La cirrosis hepática es una enfermedad hepática grave que puede causar la muerte si no se trata. La cirrosis se produce cuando se forma tejido cicatricial en el hígado, lo que limita la función del hígado y la eficiencia. El abuso de alcohol es una causa común de la cirrosis; según MedicineNet.com, "altos niveles crónicos, del consumo de alcohol se lesionan las células del hígado. Treinta por ciento de los individuos que beben todos los días por lo menos ocho a dieciséis onzas de licor fuerte o el equivalente de quince o más años desarrollarán cirrosis." Otras causas incluyen el virus de la hepatitis, enfermedad del hígado graso no alcohólico y toxinas. Acarring que ya está presente en el hígado no se puede revertir, pero usted puede tomar medidas para detener la cicatrización y signficantly retardar la progresión de la cirrosis. 1 Detectar cirrosis en las primeras etapas. Los problemas hepáticos anteriores se detectan, mayor es la probabilidad de detener o ralentizar la progresión de la cirrosis y pronóstico a largo plazo mejor será la del paciente. Si no se detecta la cirrosis hasta las etapas avanzadas, es poco lo que puede hacer para mejorar su condición, aparte de la espera de un trasplante de hígado.

2 Tratar las enfermedades subyacentes. Muchos de los casos de cirrosis hepática se ven agravadas por las condiciones subyacentes, como la hepatitis A, B y C. Gestión, tratamiento y que toman medicamentos para estas condiciones subyacentes puede ayudar a detener o cirrosis lento. 3 Detenga el consumo de alcohol y dejar todos los medicamentos o fármacos que empeoran la cirrosis. La abstinencia de alcohol por sí solo puede ayudar al hígado a recuperar alguna función y puede incluso revertir el daño hepático parcial si las cicatrices aún no ha ocurrido. La mayor parte ilegal y algunos con receta y de venta libre medicamentos pueden empeorar la cirrosis, especialmente si se toma al mismo tiempo que el consumo de alcohol. Pregúntele a su médico acerca de las interacciones del hígado al iniciar cualquier nuevo medicamento recetado.

4 Siga una dieta saludable y tomar un suplemento vitamínico. Dado que el hígado sufre daños durante la cirrosis, el hígado es a menudo no es capaz de procesar las vitaminas, minerales y otros nutrientes de manera eficiente. Comer una dieta baja en sodio evita la retención de agua. Las vitaminas D, K y B son particularmente útiles en el retraso de la progresión de la cirrosis. De acuerdo con MayoClinic.com, "algunos tratamientos alternativos han tenido algunas pruebas limitadas en personas con enfermedad hepática. Aunque ninguno ha mostrado ninguna evidencia clara que [ellos] pueden ayudar a las personas con enfermedades del hígado, los tratamientos son relativamente seguros cuando discutió con su médico y usa como se indica. Ejemplos incluyen el cardo mariano y la SAM ".

5 Vacúnese contra la gripe, la hepatitis A y la hepatitis B. Las infecciones, especialmente la hepatitis, la cirrosis puede empeorar. Evite a las personas enfermas y lavarse las manos con frecuencia. La cirrosis es una enfermedad que puede dañar el hígado y, a su vez, en gran medida amenazar el cuerpo humano. Este artículo discutirá la identificación de la cirrosis, las causas, los efectos de la cirrosis y las advertencias de la enfermedad. La cirrosis es una enfermedad muy grave y un médico debe ser consultado si se sospecha de la enfermedad.

De acuerdo con el National Digestive Diseases Information Clearinghouse, la cirrosis es identificado mediante análisis de sangre y lecturas enzimáticas de la sangre. Es causada por la formación de tejido cicatricial en el hígado y por lo general empeora con el tiempo. Cirrosis finalmente hace que el hígado para descomponer y dejar de funcionar correctamente. La sangre también deja de fluir a través del hígado debido a la obstrucción de la cicatrización. La cirrosis también se identifica por una serie de síntomas que incluyen fatiga, pérdida de peso y coloración amarillenta de la piel. La Clínica Mayo enumera las causas de la cirrosis que incluyen el uso excesivo de alcohol durante largos períodos de tiempo, la obesidad, la hepatitis C, la hepatitis B y D, las drogas y las toxinas y otras enfermedades que atacan a los conductos biliares en el hígado. El virus de la hepatitis ataca el hígado y causa inflamación y daño, lo que resulta en la cicatrización.
Enfermedad hepática grasa no alcohólica (EHNA) también puede causar cirrosis. En la EHGNA, la grasa se acumula en el hígado y eventualmente causa la cirrosis. Esta enfermedad hepática cada vez más común se asocia con la obesidad, la diabetes, la malnutrición de proteínas, enfermedad de la arteria coronaria y el uso de fármacos corticosteroides.

La cirrosis puede prevenir siguiendo una dieta saludable. Esto proporcionará los nutrientes que son necesarios para la función hepática adecuada. Los chequeos de rutina pueden ayudar a controlar su peso y determinar si usted tiene cualquier irregularidad en las enzimas hepáticas. Control del consumo de alcohol también puede prevenir la cirrosis.
El tratamiento de la cirrosis incluye la prescripción de diuréticos para ayudar con el fluido producido a partir de la cirrosis. Otras opciones incluyen la pérdida de peso y el ejercicio para bajar el porcentaje de grasa corporal y reducir la obesidad. Algunos médicos recetan antibióticos para ayudar con cirrosis también. La cirrosis puede ser un atacante silencioso sin síntomas en sus primeras etapas. Sin embargo, algunos de advertencia se puede ver en los síntomas de debilidad, náuseas, vómitos, pérdida de peso inexplicable, fatiga y la lentitud y dolor de estómago. Puede haber comezón en la piel y un aumento de la araña-venas en las extremidades inferiores.

Los efectos de la cirrosis son el edema (hinchazón y acumulación de líquido), la facilidad de sangrado y hematomas en el cuerpo, la presión arterial alta (hipertensión), los vasos sanguíneos agrandados en el esófago y agrandamiento del bazo. Efectos adicionales de la cirrosis pueden incluir los cálculos biliares y la coloración amarillenta de la piel conocida como ictericia.
La cirrosis también puede aumentar la resistencia del cuerpo a la insulina y conducir a la diabetes tipo 2. El cáncer de hígado puede desarrollar y una reducción global del sistema inmune del cuerpo y el rendimiento también puede resultar. La cirrosis tiene un alto potencial de ser fatal. Si no toma la vida de un paciente, puede ser devastador para el cuerpo y causar daño permanente.

Una creencia popular es que la cirrosis siempre es causada por el consumo excesivo. Eso no es siempre el caso, como la cirrosis puede ser causada por otros problemas y puede aparecer en personas que no beben alcohol en absoluto. El hígado es un órgano esencial; almacena glucógeno, produce proteínas de la sangre y los filtros de toxinas del cuerpo. También tiene un papel importante en el metabolismo. Cuando se forma tejido cicatricial en el hígado como resultado de la cirrosis, se reduce la cantidad de sangre que puede fluir libremente a través de este órgano. Esto afecta negativamente a la capacidad del hígado para realizar con normalidad, y conduce a problemas graves de salud.

Cirrosis temprana típicamente no produce síntomas evidentes; como la enfermedad progresa, sus efectos se vuelven gradualmente más pronunciada. Los síntomas más comunes de la cirrosis son ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos), pérdida de peso, náuseas, fatiga, pérdida de apetito, picazón en las palmas de las manos y plantas de los pies y las arañas vasculares. En casos graves, puede causar cirrohosis ascitis (acumulación de líquido en la cavidad abdominal), edema (hinchazón de las extremidades) y encefalopatía (confusión mental). Los signos de cirrosis se descubren normalmente durante un examen médico de rutina. Su médico puede notar que su hígado se siente agrandado y firme, que es el resultado de las cicatrices causadas por la enfermedad. Para verificar el diagnóstico, análisis de sangre se realizan generalmente para evaluar qué tan bien está funcionando su hígado. Una ecografía, TAC o una resonancia magnética también puede realizarse para visualizar el hígado. Los resultados de estas pruebas pueden sugerir fuertemente la cirrosis, pero sólo la biopsia hepática puede diagnosticar definitivamente la enfermedad. Durante una biopsia hepática, el médico inserta una aguja larga y delgada a través del abdomen y recoge una muestra de tejido del hígado para su examen microscópico.

La única cura para la cirrosis es el trasplante de hígado. Por desgracia, hay muchas más personas que necesitan trasplantes de órganos que los que hay órganos disponibles. La parte más importante del tratamiento para la cirrosis es el tratamiento de la condición que provocó que para evitar más daños. Otros tratamientos incluyen planes de dieta en nutrientes para ayudar a las células dañadas en el hígado se curan, medicamentos para la presión arterial para reducir el riesgo de sangrado, la abstención de alcohol, la reducción de la ingesta de sodio para aliviar la acumulación de líquido, antihistamínicos u otros medicamentos para reducir la picazón y la lactulosa. La lactulosa es un azúcar sintético que puede reducir el nivel de amoníaco en la sangre; niveles de amoníaco en la sangre son comunes en personas que tienen cirrosis. La cirrosis es a menudo considerado como la enfermedad de un alcohólico y es cierto que el abuso de alcohol a largo plazo puede causar la condición. Sin embargo, no todos los que se desarrolla abusa del alcohol cirrosis o para el caso, las bebidas en absoluto. Sólo el 21 por ciento de los casos de cirrosis en los Estados Unidos son el resultado de alcoholismo. A nivel mundial, las causas más comunes de cirrosis son la hepatitis B y la hepatitis C. La cirrosis también puede ser causada por un trastorno del sistema inmunológico, ciertos medicamentos recetados, la enfermedad de hígado graso, trastornos de las vías biliares y enfermedades hereditarias poco frecuentes, como la fibrosis quística y enfermedad de Wilson.

La cirrosis y enfermedad renal son las dos condiciones graves que afectan a órganos vitales delicados. El hígado y los riñones son esenciales para completar las funciones más básicas del cuerpo. Si usted ya tiene cirrosis, que puede causar enfermedad renal en forma de enfermedad hepatorrenal, una condición potencialmente mortal. Cirrosis (también conocido como la cirrosis del hígado) es la sustitución sistemática del tejido hepático con tejido cicatricial fibroso. Esta enfermedad hepática puede ser causada por el abuso crónico de alcohol, la hepatitis y enfermedad de hígado graso. También puede ser causado por problemas de procesamiento de azúcares de la leche, la acumulación de hierro o parásitos. El primer síntoma de la cirrosis es una notable pérdida de peso, pero también puede causar fácil aparición de moretones y sangrado. También puede observar una acumulación de líquido en el abdomen.

La enfermedad renal (a menudo llamada enfermedad renal crónica o enfermedad renal crónica) es la pérdida gradual de la función renal debido a una o una combinación de factores. Algunas causas comunes de enfermedad renal son la hipertensión arterial, la diabetes o la enfermedad renal poliquística. El colesterol elevado, anemia de células falciformes y el lupus también te ponen en riesgo de desarrollar enfermedad renal. Enfermedad renal a menudo se manifiesta como dolor de espalda, micción frecuente o sangre en la orina. La relación entre la cirrosis y la enfermedad renal se encuentra en el síndrome hepatorrenal, una condición donde los riñones están dañados como consecuencia de la cirrosis hepática. A medida que la cirrosis impide que el hígado funcione, se producen cambios en la forma en que la sangre circula a través de los intestinos. Esto a su vez altera el flujo de sangre a los riñones, dañar los pequeños vasos sanguíneos para permitir que los riñones funcionan. Los síntomas del síndrome hepatorrenal incluyen hinchazón abdominal, el delirio y la piel amarillenta. También se dará cuenta orina oscura o una disminución en la producción de orina.

El síndrome hepatorrenal puede ser fatal. El tratamiento comienza con medidas inmediatas para mejorar la función renal. El paciente será hospitalizado. Casi todos los pacientes con síndrome hepatorrenal se ponen inmediatamente en diálisis. Cualquier tratamiento que requiere la cirugía no es recomendada debido a la cirrosis puede hacer una cirugía muy arriesgada. La excepción a esto es un trasplante de hígado. Muchos de los casos el síndrome hepatorrenal requieren un trasplante de hígado. La prevención es esencial. El síndrome hepatorrenal es a menudo fatal, y ambas enfermedades renales y hepáticas a menudo se consideran irreversibles. La prevención del síndrome hepatorrenal comienza con la prevención de la cirrosis. Limite su consumo de alcohol y buscar tratamiento inmediato de abuso de alcohol. Practique el sexo seguro y hacer no comparta agujas. Siempre obtenga chequeos médicos regulares, de modo que cualquier enfermedad hepática que tienes puede ser diagnosticado y tratado a tiempo. El diagnóstico precoz aumenta el éxito de cualquier tratamiento.

1 cirrosis esperar a detectar sólo incidentalmente en la etapa temprana de la enfermedad. Estos pacientes suelen ser asintomáticos hasta que la enfermedad está avanzada. 2 Observar los síntomas que se producen cuando el hígado comienza a fallar, y las células sanas son reemplazadas por tejido cicatrizado. El paciente puede experimentar dolor abdominal, cansancio, fatiga, pérdida de apetito, náuseas, debilidad y pérdida de peso. Algunos pacientes también pueden presentar un patrón de tela de araña de los vasos sanguíneos en la piel.

3 síntomas Aviso de complicaciones de la cirrosis de un examen físico. Estos incluyen comúnmente sangrado, hematomas, edemas, cálculos biliares, picazón e ictericia. 4 pruebas de laboratorio Run para encontrar otros signos de cirrosis. Estos pueden revelar una mayor sensibilidad a los medicamentos, los niveles más altos de toxinas en la sangre y la vena porta hipertensión. Los pacientes con cirrosis también pueden desarrollar la diabetes tipo 2 y cáncer de hígado.

5 Hacer el diagnóstico en la mayoría de los casos sobre la base de los síntomas, el examen físico y pruebas de laboratorio. Una biopsia de hígado puede realizarse para confirmar el diagnóstico, aunque esto rara vez es necesario. La biopsia se examinó histológicamente para detectar signos de cicatrización o enfermedad. 1 Limite su consumo de alcohol para reducir el riesgo de cirrosis alcohólica. Consumir más de dos bebidas al día aumenta las posibilidades de cirrosis.

2 Obtener una vacunación contra la hepatitis B. Esta es una causa importante de la cirrosis y la única forma común de hepatitis con una vacuna. 3 Reducir al mínimo el riesgo de contraer la hepatitis C, evitando comportamientos sexuales de alto riesgo. Esto incluye relaciones sexuales sin protección y múltiples parejas. No use cocaína o comparten agujas nasales con otros usuarios de drogas. La mitad de los casos de hepatitis C se contrae de parafernalia de drogas contaminados.

4 Tenga cuidado al utilizar productos químicos. Los productos de limpieza y pesticidas pueden ser una fuente importante de cirrosis inducida químicamente. Use ropa de protección y una mascarilla si el manejo de los productos químicos a menudo. 5 Abordar las causas subyacentes de la cirrosis. Cirrosis existente suele ser irreversible, pero más daño se puede minimizar. Por ejemplo, la enfermedad de Wilson hace que la acumulación de cobre en el hígado y requiere terapia de quelación de toda la vida.

La hepatitis C es un virus que puede afectar a cualquier persona. Por lo general, se transmite o se transfiere de la madre al niño durante el parto sexual. También puede ser causada por compartir agujas, transfusiones de sangre o trasplantes de órganos antes de que los médicos comenzaron el tamizaje de donantes para la hepatitis C en 1992 A pesar de que normalmente no hay síntomas de la hepatitis C, hasta la etapa final, pueden aparecer algunos síntomas parecidos a la gripe, cuando la enfermedad es primero contratado. Estos síntomas pueden incluir una fiebre baja, náuseas, dolor muscular y la sensibilidad en el área del hígado. La hepatitis C no siempre requiere tratamiento, ya que no siempre causa daño hepático irreparable. Si se le diagnostica la hepatitis C y su médico no ve problemas en el hígado, que seguirá vigilando la función hepática mediante la administración de los análisis de sangre periódicos. Si se detecta daños en el hígado o si tiene un sistema inmune debilitado, el médico puede recetar medicamentos antivirales para tratar la hepatitis C. El médico hará un seguimiento con exámenes de sangre para determinar si usted todavía tiene la hepatitis C después de una ronda de la medicación. Si todavía resulta positivo para la hepatitis C, el médico puede recomendar otra ronda de la medicación antiviral.

Si el hígado tiene un daño irreversible grave debida a la hepatitis C, el médico puede recomendar un trasplante de hígado. Sacar el hígado dañado, sin embargo, no significa necesariamente que la hepatitis C ha desaparecido por completo del cuerpo. Sin un curso, o, a veces varios cursos de tratamiento antibiótico, lo más probable que ocurra la hepatitis, incluso con un nuevo hígado. Según la Clínica Mayo, el 20 por ciento de las personas que han tenido hepatitis C durante más de 10 años desarrollan cirrosis del hígado. Sin un monitoreo frecuente de un médico y el tratamiento es necesario, se puede producir cirrosis hepática. Aproximadamente la mitad de las personas que desarrollan cirrosis del hígado desarrollará cáncer de hígado o insuficiencia hepática. El trasplante de hígado es la mejor opción para las personas en las etapas finales de la hepatitis C, y un paciente por lo general se coloca en la lista de donantes tan pronto como se descubra la cirrosis. Los síntomas de la hepatitis etapa final C incluyen náuseas, vómitos, fiebre, piel amarilla y ojos, hinchazón abdominal y dolor y sangrado gastrointestinal. Si no se trata el cáncer de hígado o insuficiencia dará lugar a un daño cerebral, daño de órganos y la muerte eventual.

La insuficiencia hepática se refiere a el rápido deterioro de la función hepática como resultado de una variedad de trastornos, incluyendo la cirrosis del hígado, la hepatitis crónica y daño hepático inducido por fármacos. El hígado es el órgano más grande del cuerpo humano y es uno de los más importantes en particular porque es responsable de varios procesos incluyendo la reproducción, la digestión y el crecimiento. La insuficiencia hepática tiene una serie de síntomas en función de la causa subyacente de la emisión. Aquí están los pasos sobre cómo usted puede identificar estos síntomas para que usted o su paciente puede recibir un tratamiento adecuado. 1 Busque la decoloración de la piel. Uno de los síntomas más comunes de la insuficiencia hepática es la ictericia, en la que la piel y los ojos adquieren un color amarillento. En un paciente que sufre de insuficiencia hepática, esta se vuelve aún más pronunciada con el tono amarillo cada vez más oscuro, inclinándose hacia un tinte más naranja.

2 Compruebe si hay hematomas o sangrado. Los pacientes con disfunción hepática también pueden magullar excesivamente. La insuficiencia hepática hace que la sangre delgada como el recuento de plaquetas disminuye por lo que cuando se produce una lesión, es aún más difícil que la sangre se coagule como lo haría normalmente. 3 Pruebe los procesos mentales del paciente. Debido a que el hígado no es capaz de filtrar eficazmente los desechos y toxinas de los alimentos, la sangre que va al cerebro puede no ser capaz de transportar oxígeno y nutrientes suficientes para el buen funcionamiento. Un paciente que sufre de insuficiencia hepática puede experimentar confusión, inquietud y fatiga. Él puede ser incapaz de pensar con claridad.

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Cuando los síntomas estén bajo control, deberá reanudar gradualmente un programa completo de ejercicios que incluya ejercicios aeróbicos, ya que el ejercicio cardiovascular es importante para: Los programas de bajo impacto para mantenerse en forma, como caminar o montar en una bicicleta fija, son por lo común buenas opciones. Hable con su médico o fisioterapeuta sobre elprograma adecuado para usted.

¿CUÁNDO CONVIENE RECURRIR A LA CIRUGÍA DE LAS ARTICULACIONES? Si siente dolor y de discapacidad a causa de un daño severo en las articulaciones, su médico podría sugerirle el reemplazo total de la articulación (llamado también artroplastia total dela articulación). El reemplazo de la articulación le puede ayudar a preservar su independencia.

Los cirujanos ortopédicos son quienes llevan a cabo estos procedimientos que implican el reemplazo de las partes dañadas de las articulaciones con componentes metálicos y plásticos.Los reemplazos totales de cadera y de rodilla son las artroplastias que se realizan con mayor frecuencia y con mejores resultados. La mayoría de las cirugías requiere rehabilitación postoperatoria para obtener el máximo beneficio de la nueva articulación. También pueden asignarle un programa de ejercicios antes de la cirugía para fortalecer los músculos. En general, los médicos indican un programa de medicamentos y terapia antes de sugerir el reemplazo de una articulación.

¿PUEDE LA DIETA AYUDAR A CONTROLAR LA AR? En la mayoría de personas que tienen de AR, no se ha logrado comprobar si cambios en la dieta pueden ser la causa o pueden aliviar los síntomas de la AR.

