Las cirrosis posthepatíticas son mucho menos frecuentes. El desarrollo de la cirrosis se origina a partir de la existencia de fenómenos persistentes de necrosis celular asociados con una síntesis aumentada de colágeno, en general a partir de los espacios porta.

El tejido fibroso se dispone formando tractos de grosor variable que delimitan áreas de parénquima hepático, en donde se producen fenómenos de regeneración. Tanto la fibrosis como los nódulos de regeneración constituyen a la desestructuración de la arquitectura vascular intrahepático, que tiene como consecuencia el desarrollo de hipertensión portal y la formación de una circulación colateral que pone en comunicación el área venosa portal con la vena cava superior, así como una mala perfusión del tejido hepático.

Por otra parte, la sustitución de áreas de tejido hepático por fibrosis y necrosis hepatocelulares determina una reducción y endurecimiento de la masa hepática funcionante. Sin un Plan trofológico completo o personalizado. En las compensadas la enfermedad puede ser totalmente asintomática o manifestarse por sintomas inespecíficos como astenia, adelgazamiento, debilidad o sintomas dispépticos.

En algunos pacientes varones la impotencia coeundi puede ser un síntoma inicial. En los pacientes asintomáticos el diagnóstico puede evocarse por el hallazgo de alteraciones en los exámenes de laboratorio efectuados por otra razón o por la constatación de anomalías en la exploración física.

El término de cirrosis descompensada se aplica en los casos que presentan alguna de las siguientes manifestaciones: ictericia, ascitis, hemorragia digestiva, encefalopatía hepática, etc. Los pacientes con cirrosis avanzada suelen presentar hemorragias en las mucosas (gingivales o nasales) y equimosis espontaneas debidas a fragilidad capilar y a deficiencias de los factores de coagulación, así como astenia y reducción de la tolerancia al esfuerzo.

El examen físico puede mostrar la existencia de hepatomegalia (hígado grande) y esplenomegalia (bazo grande), y algunos estigmas cutáneos del tipo telangiectasias y arañas vasculares en el territorio de la vena cava superior, enrojecimiento de las eminencias tenar e hípotenar de las palmas de las manos e hipertrofia del parotidea. La hepatomegalia se detecta más fácilmente en el epigastrio debido a la hipertrofia del lóbulo caudado, y suele ser indolora, de consistencia dura y borde cortado.

En ocasiones se aprecia la irregularidad de la superficie debida a los nódulos de regeneración. En los pacientes varones se observa a veces la perdida de algunos caracteres sexuales masculinos, como la disminución del vello corporal y su distribución feminoide.

En las cirrosis descompensadas es frecuente la comprobación de una halitosis especial, denominada foetor hepático, a causa de la presencia en el aire espirado de mercaptanos derivados de la metionina por defecto de su desmetilación en el hígado. En algunas cirrosis compensadas las pruebas de laboratorio pueden ser estrictamente normales, aunque es habitual detectar alteraciones en una o más de las denominadas pruebas hepáticas.

Es habitual la elevación moderada de las transaminasas séricas, que traduce la existencia necrosis hepatocelulares, con un índice GOT/GPT superior a la unidad, y la elevación de la gammaglutamiltranspeptidasa. Prácticamente solo la trofología puede normalizar las transaminasas hepáticas. La bilirrubina sérica puede estar elevada, tanto a expensas de la fracción no conjugada como la fracción conjugada.

En la cirrosis avanzada el proteinograma muestra reducción de los valores de albúmina, indicativos de un déficit de la síntesis hepática, y aumento de las cifras de gammaglobulina. Este aumento se debe a la formación de anticuerpos frente a antígenos bacterianos y dietarios (alimentos), procedentes de la luz intestinal, que han pasado a la circulación general al no ser depurados adecuadamente en su paso por el hígado o por haber pasado libremente por la circulación colateral formada como consecuencia de la hipertensión portal (vena porta hepática).

Las alteraciones hematológicas son comunes. Unas se incluyen bajo el término de hiperesplenismo (exageración de las funciones inhibidoras y destructivas del bazo) y consisten en una reducción del número de hematíes, leucocitos y plaquetas circulantes, por quedar retenidos en un bazo hipertrófico.

No suelen poseer expresividad clínica, aunque la plaquetopenia (disminución del número de plaquetas de la sangre) puede favorecer los fenómenos hemorrágicos. La insuficiencia hepatocelular es causa de alargamiento del tiempo de protrombina (es una proteína que actúa en el proceso de coagulación) y de macrocitos.

Es frecuente la constatación de hiperglucemia (altos niveles de azúcar en la sangre), que no es indicativa de una verdadera diabetes mellitus, sino de una resistencia a la insulina. El diagnóstico de certeza de cirrosis hepática exige la demostración histológica de la existencia de nódulos de regeneración y de fibrosis rodeando los nódulos. Ya sea por biopsia hepática percutánea o ecografía abdominal, etc.

En los pacientes con colestasis (supresión o detención del flujo biliar) debe investigarse el estado de la vía biliar mediante una colangiografía retrógrada (radiografía de las vías biliares) para excluir la existencia de un obstáculo en la vía biliar principal, pues un resultado positivo de este test permite establecer el diagnóstico de cirrosis biliar primaria. En los casos de cirrosis se ha de investigar la presencia de varices esofágicas mediante una fibroendoscopia digestiva alta.

En los enfermos con una hepatitis crónica de etiología (el estudio de las causas de las enfermedades) vírica o autoinmune se sospechará que ya se ha establecido una cirrosis hepática. Los pacientes con cirrosis compensada pueden permanecer libres de complicaciones de la enfermedad durante periodos prolongados de tiempo.

A los 5 años del diagnóstico se han descompensado el 40% y a los 10 años el 60%. Para evitar las descompensaciones insisto que es necesario llevar una vida más trofológica. La probabilidad de supervivencia a los 5 años y a los 10 años del diagnóstico de los pacientes compensados se sitúa alrededor del 70% y el 45%, respectivamente, los hay que pueden tener un peor pronóstico.

La probabilidad de supervivencia a los pacientes con ascitis (acumulación de liquido en la cavidad peritoneal) a los 12 y a los 24 meses es del 55% y el 50% respectivamente. Sin un Plan trofológico completo o mejor personalizado. Los pacientes con ascitis pueden fallecer a causas de otras complicaciones de la cirrosis hepática, pero en una proporción importante la muerte está en relación con una insuficiencia renal funcional progresiva, peritonitis (inflamación aguda del peritoneo (membrana serosa que tapiza las paredes abdominales) bacteriana espontánea, etc, complicación que afecta aproximadamente al 15-25% de los pacientes cirróticos con ascitis.

Aproximadamente el 25% de los pacientes con cirrosis hepática, con independencia de su etiología, desarrolla carcinoma hepatocelular. Sin la trofología. Probablemente muchos pacientes no llegan a desarrollar esta complicación, porque fallecen antes por alguna de las muchas complicaciones de la propia cirrosis.

Bueno aquí hay que aclarar una cosa de muchísima importancia, no es lo mismo llevar la misma vida que llevaba antes y con la enfermedad o llevar una vida según la madre naturaleza hay las cosas cambian de manera espectacular. No olvidar que mientras aun quede un 10% de hígado sano, la madre naturaleza le puede ayudar a sanar el resto del hígado. Esto no le parece maravilloso.

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El hígado es el órgano donde se produce la máxima sobrecarga de hierro. El trastorno produce un incremento de la síntesis de tejido fibroso o cicatricial en el hígado, que conduce a la aparición de cirrosis. Los síntomas de esta enfermedad son dolor abdominal, ictericia, hinchazón de los tobillos y del abdomen y aumento de tamaño del hígado y del bazo. En los casos más graves pueden aparecer hemorragia en el tubo digestivo (por rotura de varices esofágicas) o coma hepático. Alteración cardiaca

La acumulación excesiva de hierro puede producir dos alteraciones cardiacas diferentes. Por un lado puede aparecer insuficiencia cardiaca, caracterizada por cansancio, falta de fuerzas, dificultad para respirar e hinchazón de los tobillos, y por otro alteraciones del ritmo cardiaco. Los enfermos pueden notar latidos cardiacos fuera de ritmo, que se llaman extrasístoles ("palpitaciones") o fases en las que el corazón late demasiado rápido (taquicardia) o demasiado lento (bradicardia). Alteración pancreática

La diabetes mellitus puede ser una manifestación temprana de la hemocromatosis y está presente en la mitad de los pacientes con enfermedad avanzada. La diabetes se debe a que el exceso de hierro en la glándula pancreática daña las células productoras de insulina. Esta complicación, junto con el color oscuro de la piel que también puede aparecer, dio lugar a la clásica denominación de la hemocromatosis como "diabetes bronceada". Otros síntomas poco frecuentes

Pueden aparecer alteraciones endocrinas, especialmente de las glándulas hipofisaria, tiroidea o gonadal, y también trastornos de la piel y del sistema nervioso. ¿Cuáles son los síntomas de la hemocromatosis?

Cada vez es mayor la cantidad de personas en quienes se diagnostica hemocromatosis hereditaria sin que manifiesten síntoma alguno. Los síntomas pueden ser difícilmente identificables, puesto que al principio pueden ser muy leves y obedecer a una variedad de causas. El cansancio y la somnolencia son frecuentes y pueden aparecer dolores articulares o artritis. Las alteraciones en la esfera sexual, especialmente impotencia en el varón o ausencia de menstruaciones en la mujer pueden ser signos precoces relevantes. Conforme aumenta la sobrecarga de hierro, los pacientes pueden sufrir las siguientes alteraciones: ¿Cómo se diagnostica la hemocromatosis?

El especialista más cualificado para detectar una hemocromatosis es un hepatólogo o un cardiólogo que trabaje en un hospital, puesto que la mayoría de los médicos generales no están familiarizados con este trastorno. Ante todo, se efectúan análisis de sangre, pero no siempre son fiables. Generalmente hay un aumento de la concentración de hierro en la sangre (sideremia) y de la proteína en la que se deposita (ferritina). En los enfermos con síntomas suele realizarse un estudio al microscopio de un trozo de tejido hepático obtenido mediante biopsia para evaluar el daño hepático y confirmar la sobrecarga de hierro, que incluso se puede cuantificar en el tejido. Detección precoz

La hemocromatosis es la enfermedad genética más frecuente en la raza blanca. La identificación de las mutaciones del gen HFE permite realizar estudios de detección en grupos amplios de población. No todos los enfermos con hemocromatosis tienen estas mutaciones, pero los sujetos portadores de la mutación C282Y en los dos cromosomas (paterno y materno), es decir, homocigotos para la mutación, tienen un elevado riesgo de padecer la enfermedad. Por otra parte, es muy recomendable estudiar a los parientes de los enfermos ya identificados. Algunos consejos para portadores

  • Controlar los alimentos ricos en hierro
  • No es recomendable comer demasiadas vísceras (por ejemplo, hígado)
  • Evitar tomar polivitamínicos que contengan hierro
  • La vitamina C incrementa la absorción intestinal del hierro de los alimentos. No hay que excederse en su consumo.
  • Evitar el consumo excesivo de alcohol. Puede agravar la alteración hepática.
¿De qué tratamiento disponemos?

El tratamiento fundamental de la hemocromatosis es la extracción periódica de sangre, en forma de sangrías. Se extraen 500 ml de sangre, lo que equivale a una donación normal, con la máxima frecuencia que permita la situación del paciente. Al principio hay que tratar que las extracciones se realicen una vez a la semana, hasta que los depósitos de hierro del organismo se normalicen. Esto puede llevar varios meses. El tratamiento debe durar toda la vida, aunque la frecuencia de las extracciones sea más espaciada. El pronóstico individual depende de la fase en la que se diagnostique la enfermedad. Los síntomas de cansancio y debilidad suelen mejorar, pero no siempre lo hacen las manifestaciones articulares. También pueden mejorar el incremento de tamaño del hígado y el dolor abdominal, e incluso las alteraciones cardiacas. Sin embargo la cirrosis hepática es irreversible y puede ser necesario llegar al transplante hepático. Generalmente se somete a los enfermos con cirrosis a un seguimiento periódico para identificar precozmente un cáncer de hígado, que es una posible complicación tardía.

Dr. David Maxton, especialista en Gastroenterología El hígado graso o esteatosis hepática es bastante común; es una condición reversible y por lo general desaparece haciendo algunos pequeños cambios en su estilo de vida.

Aunque el hígado graso no es normal, generalmente no es grave, siempre y cuando no conduzca a la inflamación o algún otro daño. Cuando el hígado graso es causado por una enfermedad subyacente, como por ejemplo diabetes, puede llegar a ser perjudicial si la causa no es diagnosticada y tratada. El hígado graso, también conocido como esteatosis hepática, se presenta cuando la grasa representa más del 5% al 10% del peso del hígado. La mayoría de los casos se detectan en personas con diabetes o mayores de 50 años de edad. Muchas personas con hígado graso no desarrollan ninguna complicación.

Esta enfermedad se puede clasificar en dos tipos, el hígado graso que es causado por tomar alcohol en exceso y el que se conoce como hígado graso no alcohólico. El hígado graso es la etapa más temprana de la enfermedad hepática relacionada con el alcohol. El hígado, dañado por el consumo excesivo de alcohol, es incapaz de descomponer las grasas y por lo tanto estas se acumulan. Las buenas noticias son que si el paciente deja el alcohol, la condición desaparece por sí sola después de mas o menos seis semanas de no consumir alcohol. Sin embargo, si la persona continúa con el uso excesivo de alcohol el hígado graso puede convertirse en cirrosis.

Al igual que el consumo excesivo de alcohol, la enfermedad del hígado graso no alcohólico es una de las principales causas de la cirrosis. La cirrosis es una enfermedad en la que el tejido sano del hígado es sustituído por tejido cicatrizado lo cual, con el tiempo, impide que el hígado funcione correctamente. Una causa común del hígado graso no alcohólico es la obesidad. Otras causas son la diabetes tipo 2, el colesterol alto, niveles altos de triglicéridos, el síndrome metabólico (síndrome X), algunos medicamentos y perder peso muy rápido.

Cuando la enfermedad del hígado graso no es severa generalmente no presenta síntomas. Si la enfermedad avanza puede producir fatiga, pérdida de peso o pérdida del apetito, debilidad, náusea, confusión y mala memoria y dificultad para concentrarse. Como lo mencioné anteriormente, si la causa del hígado graso es el consumo de alcohol, con dejarlo a tiempo es suficiente. Suena fácil pero requiere de gran fuerza de voluntad. Aquí dejo este enlace con consejos para dejar el alcohol.

Muchos problemas de salud se mejoran con perder peso, el hígado graso es uno de ellos. Pero no se debe perder peso demasiado rápido porque eso mas bien puede provocar esta enfermedad. En lugar, se debe perder peso gradualmente mediante una dieta saludable y 30 minutos de ejercicio diarios. La recomendación es perder medio kilo (approx. 1 libra) por semana, máximo 1 kilo. A pesar de que se necesitan más estudios científicos para comprobar los beneficios del cardo mariano para el hígado, muchos naturistas aseguran que esta planta medicinal mejora la función del hígado, aumenta la regeneración hepática y ayuda en la descomposición de la grasa que causa la enfermedad de hígado graso.

El cardo mariano (milk thistle) se puede conseguir en forma de suplemento en las tiendas naturistas y en algunas farmacias donde vendan suplementos naturales. También se puede ordenar por Internet aquí. Se toma de acuerdo a las instrucciones del frasco después de consultarlo con su médico. Estudios preliminares demuestran que el jengibre podría ser bueno para el hígado graso. El jengibre contiene antioxidantes y también ayuda a bajar los triglicéridos.

Los antioxidantes en el jengibre combaten el estrés oxidativo, un posible causante del hígado graso La toronja no solo sirve para la prediabetes sino que también es buena para el hígado graso. Se cree que la naringenina que contiene el pomelo puede activar los químicos responsables de la oxidación de ácidos grasos. También podría disminuir la grasa corporal y atenuar el síndrome metabólico, dos factores que a menudo contribuyen a la enfermedad de hígado graso.

