La cirrosis hepática es la cirrosis que afecta al tejido hepático como consecuencia final de diferentes enfermedades crónicas. Según la OMS, en total mueren anualmente aproximadamente unas 27.000 personas a causa de cirrosis hepática en los países desarrollados.1 En España, afecta a 4 de cada 10.000 personas, de estas la gran mayoría son causados por el consumo excesivo de alcohol.2 Etiología (causas) El consumo excesivo de alcohol La hepatitis crónica por virus C Otros virus, como el de la hepatitis. CIRROSIS HEPATICA EU SERGIO CAMPOS A. CONCEPTO GENERALIDADES – Se trata de una enfermedad crónica e irreversible del hígado secundaria a una agresión externa. – Se caracteriza porque la arquitectura normal del hígado se altera progresivamente como consecuencia de una cadena de eventos cuyo inicio es la aparición de inflamación – Su mantenimiento en el tiempo conduce a la aparición de bandas de tejido fibroso que tienden a unirse formando nódulos. – De esta manera la arquitectura.

Universidad Autónoma Del Estado De México FACULTAD DE MEDICINA Licenciatura. Médico Cirujano Semana 6: cirrosis hepática alcohol nutricional -PRÁCTICA COMUNITARIA “A”- Dr. José Alfredo Álvarez Domínguez. ALUMNO. Jorge Báez González Toluca, edo. De México. 22 SEPTIEMBRE,2012. SEMESTRE 2012B. Cirrosis hepática alcohol nutricional Es un órgano glandular al que se le adjudica funciones muy importantes, tales como la síntesis de proteínas plasmáticas, almacenaje.  CIRROSIS HEPÁTICA Para Belle, con la esperanza de tener una rica cena el viernes La cirrosis produce fibrosis hepática hasta el punto en que existe distorsión arquitectónica, lo cual disminuye la función hepática Causas Alcoholismo Hepatitis Vírica crónica (B o C) Hepatitis Autoinmunitaria Cirrosis Biliar Hepatopatía metabólica hereditaria (Enfermedad de Wilson, Fibrosis quística, Hemocromatosis, etc) Manifestaciones Clínicas.- Es posible que estén ausentes Síntomas Anorexia.

C.I.: 19.552.318 Maracay, Abril 2015 Cirrosis Hepática Se define como aquel trastorno caracterizado por el reemplazo de tejido hepático funcional por tejido fibroso. Este se caracteriza por una conversión de la arquitectura hepática normal en nódulos de estructura anormal, formando bandas constrictoras que interrumpen el flujo en los canales vasculares y vías biliares hepáticas. Dicho proceso puede ser reversible, si se trata de forma satisfactoria la agresión. Cirrosis La cirrosis hepática es la cirrosis que afecta al tejido hepático como consecuencia final de diferentes enfermedades crónicas. Las consecuencias de la cirrosis hepática sobre la salud del individuo dependen fundamentalmente del grado de funcionalidad que el hígado pueda conservar a pesar de la alteración histológica. Es la cicatrización y el funcionamiento deficiente del hígado: la fase final de la enfermedad hepática crónica. Causas Las principales causas de cirrosis en los países.

Planes de cuidado de enfermería pacientes terminales DIAGNÓSTICOS ENFERMEROS 1. Temor relacionado con desconocimiento de la evolución y desenlace de su enfermedad, manifestado por dificultad para conciliar y mantener el sueño y por expresiones verbales del propio paciente. Objetivos • El paciente identificará las formas más eficaces de enfrentarse a su temor. Actividades • Valorar el nivel de temor que presenta el paciente y los conocimientos que tiene acerca de su enfermedad. •. 1. ¿Qué es la cirrosis? Es una enfermedad en la cual las células normales del hígado son reemplazadas por tejido cicatrizal. Esta situación ocasiona que el hígado deje de funcionar adecuadamente. volver a índice Medidas de autocuidado Evite el consumo de alcohol. Mantenga una dieta saludable. Visite regularmente a su médico. Vigile la presencia de sangre en evacuaciones. No ingiera medicamentos no prescritos por su médico. 2. ¿Cuáles son las funciones del hígado? El hígado es una.

GUÍAS DIAGNÓSTICAS DE GASTROENTEROLOGÍA 1.- CIRROSIS HEPÁTICA DEFINICIÓN: Se trata de una alteración crónica e irreversible que representa la etapa final de diversos procesos agudos o crónicos que afectan al hígado, si bien el concepto es fundamentalmente morfológico donde se define como una alteración difusa de la arquitectura del hígado por fibrosis y nódulos de regeneración, clínicamente se puede sospechar por los antecedentes y los diversos datos clínicos que se pueden documentar. Se. “Perfilamiento de pacientes con cirrosis hepática por alcoholismo en el hospital civil viejo” Introducción Antecedentes El término cirrosis fue propuesto por Laennec hace más de 180 años. Deriva de la palabra griega oxxipe en latín scirro) que se traduce tanto por “amarillo grisáceo” como por“duro” y se refiere a la coloración y consistencia que adquiere el hígado en este proceso. En el pasado se consideraba que la cirrosis nunca era reversible, sin embargo, desde hace una década el.

CUIDADOS DE ENFERMERIA EN EL PACIENTE CON CUERPO EXTRAÑO INTRODUCCIÓN La obstrucción brusca de la vía aérea superior por cuerpos extraños puede provocar un cuadro de asfixia que si no se resuelve rápidamente puede evolucionar, cuando la obstrucción es completa, a la parada respiratoria seguida de parada cardíaca y muerte. Su incidencia es mayor en niños y en lactantes así como en adultos en situaciones de disminución del nivel de conciencia (alcoholismo agudo, enfermos neurológicos. ).. IGNACIO CHÁVEZ” CIRROSIS HEPÁTICA PRESENTA: MPSS JAVIER CORTEZ BUENO ASESORA: DRA. ROSALBA GARCIA FIGUEROA MORELIA, MICHOACAN. MAYO 2013 CIRROSIS HEPATICA | JAVIER CORTEZ BUENO 1 ÍNDICE: PORTADA……………………………………………………..1 ÍNDICE…………………………………………………….……2 INTRODUCCIÓN……………………………………………. 3 CIRROSIS HEPATICA…………………….………………….4 ARTÍCULOS………………………………..…………………..8 CONCLUSIÓN……………………………………….……….22 REFERENCIAS………………………………………………23 CIRROSIS HEPATICA | JAVIER CORTEZ BUENO.

GUÍAS DIAGNÓSTICAS DE GASTROENTEROLOGÍA 1.- CIRROSIS HEPÁTICA DEFINICIÓN: Se trata de una alteración crónica e irreversible que representa la etapa final de diversos procesos agudos o crónicos que afectan al hígado, si bien el concepto es fundamentalmente morfológico donde se define como una alteración difusa de la arquitectura del hígado por fibrosis y nódulos de regeneración, clínicamente se puede sospechar por los antecedentes y los diversos datos clínicos que se pueden documentar. Se sabe. PROCESO DE ATENCIÓN DE ENFERMERÍA VALORACION DATOS GENERALES: * Nombre: Garcia Venancio Julia * Sexo: Femenino * Edad:60 años * Fecha de ingreso: 07 -09 – 2011 * Servicio: Medicina 3II * Nª de cama: 43 * Ocupación: Ama de casa * Grado de Instrucción: Secundaria * Procedencia: lima * Estado Civil: Casada * Religión: Católica * Diagnostico Medico: Cirrosis Hepatica * Tratamiento:. * Dextrosa al10% * H(2) K(1) 15g x min.

CIRROSIS HEPATICA La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado. Sus células hepáticas van siendo reemplazadas por tejido cicatrizado, lo cual interfiere progresivamente con el funcionamiento normal del hígado, ocasionando que este no cumpla sus funciones adecuadamente. FISIOPATOLOGIA Debido a la lesión de las células del parénquima hepático, el hígado se inflama y aumenta de tamaño. El organismo intentar regenerar los hepatocitos dañados, pero se produce fibrosis. Al progresar la. CIRROSIS HEPATICA La cirrosis hepática es la cirrosis que afecta al tejido hepático como consecuencia final de diferentes enfermedades crónicas. Las consecuencias de la cirrosis hepática sobre la salud del individuo dependen fundamentalmente del grado de funcionalidad que el hígado pueda conservar a pesar de la alteración histológica. EPIDEMIOLOGIA Mueren anualmente aproximadamente unas 27.000 personas a causa de cirrosis hepática en los países desarrollados. Afecta a 4 de cada 10.000 personas.

Los objetivos del tratamiento para la cirrosis hepática son para frenar la progresión de tejido cicatrizal en el hígado y prevenir o tratar las complicaciones de la enfermedad. La hospitalización puede ser necesaria para la cirrosis con complicaciones. El tratamiento para la cirrosis del hígado depende de la causa de la enfermedad y si se presentan complicaciones. Si usted es un bebedor empedernido, debe dejar de consumir alcohol. Su médico será capaz de ofrecerle un plan integral para ayudar a que lo haga. Las perspectivas de su enfermedad no es bueno si continúan bebiendo mientras que los beneficios de dejar son enormes. Usted se detiene la progresión de la enfermedad desde el primer día y también se sentirá mucho mejor.

Algunos de los síntomas de la cirrosis puede aliviarse con medicamentos. Ascitis y la retención de líquidos pueden ser tratados con medicamentos conocidos como diuréticos que ayudan a eliminar el exceso de líquido. Una dieta baja en sodio y la ingesta de restricción de líquidos también puede ayudar con estos problemas. Si la cirrosis hepática es causada por la hepatitis viral, que se puede tratar con medicamentos antivirales para reducir el daño permanente. El tratamiento de la hepatitis B y C en las primeras etapas es cada vez más éxito en la prevención de la cirrosis. La hepatitis autoinmune se puede tratar con esteroides u otros medicamentos que suprimen el sistema inmunológico.

La encefalopatía hepática es tratado por la limpieza del intestino con lactulosa, un laxante por vía oral o en enemas. Los antibióticos son añadidos al tratamiento si es necesario. Los pacientes pueden solicitar que reducir la ingesta de proteínas de la dieta. La encefalopatía hepática puede mejorar a medida que otras complicaciones de la cirrosis son controlados. Debido a que la malnutrición es común en personas con cirrosis, una dieta saludable es importante en todas las etapas de la enfermedad. Los médicos recomiendan un plan de alimentación que está bien equilibrado. Si la ascitis se desarrolla, una dieta restringida en sodio es recomendable. Una persona con cirrosis no deben comer mariscos crudos, que pueden contener una bacteria que causa infecciones graves. Para mejorar la nutrición, el médico puede agregar un suplemento líquido por vía oral oa través de una sonda nasogástrica, un pequeño tubo insertado a través de la nariz y la garganta que llega hasta el estómago.

Si la cirrosis es muy grave y el hígado deja de funcionar, el trasplante de hígado es la única opción. A menudo se recomienda cuando los síntomas se vuelven difíciles de controlar por otros métodos. La cirrosis es irreversible. la función de muchos pacientes de hígado poco a poco va a empeorar a pesar del tratamiento y las complicaciones de la cirrosis aumentará y se convierten en difíciles de tratar. Por lo tanto, cuando la cirrosis está muy avanzada, el trasplante de hígado es a menudo la única opción para el tratamiento. No todas las personas con cirrosis es un candidato para el trasplante. El trasplante de hígado no se suele administrar a las personas con cirrosis que están activamente el uso de alcohol o drogas, aunque las personas que tienen cirrosis como consecuencia de beber en exceso, y que puedan demostrar que han dejado, pueden ser buenos candidatos para el trasplante.

La cirrosis es el resultado final de muchas enfermedades hepáticas crónicas. Disminuye el tejido hepático funcionante y aparece fibrosis. El hígado pierde su función y estructura normales y se producen insuficiencia hepática e hipertensión portal. Es la novena causa de muerte en países occidentales.

En nuestro medio, más del 80% de los casos se deben al alcohol (40%) y a la hepatitis crónica por virus C (40%). El resto se debe a hepatitis crónica por virus B, hepatitis crónica autoinmune, cirrosis biliar primaria, colangitis esclerosante, enfermedades metabólicas congénitas familiares como la hemocromatosis (sobrecarga de hierro), la enfermedad de Wilson (sobrecarga de cobre), el déficit de alfa-1-antitripsina y la porfiria cutánea tarda. La esteatohepatitis no alcohólica (asociada a diabetes y obesidad) es una causa cada vez más frecuente. Muy raramente se debe a toxicidad farmacológica y a otras enfermedades muy infrecuentes.

Estas enfermedades son progresivas. En muchas el diagnóstico y tratamiento precoces evitan la progresión a cirrosis o detienen su evolución. Por eso es importantísimo saber si una persona tiene una enfermedad hepática crónica con potencial evolución a cirrosis. Se deben a dos hechos principales: la insuficiencia hepática y la hipertensión portal. La insuficiencia hepática produce, entre otros, fallos en la fabricación de proteínas, en la depuración de sustancias y en el control de la nutrición. Por ello, la cirrosis repercute gravemente sobre todo el organismo.

La hipertensión portal se debe a que el hígado cirrótico opone mayor resistencia al paso de la sangre. Como resultado, mucha de la sangre portal que debería pasar por el hígado no lo hace y circula por trayectos venosos anormales con dos consecuencias. Primera, la aparición de varices esofágicas y gástricas que pueden romperse y producir hemorragias muy graves. Segunda, la falta de depuración en el hígado de la sangre procedente del territorio abdominal por lo cual muchas sustancias llegan al resto del organismo en cantidades muy superiores a las normales con múltiples consecuencias nocivas. En las personas con cirrosis existen dos etapas: una inicial (cirrosis compensada) y otra avanzada (cirrosis descompensada).
En la fase inicial el paciente puede estar asintomático y hacer vida normal. De hecho, hay personas que tienen cirrosis y lo desconocen. Algunos pacientes pasan de esta situación a tener una complicación aguda muy grave que puede comprometer su vida. En otros casos la enfermedad progresa hasta llegar a la fase avanzada en la cual aparece el cuadro florido de la cirrosis, la calidad de vida disminuye y el riesgo de muerte crece. Más del 50% de estos enfermos fallecen en un lapso de 5 años si no reciben un trasplante hepático o se instaura un tratamiento frene la evolución (por ejemplo abandono del alcohol o tratamiento antiviral, según la causa).

El diagnóstico se hace por combinación de hallazgos clínicos, analíticos y de imagen y/o por la realización de una biopsia hepática. Una persona puede enterarse de padecer cirrosis por:

  • Hallazgo imprevisto: por alteración de los análisis del hígado o hallazgos anormales en ecografía o escáner en consultas por otro motivo.
  • Por estudio familiar tras identificar una enfermedad hepática hereditaria. Por ejemplo, una hemocromatosis.
  • En el seguimiento de hepatopatías progresivas conocidas. Por ejemplo, hepatitis crónica C.
  • Por síntomas iniciales inespecíficos. Por ejemplo, cansancio o hinchazón de tobillos.
  • Por complicaciones graves. Por ejemplo, una hemorragia digestiva por rotura de varices o encefalopatía hepática.

Las manifestaciones clínicas más importantes de la cirrosis avanzada son las siguientes:

  • Deterioro del estado general: cansancio, falta de apetito y desnutrición con pérdida de masa y fuerza muscular.
  • Color amarillento de la piel (ictericia), aparición de dilataciones vasculares en la piel sobre todo de la cara, tronco y extremidades superiores y facilidad para tener hematomas con golpes mínimos y hemorragias gingivales. A veces se observan venas muy marcadas en la pared del abdomen.
  • Distensión del abdomen por acúmulo de líquido (ascitis) e hinchazón de tobillos y piernas por edemas. El síndrome hepato-renal y la peritonitis bacteriana espontánea pueden aparecer sólo si hay ascitis y el pronóstico es muy grave.
  • Hemorragias digestivas por rotura de varices esofágicas o gástricas, que son muy graves.
  • Alteraciones de la función cerebral con cambios sutiles (mayor torpeza, lentitud de pensamiento) o manifiestas como desorientación alteración de la conducta, somnolencia o incluso coma (encefalopatía hepática).

La cirrosis predispone al cáncer de hígado y más del 90% de los hepatocarcinomas aparecen en hígados cirróticos. Por eso los pacientes con cirrosis deben ser vigilados ya que el diagnóstico precoz de estos tumores permite tratamientos curativos. Los consejos generales con respecto a las enfermedades hepáticas crónicas son los siguientes:

  • Una persona con enfermedad hepática no debe consumir alcohol. Una persona sana no debe consumir alcohol en cantidades excesivas (60 gramos/día para varones y 30 gramos/día para mujeres sería la cantidad máxima). De modo orientativo, un litro de cerveza tiene unos 40 gramos de alcohol, un litro de vino unos 115 y un litro de whisky o bebida similar unos 320.
  • Seguir las indicaciones con respecto a la vacuna contra el virus B que indique el médico (ya se vacunan todos los niños y en adultos depende del riesgo).
  • Evitar automedicación, especialmente si se tiene una enfermedad hepática.
  • Incluir análisis básicos de hígado (transaminasas, fosfatasa alcalina y gamma-GT) cuando se hagan análisis por otro motivo.
  • Comunicar al médico habitual la existencia de familiares con hepatopatías
  • Si una persona tiene cualquier enfermedad hepática o alteraciones de los análisis del hígado, seguir el programa de revisiones que sus médicos aconsejen.

Si una persona tienen una cirrosis debe ser seguida un mínimo de 2 ó 3 veces al año por sus médicos para prevenir complicaciones, darle el tratamiento adecuado y, en su caso, valorar la posibilidad de realizar un trasplante hepático. Las medidas de prevención y tratamiento de las complicaciones de la cirrosis son complejas y deben ser siempre indicadas por sus médicos.

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A diferencia de lo que comúnmente se piensa, el hígado puede producir dolor. También es habitual sentir dolor por trastornos que lo inflaman, como es el caso del hígado graso (en el que por determinados hábitos o por sobrepeso, el hígado ha almacenado una cantidad excesiva de grasas y se encuentra inflamado. Seguidamente les presentamos una serie de pistas que le ayudaran a esclarecer, que realmente padece un dolor hepático. Con lo que podrá acudir a su especialista con las ideas más claras.

  • Dolor en riñones
    Es habitual confundirlo, por su cercanía. Puede ser síntoma de dolor de hígado.
  • Dolor sordo
    Se define como aquel dolor que sin ser agudo, molesta y es constante. En este caso ubicado en la parte abdominal derecha.
  • Dolor abdominal o dolor de espalda
  • Erupciones en la piel, piel amarillenta o blanqueamiento de ojos (ictericia)
  • Olor corporal, heces pálidas o perdida de peso

Otros síntomas más extremos (y que de darse debe visitas de forma urgente su médico son: fatiga extrema, vómitos de sangre, desmayos, confusión, dolor cuando toses, dolor al respirar, problemas para memorizar, dolores en el hombro o alucinaciones.

  • Definición:El dolor de hígado lo podemos causas por una sobreingesta de medicamentos. Por ejemplo un exceso de paracetamol puede causar lesiones en el hígado.
  • Diagnóstico: Dolor aparece justo después de la ingesta del medicamento en cuestión.
  • Tratamiento: No existe un tratamiento específico, pero le aconsejamos visitas a su especialista para que le modifique la pauta de medicación.
  • Definición:Esta dolencia puede ser por un consumo abusivo puntual o un habito permanente de consumo anormal. De ser el caso estamos hablando de una enfermedad llamada cirrosis.
  • Diagnóstico: Suele presentarse con dolencias abdominales, heces negras, dificultad de concentración, aumento de peso, sed o náuseas.
  • Tratamiento: Obviamente, el primer paso será dejar de consumir bebidas alcohólicas y seguir una dieta rica en carbohidratos y proteínas. En el caso de tener un hígado muy dañado la solución será el trasplante del hígado.
  • Definición:Se produce por un crecimiento inusual de las células del hígado.
  • Diagnóstico:Suele estar relacionado con decoloración de la piel, blanqueamiento de ojos, nauseas, fática y vómitos. Se detecta cuando ya está muy avanzado o en un chequeo. En pacientes con cirrosis o hepatitis es más habitual padecerlas.
  • Tratamiento: Existen diferentes formas de combatirlos aunque lo más habitual será extirparlo, trasplantar el órgano o tratarlo con quimioterapia.
  • Definición: Se definen como bultos de líquido. Pueden crecer y causar molestias pero no suelen causar molestias.
  • Diagnóstico: Molestias y dolor en el abdomen derecho. No suelen derivar en mayores complicaciones.
  • Tratamiento: Se suelen tratar con una serie de medicamentos para reducirlos.
  • Definición: Se define como la inflamación del hígado por daños en las células. Existen distintos tipos de hepatitis. La hepatitis A, E y B.
  • Diagnóstico: Orina oscura, fiebre, diarrea o dolores musculares son los síntomas
  • Tratamiento: Se trata con antivirales y fármacos especiales para combatir esta enfermedad. Padecer hepatitis b aumenta el riesgo de desarrollar cáncer hepático
  • Definición:Normalmente la padecen personas con sobrepeso y consiste en tener un índice elevado de grasa en el hígado. Otras personas con colesterol alto o diabetes también pueden padecerla. Suele ser un problema hereditario.
  • Diagnóstico: Fatiga, debilidad, dolor al orinar son los más comunes
  • Tratamiento: No existe un tratamiento específico, pero le aconsejamos visitas a su especialista para que le modifique la pauta de medicación.
  • Definición:Siguiente fase de la cirrosis. En esta fase se desarrollan tejidos fibrosos y nódulos que dificultan la circulación de sangre en el hígado.
  • Diagnóstico: Similares a la cirrosis pero más acentuados.
  • Tratamiento: El mismo que en la cirrosis. Deja de ingerir alcohol y cambiar el estilo de vida. Si el hígado se vió muy afectado la solución sera el trasplante.

