol y otras drogas… Teniendo en cuenta estas funciones básicas del hígado es importante saber cuan importante es que este órgano se mantenga sano.

En el caso de la cirrosis hepática el daño y las lesiones se acumulan en el hígado, lo cual hace que su aspecto se modifique y se merme, el tejido hepático se reduce y también disminuye su rendimiento. Las complicaciones que puede ocasionar un hígado dañado o que padece cirrosis hepática en la sangre y en sus funciones pueden ser muy graves. Las causas que pueden producir una cirrosis hepática son múltiples y pueden variar dependiendo de la zona geográfica y de los antecedentes de la persona. No obstante, las más frecuentes son:

  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Reacción al exceso de drogas, medicamentos u otros compuestos químicos.
  • Padecer hepatitis vírica crónica, es decir, hepatitis B y C.
  • Hígado graso no alcohólico también conocido como esteatohepatitis no alcoholica. Esta patología se relaciona con la diabetes y la obesidad.
  • Enfermedades hereditarias como la hemocromatosis (acumulación de hierro en el hígado) o la enfermedad de Wilson (alteración del transporte de cobre, que se acumula en el hígado y otros tejidos).
  • Enfermedades autoinmunes como la hepatitis autoinmune (el sistema inmunitario ataca al hígado) o la cirrosis biliar primaria (afecta generalmente a mujeres, se desconocen a ciencia cierta los motivos que desencadenan el ataque del higado por parte del propio organismo).
  • Ausencia de proteínas y enximas para metabolizar sustancia en el hígado.
  • Enfermedades del corazón o insuficiencia cardíaca.
  • Sobreexposición a agentes tóxicos medioambientales.

La cirrosis hepática es una enfermedad que puede tener diversos síntomas, dependiendo de su severidad y su presencia en el hígado. Es una malaltía crónica y prolongada, por lo que las molestias también podrán variar en función de la fase de desarrollo por la que esté pasando la enfermedad. Al principio, incluso, puede no haber síntomas específicos, pero el cansancio, la pérdida del apetito, la debilidad, la pérdida de peso o las náuseas irán aparenciendo conforme avance la enfermedad. Los síntomas más severos se presentan durante las fases avanzadas de la cirrosis hepática, cuando el hígado, además, empezará a tener dificultades para realizar todas sus funiones eficientemente. Algunos de los síntomas más destacados durante el proceso severo de cirrosis son:

  • Oscurecimiento de la piel y otras alteraciones.
  • Fragilidad de la piel y las mucosas, lo cual produce hemorragias nasales, cardenales, erosiones cutáneas…
  • Coagulación deficiente.
  • Ictericia, es decir, la piel y la parte blanca del ojo (esclerótica) se vuelven amarillentas. Esto se debe a la incapacidad del hígado para eliminar de la sangre la bilirrubina.
  • Alteraciones en las uñas (uñas en vidrio de reloj).
  • Retención de líquidos, que puede acumularse en piernas (edemas) o en el abdomen (ascitis).
  • Alteración de los vasos sanguíneos.
  • Ginecomastia, es decir, incremento de las mamas y disminución de los testículos en los hombres.

En las fases más graves o finales de la enfermedad, el paciente puede experimentar complicaciones graces como los vómitos de sangre o hemorragias difestivas, la rotura de las dilataciones venosas o úlceras de estómago, que requeriran hospitalización. Asimismo, una de las funciones principales del hígado, eliminar las sustancias tóxicas de la sangre, se verá paralizada, pues con la cirrosis la sangre es incapaz de atravesar la estructura hepática y, como consecuencia, las substancias tóxicas pueden llegar hasta el cerebro, provocando un trastorno llamado como encefalopatía hepática que se traduce en confusión, trastornos de conducta, somnolencia y hasta un estado de coma.