Todas estas comidas contienen jarabe de maíz de alta fructosa y grasas trans, sustancias que son muy dañinas para la salud. En lugar de estas comidas, incluya en su dieta una variedad de frutas y vegetales y alimentos ricos en fibra y bajos en calorías y grasas saturadas. Los vegetales crudos y las frutas son los alimentos más poderosos para curar el hígado. Estos alimentos ayudan a limpiarlo y repararlo, de manera que el hígado puede atrapar y eliminar más grasa y otras toxinas.

Es la inflamación del hígado, trastorno que daña a las células hepáticas. Suele ser causada por el virus de la hepatitis A, B o C, pudiendo presentar carácter agudo o crónico, leve o sumamente grave. Otros gérmenes pueden también provocar hepatitis, al igual que ciertas sustancias químicas tóxicas o incluso determinadas medicinas. El hígado, de color rojo y forma de cuña, está situado en la parte superior del abdomen. Es el órgano interno más grande del ser humano y el que más funciones desempeña: se deshace de sustancias tóxicas provenientes de los alimentos, elimina las células sanguíneas viejas, contribuye a la labor de digerir las grasas, produce los factores químicos de la coagulación de la sangre y asegura que la sangre lleva a todas las células del cuerpo un suministro equilibrado de grasas, azúcares y aminoácidos (materiales de construcción de las proteínas).

Al ser tan complejo, el hígado puede presentar una amplia gama de problemas, muchos de los cuales se conocen como “hepatitis,” término que significa inflamación hepática. La hepatitis se debe a multitud de causas: abuso del alcohol, sobre-dosis o efectos secundarios de los medicamentos, inhalación de humos y vapores tóxicos o problemas relacionados con el sistema inmunitario. Puede también atribuirse a infección por una diversidad de microbios.

La mayor parte de las hepatitis son causadas por virus de la hepatitis del tipo A, B o C. Cada uno de estos virus es capaz de provocar hepatitis viral aguda, una inflamación del hígado que normalmente dura de 4 a 6 semanas. Habitualmente, la persona que sufre hepatitis viral aguda se siente agotada y tanto el cutis como el blanco de los ojos adquieren una coloración amarillenta, trastorno conocido como ictericia. En raras ocasiones, la hepatitis viral aguda provoca una hepatitis fulminante, que hace peligrar la vida del enfermo; pero generalmente son leves, y la persona se recobra sin necesidad de atención especial. A menudo la hepatitis viral no presenta ningún síntoma. Las hepatitis de tipo B y C, sin embargo, pueden producir también daños a largo plazo. Alrededor del 75 al 85 por ciento de las personas infectadas por el virus C (y del 5 al 10 por ciento de los infectados por el virus B) son incapaces de combatir el virus. Sufren recaídas periódicas, lo que significa que el virus ha permanecido activo en su organismo más de 6 meses. En la mayor parte de los casos la infección persiste durante décadas.

Como el hígado es un órgano voluminoso y resistente, generalmente puede seguir funcionando bien, a pesar del virus. De hecho, la mayoría de las personas con hepatitis crónica llevan vida normal y no siempre saben que son portadoras del virus. Pero al cabo de 10, 20, 30 años o más, algunas personas con infecciones crónicas tendrán graves daños hepáticos, como la cirrosis con retracción cicatricial (endurecimiento del hígado). Estos enfermos desafortunados tienen un riesgo mucho mayor que el normal de contraer una clase de cáncer de hígado denominado carcinoma hepatocelular. Tanto la cirrosis como el cáncer de hígado son complicaciones graves y a menudo mortales. En los Estados Unidos, la hepatitis C es la segunda causa de lesiones (daños) hepáticas, después del alcoholismo, y es el motivo principal de trasplantes hepáticos. La hepatitis C es menos susceptible que la hepatitis B de ocasionar una enfermedad aguda perceptible, por lo que la mayoría de los infectados ni saben que la han contraído, aunque tiene mayor tendencia a producir una infección crónica.

Se cree que la hepatitis C ha infectado a 170 millones de personas en todo el mundo, y las autoridades sanitarias temen que será un problema de salud pública muy importante en el futuro. Con todo, la HVC (hepatitis por virus C) no es tan conocida como muchas otras enfermedades que son menos frecuentes. El virus no se identificó hasta 1988, y queda todavía mucho por averiguar acerca de su comportamiento. Aparentemente, uno de sus efectos es hacer al alcohol todavía más tóxico para el hígado: muchas personas con lesiones hepáticas debidas al alcohol tienen también la hepatitis C. Además de los tipos A, B y C, los científicos han descubierto otros tres virus menos conocidos causantes de hepatitis:

– El de la hepatitis D, que parece ser compañero de fatigas del de la hepatitis B. Se encuentra sólo en las personas que ya tienen hepatitis B, a las que hace aún más enfermas – El de la hepatitis E, que se da únicamente en los países en desarrollo. Se parece al de la hepatitis A en que sólo produce una enfermedad de corta duración, pero puede ser más peligrosa, sobre todo en mujeres embarazadas. Se transmite a traves de la ingestión de agua contaminada, a menudo tras inundaciones por aguas que contienen materia fecal.

– En 1966 se identificó el virus de la hepatitis G, pero no está todavía muy claro si es capaz de causar alguna enfermedad. – También hay algunos indicios de la existencia del virus de la hepatitis F, pero los científicos no están seguros.

control de los actos reglados

El azufre requiere del
yodo
para trabajar adecuadamente. El azufre es considerado un excelente complemento de las
curas termales y supone una ayuda en el tratamiento para la artritis.

También se asocia a los oligoelementos mayores y se usa para las enfermedades
alérgicas. Asociado con el manganeso-cobre o el manganeso-cobalto
se utiliza para las afecciones reumáticas e insuficiencia hepáticas y de la vesícula
biliar
.

El
azufre para uso alimentario no existe en si mismo, sino que lo encontraremos en
algunos alimentos.
Alimentos tales como el
ajo, cebolla, brócoli, repollo,judías o alubias secas, germen de trigo, en las
proteínas, como parte de los aminoácidos Cisteína, Cistina y Metioninay en
forma de Oligoelemento (se pueden conseguir en herbolarios y farmacias).

Beneficios del Azufre Ayuda amejorar lacalidad del cabello, uñas y piel
ya que favorece la síntesis de Queratina y Colágeno que son sustanciasvitales
en su formación y equilibrio.

Favorece la depuración de
toxinas por parte del Hígado viéndose especialmente beneficiada la piel y casos
como la
Psoriasis, Eczemas, Acné, Dermatitis, etc. Ayuda al hígado en la
secreción de la bilis siendo pues muy importante para una buena digestión.
Puede aliviar el dolor en la artritis y en la fibromialgia, sobre todo cuando
se toma en forma de MSMo Metilsulfonilmetano (en algunos países se consigue en
farmacias y herbolarios).

Es muy necesario para
regular los niveles de azúcar o glucosa en sangre (interviene en la síntesis de
la insulina).
Facilita la nutrición de las células y la eliminación de sus residuos. Los baños termales de azufre (aguas sulfurosas)

Desde hace muchos siglos se viene usando los manantiales
ricos en azufre (el agua huele como
a huevos podridos) para bañarse y tomar sus aguas. Las personas notaban como además de relajarse,
mejoraba la calidad de su piel y se aliviaban sus dolores óseos y musculares.
Por suerte hoy en día en todo el mundo se están recuperando a través de los
balnearios los beneficios de estas aguas azufradas o sulfurosas. Las personas que fuman
deben de tener en cuenta que el tabaco puede disminuir la absorción de Azufre.
Puede ser interesante en estos casos aumentar o intentar que no les falte en su
dieta alimentos que aporten Azufre (ajo, cebolla, brócoli, repollo,judías o
alubias secas, germen de trigo) o comentar a su médico o especialista la
conveniencia de tomar aminoácidos como
la Cisteína, Cistina y Metionina.

El azufre en la nutricion Este macromineral es un importante componente de tres
aminoácidos que se ocupan de formar proteínas así como
de la tiamina reconocida como
Vitamina B1.

Dado que el azufre se
encuentra presente en la queratina, que es una sustancia proteica de la piel,
uñas y pelo, participa en la síntesis del
colágeno (elemento que mantiene unidas a las células). También interviene en el
metabolismo de los lípidos y de los hidratos de carbono. El azufre absorbido por
el sistema digestivo siendo separado de los aminoácidos que lo contienen, para
luego ser transportado al torrente sanguíneo y a
las células del
cuerpo y pelo.

La carencia de azufre en
el organismo se ve reflejada en un retardo en el crecimiento debido a su
relación con la síntesis de las proteínas. ¿Dónde se encuentra?

La mayoría del
azufre que se consume en la dieta forma parte de ciertos aminoácidos presentes
en los alimentos ricos en proteínas. La carne, el pollo, las vísceras, el
pescado, los huevos, los frijoles y los productos lácteos son buenas fuentes de
aminoácidos que contienen azufre. El azufre también está presente en el ajo y
la cebolla y puede ser el responsable, en parte, de los beneficios para la
salud asociados con estos alimentos. ¿Cuál es la dosis usual?

No se han establecido
niveles de consumo recomendados para el azufre. Como la mayoría de las dietas occidentales
tienen un alto contenido de proteínas, probablemente proporcionan suficiente
azufre. LOS BAÑOS TERMALES DE
AZUFRE, ( Aguas Sulfurosas )

La Balneoterapia en
Dermatología Dermatólogo del Hospital Casa de Salud de Valencia

Ir a pasar unos días hoy a un
balneario, ya no es un signo de lujo, es una necesidad para un sector creciente
de la población. La balneoterapia tuvo su
última época de oro a finales del
siglo XIX; y en el siglo XX, a mediados de los 80 y en los 90, ha vuelto a
resurgir.

A finales del siglo XIX, debido a
la escasez de tratamientos farmacológicos, se empleaba la cura termal para casi
todo lo que no tenía tratamiento específico satisfactorio. Hoy esto ya no es
así, debido al gran avance de la farmacología en el siglo XX. En la actualidad, las
indicaciones de las aguas termales están mucho más claras, y más aún en el
terreno de la dermatología, donde las indicaciones son muy específicas. En la
actualidad, no son sólo los ancianos, los que acuden allí de vacaciones de
salud; a los más jóvenes también les atrae pasar unos días haciendo una cura de
reposo, porque no es necesario estar enfermo o ser mayor para acudir al
balneario. Con la vida tan ajetreada que llevamos, que nos lleva al stress
continuo, una vez al año al menos, es necesario descargar el cuerpo de las
tensiones y potenciar nuestro estado de salud.

Un campo importante de
aplicación de las curas hidrotermales, lo constituyen los trastornos
funcionales, puesto que son muchas las manifestaciones sintomáticas que pueden
aliviarse con la balneoterapia. El término ya clásico de
distonía neurovegetativa, o el más actual de trastorno psicosomático, engloba
las más diversas manifestaciones del
aparato digestivo (dispepsia, colitis, estreñimiento, etc..), respiratorio
(bronquitis espasmódico, reacciones asmatiformes, etc..), circulatorio
(arritmias, palpitaciones, hipertensión, etc..).

Los procesos morbosos suelen
iniciarse en el soma y posteriormente repercutir en el psiquismo, aunque a
veces es el psiquismo el condicionante del
enfermar humano. En todos los casos la
característica de estos procesos es la alteración de la función orgánica sin
lesión anatómica subyacente demostrable, pero con un cortejo psicológico
relevante.

En estos enfermos la
cura termal puede reportar grandes beneficios por sus efectos somáticos, junto
a la serenidad, relajación y apacible actuación del ambiente balneario. Indicaciones de
la Balneoterapia: Dermatosis

Las enfermedades de la piel
han sido objeto de multiples aplicaciones de la balneoterapia. Y aunque la
utilización de medicaciones como
los antibióticos, antihistamínicos, antinflamatorios, etc… ha ayudado a
resolver el tratamiento de muchos de los procesos cutáneos, todavía las curas
hidrotermales correctamente aplicadas pueden ser de gran eficacia, en
enfermedades como la psoriasis, la dermatitis
atópica, liquen plano
y otras neurodermatitis. La piel, resulta fácilmente
accesible a la medicación tópica, y en el caso de las curas termales, las
compresas, abluciones, alusiones, duchas baños, ilutaciones, etc., pueden
actuar directamente sobre las dermatosis.

Las aguas medicinales pueden
producir efectos directos locales pero también suscitar respuestas a distancia,
bien sea por sus peculiares características fisicoquímicas o por la técnica
crenoterápica utilizada. Las aguas medicinales que dan
resultados más favorables en los procesos cutáneos son las siguientes:

ejemplos de hechos actos y negocios juridicos


categorias de los actos juridicos

El hipercatabolismo de la cirrosis sugiere una recomendación de 1-1,5 g de proteínas/kg/día 30, pero la administración de dosis adecuadas de nitrógeno es con frecuencia difícil, por la propia enfermedad y por la posible existencia de un cierto grado de encefalopatía crónica. Teniendo en cuenta que la tolerancia proteica depende también de su origen, siendo alta en la láctea, mediana en la vegetal y más pobre en la cárnica, se ha recomendado el abordaje de otros medios de manipulación dietética, como la suplementación con fibra o dietas con aporte proteico de origen vegetal, que aportan alto contenido en fibra y menos AAA, o bien con proteínas lácteas y/o la administración de una elevada relación calorías/nitrógeno 39. La fibra soluble es fermentada por el mismo mecanismo que la lactulosa y el alto contenido en fibra de la dieta vegetal mejora la función del colon, disminuye el tiempo de tránsito, aumenta el pH luminar y la excreción de amonio, aumentando así mismo las concentraciones plasmáticas de arginina y citrulina. La preservación de la masa muscular esquelética parece ser beneficiosa para la prevención de la encefalopatía recurrente, quizá debido al papel del músculo esquelético en la eliminación de amonio vía síntesis de glutamina. Dadas las anormalidades metabólicas descritas en la cirrosis, que producen un aumento del catabolismo y un descenso de la disponibilidad de la glucosa durante el ayuno, los alimentos ricos en carbohidratos pueden recomendarse, siempre que no coexista una intolerancia hidrocarbonada o aumento de la resistencia periférica a la acción de la insulina. Un tentempié al acostarse junto a 4-6 comidas diarias ha demostrado que proporciona un balance positivo de nitrógeno en los pacientes cirróticos 40. Si hay ascitis e hiponatremia, está indicada la restricción hídrica.

La deficiencia de zinc es común en estos pacientes, especialmente cuando se asocia con malnutrición, debido a un descenso en la capacidad de almacenamiento hepático. Debe considerarse su suplementación si los niveles plasmáticos están bajos o en los casos con disgeusia o alteración de la visión 41. Puesto que el zinc es un cofactor en la síntesis hepática de urea desde el amonio, se ha postulado que los suplementos de zinc pueden mejorar la encefalopatía, aunque hay evidencias clínicas conflictivas sobre su eficacia como terapia para la encefalopatía hepática 42. Parece que su administración mejora la actividad del ciclo de la urea en modelos experimentales de cirrosis y se ha constatado que su deficiencia puede ser un factor precipitante de encefalopatía 25, por lo que se recomienda su suplementación oral (220 mg/d). Por último, respecto de las alteraciones vitamínicas 1, los niveles de vitamina E están bajos en el 47% de los cirróticos y el 59% tiene enfermedad metabólica ósea, principalmente osteoporosis y raramente osteomalacia. Puede coexistir un déficit de vitamina A debido a un descenso en la liberación desde el hígado. Además, los niveles plasmáticos de vitamina B12 están habitualmente altos debido a un aumento en las transcobalaminas I y III pero, sin embargo, los niveles tisulares de Vitamina B12 están depleccionados, con un descenso en la transcobalamina II.