No somos nutricionistas pero si le han diagnosticado una enfermedad hepática ya le habrán dicho que la dieta es fundamental. Recuerda que el hígado es un órgano fundamental que también interfiere en el proceso digestivo.

Los cambios que seguramente le realizarán son:

  1. Reduzca la cantidad de sal. La sal suele empeorar la retención de líquidos.
  2. Tome vitaminas (solo si se lo receta su especialista) para combatir problemas nutricionales a raíz de la enfermedad de hígado.
  3. Aumente la ingesta de carbohidratos proporcionalmente a la cantidad de proteínas,
  4. Baja la cantidad de grasas. En especial si nuestro problema es por problemas de sobrepeso

Aunque determinadas enfermedades del hígado será imposible prevenirlas, si podemos seguir unos prácticos consejos para reducir la probabilidad de padecer las molestias más comunes. Se los describimos a continuación:

  • Realice actividad física (correr o caminar pueden ser fantásticos aliados)
  • Modere el consumo del alcohol
  • Controle el sobrepeso y enfermedades como el hígado graso
  • Siga una dieta mediterránea (rica en proteínas y baja en grasas)
  • Vigile el colesterol
  • Evite la sal

Tenemos distintas formas de aliviar los síntomas de un dolor de hígado. Le explicamos cómo puede hacerlo, si es leve (recuerde acudir a un especialista si es grave y nunca sustituya estos remedios por tratamientos o diagnósticos):

  • Té hepático
    Es un potente aliado para favorecer la desintoxicación del hígado y bajar su inflamación.
  • Té verde
    Originario de Asia es cada vez más consumido por occidente. Funcionan tanto como antioxidantes como para reducir la inflamación
  • Diente de león
    Útil para lograr la desintoxicación de hígado.

La insuficiencia renal es una complicación de la cirrosis de difícil manejo y es uno de los factores de riesgo más importante cuando se hace el trasplante hepático. Los pacientes con cirrosis e insuficiencia renal tienen un riesgo elevado de de muerte a la espera del trasplante, mayor frecuencia de complicaciones y menor supervivencia después del trasplante, comparados con los pacientes sin insuficiencia renal. En 2002, el puntaje del Model for End-Stage Liver Disease (MELD) (Modelo para la Etapa Final de la enfermedad hepática—basado en las determinaciones de la bilirrubina sérica, el cociente internacional normalizado del tiempo de protrombina y la creatinemia—destinado a evaluar la función renal pretrasplante se presentó como una ayuda para la asignación de órganos entre los candidatos al trasplante hepático. El uso de este sistema de puntaje ha aumentado el número de pacientes con insuficiencia renal que reciben un trasplante hepático y ha reducido la mortalidad en los pacientes que esperan un trasplante de hígado. En los últimos años se han hecho progresos importantes en la comprensión de la patogénesis y la historia natural de la insuficiencia renal en la cirrosis. Por otra parte, intervenciones clínicas novedosas pueden ayudar a prevenir y a manejar esta complicación.

Fisiopatología de la insuficiencia renal Existe muchas evidencia de que la insuficiencia renal en los pacientes con cirrosis está principalmente relacionada con las alteraciones de la función circulatoria—sobre todo, la reducción de la resistencia vascular sistémica debido a la vasodilatación arterial esplácnica primaria, provocada por la hipertensión portal. La vasodilatación arterial aumenta la producción o la actividad de los factores vasodilatadores—en particular el óxido nítrico,el monóxido de carbono y los cannabinoides endógenos—en especial en la circulación esplácnica.

Estudios realizados en animales de laboratorio y en pacientes con cirrosis indican que la traslocación bacteriana—es decir, el pasaje de bacterias de la luz intestinal a los ganglios mesentéricos—puede desempeñar un papel importante en el empeoramiento de la función circulatoria en la cirrosis avanzada. La traslocación bacteriana puede provocar una respuesta inflamatoria con aumento de la producción de citocinas proinflamatorias (sobre todo del factor de necrosis tumoral α y la interleucina-6) y de factores vasodilatadores como el óxido nítrico, en la zona esplácnica. Esta respuesta, a su vez, puede dar lugar a la vasodilatación de las arterias esplácnicas. Los pacientes con cirrosis y niveles elevados de la proteína ligada a los lipopolisacáridos o del ADN bacteriano circulante (que pueden ser considerados marcadores indirectos de la traslocación bacteriana) tienen un aumento de las citocinas séricas, menor resistencia vascular sistémica y aumento del gasto cardíaco en comparación con aquellos que tienen cirrosis no esos marcadores de traslocación bacteriana. Por otra parte, la administración de norfloxacina, un antibiótico que provoca la descontaminación intestinal selectiva y reduce la traslocación de las bacterias, mejora pero no normaliza las alteraciones hemodinámicas en los pacientes con cirrosis. Los pacientes con cirrosis y disfunción circulatoria o suboclusión arterial, aumento de la actividad de los vasoconstrictores endógenos que afectan a la circulación intrarrenal, y aumento de la respuesta inflamatoria sistémica son particularmente propensos a la insuficiencia renal, la que puede ocurrir espontáneamente o ser desencadenada por una serie de eventos que se producen con frecuencia en la cirrosis avanzada. Tales eventos incluyen la hipovolemia, inducida por la pérdida de líquido renal y gastrointestinal y las infecciones bacterianas. La hipovolemia por hemorragia gastrointestinal, diarrea o administración excesiva de diuréticos es una causa común de deterioro de la función renal en la cirrosis.

La insuficiencia renal es común y particularmente grave en pacientes con peritonitis bacteriana espontánea. En estos casos, la causa más frecuente es la presencia de bacterias gram negativas por traslocación bacteriana. Dicha infección provoca una respuesta inflamatoria grave en la cavidad peritoneal con aumento de los niveles de citocinas proinflamatorias y producción persistente de mediadores vasoactivos que pueden alterar la función circulatoria y causar insuficiencia renal. Otros tipos de infección bacteriana también pueden ocasionar insuficiencia renal en pacientes con cirrosis. Sin embargo, la gravedad de la respuesta inflamatoria y la insuficiencia renal no son tan marcadas como en la peritonitis bacteriana espontánea. Los antiinflamatorios no esteroides pueden también causar insuficiencia renal en pacientes con cirrosis, ya que su función renal depende mucho de la síntesis de prostaglandinas renales. Por último, en algunos pacientes cirróticos puede haber enfermedades renales intrínsecas que no están relacionados con alteraciones hemodinámicas sistémicas, sino más bien con factores etiológicos subyacentes a la enfermedad del hígado. Estas formas de nefropatía son las glomerulonefritis asociadas a las hepatitis B o C y a la cirrosis alcohólica.

Evaluación de la función renal La función renal debe ser monitoreada en forma sistemática en todos los pacientes con cirrosis avanzada, especialmente aquellos con ascitis. En estos pacientes, sobre todo si tienen hiponatremia, infecciones bacterianas, hemorragia gastrointestinal o retención grave de sodio, se encuentran en alto riesgo de fallo renal, como lo están todos los pacientes hospitalizados por descompensación aguda de la cirrosis. En los ensayos clínicos, el método más útil y aceptado para evaluar la función renal en los pacientes con cirrosis sigue siendo la determinación de la concentración de creatinina sérica. A pesar de que la medición del índice de filtración glomerular (IFG), basada en la depuración de la inulina o de sustancias con talio, es más precisa y representa la norma, no lo es tanto para hacer las evaluaciones repetidas de la función renal que se requieren en estas circunstancias.

Las fórmulas como la de Cockcroft-Gault y la Modificación de la dieta en la Enfermedad Renal, las cuales se utilizan para determinar la creatininemia como así otras mediciones sobrestiman el IFG en los cirróticos y generalmente no se usan para evaluar la función renal en estos pacientes. Por último, la depuración de la creatinina también sobreestima el IFG, además de que requiere precisión en la recolección de la orina, lo que tampoco es práctico, en particular en los pacientes ambulatorios. Hasta la fecha, la mayoría de los estudios y conferencias de consenso han definido a la insuficiencia renal en la cirrosis como una creatininemia >1,5 mg/dL. En los pacientes con cirrosis, la baja producción de creatinina secundaria a la reducción de la masa muscular da como resultado la subestimación del IFG. Por lo tanto, la definición actual de insuficiencia renal en la cirrosis identifica solo a los pacientes con un IFG muy reducido ( 2,5 mg/dL]) en menos de 2 semanas; el tipo 2 sigue un curso estable, menos progresivo que el tipo 1. Los pacientes con síndrome hepatorrenal tipo 1 tienen disfunción multiorgánica grave, la cual afecta no solo a los riñones sino también al corazón, la circulación sistémica, el cerebro, las glándulas suprarrenales y el hígado, mientras que el curso clínico de los pacientes con síndrome hepatorrenal de tipo 2 se caracteriza principalmente por presentar ascitis refractaria.

El uso prudente de los diuréticos previene la insuficiencia renal. La insuficiencia renal debido a hemorragia gastrointestinal puede evitarse mediante la inversión rápida de la hipovolemia, el tratamiento precoz de las causas de la hemorragia y el uso de la profilaxis antibiótica (ya sea con norfloxacina o cefalosporinas de tercera generación) para evitar las infecciones bacterianas. Se debe evitar la administración de fármacos antiinflamatorios no esteroides o de aminoglucósidos en todos los pacientes con cirrosis, ya que estos agentes pueden alterar la función renal. Por último, no hay un método efectivo para prevenir la glomerulonefritis asociada con las enfermedades del hígado.

Insuficiencia renal y trasplante hepático Como se mencionó antes, la mortalidad entre los pacientes
con cirrosis hepática e insuficiencia renal es muy elevada, sobre todo entre aquellos con síndrome hepatorrenal de tipo 1. Por lo tanto, es necesario considerar el trasplante de hígado en todos los pacientes que no tienen contraindicaciones para este procedimiento; se debe llevar a cabo lo antes posible debido a que la gravedad de la insuficiencia renal es un factor que anticipa el mal resultado del transplante. El tratamiento del síndrome hepatorrenal con albúmina y el análogo de la vasopresina terlipresina, previo al trasplante, puede mejorar el resultado post-trasplante.

Efectos del puntaje MELD sobre el trasplante De hecho, el puntaje MELD fue desarrollado para conocer la prioridad de los candidatos al trasplante de hígado que sufren cirrosis con disfunción renal Aunque los puntajes elevados indican el trasplante temprano del hígado, esto ha generado preocupaciones. Será importante comparar los resultados del trasplante de hígado antes y después de la introducción del puntaje MELD, ya que todavía no está claro si la supervivencia post-trasplante será mejora o empeora, si la incidencia de la disfunción renal aguda o crónica ha aumentado o disminuido, y si el número de trasplantes combinados de hígado y riñón aumenta o disminuye como resultado del puntaje MELD.

Supervivencia del paciente Desde la introducción del sistema de puntaje MELD en los Estados Unidos en febrero de 2002, el número de pacientes con insuficiencia renal sometidos a trasplante hepático se ha incrementado. El porcentaje de receptores de trasplante con una creatinina sérica >2,0 mg/dL aumentó de 7,9% en el período pre-MELD a 10% en el período MELD; el porcentaje de pacientes que recibió transplante durante el tratamiento de reemplazo renal aumentó de 3,7% en el período pre-MELD a 5,3% en el periodo MELD. No obstante, no se comprobó que en el período MELD se redujera la tasa de supervivencia a los 3 años comparada con la tasa del período pre-MELD. Así, la supervivencia global de los pacientes después de la introducción del puntaje MELD no fue peor que la supervivencia basada en los criterios pre-MELD.

Función renal Cualquier análisis de la función renal después del trasplante de hígado debe considerar tanto la incidencia inicial como final de la disfunción renal. Entre los pacientes en los que el IFG previo al trasplante era por lo menos de 80 ml/minuto/1,73 m2 de superficie corporal, menos del 10% de los receptores requirió diálisis post trasplante. Por otra parte, solo el 7% de los pacientes cuya función renal pretrasplante era buena desarrollaron una disfunción renal grave (IFG 60 ml/minuto), 6 meses después del trasplante. Por otra parte, el 60% de los pacientes con un IFG <40 ml/minuto antes de del trasplante de hígado tiene un IFG mayor, 1 año después del trasplante. De este modo, después del trasplante hepático la disfunción renal puede ser mejorada en cierta medida, incluso en presencia de la inhibición crónica de la calcineurina. En general, sin embargo, si la función renal es mejor antes del trasplante, se espera que el IFG sea mejor al año. Sin embargo, cabe señalar que la nefropatía crónica del aloinjerto se produce en los receptores de hígado, corazón, pulmón; en los receptores de riñón es la tercera razón más común para que los pacientes entren en lista de espera para un trasplante renal.

Trasplante combinado de hígado y riñón Una de las consecuencias potenciales de utilizar el sistema de puntaje MELD fue un aumento del uso del trasplante combinado de hígado y riñón. Antes de que se aplicara dicho sistema, el porcentaje de trasplante combinado era del 2,6%; en cambio, en la época MELD, dicho porcentaje ascendió al 4,4%. En teoría, el trasplante combinado debe utilizarse solo para pacientes con insuficiencia renal irreversible pero todavía no se han identificado cuáles son los factores predictivos más confiables de reversibilidad del fallo renal después de trasplante hepático. En algunos estudios, no así en otros, la presencia de insuficiencia renal sostenida pre-trasplante puede ser una indicación potencialmente útil de trasplante combinado. La presencia de síndrome hepatorrenal parece ser una indicación absoluta de trasplante combinado, ya que la supervivencia de los pacientes con síndrome hepatorrenal que recibieron trasplante de hígado solo es similar a la de los pacientes tratados con el trasplante combinado; la mayoría de los pacientes recupera la función renal después del trasplante hepático solo. Otro factor que ha sido investigado es la duración del tratamiento de reemplazo renal antes del trasplante de hígado. En los pacientes que han estado recibiendo tratamiento de reemplazo renal durante más de 8 a 12 semanas, la supervivencia es mejor con el trasplante combinado de hígado y riñón que con el trasplante de hígado solo. Por lo tanto, se ha propuesto que los pacientes que reciben terapia de sustitución renal a largo plazo sean tratados mediante el trasplante combinado.

Un análisis reciente de los resultados comunicados por United Network for Organ Sharing (UNOS) evaluó el beneficio del trasplante combinado de hígado y riñón. En la era MELD—después de hacer comparaciones por edad del donante, raza, causa de muerte y puntaje MELD del receptor y el estado en la diálisis antes del trasplante—no hubo diferencias significativas en la tasa de supervivencia a 1 año entre los pacientes que recibieron el trasplante combinado y los sometidos al trasplante de hígado solo (82,0% y 81,8%, respectivamente). ¿Qué hacen los familiares de la persona enferma, que le diagnosticó cirrosis del hígado? ¿Cuántos viven en este tipo de pacientes cómo aliviar su condición? Todas estas preguntas están constantemente le piden al médico observar y tratamiento. En la mayoría de los casos, un médico puede dar un pronóstico exacto en la cirrosis hepática, porque mucho depende del estado de ánimo del deseo del paciente para salir del estado de la enfermedad y el deseo de la vida. La medicina moderna y la farmacología tienen un gran arsenal de herramientas que no sólo puede inhibir el proceso patogénico en el parénquima hepático, y traerlo de vuelta.

Pero esto requiere de una condición importante. La persona enferma debe eliminar por completo de su vida de la causa de la enfermedad. Por desgracia, en nuestro país, en la mayoría de los casos en la génesis de esta enfermedad alcohólica. Los pacientes rara vez se niegan aún más el consumo de bebidas alcohólicas, lo que reduce la duración de sus vidas en la cirrosis hepática por lo menos 4 veces.

Como se mencionó anteriormente, la esperanza de vida en la cirrosis depende eliminar los factores patógenos. La persona enferma debe:

  • abandonar por completo el consumo de bebidas alcohólicas (especialmente cerveza peligroso, vodka, brandy);
  • dejar de fumar tabaco;

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  • normalizar el régimen y la dieta, la eliminación de los productos gepatogennoy;
  • comer productos lácteos (tanto contienen metionina, que restaura las células del hígado), frutas y verduras frescas;
  • beber regularmente agua mineral de origen natural;
  • evitar el consumo de grandes cantidades de drogas;
  • vigilar el estado de la piel;
  • realizar cursos de terapia de rehabilitación y para controlar la falta de estancamiento en la cavidad de la vesícula biliar.

    Todo esto ayuda a eliminar toxinas de las células del hígado y comenzar el proceso de regeneración de tejidos. En conjunción con la recepción de las preparaciones de fosfolípidos basados ​​en el cardo mariano (silimarina, CARS) y la normalización de drenaje biliar ayuda a prolongar la vida en la cirrosis y 20 años. En mi experiencia, hay casos de recuperación completa de la función hepática en un período relativamente corto de tiempo. Algunos pacientes con cirrosis del hígado se recuperó por completo después de 6 meses. Así que durante todo el período de actividad de la enfermedad y retenido físico continuado en su lugar de trabajo.

    Entre ellos se encontraban aquellos pacientes cuya enfermedad tenía naturaleza viral. Si parénquima hepático comienza después de sufrir una hepatitis viral, a continuación, tratar a estos pacientes es mucho más difícil. Actualmente no existe un medicamento específico que sería capaz de iluminar completamente este agente. Por lo general, se almacena en las células del hígado durante toda la vida.

    En la práctica de gran valor en el tratamiento de pacientes que tienen terapia de estimulación inmune en conjunto con los productos a base de zinc. La estimulación del rendimiento del sistema inmune contra los efectos nocivos de zinc sobre la multiplicación del virus conduce a la limpieza completa del organismo a partir del patógeno. Después de este tratamiento se puede llevar a cabo reparaciones. Por lo general, el pronóstico de la cirrosis decepcionante para el paciente y sus familiares. Si no va a abordar las causas subyacentes de la enfermedad, la supervivencia de los pacientes la gente rara vez supera el umbral de cinco años. La mayoría de las personas con hepatitis C en combinación con el alcohol o adicción a las drogas, mueren dentro de 2 a 3 años a partir de hígado severa e insuficiencia cardíaca.

    En la etapa final del desarrollo de ascitis acumulación de líquido en las cavidades interiores del cuerpo (abdominal, torácica, pleural). Mucho depende de la realización del análisis bioquímico de la sangre. Si las pruebas de función hepática se encuentran dentro de los límites normales, podemos asumir que la vida humana va a durar por lo menos 5 años. Cuando un estado estimado parénquima ultrasonido y el número de hepatocitos sanos.

    De esto también depende de la duración de la vida en la cirrosis hepática. Decir exactamente cuántas personas viven en cirrosis imposible. Hay frías estadísticas que indican que aproximadamente el 70% de estos pacientes mueren dentro de los próximos 3-5 años. Muy a menudo la causa de la muerte se convierte en tumoral El cáncer que comienza a crecer rápidamente en el tejido sclerosed y gradualmente captura las partes sanas del hígado.

    El hígado es un órgano con una miríada de funciones, entre ellas el filtrado de toxinas que se acumulan en la sangre, la producción de proteínas y hormonas, y el rompimiento de moléculas complejas. El hígado es esencial para la supervivencia. El Carcinoma Hepatocelular (CHC), también conocido como cáncer primario de hígado, se produce cuando se desarrolla un tumor en el hígado.

    Este tipo de cáncer se diferencia del cáncer de hígado metastásico, que emerge en otras partes del cuerpo y se disemina al hígado a través del torrente sanguíneo. (Muchos más pacientes adquieren cáncer de hígado de esta manera). El CHC es el quinto cáncer más común en los Estados Unidos, donde su incidencia ha aumentado en los últimos años, una tendencia proyectada para continuar a través de la próxima década.

    A nivel mundial, los tipos de hepatitis B y C son los culpables de más del 80 por ciento de cáncer de hígado primario. En los Estados Unidos, el cáncer de hígado primario es causado principalmente por la hepatitis C y el alcoholismo crónico y cirrosis relacionada.