Para poder otorgar un diagnóstico determinado y establecer un tratamiento preciso es indispensable acudir al médico cuanto antes, sobre todo si se experimenta algún síntoma que pueda hacer sospechar de que se puede desencadenar una cirrosis hepática. Generalmente, los profesionales médicos realizarán pruebas como la imafen con ultrasonidos del órgano o ecografía hepática o la obtención de muestras del tejido del hígado, mediante una biopsia. Las causas de la cirrosis hepática pueden identificarse fácilmente con el análisis médico. En el caso de la cirrosis hepática provocada por el consumo de alcohol se pueden determinar los antecedentes de consumo en exceso, los cambios físicos, los cambios de conducta o mediante la realización de una biopsia para analizar el tejido del hígado. Si, por lo contrario, la cirrosis hepática ha sido desencadenada por una enfermedad como la hepatitis, se necesitarán exámenes de sangre que permitan identificar el virus u otros marcadores más específicos que conlleva la enfermedad, además del análisis del tejido hepático.

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1.6.3. La persona en estado de salud
La anatomía de Galeno no fue original. Se basó en la disección ocasional de algún cadáver, el estudio de esqueletos, y el establecimiento de analogías con lo que observaba en los animales, especialmente el mono. Hemos de recordar que su anatomía tampoco está expuesta por separado, sino que se integra con el estudio de la función. Asumió la anatomía aristotélica y la distinción entre las partes similares y disimilares. También hizo suya la doctrina hipocrática que asociaba los cuatro elementos de Empédocles, los cuatro humores cardinales y los cuatro pares de cualidades opuestas. De los alejandrinos tomó la idea de estructuras parenquimatosas y fibrosas. También se sumó a la embriología epigenética aunque con ciertas peculiaridades.

En el terreno de la fisiología hizo suyos los conceptos griegos de naturaleza, movimiento, causa y finalidad, como señala Laín. Para él, el alma era el principio del que dependía el movimiento o cambio de los seres vivos. Con arreglo a Platón distinguió un alma concupiscible (en el hígado), principio de las funciones de reproducción; una alma irascible (corazón), responsable de la vida de relación; un alma racional, con sede en el cerebro. El alma se expresaba en sus dynámeis o facultades: Principales: natural, vital y animal. El cuerpo cumplía gracias a éstas sus funciones vegetativas, cardiorrespiratorias y de relación.

Secundarias: atractiva, retentiva, excretiva, conversiva), a través de las cuales se realizaban las facultades principales. Para Galeno el pneuma, el aire, el soplo o el spiritus (en latín) era el que ponía en ejercicio las actividades de las partes orgánicas. A cada tipo de facultad le correspondería un tipo de pneuma. Así, habría un pneuma natural, que iba del hígado a las venas; un pneuma vital, que llegaría del corazón a las arterias; y un pneuma animal, que desde el cerebro iría a los nervios.

Galeno también mantuvo la idea de "calor innato". El combustible lo proporcionarían los alimentos y la refrigeración, el pneuma. Estaría ubicado en el corazón y desde allí se distribuía a todo el organismo a través del pulso. Galeno se refiere a una serie de transformaciones

— La transformación del alimento en quilo en el estómago (primera)
— La transformación del quilo en sangre venosa en el hígado (segunda). De ahí se distribuye a todo el organismo a través de las venas.
— La sangre venosa se transforma en sustancia propia de cada parte (tercera). La sangre venosa llega al corazón derecho por la cava. De aquí una parte pasa a la arteria pulmonar y los pulmones para nutrición de su sustancia. Otra parte va al ventrículo inzquierdo atravesando el tabique interventricular. En el corazón izquierdo recibe el pneuma que le llega por la vena pulmonar. Para Galeno esta vena no lleva sangre sino pneuma en la inspiración y hollines en la espiración. La sangre "aireada" o "pneumatizada" se distribuye por todo el cuerpo al través del árbol arterial gracias al pulso. También llega al cerebro, donde tiene lugar:

-La cuarta transformación, que se realiza en la rete mirabile. Allí se produce el pneuma animal, responsable de las funciones de relación. Después pasa al segundo ventrículo, de ahí al tercero, a la médula y a los nervios motores y sensitivos. 1.6.4. La enfermedad
La patología general que asumió fue la de Ateneo. Distinguió:

— Diathesis, o disposición alterada del cuerpo, de caracter duradero
— Nosos, o transtorno de la crasis o mezcla de las cualidades elementales
— Páthos, o padecimientos de las funciones orgánicas Igual que los estoicos distinguió las causas morbosas en externas, internas e inmediatas. Para él las causas externas eran las cosas no naturales (aire y ambiente, comida y bebida, trabajo y descanso, sueño y vigilia, excreciones y secreciones, y afectos o movimientos del alma). Éstas actuaban sobre las cosas naturales (el cuerpo, sus partes y sus facultades) convirtiéndolas en preternaturales (la enfermedad, sus causas y sus síntomas).

Galeno incluyó entre las causas internas, la disposición constitucional del individuo, tipificada de acuerdo con la crasis, así como su herencia biológica. La conjución de causas externas e internas conduce a los transtornos más o menos localizados que llama "causas inmediatas" por ser las más próximas en un orden causal al padecimiento de las funciones orgánicas o páthos. Los síntomas son para Galeno los signos o señales ( semeia ) a través de los cuales el médico se siente capaz de llegar a conocer la esencia de la enfermedad. ¿Cómo los clasifica?

— Por su situación en la génesis de la enfermedad: inmediatos, consecutivos y terminales
— según las funciones vitales que están afectadas y
— de acuerdo con un criterio clínico (patognomónicos o dependientes de la esencia de la enfermedad y condicionados por factores como su intensidad y forma clínica, la edad, el sexo, y la constitución del paciente o circunstancias ambientales. En lo que se refiere a la patología especial, Galeno utilizó las especies morbosas que pretendía hacer corresponder a la esencia de las enfermedades, tipificadas de acuerdo con criterios etiológicos, localizatorios, patocrónicos y sintomáticos. Respecto a la clasificación, que sigue siendo esencialista y deductiva, contiene cuatro géneros:

— Enfermedades humorales, por alteración de la crasis o mezcla, o por corrupción
— Enfermedades de las partes similares, por perturbación de sus cualidades y a la tensión o relajación de sus meatos
— Enfermedades de las partes instrumentales, resultado de daños estructurales, el tamaño o la posición de los órganos
— Enfermedades producidas por soluciones de continuidad en todo el cuerpo o alguna de sus partes Galeno, para diagnosticar se apoyó más en el razonamiento que en los sentidos. Ello se debe al uso de la lógica aristotélica y también a la necesidad de penetrar en el grupo selecto de intelectuales romanos, según García Ballester.

1.6.5. La terapéutica
Galeno recurrió a la dietética, al ordenamiento del régimen de vida como una forma de prevenir y curar las cosas naturales. Relegó la cirugía a un segundo grado.

En cuanto a la farmacoterapia se apoyó en los textos de Dioscórides. Galeno creía en la fuerza curativa de la naturaleza. Sin embargo, fue original al crear la "doctrina de la indicación" que, de alguna manera, todavía hoy sigue vigente. Lo que está indicado, depende — del tipo o índole de la enfermedad conocida por el diagnóstico,
de la crasis y las facultades de los órganos en los que se localiza la misma,
— la constitución biológica y otras peculiaridades del enfermo (edad, sexo, costumbres, etc.), y
— el carácter de las condiciones ambientales y demás causas morbosas

Patricios
Eran las primeras familias asentadas en Roma y sus descendientes. Desde el principio de Roma, los patricios y sus familias constituyen el primer eslabón social. Estos patricios poseían esclavos, probablemente muchas veces en gran número. Los patricios están en la base de la fundación de Roma y, por tanto, son ciudadanos romanos. Tienen la exclusiva de los cargos públicos, y dirigen la vida de Roma. LA SABILA O ALOE VERA CURACION CONTRA EL CANCER

Franciscano cura el cáncer Una sencilla receta basándose en sábila (aloe), preparada por un sacerdote FRANCISCANO, que no se opone a revelarla, causa revuelo en las montañas de Judea, “No es un milagro, tu puedes curar el cáncer y otras enfermedades”. Remedio Natural contra el Cáncer.