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  • El tratamiento para la dependencia del alcohol. Las personas con cirrosis causada por el abuso del alcohol tiene que dejar de beber. Si se detiene el consumo de alcohol es difícil, el médico puede recomendar un programa de tratamiento para la adicción al alcohol.
  • La pérdida de peso. Las personas con cirrosis causada por la enfermedad de hígado graso no alcohólico necesita perder peso y controlar los niveles de azúcar en la sangre.
  • Medicamentos para el control de la hepatitis. Los medicamentos pueden controlar el daño a las células del hígado causado por la hepatitis B o C.
  • Los medicamentos para controlar otras causas y síntomas de la cirrosis.medicamentos pueden retardar la progresión de ciertos tipos de cirrosis hepática. Por ejemplo, las personas con cirrosis biliar primaria que se diagnostica y se trata a tiempo nunca pueden experimentar síntomas.

Otros medicamentos pueden aliviar los síntomas como el picor, la fatiga y el dolor. Los suplementos alimenticios pueden ser prescritos para contrarrestar la desnutrición asociada a la cirrosis y prevenir la osteoporosis (huesos débiles). El tratamiento de las complicaciones de la cirrosis
Su médico trabajará para tratar las complicaciones de la cirrosis, entre ellos:

  • El exceso de líquido en el cuerpo. edema o ascitis se puede manejar con una dieta baja en sodio y medicamentos para prevenir la acumulación de líquido en el cuerpo.Acumulación de líquido más graves pueden requerir procedimientos para drenar el líquido o cirugía para aliviar la presión.
  • El aumento de la presión arterial. Medicamentos para la presión arterial pueden controlar la hipertensión portal y prevenir el sangrado severo. Si usted desarrolla varices, usted puede necesitar un procedimiento (ligadura) para detener la hemorragia y medicamentos para ayudar a prevenir el sangrado futuro. En los casos graves, un pequeño tubo (stent) se puede colocar en las venas para reducir la presión sanguínea en el hígado.
  • Infecciones. Puede recibir antibióticos u otros tratamientos para las infecciones. Su médico también es probable que recomiende la vacunación de la gripe, la neumonía y la hepatitis.
  • El aumento de riesgo de cáncer de hígado. Su médico podría recomendar pruebas de sangre periódicas y pruebas de ultrasonido para buscar signos de cáncer de hígado.
  • La encefalopatía hepática. Los medicamentos pueden ser recetados para ayudar a reducir la acumulación de toxinas en la sangre debido a la mala función hepática.

La cirugía de trasplante de hígado
en casos avanzados de cirrosis, cuando el hígado deja de funcionar, un transplante de hígado puede ser la única opción de tratamiento. Un trasplante de hígado es un procedimiento para reemplazar el hígado con un hígado sano de un donante fallecido o de una parte de un hígado de un donante vivo. La cirrosis es la razón más común para un trasplante de hígado.

Se necesita pruebas exhaustivas antes de un trasplante de hígado para garantizar que un candidato está en buena salud suficiente para tener la operación de trasplante. Además, los centros de trasplante suelen requerir un periodo de abstinencia de alcohol, a menudo, al menos, seis meses antes del trasplante para las personas con enfermedad hepática relacionada con el alcohol. Si usted tiene cirrosis, tome precauciones para limitar el daño hepático adicional:

  • No beba alcohol. Ya sea que su cirrosis fue causada por el uso crónico de alcohol u otra enfermedad, evitar el alcohol. El consumo de alcohol puede causar daño hepático adicional.
  • Consuma una dieta baja en sodio. exceso de sal puede hacer que su cuerpo retenga líquidos, el empeoramiento de la hinchazón en el abdomen y las piernas. Use hierbas para sazonar los alimentos, en lugar de sal. Elija alimentos preparados con bajo contenido de sodio.
  • Coma una dieta saludable. Las personas con cirrosis pueden experimentar la desnutrición. Lucha contra esto con una dieta saludable a base de plantas que incluye una variedad de frutas y verduras. Elija proteínas magras, como las legumbres, pollo o pescado. Evite los mariscos crudos.
  • Evite infecciones. cirrosis hace más difícil para que usted pueda combatir las infecciones. Protéjase evitando las personas que están enfermas y lavarse las manos con frecuencia. Vacúnese contra la hepatitis A y B, influenza y neumonía.
  • Usar medicamentos de venta libre con cuidado. cirrosis hace que sea más difícil para su hígado a procesar las drogas. Por esta razón, pregunte a su médico antes de tomar cualquier medicamento, incluyendo medicamentos de venta libre. Evite fármacos como la aspirina y el ibuprofeno (Advil, Motrin IB). Si tiene daños en el hígado, el médico puede recomendar acetaminofeno (Tylenol, otros) en dosis bajas para el alivio del dolor.

Varias de las medicinas alternativas, especialmente la leche de cardo (silimarina) y raíz de regaliz (glicirricina) se han utilizado para el tratamiento de enfermedades hepáticas. No hay suficiente evidencia de beneficio a partir de ensayos en pacientes para recomendar el uso de estos u otros productos a base de hierbas para el tratamiento de la cirrosis hepática.Hable con su médico si usted está interesado en probar la medicina alternativa para ayudar a hacer frente a la cirrosis.

Reduzca su riesgo de cirrosis en el cuidado de su hígado:

  • Beber alcohol con moderación, en todo caso. Si usted decide beber alcohol, hágalo con moderación. Para los adultos sanos, lo que significa hasta un trago por día para mujeres de todas las edades y hombres mayores de 65 años, y un máximo de dos bebidas al día para los hombres de 65 años o menos.
  • Lleve una dieta saludable. Elija una dieta basada en plantas que está lleno de frutas y verduras. Elija granos enteros y fuentes de proteína magra. Reducir la cantidad de alimentos grasos y fritos que consume.
  • Mantenga un peso saludable. Una cantidad excesiva de grasa en el cuerpo puede dañar su hígado. Hable con su médico acerca de un plan para bajar de peso si usted es obeso o tiene sobrepeso.
  • Reduzca su riesgo de hepatitis. Compartir agujas y tener relaciones sexuales sin protección puede aumentar el riesgo de hepatitis B y C. Pregúntele a su médico acerca de las vacunas contra la hepatitis.

Si usted está preocupado por el riesgo de la cirrosis del hígado, hable con su médico acerca de las maneras que usted puede reducir su riesgo. La cirrosis del hígado está causada por la cicatrización progresiva como resultado de la enfermedad del hígado u otras afecciones tales como la hepatitis crónica o el abuso de alcohol.

Su médico podría realizar una CPRM u otros exámenes abdominales por imágenes utilizando TAC, ultrasonido o RMN para ayudar a diagnosticar su condición. Para confirmar el diagnóstico se puede realizar una biopsia, exámenes de la función hepática o una cirugía. A pesar de que no existe una cura para la cirrosis, su médico podría tratar sus síntomas mediante la recomendación de cambios en el estilo de vida, medicamentos, desvío portosistémico intrahepático transyugular (DPIT) o cirugía de transplante.

La cirrosis de hígado es una enfermedad debida a la cicatrización progresiva del hígado causada por diversas enfermedades del hígado y otras condiciones tales como la hepatitis crónica, la enfermedad biliar, la fibrosis quística y el abuso del alcohol. La cicatrización causada por estas enfermedades disminuye la circulación sanguínea en el hígado y reduce la capacidad del hígado para producir proteínas esenciales, nutrientes y hormonas, y para procesar toxinas. La cirrosis causa cambios que incluyen la obstrucción del flujo de sangre hacia el hígado, llamada hipertensión portal, que puede resultar en un bazo agrandado, ascitis y várices y puede causar sangrado gastrointestinal (GI). El daño causado al hígado por la cirrosis es irreversible, y las etapas avanzadas puede ser fatales. Por lo general, los síntomas de la cirrosis no son detectables hasta que el daño en el hígado se encuentra en una fase avanzada. Los síntomas pueden incluir:

  • Náuseas
  • Pérdida del apetito
  • Pérdida de peso
  • Fiebre
  • Sangre en las heces
  • Ictericia
  • Picazón en la piel
  • Fatiga
  • Aparición fácil de moretones
  • Hinchazón abdominal

Si su médico sospecha que usted tiene cirrosis, se pueden realizar uno o más de los siguientes exámenes por imágenes:

  • Tomografía computada del abdomen (TC): este procedimiento combina un equipo especial de rayos X con computadoras sofisticadas para producir múltiples imágenes o fotografías digitales del hígado. Puede ayudar a determinar la gravedad de la cirrosis como así también la de otras enfermedades del hígado. Consulte la página de Seguridad para más información acerca de TC.
  • Ultrasonido abdominal: el ultrasonido es un tipo de examen por imágenes que utiliza ondas sonoras para crear imágenes del interior del abdomen y/o la pelvis, incluyendo imágenes del hígado. El ultrasonido Doppler permite evaluar el flujo sanguíneo hacia, y desde el hígado.
  • Resonancia magnética nuclear del cuerpo (RMN): este examen por imágenes utiliza un potente campo magnético, pulsos de radiofrecuencia y una computadora para producir imágenes detalladas del hígado, permitiendo la evaluación del daño causado por varias enfermedades del hígado. Consulte la página de Seguridad para obtener más información acerca de la RMN.
  • Colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM): la CPRM es un tipo especial de examen por RMN que puede evaluar anormalidades mediante la creación de imágenes detalladas de los ductos que envuelven al hígado y a la vesícula biliar, comúnmente conocidos como sistema biliar que se encuentra dentro del hígado.
  • Biopsia: Biopsia: parte del tejido del hígado puede ser muestreado y examinado en el laboratorio para analizar los daños.
  • Exámenes de la función hepática: este examen consiste en analizar la sangre para detectar unas enzimas particulares que indican la presencia de daño en el hígado.
  • Cirugía: la cirrosis puede ser diagnosticada durante la cirugía abierta, cuando el médico puede visualizar todo el hígado. Esto normalmente no es necesario para realizar el diagnóstico de cirrosis.

Si bien no existe una cura para la cirrosis, su médico puede recomendar varios tratamientos para ayudar a reducir la velocidad de la cicatrización y aliviar los síntomas. En primer lugar, su médico puede intentar tratar la enfermedad subyacente, que es la causa de la cirrosis, a través de medicamentos, la pérdida de peso o programas de tratamiento para el alcoholismo. Para tratar los síntomas de la cirrosis misma, su médico le puede recomendar:

  • Cambios en el estilo de vida: cambios en la dieta, tales como poco sodio o una dieta a base de vegetales y el abandono del consumo de alcohol.
  • Se pueden prescribir medicamentos como los antibióticos para evitar infecciones, como así también vacunas contra la hepatitis viral, la neumonía y la gripe, que lo ayudarán a evitar posibles enfermedades que podrían causar infecciones. Su médico también le puede prescribir medicamentos para ayudar a reducir las toxinas en la sangre.
  • Desvío portosistémico intrahepático transyugular (TIPS): TIPS es un procedimiento para tratar la hipertensión portal debida a la cirrosis. Un radiólogo de intervención utiliza una técnica de toma de imágenes llamada fluoroscopia para colocar un pequeño tubo (stent) para así proporcionar un canal abierto para que la sangre fluya libremente de ida y de vuelta a través del hígado.
  • Cirugía: en casos muy graves, es posible que se requiera de un transplante de hígado. En un trasplante de hígado se sustituye el hígado dañado con uno sano, proveniente de un donante.

La cirrosis es una condición muy seria que causa graves daños en el hígado. Si no sabes bien de qué se trata, acá te contamos. El hígado es un órgano vital y debes estar alerta ante esta enfermedad reduciendo los riesgos de que se desarrolle. ¡Cuida a tu hígado! Es crucial para la vida.

Por alguna razón, se habla con más frecuencia de la cirrosis en los hombres. Tal vez porque una de sus principales causas es el alcoholismo, y son los hombres quienes tienden a usar más el alcohol para tratar de buscar la salida a sus problemas. El beber de vez cuando no tiene consecuencias graves, pero si su abuso crónico le causa graves daños al cuerpo — sobre todo al hígado. ¿Y qué órgano es el encargado de desintoxicar al cuerpo? El hígado. ¿Y qué pasa cuando el hígado sufre daños graves? Desarrolla cirrosis. En la cirrosis el hígado va formando tejido fibroso hasta que las células originales se ven reemplazadas por cicatrices, ya no pueden funcionar. El hígado, por si no lo sabes, es un órgano grande que se localiza en la parte superior derecha de tu abdomen. Pero no está ahí de adorno. Es más, cumple varias funciones muy importantes que nos mantienen vivos, como las siguientes:

  • Produce sustancias como la bilis que ayudan a digerir los alimentos y a que se formen coágulos para detener los sangrados.
  • Actúa como filtro de la sangre.
  • Almacena vitaminas y minerales.
  • Controla la cantidad de proteínas, azúcares y grasas que circulan en el torrente sanguíneo.
  • Metaboliza el alcohol y las drogas.

Cuando el hígado sufre daños leves (cirrosis leve) puede cicatrizar y repararse para poder seguir cumpliendo con su papel en el organismo. Pero si se sigue dañando, se generan más cicatrices que eventualmente hacen que el hígado no pueda funcionar. El abuso del alcohol es una de las principales causas de la cirrosis. La cirrosis por causa del alcohol se desarrolla por lo general luego de diez años de beber mucho regularmente. ¿Qué es beber mucho? Simple: en el caso de los hombres, 5 o más bebidas al día. En el de las mujeres, 3 o más bebidas alcohólicas al día. Y aunque esta es la causa más común de la cirrosis, no es la única. Hay otros factores y condiciones que pueden causarle daño al hígado. Entre ellos están:

  • Hepatitis B y Hepatitis C.
  • Grasa que se acumula en el hígado como consecuencia del colesterol alto, la obesidad o la diabetes.
  • Fibrosis quística (una enfermedad hereditaria que provoca la acumulación de mucosidad en los pulmones y el tubo digestivo).
  • Enfermedades auto inmunes, específicamente hepatitis auto inmune que sucede cuando el sistema inmunológico del cuerpo ataca al hígado.
  • Por destrucción de los conductos biliares (cirrosis biliar primaria).
  • Por endurecimiento de los conductos biliares (colangitis esclerosante primaria).
  • Por malformación de los conductos biliares (atresia biliar).
  • Por parásitos.
  • Incapacidad para procesar el azúcar presente en la leche (galactosemia)
  • Acumulación de hierro en el cuerpo (hemocromatosis).
  • Acumulación de cobre (enfermedad de Wilson).
  • Exposición a venenos como el arsénico.

Para que estés alerta en cuanto a la cirrosis, presta atención a los síntomas:

  • Cansancio y debilidad extrema
  • Hemorragias nasales y aparición de moretones en la piel con facilidad
  • Dolor y acumulación de líquido en el abdomen
  • Pérdida de apetito, puede haber náusea
  • Coloración amarillenta de la piel
  • Retención de líquidos (hinchazón) en las piernas (edema)

El tratamiento para la cirrosis varía dependiendo de la causa. Si es causada por el alcohol, la solución obvia es dejar de tomar. Si se trata de cirrosis causada por hepatitis, hay medicamentos para controlar el daño. Cuando existen complicaciones como hinchazón en las piernas y el abdomen, el médico te recomendará una dieta baja en sodio. Si la hinchazón es demasiado severa, quizá se necesite drenaje o cirugía para aliviar la presión. Cuando el daño del hígado es tan severo que deja de funcionar, se recurre el trasplante de hígado. Esto quiere decir que te sacan tu hígado y lo reemplazan con el de alguna persona que haya fallecido y lo haya donado; o con partes del tejido del hígado de alguien que aún vive. Esta opción sin embargo es complicada porque es costosa y hay que encontrar donantes, lo cual no siempre es una tarea fácil. ¿Qué puedes hacer para prevenir la cirrosis? Hay varias cosas que están a tu alcance y tienen que ver con tu estilo de vida.