    La investigación sugiere que el aumento reciente de CHC se debe en parte a un mayor número de casos de obesidad y diabetes. El alcoholismo, la hepatitis, el abuso de drogas y otras infecciones del hígado están muy asociados con la cirrosis – la cicatrización del tejido hepático avanzado.

    La cirrosis se desarrolla durante décadas, con el tiempo los daños al hígado se vuelven significativos. A menudo, este daño no se reconoce ya que los síntomas están ausentes. La tasa de mortalidad de cáncer primario de hígado es alta, y la detección temprana es crucial. Todos los pacientes con cirrosis, independientemente de su causa, deben someterse a la detección de carcinoma hepatocelular.

    Los datos sugieren que la tasa de supervivencia media es de 11 meses entre todos los pacientes con CHC, y de 16 a 24 meses para los pacientes que recibieron dos tratamientos farmacológicos. Las tasas de supervivencia están mejorando a medida que las modalidades de tratamiento mejoran con el tiempo.

    El Carcinoma Hepatocelular o cáncer de hígado puede crecer desapercibido durante años. Cuando los síntomas aparecen, la ictericia – coloración amarillenta de la piel y los ojos – es común. Este síntoma se debe a la incapacidad del hígado para eliminar la bilirrubina, un producto de desecho, de la sangre.

    El CHC también se revela a través de los siguientes síntomas:

    • Pérdida del apetito o de peso.
    • Fatiga.
    • Náusea.
    • Dolor en el abdomen.
    • Cavidad abdominal hinchada de acumulación de fluidos.

    La infección crónica por virus de la hepatitis B y C se produce cerca del 80 por ciento de los casos en todo el mundo. En los Estados Unidos, la cirrosis relacionada con el alcohol es otra causa importante de CHC.

    • Cirrosis relacionada con las drogas.
    • Hemocromatosis, una enfermedad hereditaria en la que el cuerpo no puede eliminar adecuadamente el exceso de hierro.
    • Enfermedad del hígado graso.
    • Hepatitis C, Hepatitis B.
    • El consumo excesivo de alcohol.
    • Cirrosis.
    • La hemocromatosis hereditaria.
    • Obesidad.
    • Diabetes.
    • Enfermedad del hígado graso no alcohólico.

    Esta enfermedad suele estar vinculada a la hepatitis B o la cirrosis de cualquier causa, y los pacientes afectados por lo general experimentan síntomas sólo después de que la enfermedad ha alcanzado una etapa posterior. Cuando los síntomas – dolor abdominal, pérdida de peso, ictericia – se reconocen, el análisis de sangre puede revelar niveles anormales de varias proteínas que marcan el Carcinoma Hepatocelular (CHC) y las imágenes del hígado puede revelar una masa.

    1. Formación de imágenes de tres fases a través de resonancia magnética, con contraste dinámico.
    2. Trifásica, tomografía computarizada helicoidal (TC)

    Con cualquier método, los resultados son suficientes para generar un diagnóstico formal de Carcinoma Hepatocelular.

    La imagen con TC y RM es muy precisa con tumores de 2 cm o más, pero mucho menos precisa en la revelación de los tumores más pequeños. Los tumores hepáticos pueden ser solitarias o múltiples en número. Ellos pueden invadir los vasos sanguíneos del hígado y/o haberse diseminado fuera del hígado (metástasis).

    El tratamiento más adecuado para el Carcinoma Hepatocelular depende del tamaño del tumor, el número y la ubicación, la participación de los vasos sanguíneos, y de la gravedad de la enfermedad hepática subyacente. Los tratamientos curativos potenciales incluyen la hepatectomía (resección quirúrgica) y el trasplante de hígado, pero sólo un pequeño porcentaje de los pacientes son candidatos apropiados para estos tratamientos.

    Las terapias más comunes consisten en matar las células tumorales o retardar su crecimiento. La ablación por radiofrecuencia (destrucción del tumor mediante ondas de energía eléctrica).

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    En las secreciones de aparato genital de la mujer (vagina) En la orina y demás líquidos corporales.

    Sin embargo, el contagio sólo es por: De madre a hijo durante el embarazo, el parto, o durante la lactancia.

    La hepatitis B es una infección grave en el hígado que es causada por un virus llamado VHB o HBV. ¿Cómo se contagia el virus?

    La hepatitis B se propaga por medio del contacto con la sangre, el semen, u otro líquido corporal de una persona infectada. Se puede contraer hepatitis B por medio de: Tener relaciones sexuales con una persona infectada sin usar preservativo

    Compartir agujas para inyectarse drogas Hacerse un tatuaje o una perforación en alguna parte del cuerpo con instrumentos infectados que se usaron con otras personas.

    Una mujer infectada puede transmitirle la hepatitis B a su bebé en el momento en que éste nace o por medio de la leche materna. La hepatitis B puede hacer que la persona infectada se sienta como si tuviera influenza. La persona infectada por hepatitis B podría sentirse cansado, tener náuseas, napetencia, fiebre, pérdida del apetito, dolor de estómago, diarrea. Algunas personas presentan oscurecimiento de la orina, excremento de color claro o color amarillento de los ojos y la piel, como hay otras personas que no presentan ningún síntoma.

    Diagnóstico de las Enfermedades de Transmisión Sexual El Diagnostico se puede realizar con exámenes de sangre, en donde se presentara la creación del anticuerpo debido a la bacteria u otro microorganismo, también mediante la orina, y pruebas de Papanicolaou. Tambien exámenes de VPH, La Colposcopía, que consiste en un procedimiento que utiliza un instrumento luminoso de aumento llamado colposcopio y que se utiliza para examinar la vagina y el cérvix para identificar anormalidades en tamaño, color, grosor o la presencia de verrugas y Biopsias es la extracción de muestra de tejido sospechoso para realizar un análisis en las células. Si se detectan cambios de grado bajo, se puede recomendar que se repitan las pruebas de Papanicolaou o de colposcopía

    La mayoría de las ITS pueden ser prevenidas si se educa a la población de forma adecuada y oportunamente. Promover el autocuidado (higiene íntima)

    Promover el inicio tardío de la actividad sexual para dar el tiempo necesario a la madurez hormonal y emocional Tener relaciones sexuales con protección, de preferencia con una sola pareja y disminuir la frecuencia de cambio de parejas sexuales

    Que las mujeres se practiquen el Papanicolaou al menos una vez al año, es decir, una citología. Las enfermedades de transmisión sexual (ETS), alguna vez llamadas enfermedades venéreas, se definen como un grupo de enfermedades causadas por diversos agentes infecciosos que se adquieren por la actividad sexual.

    Las enfermedades de transmisión sexual afectan a mujeres y a hombres de todos los estratos socioeconómicos y razas. Son más comunes en los adolescentes y los adultos jóvenes. La incidencia de las ETS está en aumento, en parte debido a que en las últimas décadas, las personas jóvenes tienen actividad sexual más tempranamente y se casan más tardíamente. Como resultado, las personas sexualmente activas hoy en día tienen más probabilidad de tener muchas parejas sexuales durante sus vidas y por lo tanto tienen más riesgo de desarrollar enfermedades de transmisión sexual.

    La mayoría del tiempo, las ETS no causan síntomas, particularmente en las mujeres. Sin embargo, aún cuando no causan síntomas, una persona infectada puede transmitir la enfermedad a su pareja sexual. Los problemas de salud causados por las ETS tienden a ser más severos y frecuentes en mujeres que en hombres, en parte debido a que la infección es asintomática en las mujeres y no acuden al médico hasta que ya han desarrollado complicaciones. Cuando se diagnostican y se tratan tempranamente, muchas de las ETS pueden ser curadas efectivamente.

    Claves de la Vida (1999). Barsa International Publishers, INC. El hígado es un órgano situado en la parte superior y derecha del abdomen, es la más voluminosa de las visceras.

    Éste pesa unos 1.500 grs y se encuentra formado de células llamadas hepáticas, cada una de las cuales es una glándula en miniatura. Dichas células están agrupadas constituyendo bloques de forma poliédrica, llamados lobulillos hepáticos. Entre dichos lobulillos queda un espacio triangular por el cual circula una arteriola, rama de la arteria hepática; una vena, rama de la vena porta, y un canal biliar que recoge la bilis producida por la célula hepática y, unido a otros canalículos biliares, va a formar, a la salida del hígado, el canal hepático por el cual es llevada la bilis al intestino.

    El hígado tiene múltiples funciones y posee el doble carácter de glándula de secreción externa y de secreción interna. Como glándula de secreción interna tiene numerosas y tan complejas funciones que con razón se ha dicho que es un verdadero laboratorio: trasforma los hidrocarbonados, azúcares y almidones en glucógeno; almacena éste para ir luego entregándolo a la circulación, a medida de las necesidades de los tejidos; disocia las albúminas y proteicos complejos en cuerpos más simples—ácidos aminados—, que son los verdaderos constructores del protoplasma celular; detiene las sustancias tóxicas, trasformán-dolas en productos de eliminación, como la urea y otros, que se eliminan por el riñón; interviene en el proceso de coagulación sanguínea y en la trasformación y excreción de la hemoglobina de los glóbulos rojos destruidos.

    Los fisiólogos van poniendo de manifiesto más y más funciones cada día en la célula hepática, que hacen de dicho órgano, sin lugar a dudas, uno de los más importantes para la vida. Dados sus múltiples funciones, no es extraño que el hígado se llene de tóxinas las cuales sean necesarias limpiar. Sin embargo, surge la siguiente pregunta ¿Cómo saber si tenemos que limpiar nuestro hígado? A continuación se describen algunos síntomas que nos indica la existencia de un hígado intoxicado.

    Una persona que tiene un hígado “sucio” manifesta síntomas como los siguientes: • Digestiones difíciles, mareos y nauseas después de consumir alimentos grasos
    • Lengua blanca, se siente un sabor amargo en la boca y existe halitosis (especialmente al levantarse).
    • Dificultad para pensar o concentrarse, pesadez mental y problemas con la memoria.
    • Alergias, picazón y erupciones en la piel
    • Dolores de cabeza especialmente en la nuca
    • Intolerancia de alimentos grasos, piedras en la vesícula biliar y ganas de vomitar.
    • Cansancio excesivo

    Alcachofa: Durante los años treinta, los estudios clínicos sobre esta planta establecieron su valor para disminuir el colesterol en la sangre y otros productos metabólicos de desecho. El sabor amargo y áspero de la alcachofa se debe a la cinarina, principio activo que estimula la secreción biliar. Como planta medicinal se emplean las hojas desecadas. Como alimento se utiliza la inflorescencia antes de abrirse. Se emplea en caso de hígado intoxicado, insuficiencia hepática, digestiones débiles, cálculos biliares y estreñimiento crónico. Cardo mariano: Tradicionalmente considerado como útil en el tratamiento de afecciones hepáticas, la investigación moderna ha confirmado dichas propiedades. Es el cardo mariano un protector del hígado, regenerador, antihipoglucémico, anti-inflamatorio y antioxidante. Ayuda en la hepatitis crónica, la cirrosis, la colestasis, el hígado perezoso o lento el hígado graso. Sus tallos se toman cocidos.

    Diente de león: Los médicos árabes medievales lo recomendaban para tratar todo tipo de trastornos hepático-biliares. Aparece citado en las farmacopeas de todo el mundo para trastornos digestivos y hepáticos. Las propiedades terapéuticas del diente de león se deben en parte a las sustancias amargas inulina y taraxacina. También contiene flavonoides, pectina, ácidos grasos, minerales y vitaminas. Sus hojas frescas se pueden tomar en ensalada. Lecitina: Contiene colina y fosfolípidos, que protegen la membrana de las células hepáticas, previenen la acumulación de grasa en el hígado y lo resguardan de trastornos relacionados con abusos de bebidas alcohólicas, tabaco, grasas y fármacos. Sus propiedades hacen aconsejable su uso en las dietas para perder peso, ya que acelera y mejora la absorción del intestino, protege el hígado, reduce el nivel de colesterol y facilita la circulación sanguínea.

    Té verde: Contiene elevados niveles de polifenoles, sustancias que por sus propiedades antioxidantes, anticancerígenas y antibióticas ayudan a prevenir las enfermedades cardíacas y hepáticas, incluido el cáncer de hígado. Verduras cruciferas y tubérculos: Brécol, coliflor, repollo, hojas de rábano y coles de Bruselas contienen sustancias fortalecedoras del hígado. El brécol en particular ayuda a la eliminación de toxinas. Todas ellas reducen el riesgo de cáncer. Tubérculos como la remolacha y la zanahoria, debido a su elevado contenido en betacaroteno, carotenoides y flavonoides, ayudan a depurar y desintoxicar el hígado.

    Remedio para limpieza hepática o desintoxicar el hígado #1: Hervir, por 10 minutos, 2 alcachofas en un litro de agua. Pasado ese tiempo, dejar en reposo y colar. Tomar a lo largo del día por una semana. Remedio para limpieza hepática o desintoxicar el hígado #2: Verter 1 cucharada de semillas de cardo mariano y otra de hojas de diente de león en medio litro de agua. Hervir por 7 minutos. Retirar del fuego y dejar refrescar. Tomar a lo largo del día por una semana especialmente 20 minutos antes de las comidas.

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    Tiene diversidad de consumo el polvo de rizoma de cúrcuma, siendo las más comunes el agregar como ingrediente a nuestros alimentos, como un condimento más, o tomando ½ cucharada pequeña de polvo de cúrcuma en un vaso de agua tibia o hirviendo los rizomas en agua. La presentación principal de la cúrcuma es en harina o en polvo, es el método tradicional muy aceptado; además en extractos y en cápsulas; usado por pacientes de 18 a 60 años. El uso habitual de la Cúrcuma es en forma de polvo (1 a 3 gr por día). En capsulas pueden tomar 1 o 2 capsulas de 400 – 600 mg, tres veces al día. Como infusión, agregar un gramo de harina de cúrcuma en una taza de agua y dejar reposar por 15 minutos; tomar 3 veces al día. El cuerpo humano no absorbe fácilmente la cúrcuma, pero mejora su absorción si se ingiere con pimienta negra, como en el curry; usar como dosis 1 gramo de cúrcuma (una cucharita) y medio gramo de pimienta negra (media cucharita).

    Se le conoce también con el nombre de palillo, palillo de azafrán, oro indio, curcumine, Kurkumin, yuquilla y en inglés es llamado turmeric.
    Amomoum cúrcuma, anlatone (constituyente), ar-tumerone, CUR, Cúrcuma, Cúrcuma aromática, Curcuma aromatica salisbury, Cúrcuma doméstica, Curcuma domestica valet, Cúrcuma longa Linn, Cúrcuma longa rizoma, aceite de cúrcuma, curcumin, diferuloilmetano, E zhu, Gelbwurzel, gurkemeje, haldi, Haridra, azafrán indio, raíz amarilla india, jiang huang, kunir, kunyit, Kurkumawurzelstock, kyoo, número diez, Olena, Radix zedoaria longa, Rizoma de cúrcuma, safran des Indes, sesquiterpenoides, shati, turmeric, aceite de cúrcuma, raíz de cúrcuma, tumerone (constituyente), Ukon, yellowroot, zedoary, Zingiberáceas (familia), zingiberena, Zitterwurzel. Para beneficiarnos de las propiedades de la cúrcuma se recomienda comprar en rizomas no en polvo para evitar posibles confusiones. Es muy conocido el tema de tartracinaque podrían vender por engañar o ignorancia ya que el polvo es idéntico, pero NO en propiedades. La tartracina es de origen químico y tienen muchos estudios que hacen referencia a los daños que ocasiona a la salud.

    Diversos estudios científicos y publicaciones en revistas han hecho referencias de las propiedades que podría tener la curcumina para la salud, este componente que se encuentra en los rizomas de la cúrcuma. Estudios realizados por universidades como la Medica de Graz de Australia, Universidad de Texas, y publicación en la revista Phytotherapy Research, revista Drugs in R & D, revista Acta Poloniae Pharmaceutica, revista Arzneimittelforschung, dan respaldo científico a las propiedades medicinales de esta planta. Este componente de la cúrcuma se puede obtener al hacer hervir la cúrcuma o mezclando 1-3 gr de cúrcuma en polvo en una taza de agua, se disuelve y se toma 3 veces al día, los periodos de tiempo puedes ser de 10 días hasta 30 días. Al disminuir los malestares se disminuye el tiempo de uso. Una manera de comer saludable es integrar o cambiar los condimentos habituales por cúrcuma.

    • Acidez estomacal.
    • Acné.
    • Alzheimer.
    • Amenorrea
    • Aperitivo.
    • Artritis.
    • Cálculos renales.
    • Colesterol.
    • Cólicos estomacales.
    • Colon irritable.
    • Diabetes.
    • Diarrea.
    • Dismenorrea.
    • Enfermedades del hígado.
    • Epilepsia.
    • Estrés.
    • Gingivitis.
    • Heridas.
    • Hígado (cálculos biliares).
    • Hígado (hepatitis).
    • Hígado graso.
    • Hongos en la piel.
    • Ictericia.
    • Inapetencia.
    • Lupus.
    • Malas digestiones.
    • Obesidad.
    • Osteoporosis.
    • Problemas intestinales.
    • Problemas respiratorios.
    • Sistema inmune débil.
    • Tónico general.
    • Úlceras estomacales y duodenales.
    • Vello corporal o hirsutismo.

    Investigaciones científicas demuestras la presencia de componentes como la Curcumina y Resveratrol que no son otra cosa que alternativas naturales que pueden reemplazar a medicamento como la aspirina e ibuprofeno, y además beneficiar a nuestro cuerpo con actividad anti-inflamatoria y anti-proliferativa contra células tumorales. En comparación con oxaliplatino, medicamento químico contra el cáncer se encontró que la curcumina presenta similitud con este fármaco es por ello que se describe que se podría usar como un agente antiproliferativo en células cancerígenas especialmente colorrectales.

    Tomar el polvo de cúrcuma, 1 gr en una taza de agua, disolver en el agua, beber 3 veces al día, por 20 días, realizar esto por periodos de 2 meses.

    • Cáncer cervical.
    • Cáncer de colon.
    • Cáncer de estómago.
    • Cáncer de hígado (hepatocarcinoma).
    • Cáncer de mama.
    • Cáncer de piel.
    • Cáncer de próstata.
    • Cáncer de pulmón.

    El consumo de cúrcuma en los alimentos y como terapia medicinal es un buen tónico y protector hepático podría ayudar a desinflamar el hígado, luchar contra el cáncer y sus radicales libre, eliminar toxinas y grasa ante la presencia de hígado graso, esto por la presencia de glutatión, poderoso componente antioxidante y desinflamante.
    Compuestos químicos de la cúrcuma que favorecen al hígado Enfermedades del hígado que favorece el consumo de cúrcuma

    • Hepatitis.
    • Insuficiencia biliar.
    • Ictericia.
    • Cirrosis.
    • Hígado graso.
    • Colesterol alto.
    • Trastornos de la vesícula biliar.

    La cúrcuma no solo favorece a pacientes con el hígado enfermo si no también su consumo ayuda a prevenir y limpiar el hígado.