Este remedio se le debe a un Fraile Franciscano, que lo llaman, en Belén (brasil), Fraile Romano, de origen brasileño. Actual maestro del seminario de Belén. Su fama a través de toda Judea, se va extendiendo y como el expresa: Yo curo el cáncer y cualquier persona puede hacerlo, sin hacer milagros, simplemente aplicando los productos que produce la madre naturaleza. Antes de darles la receta, quiero decirles mi experiencia personal sobre la Bendita Receta.

Tengo conocimiento de varias personas que se han curado, después de beber el brebaje, a las cuales les dan menos de un mes de vidas, por el padecimiento de diferentes tipos de canceres terminales. Luego del conocimiento de las virtudes de este medicamento totalmente natural, me he propuesto hacerlo circular, por esta vía, para que cualquier persona que tenga un amigo, pariente relacionado con esta terrible enfermedad prepare la receta y se lo de a tomar. Ya verán el resultado a la semana de estar tomándolo, se los aseguro, es algo que trabaja rápidamente.

“Yo curo el cáncer, tú puedes curar el cáncer y cualquier persona que lo quiera lo puede curar, sin hacer milagros, simplemente aplicando los elementos que produce la naturaleza. La Naturaleza tiene r - ½ Kilo o litro de miel pura de abejas.

- -dos (2) hojas grandes o tres (3) pequeñas de la planta llamada sábila (en otros países se conoce como ALOE). - Tres (3) cucharadas de coñac, whisky, tequila o aguardiente (esto se usa como vaso dilatador).

Se le quita el polvo y las espinas a la hoja de Sábila (aloe), se cortan estas en pequeños trozos, luego se introducen todos los elementos, antes citados, en una batidora eléctrica o licuadora. Se bate hasta que se vea que se forma una pasta viscosa. Ya esta lista para tomar. Se puede dejar fuera de la nevera o ponerse en el refrigerador, al gusto de cada cual.

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Recordando el rostro de mi madre, no puedo dejar de lado las características manchas de color café claro sobre su piel. A ella, sus amigas y conocidos, siempre le dijeron que eran causadas por problemas en su hígado. Curiosamente, esta culpabilidad del hígado, la he escuchado de varias personas que sufren de manchas en la piel; pero ¿Es culpable el hígado de esas manchas de color café en nuestra piel? Es el que ocasiona estas manchas en el rostro?

En la mayoría de casos, como en el de mi madre, la respuesta es no. El hígado no es el culpable de las manchas comunes que aparecen en la piel del rostro, y de otras partes del cuerpo. No, en la mayoría de los casos no. Del mismo modo que no se ha encontrado una relación entre los problemas del hígado y el envejecimiento prematuro de la piel; aún no existe una asociación clara entre las manchas comunes (de color café-marrón) y el hígado.

En la mayor parte de personas que tienen manchas en el rostro, o en otras partes del cuerpo, estas corresponden a hiperpigmentaciones, a zonas en donde la piel tiene una mayor concentración de pigmento (de color). Al existir más color, la piel se oscurece, y adopta este color café-marrón tan característico. Se deben a procesos que ocurren directamente en la estructura de la piel. Entre los principales tipos de manchas, de hiperpigmentaciones, se encuentran el melasma y las hiperpigmentaciones secundarias:

  • Es el causante de la gran mayoría de manchas en el rostro.
  • Este tipo de manchas se ubican principalmente en el rostro (mira la Figura 1); pero pueden aparecer en el cuello o la espalda. Suelen ser manchas simétricas, apareciendo en ambos lados de la cara, y con formas muy similares en cada lado.
  • La aparición de estas manchas, descritas muchas veces como de color “café con leche”, está relacionada con cambios hormonales, factores genéticos, y la exposición al sol.
  • Al ser expuestas al sol, tienden a hiperpigmentar, a hacerse más oscuras, a notarse más; de ahí la importancia primaria de utilizar un protector solar, en caso de tenerlas.
  • Se ha encontrado una relación entre la aparición, y desarrollo, del melasma y el consumo de pastillas anticonceptivas, la “píldora”.

Cuando mi madre consultó con el dermatólogo, este le indicó que sus manchas se debían al melasma. Son todas aquellas manchas ocasionadas por un factor externo al cuerpo. A diferencia del melasma, que es ocasionado por algo interno (hormonal o genético), este tipo de pigmentaciones aparecen luego de que nuestra piel es dañada o irritada por un agente externo.

Esta irritación externa ocasiona una respuesta del cuerpo, que en muchos casos, incluye una producción excesiva de pigmento (hiperpigmentación), de color, en el área irritada. Se forma una mancha. Entre los principales factores externos que ocasionan las hiperpigmentaciones secundarias se encuentran:

  • La luz del sol.
  • La irritación constante. Causada por un roce constante sobre la piel, o por un golpe sobre ella.
  • Una quemadura. Por el contacto de la piel con algo caliente, o por el contacto con un producto químico (una quemadura química).
  • Un proceso inflamatorio. Alguna condición de la piel, que ocasione la inflamación de esta, como lo puede ser el acné, la psoriasis, la dermatitis (el eczema), o una infección cutánea. Mira la Figura 2.
Figura 2. Ejemplo de mancha por hiperpigmentación secundaria. En la imagen se observa una mancha de forma circular, producto de la respuesta del cuerpo (hiperpigmentación postinflamatoria) a una infección causada por un hongo (Tinea corporis). (Callender et al)

Puedes leer Manchas en la piel, por qué salen? , para obtener más información sobre la formación de manchas en la piel, y sobre el melasma y las hiperpigmentaciones secundarias. Consulta con un dermatólogo.

Si consideras que tus manchas son de tipo simple, “comunes”, manchas causadas por el sol, para tratar de eliminarlas, lo mejor que puedes hacer es consultar con un médico especialista, con un dermatólogo. El dermatólogo estudiará tu caso, y te dirá cual es la posible causa de la aparición de tus manchas, y la manera más segura y efectiva de eliminarlas, de aclararlas. Compra una crema para quitar manchas.

También, si lo prefieres, puedes comprar una crema para quitar manchas de venta libre. Este tipo de cremas las puedes encontrar en cualquier farmacia; pero eso sí, si decides utilizar alguna de ellas, debes hacerlo de manera segura, responsablemente, para así evitar posibles irritaciones y complicaciones asociadas con un uso incorrecto. Utilízalas correctamente, no abuses de ellas. En el caso de mi madre, ella, por indicación del dermatólogo, empezó a utilizar una crema con hidroquinona, y efectivamente, logró aclarar en gran medida sus manchas.

Sí, sí existe. El hígado es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo, es el encargado de eliminar muchas sustancias contaminantes por medio de sus potentes procesos metabólicos. Si en algún momento este órgano se daña, y empieza a fallar su capacidad metabólica, pueden empezar a acumularse en el organismo estas sustancias tóxicas, causando serios daños. Se sabe que una de las manifestaciones superficiales, exteriores, que presentan las personas que sufren problemas hepáticos (del hígado), es la presencia de ciertos tipos de marcas y coloraciones en su piel. Estas marcas son muy características, y dado que no se deben a procesos de hiperpigmentación (producción de más color en la piel), no se parecen a las manchas “normales”, a las manchas comunes; razón por la cual son utilizadas por los médicos como “pistas”, o “señales de alerta”, del desarrollo de una posible enfermedad hepática.