Sin embargo, es muy importante mantener una dieta saludable que incluya cantidades adecuadas de proteína y calcio. Durante los períodos de agudización de la artritis, puede perder apetito y peso. Durante estos períodos, es importante consumir suficientes calorías. Cuando la artritis esté menos activa o si toma corticosteroides, es importante que evite el aumento excesivo de peso. ¿PUEDE AYUDAR UN CLIMA DIFERENTE?

La artritis reumatoidea se presenta en todas las regiones del mundo, por lo tanto el clima no puede prevenirla, ni curarla. Muchas personas con AR observan que los cambios repentinos del clima o la presión barométrica tienden a agravar los síntomas de su artritis. Para la mayoríade los individuos, el mudarse a un clima diferente no representa una gran diferencia en la artritis que tienen como para justificar esa mudanza. ¿CÓMO PUEDE CONTROLAR MEJOR LA AR?

El sobrellevar AR, puede ser difícil. Como la AR puede ser impredecible, a menudo se caracteriza por dolor de larga duración o continuo, y puede afectar a tantas articulaciones que podría sufrir estrés emocional o depresión. Es normal experimentar estos tipos de sentimientos, pero éstos podrían interferir en el control de la enfermedad. Es importante que decida vivir cada día tan plenamente como le sea posible. Los medicamentos, el descanso y el ejercicio son la mejor combinación para el alivio de los síntomas, pero también es importante concentrarse en los aspectos positivos de la vida.

Es esencial que su familia y usted aprendan todo cuanto puedan sobre la enfermedad, y que hablen entre ustedes, con sus médicos y con otros profesionales de la salud que participan en su cuidado. Los profesionales de la salud mental pueden aconsejarle cómo sobrellevar y resolver problemas. Es primordial evitar que la enfermedad controle su vida. Usted podrá disfrutar de una vida productiva y plena, a pesar de la enfermedad, si sigue ciertas pautas como:

• buenas prácticas de salud • control del estrés emocional

• ayuda por parte de médicos especialistas en artritis Los AINE o fármacos antiinflamatorios no esteroides se utilizan para ayudar a aliviar el dolor y a combatir la inflamación que acompaña a la AR. Algunos AINE incluyen, la aspirina, el ibuprofeno y el naproxeno, entre otros. Estos medicamentos por si solos no suelen constituir un tratamiento adecuado para la AR. La mayoría de los pacientes con AR también necesitan tomar medicamentos modificadores de la enfermedad o agentes biológicos. Los AINE y la aspirina pueden causar efectos secundarios, como dolor de estómago e incluso hemorragias. También se asocian a problemas cardiacos y daño hepático y renal en personas susceptibles. Si usted tiene de estos efectos secundarios, le podrían recetar otras medicinas. Hable con su médico sobre éstos y otros riesgos.

En la artritis reumatoidea, los analgésicos alivian el dolor, pero no tienen efecto sobre la inflamación producida por el daño articular. Entre estos medicamentos se incluyen: • acetaminófeno (Tylenol y otras marcas)

• medicamentos narcóticos contra el dolor • acetaminófeno con codeína

• propoxifeno (Darvon y otras marcas) Los medicamentos narcóticos contra el dolor no suelen recomendarse como monoterapia para el tratamiento prolongado de la AR, porque a menudo tienen efectos secundarios indeseables y pueden crear dependencia si se toman en exceso, sin mejorar la evolución de la enfermedad.

Los corticosteroides (cortisona, prednisona) pueden ayudar a aliviar los síntomas de la AR. Estos medicamentos están relacionados con el cortisol, una hormona natural que se encuentra en el cuerpo. Se pueden utilizar corticosteroides en bajas dosis juntamente con aspirina, AINE, fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME) o agentes biológicos para controlar la inflamación articular. Muchos de los beneficios y efectos secundarios de los corticosteroides están directamente relacionados con la dosis administrada. El objetivo es encontrar la dosis efectiva más baja posible, para así, evitar tantos efectos secundarios y procurar el uso de los corticosteroides durante el menor tiempo posible. En general, los corticosteroides suelen administrarse en combinación con fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad o con agentes biológicos y no deben considerarse la una única forma de tratamiento farmacológico contra la AR.

Algunos efectos secundarios de los corticosteroides incluyen: • osteoporosis (pérdida de masa del hueso)

La administración de corticosteroides durante períodos prolongados reduce o detiene la capacidad del cuerpo para producir corticosteroides naturales. Cuando es necesario reducir la dosis ingerida de corticosteroides, se requiere que el médico la reduzca lentamente (variación gradual), ya que es peligroso parar o disminuirla drásticamente o sin la supervisión médica. El cuerpo necesita tiempo para normalizar su producción natural de cortisol. Asimismo, podría ser necesario suplementar o incrementar la dosis en períodos de mucho estrés, como antes y después de una cirugía. Los corticosteroides pueden inyectarse directamente en las articulaciones afectadas. Tales tratamientos pueden reducir la inflamación en las articulaciones hinchadas o dolorosas, o los períodos frecuentes de agudización. Como su efecto es local, la inyección directa en la articulación controla temporalmente la inflamación y evita la mayoría de los efectos secundarios indeseables que aparecen con el uso diario de comprimidos de corticosteroides.

Las inyecciones pueden producir un efecto sistémico temporal y podrían tener efectos secundarios dañinos en las articulaciones si se utilizan más de unas cuantas veces al año. También, aunque no frecuentemente, existe la posibilidad de que la articulación se infecte. MEDICAMENTOS MODIFICADORES DE LA ENFERMEDAD

Los fármacos que alivian síntomas, además de tener la capacidad de modificar el proceso de la enfermedad de la AR, son conocidos como fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME). Estos fármacos son una parte importante del tratamiento para la mayoría de las personas que tienen AR. Estos medicamentos pueden controlar la AR, así como también, prevenir la deformidad y la discapacidad. En los últimos años, se ha demostrado que es muy importante comenzar un tratamiento con un FARME, ya que puede cambiar la evolución de los síntomas de la AR. Estos medicamentos son: El metotrexato, es uno de los FARME más utilizados para el tratamiento de la AR. El metotrexato (Rheumatrex, Trexall) se toma una vez a la semana en forma de comprimidos, líquido o inyectable. El médico revisará con frecuencia, a través de estudios de laboratorio, la función hepática y el recuento sanguíneo, mientras usted esté tomando este fármaco. De esta manera, podrá detectar posibles anormalidades en la función del hígado y/o de la médula ósea que podrían presentarse como efectos secundarios que produce este medicamento.

Si toma metotrexato no debe ingerir alcohol, ya que la combinación podría aumentar el riesgo de daño hepático. Otros posibles efectos secundarios del metotrexato incluyen malestar gástrico, llagas en la boca, dolores de cabeza, mareos, fatiga, diarrea y síntomas parecidos a los de la gripe. Un efecto secundario serio del metotrexato, aunque raro, es la inflamación pulmonar. La hidroxicloroquina, (Plaquenil) se le denomina comúnmente fármaco antimalárico, porque en un principio fue desarrollado para el tratamiento del paludismo. Los fármacos antimaláricos se utilizan para aliviar la inflamación, la hinchazón y el dolor de las articulaciones. Es el FARME más seguro, pero las personas que toman estos medicamentos deben someterse a exámenes oculares con regularidad para detectar posibles daños en la retina, que podrían causar una disminución del color o de la visión periférica. Aunque tales lesiones sean raras, la pérdida de la visión se evitará si ingiere la dosis recomendada y se somete a controles oculares frecuentes.

La Sulfasalazina, (Azulfidine) es una combinación farmacológica de antibiótico y de antiinflamatorio, utilizada para tratar la AR. Los efectos secundarios pueden incluir erupciones cutáneas, malestar gástrico, dolores de cabeza, disminución en el conteo de glóbulos blancos y plaquetas. También puede tener efectos negativos para el hígado. Las personas alérgicas a medicamentos con sulfa no pueden tomar sulfasalazina. La leflunomida (Arava), es un fármaco modificador de la enfermedad relativamente nuevo, utilizado para tratar la artritis reumatoide. Los efectos secundarios pueden incluir erupciones cutáneas, síntomas gastrointestinales, efectos hepáticos y alopecia (pérdida del cabello) reversible. Mientras tome este fármaco, deberá someterse a frecuentes análisis de sangre, incluyendo recuentos sanguíneos y estudios de la función del hígado.

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ESTUDIOS CIENTÍFICOS A NIVEL MUNDIAL DEMUESTRAN GRANDES RESULTADOS DEL GLUTATIÓN E IMMUNOCAL EN AYUDA CON DIFERENTES ENFERMEDADES

El Glutation es el antioxidante maestro, la efectividad de otros antioxidantes como la vitamina C y E dependen del Glutation. Por tanto una deficiencia en el Glutation produce una oxidacion celular, declive del organismo y la salud. De hecho la vida depende de el. Sin el, las celulas se desintegrarian a causa de la oxidacion. El sistema inmunologico depende completamente del Glutation para funcionar correctamente, particularmente en la creacion de linfocitos T, la principal linea de defensa del organismo contra bacterias, hongos, virus parasitos, carcinogenos, etc. Una deficiencia en el Glutation debilita al sistema inmune dejandonos susceptibles a enfermedades y lo desequilibra provocando enfermedades autoinmunes.

Una enorma cantidad de toxinas son eliminadas del organismo por el sistema enzimatico del Glutation, incluyendo metabolitos de medicamentos, contaminantes, carcinogenos y daños causados por la radiacion, de hecho una de las concentraciones mas altas de Glutation en nuestro cuerpo esta en el Higado, el mayor organo desintoxicante del cuerpo. Una deficiencia en Glutation produce un aumento en toxinas haciendonos propensos a desarrollar enfermedades cronico degenerativas (Cancer, Diabetes, Artritis, setc.) Immunocal: Precursor natural de Glutatión en el organismo.

NO EXISTE EN TODO EL MUNDO OTRO PRODUCTO NATURAL QUE ELEVE EL GLUTATIÓN El Dr. Gustavo Bounous y su equipo de investigación del Hospital General de Montreal, Escuela de Medicina de la Universidad de Mc Gill en Canada, después de 18 años de investigación, han desarrollado un suplemento alimenticio de proteína bioactiva de suero de leche patentado y registrado como Immunocal, el cual contiene cantidades inusualmente elevadas de Cisteína Bioactiva precursora del Glutatión (GSH).
Los médicos que trabajan en emergencias, los toxicólogos y los especialistas del Hígado y el Pulmón están muy familiarizados con el uso terapéutico del Glutatión. Los médicos en USA pueden acudir por formas de aumentar los niveles de Glutatión al conocido libro de referencias medicas “Physician’s Desk Reference”, en donde encontraran solo 2 opciones: La droga farmacéutica NAC (n-acetyl-cisteina) e Immunocal.

Puede encontrar Immunocal en los siguientes libros de referencia: El PDR o Physicians’ Desk Reference se publica cada año y se distribuye a los médicos y farmacéuticos de Estados Unidos. Aunque Immunocal es un suplemento natural, ha sido incluido en el PDR ininterrumpidamente desde el año 2001. Nos sentimos muy honrados de estar incluidos en esta prestigiosa publicación.IMMUNOCAL es un concentrado natural de proteína proveniente de alimentos, patentado en E.E. U.U., que se encuentra incluido en la categoría de los GRAS (generalmente reconocidos como seguros) de la FDA. Este concentrado ayuda al cuerpo a mantener las concentraciones óptimas de glutatión (GSH) proporcionándole los precursores necesarias para la realización de la síntesis intracelular del mismo. Se ha comprobado clínicamente que efectivamente aumenta los niveles de glutatión. Haga clic aquí para leer la lista completa de referencias. VER EL DOCUMENTO COMPLETO..CLIC AQUÍ.

El CPS o Compendium of Pharmaceuticals and Specialties se publica cada año y se distribuye a todos los farmacéuticos y médicos canadienses. Aunque Immunocal sea un suplemento natural que no es medicamento, aparece en el CPS desde 2009. Nos sentimos muy honrados de aparecer en esta prestigiosa publicación. VER EL DOCUMENTO COMPLETO…CLIC AQUÍ. Libro Rojo del Farmaceutico (Pharmacist’s Red Book) de EE.UU, con invaluable información clínica y farmacéutica de referencia, el Red Book es el recurso esencial al que los profesionales de la salud acuden diariamente.

Escrito por Allan C. Somersall, Ph.D., M.D., Nature’s Goldmine (La mina de oro de la naturaleza) explica la ciencia y la tecnología detrás de la proteina del suero de la leche. Es un estudio sobre 15,000 pacientes utilizando Immunocal en distintos padecimientos donde se mostró la ayuda del uso de Immunocal. El Dr. Bounous desarrollo el metodo para la produccion de la proteina no desnatural izada de suero lacteo a la que se le dio el nombre exclusivo de Immunocal y que se ha convertido en el estandar por el que todos los demas productos de suero lacteo han tenido que guiarse eventualmente. En 1978, el Dr. Bounous inicio un programa de investigacion innovador en colaboracion con sus colegas de la Facultad de Medicina de la Universidad McGill para buscar una fuente de proteinas dietetica que estimularia el sistema inmunologico. Su investigacion los llevo al aislamiento y la preparacion de un concentrado de suero lacteo no desnaturalizado que ayuda mantiene los niveles normales de glutation y un solido sistema inmunologico. MÁS INFORMACIÓN..CLIC AQUÍ.

El Dr. Luc Montagnier, experto de renombre internacional, especialista en inmunodeficiencias y ganador del premio Nobel de medicina en 2008, editó un capítulo completo sobre Immunocal en un libro de referencia médica.Ver el articulo en Ingles… El ganador del Premio Nobel de Medicina 2008, el Dr. Luc Montagnier, atrae la atencion sobre Immunocal

Como uno de los expertos mundiales en el campo, el Dr. Montagnier aporta sus contribuciones al libro “Oxidative Stress in Cancer, AIDS, and Neurodegenerative Diseases” en el que un capitulo completo esta dedicado a Immunocal y afirma que: “El glutation juega un papel extremadamente importante en la actividad celular antioxidante y que el funcionamiento de Immunocal como un sistema de entrega de cisteina es capaz de mejorar la sintesis del glutation…”

Immunotec Inc. (TSX-V IMM) felicita al Dr. Luc Montagnier por haber ganado el Premio Nobel de Medicina 2008 por su descubrimiento en 1984, con Francoise Barre-Sinoussi, del virus de inmunodeficiencia humano (HIV). Los doctores Montagnier y Barre-Sinoussi comprendieron primero que el VIH “debilitaba el sistema inmunologico debido a una reproducción masiva del virus y los daños celulares causados a los linfocitos.” MÁS INFORMACIÓN..DALE CLIC AQUÍ. El Dr. James F. Balch, prominente autoridad en nutrición y autor del éxito de ventas “Prescription for Nutritional Healing” comenta: “en mi opinión, todos deberían tomar Immunocal. Hasta el día de hoy, no existe una mejor manera de optimizar el sistema inmunológico”.

El Dr. Wulf Dröge, experto internacional en inmunología, biología celular, antioxidantes y envejecimiento, declaró: “muchos estudios… apoyan la conclusión de que Immunocal es efectivo para mantener un sistema inmunológico saludable… sería conveniente que las personas consumieran Immunocal regularmente”. MÁS INFORMACIÓN…CLIC AQUÍ Dra. Patricia Kongshavn, A mediados de los años 70, incitada por el Dr. Gustavo Bounous, empezó su colaboración en la investigación sobre la influencia de varias proteínas dietéticas en la respuesta inmunitaria. Juntos publicaron su primer trabajo sobre estas investigaciones en 1978 y continuaron su colaboración hasta 1989, periodo durante el cual fueron coautores de 14 artículos. Este trabajo de investigación llevó al descubrimiento del concentrado de proteína de suero no desnaturalizado que regulaba los niveles de glutatión y estimulaba el mejoramiento de la actividad inmunitaria. Esto llevó finalmente a la producción de IMMUNOCAL, un nutracéutico bioactivo de gran calidad. MÁS INFORMACIÓN…CLIC AQUÍ

Best-seller autor, el Dr. Jimmy Gutman, explica por qué el glutatión es vital para la buena salud.Estos son algunos de los libros escritos por el Dr. Jimmy Gutman quien actualmente es reconocido como uno de los principales conocedores del tema del Glutatión en el mundo. MÁS INFORMACIÓN…CLIC AQUÍ.. Dr. Carlos Laberrere, publicado más de 150 veces, c expresa su entusiasmo por Immunocal y su capacidad para optimizar sus niveles de glutatión. MÁS INFORMACIÓN…CLIC AQUÍ….

Las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes o conocidas son las siguientes:
La gonorrea es una infección que afecta a un gran número de personas en nuestro país. Está producida por el gonococo, un microorganismo que se encuentra preferentemente en zonas templadas y húmedas del cuerpo (el conducto urinario y el cuello uterino sobre todo). Es una enfermedad venérea, es decir, sólo se transmite a través del contacto sexual directo y no se contagia mediante toallas, baños públicos, piscinas, etc. Hay que estar alerta si se observan los siguientes síntomas: secreción purulenta amarillenta por el pene, sensación de escozor al orinar, aumento del flujo vaginal, dolores abdominales o cansancio. Tiene un tratamiento sencillo y efectivo a base de antibióticos, pero si no se cura a tiempo, la infección puede extenderse a otros órganos y ocasionar consecuencias graves, como la esterilidad.

Antiguamente, era considerada la enfermedad de transmisión sexual más peligrosa, hasta que el descubrimiento de la penicilina por Alexander Fleming en 1928 se convirtió en un tratamiento eficaz para controlarla. Está causada por una bacteria llamada treponema pallidum. La vía principal de transmisión es el contacto sexual, pero también puede contagiarla la madre al feto durante el embarazo, a través de la placenta.Evoluciona en tres etapas. En la primera, pocas semanas después del contagio, aparecen unas pequeñas úlceras rojizas ( chancro sifilítico) en la zona donde se ha producido el contacto (genitales, ano, boca. ). Las lesiones desaparecen poco después. Unos meses más tarde, los treponemas se extienden a través de la sangre por todo el organismo, dando lugar a diversas lesiones generalizadas: manchas en la piel, ganglios inflamados, fiebre, dolor de garganta, pérdida de apetito y malestar general. Estos síntomas pueden desaparecer, incluso sin tratamiento, pero la enfermedad sigue latente. Años después del contacto, la enfermedad continúa la fase latente durante un largo período de tiempo. Si no se aplica un tratamiento, pueden producirse: úlceras en la piel y órganos internos; inflamación de las articulaciones; lesiones de corazón, hígado y sistema nervioso central. Hemos dicho que la sífilis se elimina con antibióticos. No obstante, si no se actúa rápidamente para curarla, existe el riesgo de que las lesiones producidas sean ya irreversibles, cuando se aplique el tratamiento.

El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), descrito por primera vez en 1981, es una enfermedad infecciosa que afecta al sistema inmunológico humano, encargado de proteger el organismo de las agresiones externas. Con las defensas debilitadas, queda a merced del ataque de numerosos virus, bacterias, hongos, etc., capaces de provocar graves enfermedades e incluso la muerte. Al agente causante del SIDA se le denomina Virus de la lnmunodeficiencia Humana (VIH).El Sida se transmite por contagio de una persona infectada a otra sana a través de la sangre, el semen o las secreciones vaginales.Son situaciones de riesgo: compartir jeringuillas, agujas, y material de aseo como hojas de afeitar, cepillos de dientes, utensilios de manicura, pedicura, etc. Asimismo en las relaciones sexuales con penetración, sobre todo si es anal, el riesgo aumenta si existen lesiones o heridas por las que pueda penetrar el virus. Las mujeres gestantes contagiadas tienen muchas probabilidades de infectar a su hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia. Pueden optar por acogerse a uno de los tres supuestos que contempla la ley del aborto o continuar con el embarazo, sometiéndose a un tratamiento para reducir los riesgos de transmisión. Se considera que no existe riesgo en las transfusiones de sangre, ya que actualmente están controladas por el sistema sanitario.Aunque, gracias a la investigación, ha aumentado la esperanza y calidad de vida de los afectados, todavía no existe ningún remedio para su curación, por lo que la prevención sigue siendo la mejor defensa contra el VIH.