    Cuando alguien me dijo que tomara media cucharada de cúrcuma en un vaso para una inflamación de pie que tuve lo creí descabellado, además me regalo algo parecido a un kión solo que más colorado y me dijo ralla esto y haz que les pongan una pisca a tus comidas, bueno nadie regala cosas así por así, este Sr. Lo hizo y este otro hizo caso a lo que escucho, y como arte de magia al 2 día no había dolor. Es verdad que la cúrcuma es como tomar ibuprofeno o algún otro antinflamatorio. Muchas personas confunden al polvo de cúrcuma con azafrán, siendo ambas cosas totalmente diferentes veamos porque:

    • Cúrcuma: Es un rizoma (crece bajo tierra) de propiedades culinarias y medicinales, es de fácil adquisición.
    • Azafrán: Se optime de las hebras que sale de las flores de la planta de azafrán en se conoce como estigmas, su adquisición es a un precio muy elevado.
    • Acidez estomacal: Tomar entre media y una cucharadita de cúrcuma en una taza de agua caliente para aliviar las molestias provocadas por acidez estomacal e indigestión, por una semana, hasta sentir alivio.
    • Acné: Mezcla ½ cucharadita de cúrcuma y ½ cucharadita de polvo de sándalo con dos cucharaditas de agua (o la que necesites para formar una pasta espesa). Aplícalo sobre la piel limpia en el área afectada. También para el acné, mezcla una cucharadita de cúrcuma, 4 gotas de limón y una cucharadita de harina de garbanzos con 5 gotas de leche (o la que necesites par a obtener una pasta densa).
    • Afecciones respiratorias: Preparar una decocción de 5 gramos de rizoma de palillo en 1 litro de agua. Tomar como agua de tiempo por 1 – 2 semanas.
    • Anticoagulante: Ideal en la lucha contra la formación de coágulos en la sangre ya que limita la agregación plaquetaria mejorando así la circulación y previniendo la arterosclerosis. Decocción de 50 gramos de rizoma de palillo en 1 litro de agua.
    • Antiinflamatorio: Es muy recomendable para aliviar el dolor ya que tiene un buen poder antiinflamatorio. Las personas con artritis encuentran en la Cúrcuma un buen aliado ya que calma el dolor y favorece la eliminación de toxinas. Decocción de 50 gramos de rizoma de palillo en 1 litro de agua.
    • Cutis Dorado: Aplicar de manera externa el agua de cúrcuma como cosmético para dar un color dorado vivo al cutis.
    • Dermatitis: Aplicar en forma externa como polvo en la zona afectada.
    • Dispepsia: Preparar leche con miel y palillo. Tomar un vaso de leche descremada con una cucharadita de mantequilla, una de miel y otra de palillo. Beber caliente.
    • Enfermedades del hígado: Ayuda al hígado a expulsar la bilis, favorece las digestiones y lo descongestiona. Decocción de 5 gramos de rizoma de palillo en 1 litro de agua.
    • Exfoliante para la Piel: Este tratamiento es ideal para que la piel se renueve. Mezcla ½ taza de harina de garbanzos con ¼ cucharadita de cúrcuma y una o dos cucharaditas de leche (o la que necesites para obtener una mezcla densa). Aplícala antes del baño sobre todo el cuerpo con un estropajo o con tus manos.
    • Faringitis: Preparar leche con miel y palillo. Tomar un vaso de leche descremada con una cucharadita de mantequilla, una de miel y otra de palillo. Beber caliente.
    • Gingivitis: Muy conveniente en inflamaciones de la boca (enjuagues con el polvo). En caso de encías muy sensibles podemos cepillarlas con un poquito de polvo.
    • Hongos: Aplicar en forma externa como polvo en la zona afectada.
    • Manos Suaves: Una cucharadita de aceite de oliva y ¼ de cucharadita de cúrcuma, mézclalos bien. Añadir una taza de agua tibia y sumerge las manos. Mantén las manos en el agua por 5 minutos. Límpiate con agua tibia y aplícate crema de manos.
    • Mascarilla para Cutis Brillante: Mezcla ¼ cucharadita de cúrcuma, 5 gotas de limón y 2 cucharaditas de jugo de pepino (extráelo tú misma, licuando unas rodajas de pepino). Aplícalo sobre la piel limpia y déjalo sobre la cara por 10 minutos. Después lávate con agua tibia.
    • Meteorismo: Decocción de 50 gramos de rizoma de palillo en 1 litro de agua.
    • Pie de atleta: Infusión de 30 gramos de palillo machacado en una taza de agua hirviendo. Lavar los pies dos veces al día.
    • Psoriasis: En este caso se mezcla la harina de cúrcuma con aceite de coco y se aplica suavemente sobre las inflamaciones, sobre la parte afectada.
    • SIDA: Inhibe la acción de la integrasa VIH-1. Preparar leche con miel y palillo. Tomar un vaso de leche descremada con una cucharadita de mantequilla, una de miel y otra de palillo. Beber caliente.
    • Sinusitis: Estimula la circulación en los tejidos de los senos nasales, el cual ayuda a drenar el moco. Preparar leche con miel y palillo. Tomar un vaso de leche descremada con una cucharadita de mantequilla, una de miel y otra de palillo. Beber caliente. No usar en grandes cantidades.
    • Usos Culinarios: Se usa como ingredientes de la comida, el más conocido es para preparar el curry en polvo dándole precisamente su color amarillo característico. Está indicado para platos de pescado y huevos y con el arroz. Se usa a menudo como colorante para sustituir al azafrán, ya que es mucho más barato, aunque no se le puede comparar en cuanto al sabor que da el citado azafrán.
    • Vello corporal: Para eliminar el crecimiento de vellos corporales en la cara y en las piernas. Algunas fórmulas son: Mezclar cúrcuma con sal y masajear la parte afectada, luego al final lavar con leche para retirar las manchas. Mezclar harina de garbanzos, cúrcuma y agua y aplicar por 15 minutos. Mezclar miel de abeja y cúrcuma y aplicar. Mezclar aceite de coco y cúrcuma. Mezclar cúrcuma con zumo de limón, leche y miel de abejas y aplicar.

    El uso de la cúrcuma en pacientes con enfermedades graves debe ser supervisada por un médico naturista, para evitar complicaciones en su enfermedad.
    La cúrcuma puede causar malestar estomacal, especialmente en altas dosis o si se administra por mucho tiempo. Se ha reportado acidez gástrica en pacientes tratados por úlceras en el estómago. Dado que la cúrcuma se usa algunas veces en el tratamiento de la acidez gástrica o úlceras, puede ser necesario tomar precauciones en algunos pacientes. También se han reportado náuseas y diarrea.
    Se aconseja tomar precaución en pacientes con trastornos de sangrado o que toman drogas que puedan aumentar el riesgo de sangrado.
    La cúrcuma puede causar contracción de la vesicular biliar y podría ser poco recomendable en pacientes con cálculos biliares. Obstrucción de las vías biliares.
    Pueden ocurrir reacciones alérgicas a la cúrcuma, entre las que se incluyen dermatitis por contacto (brote con picor) por la exposición del cuero cabelludo o la piel. Se debe usar la cúrcuma con precaución en las personas con diabetes o hipoglucemia o las personas que toman medicamentos o suplementos que reducen el azúcar en la sangre.
    La cúrcuma causa estimulación uterina y estimula el flujo menstrual y por tanto, se exige precaución durante el embarazo. La medicina tradicional china no lo recomienda durante el embarazo.
    Se han reportado múltiples casos de sangrado con el uso de Ginkgo biloba, algunos casos con ajo y pocos casos con la palma enana americana.

    El hígado es un órgano del aparato digestivo y del sistema metabólico de los vertebrados. Los invertebrados no tienen este órgano sino de otros con funciones hepáticas (las del hígado). El hígado también juega un papel importante en la síntesis de las proteínas del plasma y en la desintoxicación del organismo. Además, almacena glucógeno y participa en la descomposición de los glóbulos rojos.

    Sintetiza bilis, un jugo alcalino verdoso muy importante para la digestión, ya que hace posible la emulsión de los lípidos. En el hígado se hace una variedad muy grande de reacciones bioquímicas que requieren tejidos muy especializados: entre estas reacciones está la síntesis y la destrucción de todo tipo de moléculas, lo cual es imprescindible para hacer posibles las funciones vitales normales. Este órgano es la glándula más grande del cuerpo humano y se encuentra debajo del diafragma, al hipocondrio derecho. Es necesario para la supervivencia y hoy en día no hay ninguna posibilidad de sustituir la ausencia a largo plazo.

    El adjetivo hepático y los otros términos médicos que indican relación con el hígado se forman con el prefijo griego hepato-, que proviene de Hepar (ήπαρ) -fetge- y que a la vez deriva de hēpaomai, que quiere decir reparable, ya que el hígado puede regenerarse por sí solo espontáneamente en caso de lesión. El hígado es un órgano de tejido blando y de color rojo vinoso formado por cuatro lóbulos de tamaño y forma diferente. Se encuentra en la parte derecha del abdomen, por debajo del diafragma, a la derecha del estómago. Encima del hígado se encuentra la vesícula biliar, encargada de almacenar la bilis. En el caso de los humanos adultos en condiciones no patológicas pesa entre 1,44 y 1,66 kg.

    Es el segundo órgano más grande, sólo superado por la piel, y la glándula más grande del cuerpo humano. Hay dos grandes vasos sanguíneos que se conectan al hígado: uno es la arteria hepática y el otro, la vena porta. La arteria hepática lleva la sangre desde el arteria aorta, mientras que la vena porta lleva al hígado la sangre con nutrientes procedente del tracto gastrointestinal, de la bazo y del páncreas.

    Estos vasos sanguíneos se subdividen en capilares que llegan a un lóbulo. Cada uno de los lóbulos está formado por millones de células hepáticas que son las células metabólicas básicas. Dos tipos principales de células pueblan los lóbulos del hígado: de parénquima y células no parenquimatosas. El 80% del volumen del hígado está ocupado por células parenquimatosas conocidas como hepatocitos.

    Las células no parenquimatosas constituyen el 40% del número total de células del hígado, pero sólo 6,5% del volumen. Las células endoteliales sinusoidales, las células Kupffer y las células estrelladas hepáticas son algunas de las células no parenquimatosas que bordean la sinusoide hepática. La vena esplénica y la vena mesentérica inferior presentan una anastomosis y después se juntan con la vena mesentérica superior para formar la vena porta, y llevan sangre venosa de la bazo, el páncreas, el intestino delgado y el intestino grueso, por lo que el hígado pueda procesar los alimentos y los subproductos de la digestión.

    Las venas hepáticas drenan directamente a la vena cava inferior. La arteria hepática es generalmente una rama del tronco celíaco, aunque en algunas personas es rama de la arteria mesentérica superior.
    Aproximadamente 3/4 del flujo de sangre que llega al hígado proviene de la vena porta, mientras que el otro cuarto proviene de la arteria hepática.

    La bilis producida en el hígado se recoge en los canalículos biliares, que dan lugar a los conductos biliares. Estos drenan en los conductos hepáticos derechos e izquierdos, que alternadamente se combinan para formar el conducto hepático común. El conducto biliar (de la vesícula biliar) se une con el conducto hepático común para formar el conducto biliar común.

    La bilis se puede drenar directamente al duodeno a través del conducto hepático común o almacenar en la vesícula biliar vía conducto biliar. El conducto hepático y el pancreático común entran en el duodeno juntos, en lo que se conoce como botella de Vater.

    Aparte de ligamentos que conectan el hígado con el diafragma, el hígado está cubierto por el peritoneo visceral, una membrana fina que reduce la fricción con otros órganos. Por detrás el peritoneo es dobla sobre sí mismo para formar el ligamento falciforme y los ligamentos triangulares derechos e izquierdos. Estos ligamentos no están relacionados con los ligamentos anatómicos “verdaderos” y no tienen importancia funcional, pero son fácilmente reconocibles.

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    El sistema digestivo, por ser la puerta de entrada fundamental de muchos medicamentos, es uno de los primeros en experimentar cambios cuando usamos antiretrovirales. Algunos de estos efectos son: Los medicamentos más frecuentemente relacionados a estos efectos son:

  • Dentro de los inhibidores de la proteasa (PI):
  • ddI (Videx): se ha asociado mucho a la diarrea, pero su nueva fórmula, Videx EC con cubierta entérica, que protege al tubo digestivo, tiene menos efectos secundarios.

  • Abacavir (Ziagen): durante el uso de este medicamento se ha descrito una reacción de tipo alérgica potencialmente mortal en el 3% al 5% de las personas que lo toman. Ésta se caracteriza por vómitos y diarreas intensas, así como fiebre, dolor abdominal, dolor de garganta, sal pullido en la piel y dificultad para respirar. De presentarse alguno de estos síntomas se sugiere acudir de inmediato a su médico o sala de emergencia. Además, una vez presentada esta reacción alérgica no podrás usar más el abacavir por el resto de la vida, pues de utilizarlo nuevamente podrías morir.
  • Trizivir (AZT/3TC/abacavir): por estar compuesto de abacavir, presenta similares efectos secundarios y por lo tanto debemos de mantener similares medidas de precaución con su uso.
  • Otros medicamentos usados para prevenir o tratar las enfermedades oportunistas están relacionados con trastornos gastrointestinales, como:

  • Cidofovir, Foscarnet y Ganciclovir: todos usados para el tratamiento del citomegalovirus.
  • Interferon alfa: usado en el tratamiento de la hepatitis B y C.

  • Rifampicina y Ribafutina: usados en el tratamiento de la tuberculosis.
  • Fluconazol, Ketoconazol e Itraconazol: usados en el tratamiento de los hongos.

  • Antibióticos: usados para tratar o prevenir infecciones.
  • Analgésicos con codeína: usados para el dolor.

  • Quimioterapia: usada para tratar diferentes tipos de cáncer.
  • Evita comidas picantes y grasosas.
  • Evita irritantes gástricos como la cafeína, el alcohol y el tabaco.

  • Toma los alimentos en pequeñas porciones de 4 a 5 veces al día, en lugar de comer dos o tres comidas completas cada día.
  • Come despacio y bebe las bebidas lentamente.

  • Puedes chupar hielo o jugo de fruta congelado.
  • Come sentado y trata de no hacerlo en la cama, pues el estar acostado te facilitaría el vómito.

  • Mantén fresca la temperatura de tu casa; esto te ayudará a sentirte relajada/o y podrás controlar mejor las náuseas.
  • Bebe líquidos ligeros, como jugos de frutas, caldos, bebidas tónicas y energéticas; evita los cítricos si presentas diarreas, pues pueden aumentarlas.

  • Aspira el olor de un limón cortado; esto puede aliviar las náuseas.
  • Mantén galletas saladas cerca de la cama y cómete algunas antes de levantarte, si es que estás presentando náuseas matutinas; esto puede ayudarte.

  • Come comidas ricas en fibras solubles, como la crema de avena, trigo, arroz blanco, pastas, papas sin cáscara, guineos o bananas, peras y manzanas peladas o en compota.
  • Evita las comidas ricas en fibras insolubles, como los frijoles, frutas deshidratadas, maíz, arroz integral, pues pueden empeorar las diarreas.
  • Si tienes vómitos y diarreas intensas o con mucha duración, debes de estar atento/a a los signos de deshidratación (sed, fatiga, ansiedad o irritación, orinas de un color amarillo oscuro y con poca cantidad, ojos hundidos, fiebre, piel seca, latidos del corazón rápidos) pues en esta situación el tratamiento médico debe ser inmediato.

  • Rebetal (ribavirin): usado en el tratamiento de la hepatitis C
  • Pentamidina: usado en el tratamiento del PCP
  • pueden causar daño o inflamación en el páncreas, conocido como pancreatitis, la cual se caracteriza por dolor abdominal, náuseas, vómitos y piel amarillenta. Ante la presencia de estos síntomas, acude rápidamente a tu médico.

    Debido a que en sus inicios el daño del hígado no se manifiesta necesariamente con malestar físico, es necesario que se mantenga la observación médica, con chequeos periódicos de las enzimas hepáticas (del hígado) en la sangre, ya que el aumento de éstas va a constituir la primera manifestación de este daño. En fases más avanzadas, la piel y las mucosas pueden tornarse amarillentas, y puede haber un daño hepático crónico por hepatitis tóxica. Esta condición por lo general es irreversible.

  • Evita las bebidas alcohólicas

  • Evita alimentos procesados y altos en grasa, pues los niveles altos de colesterol provocan una condición conocida como hígado graso, dada por el depósito de grasas en el hígado. De no ser tratada puede convertirse en una cirrosis o en cáncer hepático.
  • Evita infectarte con los virus de las hepatitis A y B, poniéndote las vacunas.
  • Dentro de los muchos síntomas asociados al VIH/SIDA y su tratamiento, la neuropatía periférica (NP) puede ser uno de los más dolorosos y debilitantes. Se calcula que alrededor del 30% de las personas seropositivas padecen NP en algún momento durante el curso de la enfermedad. Ésta suele aparecer por efectos del propio virus en las neuronas, la actividad del sistema inmunológico asociado al VIH, lesiones nerviosas a consecuencia de enfermedades oportunistas, o por medicamentos para tratar la enfermedad.

  • dapsona: usado para prevenir y tratar la pulmonía por pneumocystis carinii (PCP).
  • isoniazida: para la tuberculosis.

  • etambutol: para el tratamiento del complejo por mycobacterium avium y la tuberculosis.
  • metronidazol: para tratar los parásitos gastrointestinales y distintas infecciones por hongos y bacterias.

  • talidomina: para tratar el desgaste y las úlceras bucales.
  • disulfiran: para prevenir el abuso del alcohol.

  • vincristina: usada para el tratamiento de cánceres como el sarcoma de Kaposi y el linfoma.
  • Los síntomas presentes en esta enfermedad están relacionados con sensaciones de ardor, escozor, rigidez, hormigueo, pinchazos, calambres, dolor o entumecimiento de los pies y las manos, comenzando generalmente por los dedos. Estos síntomas pueden ser ligeros o lo suficientemente severos como para impedir el caminar.

  • Evita los calcetines, medias, zapatos o guantes apretados.

  • Por las noches mantén los pies destapados en la cama o levanta el cobertor para evitar la presión sobre los pies.
  • En lo posible evita los paseos largos y estar de pie por mucho tiempo.

  • Los paseos cortos o moderados te ayudarán a mejorar la circulación sanguínea de los pies y mejorar tus síntomas.
  • Puedes sumergir los pies en agua fría.

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    Una creencia popular es que la cirrosis siempre es causada por el consumo excesivo. Eso no es siempre el caso, como la cirrosis puede ser causada por otros problemas y puede aparecer en personas que no beben alcohol en absoluto. La cirrosis es una enfermedad crónica que es causada por una lesión en el hígado, y se caracteriza por el deterioro y mal funcionamiento del hígado. El tejido cicatrizal reemplaza los tejidos sanos normales de los bloques del hígado y parcialmente el flujo de sangre a través del hígado. La cirrosis es causada generalmente por factores tales como el alcoholismo excesivo y ciertas condiciones médicas, tales como la hepatitis B y C. Sin embargo, en algunos casos, la cirrosis es de naturaleza idiopática, sin una causa específica para su ocurrencia.

    La ictericia es uno de los síntomas que a menudo se asocian con la cirrosis del hígado. El hígado ayuda a producir y mantener los niveles de bilirrubina en el cuerpo; sin embargo, en los pacientes que padecen cirrosis, el hígado pierde total o parcialmente su capacidad para desempeñar sus funciones. Como resultado, grandes cantidades de bilirrubina se acumulan en el torrente sanguíneo del individuo, lo que causa coloración amarillenta de la piel o ictericia. Otro síntoma común que se asocia con la cirrosis es fácil aparición de moretones. Una de las principales funciones del hígado humano es la producción de factores de coagulación de la sangre, que desempeñan un papel vital en la ayuda del proceso de coagulación de la sangre en las heridas o lesiones. Sin embargo, en el caso de la cirrosis, el hígado pierde su capacidad para producir factores de coagulación de la sangre. Esta reducción en el número de factores de coagulación de la sangre puede hacer que una persona sea más susceptible a otros riesgos para la salud y las complicaciones debido a retraso en la cicatrización de las lesiones y heridas.

    El dolor abdominal es un síntoma más común que las personas que sufren de cirrosis hepática pueden experimentar. Esta condición se produce principalmente debido a la acumulación de líquido en el abdomen, lo que reduce el flujo de sangre a varios órganos, causando dolor severo. Otros síntomas comunes, tales como náuseas, debilidad extrema, sensación de cansancio, incluso mientras se está sentado inactivo, prurito y pérdida excesiva de peso se asocian a menudo con la cirrosis del hígado.

    Ciertas complicaciones como hinchazón de las piernas y los brazos, agrandamiento del bazo, el desarrollo de cálculos biliares y resistencia a la insulina a menudo se asocian con estados avanzados de cirrosis. Si se deja sin tratar durante un largo período de tiempo, los individuos también pueden desarrollar condiciones tales como cáncer de hígado y encefalopatía hepática, una condición en la que los desechos tóxicos se acumulan en el cerebro debido a que no se filtran de la sangre por el hígado mal funcionamiento. Esto puede llevar al coma e incluso la muerte. La cirrosis hepática es una enfermedad crónica en la que el órgano se convierte en cicatrices como respuesta a daño crónico. El hígado tiene muchas funciones del cuerpo, incluyendo los nutrientes de fabricación, purificar la sangre y la desintoxicación del cuerpo. La cicatrización causada por la cirrosis no es reversible, por lo que la condición de tiempo puede causar el hígado falle. Las causas de la cirrosis incluyen el uso crónico de alcohol, la fibrosis quística, hepatitis B y C, enfermedad de hígado graso y problemas con los conductos biliares. El tratamiento depende de la causa, pero cuando es causada por otra condición médica, el control de esa condición es la clave.

    Una de las causas más comunes de cirrosis en los Estados Unidos es el alcoholismo, de acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud. El consumo excesivo de alcohol comienza a dañar el hígado, ya que se ve obligado a trabajar en el disco. La cantidad de consumo de alcohol que causa cirrosis varía de persona a persona, pero las personas que son diagnosticadas con cirrosis que dejar de beber por completo. Si los pacientes no pueden dejar de beber por su cuenta, su médico puede recomendar un programa de tratamiento para combatir la adicción. Debido a que la cirrosis es una condición crónica y el daño al hígado es irreversible, el tratamiento en muchos casos se centra en la gestión y tratamiento de las complicaciones. Una complicación común es la acumulación de líquido en el cuerpo, llamado edema. En los casos leves o moderados, diuréticos pueden prescribir o una dieta baja en sodio serán recomendados. En casos severos, el exceso de líquido puede ser tiene que ser drenado. Otras complicaciones incluyen infecciones, que pueden ser tratadas con antibióticos, y el aumento de la presión sanguínea en ciertas venas, que se puede controlar con los medicamentos para la presión arterial. La mayoría de los pacientes con cirrosis también se proyectarán para el cáncer de hígado, porque la condición aumenta el riesgo de una persona para ello.