Las siguientes son las manifestaciones cutáneas (de la piel) más comúnmente asociadas con problemas del hígado:

  • Es la manifestación clínica de un aumento del nivel de bilirrubina en la sangre (hiperbilirrubinemia), la cual se acumula en los tejidos.
  • Se reconoce, debido a que las personas que padecen este desorden, poseen una coloración amarilla en la piel y las mucosas, afectando inclusive la esclerótica del ojo (la parte blanca del ojo). Mira la Figura 3.
  • Este es el signo más característico de que existe un problema en el hígado; ya que indica que el hígado está perdiendo su capacidad de excretar, de “procesar” la bilirrubina. El grado del color, el nivel de amarillo, puede reflejar la gravedad del padecimiento, su avance.
Figura 3. Ejemplo de jaundice, de ictericia. En la imagen A, se observa la piel, con una coloración amarilla, de una mujer que sufre de ictericia. En la imagen B, se aprecia la coloración amarilla que puede llegar a tomar la esclerótica del ojo, en las personas que sufren de ictericia. (Friedman)
  • Son grupos de vasos capilares dilatados que se localizan cerca de la superficie de la piel.
  • La apariencia es de pequeñas manchas-marcas rojizas, que se pueden encontrar ligeramente elevadas sobre la superficie de la piel, se pueden tocar. Normalmente, los “brazos” irradian de manera simétrica desde el centro (mira la Figura 4).
  • Se pueden encontrar en cualquier parte del cuerpo; pero se localizan mayoritariamente en la cara, el cuello, y el pecho.
  • Cerca del 33% de las personas que padecen cirrosis muestran este tipo de marcas; pero personas sanas también las pueden presentar: adolescentes (en la pubertad), mujeres embarazadas, y también mujeres que utilizan anticonceptivos.
  • Su aparición, se asocia con altos niveles de estrógenos (la hormona sexual femenina), de ahí se entiende que aparezcan en el embarazo y cuando se consumen anticonceptivos. Lo mismo ocurre con las personas que tienen cirrosis, dado que el hígado tiene un malfuncionamiento, y no tiene la capacidad de eliminar el estrógeno en exceso, provocando que se acumule.
  • Se consideran marcas benignas, y pueden ser eliminadas, con fines cosméticos, utilizando técnicas láser principalmente.
Figura 4. Ejemplo de “araña de angiomas”. En la imagen A, se aprecian varias arañas de angiomas, ubicadas sobre el área del pecho y cuello. En la imagen B, se aprecia el detalle de una de estas arañas, nótense sus “brazos”, las “patas de la araña”. (A. Lotti and D’Erme; B. Sangüeza et al)
  • Se presenta como un enrojecimiento en la palma de la mano. También puede aparecer en la punta de los dedos. Es un enrojecimiento similar a cuando mantenemos un dedo mucho tiempo bajo presión, cómo “inyectado de sangre”. Mira la Figura 5.
  • Se debe a un incremento de la dilatación de los vasos capilares y arterias superficiales de la palma de la mano. Este incremento de la dilatación capilar se ha asociado con altos niveles de estradiol (hormona sexual femenina) en la sangre, y a problemas de circulación.
  • Los altos niveles de estradiol (estrógenos) en la sangre, han sido asociados con problemas hepáticos (del hígado), principalmente con la cirrosis. Se ha reportado que cerca del 23% de los pacientes diagnosticados con cirrosis, presentan el eritema palmar.
  • Se puede presentar en mujeres embarazadas, debido a los altos niveles de estrógenos en la sangre, durante este periodo. Se ha reportado que un 30% de las mujeres embarazadas lo presentan.
  • También se puede presentar en personas con padecimientos no relacionados con el hígado, como la artritis reumatoide y la diabetes mellitus.
  • Además, puede ser ocasionada por el uso de ciertos medicamentos. Se ha reportado la presencia del eritema palmar, en aquellas personas que utilizan el salbutamol (asma).
Figura 5. Ejemplo de eritema palmar. En la imagen A, se muestra las palmas de la mano de una persona con eritema palmar, producto de una enfermedad del tejido conectivo. En la imagen B, se muestra eritema palmar en la punta de los dedos, en una persona con hepatitis C. (Serrao et al)