Hola:
me gusto tu blog,esta bueno y aprendi varias cosas sobre diversas enfermedades de transmision sexual. hola alfredo bueno me parecio muy interesante tu blog ya que nos das a conocer un poco mas sobre el tema de la transmicion sexual

Hola.
Me parece informacion que resalta puntos importantes sobre las enfermedades de transmicsion sexual y ademas nos muestra pequeños tips sobre los cuidados que debemos tener Debemos observar diaria, detenida y minuciosamente nuestra mascota buscando alguno de los síntomas que abajo detallamos, pudiendo de esta manera, diagnosticar lo antes posible cualquier síntoma:

Síntomas de que tu conejo está enfermo:

  • Come menos
  • Está mas delgado
  • Se le cae el pelo
  • Bultos o inflamaciones, por encima o debajo de la piel
  • Mamas inflamadas o hinchadas
  • Cabeza inclinada
  • Heces blandas o diarrea
  • Problemas de respiración
  • Tos, estornudos
  • Narices sucias y pegajosas
  • Ojos llorosos
  • Daño en los genitales

Posibles causas de enfermedad:

  • Maltrato al animal
  • Deficiencia del manejo
  • Mala alimentación
  • Alimento defectuoso
  • Alimento con mucho polvillo
  • Instalaciones no apropiadas
  • Instalaciones averiadas
  • Lesiones y/o heridas mal tratadas
  • Intoxicaciones
  • Contagio por hongos, virus, bacterias, etc.
  • Falta de higiene
  • Estrés
  • Calor excesivo
  • Frío excesivo (especialmente en las crías)
  • Falta de ventilación

ATENCIÓN!! esta información es orientativa no juguéis a ser médicos, solo un veterinario especializado en exóticos puede curar a tu conejit@. Son pequeños bultos bajo la piel que contienen pus y son producidos por bacterias.

Tratamiento: Curación lenta. Hacer una punsación en el absceso para poder extraer todo el pus y luego aplicar un desinfectante local del tipo yodopovidona un par de veces al dia retirando la costra que se forme y aplicar un antibiotico via oral hasta que este totalmente curada la herida.

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Una creencia popular es que la cirrosis siempre es causada por el consumo excesivo. Eso no es siempre el caso, como la cirrosis puede ser causada por otros problemas y puede aparecer en personas que no beben alcohol en absoluto. La cirrosis es una enfermedad crónica que es causada por una lesión en el hígado, y se caracteriza por el deterioro y mal funcionamiento del hígado. El tejido cicatrizal reemplaza los tejidos sanos normales de los bloques del hígado y parcialmente el flujo de sangre a través del hígado. La cirrosis es causada generalmente por factores tales como el alcoholismo excesivo y ciertas condiciones médicas, tales como la hepatitis B y C. Sin embargo, en algunos casos, la cirrosis es de naturaleza idiopática, sin una causa específica para su ocurrencia.

La ictericia es uno de los síntomas que a menudo se asocian con la cirrosis del hígado. El hígado ayuda a producir y mantener los niveles de bilirrubina en el cuerpo; sin embargo, en los pacientes que padecen cirrosis, el hígado pierde total o parcialmente su capacidad para desempeñar sus funciones. Como resultado, grandes cantidades de bilirrubina se acumulan en el torrente sanguíneo del individuo, lo que causa coloración amarillenta de la piel o ictericia. Otro síntoma común que se asocia con la cirrosis es fácil aparición de moretones. Una de las principales funciones del hígado humano es la producción de factores de coagulación de la sangre, que desempeñan un papel vital en la ayuda del proceso de coagulación de la sangre en las heridas o lesiones. Sin embargo, en el caso de la cirrosis, el hígado pierde su capacidad para producir factores de coagulación de la sangre. Esta reducción en el número de factores de coagulación de la sangre puede hacer que una persona sea más susceptible a otros riesgos para la salud y las complicaciones debido a retraso en la cicatrización de las lesiones y heridas.

El dolor abdominal es un síntoma más común que las personas que sufren de cirrosis hepática pueden experimentar. Esta condición se produce principalmente debido a la acumulación de líquido en el abdomen, lo que reduce el flujo de sangre a varios órganos, causando dolor severo. Otros síntomas comunes, tales como náuseas, debilidad extrema, sensación de cansancio, incluso mientras se está sentado inactivo, prurito y pérdida excesiva de peso se asocian a menudo con la cirrosis del hígado.

Ciertas complicaciones como hinchazón de las piernas y los brazos, agrandamiento del bazo, el desarrollo de cálculos biliares y resistencia a la insulina a menudo se asocian con estados avanzados de cirrosis. Si se deja sin tratar durante un largo período de tiempo, los individuos también pueden desarrollar condiciones tales como cáncer de hígado y encefalopatía hepática, una condición en la que los desechos tóxicos se acumulan en el cerebro debido a que no se filtran de la sangre por el hígado mal funcionamiento. Esto puede llevar al coma e incluso la muerte. La cirrosis hepática es una enfermedad crónica en la que el órgano se convierte en cicatrices como respuesta a daño crónico. El hígado tiene muchas funciones del cuerpo, incluyendo los nutrientes de fabricación, purificar la sangre y la desintoxicación del cuerpo. La cicatrización causada por la cirrosis no es reversible, por lo que la condición de tiempo puede causar el hígado falle. Las causas de la cirrosis incluyen el uso crónico de alcohol, la fibrosis quística, hepatitis B y C, enfermedad de hígado graso y problemas con los conductos biliares. El tratamiento depende de la causa, pero cuando es causada por otra condición médica, el control de esa condición es la clave.

Una de las causas más comunes de cirrosis en los Estados Unidos es el alcoholismo, de acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud. El consumo excesivo de alcohol comienza a dañar el hígado, ya que se ve obligado a trabajar en el disco. La cantidad de consumo de alcohol que causa cirrosis varía de persona a persona, pero las personas que son diagnosticadas con cirrosis que dejar de beber por completo. Si los pacientes no pueden dejar de beber por su cuenta, su médico puede recomendar un programa de tratamiento para combatir la adicción. Debido a que la cirrosis es una condición crónica y el daño al hígado es irreversible, el tratamiento en muchos casos se centra en la gestión y tratamiento de las complicaciones. Una complicación común es la acumulación de líquido en el cuerpo, llamado edema. En los casos leves o moderados, diuréticos pueden prescribir o una dieta baja en sodio serán recomendados. En casos severos, el exceso de líquido puede ser tiene que ser drenado. Otras complicaciones incluyen infecciones, que pueden ser tratadas con antibióticos, y el aumento de la presión sanguínea en ciertas venas, que se puede controlar con los medicamentos para la presión arterial. La mayoría de los pacientes con cirrosis también se proyectarán para el cáncer de hígado, porque la condición aumenta el riesgo de una persona para ello.

Cuando la cirrosis llega a etapas avanzadas y el hígado comienza a fallar, algunos pacientes pueden ser colocados en la lista de espera para un trasplante de hígado. En un trasplante de hígado, se retira hígado enfermo de un paciente y se reemplaza con un hígado sano de un donante de órganos o una pieza de un hígado de un donante vivo. No todos los pacientes con cirrosis serán elegibles para un trasplante, sin embargo. Por ejemplo, las personas que abusan del alcohol no podrán recibir un trasplante. El hígado es un órgano muy importante para la supervivencia global del cuerpo humano, y condiciones crónicas como la cirrosis biliar primaria puede haber condiciones muy graves y peligrosos. Para diagnosticar la condición, el médico utilizará un análisis de sangre, una prueba de imagen, como una ecografía o una resonancia magnética y una biopsia hepática para detectar cualquier daño extenso del hígado o cicatrices.

El cuerpo humano tiene una intrincada red de tubos que se refiere como los conductos biliares. La bilis es una sustancia que se produce en el hígado y que el cuerpo utiliza para descomponer las grasas y disponer de los glóbulos rojos muertos. Los conductos biliares transportan la bilis desde el hígado hasta las diferentes partes del cuerpo que más lo necesitan. La condición de la cirrosis biliar primaria es el deterioro gradual de los conductos biliares, causando la acumulación de bilis en el hígado - y las sustancias que se suponía que la bilis para eliminar a acumularse en el cuerpo. Según la Clínica Mayo, la razón exacta de por qué los conductos biliares se destruyen lentamente aún se desconoce. Es posible diagnosticar la cirrosis biliar primaria antes de experimentar ningún síntoma perceptible. En algunos casos, un médico puede notar la aparición de la cirrosis biliar primaria a través de los niveles encontrados en un análisis de sangre. Pero los primeros síntomas de la cirrosis biliar primaria, aunque modestos ya menudo ignorado, se pueden observar si la persona sabe lo que son. Estos primeros síntomas incluyen fatiga crónica que no parece ser mejor no importa cuánto descanso la persona recibe, un problema picazón crónica que puede llegar a ser tan grave que puede causar que la persona se despierta de un sueño profundo y un descenso apreciable de la producción de la saliva y las lágrimas que pueden dar lugar a sequedad de los ojos y la boca.

Algunos de los síntomas avanzados de la cirrosis biliar primaria son muy notables. Uno de los síntomas posteriores es la ictericia. Esto es cuando la bilis comienza a filtrarse en el cuerpo gracias a la descomposición de los conductos biliares y le da un tinte amarillento en la piel y la parte blanca de los ojos. Otros síntomas posteriores incluyen los pies hinchados y dolorosos, dolor abdominal y calambres, diarrea crónica y dolor al orinar que es el resultado de infecciones recurrentes de las vías urinarias. No hay cura para la cirrosis biliar primaria, así que el tratamiento se enfoca en retrasar la progresión de la enfermedad y ofreciendo la mejor calidad de vida posible. Hay una serie de medicamentos que un médico puede utilizar para ayudar a retrasar el desarrollo de la cirrosis biliar primaria y reducir los efectos de los síntomas. En algunos casos, la cirrosis biliar primaria puede causar el hígado para empezar a fallar. En estas circunstancias extremas un trasplante de hígado puede ser usado para reemplazar el hígado morir. Aunque esto le ayudará a prolongar la vida de una persona mientras que sufren de cirrosis biliar primaria, un trasplante de hígado no va a curar la enfermedad.

La Clínica Mayo sugiere que 9 de cada 10 personas que contraen la cirrosis biliar primaria son mujeres. Es una condición que es muy poco frecuente en los niños y es más propenso a atacar a personas en sus años 40, 50 o 60 años. La condición no es genético y no se transmite de una generación a otra dentro de la misma familia. Pero los números sugieren que una historia familiar de la cirrosis biliar primaria tiende a aumentar las posibilidades de contraer la enfermedad. La cirrosis es una enfermedad en la que el hígado se convierte en cicatrices y daña. La cicatrización es irreversible y, finalmente, puede hacer que el hígado falle. El hígado tiene muchas funciones, incluyendo la purificación de la sangre, la desintoxicación del cuerpo y los nutrientes de fabricación. Las dos causas más comunes de la cirrosis en los Estados Unidos son las infecciones de abuso de alcohol y la hepatitis C, según los Institutos Nacionales de Salud. Varias otras condiciones médicas pueden causar la afección, pero no es causada por una lesión en el hígado. El tratamiento varía dependiendo de la causa, sino el control de las condiciones subyacentes es la clave.

Cuando la cirrosis es causada por el abuso del alcohol, los pacientes deben dejar de beber para detener el daño al hígado de progresar. Si los pacientes continúan bebiendo, el hígado se continuará con cicatrices y dañada y, finalmente, se producirá un error. Las personas que son adictas al alcohol a menudo tienen dificultades para dejar de beber. Los médicos pueden ayudar a recomendar un programa de tratamiento o instalación a los pacientes que están teniendo problemas para dejar por su cuenta. Debido a que la cirrosis es irreversible, el tratamiento de los pacientes a menudo se centra en el manejo de las complicaciones causadas por la enfermedad. Por ejemplo, la cirrosis causa el exceso de acumulación de líquido en el cuerpo, una condición llamada edema. Los pacientes con edema pueden seguir una dieta baja en sodio o tomar diuréticos para ayudar a controlar el edema. Otras complicaciones que pueden resultar de la cirrosis incluyen el aumento de la presión sanguínea en ciertas venas y las infecciones más frecuentes, los cuales se pueden controlar con los medicamentos recetados. Pacientes con cirrosis también se aconseja someterse regularmente exámenes para el cáncer de hígado debido a la condición aumenta el riesgo de padecerla.

Cuando la cirrosis progresa hasta el punto de que el hígado está fallando, la única opción de tratamiento es el trasplante de hígado. Los pacientes que cumplan con ciertos criterios serán colocados en una lista de espera de trasplante de órganos. Un trasplante de hígado consiste en quitar el hígado enfermo y su reemplazo, ya sea con un hígado de un donante fallecido o de una parte de un hígado de un donante vivo. No todos los pacientes con cirrosis serán elegibles para un trasplante. Por ejemplo, los que siguen a abusar del alcohol no recibirán un trasplante. La cirrosis se clasifica como la cicatrización del hígado que ocurre después de un daño hepático a largo plazo. Después de bastante daño, el hígado no es capaz de curarse a sí mismo y deja de funcionar. Si se deja sin tratamiento, el pronóstico para las personas con cirrosis es bastante pobre.

Si se detecta a tiempo, el daño al hígado causado por la cirrosis puede ser minimizado y el pronóstico puede ser positivo. Muy a menudo, el tratamiento implica abstenerse de beber alcohol; si la hepatitis es la causa, se pueden recetar medicamentos. Cirrosis severa puede causar insuficiencia hepática. Si el hígado deja de funcionar, el paciente puede tener que someterse a un trasplante de hígado para sobrevivir. Según Merck, después de las enfermedades cardíacas y el cáncer, la cirrosis es la tercera causa de muerte más común de las personas en el grupo de edad de 45 a 65.

Otras complicaciones de la cirrosis incluyen infecciones más frecuentes, el cáncer de hígado, desnutrición y presiones ejercidas sobre las venas que llevan la sangre al hígado. La cirrosis puede ser causada por una serie de factores, incluyendo la enfermedad, el alcoholismo, los parásitos y la acumulación de grasa. El pronóstico puede ser afectado en gran medida si se identifica la causa de los daños e inmediatamente remediada.

Varias opciones de estilo de vida pueden prevenir la cirrosis, como la moderación de su peso, limitar el consumo de alcohol y la garantía de no contraer enfermedades como la hepatitis que afectan al hígado. El hígado, un órgano esencial en el cuerpo humano, lleva a cabo varias funciones esenciales, tales como la desintoxicación de sustancias nocivas, la purificación de la sangre, la fabricación de nutrientes vitales, por lo que las proteínas que regulan la coagulación de la sangre, y la producción de la bilis para absorber grasas y vitaminas solubles en grasa, una sana es necesario para la supervivencia de hígado. Es capaz de regenerar la mayoría de sus propias células cuando se dañan. Cuando el hígado no es capaz de repararse a sí mismo, el tejido cicatricial se forma que bloquea parcialmente el flujo de sangre a través del hígado y deteriora la capacidad del órgano para controlar las infecciones.

La cirrosis es una enfermedad en la que el hígado se deteriora y funciona mal debido a una lesión crónica lentamente. Con la formación de tejido cicatricial, el hígado ya no es capaz de realizar como debería. La sangre puede pasar por alto el hígado, pasando sustancias venenosas en el cerebro que podría resultar en somnolencia, confusión y coma. Los síntomas pueden incluir fatiga, debilidad, agotamiento, hemorroides sangrantes, ictericia, pérdida de peso, hinchazón de las piernas, dolor abdominal, disminución del gasto urinario y fiebres. Desafortunadamente, esta enfermedad no muestra síntomas en sus primeras etapas,

La causa principal de cirrosis del hígado es el alcoholismo a largo plazo. Muchas personas tienen más de una base de la enfermedad, incluyendo la obesidad, enfermedades hereditarias, la acumulación de hierro en el cuerpo y una infección de la hepatitis C. Las complicaciones causadas por la enfermedad pueden incluir la malnutrición, las infecciones frecuentes, aumento del riesgo de cáncer de hígado y un alto nivel de toxinas en la sangre.

Un profesional médico discutirá la historia clínica y los síntomas del paciente con él y programar un examen físico completo. Workups laboratorio incluirán pruebas de sangre y procedimientos de imagen, incluyendo una tomografía computarizada, resonancia magnética y ecografía. Una biopsia de hígado también puede ser programado para determinar la causa de la enfermedad, la extensión de los daños y opciones de tratamiento. Examen de tejidos es el único método definitivo para confirmar un diagnóstico de cirrosis. El tratamiento puede incluir antibióticos, análisis de sangre periódicos, exámenes de ultrasonido, medicamentos para la presión arterial, diuréticos o medicamentos para controlar la hepatitis. El individuo puede necesitar dejar de tomar ciertos medicamentos o buscar tratamiento para la dependencia del alcohol. Un trasplante de hígado será necesario cuando las complicaciones de la enfermedad no pueden ser controlados por el tratamiento y la condición se convierte en peligrosa para la vida.

La cirrosis es causada por la cicatrización irreversible del hígado. No es posible curar el hígado o recuperar su funcionamiento normal. Esta es una condición muy seria que puede llevar a muchas complicaciones. Consejo médico Sound, el tratamiento y un cambio en el estilo de vida son necesarios para la supervivencia. Hígados sanos son capaces de regenerar y sanar. La cirrosis hepática es una enfermedad que se produce con el tiempo. La primera etapa de la enfermedad hepática se caracteriza por la inflamación del hígado. Si no se trata o no diagnosticada, que la inflamación comienza a formar tejido cicatrizal en el hígado. El tejido cicatricial reemplaza el tejido sano del hígado y causa la disfunción hepática.

El tejido cicatrizado no puede realizar de la misma manera que el tejido sano del hígado se puede. Como resultado, se disminuye la capacidad de su hígado. Ya no es tan eficaz en el control de infecciones; filtrar las toxinas y las bacterias de la sangre; el procesamiento de drogas y nutrientes; y la producción de las proteínas que contribuyen a la coagulación de la sangre. La producción de bilis de su hígado también se ve afectada. La bilis ayuda a su cuerpo a absorber las vitaminas solubles en grasa y metabolizar las grasas. A medida que la cirrosis avanza, los síntomas externos como picazón en la piel, pérdida de peso y la aparición de los vasos sanguíneos de araña en la superficie de la piel comienzan a emerger. Síntomas externos adicionales incluyen el ir de discotecas de sus puntas de los dedos, la aparición de pequeñas protuberancias de color amarillo en la piel y la ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos).
Algunos síntomas adicionales en esta etapa pueden incluir náuseas / vómitos, cambios en el apetito, fatiga y debilidad.
Muchas personas que tienen cirrosis no presentan síntomas en las primeras etapas de la enfermedad.

Debido a que su cuerpo no es capaz de absorber la grasa y vitaminas como efectivamente, la pérdida de peso es común. Síntomas externos adicionales incluyen la atrofia (o pérdida) de los músculos, el enrojecimiento de las palmas de las manos (una condición llamada eritema palmar) y agrandamiento de las glándulas salivales. Los hombres a menudo experimentan una atrofia de los testículos, menor vello de las axilas y la ginecomastia (agrandamiento de las mamas). Un síntoma más externa es la contractura de Dupuytren, que es causada por la contracción de los tendones en la mano, lo que resulta en los dedos de curling.
Síntomas internos incluyen el mal funcionamiento de los nervios de todo el sistema nervioso central, agrandamiento del bazo, acumulación de líquido en el abdomen y los cambios en el tamaño del hígado. Debido a la capacidad del cuerpo para absorber la vitamina D disminuye, la osteoporosis puede desarrollarse. Las complicaciones de la cirrosis incluyen problemas internos. La formación de venas retorcidas puede formar en el estómago, el recto o la porción inferior del esófago. Si esas zonas retorcidas sangran, los pacientes pueden vomitar sangre. La insuficiencia renal y la función cerebral reducida son comunes en cirrosis en etapa terminal.

Las causas comunes de la cirrosis incluyen la obesidad, el consumo excesivo de alcohol, hepatitis C, hepatitis B, la hepatitis D, enfermedad de hígado graso y cualquier enfermedad que pueda causar daños a los conductos biliares. Si usted tiene algún factor de riesgo para el desarrollo de la cirrosis, debe hablar con su médico acerca de tener chequeos regulares. La captura de cualquier enfermedad hepática en las primeras etapas es la única manera de prevenir un daño permanente. Cuando el hígado se daña debido a una enfermedad, una condición conocida como la cirrosis, el tejido cicatrizal se acumula en el hígado y le impide funcionar correctamente. A diferencia de algunos de los órganos de su cuerpo --- el bazo y la vesícula biliar, por ejemplo --- usted no puede vivir sin el hígado. Se filtra las toxinas en la sangre y crea nutrientes esenciales. Aunque un hígado ligeramente dañado por lo general puede repararse a sí mismo, cirrosis grave acortará su vida útil.