    Cuando la cirrosis llega a etapas avanzadas y el hígado comienza a fallar, algunos pacientes pueden ser colocados en la lista de espera para un trasplante de hígado. En un trasplante de hígado, se retira hígado enfermo de un paciente y se reemplaza con un hígado sano de un donante de órganos o una pieza de un hígado de un donante vivo. No todos los pacientes con cirrosis serán elegibles para un trasplante, sin embargo. Por ejemplo, las personas que abusan del alcohol no podrán recibir un trasplante. El hígado es un órgano muy importante para la supervivencia global del cuerpo humano, y condiciones crónicas como la cirrosis biliar primaria puede haber condiciones muy graves y peligrosos. Para diagnosticar la condición, el médico utilizará un análisis de sangre, una prueba de imagen, como una ecografía o una resonancia magnética y una biopsia hepática para detectar cualquier daño extenso del hígado o cicatrices.

    El cuerpo humano tiene una intrincada red de tubos que se refiere como los conductos biliares. La bilis es una sustancia que se produce en el hígado y que el cuerpo utiliza para descomponer las grasas y disponer de los glóbulos rojos muertos. Los conductos biliares transportan la bilis desde el hígado hasta las diferentes partes del cuerpo que más lo necesitan. La condición de la cirrosis biliar primaria es el deterioro gradual de los conductos biliares, causando la acumulación de bilis en el hígado - y las sustancias que se suponía que la bilis para eliminar a acumularse en el cuerpo. Según la Clínica Mayo, la razón exacta de por qué los conductos biliares se destruyen lentamente aún se desconoce. Es posible diagnosticar la cirrosis biliar primaria antes de experimentar ningún síntoma perceptible. En algunos casos, un médico puede notar la aparición de la cirrosis biliar primaria a través de los niveles encontrados en un análisis de sangre. Pero los primeros síntomas de la cirrosis biliar primaria, aunque modestos ya menudo ignorado, se pueden observar si la persona sabe lo que son. Estos primeros síntomas incluyen fatiga crónica que no parece ser mejor no importa cuánto descanso la persona recibe, un problema picazón crónica que puede llegar a ser tan grave que puede causar que la persona se despierta de un sueño profundo y un descenso apreciable de la producción de la saliva y las lágrimas que pueden dar lugar a sequedad de los ojos y la boca.

    Algunos de los síntomas avanzados de la cirrosis biliar primaria son muy notables. Uno de los síntomas posteriores es la ictericia. Esto es cuando la bilis comienza a filtrarse en el cuerpo gracias a la descomposición de los conductos biliares y le da un tinte amarillento en la piel y la parte blanca de los ojos. Otros síntomas posteriores incluyen los pies hinchados y dolorosos, dolor abdominal y calambres, diarrea crónica y dolor al orinar que es el resultado de infecciones recurrentes de las vías urinarias. No hay cura para la cirrosis biliar primaria, así que el tratamiento se enfoca en retrasar la progresión de la enfermedad y ofreciendo la mejor calidad de vida posible. Hay una serie de medicamentos que un médico puede utilizar para ayudar a retrasar el desarrollo de la cirrosis biliar primaria y reducir los efectos de los síntomas. En algunos casos, la cirrosis biliar primaria puede causar el hígado para empezar a fallar. En estas circunstancias extremas un trasplante de hígado puede ser usado para reemplazar el hígado morir. Aunque esto le ayudará a prolongar la vida de una persona mientras que sufren de cirrosis biliar primaria, un trasplante de hígado no va a curar la enfermedad.

    La Clínica Mayo sugiere que 9 de cada 10 personas que contraen la cirrosis biliar primaria son mujeres. Es una condición que es muy poco frecuente en los niños y es más propenso a atacar a personas en sus años 40, 50 o 60 años. La condición no es genético y no se transmite de una generación a otra dentro de la misma familia. Pero los números sugieren que una historia familiar de la cirrosis biliar primaria tiende a aumentar las posibilidades de contraer la enfermedad. La cirrosis es una enfermedad en la que el hígado se convierte en cicatrices y daña. La cicatrización es irreversible y, finalmente, puede hacer que el hígado falle. El hígado tiene muchas funciones, incluyendo la purificación de la sangre, la desintoxicación del cuerpo y los nutrientes de fabricación. Las dos causas más comunes de la cirrosis en los Estados Unidos son las infecciones de abuso de alcohol y la hepatitis C, según los Institutos Nacionales de Salud. Varias otras condiciones médicas pueden causar la afección, pero no es causada por una lesión en el hígado. El tratamiento varía dependiendo de la causa, sino el control de las condiciones subyacentes es la clave.

    Cuando la cirrosis es causada por el abuso del alcohol, los pacientes deben dejar de beber para detener el daño al hígado de progresar. Si los pacientes continúan bebiendo, el hígado se continuará con cicatrices y dañada y, finalmente, se producirá un error. Las personas que son adictas al alcohol a menudo tienen dificultades para dejar de beber. Los médicos pueden ayudar a recomendar un programa de tratamiento o instalación a los pacientes que están teniendo problemas para dejar por su cuenta. Debido a que la cirrosis es irreversible, el tratamiento de los pacientes a menudo se centra en el manejo de las complicaciones causadas por la enfermedad. Por ejemplo, la cirrosis causa el exceso de acumulación de líquido en el cuerpo, una condición llamada edema. Los pacientes con edema pueden seguir una dieta baja en sodio o tomar diuréticos para ayudar a controlar el edema. Otras complicaciones que pueden resultar de la cirrosis incluyen el aumento de la presión sanguínea en ciertas venas y las infecciones más frecuentes, los cuales se pueden controlar con los medicamentos recetados. Pacientes con cirrosis también se aconseja someterse regularmente exámenes para el cáncer de hígado debido a la condición aumenta el riesgo de padecerla.

    Cuando la cirrosis progresa hasta el punto de que el hígado está fallando, la única opción de tratamiento es el trasplante de hígado. Los pacientes que cumplan con ciertos criterios serán colocados en una lista de espera de trasplante de órganos. Un trasplante de hígado consiste en quitar el hígado enfermo y su reemplazo, ya sea con un hígado de un donante fallecido o de una parte de un hígado de un donante vivo. No todos los pacientes con cirrosis serán elegibles para un trasplante. Por ejemplo, los que siguen a abusar del alcohol no recibirán un trasplante. La cirrosis se clasifica como la cicatrización del hígado que ocurre después de un daño hepático a largo plazo. Después de bastante daño, el hígado no es capaz de curarse a sí mismo y deja de funcionar. Si se deja sin tratamiento, el pronóstico para las personas con cirrosis es bastante pobre.

    Si se detecta a tiempo, el daño al hígado causado por la cirrosis puede ser minimizado y el pronóstico puede ser positivo. Muy a menudo, el tratamiento implica abstenerse de beber alcohol; si la hepatitis es la causa, se pueden recetar medicamentos. Cirrosis severa puede causar insuficiencia hepática. Si el hígado deja de funcionar, el paciente puede tener que someterse a un trasplante de hígado para sobrevivir. Según Merck, después de las enfermedades cardíacas y el cáncer, la cirrosis es la tercera causa de muerte más común de las personas en el grupo de edad de 45 a 65.

    Otras complicaciones de la cirrosis incluyen infecciones más frecuentes, el cáncer de hígado, desnutrición y presiones ejercidas sobre las venas que llevan la sangre al hígado. La cirrosis puede ser causada por una serie de factores, incluyendo la enfermedad, el alcoholismo, los parásitos y la acumulación de grasa. El pronóstico puede ser afectado en gran medida si se identifica la causa de los daños e inmediatamente remediada.

    Varias opciones de estilo de vida pueden prevenir la cirrosis, como la moderación de su peso, limitar el consumo de alcohol y la garantía de no contraer enfermedades como la hepatitis que afectan al hígado. El hígado, un órgano esencial en el cuerpo humano, lleva a cabo varias funciones esenciales, tales como la desintoxicación de sustancias nocivas, la purificación de la sangre, la fabricación de nutrientes vitales, por lo que las proteínas que regulan la coagulación de la sangre, y la producción de la bilis para absorber grasas y vitaminas solubles en grasa, una sana es necesario para la supervivencia de hígado. Es capaz de regenerar la mayoría de sus propias células cuando se dañan. Cuando el hígado no es capaz de repararse a sí mismo, el tejido cicatricial se forma que bloquea parcialmente el flujo de sangre a través del hígado y deteriora la capacidad del órgano para controlar las infecciones.

    La cirrosis es una enfermedad en la que el hígado se deteriora y funciona mal debido a una lesión crónica lentamente. Con la formación de tejido cicatricial, el hígado ya no es capaz de realizar como debería. La sangre puede pasar por alto el hígado, pasando sustancias venenosas en el cerebro que podría resultar en somnolencia, confusión y coma. Los síntomas pueden incluir fatiga, debilidad, agotamiento, hemorroides sangrantes, ictericia, pérdida de peso, hinchazón de las piernas, dolor abdominal, disminución del gasto urinario y fiebres. Desafortunadamente, esta enfermedad no muestra síntomas en sus primeras etapas,

    La causa principal de cirrosis del hígado es el alcoholismo a largo plazo. Muchas personas tienen más de una base de la enfermedad, incluyendo la obesidad, enfermedades hereditarias, la acumulación de hierro en el cuerpo y una infección de la hepatitis C. Las complicaciones causadas por la enfermedad pueden incluir la malnutrición, las infecciones frecuentes, aumento del riesgo de cáncer de hígado y un alto nivel de toxinas en la sangre.

    Un profesional médico discutirá la historia clínica y los síntomas del paciente con él y programar un examen físico completo. Workups laboratorio incluirán pruebas de sangre y procedimientos de imagen, incluyendo una tomografía computarizada, resonancia magnética y ecografía. Una biopsia de hígado también puede ser programado para determinar la causa de la enfermedad, la extensión de los daños y opciones de tratamiento. Examen de tejidos es el único método definitivo para confirmar un diagnóstico de cirrosis. El tratamiento puede incluir antibióticos, análisis de sangre periódicos, exámenes de ultrasonido, medicamentos para la presión arterial, diuréticos o medicamentos para controlar la hepatitis. El individuo puede necesitar dejar de tomar ciertos medicamentos o buscar tratamiento para la dependencia del alcohol. Un trasplante de hígado será necesario cuando las complicaciones de la enfermedad no pueden ser controlados por el tratamiento y la condición se convierte en peligrosa para la vida.

    La cirrosis es causada por la cicatrización irreversible del hígado. No es posible curar el hígado o recuperar su funcionamiento normal. Esta es una condición muy seria que puede llevar a muchas complicaciones. Consejo médico Sound, el tratamiento y un cambio en el estilo de vida son necesarios para la supervivencia. Hígados sanos son capaces de regenerar y sanar. La cirrosis hepática es una enfermedad que se produce con el tiempo. La primera etapa de la enfermedad hepática se caracteriza por la inflamación del hígado. Si no se trata o no diagnosticada, que la inflamación comienza a formar tejido cicatrizal en el hígado. El tejido cicatricial reemplaza el tejido sano del hígado y causa la disfunción hepática.

    El tejido cicatrizado no puede realizar de la misma manera que el tejido sano del hígado se puede. Como resultado, se disminuye la capacidad de su hígado. Ya no es tan eficaz en el control de infecciones; filtrar las toxinas y las bacterias de la sangre; el procesamiento de drogas y nutrientes; y la producción de las proteínas que contribuyen a la coagulación de la sangre. La producción de bilis de su hígado también se ve afectada. La bilis ayuda a su cuerpo a absorber las vitaminas solubles en grasa y metabolizar las grasas. A medida que la cirrosis avanza, los síntomas externos como picazón en la piel, pérdida de peso y la aparición de los vasos sanguíneos de araña en la superficie de la piel comienzan a emerger. Síntomas externos adicionales incluyen el ir de discotecas de sus puntas de los dedos, la aparición de pequeñas protuberancias de color amarillo en la piel y la ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos).
    Algunos síntomas adicionales en esta etapa pueden incluir náuseas / vómitos, cambios en el apetito, fatiga y debilidad.
    Muchas personas que tienen cirrosis no presentan síntomas en las primeras etapas de la enfermedad.

    Debido a que su cuerpo no es capaz de absorber la grasa y vitaminas como efectivamente, la pérdida de peso es común. Síntomas externos adicionales incluyen la atrofia (o pérdida) de los músculos, el enrojecimiento de las palmas de las manos (una condición llamada eritema palmar) y agrandamiento de las glándulas salivales. Los hombres a menudo experimentan una atrofia de los testículos, menor vello de las axilas y la ginecomastia (agrandamiento de las mamas). Un síntoma más externa es la contractura de Dupuytren, que es causada por la contracción de los tendones en la mano, lo que resulta en los dedos de curling.
    Síntomas internos incluyen el mal funcionamiento de los nervios de todo el sistema nervioso central, agrandamiento del bazo, acumulación de líquido en el abdomen y los cambios en el tamaño del hígado. Debido a la capacidad del cuerpo para absorber la vitamina D disminuye, la osteoporosis puede desarrollarse. Las complicaciones de la cirrosis incluyen problemas internos. La formación de venas retorcidas puede formar en el estómago, el recto o la porción inferior del esófago. Si esas zonas retorcidas sangran, los pacientes pueden vomitar sangre. La insuficiencia renal y la función cerebral reducida son comunes en cirrosis en etapa terminal.

    Las causas comunes de la cirrosis incluyen la obesidad, el consumo excesivo de alcohol, hepatitis C, hepatitis B, la hepatitis D, enfermedad de hígado graso y cualquier enfermedad que pueda causar daños a los conductos biliares. Si usted tiene algún factor de riesgo para el desarrollo de la cirrosis, debe hablar con su médico acerca de tener chequeos regulares. La captura de cualquier enfermedad hepática en las primeras etapas es la única manera de prevenir un daño permanente. Cuando el hígado se daña debido a una enfermedad, una condición conocida como la cirrosis, el tejido cicatrizal se acumula en el hígado y le impide funcionar correctamente. A diferencia de algunos de los órganos de su cuerpo --- el bazo y la vesícula biliar, por ejemplo --- usted no puede vivir sin el hígado. Se filtra las toxinas en la sangre y crea nutrientes esenciales. Aunque un hígado ligeramente dañado por lo general puede repararse a sí mismo, cirrosis grave acortará su vida útil.

    Debido a que el hígado es un órgano vital como, su vida puede acortarse considerablemente si el hígado se vuelve demasiado dañado para funcionar correctamente. Como con cualquier condición que amenaza la vida, el número de años perdidos puede variar de persona a persona, dependiendo de si hay otras complicaciones presentes. Si usted tiene cirrosis del hígado debido al consumo excesivo de alcohol y deje de beber y comenzar un estilo de vida saludable con un montón de comida nutritiva y ejercicio, usted tendrá una alta probabilidad de revertir o al menos detener el progreso de su daño en el hígado. Sin embargo, si usted continúa con consumo excesivo de alcohol y un estilo de vida poco saludable, la probabilidad de una muerte temprana de la enfermedad hepática es mucho mayor. Al igual que la presión arterial alta, la cirrosis es a menudo un asesino silencioso. A menudo no hay síntomas hasta que la enfermedad es grave o incluso irreversible. Las personas que tienen síntomas pueden ser fatigados, han hinchazón en las piernas y el abdomen, sentir náuseas, moretones o sangrar con facilidad, y tienen una pérdida inesperada de apetito y pérdida de peso. Aunque usted puede no sentir ningún síntoma, una simple prueba de sangre a intervalos regulares (durante su examen físico anual, por ejemplo) puede detectar posibles problemas en el hígado. El descubrimiento de daño hepático temprano puede ayudar a prolongar su vida útil.

    Existen varias enfermedades que contribuyen a la cirrosis. El más frecuente son el abuso a largo plazo de alcohol y la hepatitis B y C. El exceso de hierro o de cobre en el cuerpo también puede dar lugar a daños en el hígado, mientras que la fibrosis quística, la enfermedad de hígado graso, y los conductos biliares inadecuados o dañados también pueden causar cirrosis. En algunos países en desarrollo, los parásitos pueden contribuir a la enfermedad hepática. En todas estas condiciones, el tejido cicatrizal se acumula en el hígado con el tiempo y puede acortar drásticamente la esperanza de vida. Los factores de riesgo para la cirrosis incluyen el abuso a largo plazo de alcohol. Los consumidores de drogas intravenosas también están en alto riesgo de cirrosis ya la hepatitis B y C se puede contraer a través de compartir agujas. Estas enfermedades también pueden transmitirse a través de tatuaje o piercing agujas no desinfectadas. En años anteriores, los pacientes de cirugía a veces en contacto con la hepatitis C a través de transfusiones de sangre, pero el suministro de sangre en los EE.UU. hoy en día es cribado para prevenir esto. Otros factores de riesgo para la cirrosis incluyen los factores genéticos, tales como la malformación o disfunción de los conductos biliares, así como condiciones como la fibrosis quística.

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    La cirugía para extirpar todo o parte del estómago o para evitarlo como medio de… La dermatitis atópica es una condición médica común que afecta a la piel. Afecta a…

    Como el nombre ya lo dice todo, el prolapso es el problema que ocurre porque… La primera etapa de cirrosis hepática o etapa compensada está marcada por pocos o ningún síntoma. A pesar de la cicatrización, el hígado sigue siendo capaz de funcionar y las pruebas de función hepática pueden mostrar niveles normales de enzimas. La etapa se llama etapa compensada porque el cuerpo intenta compensar el daño causado por el mal funcionamiento del hígado. Dado que esta etapa suele ser asintomática, la condición puede ser diagnosticada sólo con la ayuda de una biopsia hepática.

    Sin embargo, algunas personas con cirrosis hepática compensada pueden experimentar algunos síntomas leves y no específicos. Esto incluye fatiga, pérdida de energía, sed extrema, náuseas, dolor sordo en el área hepática, pérdida de apetito y pérdida de peso. También pueden desarrollarse angiomas de araña o pequeñas manchas rojas en la piel. Si la cirrosis compensada se deja sin tratar, la enfermedad puede progresar a una etapa más seria conocida como etapa descompensada. La etapa descompensada se caracteriza por un daño hepático extenso. El hígado ya no puede funcionar correctamente y esto da lugar a complicaciones serias y potencialmente mortales. Los síntomas de cirrosis descompensada son fatiga severa, agotamiento, dolor de estómago y calambres y fácil moretones y sangrado. En esta etapa, el líquido se acumula en el abdomen (ascitis) y la piel y los ojos se vuelven amarillos (ictericia). Otras complicaciones incluyen insuficiencia renal, anemia, aumento del bazo, hipertensión portal y pérdida de masa ósea. Por último, la alta concentración de toxinas en el cuerpo puede causar grave confusión y finalmente, coma.

    Última actualización el October 14, 2017, 6:23 pm La infección con el virus de la Hepatitis C (HCV) es la principal causa de muerte por enfermedad hepática y la primera indicación de trasplante hepático en Estados Unidos.

    El CDC de Atlanta estima que aproximadamente existen 3.2 millones de personas infectadas con Hepatitis C en EEUU; y de 170-200 millones en el mundo. Las personas infectadas inicialmente no presentan molestias por lo que la infección aguda por Hepatitis C; casi nunca es reportada

    Recientemente, 2 avances mayores han cambiado el régimen de tratamiento óptimo para pacientes con infección crónica por Hepatitis C del genotipo 1 que es el más común en América latina y el de menos respuesta al tratamiento convencional hasta hace poco. El desarrollo de agentes antivirales que actúan directamente contra el virus conduce a una mejoría en el porcentaje de respuesta viral sostenida (SVR) y la opción de tratamiento más corto en pacientes con HCV crónica infectados con el genotipo 1. ( ver más adelante estudio COSMOS ) Varios polimorfismos de un solo nucleósido se han asociado a eliminación del HCV.