Lo que hemos visto hasta ahora, nos dice que las marcas que reflejan los problemas de nuestro hígado, no son manchas del tipo común, son muy específicas: tienen formas, texturas y colores, que no se encuentran presentes en las manchas comunes, las de color café-marrón. Además de esto, cuando tenemos problemas en el hígado, estos no solo se manifiestan con marcas o condiciones específicas de la piel; además de estas, traen consigo otros padecimientos y efectos, que se hacen notar en otros sistemas de nuestro cuerpo.

Las marcas y condiciones de la piel son señales de alerta. Son señales para nosotros, para que busquemos ayuda médica. A partir de ahí, le corresponde al médico determinar el origen de estas señales, y su posible relación con otros sistemas de nuestro cuerpo. Debemos tener muy claro que la única manera de estar seguro, de cualquier condición médica, es consultar con un médico, con un especialista. Cada cuerpo es diferente, y debe ser tratado como tal. Cuando hablamos de nuestra salud, el tiempo y el conocimiento son muy importantes; así que si sientes alguna duda, no te quedes con ella, trata de despejarla con un especialista. Que tengas muy buena suerte.

Seguir una dieta con alimentos para perros con problemas hepáticos es una herramienta de tratamiento importante para perros con función hepática comprometida. Un cambio en la dieta de un perro con enfermedad hepática canina ayuda al hígado a regenerarse. Mientras mantiene una buena nutrición. La enfermedad hepática es común en los perros. Es especialmente prevalente en ciertas razas como West Highland Terriers y Doberman Pinschers. Es una de las cinco principales causas de muertes no accidentales caninas.

Como el sistema de limpieza para el cuerpo, el hígado elimina las toxinas y los residuos. También produce bilis para el proceso digestivo. Cuando el hígado está comprometido, las toxinas y los residuos pueden acumularse en el cuerpo. Esto puede afectar a muchos de los otros sistemas corporales como el cerebro y el corazón. El hígado es notable en su capacidad de regenerarse. Con la detección temprana y el tratamiento, muchos pacientes con enfermedad hepática pueden recuperarse completamente.

Las dietas para perros con enfermedad hepática deben ser formuladas basadas en el diagnóstico específico proporcionado por un veterinario. La dieta debe ser calibrada en base a la capacidad digestiva del hígado enfermo. 1.- Suministrar energía y nutrientes adecuados para satisfacer las necesidades básicas y prevenir la malnutrición.
2.- Limitar el daño hepático adicional impidiendo la acumulación de cobre y radicales libres
3.- Apoyar la regeneración de células hepáticas
4.- Prevenir o minimizar las posibles complicaciones, como la función cerebral anormal causada por el paso de sustancias tóxicas del hígado a la sangre. Esta condición es llamada encefalopatía hepática. Y evitar la acumulación de líquido en el abdomen del perro llamada ascitis.

Los perros con enfermedad hepática por lo general sufren de una condición en la que se rompen menos proteínas. Esto resulta en mayores necesidades de energía y por lo tanto la necesidad de más proteínas. La dieta de la enfermedad hepática canina debe contener cantidades normales de proteínas de alta calidad. Al menos el 20% de las calorías diarias. La excepción a esto es si tu perro tiene encefalopatía hepática. Esta es una condición en la que la enfermedad hepática ha avanzado de modo que el cerebro se ha visto afectado. En este caso, se recomienda una dieta baja en proteínas.

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