  • No bebas alcohol o hazlo en moderación
  • Lleva una dieta rica en vegetales y frutas
  • Mantén un peso sano
  • Evita la exposición a sustancias químicas tóxicas
  • Reduce tu riesgo de hepatitis teniendo sexo seguro y evitando compartir agujas. Pregúntale a tu doctor acerca de la vacuna contra la hepatitis B.

Habla con tu médico si tienes otras dudas al respecto. La cirrosis es una enfermedad grave, y afecta un órgano que es vital. Toma las medidas necesarias para prevenir que tu hígado se dañe. No podrás vivir sin él.

La cirrosis del hígado está causada por la cicatrización progresiva como resultado de la enfermedad del hígado u otras afecciones tales como la hepatitis crónica o el abuso de alcohol. Su médico podría realizar una CPRM u otros exámenes abdominales por imágenes utilizando TAC, ultrasonido o RMN para ayudar a diagnosticar su condición. Para confirmar el diagnóstico se puede realizar una biopsia, exámenes de la función hepática o una cirugía.

A pesar de que no existe una cura para la cirrosis, su médico podría tratar sus síntomas mediante la recomendación de cambios en el estilo de vida, medicamentos, desvío portosistémico intrahepático transyugular (DPIT) o cirugía de transplante. La cirrosis de hígado es una enfermedad debida a la cicatrización progresiva del hígado causada por diversas enfermedades del hígado y otras condiciones tales como la hepatitis crónica, la enfermedad biliar, la fibrosis quística y el abuso del alcohol. La cicatrización causada por estas enfermedades disminuye la circulación sanguínea en el hígado y reduce la capacidad del hígado para producir proteínas esenciales, nutrientes y hormonas, y para procesar toxinas. La cirrosis causa cambios que incluyen la obstrucción del flujo de sangre hacia el hígado, llamada hipertensión portal, que puede resultar en un bazo agrandado, ascitis y várices y puede causar sangrado gastrointestinal (GI). El daño causado al hígado por la cirrosis es irreversible, y las etapas avanzadas puede ser fatales.

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El 60% de los pacientes tiene anticuerpos antinucleares y anticuerpos antimúsculo liso. Más del 80% de los casos tiene un aumento de las gammaglobulinas en sangre. Algunos pacientes presentan asociadas otras enferme­dades autoinmunes tales como tiroiditis, colitis ulcerosa, diabetes, vitíligo (zonas de piel despigmentadas) o síndrome de Sjógren (síndrome que cursa con sequedad ocular y/o de boca). El diagnóstico se basa en datos clínicos y analíticos y también en la biopsia hepática en la cual, en general, hay unas alteraciones muy sugestivas de la enfermedad. Son especialmente importantes para el diagnóstico la presencia de anticuerpos antinucleares, antimúsculo liso o anti hígado riñón (LKM1). Estos últimos anticuerpos se presentan en el tipo 2 de hepatitis autoinmune que es muy poco frecuente, de predominio en niños y con la necesidad de mantener el tratamiento inmunosupresor de forma casi indefinida. También hay un aumento de las globulinas gamma. Deben excluirse otras enfermedades hepáticas, tales como hepatitis víricas, enfermedad de Wilson, hemocromatosis, deficiencia de alfa-1- antitripsina y hepatitis inducida por fármacos.

La biopsia hepática es importante tanto para el diagnósti­co como para el pronóstico de la enfermedad. Los hallazgos histológicos pueden mostrar desde la presencia de signos histológicos propios de la hepatitis autoinmune, a cambios que indican progresión de la enfermedad como la presencia de fibrosis y finalmente una cirrosis hepática. La mayoría de pacientes responden bien al tratamiento inmunosupresor. Cuando esto ocurre la supervivencia de la enfermedad es muy buena, y depende de la gravedad de la misma en el momento del diagnóstico. Los pacientes que ya tienen cirrosis cuando se diagnostica la enfermedad, tienen un peor pronóstico. La supervivencia a los 10 años de los pacientes sin tratamiento es de aproximadamente de un 10%.

El objetivo del tratamiento de la hepatitis autoinmune es la curación o el control de la enfermedad. Entre las dos y tres cuartas partes de los pacientes normalizan las pruebas de función hepática. Estudios realizados a largo plazo demuestran que la mayoría presentan la enfermedad controlada, más que curada, ya que muchos de ellos recaen dentro de los seis meses después de abandonar la medicación. Además, la inmensa mayoría de los pacientes necesitan mantener la medicación, aunque sea a dosis bajas, durante mucho tiempo para poder controlar la enfermedad. El tratamiento de la hepatitis autoinmune consiste en la administración de fármacos inmunosupresores ya sea con prednisona sola o en combinación con azatioprina. El tratamiento médico ha mostrado ser eficaz sobre los síntomas de la enfermedad, las pruebas de función hepática y aumenta la supervivencia en la mayoría de los pacientes. Normalmente se inicia el tratamiento con 60mg/día de prednisona o bien a dosis de 30mg/día de prednisona al día junto con 50-100 mg/día de azatioprina. Este tratamiento debe prolongarse durante varias semanas hasta obtener la remisión de la enfermedad, momento en que las dosis de prednisona se reducen progresivamente hasta las mínimas necesarias para mantener controlada la actividad del proceso. La suspen­sión del tratamiento comporta el riesgo de recaídas, que pueden ser difíciles de controlar. El inconveniente de la utilización de la prednisona a dosis altas durante tiempo, es la aparición de graves efectos secundarios, tales como, hipertensión arterial, diabetes, pérdida de masa ósea y cataratas. Las dosis bajas de prednisona suelen emplearse en combinación con azatioprina. No todos los pacientes con hepatitis autoinmune responden al tratamiento con prednisona. En estos casos se pueden probar otros fármacos como budesonida, ciclosporina, tacrolimus o micofelonato.

Aproximadamente entre el 15-20% de los pacientes presentan un curso progresivo a pesar de recibir el tratamiento apropiado. Esto es más común en pacientes que presentan una cirrosis hepática en el momento del diagnóstico. Tales pacientes es poco probable que respondan a otros tratamientos médicos, y en estos, se debe de considerar la posibilidad de someterse a un trasplante hepático. Se habla de síndrome de solapamiento o “overlap” cuando coexisten manifestaciones analíticas y/o histoló­gicas de dos enfermedades “autoinmunes”: hepatitis autoinmune, cirrosis biliar primaria y colangitis esclero­sante primaria.

La frecuencia de estos síndromes de solapamiento es poco clara, si bien se considera que hasta un 10% de los pacientes adultos con hepatopatía autoinmune pueden presentar un solapamiento cirrosis biliar primaria-hepatitis autoinmune. El solapamiento colangitis esclerosante primaria-hepatitis autoinmune aparece generalmente en niños, adolescentes o adultos jóvenes con una prevalen­cia del 6-8%. Debido al escaso número y heterogeneidad de los pacientes, no se han podido establecer unas pautas terapéuticas específicas basadas en ensayos clínicos. Por lo tanto, el tratamiento del síndrome de solapamiento está orientado a mejorar el cuadro colestá­sico o hepático mediante la combinación de ácido ursodesoxicólico y de varios inmunomoduladores, básicamente corticosteroides y/o azatioprina. En el solapamiento cirrosis biliar primaria-hepatitis autoinmune se recomienda iniciar tratamiento con 15 mg/kg/d de ácido ursodesoxicólico y, dependiendo de la respuesta terapéutica, añadir o no 10-15 mg/d de prednisona. En el síndrome de solapamiento colangitis esclerosante­hepatitis autoinmune, que generalmente afecta a las pequeñas vías biliares intrahepáticas, se aconseja el tratamiento combinado de ácido ursodesoxicólico y una pauta de inmunosupresión. Cuando la enfermedad progresa el procedimiento terapéutico adecuado es el trasplante hepático.

Este económico ingrediente combate con efectividad la Diabetes, El Cáncer, Hígado Graso y Problemas Digestivos

El ser humano todos los días reinventa y se reinventa a sí mismo para lograr lo que quiere. Para nadie es un secreto que desde inmemorables tiempos hemos buscado la forma de mantenernos saludables y aptos para vivir un día a día de la mejor manera posible y así asegurarnos placer.Desde principios de los tiempos hemos hallado las formas de mantenernos con un cuerpo y organismo sanos y hermosos. Ya sea mediante métodos distintos, como lo son la dieta y los ejercicios. Que nos ayudan a preservar la salud de nuestro cuerpo.

Uno de esos métodos es la dieta. Fundamental para mantenernos a la raya con nuestro peso y figura. Una dieta balanceada llena de vitaminas, minerales, proteínas, carbohidratos e hidratación es la clave para mantener un cuerpo esbelto y saludable. Gracias a la naturaleza tenemos diversas formas de mezclar sabores y texturas para una diera más rica. Con este ingrediente podrás evitar el cáncer y otras enfermedades mortales
La cúrcuma se ha utilizado por siglos como parte de la medicina natural, y es asombrosa. Entre los diversos usos que se le han dado a la cúrcuma se encuentran: enfermedades respiratorias, artritis, enfermedades del hígado, dolores articulares y musculares, problemas en la piel y gastrointestinales. También ayuda a reforzar el sistema inmunológico y la salud de todo el cuerpo.

Posee componentes antiinflamatorios y combate los microbios de alto alcance. Por lo cual, su uso es frecuente en enfermedades crónicas y autoinmunes. Estabiliza los niveles de azúcar en la sangre, ayuda en las depresiones, combate las alergias, previene el Alzheimer y la demencia. Todo esto mientras limpia el hígado, ya que contrarresta los radicales libres.

En el artículo de hoy te seguiremos hablando de lo maravillosa que puede ser la cúrcuma para tu cuerpo, además de todos los beneficios que puedes sacar de ella. Así que presta mucha atención. Bondades de la cúrcuma en el cuerpo y organismo
* Previene el cáncer: Este maravilloso condimento tiene propiedades que ayudan a eliminar la acumulación de células en el cuerpo que pueden causar cáncer.

* Es buena para la artritis: Por sus mismas capacidades antinflamatorias la cúrcuma es ideal para pacientes y personas que sufren de artritis. * Alivia el malestar estomacal: Dese hace milenios nuestros ancestros han utilizados las propiedades calmantes de la cúrcuma para apaciguar los dolores y nauseas estomacales.

* Refuerza el corazón: Todos sabemos que gracias al corazón es que podemos mantenernos vivos. Si agregamos la cúrcuma en nuestra dieta, estaremos contribuyendo a poseer un corazón más saludable y longevo. * Quema la grasa: Otra de las bondades de la cúrcuma es que tiene dentro de sus componentes excelentes propiedades que agilizan la pérdida de peso naturalmente.

* Previene el Alzheimer: Con este ingrediente le estamos aportando a nuestro cerebro y neuronas muchas fuerzas, cosa que nos ayudaría a evitar contraer el Alzheimer. * Ayuda con la depresión: Aunque parezca increíble la cúrcuma está compuesta por muchos agentes antidepresivos.

* Erradica el colesterol malo: La cúrcuma es ideal para evitar enfermedades del corazón porque ayuda a expulsar del cuerpo todo el colesterol dañino. * Es buena para la piel: Aporta mucho brillo y sanidad a nuestra exterioridad, por sus proteínas y minerales.

Además de esto, la cúrcuma es excelente para combatir la diabetes, y muy buen cicatrizante. ¿No es una maravilla? No olvides compartir esta información con tus amigos y familiares.
         El higado tiene muchas funciones metabolicas vitales. Incluyen la sintesis de proteinas y azucares, la eliminacion de deshechos de el torrente sanguineo, fabrica enzimas (incluyendo las que hacen que se coagule la sangre) y la destoxificacion de muchas drogas y venenos.


         Los signos de enfermedad de el higado son muy variables. Las dos que son las mas comunes son la ictericia y la ascites.          La ictericia es una condicion donde la bilis se acumula en la circulacion, volviendo la piel y lo blanco de los ojos color amarillo, y la orina del color de te.

         Ascites es la acumulacion de fluido en el abdomen. Es causada por presion venosa en aumento en las venas portal que van al higado. Un gato con ascites tiene un abdomen inflamado o hinchado.
         Sangrado espontaneo puede ser un signo de enfermedad de el higado avanzada. Lugares comunes de sangrado son el estomago, el intestino, el tracto urinario. Ocurren pequeñas areas de hemorragia, de el tamaño de la cabeza de un alfiler en la boca, especialmente en las encias.

         Un gato con funciones de el higado obstruidas aparece debil y letargico y tiene falta de apetito y peso. Tambien puede sufrir de vomito y diarrea, bebe excesivamente y tiene dolor en el abdomen. Signos de que el sistema nervioso central esta involucrado en la forma de convulsiones y coma son manifestaciones tardias.          Un numero de enfermedades, drogas y toxinas pueden afectar adversamente el higado causando la muerte de celulas de el higado. El involucramiento de el higado frecuentemente es solo un aspecto de una enfermedad generalizada.

         Las enfermedades infecciosas que involucran al higado son la peritonitis infecciosa felina y la toxoplasmosis. La leucemia felina y el cancer que empieza en el higado o de ahi se diseminan a otros lugares son causas de insuficiencia en el higado.          Un bloqueo de uno o mas de los ductos biliares por piedras o parasitos no es muy comun pero se debe tomar en consideracion cuando el gato tiene ictericia sin explicacion.

         Los quimicos que se sabe que inducen a la toxicidad de el higado son el tetracloruro de carbono, los insecticidas y cantidades toxicas de cobre, plomo, fosforo, selenio y hierro.          Las drogas que afectan adversamente el higado incluyen gases anesteticos inhalados, antibioticos, diureticos, preparaciones de sulfato, anticonvulsionantes, arsenicos y algunas preparaciones de esteroides. La mayoria de ellos causan problemas olo si la dosis recomendada es excedida, o cuando se administra por largos periodos.

         El tratamiento de la insuficiencia de el higado depende de el diagnostico. Estudios especiales de laboratorio (algunas veces biopsia de el higado) son necesarios para determinar la causa exacta. Esto requiere hospitalizacion y revision completa. El pronostico para la recuperacion esta relacionado con la cantidad de daño y de si la causa puede ser eliminada. Dr. Ignacio Jáuregui Presa

Médico especialista en Alergología. Servicio de Alergia del Hospital de Basurto, Bilbao ¿Qué son los antihistamínicos?

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Este grupo tratado con Colchicina se ha comparado retrospectivamente con otro grupo de cirróticos atendidos antes de 1975 y tratados por métodos convencionales sin Colchicina: en este grupo no se observaron curaciones y todos tuvieron una sobrevida de 5-10 años. De los pacientes curados 2 han tomado Colchicina desde 1975 y los otros 2 desde 1980 (2 Escala Child- Turcotte A y 2 B); los pacientes que han muerto, 11 Escala C y 5 en Escala B. During the period from 1975 to 1989, patients with cirrhosis of the Iiver have been treated with Colchicine.

Initially 124 patients, were under this trial, but finally only 91 were completely evaluated: 67 from the Hospital “La Samaritana” in Bogotá, and 24 from private practice. It is important to mention that cirrhosis is not very common in Colombia as happen in other countries. AII received Colchicine 1 mgr daily permanente ]y as main treatment: during 5 years 50%, 3 years 30%, 1-2 years 15% and 10-14 years 5

. The patients 57 M (age X 45.2 yrs.) and 34 F (age X 42.3 yrs.). Diagnosis: 87 with alcoholic cirrhosis, 3 chronic hepatitis and 4 Primary Biliary Cirrhosis. For clasification purposes the Child-Turcotte Scale was used: group A, 22; B, 53; and C, 16.

The results shows: 4 cases were cured (4.39%), 2 of them were taken Colchicine since 1975 and the other 2 since 1980; 71 (78.02%) are stabilized and 16 (7.58%) died. The patients that cured, 2 are in Group A and 2 in Group B of the Scale of Child- Turcotte; the patients that died are 11 in Scale C and 5 in Sca]e B. The mayority of patients stabilized are in Scale A (20) and B (49); in C (2). This is an open study, and was compared with a similar group observed without Colchicine and treated befare 1975: in this group not any patient was cured and all died in the course of 5-10 years.