    1. Detección de Anticuerpos Elisa III y IV (especificiad mayor del 99% )
    2. Carga Viral (Detecta el ácido nucleico viral ) ( especificidad del 98 al 99%) ésta prueba se le ordena a:
    3. Los pacientes con anti VHC ó HCV positivo
    4. Pacientes en quienes se les va a iniciar tratamiento antiviral como seguimiento de respuesta a tratamiento
    5. Pacientes con enfermedad hepática de causa no clara o inexplicable con serologías negativas para anti-HCV pero con inmunosupresión ( HIV u otras )
    6. Sospecha de Hepatitis C Crónica.
    7. Genotipificación de los paciente ( 1, 2 y 3 ). Debe ser realizados a todos los pacientes con Hepatitis C crónica antes de iniciar tratamiento con interferon últil para definir plan de dosis, duración del tratamiento y probabilidad de respuesta.
    8. Determinación del polimorfismo IL 28 B de gran ayuda como predictor de SVR a interferon pegilado (PegIFN)y ribavirina (RBV) así como a inhibidor de proteasa (IP)en la terapia triple en pacientes con genotipo 1 infectados con HCV crónica. Aporta información adicional a respuesta al tratamiento.
    9. Elastografia hepática de transición Fibroscan que reemplaza a la Biopsia Hepática razones primordiales: Determina el estado actual del daño hepático determinando el grado de Fibrosis y si existe Cirrosis.

    la infección crónica por el VHC es a la vez común y un determinante importante de la salud pública en los Estados Unidos. La morbilidad de la infección por VHC es casi completamente relacionada con el desarrollo de la cirrosis. Debido a los Centros para la recomendación de Control de Enfermedades han evaluado a los pacientes nacidos entre 1945 y 1965 para el VHC y la creciente ola de terapias eficaces contra el VHC, debemos anticipar una gran afluencia de pacientes en el orden de 1 millón de personas que buscan atención para el VHC. 1 La elastografia hepática de transición Fibroscan es una excelente opción para estos pacientes, lo que podría resolver el costo y riesgo de la evaluación de la biopsia al tiempo que reduce la vacilación relacionada con el paciente hacia las pruebas de diagnóstico. En consecuencia, es fundamental que los médicos sean capaces de interpretar los resultados de la elastografia hepática fibroscan y conocer sus limitaciones.

    Tradicionalmente, la fibrosis en el VHC ha sido puesta en escena mediante el uso de una variedad de sistemas de puntuación; la 2 más comúnmente utilizados son los puntajes de METAVIR y Ishak. 27 28 Estas puntuaciones fueron diseñados para el estadio de fibrosis a través fibrosis portal, fibrosis en puente, y la cirrosis. Su valor fue más significativo para los ensayos clínicos, lo que ayuda a priorizar los pacientes con fibrosis portal o más avanzado que necesita tratamiento y especialmente en la era del interferón cuando los efectos secundarios del tratamiento limitan la aceptabilidad del paciente, las tasas de respuesta fueron más bajos, y muchos pacientes con enfermedad leve desea aplazar el tratamiento. Ahora, la eficacia de los nuevos tratamientos se aproxima a> 90% respuesta virológica sostenida, y el aumento de la tolerabilidad de los regímenes sin interferón ha hecho que la estadificación exacta de la enfermedad sea menos importante. Por lo tanto para el clínico hoy en día, la estadificación exacta de la enfermedad es menos relevante. Los médicos deben utilizar las nuevas tecnologías para identificar a los pacientes con insuficiencia renal leve o sin fibrosis y, por tanto, las posibilidades de eventos relacionados con el hígado de las personas con enfermedad más avanzada. En este nuevo paradigma, el escenario no debe determinar la elegibilidad tratamiento, pero puede ser utilizado en los países con pocos recursos como el nuestro Colombia para determinar las prioridades para la terapia. El conocimiento más importante derivado de la puesta en escena de la fibrosis en el VHC es la identificación de aquellos pacientes con fibrosis en puente y especialmente cirrosis que deben ser examinados para determinar la presencia de varices esofágicas y del carcinoma hepatocelular. En consecuencia, podríamos considerar la etapa más crítica de la fibrosis en escena como la exclusión de cirrosis con el mayor valor predictivo negativo (VPN). Enfoque principal para el uso de regímenes orales en el manejo de hepatitis C crónica

    • Combinar medicamentos con diferentes mecanismos de acción beneficios
    1. Al tener varios mecanismos de acción se aumenta la eficacia
    2. Disminución del riesgo de resistencia viral
    3. Se aumenta la eficacia del tratamiento
    • Estrategias:
    1. Al Medicamento principal se la adiciona otro agente(s)
    2. Los medicamentos grandes tienen barreras altas para la resistencia lo cual los convierten como pesados en los regímenes
    3. Al utilizar múltiples medicamentos con potencia antiviral elevada lleva a terapias de corta duración.

    Esquema de enfoque general del tratamiento VHC de acuerdo al genotipo

    • Genotipos 2 (15%) y 3 (10%): Sofosbuvir –RBV (Rivabirina)
    • Genotipos 1,4 (1%),6: Ledipasvir (LDV)-Sofosbutir(SOF)
    • Genotipos 1 (70-75%), 4: Simeprevir (SMV) – Sofosbutir (SOF)
    • Genotipos 1, 4: Ombitasvir-Peritaprevir/r-Oasabuvir-RBV
    • Genotipo 6 (menor o igual al 1%): LDV-SOF +ó – RBV

    La escogencia de los medicamentos deben ser guiados de acuerdo a la severidad del daño hepático o renal.

    El Sofosbutir de metabolismo renal (no debe administrarse si de depuración re creatinina está por debajo de 30 ml/min ); no obstante puede administrarse en caso de si en descompensación hepática por virus B ó C. El ledipasvir de metabolismo hepático, a pesar de su metabolismo hepático debe administrarse con depuración de creatinina superior a 30 ml/min y puede darse en casos de daño hepático por virus B y C.

    El Simeprevir de metabolismo hepático; no debe administrarse si la depuración de creatinina es inferior a 15 ml /min; no debe administrarse en caso de descompensación hepática por virus B ó C. El peritraprevir, ombitasvir y desabuvir de metabolismo hepático se pueden dar en daño renal, pero no han sido estudiados en pacientes con daño hepático.

    La rivabirina ( RBV) de metabolismo renal; se puede administrar con daño renal pero debe reajustarse la dosis e igualmente puede darse en caso de daño hepático por virus B ó C. La eficacia de los tratamientos es igual ó superior al 90% en la mayoría de los pacientes.

    Seguridad de los medicamentos utilizados para tratar VHC Paritaprevir/ritonavir/Simeprevir: Fotosensibilidad,prurito,rash; fatiga, nauseas, hiperbilirrubinemia indirecta (debido a leve disminucupon del metabolismo hepático ).

    Sofosbuvir: Fatiga,nausea y dolor de cabeza. Ledipasvir y Ombitavir: Desconocidos

    Efector Adversos de la Rivabirina: anemia hemolítica, rash,Insomnio,Irritabilidad, ansiedad, depresión. Nausea, teratogenicidad (prohibido en embarazos). Estos efectos se incrementan con la disfunción renal. Tratamiento del genotipo 2

    SOF + RBV 2 opciones:

    • Nativo: 12 semanas ó
    • Experimentado o tratamiento previo d a la vez su subdivide en 2: a) No Cirrosis 12 semanas y b) Cirrosis 16 semanas

    Tratamiento del Genotipo 3 SOF + RBV 2 opciones:

    • Nativo 24 semanas
    • Experimentado ó tratamiento previo: a) Sin cirrosis 24 semanas y b) con cirrosis 12 semanas + peg IFN
    • Otras opciones. a) LDV/SOF + RVB x 12 semanas ó B ) Declatavir + SOF + RVB x 24 semanas

    Tratamiento del Genotipo 1 el genotipo de hepatitis B más frecuente en Colombia

    Factores a tener en cuenta: disfunción renal,descompensación,Coinfeccion VIH,uso de drogas que activen el P450, tolerancia a la RBV y necesidad de altas dosis de terapia supresora de ácido

    1. a) Ledipasvir-Sofosbuvir +/- RBV
    2. b)Simeprevir (SMV) – Sofosbutir (SOF)
    3. c) Ombitasvir-Peritaprevir /r + Desabuvir+/- RBV

    Estudio COSMOS: Simeprevir+Sofosbuvir con ó sin RBVen Genotipo 1. 2 Dos (2) Grupos

    1. No Cirróticos (F0-F2) ( pacientes no respondedores al tratamiento previo ) 4 subgrupos:

    Subgrupo 1.1: SMV + SOF + RBV por 12 semanas: 93% RVS

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    Así pues, las alteraciones metabólicas en la cirrosis se pueden resumir como sigue: los pacientes tienen una disminuida utilización y capacidad de almacenamiento de carbohidratos además de un aumento en el catabolismo de proteínas y grasas, lo que conduce a un estado catabólico crónico cuyo resultado es la depleción de las reservas proteicas y lipídicas. Estas anormalidades, combinadas con un descenso en la ingesta y en la absorción de nutrientes, constituyen las bases de la MCP en los estadios avanzados de la enfermedad. Una cuestión importante y no resuelta es a qué se debe este continuo estado catabólico en los pacientes cirróticos. Hay suficiente información para postular que este estado hipercatabólico está mediado por las citoquinas. Más específicamente, estos pacientes tienen niveles aumentados de TNF y de interleukinas 1 y 6 (IL1, IL6), con efectos catabólicos en músculo, tejido adiposo e hígado 17. Se ha postulado como hipótesis un paso excesivo de endotoxinas producidas por las bacterias gram negativas a la sangre, debido a un aumento de la permeabilidad intestinal que permite el paso de dichas endotoxinas desde el intestino. Las endotoxinas provocarían la liberación de citoquinas y óxido nítrico (NO), que actuarían como mediadores del estado catabólico así como del estado hiperdinámico de los pacientes cirróticos 18.

    Consecuencias metabólicas y nutricionales Las alteraciones estructurales en la cirrosis tienen dos importantes efectos: la alteración de la función hepatocelular y la hipertensión portal. Ambas son causa de importantes trastornos metabólicos que afectan al metabolismo energético, tanto hidrocarbonado como lipídico, síntesis proteica y trastornos hidroelectrolíticos y vitamínicos, además de otros efectos hormonales y de deficiente eliminación de compuestos de degradación. Entre las consecuencias que nos interesan destaca el desarrollo de encefalopatía hepática, que analizaremos más adelante, y de malnutrición calóricoproteica, que agravan la evolución natural de la enfermedad a corto y medio plazo 3.

    La desnutrición moderada o grave es común en pacientes con cirrosis y es un factor negativo en el pronóstico. Como hemos visto, su origen es multifactorial (fig. 1) y su manejo complejo, afectando a todos los principios inmediatos, macro y micronutrientes. Muy esquemáticamente sería como sigue 1: a) Balance energético. La mayor parte de los pacientes cirróticos compensados suelen tener un metabolismo normal, un 15-20% son hipermetabólicos y un 15-20% hipometabólicos. La capacidad de almacenar glucógeno es menor en los cirróticos y la tasa de producción de glucosa y la glucogenolisis tras ayuno nocturno están reducidas. Existe una compensación parcial por el aumento de la gluconeogénesis 3, pero este es un proceso que requiere energía que se obtiene, en parte, porque la concentración plasmática de ácidos grasos libres se duplica por el aumento de la lipólisis. Todo ello contribuye a la depleción de la reserva grasa. Se ha constatado que la ingesta de cuatro a siete comidas poco copiosas diarias mejora el gasto energético, como veremos más adelante.

    b) Hidratos de Carbono. La hipoglucemia no es demasiado frecuente en la cirrosis, salvo en estadios muy avanzados de la enfermedad. La mayoría de los pacientes con cirrosis presentan hiperglucemia, casi el 70% intolerancia a la glucosa y entre 15-40% diabetes, hiperinsulinemia y resistencia periférica a la insulina. c) Grasas. En la cirrosis aumentan los ácidos grasos libres (AGL) en plasma. Junto con el aumento de las concentraciones plasmáticas totales de ácidos grasos, hay un descenso de los ácidos grasos poliinsaturados (AGPI), probablemente por la alteración del metabolismo hepático de los ácidos grasos esenciales. La reducción de AGPI es proporcional a la gravedad del proceso y al grado de desnutrición, por lo que podría justificarse una suplementación dietética con AGPI.

    d) Proteínas. El aumento en las necesidades proteicas se puede deber a la ya conocida dificultad para almacenar glucógeno y a la disminución de la glucogenolisis, lo que conlleva mayor neoglucogénesis con la consiguiente utilización energética de aminoácidos musculares y disminución de las reservas proteicas. Así, el catabolismo proteico está aumentado provocándose un balance nitrogenado negativo 19. Está también disminuida la síntesis de proteínas plasmáticas (albúmina) y se constatan cambios en las concentraciones plasmáticas de aminoácidos con aumento de los aromáticos y disminución de los ramificados. e) Vitaminas y minerales. Los micronutrientes se afectan por defectos en su almacenamiento hepático, en el transporte y en las pérdidas renales. Hay déficit de vitaminas liposolubles, sobre todo si hay colostasis asociada, por inadecuada absorción y esteatorrea 19. Las vitaminas hidrosolubles no se afectan tanto en la cirrosis, si no coexiste con alcoholismo, en el que habrá déficit de tiamina, piridoxina, folato, niacina y cianocobalamina. El balance mineral también puede estar alterado, con niveles elevados de cobre, sodio y potasio y déficit de zinc.

    Encefalopatía hepática y malnutrición La encefalopatía hepática (EH) puede definirse como una alteración en la función del sistema nervioso central debido a una insuficiencia hepática, reflejando una serie de manifestaciones neuropsiquiátricas, neuromusculares y de conducta que obedecen a múltiples causas y que están relacionadas con diferentes mecanismos fisipatológicos 20. Están presentes tanto en la enfermedad aguda como en la crónica y son potencialmente reversibles.

    Desde un punto de vista práctico, cabe indicar que la eficacia de los tratamientos para la EH no han sido bien evaluados por ensayos clínicos randomizados y bien diseñados, en parte por las dificultades para valorar la sintomatología neuropsiquiátrica, con espontáneas y frecuentes fluctuaciones de la conciencia y que pueden influenciarse por numerosos e inespecíficos factores clínicos concurrentes como son infección, hipoxemia, hemorragia gastrointestinal o alteraciones electrolíticas. Se acepta que las sustancias nitrogenadas procedentes del intestino afectan a la función cerebral. Desde el punto de vista fisiopatológico, se produce un edema de los astrocitos que sufren la llamada astrocitosis de Alzheimer tipo II, que provoca un aumento de la presión intracraneal.

    Aunque la patogenia de la encefalopatía hepática sigue estando controvertida, probablemente se deba a la incapacidad del hígado enfermo para la metabolización de las neurotoxinas que se acumulan en el cerebro y que afectan a los neurotransmisores 16. Estos cambios se atribuyen al efecto tóxico del amoniaco sobre el tejido cerebral. El amonio es usualmente metabolizado por el hígado en urea a través del ciclo ornitina-citrulina-arginina, se excreta por la orina y en condiciones normales sus niveles plasmáticos son reducidos. En la cirrosis, sin embargo, dichos niveles están elevados ya que accede a la sangre como resultado de la alteración de la función hepática y/o del shunt porto-sistémico y de la inhibición del ciclo de la urea en el hígado. Una vez en el tejido cerebral, la metabolización del amonio por los astrocitos provoca alteraciones de la neurotransmisión que secundariamente afectan a la conciencia 20, 21. El amoniaco interfiere el metabolismo energético cerebral por estimulación de la glucolisis e inhibición del ciclo del ácido tricarboxílico, lo que favorece la formación de glutamato. La evidencia actual confirma que el amonio es factor clave en la patogénesis de la EH 21, 22, estando su nivel mas elevado en la vena porta. El amonio deriva de la actividad de la ureasa de las bacterias colónicas y de la desaminación de la glutamina en intestino delgado, siendo el sustrato clave para la síntesis de urea y glutamina en el hígado. En la enfermedad hepática aguda, el aumento de los niveles plasmáticos de amonio no se correlaciona directamente con el estado mental. En los pacientes con EH, está aumentada la permeabilidad de la barrera hemato-encefálica para el amonio y los niveles cerebrales si que pueden correlacionarse con los niveles plasmáticos 23. Por eso, como la restricción proteica desciende los niveles de amonio plasmático, se ha usado para el tratamiento de la encefalopatía, aunque como veremos posteriormente, la restricción proteica permanente no está indicada en la mayoría de los casos.

    Se ha postulado también que, además del amonio, compuestos naturales similares a las benzodiacepinas son ingeridos con la dieta y afectan al cerebro de los pacientes cirróticos, debido a un aumento en los receptores de benzodiacepinas 22. También se han propuesto otras sustancias tóxicas, como los productos del metabolismo colónico bacteriano (ácidos grasos de cadena corta y mercaptanos), así como los fenoles derivados de los aminoácidos aromáticos, que inhibirían la respiración mitocondrial. A este respecto, en los años 70 se desarrolló la hipótesis de los falsos neurotransmisores, que propone que el disbalance de los aminoácidos plasmáticos en el paciente cirrótico causa un aumento de los neurotransmisores anormales cerebrales que conduce a la disfunción neurológica. Este disbalance incluye niveles plasmáticos disminuidos de AARR y elevados de AAA, postulándose que ese descenso de los niveles de AARR facilita el transporte de AAA a través de la barrera hematoencefálica. Basado en esta hipótesis, se desarrollaron fórmulas comerciales enriquecidas con AARR. Sin embargo, no se ha publicado ninguna prueba concluyente de la validez de esta hipótesis. Es probable que sea la acción combinada de varios factores la responsable de los cambios fisiopatológicos de la EH y que, en conjunto, provocan un predominio de los sistemas inhibitorios que origina la depresión generalizada del sistema nervioso central.

    Diagnóstico y manejo general La existencia de enfermedad hepática aguda o crónica, de algún factor precipitante y/o de historia previa de EH, son elementos clínicos necesarios para el diagnóstico. Sin embargo, debe realizarse un diagnóstico diferencial con otros desórdenes metabólicos, infecciones, patología vascular intracraneal y/o lesión ocupante de espacio intracerebral, ya que todos ellos pueden presentar similar sintomatología neuropsiquiátrica. La detección de asterixis o fetor hepático son útiles pero no específicos, aunque la ausencia de signos clínicos no excluyen el diagnóstico de EH 20.

    Los niveles plasmáticos de amonio pueden ser útiles en la evaluación inicial cuando existe duda respecto de la etiología de la disminución de conciencia, pero no debe reemplazar el seguimiento clínico ya que no existe una clara relación entre los niveles de amonio y el riesgo de edema cerebral 24. El EEG no es específico para EH y su interpretación es variable. El manejo general de la EH, con independencia del soporte nutricional, incluye 20, 25:

    1) Cuidados de soporte y fluidoterapia. 2) Identificación y tratamiento de los factores precipitantes.

    a. Hemorragia gastrointestinal.
    b. Infecciones.
    c. Enfermedad renal y alteraciones electrolíticas.
    d. Utilización de fármacos psicoactivos.
    e. Estreñimiento pertinaz.
    f. Excesiva ingesta proteica.
    g. Deterioro agudo de la enfermedad de base (cirrosis). 3) Reducción de la carga de nitrógeno desde el intestino.

    4) Evaluación de las necesidades para mantener una terapia a largo plazo. a. Control de los potenciales factores precipitantes.
    b. Elevada probabilidad de encefalopatía recurrente.
    c. Necesidad de trasplante hepático.

    Subtipos clínicos y clasificación La principal forma de presentación en la cirrosis es el desarrollo de un estado confusional agudo que puede desembocar en coma (encefalopatía aguda). Frecuentemente se asocia con un factor precipitante, aunque la llamada encefalopatía recurrente puede acontecer sinéste e incluso el déficit neurológico puede no ser completamente reversible (encefalopatía persistente). En ocasiones, los cambios son tan mínimos que pueden pasar inadvertidos (encefalopatía subclínica) 20.

    Se utilizan mayoritariamente dos clasificaciones para los pacientes con EH: 1) Criterios de West Haven 25:

    - Estadio 0: Ausencia de cambios detectables en la personalidad o en la conducta. Asterixis ausente. - Estadio 1: Discretas ausencias. Disminución de la atención. Hipersomnia, insomnio o inversión del ritmo vigilia-sueño. Euforia o depresión. Puede haber asterixis.

    - Estadio 2: Letargia o apatía. Desorientación. Conducta inapropiada. Lenguaje incoherente. Clara asterixis. - Estadio 3: Gran desorientación. Comportamiento extraño. Estupor. Asterixis generalmente ausente.

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    Una creencia popular es que la cirrosis siempre es causada por el consumo excesivo. Eso no es siempre el caso, como la cirrosis puede ser causada por otros problemas y puede aparecer en personas que no beben alcohol en absoluto. La cirrosis es una enfermedad crónica que es causada por una lesión en el hígado, y se caracteriza por el deterioro y mal funcionamiento del hígado. El tejido cicatrizal reemplaza los tejidos sanos normales de los bloques del hígado y parcialmente el flujo de sangre a través del hígado. La cirrosis es causada generalmente por factores tales como el alcoholismo excesivo y ciertas condiciones médicas, tales como la hepatitis B y C. Sin embargo, en algunos casos, la cirrosis es de naturaleza idiopática, sin una causa específica para su ocurrencia.