Debido a que el hígado es un órgano vital como, su vida puede acortarse considerablemente si el hígado se vuelve demasiado dañado para funcionar correctamente. Como con cualquier condición que amenaza la vida, el número de años perdidos puede variar de persona a persona, dependiendo de si hay otras complicaciones presentes. Si usted tiene cirrosis del hígado debido al consumo excesivo de alcohol y deje de beber y comenzar un estilo de vida saludable con un montón de comida nutritiva y ejercicio, usted tendrá una alta probabilidad de revertir o al menos detener el progreso de su daño en el hígado. Sin embargo, si usted continúa con consumo excesivo de alcohol y un estilo de vida poco saludable, la probabilidad de una muerte temprana de la enfermedad hepática es mucho mayor. Al igual que la presión arterial alta, la cirrosis es a menudo un asesino silencioso. A menudo no hay síntomas hasta que la enfermedad es grave o incluso irreversible. Las personas que tienen síntomas pueden ser fatigados, han hinchazón en las piernas y el abdomen, sentir náuseas, moretones o sangrar con facilidad, y tienen una pérdida inesperada de apetito y pérdida de peso. Aunque usted puede no sentir ningún síntoma, una simple prueba de sangre a intervalos regulares (durante su examen físico anual, por ejemplo) puede detectar posibles problemas en el hígado. El descubrimiento de daño hepático temprano puede ayudar a prolongar su vida útil.

Existen varias enfermedades que contribuyen a la cirrosis. El más frecuente son el abuso a largo plazo de alcohol y la hepatitis B y C. El exceso de hierro o de cobre en el cuerpo también puede dar lugar a daños en el hígado, mientras que la fibrosis quística, la enfermedad de hígado graso, y los conductos biliares inadecuados o dañados también pueden causar cirrosis. En algunos países en desarrollo, los parásitos pueden contribuir a la enfermedad hepática. En todas estas condiciones, el tejido cicatrizal se acumula en el hígado con el tiempo y puede acortar drásticamente la esperanza de vida. Los factores de riesgo para la cirrosis incluyen el abuso a largo plazo de alcohol. Los consumidores de drogas intravenosas también están en alto riesgo de cirrosis ya la hepatitis B y C se puede contraer a través de compartir agujas. Estas enfermedades también pueden transmitirse a través de tatuaje o piercing agujas no desinfectadas. En años anteriores, los pacientes de cirugía a veces en contacto con la hepatitis C a través de transfusiones de sangre, pero el suministro de sangre en los EE.UU. hoy en día es cribado para prevenir esto. Otros factores de riesgo para la cirrosis incluyen los factores genéticos, tales como la malformación o disfunción de los conductos biliares, así como condiciones como la fibrosis quística.

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Inflamación aguda o crónica de la mucosa del estómago. En la gastritis aguda se producen erosiones de las células superficiales de la mucosa, formaciones nodulares y a veces hemorragia de la pared gástrica. En la gastritis crónica se produce, además, una transformación progresiva de la mucosa a tejido fibroso (cicatricial o inflamatorio crónico). La enfermedad está acompañada por un descenso en la velocidad del vaciado gástrico (experimentado por el paciente como digestiones lentas o pesadas) y de pérdida de peso. Las causas más frecuentes de la gastritis son el abuso del alcohol, el tabaco y las bebidas excitantes (café, té, refrescos de cola), una secreción excesiva de ácido clorhídrico en el jugo gástrico, y varias infecciones entre las que se encuentran la sífilis, la tuberculosis y algunas infecciones fúngicas. Se ha demostrado recientemente que la bacteria Helicobacter pylori está presente en la mucosa gástrica y duodenal hasta en el 80% de los pacientes con gastritis y úlceras pépticas (de estómago o duodeno): este descubrimiento ha revolucionado el tratamiento de estas enfermedades, hasta el punto de que los antibióticos han pasado a ser uno de sus pilares básicos. El estrés psicológico también está implicado en el desarrollo de la gastritis. También denominado síndrome del intestino irritable o colon espástico, proceso en el que se alternan episodios de estreñimiento y diarrea, acompañados de intenso dolor abdominal y una gran variedad de síntomas, de causa desconocida. Algunos casos pueden tener su origen en una alteración del músculo liso del colon. De un 30% a un 50% de los pacientes que acuden a las consultas de gastroenterología en Europa occidental podrían padecer esta enfermedad, que tiene una extensión mundial. La 'diarrea' no es tal diarrea, puesto que no existe un aumento en el volumen de las heces; el agua es absorbida con normalidad y en general no aparece sangre con las deposiciones. Sí que puede aparecer mucosa en las heces, y existe la sensación subjetiva de que no ha habido una evacuación intestinal completa tras la defecación. Las recaídas en este proceso se relacionan a menudo con el estrés.

Algunas diarreas infecciosas (como las producidas por Shigella) pueden tener como secuela la aparición de colon irritable una vez resuelta la infección, aunque no parece que se produzca ninguna alteración permanente de la mucosa intestinal. Aunque no se ha demostrado relación causal entre el síndrome del intestino irritable y la cantidad de fibra en la dieta, algunos pacientes mejoran cuando se instituye una dieta rica en fibra; otros pacientes mejoran con la reducción del contenido de carbohidratos y la eliminación del pan blanco de la dieta. Enfermedad inflamatoria del intestino. Se puede manifestar por dolor abdominal, punzadas, fiebre, pérdida de apetito (anorexia), náuseas y diarrea. La enteritis crónica por antonomasia es la llamada ileítis terminal o enfermedad de Crohn; se trata de una enfermedad autoinmune que precisa de tratamiento inmunosupresor y a veces de cirugía. Las enteritis agudas, aunque suelen ser poco duraderas, autolimitadas y menos graves, son debilitantes, sobre todo en los niños y en los ancianos, y en ocasiones llegan a poner en peligro la vida del enfermo por deshidratación aguda. Las enteritis agudas pueden estar causadas por irritación química, alergias o alteraciones emocionales; pero su causa más frecuente son las infecciones, bien virales, más benignas, o bien bacterianas, como la fiebre tifoidea y la disentería.

Inflamación aguda del apéndice vermicular, tubo de 1-2 cm de diámetro y de 5 a 15 cm de longitud con final en forma de fondo de saco y que nace del ciego (primera porción del intestino grueso). El ciego, y por tanto el apéndice, están situados en el cuadrante inferior derecho del abdomen. El apéndice, en el ser humano, es un resto filogenético cuya función queda reducida a ser asiento de algunas formaciones de tejido linfoide (encargado de las funciones inmunes); su extirpación no causa alteración patológica. La causa más habitual de la apendicitis es una infección de la pared del apéndice; sin tratamiento, la infección acaba destruyendo la pared del apéndice y perforándolo, y entonces el contenido intestinal se vierte en la cavidad abdominal, originándose una peritonitis. La apendicitis es una enfermedad frecuente en los adultos jóvenes, pero puede aparecer a cualquier edad. Sus síntomas típicos son: dolor abdominal (especialmente en el cuadrante abdominal inferior derecho), fiebre, náuseas y vómitos, estreñimiento y diarrea. El tratamiento consiste en la extirpación quirúrgica del apéndice (apendicectomía). Inflamación de la membrana que tapiza la cavidad abdominal y los órganos contenidos en ella. Suele ser una enfermedad aguda, causada por una infección cuyo origen es una perforación intestinal, como la rotura del apéndice o de un divertículo. También se puede deber a la presencia de sustancias irritantes, como ácido gástrico procedente de una úlcera perforada, o bilis que proviene de la rotura de la vesícula biliar o de la laceración del hígado. La peritonitis localizada se observa con más frecuencia en la pelvis a partir de una infección de la trompa de Falopio o de la rotura de un quiste ovárico. La peritonitis es a veces consecuencia del derrame de pus en la cavidad abdominal procedente de la rotura de un absceso. Esto se produce algunas veces tras cirugía intestinal con supuración de la herida quirúrgica, o a partir de una herida por arma blanca que atraviesa la pared abdominal. En ocasiones, se debe a una inflamación de la membrana peritoneal, como en el fracaso renal, la fiebre reumática y el lupus eritematoso. El síntoma principal es un dolor abdominal agudo que se agrava con los movimientos. Con frecuencia el paciente tiene náuseas y vómitos, y está febril. Los casos graves de peritonitis aguda sin tratamiento suelen ser mortales. El tratamiento está dirigido a la causa subyacente. Hay que administrar, además, líquidos intravenosos y antibióticos.

Hemorroides y Sangrado Rectal: Varicosidad (dilatación o aumento de tamaño) de una vena del plexo superficial del recto o del ano. Las del recto son las hemorroides internas y las del ano las externas. Las internas, cuando aumentan mucho de tamaño, pueden salir al exterior por el orificio anal, e incluso estrangularse. Una hemorroide, como en cualquier varicosidad, puede trombosarse: ésta es especialmente dolorosa.

Las hemorroides o almorranas producen, en ocasiones, picor, escozor o dolor en el recto y en el ano y sangran con frecuencia. Los síntomas se agravan tras la defecación, en especial con las heces duras. El sangrado crónico puede acabar produciendo anemia. Están relacionadas con el estreñimiento habitual y con las gestaciones. La vida sedentaria y el estrés mental son factores agravantes. El tratamiento sintomático comprende los supositorios y las pomadas astringentes antihemorroidales, los corticoides (ambas sustancias con efecto antiinflamatorio local), la dieta rica en fibra vegetal, los laxantes suaves y los baños de asiento (calientes o fríos según la fase). Cuando el dolor no se controla con tratamiento médico se pueden eliminar las hemorroides mediante cirugía, láser o esclerosis con nitrógeno líquido o con inyección de sustancias esclerosantes.

Las hemorroides pueden producirse por el levantamiento de objetos de objetos pesados, obesidad, embarazo, parto, estrés y diarrea. Este padecimiento al parecer se trasmite en familias. Además de las hemorroides, la hemorragia por el recto puede ocurrir por otras razones, algunas de ellas graves. La expulsión de materia fecal seca y endurecida lesiona el recubrimiento anal. Las infecciones del revestimiento del recto o las diminutas grietas o desgarros en el revestimiento anal, llamadas fisuras anales, constituyen otra posibilidad de sangrado rectal.

Las heces fecales de color negro o marrón, o la sangre de color rojo brillante en ellas, podrían reflejar hemorragias más extensa en otra parte del tubo digestivo. Entre las causas de tal sangrado se incluyen pequeños sacos que sobresalen en el interior del intestino grueso (llamados divertículos), úlceras, pequeñas excrecencias denominados pólipos, cáncer y algunas enfermedades intestinales crónicas Inflamación superficial producida por la destrucción de la piel o de membrana mucosa. Las úlceras de la piel pueden asociarse con diferentes enfermedades crónicas, como la diabetes, trastornos cardiacos y renales, varices, sífilis, lepra, tuberculosis y cáncer. Las úlceras gastrointestinales aparecen en la gastritis crónica, colitis ulcerosa y fiebre tifoidea. Las úlceras pépticas o gastroduodenales son úlceras del estómago (gástrica) o del intestino delgado (duodeno). Además del dolor producido por la úlcera, éstas pueden dar lugar a complicaciones como la hemorragia por erosión de un vaso sanguíneo importante, perforación de la pared del estómago o intestino, con el resultado de peritonitis y obstrucción del tracto gastrointestinal por espasmo o inflamación en la zona de la úlcera.

La causa directa de las úlceras pépticas es la destrucción de la mucosa gástrica o intestinal por el ácido clorhídrico, que suele estar presente en los jugos digestivos del estómago. Se cree que la infección por Helicobacter pylori tiene un papel importante en la aparición de úlceras en estómago o duodeno. La lesión de la mucosa gástrica y la alteración de la misma por fármacos, como los antiinflamatorios no esteroideos, son también factores responsables en la formación de la úlcera. Otros factores importantes en la formación y exacerbación de la úlcera duodenal son el exceso de ácido clorhídrico, la predisposición genética, el abuso de tabaco y la tensión psicológica (véase Alteraciones producidas por el estrés) Se utilizan diferentes medicamentos en el tratamiento de la úlcera. Los antiácidos son útiles para neutralizar el exceso de ácido. Otros fármacos como la cimetidina y ranitidina bloquean la acción de la histamina, que estimula la producción de ácido, y se ha comprobado que inducen la curación de la úlcera en muchos pacientes. El omeprazol inhibe la secreción de ácido al interferir con el mecanismo celular que lo bombea hacia el estómago. Los compuestos de bismuto y los antibióticos pueden ser útiles para erradicar la infección por Helicobacter pylori, aceleran la cicatrización y reducen la tasa de recidivas. El sucralfato forma una capa protectora que cubre la mucosa del estómago e intestino. El misoprostol es efectivo contra las úlceras gástricas causadas por medicamentos antiinflamatorios no esteroideos. El abandono del tabaco también puede acelerar el proceso de cicatrización. Se deben evitar el alcohol y la cafeína, aunque la dieta blanda no suele ser muy eficaz. En los casos más graves es necesaria la cirugía. Grupo de trastornos que afectan fundamentalmente al colon (intestino grueso), en el que se produce la inflamación de pequeñas bolsas de membrana mucosa (el revestimiento interior del intestino) que se proyectan hacia el exterior en áreas débiles de la pared. Esas bolsas se llaman divertículos. Cuando los divertículos no presentan complicaciones, el trastorno se conoce como diverticulosis y no produce síntomas. Cuando los divertículos están asociados a espasmos en el intestino u otros síntomas, el trastorno se conoce como enfermedad diverticular dolorosa. Cuando los divertículos se inflaman, se conoce como diverticulitis.

La diverticulitis se produce cuando la abertura de un divertículo es bloqueada por heces y el interior se inflama. Los síntomas que aparecen son dolor, sensibilidad y fiebre. En los casos graves, se producen abscesos y a veces obstrucción del intestino; en algunas ocasiones se forma un paso de material desde el colon hasta la vesícula, la vagina o el intestino delgado. Esa conexión anormal recibe el nombre de fístula. Cuando una fístula permite que el contenido del intestino pase a la cavidad abdominal, se produce una peritonitis. Enfermedad crónica del hígado que cursa con destrucción irreversible de las células hepáticas. La cirrosis es la fase final de muchas enfermedades que afectan al hígado. Se caracteriza por áreas de fibrosis (cicatriz) y muerte de los hepatocitos (células hepáticas). Sus consecuencias principales son el fracaso de la función hepática y el aumento de la presión sanguínea en la vena porta (que transporta la sangre desde el estómago y tubo digestivo al hígado). En Europa occidental, el alcohol y la hepatitis B son la causa principal de la cirrosis. En el Reino Unido, dos tercios de los casos son debidos al alcohol; en países donde el consumo de alcohol es menor (por ejemplo en los países islámicos), la incidencia de cirrosis disminuye de forma paralela. Pacientes cuyo consumo de alcohol no alcanza el grado de alcoholismo pueden padecer lesiones hepáticas producidas por el alcohol. Un 30% de los casos de cirrosis son de causa desconocida (podrían deberse a otras hepatitis virales como la hepatitis C). El cáncer primitivo hepático puede ser una complicación de la cirrosis hepática.

Inflamación aguda del hígado. Puede ser producida por una infección, habitualmente viral, por sustancias tóxicas o por fármacos. La sustancia tóxica que más daña el hígado es el alcohol: la ingestión excesiva aguda produce una hepatitis aguda, y la ingestión excesiva crónica produce en un primer momento un hígado graso, más adelante una hepatitis crónica y, por último, una cirrosis alcohólica. Los fármacos de eliminación o de metabolismo hepático pueden dañar los mecanismos bioquímicos de los hepatocitos —células hepáticas— originando una hepatitis aguda farmacológica y más adelante una hepatitis crónica similar a la de los tóxicos. Existen diferentes tipos de hepatitis: -Hepatitis Virales: Los virus que infectan el hígado son de varios tipos. Algunos de ellos inducen (no en todos los pacientes) inmunidad para toda la vida, pero sólo para ese tipo de virus.

-Hepatitis A Se transmite por vía digestiva (manos, alimentos, agua o excreciones contaminadas). Sus brotes se suelen producir en comedores públicos, en especial durante la infancia. En algunos países (por ejemplo, en América Central) es endémica: la padece toda la población (que por tanto está inmunizada a partir de la infección aguda) y el visitante corre grave riesgo de contraer la enfermedad. Los individuos con hepatitis A pueden contagiar la enfermedad a otras personas hasta dos semanas antes de que aparezcan los síntomas. Además de las manifestaciones generales propias de una hepatitis, como náuseas, fatiga e ictericia, la hepatitis A puede cursar también con diarrea. No existe un tratamiento efectivo frente a la hepatitis A. La mayoría de los enfermos se recuperan de la enfermedad sin secuelas, aunque algunos pocos casos pueden requerir un transplante hepático. -Hepatitis B: Se transmite por contacto sexual y por vía placentaria (de la madre al feto). También se transmite por sangre contaminada con el virus de la hepatitis (Hepadnavirus) o productos que han estado en contacto con ella: transfusiones con sangre no analizada (en la mayoría de los países es obligatorio comprobar la ausencia del virus en la sangre), jeringas y agujas no estériles (debe usarse material desechable), navajas de afeitar o rasurar, cepillos de dientes, y material odontológico o quirúrgico no estéril. El virus se halla en casi todos los fluidos corporales de las personas infectadas: saliva, lágrimas, semen, leche, líquido sinovial, etc. Todos estos líquidos podrían llegar a ser infecciosos aunque mucho menos que el suero sanguíneo; así, la saliva podría ser una vía de transmisión del virus de la hepatitis B, aunque de escasa eficacia.

-Hepatitis C:El virus de la hepatitis C fue identificado en la década de 1980. Su vía de transmisión es igual que la de la hepatitis B y hasta que fueron descubiertos sus anticuerpos no fue posible detectar el virus en la sangre, por lo que su principal mecanismo de contagio fue a través de transfusiones de sangre. Hoy en día todas las bolsas de sangre se comprueban para rechazar las que están infectadas por hepatitis C. Algunos casos de hepatitis C se resuelven espontáneamente, pero el 80-85% de los casos progresan a una hepatitis crónica, que en muchos casos no cursa con síntomas por lo que la infección pasa inadvertida y sólo es detectada en un análisis de rutina. -Otras hepatitis: El virus de la hepatitis E se encuentra en las heces y se transmite por vía digestiva, a través del agua o alimentos contaminados, como la hepatitis A, pero, a diferencia de ésta, no causa epidemias. El virus de la hepatitis G también ha sido identificado y en la actualidad se están realizando investigaciones sobre esta hepatitis.

Grave enfermedad infecciosa endémica en India y en ciertos países tropicales, aunque pueden aparecer brotes en países de clima templado. Los síntomas del cólera son la diarrea y la pérdida de líquidos y sales minerales en las heces. En los casos graves hay una diarrea muy importante, con heces características en "agua de arroz", vómitos, sed intensa, calambres musculares, y en ocasiones, fallo circulatorio. El organismo responsable de la enfermedad es la bacteria Vibrio cholerae. La única forma de contagio es a través del agua y los alimentos contaminados por heces (en las que se encuentra la bacteria) de enfermos de cólera. Por tanto, las medidas de control sanitario son las únicas eficaces en la prevención de la enfermedad.

Algunos estudios experimentales han demostrado que la bacteria del cólera produce una toxina que estimula la secreción de líquido por el intestino delgado. Esta toxina es la causa de la gran pérdida de líquidos que se produce en el cólera. La búsqueda de una vacuna más eficaz sigue dos líneas de investigación diferentes: utilizar una toxina inactivada, o utilizar una vacuna de bacterias vivas atenuadas incapaces de producir la toxina. Enfermedad infecciosa aguda producida por el bacilo Salmonella typhi. Se contagia por la leche, el agua o los alimentos contaminados por heces de enfermos o portadores. Los portadores son personas sanas que sufren una infección asintomática y excretan periódicamente el bacilo. El esquema de transmisión epidemiológica se puede simplificar con las siglas DAME (dedos, alimentos, moscas y excretas).

El periodo de incubación varía de una a tres semanas. Las bacterias se acumulan en el intestino delgado y de ahí pasan al torrente sanguíneo. La entrada en sangre de la bacteria ocasiona los primeros síntomas: escalofríos, fiebre alta y postración. Los enfermos presentan además cefaleas, tos, vómitos y diarrea. La enfermedad remite de forma espontánea tras varias semanas en el 80% de los casos, pero en el 20% restante se complica con septicemia, focos de infección salmonelósica a distancia (neumonías, osteomielitis, abscesos hepáticos o cerebrales) o perforaciones de la mucosa digestiva con la subsiguiente hemorragia. Estas complicaciones pueden producir la muerte. La incidencia de la enfermedad ha disminuido mucho con el análisis obligatorio de los suministros de agua y leche, con la higienización del agua (mediante su cloración) y con la pasteurización o esterilización de la leche (hoy en día es muy frecuente el proceso UHT —ultra high temperature—, por el que la leche se calienta a temperaturas muy altas durante un corto espacio de tiempo). Asimismo es esencial la detección y tratamiento de los portadores de salmonellas, operación que debe ser sistemática y obligatoria en todos los manipuladores de alimentos (personal de hostelería, comedores públicos, etc.). También es muy importante la mejora continua de los sistemas sanitarios de evacuación de heces y aguas residuales.