The patients with biliary cirrhosis had some ameIlioration and obtai a better quality of Iife, but aIl the 4 cases died, 3-4 years later.

En mayo de 1975 asistiendo en San Antonio, Texas, al Congreso de la Asociación Americana de Gastroenterología, un distinguido amigo mexicano me informó que ya estaban ellos iniciando en firme un estudio con Colchicina en el tratamiento de la cirrosis hepática y de acuerdo con los primeros casos comprobados, se veía la efectividad dc esta terapéutica.( 1) A mi regreso, en julio de 1975, inicié con los primeros pacientes un plan similar al que estaban adelantando en México, con la diferencia de que ellos daban la Colchicina 5 días en cada semana; para una mejor disciplina para los pacientes escogí darla en forma permanente. Sobre el particular di un informe en una revista nacional(2), después de que ya habían aparecido en la literatura mundial informes sobre esta nueva terapéutica (3, 4, 5, 6).

2.A. La droga Colchicina, llamada así por crecer en la Provincia de Colchis, en el Asia Menor, tiene mucha antigüedad ya que se usa en forma clásica desde 1763 para los enfermos con gota, de acuerdo con los estudios de Stork. Fue introducida por Benjamín Franklin, quien era gotoso, a los Estados Unidos, y su alcaloide -la Colchicina- fue aislado en 1820 por Pelletier y Caventou.

Además de la gota se ha utilizado en la poliserositis o fiebre del Mediterráneo y su estudio como droga antimitótica se debe a Litz y Amoroso.(7) De acuerdo con los estudios ya publicados con el uso de la Colchicina, en la cirrosis se han descubierto nuevas indicaciones y éstas son la base para el tratamiento de dicha enfermedad. Se sabe que controla la fibrogénesis al controlar el colágeno por estímulo de una enzima que es la colagenasa(8).

Los estudios tanto en cirrosis hepática como en cirrosis biliar primaria han demostrado su efectividad y abren realmente una VERDADERA ESPERANZA TERAPEUTICA PARA LA CIRROSIS (8, 9, 10, 11, 12). La acción sobre el COLA GENO en cirrosis hepática, que es la clave para establecer el cuadro de una cirrosis, se basa en el aumento exagerado del colágeno, que viene a ser la estructura que “comprime” y determina el estado de fibrosis.

Es interesante recordar que uno de los componentes del colágeno es un aminoácido, la prolina, que se caracteriza por tener muy poca tiroxina y ausencia total del triptófano. Este colágeno se puede inhibir por análogos de la prolina, por la Colchicina, la penicilamina y el beta-aminopropionitrilo (Ver Cuadros 1, 2, 3, 4).

La cirrosis biliar es una forma poco frecuente de cáncer de hígado, ocasionada por enfermedad o defectos de los conductos biliares. Por lo general, los síntomas incluyen colestasis (acumulación de bilis en el hígado). Existen dos tipos de cirrosis biliar:

  • Cirrosis biliar primaria - inflamación y destrucción de los conductos biliares del hígado.
  • Cirrosis biliar secundaria - resultado de una prolongada obstrucción de los conductos biliares o bien, de su estrechamiento o cierre.

Junto con los cálculos en la vesícula, el cáncer es la causa más común de obstrucción de los conductos biliares. La mayoría de cánceres hepáticos se convierte en la parte de los conductos que están fuera del hígado y se refieren a veces como tumores extrahepatic. La mayoría de los cánceres hepáticos son los adenocarcinomas que desarrollan de las células glandulares del conducto biliar. A continuación, se enumeran los síntomas más comunes del cáncer de conducto biliar. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Ictericia - color amarillo de la piel y de los ojos.
  • Dolor abdominal.
  • Poco apetito.
  • Pérdida de peso.
  • Comezón.
  • Materia fecal pálida.
  • Orina oscura.
  • Fiebre.

Los síntomas del cáncer de conducto biliar pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Consulte siempre a su médico para el diagnóstico.

Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos para diagnosticar el cáncer de conducto biliar pueden incluir los siguientes:

  • Ecografía (También llamada sonografía.) - técnica de diagnóstico de imágenes que usa ondas sonoras de alta frecuencia para crear una imagen de los órganos internos. Las ecografías se usan para visualizar los órganos internos del abdomen como hígado, bazo y riñones, y para evaluar el flujo sanguíneo a través de varios vasos.
  • Tomografía computarizada (También llamada escáner CT o CAT.) - este procedimiento de diagnóstico por imagen utiliza una combinación de tecnologías de rayos X y computadoras para obtener imágenes transversales (a menudo llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluidos los huesos, los músculos, el tejido graso y los órganos. La tomografía computarizada muestra más detalles que los rayos X regulares.
  • Imágenes por resonancia magnética (su sigla en inglés es MRI) - procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y estructuras internas del cuerpo.
  • Colangiografía - examen de rayos X de los conductos biliares mediante una tintura de contraste intravenosa (su sigla en inglés es IV).
  • Biopsia del hígado - procedimiento en el que se toman muestras de tejido del hígado (con aguja o durante una operación) para examinarlas con un microscopio.
  • Colangiopancreatografía endoscópica retrógrada (ERCP) - procedimiento que le permite al médico diagnosticar y tratar problemas del hígado, la vesícula biliar, los conductos biliares y el páncreas. El procedimiento combina los rayos X y el uso de un endoscopio ―un tubo largo y flexible que lleva una luz. La extensión se guía a través de la boca y la garganta del paciente, luego a través del esófago, el estómago y el duodeno. El médico puede examinar el interior de estos órganos y detectar cualquier anomalía. Luego se pasa un tubo a través del endoscopio y se inyecta una solución de contraste que permite ver los órganos internos en una placa de rayos X.

El tratamiento específico para el cáncer de conducto biliar será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
  • Qué tan avanzada está la enfermedad.
  • La causa de la enfermedad.
  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
  • Su opinión o preferencia.

El tratamiento puede incluir:

  • Cirugía
    La cirugía puede ser necesaria para extirpar el tejido canceroso así como el tejido contiguo no canceroso. La cirugía también puede ser utilizada para liberar un bloqueo en el conducto biliar. La cirugía también puede ser usada para paliar o aliviar los síntomas.
  • Colocación de stent
    Si el conducto biliar se bloquea a causa de cáncer, un tubo delgado, llamado stent, puede ser colocado en el conducto biliar. Ayuda a drenar la bilis que se acumula en la zona. Esto se hace para eludir el bloqueo que causa síntomas como el dolor o los ojos y la piel de color amarillo, llamada ictericia. Un stent puede ser colocado temporalmente hasta que se realiza la cirugía para remover el tumor o un stent puede ser colocado.
  • Radiación externa (radioterapia externa)
    La radiación externa es un tratamiento que envía con precisión altos niveles de radiación directamente a las células cancerosas. La máquina es controlada por el terapeuta de radiación. Como la radiación se utiliza para matar las células cancerosas y para reducir tumores, se pueden utilizar escudos especiales para proteger el tejido que rodea el área de tratamiento. Los tratamientos de radiación son indoloros y generalmente duran unos minutos. La radioterapia puede administrarse luego de la cirugía, para eliminar pequeñas áreas de cáncer que podrían no haberse visto durante la cirugía, o bien puede aplicarse en reemplazo de un procedimiento quirúrgico. La radiación también se puede utilizar para atenuar (paliar) síntomas como dolor, sangrado u obstrucción.
  • Quimioterapia
    La quimioterapia es el uso de medicamentos antineoplásicos para tratar las células cancerosas. En la mayoría de los casos, la quimioterapia funciona interfiriendo en la capacidad de las células cancerosas de crecer o reproducirse. Diferentes grupos de medicamentos funcionan de diversas maneras para combatir las células cancerosas. El oncólogo recomendará un plan de tratamiento para cada paciente.

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Cirrosis biliar es una irritación e hinchazón (inflamación) de las vías biliares del hígado, lo cual bloquea el flujo de la bilis. Esta obstrucción causa daños a las células hepáticas y lleva a que se presente una cicatrización llamada cirrosis. Más de la mitad de los pacientes no tiene ningún síntoma al momento del diagnóstico. Los síntomas generalmente aparecen de manera gradual y pueden abarcar:

  • Dolor abdominal
  • Hepatomegalia
  • Fatiga
  • Depósitos de grasa debajo de la piel
  • Deposiciones grasosas
  • Prurito
  • Ictericia
  • Manchas amarillas y suaves en el párpado

Se desconoce la causa de la inflamación de las vías biliares en el hígado. Esta enfermedad afecta con mayor frecuencia a mujeres de mediana edad.

Se cree que la obstrucción biliar prolongada conduce a la cirrosis hepática. La enfermedad puede estar asociada con trastornos autoinmunitarios, como:

  • Celiaquía
  • Hipotiroidismo
  • Fenómeno de Raynaud
  • Síndrome de las mucosas secas (resequedad en ojos o boca)

Exámenes para la disfunción hepática:

  • Albúmina en suero
  • Pruebas de la función hepática (la fosfatasa alcalina en suero es la más importante)
  • Tiempo de protrombina (TP)
  • Lipoproteínas y colesterol en suero
Exámenes para la enfermedad:
  • Nivel de inmunoglobulina M en la sangre elevado
  • Biopsia del hígado
  • Anticuerpos mitocondriales (los resultados son positivos en aproximadamente el 95% de los casos)

La terapia está encaminada a aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. La colestiramina (o colestipol) puede reducir el prurito. El ácido ursodeoxicólico también puede mejorar la eliminación de bilis del torrente sanguíneo y mejora la supervivencia de los pacientes con cirrosis biliar primaria después de haberlo tomado durante 4 años.

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El diagnóstico de peritonitis primaria es por exclusión de una fuente intraabdominal primaria de infección. Se realiza siempre con la punción del líquido ascítico, donde tiene un alto valor predictivo para el diagnóstico cuando se obtienen los siguientes datos:1) hallazgo de mas de 500 leucocitos polimorfonucleares por/ml, 2) disminución del ph 32 mg/dl. Debe de practicarse cultivo del líquido ascítico además del análisis bioquímico.

La combinación de neutrofilia con un gradiente elevado entre el pH de la sangre arterial y el líquido ascítico >0.10 o bien la disminución del pH en líquido ascítico tiene una precisión diagnóstica del 91-97 %. Cifras de leucocitos por encima de 10.000/mm3 nos deben hacer pensar en la posibilidad de que la peritonitis sea secundaria. La realización rutinaria de paracentesis diagnóstica en pacientes con ascitis consigue un diagnóstico precoz dela PBE. La PBE del cirrótico debe sospecharse siempre que un paciente cirrótico con ascitis desarrolle fiebre y/o dolor abdominal.

Los pacientes con peritonitis primaria, habitualmente responden dentro de las 48 horas al tratamiento antimicrobiano adecuado, observándose un descenso progresivo del numero de leucocitos del líquido ascítico. El diagnóstico de peritonitis tuberculosa se hace por baciloscopia del líquido peritoneal o por biopsia del peritoneo y el cuadro clínico es de inicio gradual, con fiebre, pérdida de peso, malestar general, sudoración nocturna y distensión abdominal. En este caso se objetivan en la laparotomía o laparoscopia, nodulos diseminados en la superficie peritoneal y epiplon.

Habitualmente la mortalidad oscila entre un 20-40% por la peritonitis primaria en sí, aunque aumenta de manera global por la situación de la propia enfermedad causal de la peritonitis. Los pacientes con PBE del cirrótico han mejorado su pronóstico en los últimos años por 2 causas: 1) Es mejor conocida y se hace por tanto un diagnóstico mas precoz, 2) Las pautas antibioticas son mas eficaces. Los pacientes con peor pronóstico tienen insuficiencia renal, hipoalbuminemia severa, encefalopatía y hemorragia digestiva acompañando al cuadro peritonítico. Debe ir dirigido al agente aislado en el líquido ascítico y/o en sangre. Mientras llegan los resultados de los cultivos, el tratamiento empírico debe cubrir a los bacilos aerobios gramnegativos y a los cocos grampositivos, siendo las cefalosporinas de 3ª generación las mas utilizadas (Cefotaxima 1-2gr/iv/6 o Ceftriaxona 1-2gr/iv/12h).

Cuando se sospecha infección por Staphylococccus aureus debe tratarse con cloxacilina o una cefalosporina de primera generación (cefazolina). Cuando la coloración del gram sea sugestiva de Bacteroides o es evidente la infección polimicrobiana, deben agregarse antimicrobianos con actividad contra B.fragilis y otros microorganismos anaerobios (metronidazol, clindamicina). Una alternativa puede ser la ofloxacino oral (400 mg/12h) o IV (200mg/12h). 4

Debe ocurrir mejoría clínica junto con una declinación significativa en el recuento de leucocitos del líquido ascítico tras 24-48 horas de tratamiento antimicrobiano. La ausencia de respuesta clínica esperada o la persistencia de un recuento elevado de leucocitos en líquido ascítico deben conducir a la consideración de otros diagnósticos. El tratamiento antimicrobiano debe continuarse durante 10-14 dias según evolución clínica. Otro problema que se plantea aquí y debemos afrontar es el porcentaje de recidivas en pacientes con PBE por cirrosis con ascitis. La probabilidad de recidiva es variable, pero en los peores casos puede ser del 23% a los 6 meses, del 39% al año y del 54% a los 2 años. En estos casos se aconseja el empleo profiláctico de norfloxacino (400 mg/d) oral, disminuyendo de forma notoria hasta un 20-30% las recidivas de la PBE, en los casos tratados.

Dr. Jorge Quiroga
Unidad de Hepatología. Departamento de Medicina Interna. Clínica Universitaria de Navarra

La cirrosis es el resultado final de muchas enfermedades hepáticas crónicas. Disminuye el tejido hepático funcionante y aparece fibrosis. El hígado pierde su función y estructura normales y se producen insuficiencia hepática e hipertensión portal. Es la novena causa de muerte en países occidentales.

En nuestro medio, más del 80% de los casos se deben al alcohol (40%) y a la hepatitis crónica por virus C (40%). El resto se debe a hepatitis crónica por virus B, hepatitis crónica autoinmune, cirrosis biliar primaria, colangitis esclerosante, enfermedades metabólicas congénitas familiares como la hemocromatosis (sobrecarga de hierro), la enfermedad de Wilson (sobrecarga de cobre), el déficit de alfa-1-antitripsina y la porfiria cutánea tarda. La esteatohepatitis no alcohólica (asociada a diabetes y obesidad) es una causa cada vez más frecuente. Muy raramente se debe a toxicidad farmacológica y a otras enfermedades muy infrecuentes. Estas enfermedades son progresivas. En muchas el diagnóstico y tratamiento precoces evitan la progresión a cirrosis o detienen su evolución. Por eso es importantísimo saber si una persona tiene una enfermedad hepática crónica con potencial evolución a cirrosis.

Se deben a dos hechos principales: la insuficiencia hepática y la hipertensión portal. La insuficiencia hepática produce, entre otros, fallos en la fabricación de proteínas, en la depuración de sustancias y en el control de la nutrición. Por ello, la cirrosis repercute gravemente sobre todo el organismo. La hipertensión portal se debe a que el hígado cirrótico opone mayor resistencia al paso de la sangre. Como resultado, mucha de la sangre portal que debería pasar por el hígado no lo hace y circula por trayectos venosos anormales con dos consecuencias. Primera, la aparición de varices esofágicas y gástricas que pueden romperse y producir hemorragias muy graves. Segunda, la falta de depuración en el hígado de la sangre procedente del territorio abdominal por lo cual muchas sustancias llegan al resto del organismo en cantidades muy superiores a las normales con múltiples consecuencias nocivas.