    La ictericia es uno de los síntomas que a menudo se asocian con la cirrosis del hígado. El hígado ayuda a producir y mantener los niveles de bilirrubina en el cuerpo; sin embargo, en los pacientes que padecen cirrosis, el hígado pierde total o parcialmente su capacidad para desempeñar sus funciones. Como resultado, grandes cantidades de bilirrubina se acumulan en el torrente sanguíneo del individuo, lo que causa coloración amarillenta de la piel o ictericia. Otro síntoma común que se asocia con la cirrosis es fácil aparición de moretones. Una de las principales funciones del hígado humano es la producción de factores de coagulación de la sangre, que desempeñan un papel vital en la ayuda del proceso de coagulación de la sangre en las heridas o lesiones. Sin embargo, en el caso de la cirrosis, el hígado pierde su capacidad para producir factores de coagulación de la sangre. Esta reducción en el número de factores de coagulación de la sangre puede hacer que una persona sea más susceptible a otros riesgos para la salud y las complicaciones debido a retraso en la cicatrización de las lesiones y heridas.

    El dolor abdominal es un síntoma más común que las personas que sufren de cirrosis hepática pueden experimentar. Esta condición se produce principalmente debido a la acumulación de líquido en el abdomen, lo que reduce el flujo de sangre a varios órganos, causando dolor severo. Otros síntomas comunes, tales como náuseas, debilidad extrema, sensación de cansancio, incluso mientras se está sentado inactivo, prurito y pérdida excesiva de peso se asocian a menudo con la cirrosis del hígado.

    Ciertas complicaciones como hinchazón de las piernas y los brazos, agrandamiento del bazo, el desarrollo de cálculos biliares y resistencia a la insulina a menudo se asocian con estados avanzados de cirrosis. Si se deja sin tratar durante un largo período de tiempo, los individuos también pueden desarrollar condiciones tales como cáncer de hígado y encefalopatía hepática, una condición en la que los desechos tóxicos se acumulan en el cerebro debido a que no se filtran de la sangre por el hígado mal funcionamiento. Esto puede llevar al coma e incluso la muerte. La cirrosis hepática es una enfermedad crónica en la que el órgano se convierte en cicatrices como respuesta a daño crónico. El hígado tiene muchas funciones del cuerpo, incluyendo los nutrientes de fabricación, purificar la sangre y la desintoxicación del cuerpo. La cicatrización causada por la cirrosis no es reversible, por lo que la condición de tiempo puede causar el hígado falle. Las causas de la cirrosis incluyen el uso crónico de alcohol, la fibrosis quística, hepatitis B y C, enfermedad de hígado graso y problemas con los conductos biliares. El tratamiento depende de la causa, pero cuando es causada por otra condición médica, el control de esa condición es la clave.

    Una de las causas más comunes de cirrosis en los Estados Unidos es el alcoholismo, de acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud. El consumo excesivo de alcohol comienza a dañar el hígado, ya que se ve obligado a trabajar en el disco. La cantidad de consumo de alcohol que causa cirrosis varía de persona a persona, pero las personas que son diagnosticadas con cirrosis que dejar de beber por completo. Si los pacientes no pueden dejar de beber por su cuenta, su médico puede recomendar un programa de tratamiento para combatir la adicción. Debido a que la cirrosis es una condición crónica y el daño al hígado es irreversible, el tratamiento en muchos casos se centra en la gestión y tratamiento de las complicaciones. Una complicación común es la acumulación de líquido en el cuerpo, llamado edema. En los casos leves o moderados, diuréticos pueden prescribir o una dieta baja en sodio serán recomendados. En casos severos, el exceso de líquido puede ser tiene que ser drenado. Otras complicaciones incluyen infecciones, que pueden ser tratadas con antibióticos, y el aumento de la presión sanguínea en ciertas venas, que se puede controlar con los medicamentos para la presión arterial. La mayoría de los pacientes con cirrosis también se proyectarán para el cáncer de hígado, porque la condición aumenta el riesgo de una persona para ello.

    Cuando la cirrosis llega a etapas avanzadas y el hígado comienza a fallar, algunos pacientes pueden ser colocados en la lista de espera para un trasplante de hígado. En un trasplante de hígado, se retira hígado enfermo de un paciente y se reemplaza con un hígado sano de un donante de órganos o una pieza de un hígado de un donante vivo. No todos los pacientes con cirrosis serán elegibles para un trasplante, sin embargo. Por ejemplo, las personas que abusan del alcohol no podrán recibir un trasplante. El hígado es un órgano muy importante para la supervivencia global del cuerpo humano, y condiciones crónicas como la cirrosis biliar primaria puede haber condiciones muy graves y peligrosos. Para diagnosticar la condición, el médico utilizará un análisis de sangre, una prueba de imagen, como una ecografía o una resonancia magnética y una biopsia hepática para detectar cualquier daño extenso del hígado o cicatrices.

    El cuerpo humano tiene una intrincada red de tubos que se refiere como los conductos biliares. La bilis es una sustancia que se produce en el hígado y que el cuerpo utiliza para descomponer las grasas y disponer de los glóbulos rojos muertos. Los conductos biliares transportan la bilis desde el hígado hasta las diferentes partes del cuerpo que más lo necesitan. La condición de la cirrosis biliar primaria es el deterioro gradual de los conductos biliares, causando la acumulación de bilis en el hígado - y las sustancias que se suponía que la bilis para eliminar a acumularse en el cuerpo. Según la Clínica Mayo, la razón exacta de por qué los conductos biliares se destruyen lentamente aún se desconoce. Es posible diagnosticar la cirrosis biliar primaria antes de experimentar ningún síntoma perceptible. En algunos casos, un médico puede notar la aparición de la cirrosis biliar primaria a través de los niveles encontrados en un análisis de sangre. Pero los primeros síntomas de la cirrosis biliar primaria, aunque modestos ya menudo ignorado, se pueden observar si la persona sabe lo que son. Estos primeros síntomas incluyen fatiga crónica que no parece ser mejor no importa cuánto descanso la persona recibe, un problema picazón crónica que puede llegar a ser tan grave que puede causar que la persona se despierta de un sueño profundo y un descenso apreciable de la producción de la saliva y las lágrimas que pueden dar lugar a sequedad de los ojos y la boca.

    Algunos de los síntomas avanzados de la cirrosis biliar primaria son muy notables. Uno de los síntomas posteriores es la ictericia. Esto es cuando la bilis comienza a filtrarse en el cuerpo gracias a la descomposición de los conductos biliares y le da un tinte amarillento en la piel y la parte blanca de los ojos. Otros síntomas posteriores incluyen los pies hinchados y dolorosos, dolor abdominal y calambres, diarrea crónica y dolor al orinar que es el resultado de infecciones recurrentes de las vías urinarias. No hay cura para la cirrosis biliar primaria, así que el tratamiento se enfoca en retrasar la progresión de la enfermedad y ofreciendo la mejor calidad de vida posible. Hay una serie de medicamentos que un médico puede utilizar para ayudar a retrasar el desarrollo de la cirrosis biliar primaria y reducir los efectos de los síntomas. En algunos casos, la cirrosis biliar primaria puede causar el hígado para empezar a fallar. En estas circunstancias extremas un trasplante de hígado puede ser usado para reemplazar el hígado morir. Aunque esto le ayudará a prolongar la vida de una persona mientras que sufren de cirrosis biliar primaria, un trasplante de hígado no va a curar la enfermedad.

    La Clínica Mayo sugiere que 9 de cada 10 personas que contraen la cirrosis biliar primaria son mujeres. Es una condición que es muy poco frecuente en los niños y es más propenso a atacar a personas en sus años 40, 50 o 60 años. La condición no es genético y no se transmite de una generación a otra dentro de la misma familia. Pero los números sugieren que una historia familiar de la cirrosis biliar primaria tiende a aumentar las posibilidades de contraer la enfermedad. La cirrosis es una enfermedad en la que el hígado se convierte en cicatrices y daña. La cicatrización es irreversible y, finalmente, puede hacer que el hígado falle. El hígado tiene muchas funciones, incluyendo la purificación de la sangre, la desintoxicación del cuerpo y los nutrientes de fabricación. Las dos causas más comunes de la cirrosis en los Estados Unidos son las infecciones de abuso de alcohol y la hepatitis C, según los Institutos Nacionales de Salud. Varias otras condiciones médicas pueden causar la afección, pero no es causada por una lesión en el hígado. El tratamiento varía dependiendo de la causa, sino el control de las condiciones subyacentes es la clave.

    Cuando la cirrosis es causada por el abuso del alcohol, los pacientes deben dejar de beber para detener el daño al hígado de progresar. Si los pacientes continúan bebiendo, el hígado se continuará con cicatrices y dañada y, finalmente, se producirá un error. Las personas que son adictas al alcohol a menudo tienen dificultades para dejar de beber. Los médicos pueden ayudar a recomendar un programa de tratamiento o instalación a los pacientes que están teniendo problemas para dejar por su cuenta. Debido a que la cirrosis es irreversible, el tratamiento de los pacientes a menudo se centra en el manejo de las complicaciones causadas por la enfermedad. Por ejemplo, la cirrosis causa el exceso de acumulación de líquido en el cuerpo, una condición llamada edema. Los pacientes con edema pueden seguir una dieta baja en sodio o tomar diuréticos para ayudar a controlar el edema. Otras complicaciones que pueden resultar de la cirrosis incluyen el aumento de la presión sanguínea en ciertas venas y las infecciones más frecuentes, los cuales se pueden controlar con los medicamentos recetados. Pacientes con cirrosis también se aconseja someterse regularmente exámenes para el cáncer de hígado debido a la condición aumenta el riesgo de padecerla.

    Cuando la cirrosis progresa hasta el punto de que el hígado está fallando, la única opción de tratamiento es el trasplante de hígado. Los pacientes que cumplan con ciertos criterios serán colocados en una lista de espera de trasplante de órganos. Un trasplante de hígado consiste en quitar el hígado enfermo y su reemplazo, ya sea con un hígado de un donante fallecido o de una parte de un hígado de un donante vivo. No todos los pacientes con cirrosis serán elegibles para un trasplante. Por ejemplo, los que siguen a abusar del alcohol no recibirán un trasplante. La cirrosis se clasifica como la cicatrización del hígado que ocurre después de un daño hepático a largo plazo. Después de bastante daño, el hígado no es capaz de curarse a sí mismo y deja de funcionar. Si se deja sin tratamiento, el pronóstico para las personas con cirrosis es bastante pobre.

    Si se detecta a tiempo, el daño al hígado causado por la cirrosis puede ser minimizado y el pronóstico puede ser positivo. Muy a menudo, el tratamiento implica abstenerse de beber alcohol; si la hepatitis es la causa, se pueden recetar medicamentos. Cirrosis severa puede causar insuficiencia hepática. Si el hígado deja de funcionar, el paciente puede tener que someterse a un trasplante de hígado para sobrevivir. Según Merck, después de las enfermedades cardíacas y el cáncer, la cirrosis es la tercera causa de muerte más común de las personas en el grupo de edad de 45 a 65.

    Otras complicaciones de la cirrosis incluyen infecciones más frecuentes, el cáncer de hígado, desnutrición y presiones ejercidas sobre las venas que llevan la sangre al hígado. La cirrosis puede ser causada por una serie de factores, incluyendo la enfermedad, el alcoholismo, los parásitos y la acumulación de grasa. El pronóstico puede ser afectado en gran medida si se identifica la causa de los daños e inmediatamente remediada.

    Varias opciones de estilo de vida pueden prevenir la cirrosis, como la moderación de su peso, limitar el consumo de alcohol y la garantía de no contraer enfermedades como la hepatitis que afectan al hígado. El hígado, un órgano esencial en el cuerpo humano, lleva a cabo varias funciones esenciales, tales como la desintoxicación de sustancias nocivas, la purificación de la sangre, la fabricación de nutrientes vitales, por lo que las proteínas que regulan la coagulación de la sangre, y la producción de la bilis para absorber grasas y vitaminas solubles en grasa, una sana es necesario para la supervivencia de hígado. Es capaz de regenerar la mayoría de sus propias células cuando se dañan. Cuando el hígado no es capaz de repararse a sí mismo, el tejido cicatricial se forma que bloquea parcialmente el flujo de sangre a través del hígado y deteriora la capacidad del órgano para controlar las infecciones.

    La cirrosis es una enfermedad en la que el hígado se deteriora y funciona mal debido a una lesión crónica lentamente. Con la formación de tejido cicatricial, el hígado ya no es capaz de realizar como debería. La sangre puede pasar por alto el hígado, pasando sustancias venenosas en el cerebro que podría resultar en somnolencia, confusión y coma. Los síntomas pueden incluir fatiga, debilidad, agotamiento, hemorroides sangrantes, ictericia, pérdida de peso, hinchazón de las piernas, dolor abdominal, disminución del gasto urinario y fiebres. Desafortunadamente, esta enfermedad no muestra síntomas en sus primeras etapas,

    La causa principal de cirrosis del hígado es el alcoholismo a largo plazo. Muchas personas tienen más de una base de la enfermedad, incluyendo la obesidad, enfermedades hereditarias, la acumulación de hierro en el cuerpo y una infección de la hepatitis C. Las complicaciones causadas por la enfermedad pueden incluir la malnutrición, las infecciones frecuentes, aumento del riesgo de cáncer de hígado y un alto nivel de toxinas en la sangre.

    Un profesional médico discutirá la historia clínica y los síntomas del paciente con él y programar un examen físico completo. Workups laboratorio incluirán pruebas de sangre y procedimientos de imagen, incluyendo una tomografía computarizada, resonancia magnética y ecografía. Una biopsia de hígado también puede ser programado para determinar la causa de la enfermedad, la extensión de los daños y opciones de tratamiento. Examen de tejidos es el único método definitivo para confirmar un diagnóstico de cirrosis. El tratamiento puede incluir antibióticos, análisis de sangre periódicos, exámenes de ultrasonido, medicamentos para la presión arterial, diuréticos o medicamentos para controlar la hepatitis. El individuo puede necesitar dejar de tomar ciertos medicamentos o buscar tratamiento para la dependencia del alcohol. Un trasplante de hígado será necesario cuando las complicaciones de la enfermedad no pueden ser controlados por el tratamiento y la condición se convierte en peligrosa para la vida.

    La cirrosis es causada por la cicatrización irreversible del hígado. No es posible curar el hígado o recuperar su funcionamiento normal. Esta es una condición muy seria que puede llevar a muchas complicaciones. Consejo médico Sound, el tratamiento y un cambio en el estilo de vida son necesarios para la supervivencia. Hígados sanos son capaces de regenerar y sanar. La cirrosis hepática es una enfermedad que se produce con el tiempo. La primera etapa de la enfermedad hepática se caracteriza por la inflamación del hígado. Si no se trata o no diagnosticada, que la inflamación comienza a formar tejido cicatrizal en el hígado. El tejido cicatricial reemplaza el tejido sano del hígado y causa la disfunción hepática.

    El tejido cicatrizado no puede realizar de la misma manera que el tejido sano del hígado se puede. Como resultado, se disminuye la capacidad de su hígado. Ya no es tan eficaz en el control de infecciones; filtrar las toxinas y las bacterias de la sangre; el procesamiento de drogas y nutrientes; y la producción de las proteínas que contribuyen a la coagulación de la sangre. La producción de bilis de su hígado también se ve afectada. La bilis ayuda a su cuerpo a absorber las vitaminas solubles en grasa y metabolizar las grasas. A medida que la cirrosis avanza, los síntomas externos como picazón en la piel, pérdida de peso y la aparición de los vasos sanguíneos de araña en la superficie de la piel comienzan a emerger. Síntomas externos adicionales incluyen el ir de discotecas de sus puntas de los dedos, la aparición de pequeñas protuberancias de color amarillo en la piel y la ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos).
    Algunos síntomas adicionales en esta etapa pueden incluir náuseas / vómitos, cambios en el apetito, fatiga y debilidad.
    Muchas personas que tienen cirrosis no presentan síntomas en las primeras etapas de la enfermedad.

    Debido a que su cuerpo no es capaz de absorber la grasa y vitaminas como efectivamente, la pérdida de peso es común. Síntomas externos adicionales incluyen la atrofia (o pérdida) de los músculos, el enrojecimiento de las palmas de las manos (una condición llamada eritema palmar) y agrandamiento de las glándulas salivales. Los hombres a menudo experimentan una atrofia de los testículos, menor vello de las axilas y la ginecomastia (agrandamiento de las mamas). Un síntoma más externa es la contractura de Dupuytren, que es causada por la contracción de los tendones en la mano, lo que resulta en los dedos de curling.
    Síntomas internos incluyen el mal funcionamiento de los nervios de todo el sistema nervioso central, agrandamiento del bazo, acumulación de líquido en el abdomen y los cambios en el tamaño del hígado. Debido a la capacidad del cuerpo para absorber la vitamina D disminuye, la osteoporosis puede desarrollarse. Las complicaciones de la cirrosis incluyen problemas internos. La formación de venas retorcidas puede formar en el estómago, el recto o la porción inferior del esófago. Si esas zonas retorcidas sangran, los pacientes pueden vomitar sangre. La insuficiencia renal y la función cerebral reducida son comunes en cirrosis en etapa terminal.

    Las causas comunes de la cirrosis incluyen la obesidad, el consumo excesivo de alcohol, hepatitis C, hepatitis B, la hepatitis D, enfermedad de hígado graso y cualquier enfermedad que pueda causar daños a los conductos biliares. Si usted tiene algún factor de riesgo para el desarrollo de la cirrosis, debe hablar con su médico acerca de tener chequeos regulares. La captura de cualquier enfermedad hepática en las primeras etapas es la única manera de prevenir un daño permanente. Cuando el hígado se daña debido a una enfermedad, una condición conocida como la cirrosis, el tejido cicatrizal se acumula en el hígado y le impide funcionar correctamente. A diferencia de algunos de los órganos de su cuerpo --- el bazo y la vesícula biliar, por ejemplo --- usted no puede vivir sin el hígado. Se filtra las toxinas en la sangre y crea nutrientes esenciales. Aunque un hígado ligeramente dañado por lo general puede repararse a sí mismo, cirrosis grave acortará su vida útil.

    Debido a que el hígado es un órgano vital como, su vida puede acortarse considerablemente si el hígado se vuelve demasiado dañado para funcionar correctamente. Como con cualquier condición que amenaza la vida, el número de años perdidos puede variar de persona a persona, dependiendo de si hay otras complicaciones presentes. Si usted tiene cirrosis del hígado debido al consumo excesivo de alcohol y deje de beber y comenzar un estilo de vida saludable con un montón de comida nutritiva y ejercicio, usted tendrá una alta probabilidad de revertir o al menos detener el progreso de su daño en el hígado. Sin embargo, si usted continúa con consumo excesivo de alcohol y un estilo de vida poco saludable, la probabilidad de una muerte temprana de la enfermedad hepática es mucho mayor. Al igual que la presión arterial alta, la cirrosis es a menudo un asesino silencioso. A menudo no hay síntomas hasta que la enfermedad es grave o incluso irreversible. Las personas que tienen síntomas pueden ser fatigados, han hinchazón en las piernas y el abdomen, sentir náuseas, moretones o sangrar con facilidad, y tienen una pérdida inesperada de apetito y pérdida de peso. Aunque usted puede no sentir ningún síntoma, una simple prueba de sangre a intervalos regulares (durante su examen físico anual, por ejemplo) puede detectar posibles problemas en el hígado. El descubrimiento de daño hepático temprano puede ayudar a prolongar su vida útil.

    Existen varias enfermedades que contribuyen a la cirrosis. El más frecuente son el abuso a largo plazo de alcohol y la hepatitis B y C. El exceso de hierro o de cobre en el cuerpo también puede dar lugar a daños en el hígado, mientras que la fibrosis quística, la enfermedad de hígado graso, y los conductos biliares inadecuados o dañados también pueden causar cirrosis. En algunos países en desarrollo, los parásitos pueden contribuir a la enfermedad hepática. En todas estas condiciones, el tejido cicatrizal se acumula en el hígado con el tiempo y puede acortar drásticamente la esperanza de vida. Los factores de riesgo para la cirrosis incluyen el abuso a largo plazo de alcohol. Los consumidores de drogas intravenosas también están en alto riesgo de cirrosis ya la hepatitis B y C se puede contraer a través de compartir agujas. Estas enfermedades también pueden transmitirse a través de tatuaje o piercing agujas no desinfectadas. En años anteriores, los pacientes de cirugía a veces en contacto con la hepatitis C a través de transfusiones de sangre, pero el suministro de sangre en los EE.UU. hoy en día es cribado para prevenir esto. Otros factores de riesgo para la cirrosis incluyen los factores genéticos, tales como la malformación o disfunción de los conductos biliares, así como condiciones como la fibrosis quística.