Enfermedad aguda o crónica del intestino grueso humano. Se caracteriza por deposiciones diarreicas acuosas de pequeño volumen, acompañadas con frecuencia por sangre y moco, y dolores abdominales intensos. Se pueden producir úlceras en las paredes intestinales. Cuando los gérmenes causantes atraviesan la pared intestinal y pasan a la sangre, se produce además fiebre. Esta diarrea está producida por la ameba Entamoeba histolytica o por bacilos del género Shigella. -Disentería Amebiana: Causada por el parásito (ameba) Entamoeba histolytica, es endémica en muchos países tropicales, pero más debido a la falta de condiciones higiénicas que al clima o al calor. Es el tipo de disentería más frecuente en Filipinas, Indonesia y el Caribe, y se puede dar en algunos países de clima templado.

La disentería amebiana se transmite por el agua, por los alimentos frescos contaminados y por los portadores humanos sanos. Las moscas pueden transportar los quistes de ameba desde las heces de los enfermos hasta los alimentos. Cuando la enfermedad se hace crónica las amebas traspasan la pared intestinal y colonizan el hígado, formando abscesos hepáticos. En raras ocasiones se forman abscesos amebianos en otras localizaciones. Si se deja evolucionar, puede llegar a producir la muerte. Para tratar la enfermedad se emplean varios fármacos: metronidazol, ementina y preparados de yodo. Los abscesos hepáticos deben ser tratados mediante cirugía.

-Disentería Bacilar: Está producida por algunas especies no móviles de bacterias del género Shigella. Esta forma de disentería también es más frecuente en las regiones tropicales del planeta con higiene deficiente, pero, como es más contagiosa, se producen brotes epidémicos en todo el mundo. Se trata de una diarrea autolimitada que rara vez sobrepasa la afectación intestinal; no obstante, la enfermedad es grave, especialmente en los niños y los ancianos. La disentería bacilar se propaga por contaminación del agua y los alimentos. Las heces de los enfermos y de los portadores sanos contienen grandes cantidades de bacterias. Las moscas transportan las bacterias en sus patas, en su saliva y en sus heces, y las depositan en los alimentos; al parecer las hormigas también pueden transmitir la enfermedad. La enfermedad más grave que puede afectar al aparato digestivo, y que tiene una alta tasa de mortalidad, es el cáncer.

Crecimiento tisular producido por la proliferación continua de células anormales con capacidad de invasión y destrucción de otros tejidos. El cáncer, que puede originarse a partir de cualquier tipo de célula en cualquier tejido corporal, no es una enfermedad única sino un conjunto de enfermedades que se clasifican en función del tejido y célula de origen. Existen varios cientos de formas distintas, siendo tres los principales subtipos: los sarcomas proceden del tejido conectivo como huesos, cartílagos, nervios, vasos sanguíneos, músculos y tejido adiposo. Los carcinomas proceden de tejidos epiteliales como la piel o los epitelios que tapizan las cavidades y órganos corporales, y de los tejidos glandulares de la mama y próstata. Los carcinomas incluyen algunos de los cánceres más frecuentes. Los carcinomas de estructura similar a la piel se denominan carcinomas de células escamosas. Los que tienen una estructura glandular se denominan adenocarcinomas. En el tercer subtipo se encuentran las leucemias y los linfomas, que incluyen los cánceres de los tejidos formadores de las células sanguíneas. Producen inflamación de los ganglios linfáticos, invasión del bazo y médula ósea, y sobreproducción de células blancas inmaduras. Estos factores ayudan a su clasificación. El crecimiento canceroso se define por cuatro características que describen cómo las células cancerosas actúan de un modo distinto a las células normales de las que proceden. En primer lugar, la autonomía, ya que estas células han escapado al control que, en condiciones normales, rige el crecimiento celular. La segunda característica es la clonalidad, ya que el cáncer se origina a partir de una única célula progenitora que prolifera y da lugar a un clon de células malignas. Las otras dos características restantes son la anaplasia, ausencia de diferenciación normal y coordinada, y la metástasis o capacidad de crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo. Estas características pueden ser expresadas por las células normales no malignas durante determinadas etapas, por ejemplo, durante la embriogénesis; no obstante, en las células cancerosas estas características tienen un grado inapropiado o excesivo.

Casi todos los cánceres forman tumores, pero no todos los tumores son cancerosos o malignos; la mayor parte son benignos (no ponen en peligro la salud). Los tumores benignos se caracterizan por un crecimiento localizado y suelen estar separados de los tejidos vecinos por una cápsula. Los tumores benignos tienen un crecimiento lento y una estructura semejante al tejido del que proceden. En ocasiones pueden producir alteraciones por obstrucción, compresión o desplazamiento de las estructuras vecinas, como sucede a veces en el cerebro. Algunos tumores benignos como los pólipos del colon pueden ser precancerosos. El principal atributo de los tumores malignos es su capacidad de diseminación fuera del lugar de origen.

La invasión de los tejidos vecinos puede producirse por extensión o infiltración, o a distancia, produciendo crecimientos secundarios conocidos como metástasis. La localización y vía de propagación de las metástasis varía en función de los cánceres primarios: 1) Cuando un cáncer invade la superficie del órgano de origen, las células pueden propagarse desde esta superficie a la cavidad vecina y a órganos adyacentes, donde pueden implantarse.

2) Las células tumorales pueden viajar en el interior de los vasos linfáticos hacia los ganglios linfáticos, o también en los vasos sanguíneos. En la corriente circulatoria, estas células se detienen en el punto en el que los vasos son demasiado estrechos para su diámetro. Las células procedentes de tumores del tracto gastrointestinal se detienen principalmente en el hígado. Posteriormente pueden propagarse a los pulmones. Las células de otros tumores tienden a invadir los pulmones antes de propagarse a otros órganos. Por tanto, los pulmones y el hígado son dos localizaciones frecuentes de metástasis. 3) Muchos cánceres envían células a la corriente circulatoria de manera temprana, y mientras algunas de estas células mueren, otras pueden invadir y penetrar en el árbol vascular y en los tejidos. Si este tejido tiene condiciones favorables para la célula tumoral, ésta se multiplica produciendo una metástasis. En ocasiones, sólo se multiplica un pequeño número de veces produciendo un cúmulo de células que permanecen quiescentes en forma de micrometástasis. Este estadio latente puede perdurar varios años, y por razones desconocidas puede reactivarse y producir un cáncer recurrente.

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Con una detección temprana y un tratamiento adecuado, las personas con enfermedad de Wilson pueden gozar de una salud normal. El hígado es un órgano que cumple diversas funciones fundamentales en nuestro organismo, como desintoxicación, lucha contra infecciones, almacenamiento de vitaminas y energía y segregación de bilis, sustancia que aporta a la actividad digestiva. Es fundamental cuidar este órgano, ya que se encarga de liberar de nuestro sistema sustancias tóxicas limpiando la sangre.

Existen varias causas por las cuales el hígado deja de realizar su funcionamiento efectivo y eficaz, y esto se debe en muchas ocasiones por el consumo desmedido de bebidas alcohólicas, por enfermedades o falta de higiene en la ingesta de alimentos. Por esto, es importante tener en cuenta que el hígado puede sufrir ataques desde elementos externos como desde el mismo sistema inmunológico, convirtiéndose en blanco de infecciones y diversos problemas de salud; de tal manera que es fundamental conocer las señales que indican que su hígado no anda bien. A continuación te las presentamos.

  • Si consume muchos medicamentos o una sobredosis de los mismos está corriendo el riesgo de generar problemas en el funcionamiento normal de su hígado.
  • Otra señal es el hecho de tomar el mismo medicamento durante largos periodos de tiempo.
  • El consumo regular de más de 5 bebidas alcohólicas diarias aseguran una afección a su hígado.
  • Herencia familiar de enfermedades hepáticas.
  • El consumo de medicamentos para el corazón o para la diabetes.
  • Mala digestión, dolor abdominal, estreñimiento.
  • Náuseas, sobre todo después del consumo de comidas grasas.
  • Síndrome de colon irritable.
  • Mal aliento o lengua con presencia de manchas blancas.
  • Cambios de humor, depresiones y mala memoria, esto debido a que el mal funcionamiento del hígado no permite la desintoxicación del organismo y estos tóxicos llegan al cerebro por medio de la sangre afectando su funcionamiento.
  • Fiebre, infecciones cutáneas y asma.
  • Tensión alta.
  • Retención de líquidos.
  • Dolores de cabeza.
  • Nivel inestable de azúcar en la sangre.
  • Enfermedades y aparición de cálculos en la vesícula biliar.
  • Excesiva temperatura corporal.
  • Baja tolerancia a alguno medicamentos, tales como antibióticos.
  • Cambio de color en la piel y en los ojos, adquiriendo una tonalidad amarilla.
  • Dolor e hinchazón abdominal.
  • Sensibilidad en la piel (irritabilidad, picazón, inflamación).
  • Pérdida de apetito, nauseas, fatiga crónica.

Cuando una persona presenta alguna señal o síntoma anteriormente mencionado debe recurrir al médico para una valoración, y debe eliminar de su dieta alimentos como bebidas alcohólicas, gaseosas, clavos, alimentos condimentados, embutidos y alimentos fritos. Debe seguir las medidas alimentarias y los parámetros estipulados por el médico con el fin de evitar cualquier enfermedad que interfiera con el buen funcionamiento de su organismo.

Así mismo, las personas con mayor riesgo de presentar enfermedades del hígado son aquellos que padecen de enfermedades como diabetes, que consumen bebidas alcohólicas, que trabajan con químicos tóxicos o en laboratorios en los cuales manipulan sangre, virus o bacterias, personas con obesidad o con tatuajes (esto debido al uso de agujas no esterilizadas). Es responsabilidad de cada uno la salud personal, es por ello que es importante escuchar los avisos y alertas que brinda el cuerpo. Debe comer si tiene apetito, de lo contrario, no debe obligar al cuerpo a recibir comida, en vez de esto, puede nutrirlo con un jugo natural, una fruta o un vaso con agua. Si obliga a su cuerpo a recibir alimento sin necesitarlo hace que e hígado trabaje en exceso y corra el riesgo de enfermarse.

Es aconsejable beber agua mineral en una cantidad de 8 a 12 vasos diarios, ya que ofrece el beneficio de desintoxicar el hígado y limpiar los riñones. Debe evitar consumir grandes cantidades de azúcar, ya que el hígado se encarga de convertirlo en grasa y colesterol, afectando el buen funcionamiento de su organismo. Si desea tener un hígado saludable evite en toda medida consumir endulzantes artificiales, el cuerpo siempre exige un nivel de azúcar, pero este puede ser suplido por el consumo de frutas frescas, miel o, en caso tal, endulzantes naturales como la estevia.

Por último, para no exponer al hígado a infecciones y un trabajo excesivo y acelerado, debe procurar una buena higiene en el momento de la preparación e ingesta de los alimentos y aumentar el consumo de legumbres y verduras, evitando los alimentos con pesticidas o químicos.

El hígado es el más grande de los órganos internos del cuerpo humano. En su estado adulto pesa aproximadamente 1.500 gramos. Es cuatro a cinco veces más grande que el corazón y se aloja en la parte superior de la cavidad abdominal.

El hígado se ubica a la derecha del abdomen, debajo del diafragma, y cubierto parcialmente por las costillas. Aquí se ha levantado en parte para hacer visible la vesícula biliar. En el diagrama se puede observar la ubicación del hígado en relación con otros órganos de la digestión. El hígado cumple funciones muy importantes. Es el principal aparato de filtración del cuerpo humano, él depura la sangre de las substancias dañinas producidas ya sea a través de la alimentación o del aire respirado. Las substancias en suspensión en el aire deben ser transformadas en gas o en vapor, de manera que puedan penetrar en el sistema vascular y pasar por y a través del hígado.

En este órgano, se descomponen los elementos químicos y se convierten en materias solubles en el agua, lo cual permite excretarlos en la orina. Elhígado también transforma y almacena los elementos nutritivos del intestino delgado al cual está relacionado mediante la vena porta. Además, almacena las vitaminas, las hormonas y el hierro.

Adherida al hígado, la vesícula biliar almacena la bilis secretada por este órgano. Su función es la de emulsionar las grasas en el curso del proceso digestivo del intestino. El hígado es un órgano que dispone de una gran reserva funcional. Los síntomas de las enfermedades hepáticas aparecen solamente en los casos graves.

Cuando el hígado está seriamente afectado puede agrandarse y el paciente tendrá la impresión de haber aumentado de peso. Su piel se volverá amarilla, su orina tendrá un color oscuro, y él comprobará en la realidad una pérdida de apetito y de peso. Los riesgos de daños permanentes provocados en el hígado y causados por el medio ambiente de trabajo, parecen ser mínimos. Los casos que han sido señalados son aún raros.

El riesgo más grande lo constituye todavía el alcohol, que es un solvente. En consecuencia, cuando una profesión implica una fuerte exposición a los solventes, los riesgos de daños causados al hígado pueden aumentar, sobre todo si se consume mucho alcohol. Por otra parte, los efectos de los solventes sobre el hígado parecen ser de naturaleza temporaria y, en nueve casos sobre diez, los tests han demostrado que el órgano vuelve a su condición normal después de haber cesado la exposición a substancias peligrosas y que ha disminuido la absorción de alcohol. El examen de las funciones del hígado incluye tests sanguíneos simples, capaces de indicar la cantidad de enzimas presentes en el hígado. Un análisis de sobrecarga se hace mediante la administración de una substancia especial en el organismo y su observación para estudiar su descomposición en el hígado. El volumen de este órgano puede ser determinado mediante radiografías y ultrasonidos (ecografías). Es también posible extraer una muestra de tejido mediante una aguja ("biopsia"), pero esta intervención es más compleja y es raramente practicada en las clínicas.

Ciertas substancias son perfectamente identificadas como perjudiciales para el hígado. Pero gracias a reglamentos estrictos y al mejoramiento de las medidas de control, ellas se encuentran sólo muy raramente en los modernos ambientes de trabajo. Dichas substancias son, por ejemplo, el tetracloruro de carbono, el cloroformo y el cloruro de vinilo, susceptibles de provocar una cirrosis de hígado. Está comprobado que ciertos compuestos de arsénico e igualmente el cloruro de vinilo son cancerígenos.

Pero a pesar de que la frecuencia de cáncer de hígado sea creciente, no existe ninguna relación establecida entre cáncer de hígado y el medio ambiente de trabajo. De manera muy probable se trata más bien de una combinación de factores. La mayoría de las veces, los daños del hígado son atribuibles a un conjunto de hábitos de vida, tales como un consumo moderado de alcohol, la exposición a ciertas substancias en el medio ambiente de trabajo y, probablemente, la absorción de medicamentos o de drogas, dado que ciertos antibióticos han sido reconocidos por su poder para alterar las funciones del hígado.

El tratamiento habitual consiste en evitar las substancias nocivas, en mejorar si es posible la dieta y en tomar los medicamentos más apropiados. En el artículo de hoy, vamos a hablar del hígado graso, o, como se le conoce en el ámbito sanitario, de la esteatosis hepática. Como verás, se trata de una enfermedad benigna del hígado, y aquí tienes toda la información que necesitas para conocerla en profundidad.

En primer lugar, ya que vamos a hablar del hígado graso, conviene que entendamos bien qué es y por qué sucede. Después, podremos pasar a hablar de cuáles son sus causas, sus síntomas, y los tratamientos más habituales para resolver los problemas asociados. El hígado graso es una enfermedad hepática que, generalmente, es benigna. Esta enfermedad se caracteriza por la acumulación de ácidos grasos y triglicéridos en las células hepáticas. En muchas ocasiones, se relaciona el hígado graso con la cirrosis, y se tiende a pensar que la esteatosis hepática se debe a un consumo excesivo de alcohol. Sin embargo, es importante mencionar que esto no siempre es así.

Dentro de la esteatosis hepática, existe tanto la esteatosis hepática alcohólica como la no alcohólica. Como puedes imaginar, en el primer caso, se debe a un consumo excesivo de alcohol, pero, en el segundo caso, se produce por otras razones. Con lo que sí está bastante relacionada, es con el sobrepeso, por lo que, si tienes sobrepeso y notas alguno de los síntomas propios del hígado graso (que mencionaremos después), deberías tener cuidado.

Hay que mencionar, no obstante, que en muchas personas se da la estatosis hepática no alcohólica, y éstas no presentan ningún tipo de síntoma o problema. Depende de cada cuerpo y de cada persona. Sin embargo, es importante hacerse chequeos, porque el hígado graso puede evolucionar en esteatohepatitis, insuficiencia hepática o, incluso, cáncer. Por lo tanto, hay que tener cuidado, pese a que no tengamos síntomas ni problemas relacionados.

Visto qué es el hígado graso, podemos pasar a hablar de cuáles son las causas más habituales. Hay que señalar que no existen causas claras como tales, o, al menos, no se conoce. Sin embargo, sí se conocen algunos factores de riesgo. Son los siguientes:

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Entre los principales factores externos que ocasionan las hiperpigmentaciones secundarias se encuentran:

  • La luz del sol.
  • La irritación constante. Causada por un roce constante sobre la piel, o por un golpe sobre ella.
  • Una quemadura. Por el contacto de la piel con algo caliente, o por el contacto con un producto químico (una quemadura química).
  • Un proceso inflamatorio. Alguna condición de la piel, que ocasione la inflamación de esta, como lo puede ser el acné, la psoriasis, la dermatitis (el eczema), o una infección cutánea. Mira la Figura 2.
Figura 2. Ejemplo de mancha por hiperpigmentación secundaria. En la imagen se observa una mancha de forma circular, producto de la respuesta del cuerpo (hiperpigmentación postinflamatoria) a una infección causada por un hongo (Tinea corporis). (Callender et al) Puedes leer Manchas en la piel, por qué salen? , para obtener más información sobre la formación de manchas en la piel, y sobre el melasma y las hiperpigmentaciones secundarias.

Consulta con un dermatólogo. Si consideras que tus manchas son de tipo simple, “comunes”, manchas causadas por el sol, para tratar de eliminarlas, lo mejor que puedes hacer es consultar con un médico especialista, con un dermatólogo. El dermatólogo estudiará tu caso, y te dirá cual es la posible causa de la aparición de tus manchas, y la manera más segura y efectiva de eliminarlas, de aclararlas.

Compra una crema para quitar manchas. También, si lo prefieres, puedes comprar una crema para quitar manchas de venta libre. Este tipo de cremas las puedes encontrar en cualquier farmacia; pero eso sí, si decides utilizar alguna de ellas, debes hacerlo de manera segura, responsablemente, para así evitar posibles irritaciones y complicaciones asociadas con un uso incorrecto. Utilízalas correctamente, no abuses de ellas.

En el caso de mi madre, ella, por indicación del dermatólogo, empezó a utilizar una crema con hidroquinona, y efectivamente, logró aclarar en gran medida sus manchas. Sí, sí existe. El hígado es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo, es el encargado de eliminar muchas sustancias contaminantes por medio de sus potentes procesos metabólicos. Si en algún momento este órgano se daña, y empieza a fallar su capacidad metabólica, pueden empezar a acumularse en el organismo estas sustancias tóxicas, causando serios daños. Se sabe que una de las manifestaciones superficiales, exteriores, que presentan las personas que sufren problemas hepáticos (del hígado), es la presencia de ciertos tipos de marcas y coloraciones en su piel.