En las personas con cirrosis existen dos etapas: una inicial (cirrosis compensada) y otra avanzada (cirrosis descompensada).
En la fase inicial el paciente puede estar asintomático y hacer vida normal. De hecho, hay personas que tienen cirrosis y lo desconocen. Algunos pacientes pasan de esta situación a tener una complicación aguda muy grave que puede comprometer su vida. En otros casos la enfermedad progresa hasta llegar a la fase avanzada en la cual aparece el cuadro florido de la cirrosis, la calidad de vida disminuye y el riesgo de muerte crece. Más del 50% de estos enfermos fallecen en un lapso de 5 años si no reciben un trasplante hepático o se instaura un tratamiento frene la evolución (por ejemplo abandono del alcohol o tratamiento antiviral, según la causa). El diagnóstico se hace por combinación de hallazgos clínicos, analíticos y de imagen y/o por la realización de una biopsia hepática. Una persona puede enterarse de padecer cirrosis por:

  • Hallazgo imprevisto: por alteración de los análisis del hígado o hallazgos anormales en ecografía o escáner en consultas por otro motivo.
  • Por estudio familiar tras identificar una enfermedad hepática hereditaria. Por ejemplo, una hemocromatosis.
  • En el seguimiento de hepatopatías progresivas conocidas. Por ejemplo, hepatitis crónica C.
  • Por síntomas iniciales inespecíficos. Por ejemplo, cansancio o hinchazón de tobillos.
  • Por complicaciones graves. Por ejemplo, una hemorragia digestiva por rotura de varices o encefalopatía hepática.

Las manifestaciones clínicas más importantes de la cirrosis avanzada son las siguientes:

  • Deterioro del estado general: cansancio, falta de apetito y desnutrición con pérdida de masa y fuerza muscular.
  • Color amarillento de la piel (ictericia), aparición de dilataciones vasculares en la piel sobre todo de la cara, tronco y extremidades superiores y facilidad para tener hematomas con golpes mínimos y hemorragias gingivales. A veces se observan venas muy marcadas en la pared del abdomen.
  • Distensión del abdomen por acúmulo de líquido (ascitis) e hinchazón de tobillos y piernas por edemas. El síndrome hepato-renal y la peritonitis bacteriana espontánea pueden aparecer sólo si hay ascitis y el pronóstico es muy grave.
  • Hemorragias digestivas por rotura de varices esofágicas o gástricas, que son muy graves.
  • Alteraciones de la función cerebral con cambios sutiles (mayor torpeza, lentitud de pensamiento) o manifiestas como desorientación alteración de la conducta, somnolencia o incluso coma (encefalopatía hepática).

La cirrosis predispone al cáncer de hígado y más del 90% de los hepatocarcinomas aparecen en hígados cirróticos. Por eso los pacientes con cirrosis deben ser vigilados ya que el diagnóstico precoz de estos tumores permite tratamientos curativos.

Los consejos generales con respecto a las enfermedades hepáticas crónicas son los siguientes:

  • Una persona con enfermedad hepática no debe consumir alcohol. Una persona sana no debe consumir alcohol en cantidades excesivas (60 gramos/día para varones y 30 gramos/día para mujeres sería la cantidad máxima). De modo orientativo, un litro de cerveza tiene unos 40 gramos de alcohol, un litro de vino unos 115 y un litro de whisky o bebida similar unos 320.
  • Seguir las indicaciones con respecto a la vacuna contra el virus B que indique el médico (ya se vacunan todos los niños y en adultos depende del riesgo).
  • Evitar automedicación, especialmente si se tiene una enfermedad hepática.
  • Incluir análisis básicos de hígado (transaminasas, fosfatasa alcalina y gamma-GT) cuando se hagan análisis por otro motivo.
  • Comunicar al médico habitual la existencia de familiares con hepatopatías
  • Si una persona tiene cualquier enfermedad hepática o alteraciones de los análisis del hígado, seguir el programa de revisiones que sus médicos aconsejen.

Si una persona tienen una cirrosis debe ser seguida un mínimo de 2 ó 3 veces al año por sus médicos para prevenir complicaciones, darle el tratamiento adecuado y, en su caso, valorar la posibilidad de realizar un trasplante hepático. Las medidas de prevención y tratamiento de las complicaciones de la cirrosis son complejas y deben ser siempre indicadas por sus médicos. La Cirrosis es la forma como se nombra a la fase más avanzada de daño al hígado, que se caracteriza por una disminución de la elasticidad del mismo, secundario a uno o más factores lesivos como pueden ser infecciones virales (virus hepatitis B, virus hepatitis C), enfermedades autoinmunes, tóxicos como el alcohol, acumulación de grasa o problemas metabólicos, entre otros.

¿Qué síntomas puede presentar? La Cirrosis hepática puede ser asintomática al inicio, si el hígado se encuentra en una fase compensada. Sin embargo, el hígado se puede descompensar ya sea por la evolución natural o por alguna infección o daño intercurrente. Los síntomas de descompensación hepática pueden ser:

• Aumento del perímetro abdominal por acumulación de líquido, así como hinchazón de piernas.
• Problemas para respirar en caso de que se acumule líquido en el tórax.
• Aumento del tamaño de los vasos sanguíneos ubicados en el esófago que en caso de ruptura pueden ocasionar un sangrado profuso.
• Debilidad general.
• Cambio del ritmo natural del sueño con insomnio nocturno y somnolencia diurna.
• Coloración amarillenta de la parte blanca de los ojos o de la piel.
• Presencia de moretones o sangrado espontáneo de encías o nariz.
• Desorientación, confusión o incluso coma en fases más avanzadas. A través de análisis sanguíneos donde se objetiven alteraciones que sugieran a su médico una afectación hepática. Se deberán solicitar las pruebas pertinentes para realizar el diagnóstico de la(s) causa(s) que conlleven a la afectación del hígado.

A través de las pruebas de imagen como la Ecografía abdominal (US), Resonancia magnética (RM) o Tomografía axial computarizada (TAC) se pueden objetivar alteraciones de la superficie o del tamaño del hígado, aumento del tamaño del bazo, aumento de la presión de los vasos sanguíneos venosos o líquido dentro del abdomen (ascitis). La Elastografía de transición hepática (FibroScan CAP ®)) es una técnica no invasiva que permite valorar la elasticidad hepática y la cantidad de grasa acumulada en el hígado. Nos proporciona importante información del grado de fibrosis a nivel del hígado.

La Biopsia hepática puede ser necesaria en algunos casos. Consiste en la toma de una muestra con una aguja de una pequeña porción del hígado. Esa muestra es revisada al microscopio y nos da información de la causa y el grado de daño. El pronóstico depende de varios factores, como serían la causa(s) de la cirrosis hepática, del tiempo de evolución y de si se presentan complicaciones inherentes a la misma o por otras enfermedades coexistentes, siendo la más determinante el hecho de presentar descompensaciones.

Al presentar una cirrosis hepática aumenta el riesgo para el desarrollo de un tumor hepático (hepatocarcinoma), por lo cual su médico le realizará estudios y controles (Ecografía, RM, TAC) para el diagnóstico temprano del mismo. No existe ningún tratamiento que consiga curar propiamente la cirrosis, por lo que el tratamiento irá dirigido principalmente contra la causa inicial de la afectación del hígado para evitar la progresión o incluso en algunos casos para producir una regresión del daño. Otra parte del tratamiento se dirige para evitar o tratar las complicaciones cuando la enfermedad está ya evolucionada como serían la infección del líquido abdominal, encefalopatía hepática (confusión, desorientación o coma) o ruptura de varices esofágicas (hemorragia digestiva).
El tratamiento de rescate para pacientes con daño hepático avanzado (insuficiencia hepática) y cumplan los criterios es el trasplante hepático.

Descriptores DeCS: CIRROSIS HEPÁTICA/diagnóstico; VIRUS DE LA HEPATITIS SIMILAR AC. En la historia natural de la infección por el virus de la hepatits C (VHC) se reconoce el desarrollo de la cirrosis hepática (CH) y la aparición del carcinoma hepatocelular (CHC) como eventos tardíos. 1 Aún en estas fases la enfermedad tiene muy poca expresividad clínica hasta que aparecen los síntomas y signos característicos de la hipertensión portal y la encefalopatía hepática. 2 La cirrosis se desarrolla en cerca del 20 % de los pacientes de 10 a 20 a, después de haber adquirido la infección. 3 Por su parte, la aparición del carcinoma ocurre en el 1 a 4 % de los casos. 4

El tratamiento con interferón alfa en estos pacientes ha resultado ser un tema controversial. Muchos autores consideran a la cirrosis como un estadío final de la enfermedad, por lo que se oponen a una intervención terapéutica ante las pocas posibilidades de alcanzar una respuesta bioquímica sostenida. Los que se encuentran a favor del tratamiento sostienen los beneficios de reducir la actividad necroinflamatoria y en detener el deterioro funcional e histológico del hígado. Un panel de expertos del Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos 5 ha recomendado imponer tratamiento teniendo en cuenta situaciones clínicas definidas. Este trabajo tiene como objetivo presentar los resultados preliminares de la primera experiencia de los autores en la administración de interferón alfa a 2 enfermos con diagnóstico de cirrosis producida por el virus de la hepatitis C.

Paciente 2: Sexo masculino, 45 a de edad, marinero, bebedor habitual, sin antecedentes de exposiciones parenterales declaradas. Presenta episodio de ascitis que cedió al tratamiento con diuréticos. El diagnóstico de cirrosis en ambos se estableció por el aspecto laparoscópico del hígado. 6 La presencia de hipertensión portal se determinó por ecografía, laparoscopia y endoscopia alta. El paciente 2 tenía várices esofágicas grado II según clasificación de Paquet. 7

Para detectar los anticuerpos contra el virus VHC se empleó un sistema ELISA desarrollado en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba 8 (Bio- -Screen anti-HVC, Heber Biotec, La Habana, Cuba). De acuerdo con los hallazgos clínicos y de laboratorio, ambos pacientes fueron incluidos en el grupo A de la clasificación de Child-Pugs.

Se indicó tratamiento con interferón alfa 2b recombinante (Heberón alfa R, Heber Biotec, La Habana, Cuba). Los esquemas empleados fueron los siguientes: primer paciente: 5 x 10 6 UI por vía intramuscular (im), 3 veces por semana durante 12 meses. El segundo paciente recibió 3 x 10 6 UI, por vía im, 3 veces por semana por 12 meses. Se realizaron determinaciones mensuales de aminotrans-ferasas, hemograma, leucograma y conteo de plaquetas para evidenciar los efectos secundarios del interferón. En el enfermo tratado con 3 MU de interferón alfa se produjo normalización de las cifras de ALAT durante los 9 meses. Sin embargo, éstas volvieron a elevarse una vez finalizado el esquema de tratamiento, y mantuvo un carácter fluctuante como ocurría antes de recibir la terapéutica. Los parámetros hematológicos evaluados no sufrieron modificaciones significativas.

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Remedio para la ascitis #4: Aplastar 1 / 2-1 pulgada de largo pieza de jengibre ligeramente y ponerlo en la taza de agua caliente. Dejar que el jengibre permanezca allí durante cinco a siete minutos. Colar el agua y añadir una pizca de miel. Tomar mientras todavía está caliente tres veces al día después de cada comida. El jengibre si considera un buen remedio para combatir la hinchazón de las piernas especialmente causada por la ascitis. Remedio para la ascitis #5: Masajear suavemente el abdomen y la espalda con un poco de aceite de ricino. Usar fricción recta, frotamiento suave del punto y movimientos de amasado. Masajear durante 15 a 20 minutos. Repetir a diario.

Remedio para la ascitis #6: Pelar el melón amargo y quitar las semillas. Cortar en trozos pequeños y moler para obtener una pasta. Extraer el jugo de esta pasta. Diluir aproximadamente 30 ml del jugo de melón amarga con agua y beber. Tomar este jugo tres veces al día para el alivio rápido. El consumo regular de jugo del melón amargo proporciona un alivio inmediato del dolor ascético. Es beneficioso para tratar trastornos hepáticos debido a sus propiedades tónicas y antibióticas. Remedio para la ascitis #7: Agregar las cebollas a sus comidas y ensaladas o comer crudas. Incluya cebollas en su dieta diaria, ya que ayuda a deshacerse de la retención de líquido. Las cebollas se consideran diuréticas y eliminan toxinas y exceso de líquidos del cuerpo. Si se comen continuamente durante un par de días, las cebollas pueden aliviar los síntomas vinculados con la ascitis.

Remedio para la ascitis #8: Consumir piña a diario, ya que es también un diurético natural. Remedio para la ascitis #9: Ingerir avena debido a que no sólo es excelente para su corazón sino también para el tratamiento de la ascitis.

Remedio para la ascitis #10: Hervir 1 puñado de raíz de diente de león en 1 litro de agua durante 10 minutos. Colar la decocción y dejar que se enfríe. Añadir 1 cucharadita de miel. Tomar hasta tres tazas de esta preparación al día. Éste es un diurético natural. Ayuda a reducir el exceso de líquido en el abdomen. También ayuda a la digestión y tiene efectos antiinflamatorios sobre el hígado afectado por cirrosis. Adoptar una dieta baja en grasas y colesterol

Usar sustitutos de la sal en lugar de sal común. Consumir frutas cítricas como mandarinas, naranjas, pomelos, etc ya que son diuréticos naturales y le ayudará a eliminar el exceso de líquido de su abdomen.

Consumir alimentos ricos en potasio y magnesio, como verduras de hojas oscuras, aguacates, setas, remolacha y plátanos deben ser consumidos. Reducen la retención de agua y bajan la presión arterial. Evitar el consumo de bebidas alcohólicas

Evitar alimentos ricos en almidón como arroz, papa, maíz, etc. Mantenerse alejado de los alimentos que causan flatulencia como los frijoles

Evitar los alimentos procesados ​​ya que contienen altas cantidades de sodio. Practicar yoga para la ascitis Los beneficios del yoga son conocidos por todos. Estimula la sangre y el flujo linfático en el cuerpo y ayuda en el tratamiento de múltiples dolencias. Para la ascitis, estas tres asanas o poses son recomendadas por especialistas en yoga.

  • Baddha Padmasana – También llamado como la Postura de Lotus Bloqueado o Pose de Loto Encadenado, este asana estimula el desarrollo del pecho y también internamente masajea los órganos abdominales. La circulación mejora y el exceso de líquido se dirige hacia fuera del cuerpo o de vuelta al sistema venoso.
  • Lolasana – Conocida como la Postura Colgante, esta asana es un poco más alta en el nivel de dificultad. Sin embargo, activa el núcleo del cuerpo de forma excelente y ayuda a aliviar la presión en el abdomen.
  • Mayurasana – La delicada postura de pavo real, como la postura colgante, activa los músculos abdominales del cuerpo y mejora el flujo sanguíneo y linfático. Es una postura difícil y los principiantes pueden usar algún apoyo para hacerlo

La mayoría de personas con enfermedad del hígado graso no alcohólico no desarrolla problemas graves en el hígado y se mantiene en la primera etapa de la enfermedad (hígado graso simple).
La esteatosis hepática simple puede curarse eliminando la causa.
Por ejemplo, la pérdida de peso en exceso o un mejor control de la diabetes puede curar el hígado graso.

Es importante realizar cambios en el estilo de vida con el fin de prevenir la progresión de la enfermedad a una etapa más grave y reducir el riesgo de sufrir un ataque al corazón o un derrame cerebral. El tratamiento ideal para el hígado graso es el siguiente:

  1. Renuncia definitiva al alcohol
  2. La esteatohepatitis no alcohólica puede deberse a distintos factores, tales como diabetes (especialmente de tipo 2), triglicéridos altos, obesidad, exposición a disolventes, uso de medicamentos como la amiodarona, diltiazem, temoxifeno.

Perder peso y realizar ejercicio
Lo más importante que pueden hacer las personas con enfermedad de hígado graso es perder peso de forma gradual y realizar ejercicio físico regular.

Existen varios tipos de alimentación posibles. En este artículo se cita la alimentación recomendada por la medicina convencional, la dieta del grupo sanguíneo del Dr. D’Adamo y la alimentación a base de comida vegana/cruda recomendada por el higienista Shelton. Alimentación según la medicina convencional

Grasas
Muchos expertos estiman que como máximo el 20-30% de las calorías totales diarias debe proceder de las grasas.
La AHA (American Heart Association) recomienda que:

  1. Menos del 7% de las calorías diarias debe proceder de grasas saturadas
  2. Menos del 1% de las calorías debe incluir grasas trans
  3. El consumo total de colesterol debe ser inferior a 300 mg al día

Para limitar las grasas trans y las grasas saturadas se debe evitar comer o cocinar con grasas normalmente sólidas a temperatura ambiente. Proteínas
Las proteínas deberían aportar alrededor del 15% de las necesidades diarias de energía.
Se deben evitar fuentes de grasas y proteínas como la carne roja y la leche entera.
Se recomienda comer más pescado, legumbres, soja, leche desnatada, claras o sustitutos de huevo.

Medicamentos y suplementos
Un estudio del “Departatment of Medicine, University Health Network” de Toronto demostró que la Atorvastatina 20 mg, combinada con vitaminas C y E, reducía el riesgo de padecer esteatosis hepática moderada-grave entre el 70% de una muestra de 80 pacientes con hígado graso no alcohólico tras 4 años de tratamiento. Dieta del grupo de sanguíneo para la esteatosis
El Dr. D’Adamo recomienda el consumo de distintos alimentos a las personas basándose en su grupo sanguíneo, ya que el sistema inmunitario de una persona con un grupo sanguíneo concreto puede reaccionar negativamente a ciertas sustancias, mientras que una persona de otro grupo no tiene problemas con este mismo alimento.
Los siguientes alimentos se deben evitar en caso de problemas hepáticos:

  • Cereales, en particular los que tienen gluten
  • Leche y productos lácteos
  • Alimentos fritos
  • Alcohol
  • Carne de cerdo y embutidos

Dieta vegana/crudista según el higienismo de Shelton
El higienismo es una medicina natural basada en la alimentación y el estilo de vida saludable, que condena el uso de cualquier sustancia inorgánica (por ejemplo, los medicamentos y suplementos) para el tratamiento de las enfermedades.
En caso de esteatosis hepática, unos días de ayuno (aproximadamente tres) ayudan al organismo a mantener la energía para la digestión y a centrarse en la eliminación de las toxinas que alteran la función de los órganos.

Hay muchos elementos en común entre la dieta del grupo sanguíneo y el higienismo de Shelton, ambas alimentaciones recomiendan consumir pocos alimentos durante las comidas, evitar ciertas combinaciones de alimentos, los alimentos fritos, el alcohol, los productos lácteos y los cereales. Además, aconsejan el ayuno de pocos días.
La principal diferencia se encuentra en las proteínas de origen animal: Shelton está absolutamente en contra, mientras que en la dieta grupo sanguíneo estima que la carne y el pescado son alimentos útiles e importantes, sobre todo para las personas del grupo 0. Dejar de fumar
Los fumadores deben ser capaces de dejarlo, pues esto contribuye a reducir el riesgo de ataque cardíaco y derrame cerebral.

Medicamentos
Si el paciente tiene presión arterial alta o colesterol alto puede que requiera un tratamiento médico. Si tiene diabetes de tipo 2, es posible que tenga que tomar medicamentos para reducir el nivel de azúcar en la sangre.
En un primer momento, se toman los medicamentos en forma de pastillas, a veces una combinación de varios tipos de comprimido.
En la etapa avanzada de la diabetes pueden requerirse inyecciones de insulina.

Alcohol
El hígado graso no alcohólico no tiene su origen en el alcohol, pero las bebidas alcohólicas pueden empeorar la enfermedad. Se recomienda dejar de beber. Fitoterapia
Entre los remedios a base de hierbas naturales, existen los siguientes elementos: alcachofa, diente de león y cardo de leche que ayudan a la digestión y la función hepática, además son antioxidantes y desintoxicantes.

Es posible prevenir la esteatohepatitis de forma activa mediante el control de los pacientes con riesgo de esteatosis y su educación en cuanto a dieta, ejercicio físico y alcohol. El pronóstico del hígado graso depende de la etapa de la enfermedad. Por lo general, la esteatosis sola tiene un curso benigno y la progresión a cirrosis es rara.

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Paciente adulto mayor de 63 años de edad ingresa por emergencia al hospital regional docente las mercedes, siendo el motivo de ingreso el presentar distención abdominal prominente con dolor tipo cólico. Se le observa cabello canoso desarreglado y graso, palidez marcada en piel (cara, tórax posterior y en miembros superiores) y mucosas, escleras ictéricas, 6 dientes picados y 8 de color amarillo, lengua saburral y alitosis. Se evidencia con vía endovenosa en miembro superior derecho, perfundiendo. ENFERMERIA Y LA ATENCION EN LA CIRROSIS HEPATICA Enfermedad de origen degenerativa crónica del hígado que produce aumento de tamaño con posterior contracción, pérdida de arquitectura y del normal funcionamiento de este órgano. Existen 5 tipos de cirrosis hepática:Cirrosis porta de Laennec,Cirrosis post necrótica,Cirrosis biliar,Cirrosis Cardiaca,Cirrosis metabólica inespecífica. Fisiopatologia Debido a la lesión de las células del parénquima hepático, el hígado se inflama y aumenta de tamaño.

Dieta Para un Paciente con Cirrosis Hepática Compensada En los pacientes compensados, la dieta será según las recomendaciones para sujetos saludables. La dieta del paciente se particularizará de acuerdo con su evaluación nutricional y sus necesidades energéticas. El aporte de glúcidos, grasas y proteínas será adecuado en una proporción aproximada de: Glúcidos: 60 - 65 % Grasas: 20 - 25 % Proteínas:10-15%. Se recomienda que la ingestión energética debe ser suficiente para proporcionar la. REQUISITOS DE AUTOCUIDADO EN PACIENTE CON CIRROSIS HEPÁTICA AGUA El sodio debe restringirse a 500 - 1000 mg/día cuando exista peligro de ascitis y edema. De lo contrario, puede administrarse hasta 2500 mg/día, por lo que debe haber restricción de líquidos si hay hiponatremia. Trastorno hidroelectrolítico definido como una concentración de sodio en sangre por debajo de 135 mmol/L. En este estado de descompensación del enfermo, el tratamiento dietético está encaminado a restringir la sal (sodio).

La cirrosis hepática es una enfermedad crónica y difusa del hígado que altera su estructura y función. Desde el punto de vista histopatológico se define: necrosis celular, fibrosis y nódulos de regeneración. Las manifestaciones clínicas son independientes de su etiología, por lo que se relacionan más con el grado de disfunción hepática. Las manifestaciones clínicas se atribuyen a la disfunción hepatocelular progresiva y la hipertensión portal. Conforme progresa la enfermedad, los pacientes cursan. CUIDADOS de ENFERMERIA en el PACIENTE VENTILADO La VM es una forma de terapia externa y temporal, que pretende dar tiempo a que la lesión estructural o alteración funcional por la cual se indico, se repare o recupere...Y nosotros, como parte de un equipo, debemos colaborar en ello. Lic. Verardi J. Carlos IECC (SATI) Subjefe Enfermería C. Olivos Enfermerí Coordinador Enf. UTI Enf. *Comodidad física y psíquicas. *Evitarle complicaciones y secuelas. •Recuperación óptima de la salud.

CIRROSIS HEPÁTICA CONCEPTO Es una condición ocasionada por ciertas enfermedades crónicas del hígado que provoca la formación de tejido cicatrizal y daño permanente de hígado. El tejido cicatrizal que se forma en la cirrosis hepática daña la estructura del hígado, bloqueando el flujo de la sangre a través del órgano. Alteración crónica degenerativa irreversible del parénquima hepático y consiste en fibrosis extensa asociada a la formación de nódulos de regeneración. EPIDEMIOLOGÍA *La OMS dice. CUIDADOS DE ENFERMERIA EN PACIENTES RENALES En la actualidad son muchas las enfermedades que comúnmente personas poseen hoy en día, muchas de ellas no presentan síntomas, pero a pesar de esto son enfermedades que con el paso de tiempo se descubren. Una de las enfermedades que aparece en la población actualmente es la insuficiencia renal, la cual es producida cuando los riñones no filtran las toxinas u otros desechos de la sangre. En el área hospitalaria cuando los pacientes que tratamos.

Cuidados de enfermería La instalación de los tubos pleurales se debe efectuar en estrictas condiciones de asepsia y antisepsia; en el Instituto Nacional del Tórax este procedimiento se realiza en pabellón quirúrgico, nunca en sala ni en una unidad de cuidados intermedios; el personal debe tener experiencia en el procedimiento y siempre se debe realizar un control radiológico posterior a la instalación del tubo pleural. Se debe verificar con frecuencia que los apósitos estén limpios y secos; se debe. salud no es solo conservar la vida sino procurar y velar por la vida digna, evitas prolongar una vida que solo flagelara al paciente y familiares. La identificación del paciente terminal no es sencilla pero debemos diferenciar de aquel que aunque posee una enfermedad en grado avanzado aun tiene la capacidad de responder a un tratamiento. Por lo que calificaremos como paciente en etapa terminal bajo la siguiente descripción: * Presencia de una enfermedad avanzada, progresiva e incurable..

Cuidados de Enfermería en Pacientes en Estado Terminal Los Cuidados paliativos son las atenciones, cuidados y tratamientos que se dan a los enfermos en fase avanzada y terminal con el objeto de mejorar su calidad de vida. "Los Cuidados Paliativos son un modo de abordar la enfermedad avanzada e incurable que pretende mejorar la calidad de vida tanto de los pacientes que afrontan una enfermedad como de sus familias, mediante la prevención y el alivio del sufrimiento a través de un diagnóstico precoz. y Chvostek que la enfermera debe identificar precozmente. Por todo ello es el profesional de enfermería el encargado de realizar unos cuidados generales y específicos de dicha intervención que nos ayuden a prevenir o en su caso a identificar precozmente la aparición de dichas complicaciones para solventarlas. Por lo tanto es recomendable elaborar una guía que nos facilite la continuidad de los cuidados, su revisión y mejora. Hipertiroidismo El hipertiroidismo es el cuadro.

CUIDADOS DE ENFERMERÍA EN PACIENTE QUEMADO Introducción • Las quemaduras son lesiones producidas en los tejidos vivos, debido a la acción de diversos agentes físicos, químicos o biológicos, que provocan alteraciones que van desde un simple eritema hasta la destrucción total de las estructuras. • Actualmente es más probable la supervivencia tras quemaduras extensas, gracias a los avances en cuando a la fisiopatología de una quemadura y un tratamiento efectivo brindado por los profesionales. en turno de guardia nocturna, alrededor de 1.30 a.m le comunican que un paciente se encuentra desmayado fuera de emergencia, ella acude de inmediato exponiéndose al medio ambiente de la madrugada, antes de terminar el turno refiere dolor toracico anterior tipo punzada que se irradia al tórax posterior con sensación de falta de aire. Cuando se encuentrra en casa inicias alza térmica que llega hasta 39ªC, acude como paciente al hospital con disnea marcada. Le indican hospitalización, antibioticoterapía.

CIRROSIS HEPATICA Es causado por una degeneracion cronica de las celulas parenquimatosas del higado y engrosamiento del tejido circundante. Los sintomas pueden incluir fatiga, perdida de peso, anorexia, alteraciones tubo gastrointestinal, ictericia. Puede ser el resultado del abuso de alcohol, hepatits viral fibrosis cistica, estenosis biliar, hemocromatosis, enfermedad de Wilson. El alcoholism y la hepatitis C son las causas mas frecuentes. Hay una alta incidencia de perdida muscular, perdida. ENFERMERIA EN AREAS CRITICAS……………………………….LIC. MORA ALICIA ESTER PRESENTACION DEL PACIENTE Paciente de 67 años de edad que se encuentra internado en la Unidad de Terapia Intensiva(UTI) hace cinco días. El motivo de ingreso fue Disnea y Dolor Precordial con seis horas de evolución. Al ingreso presentaba un Glasgow de 10/15,pálido, agitado,taquipneico,sudoroso,con cianosis peri bucal y distal. Presentaba yugulares ingurgitadas,con edemas en miembros inferiores. Pte obeso. Hipertenso: 200/120.

DE ENFEMERIA EN CIRROSIS HEPATICA. Enfermedad crónica de pronóstico grave que se caracteriza por la destrucción de la arquitectura tisular hepática debido a la presencia de fibrosis y nódulos de regeneración, afectando el funcionamiento del hígado. Etiologia ALCHOHOLISMO CRONICO VIRUS DE LA HEPATITIS B,C,D HEPATITIS AUTO INMUNE ATRESIA BILIAR REACCION SEVERA A MEDICAMENTOS FALLO CARDIACO ACOMPAÑADO DE CONGESTION HEPATICA CAUSAS DESCONOCIDAS TIPOS DE CIRROSIS Cirrosis alcohólica: Tejido. CUIDADOS PREOPERATORIOS ATENCION DE ENFERMERÍA DURANTE EL PERIODO PREOPERATORIO El periodo preoperatorio abarca el espacio de tiempo comprendido desde que el paciente es informado de que su problema de salud ha de ser tratado quirúrgicamente, acepta este tratamiento y se fija una fecha para la intervención quirúrgica hasta que el enfermo es trasladado al área quirúrgica. OBJETIVOS DE LA VALORACIÓN PREOPERATORIA: Recoger datos con el fin de identificar los factores de riesgo y planificar.

DIAGNOSTICO ACTIVIDADES DE ENFERMERIA PRINCIPIO CIENTIFICO Déficit de del volumen de líquidos relacionado con hipertermia. Valorar y anotar el estado de hidratación. Brindar información necesaria al paciente y familiares. Obtener muestras de laboratorio necesarias. Vigilar los signos vitales cada 2h o según lo requieran los cambios. Control de ingesta y eliminación. Hidratación Proporciona una información basal del estado clínico. Ayuda a establecer confianza y seguridad. CUIDADO DE ENFERMERIA EN PACIENTES CON SOPORTE VENTILATORIO FASES DE LA RESPIRACION 1. Ventilación (V): Es el transporte de aire desde la atmósfera al pulmón. 2. Perfusión (Q): Consiste en el flujo de sangre venosa a través de la circulación pulmonar hasta los capilares y el retorno de sangre oxigenada al corazón izquierdo. 3. Intercambio gaseoso: Es la transferencia de gases por difusión (D) en la membrana alveolo-capilar con una buena relación V/Q. 4. Transporte de gases: Es el transporte.

CUIDADOS DE ENFERMERÍA A PACIENTES CON ALTERACIONES GÁSTRICAS FISIOLOGÍA Constituido por el tracto gastrointestinal (boca, esófago estómago e intestinos grueso y delgado) y órganos (dientes, lengua, hígado con vesícula biliar y páncreas) necesarios para la digestión. Los productos del páncreas e hígado se vierten a nivel del duodeno: en la mucosa asientan glándulas endocrinas importantes de control de vaciamiento del estómago. FUNCIONES: BOCA: gusto, masticación y formación del. CUIDADOS ESPECÍFICOS DE ENFERMERÍA PARA EL PACIENTE CON PATOLOGÍA ONCOLÓGICA Las terapias dirigidas han cambiado significativamente el cuidado oncológico, así como se ha reconocido que un buen cuidado del paciente va más allá del tratamiento de los tumores y debe continuar por mucho tiempo más después de que termine el tratamiento activo. El cuidado de pacientes con enfermedades oncológicas terminales y el comportamiento y consuelo de sus familiares ya sea por muerte repentina o después.