Estas marcas son muy características, y dado que no se deben a procesos de hiperpigmentación (producción de más color en la piel), no se parecen a las manchas “normales”, a las manchas comunes; razón por la cual son utilizadas por los médicos como “pistas”, o “señales de alerta”, del desarrollo de una posible enfermedad hepática. Las siguientes son las manifestaciones cutáneas (de la piel) más comúnmente asociadas con problemas del hígado:

  • Es la manifestación clínica de un aumento del nivel de bilirrubina en la sangre (hiperbilirrubinemia), la cual se acumula en los tejidos.
  • Se reconoce, debido a que las personas que padecen este desorden, poseen una coloración amarilla en la piel y las mucosas, afectando inclusive la esclerótica del ojo (la parte blanca del ojo). Mira la Figura 3.
  • Este es el signo más característico de que existe un problema en el hígado; ya que indica que el hígado está perdiendo su capacidad de excretar, de “procesar” la bilirrubina. El grado del color, el nivel de amarillo, puede reflejar la gravedad del padecimiento, su avance.
Figura 3. Ejemplo de jaundice, de ictericia. En la imagen A, se observa la piel, con una coloración amarilla, de una mujer que sufre de ictericia. En la imagen B, se aprecia la coloración amarilla que puede llegar a tomar la esclerótica del ojo, en las personas que sufren de ictericia. (Friedman)
  • Son grupos de vasos capilares dilatados que se localizan cerca de la superficie de la piel.
  • La apariencia es de pequeñas manchas-marcas rojizas, que se pueden encontrar ligeramente elevadas sobre la superficie de la piel, se pueden tocar. Normalmente, los “brazos” irradian de manera simétrica desde el centro (mira la Figura 4).
  • Se pueden encontrar en cualquier parte del cuerpo; pero se localizan mayoritariamente en la cara, el cuello, y el pecho.
  • Cerca del 33% de las personas que padecen cirrosis muestran este tipo de marcas; pero personas sanas también las pueden presentar: adolescentes (en la pubertad), mujeres embarazadas, y también mujeres que utilizan anticonceptivos.
  • Su aparición, se asocia con altos niveles de estrógenos (la hormona sexual femenina), de ahí se entiende que aparezcan en el embarazo y cuando se consumen anticonceptivos. Lo mismo ocurre con las personas que tienen cirrosis, dado que el hígado tiene un malfuncionamiento, y no tiene la capacidad de eliminar el estrógeno en exceso, provocando que se acumule.
  • Se consideran marcas benignas, y pueden ser eliminadas, con fines cosméticos, utilizando técnicas láser principalmente.
Figura 4. Ejemplo de “araña de angiomas”. En la imagen A, se aprecian varias arañas de angiomas, ubicadas sobre el área del pecho y cuello. En la imagen B, se aprecia el detalle de una de estas arañas, nótense sus “brazos”, las “patas de la araña”. (A. Lotti and D’Erme; B. Sangüeza et al)
  • Se presenta como un enrojecimiento en la palma de la mano. También puede aparecer en la punta de los dedos. Es un enrojecimiento similar a cuando mantenemos un dedo mucho tiempo bajo presión, cómo “inyectado de sangre”. Mira la Figura 5.
  • Se debe a un incremento de la dilatación de los vasos capilares y arterias superficiales de la palma de la mano. Este incremento de la dilatación capilar se ha asociado con altos niveles de estradiol (hormona sexual femenina) en la sangre, y a problemas de circulación.
  • Los altos niveles de estradiol (estrógenos) en la sangre, han sido asociados con problemas hepáticos (del hígado), principalmente con la cirrosis. Se ha reportado que cerca del 23% de los pacientes diagnosticados con cirrosis, presentan el eritema palmar.
  • Se puede presentar en mujeres embarazadas, debido a los altos niveles de estrógenos en la sangre, durante este periodo. Se ha reportado que un 30% de las mujeres embarazadas lo presentan.
  • También se puede presentar en personas con padecimientos no relacionados con el hígado, como la artritis reumatoide y la diabetes mellitus.
  • Además, puede ser ocasionada por el uso de ciertos medicamentos. Se ha reportado la presencia del eritema palmar, en aquellas personas que utilizan el salbutamol (asma).
Figura 5. Ejemplo de eritema palmar. En la imagen A, se muestra las palmas de la mano de una persona con eritema palmar, producto de una enfermedad del tejido conectivo. En la imagen B, se muestra eritema palmar en la punta de los dedos, en una persona con hepatitis C. (Serrao et al)

Lo que hemos visto hasta ahora, nos dice que las marcas que reflejan los problemas de nuestro hígado, no son manchas del tipo común, son muy específicas: tienen formas, texturas y colores, que no se encuentran presentes en las manchas comunes, las de color café-marrón.

Además de esto, cuando tenemos problemas en el hígado, estos no solo se manifiestan con marcas o condiciones específicas de la piel; además de estas, traen consigo otros padecimientos y efectos, que se hacen notar en otros sistemas de nuestro cuerpo. Las marcas y condiciones de la piel son señales de alerta. Son señales para nosotros, para que busquemos ayuda médica. A partir de ahí, le corresponde al médico determinar el origen de estas señales, y su posible relación con otros sistemas de nuestro cuerpo. Debemos tener muy claro que la única manera de estar seguro, de cualquier condición médica, es consultar con un médico, con un especialista. Cada cuerpo es diferente, y debe ser tratado como tal.

Cuando hablamos de nuestra salud, el tiempo y el conocimiento son muy importantes; así que si sientes alguna duda, no te quedes con ella, trata de despejarla con un especialista. Que tengas muy buena suerte. El hígado, es la glándula más grande del cuerpo humano, lleva las funciones de la realización de las actividades metabólicas, así como el equilibrio de la homeostasis. Hay muchas funciones del hígado, como la digestión de las grasas, la producción de la bilis, la regulación de los productos químicos en la síntesis de las proteínas en la sangre, la filtración de la sangre, la eliminación de las toxinas del cuerpo, etc. Cuando el hígado aumenta más que el tamaño normal es llamado un agrandamiento del hígado. También se conoce médicamente como la hepatomegalia. Los signos del agrandamiento del hígado indican un problema médico subyacente en el cuerpo. En los párrafos siguientes se cubren parte de la información relacionada con las causas del agrandamiento del hígado, los síntomas y el tratamiento.

¿Cuáles son las causas del agrandamiento del hígado?
Cuando uno es diagnosticado con un agrandamiento del hígado, la gente a menudo se pregunta cuáles son las causas del agrandamiento del hígado. Mucha gente piensa que el agrandamiento del hígado es una enfermedad que debe ser tratada. De hecho, el agrandamiento del hígado no es una enfermedad, en realidad es un signo o un síntoma de otras enfermedades como la enfermedad hepática, el cáncer, la insuficiencia cardiaca congestiva, etc. Hay muchas condiciones y las enfermedades que conducen a un agrandamiento del hígado incluyendo las siguientes:

  • Cirrosis hepática
  • Hepatitis A
  • Hepatitis B
  • Hepatitis C
  • La mononucleosis infecciosa
  • La enfermedad alcohólica del hígado graso
  • La enfermedad de hígado graso no alcohólico
  • Hemocromatosis (absorción excesiva de hierro en el hígado)
  • La amiloidosis (acumulación anormal de las proteínas en el hígado)
  • La enfermedad de Wilson (acumulación anormal de cobre en el hígado)
  • La enfermedad de Gaucher (acumulación anormal de las sustancias grasas en el hígado)
  • Los quistes hepáticos (bolsas de líquido en el hígado)
  • Hemangioma y adenoma (tumores no cancerosos)
  • Vesícula biliar o la obstrucción del conducto
  • La hepatitis tóxica
  • Metástasis del cáncer de hígado
  • Leucemia
  • Cáncer primario de hígado
  • Linfoma
  • Budd-Chiari (obstrucción de las venas hepáticas)
  • Pericarditis
  • Regurgitación tricuspídea
  • La insuficiencia cardíaca congestiva

Los síntomas del agrandamiento del hígado
No existen síntomas específicos del agrandamiento del hígado. Esto es porque el hígado no tiene nervios que ayudan a enviar los impulsos del dolor al cerebro. Sin embargo, los síntomas del agrandamiento del hígado se ven sólo cuando la ampliación es extrema. Esto provoca las molestias en la zona abdominal como las prensas del hígado en sí contra otros órganos. Esto puede dar una sensación de la plenitud debido al agrandamiento del hígado. Uno puede sentirse extremadamente cansado u observar la coloración amarillenta de la piel y la parte blanca de los ojos. Esta coloración amarillenta puede ser un signo de la ictericia. Si la ampliación se produce muy rápidamente, puede conducir a la sensibilidad del hígado. El médico puede sospechar de un agrandamiento del hígado por sentirlo durante un examen físico. Él observará si el hígado se extiende por debajo del nivel de las costillas. El diagnóstico del hígado agrandado
Los signos ayudan a diagnosticar la causa del agrandamiento del hígado. Si el hígado se siente suave al tacto, indica la infiltración de la grasa, la congestión sanguínea, la obstrucción de los conductos biliares o la hepatitis aguda. En el caso de que el hígado se siente irregular y firme al tacto, puede ser un signo de la cirrosis del hígado. El cáncer del hígado es sospechoso si hay unos bultos distintos sentidos en el hígado.

El tratamiento del agrandamiento del hígado
El tratamiento del agrandamiento del hígado depende de la causa subyacente. El tratamiento más común es la abstinencia del alcohol, la pérdida de peso en el caso de las personas obesas, y el cambio en los medicamentos, si los hay. En el caso de los signos del agrandamiento del hígado debido a la hepatitis, al paciente se le puede recomendar que tome los medicamentos que reducen la inflamación. Las personas obesas se les recomienda bajar de peso si sufren de los problemas de hígado graso no alcohólicos. Los diabéticos se les recomiendan controlar los niveles del colesterol y los niveles del azúcar en la sangre. La quimioterapia y la radiación se llevan a cabo en los pacientes con la leucemia con el agrandamiento del hígado. Y los que son alcohólicos crónicos, deben dejar de beber por completo si desean salvar su hígado de un daño mayor. El hígado es un órgano muy importante de nuestro cuerpo que sigue funcionando y soportando los años de la tortura. Comenzar a seguir un estilo de la vida saludable para aliviar un poco la presión sobre el hígado. Hable con su médico sobre el tratamiento correcto de acuerdo a los síntomas del hígado exhibidos en su caso particular.

No consumir alcohol El mejor aceite es el de oliva virgen u otro tipo de aceite virgen utilizado en crudo y no refinado (aceite de girasol virgen, aceite de coco virgen,etc.). Se deben evitar los aceites de mala calidad (refinados) y calentarlos en exceso.

Los quistes son sacos como estructuras, que se forman en los tejidos corporales y contienen gases, líquidos o algún tipo de materia semisólida. El hígado también puede formar los quistes hepáticos, que son bolsas de paredes delgadas, que son cavidades llenas de líquido. Los quistes hepáticos son muy comunes y generalmente no causan ningún tipo de problemas de la salud. Alrededor de cada 6 de 1000 personas sufren de la enfermedad hepática poliquística. Esta es una enfermedad hereditaria, donde en el hígado se forman múltiples quistes. Hay muchos quistes que aparecen como un racimo de uvas en el hígado. ¿Qué es la enfermedad del hígado poliquístico?

La enfermedad hepática poliquística (EHP) es un trastorno hereditario. En esta condición, se observa un número de quistes hepáticos repartidos por todo el hígado. Esto puede causar el hinchado abdominal en algunos individuos, mientras que otros no muestran ningún síntoma en absoluto. Puede ser un trastorno autosómico genético en algunos, y en otros casos se produce sin ninguna causa aparente. Las mujeres son más propensas a formar la EHP que los hombres, ya que se cree, que está asociada con los niveles de estrógeno, una hormona. En la mayoría de los casos, estos quistes causan algunos problemas menores de la salud. Sin embargo, aproximadamente el 8% de las personas pueden desarrollar las complicaciones graves, como la compresión de los órganos adyacentes, etc. La función del hígado rara vez se vé comprometida debido a la EHP, y puede disminuir el metabolismo de los estrógenos en cierta medida. Como se trata de una enfermedad hereditaria, la tendencia a desarrollar los quistes en el hígado está presente desde el nacimiento. Sin embargo, estos quistes no causan un grán problema hasta que se llega a la treintena. Estos quistes pueden variar en tamaño y pueden ser tan pequeños como una cabeza de alfiler. Algunos quistes crecen más de 10 cm de tamaño y pueden o no causar el agrandamiento del hígado. Los primeros signos de la EHP se vén durante la pubertad. A medida que la persona madura y entra en la treintena, los síntomas se hacen evidentes. Los síntomas incluyen:

  • La tala de la llenura después de comer un poco de comida
  • Las náuseas
  • La dispepsia
  • La acidez
  • El dolor
  • La distensión

En algunas personas, el agrandamiento del hígado hará que el estómago parezca como una grán barriga cervecera. A medida que la enfermedad progresa, los síntomas tardíos incluyen el amarillamiento de la piel, la fatiga, la falta de aliento, la inflamación de los conductos biliares, el hinchado de los pies, así como el edema.

Por lo general, el tratamiento está dirigido a frenar el crecimiento del quiste. Al paciente se le aconseja no consumir la cafeína y los productos lácteos. Los medicamentos que ayudan a controlar la presión arterial, son los diuréticos. Si el paciente desarrolla una infección del tracto urinario, se prescriben los antibióticos. También se recomienda una dieta baja en sal para disminuir la presión en el hígado, así como de los riñones. Además de esto, a muchos pacientes se les aconseja someterse a una cirugía para extirpar los quistes. Los quistes pueden reaparecer después de la cirugía y el trasplante hepático es la única opción que queda. El trasplante del hígado es considerado sólo cuando la calidad de vida es muy pobre, y no haya otro tratamiento que sea útil. En la mayoría de los casos, la enfermedad poliquística del hígado no requiere ningún tipo de tratamiento. El destechamiento laparoscópico ayuda en el cuidado de los quistes incómodos. Muchos pacientes viven una vida larga y completa con la EHP. Muy pocos casos presentan complicaciones, las que requieren un tratamiento intensivo.

Las personas que sufren una adicción a menudo tienen uno o dos problemas médicos asociados, entre los que podemos mencionar: enfermedad pulmonar o cardiovascular, accidente cerebrovascular, cáncer y trastornos mentales. El diagnóstico por imágenes, las radiografías de tórax y los análisis de sangre muestran los efectos nocivos del abuso de drogas a largo plazo en todo el cuerpo. Por ejemplo, las investigaciones han demostrado que el humo de tabaco causa cáncer de boca, garganta, laringe, sangre, pulmones, estómago, páncreas, riñón, vejiga y cuello uterino. 19 Además, algunas drogas adictivas, como los inhalantes, son tóxicas para las células nerviosas y pueden dañarlas o destruirlas, ya sea en el cerebro o en el sistema nervioso periférico.

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La historia natural del HGNA no está bien definida, particularmente por las diferencias en el límite de exclusión de alcohol y los criterios histológicos requeridos entre estudios. Antes se pensaba que el HGNA era una forma benigna no progresiva, pero ahora se ha encontrado que en un subgrupo de pacientes puede desarrollar fibrosis, cirrosis y carcinoma hepatocelular. Un estudio reciente en 132 pacientes con HGNA mostró que de los pacientes con una biopsia de grados 2 a 4, 22% desarrollaron cirrosis, pero de 49 con esteatosis aislada, sólo 2 progresaron a cirrosis. Además, el 11% de los pacientes con grados 3 o 4 murieron por enfermedades relacionadas con el hígado en comparación con 1 de 59 con los grados 1 o 2. Por ello, el hígado graso no alcohólico simple posee un pronóstico benigno, mientras que la necrosis de los hepatocitos y la fibrosis implican una forma mucho más seria de la enfermedad.

El HGNA también afecta la progresión de otras enfermedades. La esteatosis hepática relacionada con la obesidad visceral es un factor de riesgo independiente para la fibrogénesis relacionada con la hepatitis C crónica. Características clínicas y de laboratorio

Una presentación normal es el hallazgo de anormalidades en un hepatograma de rutina. Los síntomas, cuando estan presentes, son similares a otras enfermedades hepáticas e incluyen fatiga, malestar y dolor en hipocondrio derecho, y suelen estar presentes en un tercio de los pacientes antes el diagnóstico. También se puede encontrar hepatomegalia en alrededor de 75% y esplenomegalia en aproximadamente 25%. Los hallazgos más comunes en los estudios de laboratorio son el aumento moderado de alanina aminotransferasa (ALT) y aspartato aminotransferasa (AST), aunque pueden llegar a superar en 15 veces los valores normales. La relación AST/ALT es generalmente > 1, al contrario que la enfermedad alcohólica, y tiende a aumentar a medida que se desarrolla la cirrosis. También suele haber un aumento en la fosfatasa alcalina y en la GAMMA-glutamil transferasa. La albúmina y la bilirrubina suelen mantenerse en valores normales, los lípidos suelen estar alterados y la glucosa, aumentada.

Se ha descrito un aumento en la ferritina sérica y en la saturación de transferrina en pacientes con HGNA, aunque otros estudios no evidenciaron aumento del hierro hepático. Para hacer el diagnóstico de HGNA es necesario descartar otras entidades, en especial aquellas que causen un incremento en la grasa hepática. Estás incluyen hepatitis C, enfermedad de Wilson, enfermedades autoinmunes del hígado, galactosemia, la enfermedad alcohólica y causas secundarias de HGNA.

Los métodos de imagen para detectar esteatosis incluyen ecografía, tomografía y resonancia magnética. Sin embargo, la biopsia es el método preferido para realizar diagnóstico de HGNA y determinar el grado de daño histológico. El diagnóstico más común en pacientes a los que se les practicó biopsia para investigar transaminasas elevadas es HGNA. No obstante, debido a alta prevalencia de esta entidad y a las complicaciones del procedimiento, no parece lógico realizar biopsia a todos los pacientes con una elevación moderada de las transaminasas. Los médicos deben tomar la decisión de biopsiar en función del riesgo del paciente de desarrollar ENA y fibrosis. Los autores sugieren realizar biopsia en los pacientes que presenten: ALT mayor que 2 veces el límite superior de lo normal; AST > ALT; cuando no existan mejoras en los valores enzimáticos luego del tratamiento inicial con dieta y cambios en el estilo de vida.

Varios estudios demuestran que la pérdida de peso ha mejorado los niveles de enzimas hepáticas en pacientes con HGNA. Sin embargo, no está claro el beneficio que pueda lograr en pacientes con diabetes de larga evolución o en las formas más graves de ENA. En algunos pacientes, la perdida acelerada de peso ha llevado a descompensaciones, por lo que ésta debe realizarse lentamente y bajo supervisión médica. Tratamiento de la resistencia a la insulina

El tratamiento con metformina en 14 pacientes con HGNA por 4 meses se empleó en forma segura y logró aumentar la sensibilidad a la insulina y disminuir los niveles séricos de transaminasas, hasta valores normales en un 50%, y el volumen hepático en un 20%. La troglitazona también mostró mejorías, pero fue excluida por tener una rara pero potencialmente fatal hepatotoxicidad. De la misma familia, la pioglitazona tiene un mejor perfil de seguridad y, en combinación con vitamina E, demostró mejorar la histología en la esteatosis, pero no la fibrosis, y disminuir los niveles de transaminasas. Sin embargo, estas drogas potencialmente hepatotóxicas sólo deben ser utilizadas en ensayos clínicos hasta obtener más datos sobre su uso.

Disminución de los lípidos Dos pequeños estudios estudiaron los efectos de los fibratos en estos pacientes. El gemfibrozil logró disminuir las transaminasas y el clofibrato disminuyó la fosfatasa alcalina, pero ninguna de las dos drogas mejoró el aspecto histológico de la esteatosis.

Dado que el estrés oxidativo podría tener un papel en la patogénesis del HGNA, se estudió el papel de antioxidantes como la vitamina E como una posible terapéutica. En un estudio de 11 pacientes pediátricos hubo normalización de las enzimas hepáticas durante el tratamiento y éstas aumentaron con el cese del mismo, aunque no hubo cambios ecográficos ni histológicos del hígado. Otro antioxidante estudiado fue la betaína, un metabolito de la colina. Con esta droga se informaron mejoras en los niveles de enzimas y mejoras histológicas en 7 pacientes estudiados. Usualmente se lo utiliza para tratar las colestasis, pero los mecanismos por los cuales tendría efecto benéfico son poco claros. Un pequeño estudio mostró mejorías en los niveles enzimáticos pero no en el grado de inflamación o de fibrosis.

Aquellos pacientes que desarrollan enfermedad hepática terminal deben tenerse en cuenta para el trasplante. Los resultados aparentan ser positivos, aunque existen informes de reaparición de ENA en el hígado trasplantado. El HGNA es una enfermedad común relacionada en la mayoría de los casos con resistencia a la insulina y síndrome metabólico. El espectro de la patología es amplio, abarca desde esteatosis a cirrosis, carcinoma hepatocelular y, raramente, insuficiencia hepática. Los pacientes con hallazgos histológicos de HGNA tienen mayores riesgos de desarrollar cirrosis (en comparación de los que tienen esteatosis e inflamación no específica) y de morir por causas hepáticas que otros que desarrollan cirrosis. Por tal motivo, estos pacientes deben tener un seguimiento estricto, con biopsias hepáticas repetidas. En estos casos cabe considerar la utilización de otras terapias, como ácido ursodesoxicólico, antioxidantes o trasplante de hígado en los casos de cirrosis avanzada.

Solemos ver al hígado como a ese laboratorio perfecto capaz de ejecutar decenas de funciones que cuidan de nuestra salud y que nos ofrecen bienestar. Destruye tóxicos y células viejas, metaboliza lípidos, glúcidos y proteínas, depura la sangre y almacena vitaminas esenciales para nuestro equilibrio interno.

Como puedes ver, el hígado hace muchas cosas por ti, así que ahora, pregúntate: ¿Qué haces tú por él? ¿Qué hábitos de vida llevas? ¿Cómo te alimentas? No te preocupes. Desde hoy mismo te invitamos a hacer unos pequeños cambios en tu día a día que te van a ayudar a sanar tu hígado. Toma nota.

La raíz de achicoria se ha utilizado desde la antigüedad para limpiar el hígado. Su principal función es la de depurar la sangre y ayudar al hígado a optimizar sus funciones. Es un remedio natural que puede complementar los tratamientos destinados a disolver las piedras hepáticas o a curar la ictericia. Además, nos ayudan a corregir el estreñimiento y a aliviar el dolor de cabeza.

Ideal si la tomas en tu desayuno o después de tus comidas principales. Si hay un vegetal adecuado para tratar cualquier problema del hígado es la alcachofa. Si padeces, por ejemplo, de hígado graso, no dudes en consumirlas de forma regular.

Te ayudará a reducir las células de grasa y a conseguir que el tejido se renueve, evitando así la temida cirrosis hepática. Puedes consumir alcachofas cocidas con un poco de aceite, o bien puedes, por ejemplo, beberte el agua que has utilizado para cocerlas, mezclada con un poco de jugo de limón. Es un remedio fantástico.

Desde la revista Global Healing Center nos explican que debemos ver al hígado como el filtro de agua motorizado de una pecera. Si en algún momento hay un exceso de toxinas en ella, todo el tanque se llena de contaminantes y los peces, en consecuencia, enferman. En nuestro hígado ocurre lo mismo. Hemos de ofrecerle mecanismos para que ese motor se mantenga siempre en sus mejores condiciones.

Y un modo de hacerlo es preparando una infusión diaria de 5 gramos de diente de león con 5 gramos de hojas de menta. Gracias a ella descompondremos las grasas del hígado, estimularemos la bilis, eliminaremos toxinas y facilitaremos la digestión. No dudes en probar este sencillo tratamiento.

La remolacha o betabel es ese tubérculo de atractivo color carmesí y sabor a tierra fresca, lleno de nutrientes para nuestro hígado. Favorece su regeneración, lo depura y lo fortalece. Puedes hacerte un rico licuado entre 2 y 3 veces por semana. Mézclalo con un vaso de agua y media manzana y verás como tu organismo lo agradece.

Un diente de ajo en ayunas acompañado por un vaso de agua hará que nuestro organismo se acostumbre día a día a ir depurando toxinas nada más empezar el día. Este antibiótico natural es rico en alicina y selenio, dos elementos esenciales que fortalecen y cuidan de tu hígado.¡Vale la pena ser constantes y tomarlo de modo regular!

Podríamos decir que nuestro hígado necesita cada día un nivel adecuado de vitamina C. Él no puede producirla ni sintetizarla. Es un tipo de vitamina que hemos de aportarle a través de nuestros alimentos, y de ahí que sea adecuado que cada día consumas el jugo de medio limón.

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  • Aumento de la presión en la vena porta (hipertensión portal). Su médico es probable que la detección de la hipertensión portal y las venas agrandadas cuando eres el primero diagnosticado y cada cierto número de años a partir de entonces. Si usted es diagnosticado con hipertensión portal o sangrado, el tratamiento puede incluir medicamentos o cirugía.
  • Los huesos débiles (osteoporosis). Tratamiento de la pérdida ósea asociada con la cirrosis biliar primaria implica a menudo suplementos de calcio y vitamina D. Su médico también puede recomendar que usted hace ejercicio casi todos los días de la semana para ayudar a aumentar la densidad ósea.
  • Las deficiencias de vitaminas. Su médico puede recomendar suplementos de vitaminas A, D, E y K para contrarrestar las deficiencias de vitaminas.

El buen cuidado de su salud en general puede ayudarle a sentirse mejor y mejorar algunos de los síntomas de la cirrosis biliar primaria:

  • Elija alimentos reducidos en sodio. Opte por los alimentos reducidos en sodio, como sopas reducidas en sodio, puesto que el sodio contribuye a la inflamación de tejidos y para la acumulación de líquido en la cavidad abdominal (ascitis).
  • Ejercer la mayoría de los días de la semana. El ejercicio puede reducir el riesgo de pérdida ósea.
  • Limite el consumo de alcohol. Toman alcohol de vez en cuando, en todo caso. El hígado procesa el alcohol que se consume, y el estrés añadido puede causar daño al hígado. Si su enfermedad ha progresado lo suficiente como para dañar su hígado, su médico le puede recomendar que no beber alcohol en absoluto.
  • Consulte con su médico antes de comenzar nuevos medicamentos o suplementos dietéticos. Debido a que su hígado no está funcionando normalmente, lo más probable es ser más sensibles a los efectos de over-the-counter y la prescripción de medicamentos, así como algunos suplementos dietéticos, así que consulte con su médico antes de tomar cualquier cosa nueva.

Vivir con una enfermedad hepática crónica que no tiene cura puede ser frustrante. Cada uno encuentra maneras de lidiar con el estrés de una enfermedad crónica. Con el tiempo, usted encontrará lo que funciona para usted. Hasta entonces, considerar tratando de:

  • Aprenda sobre su condición. Averigüe todo lo que quieres saber acerca de la cirrosis biliar primaria. Cuanto más sepa sobre lo que está pasando en su cuerpo, el más activo, puede estar en su propio cuidado. Además de hablar con su médico, busque información en su biblioteca local y en los sitios web afiliados con organizaciones, como la Fundación Americana del Hígado.
  • Tome tiempo para usted. Comer bien, hacer ejercicio y descansar lo suficiente puede ayudar a sentirse mejor. Trate de planificar el futuro para los momentos en que usted puede necesitar más descanso.
  • Obtenga ayuda. Si usted tiene amigos o familiares que quieren ayudar, los llevan en sus ofertas y hacerles saber lo que sería más útil para usted. La cirrosis biliar primaria puede ser agotador, así que si alguien quiere hacer sus compras de comestibles, lavar una carga de ropa o cocinar su cena, aceptar la ayuda.
  • Busque apoyo. Las relaciones fuertes pueden desempeñar un papel importante para ayudar a mantener una actitud positiva. Si los amigos o la familia tienen dificultades para comprender su enfermedad, es posible que un grupo de apoyo puede ser útil.

La cirrosis se caracteriza por un daño de las células del hígado y su reemplazo por un tejido cicatricial que impide el tránsito normal del flujo sanguíneo por el hígado e interfiere muchas de las funciones vitales de este órgano. Mucha gente cree que sólo los alcohólicos sufren cirrosis, y aunque es cierto que el consumo de alcohol es la primera causa de esta enfermedad en los Estados Unidos, también lo es que el abstemio también puede padecer la enfermedad. La posibilidad de padecer cirrosis depende de la cantidad y frecuencia con que se bebe en relación con el peso de la persona, su estatura y la capacidad de su cuerpo para metabolizar productos alcohólicos presentes en la sangre circulante.

Es una enfermedad crónica del hígado en la que las células sanas sufren daños y son reemplazadas por células cicatriciales. Esta afección impide el tránsito habitual del flujo sanguíneo por el hígado y no permite que este órgano funcione debidamente. El hígado contiene tejido capaz de regenerarse cuando ha sido dañado, pero el grado de regeneración de las células depende de cada persona. Una cirrosis que no se trate puede derivar en insuficiencia hepática (del hígado) o incluso en la muerte.

El hígado es un órgano grande y complejo, del tamaño de un balón de fútbol americano, que pesa cerca de 1,3 kg (3 libras). Se encuentra debajo de las costillas en la parte superior derecha del abdomen y está conectado con el intestino delgado por las vías biliares, que transportan a los intestinos la bilis que produce. Un hígado sano es suave y liso al tacto. Es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano pues constituye una de las “fábricas” de procesamiento y refinado químico más desarrolladas. Casi toda la sangre procedente del estómago y de los intestinos circula a través del hígado. Además, éste se encarga de depurar el organismo de sustancias tóxicas o venenosas, procesar nutrientes, hormonas o medicamentos y producir proteínas y factores de la coagulación, todos ellos de capital importancia para la salud. En la persona enferma de cirrosis, las sustancias tóxicas y la bilis quedan retenidas en el torrente sanguíneo, porque el hígado no las elimina.

La cirrosis no es contagiosa, no se transmite de una persona a otra. Su origen hay que buscarlo más bien en otros factores: – Consumo de alcohol. Es la causa más frecuente. Cerca de un tercio de las personas muy bebedoras, acaban presentando cirrosis. El resto puede sufrir otras formas de enfermedad hepática.

– Hepatitis vírica crónica (inflamación del hígado): la hepatitis (normalmente de los tipos B, C y D) es la segunda causa más común de cirrosis. – La enfermedad de Wilson, que produce acumulación de cobre en el hígado, cerebro, riñones y ojos.

– La fibrosis quística, que provoca la acumulación de secreciones mucosas en los pulmones, hígado, páncreas e intestinos. – La hemocromatosis, causante de acumulación de hierro en el hígado y otros órganos.

– El bloqueo o inflamación de los conductos biliares (la llamada cirrosis biliar). – La insuficiencia cardíaca congestiva.

– Los trastornos de almacenamiento del glucógeno, que impiden la debida utilización de los azúcares por el hígado. – Las infecciones parasitarias.

– La reacción anómala a los medicamentos recetados, toxinas medioambientales y abuso de inhalaciones (exposición a sustancias tóxicas por vía nasal). Signos y síntomas de la cirrosis

En las primeras fases, la cirrosis se considera una enfermedad silenciosa, ya que ocasiona pocos síntomas. Con el paso del tiempo, sin embargo, los enfermos de cirrosis empiezan a experimentar cansancio, debilidad y pérdida del apetito. Son habituales las náuseas y la pérdida de peso. Conforme la cirrosis empeora, el hígado produce menos proteínas de las que el organismo necesita, lo cual da lugar a otros síntomas: – Menor produción de la proteína albúmina, con lo que el agua se acumula en las piernas (edema) del enfermo o en el abdomen (ascitis).

– Lentificación de la producción de proteínas del plasma sanguíneo como el fibrinógeno, factor esencial para la coagulación, lo que hace al enfermo de cirrosis más propenso a las hemorragias. – La cirrosis puede provocar ictericia, alteración caracterizada por un color amarillento de la piel y el blanco de los ojos. Este trastorno se debe a la acumulación en la sangre de bilirrubina (pigmento biliar), que normalmente el hígado depura del torrente circulatorio y evacua hacia el intestino a través de las vías biliares.

– Algu nos enfermos de cirrosis sienten también una picazón intensa, debida a la acumulación de pigmentos biliares en la piel. – La cirrosis impide que el hígado depure la sangre de toxinas y otras sustancias nocivas, así como de medicamentos. La acumulación de estos elementos en el organismo altera las

funciones mentales y la personalidad del enfermo. Entre los primeros indicios de cirrosis figuran el descuido del aspecto, los despistes, problemas de concentración y hábitos de sueño alterados. La pérdida de conciencia o el coma son posibles síntomas más tardíos. – La cirrosis también puede afectar a los vasos sanguíneos

abdominales. Normalmente, la vena porta, que es un vaso de amplia capacidad, transporta la sangre desde el intestino y el higado hasta el hígado. La cirrosis bloquea este flujo, lo cual repercute en un aumento de la presión arterial en este circuito (hipertensión portal). Conforme el higado se inflama, el cuerpo intenta dar salida a la sangre a través de otros vasos sanguíneos, pero puede ocurrir que estos vasos no sean lo suficientemente fuertes para soportar el flujo y se rompan; entonces, el enfermo vomita sangre, signo de una situación de alto riesgo. Diagnóstico El primer paso en el diagnóstico cirrosis consiste en evaluar el historial médico del enfermo y efectuar un examen físico. La detección de un hígado inflamado o de tamaño mayor al normal, de edema o de ascitis, así como la presencia de síntomas de confusión mental por la acumulación de sustancias tóxicas en el cerebro, sirven al médico para sentar el diagnóstico. Puede encargarse una tomogra-fía computada (TC) o bien ecografías para comprobar si el tejido del hígado tiene cicatrices. También es útil la biopsia por punción, procedimiento mediante el cual se introduce en la piel una aguja para aspirar una muestra de tejido. El hígado también se inspecciona con el laparoscopio, instrumento de observación que se introduce en el organismo a través de una incisión minúscula en el abdomen. Otro indicio de cirrosis es la presencia de telangiectasia, formación de “arañas vasculares” en la piel, a base de redes de minúsculos vasos sanguíneos que se dilatan, especialmente en el rostro y la parte superior del pecho.

Tratamiento El tratamiento depende del tipo de cirrosis y de lo avanzada que se encuentre la enfermedad. El objeto es detener su evolución y, al mismo tiempo, contrarrestar el daño infligido al hígado. Si la causa de la cirrosis es el alcohol, la primera medida que debe tomarse es dejar de beber. En la actualidad no existe un tratamiento para “curar” la cirrosis. La picazón se puede tratar con medicamentos. Para el edema o la ascitis se utilizan diuréticos (medicamentos que eliminan el exceso de sal y de agua del cuerpo). En casos graves de disfunción hepática, es decir, cuando las células del hígado dejan de funcionar, el transplante de hígado es la única solución.

Los adultos que siguen una dieta nutritiva y limitan su consumo de alcohol previenen la destrucción de células sanas en el hígado. A continuación figuran otras medidas de utilidad para la prevención de la cirrosis hepática: – No mezclar nunca medicamentos, especialmente los de venta libre, con el alcohol.

– Seguir al pie de la letra las indicaciones de uso de los productos químicos: asegurarse de que están en lugares bien ventilados, no mezclar sustancias químicas, evitar la inhalación y el contacto de productos químicos con la piel, lavar rápidamente cualquier zona que haya sufrido una exposición accidental y utilizar ropa de protección. – Evitar el abuso de inhalantes de todo tipo.

– Evitar el uso de drogas intravenosas, posibles vehículos de contagio de las variedades de hepatitis B, C, y D. Convivencia con la cirrosis

Los enfermos de cirrosis pueden convivir muchos años con la enfermedad. Incluso cuando surgen complicaciones, existe tratamiento. Muchos de estos enfermos han sobrevivido con el trasplante de hígado y continúan haciendo vida normal. Los enfermos de cirrosis deben abstenerse de beber alcohol. Se cree que la mala alimentación, particularmente si está asociada al alcohol o al abuso de drogas, tiene mucho que ver con la aparición de la cirrosis, aunque continúa la investigación al respecto. Entre tanto se recomienda una dieta sana y equilibrada. American Liver Foundation, 75 Maiden Ln., Ste. 603,

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Tiene diversidad de consumo el polvo de rizoma de cúrcuma, siendo las más comunes el agregar como ingrediente a nuestros alimentos, como un condimento más, o tomando ½ cucharada pequeña de polvo de cúrcuma en un vaso de agua tibia o hirviendo los rizomas en agua. La presentación principal de la cúrcuma es en harina o en polvo, es el método tradicional muy aceptado; además en extractos y en cápsulas; usado por pacientes de 18 a 60 años. El uso habitual de la Cúrcuma es en forma de polvo (1 a 3 gr por día). En capsulas pueden tomar 1 o 2 capsulas de 400 – 600 mg, tres veces al día. Como infusión, agregar un gramo de harina de cúrcuma en una taza de agua y dejar reposar por 15 minutos; tomar 3 veces al día. El cuerpo humano no absorbe fácilmente la cúrcuma, pero mejora su absorción si se ingiere con pimienta negra, como en el curry; usar como dosis 1 gramo de cúrcuma (una cucharita) y medio gramo de pimienta negra (media cucharita).

Se le conoce también con el nombre de palillo, palillo de azafrán, oro indio, curcumine, Kurkumin, yuquilla y en inglés es llamado turmeric.
Amomoum cúrcuma, anlatone (constituyente), ar-tumerone, CUR, Cúrcuma, Cúrcuma aromática, Curcuma aromatica salisbury, Cúrcuma doméstica, Curcuma domestica valet, Cúrcuma longa Linn, Cúrcuma longa rizoma, aceite de cúrcuma, curcumin, diferuloilmetano, E zhu, Gelbwurzel, gurkemeje, haldi, Haridra, azafrán indio, raíz amarilla india, jiang huang, kunir, kunyit, Kurkumawurzelstock, kyoo, número diez, Olena, Radix zedoaria longa, Rizoma de cúrcuma, safran des Indes, sesquiterpenoides, shati, turmeric, aceite de cúrcuma, raíz de cúrcuma, tumerone (constituyente), Ukon, yellowroot, zedoary, Zingiberáceas (familia), zingiberena, Zitterwurzel. Para beneficiarnos de las propiedades de la cúrcuma se recomienda comprar en rizomas no en polvo para evitar posibles confusiones. Es muy conocido el tema de tartracinaque podrían vender por engañar o ignorancia ya que el polvo es idéntico, pero NO en propiedades. La tartracina es de origen químico y tienen muchos estudios que hacen referencia a los daños que ocasiona a la salud.

Diversos estudios científicos y publicaciones en revistas han hecho referencias de las propiedades que podría tener la curcumina para la salud, este componente que se encuentra en los rizomas de la cúrcuma. Estudios realizados por universidades como la Medica de Graz de Australia, Universidad de Texas, y publicación en la revista Phytotherapy Research, revista Drugs in R & D, revista Acta Poloniae Pharmaceutica, revista Arzneimittelforschung, dan respaldo científico a las propiedades medicinales de esta planta. Este componente de la cúrcuma se puede obtener al hacer hervir la cúrcuma o mezclando 1-3 gr de cúrcuma en polvo en una taza de agua, se disuelve y se toma 3 veces al día, los periodos de tiempo puedes ser de 10 días hasta 30 días. Al disminuir los malestares se disminuye el tiempo de uso. Una manera de comer saludable es integrar o cambiar los condimentos habituales por cúrcuma.

  • Acidez estomacal.
  • Acné.
  • Alzheimer.
  • Amenorrea
  • Aperitivo.
  • Artritis.
  • Cálculos renales.
  • Colesterol.
  • Cólicos estomacales.
  • Colon irritable.
  • Diabetes.
  • Diarrea.
  • Dismenorrea.
  • Enfermedades del hígado.
  • Epilepsia.
  • Estrés.
  • Gingivitis.
  • Heridas.
  • Hígado (cálculos biliares).
  • Hígado (hepatitis).
  • Hígado graso.
  • Hongos en la piel.
  • Ictericia.
  • Inapetencia.
  • Lupus.
  • Malas digestiones.
  • Obesidad.
  • Osteoporosis.
  • Problemas intestinales.
  • Problemas respiratorios.
  • Sistema inmune débil.
  • Tónico general.
  • Úlceras estomacales y duodenales.
  • Vello corporal o hirsutismo.

Investigaciones científicas demuestras la presencia de componentes como la Curcumina y Resveratrol que no son otra cosa que alternativas naturales que pueden reemplazar a medicamento como la aspirina e ibuprofeno, y además beneficiar a nuestro cuerpo con actividad anti-inflamatoria y anti-proliferativa contra células tumorales. En comparación con oxaliplatino, medicamento químico contra el cáncer se encontró que la curcumina presenta similitud con este fármaco es por ello que se describe que se podría usar como un agente antiproliferativo en células cancerígenas especialmente colorrectales.

Tomar el polvo de cúrcuma, 1 gr en una taza de agua, disolver en el agua, beber 3 veces al día, por 20 días, realizar esto por periodos de 2 meses.

  • Cáncer cervical.
  • Cáncer de colon.
  • Cáncer de estómago.
  • Cáncer de hígado (hepatocarcinoma).
  • Cáncer de mama.
  • Cáncer de piel.
  • Cáncer de próstata.
  • Cáncer de pulmón.

El consumo de cúrcuma en los alimentos y como terapia medicinal es un buen tónico y protector hepático podría ayudar a desinflamar el hígado, luchar contra el cáncer y sus radicales libre, eliminar toxinas y grasa ante la presencia de hígado graso, esto por la presencia de glutatión, poderoso componente antioxidante y desinflamante.
Compuestos químicos de la cúrcuma que favorecen al hígado Enfermedades del hígado que favorece el consumo de cúrcuma

  • Hepatitis.
  • Insuficiencia biliar.
  • Ictericia.
  • Cirrosis.
  • Hígado graso.
  • Colesterol alto.
  • Trastornos de la vesícula biliar.

La cúrcuma no solo favorece a pacientes con el hígado enfermo si no también su consumo ayuda a prevenir y limpiar el hígado.