CIRROSIS HEPATICA La cirrosis hepática es la cirrosis que afecta al tejido hepático como consecuencia final de diferentes enfermedades crónicas. Las consecuencias de la cirrosis hepática sobre la salud del individuo dependen fundamentalmente del grado de funcionalidad que el hígado pueda conservar a pesar de la alteración histológica. Manifestaciones clínicas: - Malestar general, debilidad, fiebre, anorexia, indigestión, flatulencias, nauseas, vómitos y dolor abdominal.- Ictericia, prurito. CIRROSIS HEPÀTICA. Agente: HUESPED: La cirrosis se puede desarrollar en cualquier momento o etapa de nuestra vida. Se dice que afecta más a los varones que a la mujer. Entre 40 y 60 años. MEDIO AMBIENTE: Se da en cualquier nivel socioeconómico. Los lugares propios donde se da esta enfermedad con más frecuencia son; donde hay baja escolaridad, delincuencia, vandalismo, prostitución, drogas, donde hay conflictos familiares y/o depresión. Estímulo desencadenante.

* Cirrosis Hepática Causada por la degeneración crónica de las células del parénquima hepático y engrosamiento del tejido circundante. Los signos y síntomas pueden incluir fatiga, perdida de peso, disminución de la resistencia inmune, ictericia y trastornos gastrointestinales. Puede ser resultado de alcoholismo, hepatitis viral, fibrosis quística, estenosis biliar u otras enfermedades; el alcoholismo es la causa más común de cirrosis. La patogenia de la desnutrición proteínico-calórica en la. Cirrosis hepática by Dr. Alejandro Soza in Cirrosis varios años, que * Ciertas Lacantidades excesivas es un tóxico que puede causar cirrosis. ¿Puede una persona que bebe socialmente adquirir cirrosis? Sí. Los individuos que ingieren alcohol socialmente también pueden desarrollar cirrosis. Los factores que contribuyen al desarrollo de la enfermedad son: * Cantidad de alcohol consumida. * Frecuencia con que se algunos individuos son más propensos que otros a los efectos del alcohol.

Introducción La cirrosis es el resultado final del daño crónico al hígado causado por hepatopatía crónica. Las causas comunes de la enfermedad hepática crónica en los Estados Unidos abarcan: Infección por hepatitis B ó C Alcoholismo Las causas menos comunes de cirrosis pueden ser: Hepatitis autoinmunitaria Trastornos en las vías biliares Algunos medicamentos Enfermedades hereditarias Otras enfermedades hepáticas como esteatosis hepática no alcohólica (EHNA) y esteatohepatitis no alcohólica. CIRROSIS HEPATICA La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado, consistente en la muerte progresiva del tejido hepático normal y su sustitución por tejido fibroso, lo que lleva a: * incapacidad del hígado para ejercer sus funciones de detoxificación del organismo (insuficiencia hepática). * fenómenos de sangrado (coagulopatía). * aumento de presión en la vena porta, que causa acumulación de líquido en el abdomen (ascitis) y dilatación peligrosa de las venas del esófago (varices.

arquitectura del hígado se altera, las células hepáticas dejan de realizar sus funciones (insuficiencia hepática) y los vasos sanguíneos se distorsionan. La sangre no puede circular normalmente por el hígado, aumenta la presión en la circulación prehepática y la sangre busca otros circuitos para completar su ciclo habitual (fenómeno de escape). Como consecuencia de estos dos fenómenos: insuficiencia hepática y alteración de la circulación sanguínea hepática, aparecen las manifestaciones clínicas de esta. CIRROSIS HEPÁTICA DEFINICIÓN: Enfermedad crónica e irreversible de hígado secundaria a una agresión externa. La estructura del hígado se altera, las células hepáticas dejan de realizar sus funciones y los vasos sanguíneos se distorsionan. La sangre no puede circular normalmente por el hígado, aumenta la presión en la circulación pre hepática. El hígado es uno de los órganos más grandes del cuerpo, cuyas diferentes funciones son esenciales para la vida. Entre las funciones del hígado tenemos: -.

 Sistema Digestivo Cirrosis hepática La cirrosis es una afección en la que el hígado, se deteriora lentamente y funciona mal debido a una lesión crónica. El tejido sano del hígado se sustituye por tejido cicatricial, bloqueando parcialmente la circulación de la sangre a través del hígado. La cicatrización también deteriora la capacidad del hígado de controlar las infecciones eliminar las bacterias y las toxinas de la sangre procesar los nutrientes, hormonas y medicamentos fabricar las. Medicina Nosología y clínica del aparato digestivo “CIRROSIS HÉPATICA” Dr. Roberto Flores Cortés Alumna: Montaño Flores Cristina Matricula: 201128438 Fecha de entrega: 18 de Marzo de 2014 Periodo: Primavera 2014 BUAP 2014 Definición La definición de cirrosis hepática se basa más en el aspecto de las descripciones anatomopatológicas que se presentan en la misma por ello se dice que es: La Enfermedad hepática crónica que se considera el proceso final de una serie.

 Carrera: Licenciatura en Enfermería Materia: MAC I Trabajo práctico Nº 6 Tema: Cuidados de enfermería de un paciente psiquiátrico Directora de la carrera: Mag. Prof. Lic. María Teresa Ricci Profesora de cátedra: Lic. Paola Tantone Nombre del docente: Prof. Lic. Bellini Laura Autores: Gómez Carina Dolores Millares Mariela Campos Luján, 31de mayo de 2013 Introducción El rol de enfermería es acompañar a la persona en el proceso. Es la acigida del paciente y su familia en una unidad de hospitalizacion. Es la recogida y analisis de la situacion al ingreso del paciente. Objetivos ∞ Lograr la integracion del paciente y familia en la unidad de enfermeria para recuperar su bienestar fisico, psiquico y social, con un trato personalizado y humano. ∞ Reducir la ansiedad del paciente y familia, proporcionandole seguridad y ambiente terapeutico. ∞ Proporcionar la informacion necesaria que necesite el paciente y su familia. ∞.

CIRROSIS HEPATICA El conocimiento sobre la fibrosis hepática ha evolucionado en los últimos años. Esta evolución se refleja en el desarrollo del conocimiento no solamente de los fundamentos moleculares de la fibrosis, sino también de la historia natural, y métodos de detección en la enfermedad. Esta evolución demuestra una clara evidencia de que la cirrosis hepática puede ser reversible, con expectativas realistas con el uso de terapia antifibrótica eficaz, capaz de modificar el manejo y el. CONCEPTO La cirrosis hepática es la cirrosis que afecta al tejido hepático como consecuencia final de diferentes enfermedades crónicas. Las consecuencias de la cirrosis hepática sobre la salud del individuo dependen fundamentalmente del grado de funcionalidad que el hígado pueda conservar a pesar de la alteración histológica. ETIOLOGÍA Las principales causas de cirrosis en los países desarrollados son: El consumo excesivo de alcohol (cirrosis etílica, alcohólica o enólica) La hepatitis crónica.

FACULTAD CIENCIAS DE LA SALUD DEPARTAMENTO DE CIENCIAS BIOMÉDICAS CARRERA DE ENFERMERÍA Guía de Cuidados de Enfermería En pacientes Politraumatizados Integrantes: Carolina Cabello S. Rocío Chávez F. Ariel Millapan A. Ramo: Enfermería en Urgencias Profesora: EU. María Isabel Vásquez Lunes 16 de Enero, 2012.- INTRODUCCIÓN Actualmente en chile el politraumatismo es la principal causa de muerte antes de. CASO CLINICO Y CUIDADOS DE ENFERMERIA EN PACIENTE CON NEUMONIA INTRODUCCION Para el profesional de Enfermería se hace sumamente importante la aplicación del proceso del cuidado de enfermería, el cual es una metodología de trabajo consistente en un sistema con pasos relacionados que permite identificar y satisfacer necesidades interferidas y resolver problemas de salud que afecten al ser humano en su contexto, familia y comunidad. Por eso es muy importante que el trabajo se lleve a cabo teniendo.

CIRROSIS HEPATICA La cirrosis es la destrucción del tejido hepático normal, que origina tejido cicatricial no funcional que rodea a zonas de tejido hepático normal. Por lo general la causa más frecuente de cirrosis hepática es el abuso del alcohol, es decir, el consumo excesivo y continuado de bebidas alcohólicas durante un periodo prolongado de tiempo. Por otra parte existen en diferentes lugares del mundo tales como África y Asia donde la causa principal de ésta enfermedad es la hepatitis crónica. CUIDADOS GENERALES DE ENFERMERIA EN PACIENTES CON DENGUE, MALARIA, LEPTOSPIRA Y CHIKUNGUNYA La función del personal salud ante un paciente con (dengue, malaria, leptospirosis, chikungunya entre otros) es mantener el llamado tratamiento fisiológico intensivo donde lo fundamental es la vigilancia extrema hasta que el paciente se estabilice; en lo que debemos estar muy atentos es a los signos de alarma; que son los que anuncian el shock y por lo cual tenemos que estar preparados para la atención.

Cirrosis hepática La cirrosis hepática es la cirrosis que afecta al tejido hepático como consecuencia final de diferentes enfermedades crónicas. Las consecuencias de la cirrosis hepática sobre la salud del individuo dependen fundamentalmente del grado de funcionalidad que el hígado pueda conservar a pesar de la alteración histológica. Epidemiología Según la OMS, en total mueren anualmente aproximadamente unas 200.000 personas a causa de cirrosis hepática en los países desarrollados. [1]. infecciosa. RELACION AGENTE – HUÉSPED - TOXICA: es la primera causa de cirrosis hepática por el consumo de alcohol en un exceso de un 50% aproximadamente. - VIRAL: la segunda causa de la cirrosis hepática crónica es producida por los virus del VHB, VHD, y VHC, la hepatitis auto inmune es una enfermedad que se presenta cuando las células inmunológicas atacan los hepatocitos produciendo inflamación crónica y posteriormente cirrosis. - ANTIGENICIDAD: la tercera causa son las determinadas condiciones.

1 2 3 4 5 CUIDADOS DE ENFERMERIA AL PACIENTE CON EPOC. PLANES DE CUIDADOS ESTANDARIZADOS © CUIDADOS DE ENFERMERIA AL PACIENTE CON EPOC. PLANES DE CUIDADOS ESTANDARIZADOS © Juan Castro López, José González Gil, Jesús González Benítez ISBN papel 978-84-686-2118-0 Impreso en España Editado por Bubok Publishing S.L. 6 7 INDICE DEFINICION EPOC …………………………………………… 6 FISIOPATOLOGIA…………………………………………….. 6 MANIFESTACIONES CLINICAS…………………………….. 7 PROCEDIMIENTOS DIAGNOSTICOS……………………………………………… 8. Cuidados de Enfermería en Pacientes con Trastornos de Personalidad Mónica Bolados Ávila Enfermera Supervisora Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospital la Florida Octubre 2014 ¿Qué es la Personalidad? “Patrón internalizado de modos de pensar, sentir y comportarse que caracterizan el estilo de vida y la manera que cada persona se adapta al medio” “Son patrones de comportamiento estables” Rasgos de Personalidad “Patrón permanente de percibir, relacionarse y pensar sobre el entorno.

que es el impuesto de transmisiones patrimoniales y actos juridicos documentados

2.– Carithers RL, McClain C. Alcoholic liver disease. In: Feldman M, Friedman LS, Brandt LJ. Feldman: Sleisinger & Fordtran’s Gastrointestinal and Liver Disease. 9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2016:chap 86. 3.– Garcia-Tsao G, Lim JK; Members of Veterans Affairs Hepatitis C Resource Center Program. Management and treatment of patients with cirrhosis and portal hypertension: recommendations from the Department of Veterans Affairs Hepatitis C Resource Center Program and the National Hepatitis C Program. Am J Gastroenterol. 2009;104:1802-1829. PMID: 19455106

En este artículo veremos qué es la cirrosis, cuáles son sus causas y factores de riesgo, los tipos y las 4 etapas de la enfermedad. La cirrosis es una enfermedad hepática crónica que se caracteriza por fibrosis y nódulos que bloquean la circulación sanguínea.

Este trastorno hace que el hígado produzca tejido de cicatrización en el lugar donde estaban las células sanas que han muerto. Con esto, deja de desempeñar sus funciones normales, entre las cuales podemos mencionar:

  • producir bilis,
  • auxiliar en el mantenimiento de los niveles normales de azúcar en la sangre,
  • producir proteínas,
  • metabolizar el colesterol, el alcohol y ciertos medicamentos.

Las manifestaciones clínicas son diversas y pueden variar desde alteraciones asintomáticas hasta la falla total del funcionamiento del órgano.

Un paciente con cirrosis alcohólica pierde un promedio de 12 años de su vida productiva, mucho más que quienes padecen cardiopatía (2 años) y cáncer (4 años). Estos números refuerzan la necesidad de un diagnóstico temprano. Indice de Contenido (click para abrir):

El consumo exagerado del alcohol es una de sus principales causas. Debido a que el hígado es el órgano responsable de metabolizar el alcohol, cuando se expone a dosis excesivas sufre daño a sus tejidos vitales, que comprometen su funcionamiento.

Estos son los principales factores que pueden conducir al desarrollo de la cirrosis:

  • Uso excesivo de alcohol;
  • Infección del virus de la hepatitis B o C;
  • Algunas enfermedades genéticas (por ejemplo, la enfermedad de Wilson);
  • Hepatitis autoinmune.

Veamos más detalles a continuación: Los hombres con más de 55 años son más propensos a la cirrosis, enfermedades biliares y neoplasias hepatobiliares.

Entre todos los factores de riesgo, el alcoholismo merece un énfasis especial debido a su prevalencia. En los hombres, se estima que el consumo de 60-80 g de alcohol por día durante 10 años establece el riesgo para el desarrollo de la cirrosis.

En las mujeres, esta cifra es de 40-60 g. Los episodios anteriores de hepatitis, el uso de fármacos intravenosos, la ictericia y las transfusiones sanguíneas aumentan el riesgo de hepatitis viral. Como mencionamos anteriormente, esta infección puede conducir a la cirrosis.

Los episodios previos de pancreatitis o hepatitis alcohólica indican suficiente consumo de alcohol como para desarrollar cirrosis alcohólica. La colecistectomía (extirpación de la vesícula biliar) y la cirugía biliar representan un mayor riesgo para el desarrollo de la estenosis biliar y la cirrosis biliar secundaria.

Estos son los principales tipos de cirrosis: Este es un tipo de cirrosis nutricional o portal.

Las personas que beben alcohol en exceso durante 10 años o más tienen un 70% de probabilidades de desarrollar cirrosis hepática en algún momento de su vida. La hepatitis es una infección viral que causa inflamación hepática. La hepatitis B y C son principalmente responsables de las cicatrices hepáticas.

En algunas personas, la causa exacta de la cirrosis hepática no puede ser probada. Por lo general, una biopsia del hígado es suficiente para revelar el tipo y la causa de la cirrosis hepática.

Cuando no se logra determinar la causa exacta de la enfermedad, se denomina cirrosis criptogénica. Es una enfermedad autoinmune de las células hepáticas, que inician su autodestrucción.

La enfermedad ataca el conducto biliar y lo destruye. Luego, las células son reemplazadas por tejido cicatricial, que se esparce por el hígado. La cirrosis biliar secundaria se debe a una lesión en el conducto biliar.

El tejido de cicatrización comienza a reemplazar las células perdidas de dicho conducto. Las cicatrices luego se diseminan al resto del hígado, causando eventualmente que la función hepática falle.

La cirrosis pós-necrótica es causada por la necrosis masiva de zonas hepáticas considerables. La necrosis puede ser ocasionada por el virus de la hepatitis A o por varios otros factores, tales como ciertos fármacos, insecticidas, bacterias y otros.

La cicatrización se desarrolla como un intento de reparar dichas lesiones. Por lo tanto, no es una enfermedad progresiva y, mientras una cantidad suficiente de tejido del hígado no haya sido afectada, la vida del paciente no corre peligro.

Los síntomas son debilidad, náuseas, pérdida de apetito, fatiga, pérdida de peso, aumento y sensibilidad del abdomen superior derecho, aumento de la picazón en todo el cuerpo. Los pacientes que exhiben estos síntomas no deben ignorarlos. Al contrario, deben someterse a un examen médico lo más pronto que puedan.

En esta etapa, la infección se disemina a otras zonas del hígado. Puede ocurrir ictericia por la acumulación de pigmentos biliares.

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