Cuando alguien me dijo que tomara media cucharada de cúrcuma en un vaso para una inflamación de pie que tuve lo creí descabellado, además me regalo algo parecido a un kión solo que más colorado y me dijo ralla esto y haz que les pongan una pisca a tus comidas, bueno nadie regala cosas así por así, este Sr. Lo hizo y este otro hizo caso a lo que escucho, y como arte de magia al 2 día no había dolor. Es verdad que la cúrcuma es como tomar ibuprofeno o algún otro antinflamatorio. Muchas personas confunden al polvo de cúrcuma con azafrán, siendo ambas cosas totalmente diferentes veamos porque:

  • Cúrcuma: Es un rizoma (crece bajo tierra) de propiedades culinarias y medicinales, es de fácil adquisición.
  • Azafrán: Se optime de las hebras que sale de las flores de la planta de azafrán en se conoce como estigmas, su adquisición es a un precio muy elevado.
  • Acidez estomacal: Tomar entre media y una cucharadita de cúrcuma en una taza de agua caliente para aliviar las molestias provocadas por acidez estomacal e indigestión, por una semana, hasta sentir alivio.
  • Acné: Mezcla ½ cucharadita de cúrcuma y ½ cucharadita de polvo de sándalo con dos cucharaditas de agua (o la que necesites para formar una pasta espesa). Aplícalo sobre la piel limpia en el área afectada. También para el acné, mezcla una cucharadita de cúrcuma, 4 gotas de limón y una cucharadita de harina de garbanzos con 5 gotas de leche (o la que necesites par a obtener una pasta densa).
  • Afecciones respiratorias: Preparar una decocción de 5 gramos de rizoma de palillo en 1 litro de agua. Tomar como agua de tiempo por 1 – 2 semanas.
  • Anticoagulante: Ideal en la lucha contra la formación de coágulos en la sangre ya que limita la agregación plaquetaria mejorando así la circulación y previniendo la arterosclerosis. Decocción de 50 gramos de rizoma de palillo en 1 litro de agua.
  • Antiinflamatorio: Es muy recomendable para aliviar el dolor ya que tiene un buen poder antiinflamatorio. Las personas con artritis encuentran en la Cúrcuma un buen aliado ya que calma el dolor y favorece la eliminación de toxinas. Decocción de 50 gramos de rizoma de palillo en 1 litro de agua.
  • Cutis Dorado: Aplicar de manera externa el agua de cúrcuma como cosmético para dar un color dorado vivo al cutis.
  • Dermatitis: Aplicar en forma externa como polvo en la zona afectada.
  • Dispepsia: Preparar leche con miel y palillo. Tomar un vaso de leche descremada con una cucharadita de mantequilla, una de miel y otra de palillo. Beber caliente.
  • Enfermedades del hígado: Ayuda al hígado a expulsar la bilis, favorece las digestiones y lo descongestiona. Decocción de 5 gramos de rizoma de palillo en 1 litro de agua.
  • Exfoliante para la Piel: Este tratamiento es ideal para que la piel se renueve. Mezcla ½ taza de harina de garbanzos con ¼ cucharadita de cúrcuma y una o dos cucharaditas de leche (o la que necesites para obtener una mezcla densa). Aplícala antes del baño sobre todo el cuerpo con un estropajo o con tus manos.
  • Faringitis: Preparar leche con miel y palillo. Tomar un vaso de leche descremada con una cucharadita de mantequilla, una de miel y otra de palillo. Beber caliente.
  • Gingivitis: Muy conveniente en inflamaciones de la boca (enjuagues con el polvo). En caso de encías muy sensibles podemos cepillarlas con un poquito de polvo.
  • Hongos: Aplicar en forma externa como polvo en la zona afectada.
  • Manos Suaves: Una cucharadita de aceite de oliva y ¼ de cucharadita de cúrcuma, mézclalos bien. Añadir una taza de agua tibia y sumerge las manos. Mantén las manos en el agua por 5 minutos. Límpiate con agua tibia y aplícate crema de manos.
  • Mascarilla para Cutis Brillante: Mezcla ¼ cucharadita de cúrcuma, 5 gotas de limón y 2 cucharaditas de jugo de pepino (extráelo tú misma, licuando unas rodajas de pepino). Aplícalo sobre la piel limpia y déjalo sobre la cara por 10 minutos. Después lávate con agua tibia.
  • Meteorismo: Decocción de 50 gramos de rizoma de palillo en 1 litro de agua.
  • Pie de atleta: Infusión de 30 gramos de palillo machacado en una taza de agua hirviendo. Lavar los pies dos veces al día.
  • Psoriasis: En este caso se mezcla la harina de cúrcuma con aceite de coco y se aplica suavemente sobre las inflamaciones, sobre la parte afectada.
  • SIDA: Inhibe la acción de la integrasa VIH-1. Preparar leche con miel y palillo. Tomar un vaso de leche descremada con una cucharadita de mantequilla, una de miel y otra de palillo. Beber caliente.
  • Sinusitis: Estimula la circulación en los tejidos de los senos nasales, el cual ayuda a drenar el moco. Preparar leche con miel y palillo. Tomar un vaso de leche descremada con una cucharadita de mantequilla, una de miel y otra de palillo. Beber caliente. No usar en grandes cantidades.
  • Usos Culinarios: Se usa como ingredientes de la comida, el más conocido es para preparar el curry en polvo dándole precisamente su color amarillo característico. Está indicado para platos de pescado y huevos y con el arroz. Se usa a menudo como colorante para sustituir al azafrán, ya que es mucho más barato, aunque no se le puede comparar en cuanto al sabor que da el citado azafrán.
  • Vello corporal: Para eliminar el crecimiento de vellos corporales en la cara y en las piernas. Algunas fórmulas son: Mezclar cúrcuma con sal y masajear la parte afectada, luego al final lavar con leche para retirar las manchas. Mezclar harina de garbanzos, cúrcuma y agua y aplicar por 15 minutos. Mezclar miel de abeja y cúrcuma y aplicar. Mezclar aceite de coco y cúrcuma. Mezclar cúrcuma con zumo de limón, leche y miel de abejas y aplicar.

El uso de la cúrcuma en pacientes con enfermedades graves debe ser supervisada por un médico naturista, para evitar complicaciones en su enfermedad.
La cúrcuma puede causar malestar estomacal, especialmente en altas dosis o si se administra por mucho tiempo. Se ha reportado acidez gástrica en pacientes tratados por úlceras en el estómago. Dado que la cúrcuma se usa algunas veces en el tratamiento de la acidez gástrica o úlceras, puede ser necesario tomar precauciones en algunos pacientes. También se han reportado náuseas y diarrea.
Se aconseja tomar precaución en pacientes con trastornos de sangrado o que toman drogas que puedan aumentar el riesgo de sangrado.
La cúrcuma puede causar contracción de la vesicular biliar y podría ser poco recomendable en pacientes con cálculos biliares. Obstrucción de las vías biliares.
Pueden ocurrir reacciones alérgicas a la cúrcuma, entre las que se incluyen dermatitis por contacto (brote con picor) por la exposición del cuero cabelludo o la piel. Se debe usar la cúrcuma con precaución en las personas con diabetes o hipoglucemia o las personas que toman medicamentos o suplementos que reducen el azúcar en la sangre.
La cúrcuma causa estimulación uterina y estimula el flujo menstrual y por tanto, se exige precaución durante el embarazo. La medicina tradicional china no lo recomienda durante el embarazo.
Se han reportado múltiples casos de sangrado con el uso de Ginkgo biloba, algunos casos con ajo y pocos casos con la palma enana americana.

El hígado es un órgano del aparato digestivo y del sistema metabólico de los vertebrados. Los invertebrados no tienen este órgano sino de otros con funciones hepáticas (las del hígado). El hígado también juega un papel importante en la síntesis de las proteínas del plasma y en la desintoxicación del organismo. Además, almacena glucógeno y participa en la descomposición de los glóbulos rojos.

Sintetiza bilis, un jugo alcalino verdoso muy importante para la digestión, ya que hace posible la emulsión de los lípidos. En el hígado se hace una variedad muy grande de reacciones bioquímicas que requieren tejidos muy especializados: entre estas reacciones está la síntesis y la destrucción de todo tipo de moléculas, lo cual es imprescindible para hacer posibles las funciones vitales normales. Este órgano es la glándula más grande del cuerpo humano y se encuentra debajo del diafragma, al hipocondrio derecho. Es necesario para la supervivencia y hoy en día no hay ninguna posibilidad de sustituir la ausencia a largo plazo.

El adjetivo hepático y los otros términos médicos que indican relación con el hígado se forman con el prefijo griego hepato-, que proviene de Hepar (ήπαρ) -fetge- y que a la vez deriva de hēpaomai, que quiere decir reparable, ya que el hígado puede regenerarse por sí solo espontáneamente en caso de lesión. El hígado es un órgano de tejido blando y de color rojo vinoso formado por cuatro lóbulos de tamaño y forma diferente. Se encuentra en la parte derecha del abdomen, por debajo del diafragma, a la derecha del estómago. Encima del hígado se encuentra la vesícula biliar, encargada de almacenar la bilis. En el caso de los humanos adultos en condiciones no patológicas pesa entre 1,44 y 1,66 kg.

Es el segundo órgano más grande, sólo superado por la piel, y la glándula más grande del cuerpo humano. Hay dos grandes vasos sanguíneos que se conectan al hígado: uno es la arteria hepática y el otro, la vena porta. La arteria hepática lleva la sangre desde el arteria aorta, mientras que la vena porta lleva al hígado la sangre con nutrientes procedente del tracto gastrointestinal, de la bazo y del páncreas.

Estos vasos sanguíneos se subdividen en capilares que llegan a un lóbulo. Cada uno de los lóbulos está formado por millones de células hepáticas que son las células metabólicas básicas. Dos tipos principales de células pueblan los lóbulos del hígado: de parénquima y células no parenquimatosas. El 80% del volumen del hígado está ocupado por células parenquimatosas conocidas como hepatocitos.

Las células no parenquimatosas constituyen el 40% del número total de células del hígado, pero sólo 6,5% del volumen. Las células endoteliales sinusoidales, las células Kupffer y las células estrelladas hepáticas son algunas de las células no parenquimatosas que bordean la sinusoide hepática. La vena esplénica y la vena mesentérica inferior presentan una anastomosis y después se juntan con la vena mesentérica superior para formar la vena porta, y llevan sangre venosa de la bazo, el páncreas, el intestino delgado y el intestino grueso, por lo que el hígado pueda procesar los alimentos y los subproductos de la digestión.

Las venas hepáticas drenan directamente a la vena cava inferior. La arteria hepática es generalmente una rama del tronco celíaco, aunque en algunas personas es rama de la arteria mesentérica superior.
Aproximadamente 3/4 del flujo de sangre que llega al hígado proviene de la vena porta, mientras que el otro cuarto proviene de la arteria hepática.

La bilis producida en el hígado se recoge en los canalículos biliares, que dan lugar a los conductos biliares. Estos drenan en los conductos hepáticos derechos e izquierdos, que alternadamente se combinan para formar el conducto hepático común. El conducto biliar (de la vesícula biliar) se une con el conducto hepático común para formar el conducto biliar común.

La bilis se puede drenar directamente al duodeno a través del conducto hepático común o almacenar en la vesícula biliar vía conducto biliar. El conducto hepático y el pancreático común entran en el duodeno juntos, en lo que se conoce como botella de Vater.

Aparte de ligamentos que conectan el hígado con el diafragma, el hígado está cubierto por el peritoneo visceral, una membrana fina que reduce la fricción con otros órganos. Por detrás el peritoneo es dobla sobre sí mismo para formar el ligamento falciforme y los ligamentos triangulares derechos e izquierdos. Estos ligamentos no están relacionados con los ligamentos anatómicos “verdaderos” y no tienen importancia funcional, pero son fácilmente reconocibles.

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No debe quitarle la cáscara a la sábila (aloe), ni colar el remedio. Fray Romano dice que debe tomarse una cucharada grande, tres (3) veces por día, 15 minutos antes de cada comida.

Esto debe hacerse agitar el frasco antes de cada toma. El fraile advierte que si después de haber tomado la bebida salen abscesos en la piel, esto es buen síntoma.

Continua diciendo que si después de la primera toma no se han obtenidos los resultados deseados, repetir después de haberse hecho los exámenes pertinentes a ver si el tumor no ha cedido, beber 4 veces mas, hasta la curación total. La fama de Fray Romano, franciscano brasileño, actual maestro del Seminario de Belén, se va extendiendo por las montañas de Judea

Desde hace seis (6) años que el fraile esta usando esta receta, gratuita, con óptimos resultados. Ha curado a varias decenas de personas en Belén y sus alrededores.

El dice que no solo cura el cáncer, sino que también lo previene. Cura el cáncer de la piel, del cerebro, del pulmón, de la próstata, la leucemia, etc., etc.… ….

También cuenta que últimamente ha curado a una religiosa italiana de 29 años, enferma de esclerosis. Cabe hacer mención que no solo es para curar el cáncer, es un restaurador de células natural, y refuerza nuestro sistema inmunológico.

¿este tratamiento cura toda clase de cáncer? Si. ¿Qué tipos de cáncer cura de hecho? Todos.

Se sabe que ha habido muchas curaciones de muchas clases de cáncer: cáncer de piel, de garganta, del seno, del útero, de próstata, del cerebro, del hígado, del intestino, de leucemia, etc.… TESTIMONIOS

Señores: Quiero comentarles que mi mamá tenía diagnosticado un enfisema pulmonar que la estaba devastando. Tenía 15 manchas en los pulmones que no lograba controlar. Empezó a tomar el tratamiento del sacerdote Romano Zago y déjenme decirles, que he sido la fiel testigo de la maravilla de ese remedio. Justo el día en que le harían la biopsia para definir qué tipo de masas tenía, el médico que la operaría, decidió revisar la ultima tomografía que ella se hizo y para sorpresa de todos, los pulmones de mi mamá estaban completamente limpios, solo quedó una masa que estaba aguadándose y de no deshacerse por completo, dijo que se calcificaría. El médico le dijo que no entendía lo que sucedía pero que definitivamente su fe había sido muy fuerte para dejarse limpiar sus pulmones con este tratamiento. Así que de corazón les digo, háganlo con mucha fuerza de voluntad y sobre todo, con su fe puesta en Dios que todo saldrá bien. Desde su sanación, ha hecho el mismo tratamiento con otras personas que han sido declaradas con cáncer y hasta el momento, una de ellas ha sanado, mientras las demás siguen mejorando su cuadro clínico. Que Dios les bendiga y pónganse en sus manos. Fraile Romano Zago, que el Señor le bendiga por no practicar el egoísmo de su conocimiento y sanar a los demás con este descubrimiento. Maritza López

Junio 22 – 2009 INVESTIGACION Y REDACCION: GRACIELA PARRA CHACON (GRACE PANTOJA)

Actualmente Flor•Essence esta considerado dentro de los remedios naturales en una categoría. única! Flor•Essence es un remedio canadiense de alta calidad. Una sustancia natural no tóxica cuyo objetivo es el de purificar y desintoxicar el organismo, sin bloquear ni modificar su función natural. Por esto el cuerpo, una vez libre de impurezas tóxicas que son causantes de enfermedades, tiene el poder de reconstituirse a sí mismo ofreciendo resistencia a múltiples padecimientos.

Las enfermedades una vez que invaden el organismo son increiblemente poderosas, sin embargo se hace muy poco para evitarlo, en realidad hacemos precisamente lo contrario, suministrando una sucesión infinita de armas letales: Sustancias Químicas, Carcinógenos, Tabaco y Radiación. por nombrar sólo unas cuantas. El sistema inmunológico al presentarse la enfermedad, no tiene más alternativa que contraatacar, debilitándose aún más. Actualmente ya se puede contar con un tipo de tratamiento desintoxicante muy diferente, el cual refuerza la resistencia del organismo y favorece la renovación celular: Flor•Essence.

Asi que ya puede usted contar con un tipo de tratamiento desintoxicante muy diferente, el cual refuerza la resistencia del organismo y favorece la renovación celular: Flor•Essence, el cual es ofrecido en solo 2 presentaciones:

  • Frasco de 500 ml. de te.
  • Caja con sobres en polvo para preparar 3 lts. de te.

Flor•Essence es el resultado de una antigua cura herbolaria proveniente de los indios Ojibwa quienes vivían a principios de este siglo en Ontario Canada. El médico Ojibwa qu e dio su extraordinaria infusión de hierbas curativas era miembro de la Midewiwan, la gran sociedad médica de los Ojibwa; su conocimiento de curas con hierbas, no tenía rival en toda la América Indígena y su aprendizaje les tomaba la mayor parte de su vida. Se llevaron a cabo estudios durante 50 años con diferentes pruebas incluyendo las de laboratorio. Al fallecimiento del René, el Dr. Brusch se asocia con E. Alexander. Después de la sociedad firmada entre ambos, el Dr. Brusch le cede una serie de fórmulas y recetas a base de hierbas que él y René caisse comercializaban. Flor•Essence es una de esas fórmulas.


Las Hierbas de Flor•Essence: Bardana - Arctium Lappa.
Sus ingredientes activos incluyen 45% de inulina, aceites esenciales, vitaminas, complejo B, E, P y una amplia gama de minerales como hierro, fósforo, zinc, silicio, sodio y potasio. Está compuesta en gran parte de carbohidratos; ayuda a fortalecer el organismo. ha sido utilizada tradicionalmente como purificadora de sangre y desintoxicante eliminando toxinas.

Acedera - Rumex Acetosella.
La Acedera contiene ingredientes activos que actúan como fuente de vitamina C. Contiene grandes cantidades de vitaminas A y complejo B, vitaminas C, D, E, K, P y U. Otro elemento vital en la acedera es la clorofila, la cual lleva oxíge no a todas las células del cuerpo fortaleciendo las paredes de las células y ácidos orgánicos: oxálico y málico. Ruibarbo - Rheum Palmatum.
La raíz de esta planta es rica en hierro; ha demostrado mejorar la digestión y aumentar el apetito, ayuda a úlceras, los transtornos de bazo, colón, estreñimiento, hemorroides, desinflamatorio y aminora el dolor. E n 1980 estudios realizados encontraron que el Ruibarbo contiene propiedades antibióticas, antimicrobióticas y antitumores.

Berro - Nasturtium Officinale.
Planta aromática comestible, que, como alimento de alta calidad es una rica fuente de clorofila, vitaminas A, C, K y una amplia gama de minerales, incluyendo hierro y yodo. Se le utiliza desde tiempos remotos como desintoxicante y restaurador a. Cardo Santo - Cnicus Benedictus.
Tal y como su nombre lo indica esta hierba con propiedades curativas notables, ha sido a través de los siglos una bendición para la humanidad, con múltiples aplicaciones ya que se le atribuyen propiedades anticancerígenas y febrífugas, se recomienda para el tratamiento de infecciones y dolencias del corazón y del hígado.

Trébol Rojo - Trifolium Pratense.
Esta hierba, aunque originaria de Europa, crece como una maleza en el Canadá. se recomineda como "alterante", nombre que damos a los medicamentos que modifican el curso de las enfermedades y restablecen el funcionamiento normal del organismo. También actua como sedante y antiespasmódico. Olmo Americano - Ulmus Rubra.
Su principal componente el mucílago, fibra viscosa, disuelve el mucus depositado en tejido, glándulas linfáticas y canales nerviosos. Al pasar el material mucilaginoso, reviste los órganos con una película pegajosa reduciendo irritación y demorando la entrada de sustancias químicas nocivas. Tiene la virtud de hacer crecer nuevas células para reparar los tejidos.

Barec (Alga) - Laminaria Digitata.
Usada tradicionalmente por sus nutritivos beneficios y su gran cantidad de minerales. El alga es una gran fuente de yodo, lo que nos permite regular los niveles de energía. Una de las cualidades de esta planta es su efecto al absorber metales pesados. Flor•Essence es una marca registrada y es elaborado por Flora Manufacturing, Columbia Británica, Canadá, que es la única que cuenta con la fórmula original y con la firma de aprobación en cada producto de Elaine Alexander.

Hierbas Suecas o Gotas de Amargo Sueco. Hoy en dia este producto esta autorizado por el gobierno de Japon como auxiliar en el tratamiento del cancer y muchas otras enfermedades.

Los pacientes con cánceres hepáticos relacionados con el abuso del alcohol presentan una menor supervivencia que aquellos cuyos tumores tienen su origen en otras causas

M. LÓPEZ
@abc_salud MADRID Actualizado: 29/03/2018 23:28h

Cada año se diagnostican en nuestro país en torno a 5.900 nuevos casos de cáncer de hígado, muy especialmente en varones y personas mayores de 50 años. Un tipo de tumor que, si bien sexto en frecuencia a nivel global, se corresponde con la segunda enfermedad oncológica más letal en todo el mundo. La razón para esta elevada mortalidad se explica por los retrasos en el diagnóstico de la enfermedad –en sus fases iniciales no presenta síntomas específicos– y, sobre todo, por la falta de tratamientos eficaces una vez el tumor ha progresado. De ahí la importancia, vital, de evitar los factores que aumentan el riesgo de padecer un cáncer de hígado. Muy especialmente el consumo excesivo de alcohol. No en vano, y como muestra un estudio dirigido por investigadores del Hospital Universitario Henri-Mondor en Créteil (Francia), los pacientes con cáncer de hígado causado por el alcohol presentan la menor supervivencia de todos los afectados por este tipo de tumor. Como explica Charlotte Costentin, directora de esta investigación publicada en la revista «Cancer», «en aras de mejorar el pronóstico del cáncer de hígado en la población alcohólica, resulta necesaria la implementación de programas de cribado efectivos tanto para la cirrosis como para el propio tumor, así como mejorar el acceso de los pacientes a los servicios para el tratamiento del alcoholismo».

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