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    Remedio para limpieza hepática o desintoxicar el hígado #3: Verter 1 cucharada de lecitina en polvo en un vaso de agua y mezclar. Tomar vasos al día por una semana. Remedio para limpieza hepática o desintoxicar el hígado #4: Lavar y partir una cabeza de brócoli y colocar en la licuadora junto con un puñado de hojas de rábano y otra de col, previamente lavadas. Añadir luego 1/2 vaso de agua Licuar por unos instantes. Tomar este jugo a diario, en ayunas, durante una semana.

    Remedio para limpieza hepática o desintoxicar el hígado #5: Tomar 3 tazas al día de té verde (algo caliente) después de las comidas por una semana. Remedio para limpieza hepática o desintoxicar el hígado #6: Verter 1 cucharada de raíz de ruibarbo en polvo en una taza de agua y hervir por 5 minutos. Añadir 1/2 cucharadita de aceite de oliva. Tomar una taza todos los días por 15 días.

    Remedio para limpieza hepática o desintoxicar el hígado #7: Consumir una ensalada de achicoria y zanahoras con unas gotas de jugo de limón todos los días en las comidas por 15 días. Remedio para limpieza hepática o desintoxicar el hígado #8: Verter en 2 tazas de agua 3 cucharadas de café molido orgánico (no instantáneo) y hervir durante 10 minutos. Colar y dejar que se enfríe a temperatura corporal (37 ºC). Colocar esta preparación en la enema. Poner la boquilla del aparato de enema en el recto. Retener el líquido durante 15 minutos y después ir al sanitario y expulsar el líquido.

    Remedio para limpieza hepática o desintoxicar el hígado #9: Extender una gruesa cataplasma de arcilla fría de unos 2 cm encima del hígado durante tres horas, tres veces al día. No hay que extrañarse si al retirar la arcilla notamos olores desagradables y a veces nauseabundos; se trata de un remedio efectivo que nos dejará el hígado limpio. Recomendaciones nutricionales

    Se recomienda evita los siguientes alimentos y bebidas mientras se está en proceso de desintoxicar el hígado:
    • Aceites hidrogenados.
    • Bebidas alcohólicas
    • Azúcar.
    • Bebidas edulcoradas.
    • Café.
    • Cloro en el agua.
    • Espinacas.
    • Huevos fritos.
    • Higos secos.
    • Chocolate.
    • Grasas y frituras en general.
    • Carnes fritas y en salsa.
    • Quesos fermentados.
    • Tomate frito.
    • Bollería y pastelería.
    • Mariscos: percebes, mejillones, almejas… (sobre todo si hay problemas de urticaria). Con frecuencia el marisco transmite el virus de la hepatitis A.
    • Ciertos condimentos: pimienta picante, mostaza, azafrán, entre otros Si desea puede conocer una dieta desintoxicante del higado.
    Recomendaciones generales

    • Evitar el fumar.
    • Usar drogas recreativas.
    • Consumo excesivo de medicamentos El páncreas es una glándula, de forma de martillo o de una porra alargada, situada en la parte superior del abdomen, entre el duodeno y el estómago.

    En un adulto pesa entre 65 g, a 70 g con una longitud deunos 18 cm. El páncreas es una glándula de secreción mixta, pues por un lado cumple una función endocrina que consiste en segregar hormonas directamente a la sangre, y por otro desempeña una función exocrina, al segregar enzimas que vierte al tubo digestivo.

    La porción exocrina es con mucho la parte más grande de esta glándula. Fabrica, almacena y conduce el jugo pancreático hasta el intestino. Éste contiene sales de sodio y cuatrofermentos digestivos o diastasas: la tripsina, que ataca los alimentos nitrogenados, las albúminas y las peptonas del quimo (sólo actúa mezclado con el contenido intestinal), una amilasa que actúa sobre el resto de féculas no digeridas por el estómago, una maltasa que actúa sobre el azúcar de maltosa y una lipasa que emulsiona casi todas las grasas y saponifica el resto.

    La porción endocrina del páncreas está representada por los llamados islotes de Langerhans, que que segregan la hormona insulina. Cualquier enfermedad o lesión del páncreas que afecte a los islotes de Langerhans originará la enfermedad llamada diabetes mellitus, caracterizada por el incremento en la concentración de glucosa en la sangre. El páncreas puede verse afectado por inflamaciones ( pancreatitis ), por tumores y por cálculos (éstos localizados principalmente a nivel del canal excretor). Algunas de sus alteraciones se hallan en el origen de la diabetes. Por ello es importante limpiar y depurar el pancreas con remedios naturales y caseros que actúan de forma preventiva.

    A continuación se presentan remedios para limpiar el páncreas que se pueden elaborar en casa con ingredientes totamente naturales. Remedio para limpiar y depurar el páncreas #1: Verter un pedacito de raíz de jengibre, previamente lavado y 1 cucharada de diente de león en 1/2 litro de agua. Hervir por 10 minutos. Colar, tapar y dejar refrescar tomar a lo largo del día por 15 días. Descansar por otros 15 días y reiniciar.

    Remedio para limpiar y depurar el páncreas #2: Lavar y picar 2 ramas de apio, 1/2 pepino picado y un par de hojas de una col rizada previamente lavadas. Colocar en una licuadora junto con un poco de agua. LIcuar por unos instantes. Tomar este jugo a diario.. Remedio para limpiar y depurar el páncreas #3: Hervir 1 cucharada de cardo mariano en una taza de agua por 5minutos. Tapar y dejar refrescar. Tomar 1 taza a diario.

    Remedio para limpiar y depurar el páncreas #4:Verter 1 cucharada de albahaca morada en una taza de agua que esté hirviendo. Tapar y dejar refrescar. Tomar 1 taza a diario. Remedio para limpiar y depurar el páncreas #5: Verter una cucharada de hojas de olivo, previamente lavadas, en 1 taza de agua y hervir por 5 minutos. Dejar en reposo y colar. Tomar 1 taza cada dos días por 15 días. Remedio para limpiar y depurar el páncreas #6: Verter 1 cucharada de trébol rojo en una taza de agua que esté hirviendo. Tapar y dejar refrescar. Tomar 1 taza de esta infusión todos los días.

    Remedio para limpiar y depurar el páncreas #7: Hervir, por 10 minutos, 2 cucharadas de raíz de bardana en 1/2 litro de agua. Tomar a lo largo del día. Este remedio tiene un efecto de limpieza en el hígado que evita que el páncreas trabaje de forma excesiva. Remedio para limpiar y depurar el páncreas #8: Realizar una preparación hirviendo 1 cucharada de grosella espinosa india en 1/2 litro de agua. Tapar y dejar refrescar. Colar y tomar a lo largo del día por 15 días, descansar un mes y reiniciar.

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    Consumir tofu en lugar de carnes rojas:Si se desea mantener la salud del páncreas, es importante no consumir grandes cantidades de carne roja la cual usualmente tiene mucha grasa saturada. Por ello, se recomienda sustituirla por tofu. Evitar el consumo de bebidas con cafeína.

    Evitar alimentos como la mantequilla, frijoles y alimentos picantes. Estos alimentos son conocidos por resultar en la formación de gas y pueden irritar el páncreas

    La ciencia ha vuelto sus ojos hacia los secretos que alberga la microbiota. Ella encierra, al parecer, importantes pistas para entender algunas enfermedades

    La realidad siempre supera a la ficción. Mientras que el ser humano habita la Tierra desde hace apenas unos millones de años, ellos han estado siempre aquí. Desconocidos, subestimados, temidos y con mala reputación, son, sin embargo, el pilar sobre el que se asienta la verdadera existencia de la vida en el planeta y pueblan cada uno de sus rincones (atmósfera, mar, montañas…), así como el propio organismo de las personas. Hablamos de los microbios, esos invisibles organismos unicelulares al ojo humano (miden una milésima parte de un milímetro) que asociamos con frecuencia a pandemias graves, pero que, por el contrario, son nuestros auténticos aliados. Gracias a ellos, las relaciones entre las diversas formas de vida del planeta se mantienen y sin todos ellos (virus, bacterias, protozoos, hongos…), el hombre no podría existir. De hecho, se encuentran principalmente en la piel, las membranas, mucosas y, sobre todo, en el tracto gastrointestinal de cada persona. Y es precisamente ahí, en el interior del intestino, donde la bautizada como microbiota intestinal o flora intestinal es capaz de llegar a determinar la salud y la enfermedad de cada individuo. Pesa entre 1,5 y dos kilos y está compuesta de 100.000 millones de microbios, que incluyen como mínimo 1.000 especies diferentes de bacterias que comprenden más de tres millones de genes (150 veces más que en el genoma humano).

    El 70% de nuestras células inmunes y más de 100 millones de neuronas conectadas con el cerebro viven en nuestro intestino Tal y como apuntan Justin Sonnenburg y su mujer Erica Sonnenburg, destacados investigadores en este campo y directores del laboratorio en el departamento de Microbiología e Inmunología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, en su libro ‘El intestino feliz’, “a medida que los científicos tratan de desvelar las causas que hay detrás del aumento de afecciones predominantemente occidentales, como el cáncer, la diabetes, las alergias, el asma, el autismo o las enfermedades intestinales inflamatorias, cada vez está más claro que la microbiota desempeña un papel relevante en la aparición de todas esas dolencias, así como en muchas otras facetas de nuestra salud. Nuestros habitantes bacterianos influyen en todos los aspectos de nuestra anatomía, ya sea de manera directa o indirecta”.

    Su desarrollo empieza tras el nacimiento y se configura, por tanto, bajo la influencia de factores externos como el parto (natural o cesárea), la dieta, el entorno o el uso de antibióticos, entre otros. Como aclara la plataforma Gut Microbiota & Health, lanzada en 2012 por la sección Microbiota Intestinal y Salud de la Sociedad Europea de Neurogastroenterología y Motilidad (ESMN, por sus siglas en inglés) y con más de 47.000 miembros a escala mundial, la microbiota intestinal “desempeña dos funciones vitales: ayudar a regular el suministro de energía y protegernos de ‘intrusos’ [virus y bacterias que generan enfermedades]. El 70% de nuestras células inmunes y más de 100 millones de neuronas conectadas con el cerebro viven en nuestro intestino”. Entidades como esta o como el Proyecto Microbioma Humano, puesto en marcha en 2008 por los institutos nacionales de la Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés) con el objetivo de identificar y caracterizar las comunidades microbianas presentes en diferentes cavidades del cuerpo humano y buscar las correlaciones entre los cambios en el microbioma (genoma de la microbiota) y la salud y la enfermedad humanas, dan fe del reciente interés de la ciencia por los microorganismos con los que convivimos desde nuestros orígenes. Y España no se queda atrás.

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    • Ponga a hervir el agua.
    • Una vez que alcance el punto de ebullición, apague y ponga las flores de manzanilla.
    • tape y deje reposar 5 minutos.
    • Beba tan pronto como la temperatura sea tolerable para usted.
    • Se recomienda que tome la infusión antes de acostarse a dormir durante dos semanas.

    Las propiedades de la menta estimulan el metabolismo y mejoran la digestión. Además, es buena para tratar la gripe, reducir los dolores y conciliar el sueño. Ingredientes:

    • Agua: 1 taza.
    • Menta: 2 cucharadas de hojas de menta.

    Preparación y posología:

    • Ponga a hervir las hojas de menta a fuego lento unos cuantos minutos.
    • Deje reposar.
    • Cuele la infusión.
    • Beba mientras está tibia.
    • Repita el procedimiento 3 veces por semana.

    Ideal para la desintoxicación y el control de enfermedades degenerativas, crónicas o coyunturales.

    Ingredientes:

    • Jengibre: 1 raíz.
    • Limón: el jugo de 1/2 unidad.
    • Agua: la necesaria.

    Preparación y posología:

    • Corte el jengibre en rebanadas finas.
    • Exprima medio limón.
    • En una olla de agua hirviendo, agregue el jengibre y el zumo del limón.
    • Deje reposar 15 minutos.
    • Cuele, y beba.
    • Haga esto tres veces a la semana antes de acostarse a dormir.

    Ingredientes:

    • Limón: el jugo de 1 unidad.
    • Agua: un vaso.

    Preparación y posología:

    • Ponga a hervir el agua junto con el zumo del limón.
    • Al hervir, apague.
    • Deje reposar un poco y consuma antes de dormir.
    • Mantenga el tratamiento diariamente por 3 semanas.

    En el siguiente vídeo, Frank Suárez, especialista en obesidad y metabolismo, explica qué es desintoxicar el hígado, y nos enseña una receta más para hacerlo, en función de acelerar también el proceso de adelgazamiento: Muchas personas suelen ser propensas a buscar por internet todas las cosas que les ocurren en la vida diaria, esto incluye que cuando algo les duele, empiezan sin consultar médicos a buscar sus síntomas por la web y revisar qué posibles padecimientos pueden tener.

    Si eres alguien que hace esto de vez en cuando, seguramente ya varias veces te has llevado grandes sustos, porque lees que el hígado puede estar implicado en muchas enfermedades y no sabes ni donde está el hígado, así que a la vez que te preocupas, te preguntas eso. Tranquilo, primero aconsejarte que busques a un profesional de la salud antes de causarte enfermedades sicosomáticas (creadas por tu mente y que no tienes en realidad) y segundo, pues te ayudaremos, para que sepas donde está el hígado y cuándo debes descartar que está involucrado en tus padecimientos.

    Para ser totalmente exactos y sin recurrir a términos médicos, te podemos explicar que la ubicación del hígado en el cuerpo está exactamente detrás de tus costillas del lado derecho; la caja que se forma con todas tus costillas unidas, se llama caja torácica y es la que protege tu corazón y entre otras cosas, tu hígado. Por lo tanto ahora ya sabes de que lado está el hígado. Hacia el lado derecho. El hígado es de un tamaño relativamente grande, así que abarca desde la parte derecha de tu caja torácica, hasta poco después del medio, llegando a la parte izquierda de la misma pero por el centro; es el único lugar en el cual no está bien protegido.

    Pero entonces te das cuenta de que pocas veces has tenido dolores ahí, bajo tus costillas a la derecha, pues entonces significa sin duda alguna que debes dejar de preocuparte por las posibilidades de que tengas problemas con tu hígado. Por supuesto, si la cuestión es grave, sea o no en ese lugar el dolor, no dudes en acudir a los profesionales que tantos años estudiaron para poder tener una respuesta a las enfermedades. Hay exámenes específicos que pueden ayudar a saber si las funciones de todos tus órganos están en orden.

    Como ya se sabe el hígado es un órgano que tiene una de las funciones más importantes en nuestro organismo, es de vital importancia cuidarlo y mantenerlo saludable. El dolor de hígado puede suceder debido a muchas causas, la gran mayoría de ellas son muy graves y potencialmente letales, si no se hace el diagnostico adecuado y se administra a tiempo el tratamiento. Cuando el hígado está enfermo, por alguna enfermedad que afecta de carácter directo al hígado o indirecto por el consumo excesivo de sustancias dañinas para el hígado, como son los medicamentos y el alcohol. Se puede sentir un malestar en el área del abdomen donde está ubicado el hígado.

    En muchos casos el dolor de hígado puede ser complicado diagnosticarlo con otros dolores en el abdomen, debido a su cercanía con otros órganos y que además causa un dolor similar. El dolor en el hígado generalmente suele ser constante. Entre las causas de dolor de hígado tenemos las siguientes: Es la causa más frecuente de dolor de hígado, se trata de una inflamación del hígado producto de una infección viral. Además de dolor abdominal, se presenta un color amarillento en la piel y ojos, nauseas, vómitos y malestar general.

    El hígado graso también llamado esteatosis, es la acumulación de ácidos grasos en las células del hígado. No todas las personas presentan síntomas. Y para curar esta enfermedad, debemos consumir alimentos saludables como verduras, frutas y vegetales.

    • Cirrosis Hepática

    Es el resultado de un daño persistente al hígado, causado por una enfermedad prolongada como Hepatitis o Hígado Graso, pero también por una mala alimentación o consumo de alcohol.

    • Aumento de tamaño del Hígado

    El aumento de tamaño del hígado, tiene causas muy diversas. En la actualidad, la má frecuente está relacionadas al acumulo de grasa en el higado (hígado graso o estetosis) que es ocasionado por sobrepeso, diabetes, ingestión descomunal de bebidas alcohólicas, elevación del colesterol en la sangre, bien sea por herencia o malos hábitos alimenticios.

    • Quistes Hepáticos.

    Son bolsitas llenas de líquido en el hígado, que no representan un riesgo a tu salud, pero suelen ser muy dolorosas. El médico te recomendara un tratamiento para que disminuya de tamaño.

    • Cáncer de Hígado.

    El cáncer es una enfermedad grave, en el cáncer de hígado generalmente los síntomas aparecen cuando la enfermedad esta avanzada. Los síntomas que presentan son muy inespecíficos como pérdida de peso y apetito, nauseas, vómitos, fiebre. Pero además se pueden observar venas a través de la piel del abdomen. Muy importante es consultar con el médico de inmediato para recibir tratamiento de ser obligatorio. Esto es sólo un pequeño resumen acerca de las causas de dolor del hígado, cualquier dolor o síntoma debe ser diagnosticado por el médico y ser tratado lo más pronto posible. El tratamiento del dolor de hígado puede variar dependiendo de la causa.

    Es primordial que cuidemos de nuestra nutrición y alimentación, evitando el consumo de alimentos procesados, cigarrillos y de alcohol. Conjuntivitis
    Síntomas: Ojo hinchado y un poco irritado; suele ser casi siempre de un solo ojo.
    Causa: Infección, corrientes de aire, productos químicos (ambientadores), palos del interior de la jaula sucios con las que el agaporni se frota las cara para limpiarse, resfriado común.
    Tratamiento: Aplicar con mucho cuidado en el ojo con un algodón, por ejemplo, colirio (recetado por veterinario), una infusión de manzanilla o suero fisiológico. Si el agaporni no mejora habrá que llevarlo al veterinario.

    Diarrea
    Síntomas: heces muy sueltas o incluso acuosas, varias veces en el mismo día; plumas y cloaca muy sucios.
    Causa: La diarrea le puede venir al agaporni de cualquier cosa. La fruta y verdura muy mojada es síntoma de diarrea (previamente antes de ponérsela al pájaro debemos de lavarla y secarla), pero también la comida en mal estado, un resfriado o una inflamación de los intestinos (coccidiosis).
    Tratamiento: Saca al agaporni de la pajarera y póngalo en una jaula aparte. Hasta que nos se le pase la diarrea el pájaro no debe de comer ni fruta ni verdura. Podemos darle panizo y su alpiste de siempre, poleo, manzanilla o té negro ligero. Proporcione calor en la jaula, con una almohadilla electrica.
    Debemos de darle ultralevura (podemos darle el interior de una capsula entera) con una jeringuilla, podemos mezclársela con papilla para agaporni como si de un polluelo se tratase
    Ponga en el suelo de la jaula papel blanco en lugar de arena para pájaros, así podrá controlar mejor los excrementos. Si no mejora, hay que llevarlo al veterinario. Patas inflamadas
    Síntomas: Patitas con sangre, costras, eccemas. El pájaro no se sostiene en la percha y la mayoría del tiempo se encuentra en el suelo.
    Causa: Palos del interior de la jaula muy sucios, suelo de la jaula muy sucio o diarrea. Tratamiento: Aplicarle en las patitas una infusión de manzanilla templada. Una vez que desaparezcan las costras de las patitas se le puede poner polvos de talco sobre las patitas limpias. También se puede poner en los palitos donde se agarren trapos liados para que no le haga daño al apoyarse, incluyo podemos ponerles el nido, para que el pájaro se meta en el y descanse las patitas

    Resfriado
    Síntomas: Respiración con mucha dificultad (si nos ponemos el pájaro en el oído podemos oír el ruido que hace), estornudos y tos, fosas nasales húmedas, ojos inflamados y decaimiento del agaporni en general (no come, no se mueve, no esta contento).
    Causa: Corrientes de aire, cambios bruscos de temperatura de la habitación en la que se encuentra, agua demasiado fría (la de la bañera o la del bebedero)
    Tratamiento: Ponerle calor a la jaula y ponerle un nido, rodear la jaula con un plástico (solo dejar un lado de la jaula destapado). Mantener a máximo la misma temperatura siempre en la jaula. Si aumenta la mucosidad o los ruidos del pájaro al respirar, acudir al veterinario porque puede tener pulmonía. En este caso se le dará un antibiótico (En estos casos los veterinarios usan SEPTRIL al 2’5%) Conmoción cerebral
    Síntomas: Inconsciencia del pájaro o como si estuviera siempre durmiendo.
    Causa: Golpe fuerte, por ejemplo contra un cristal o una pared.
    Tratamiento: Procure que el pájaro se calme y déjelo a oscuras en una habitación (Para que el pájaro descanse). Llame al veterinario y dígale los síntomas que presenta.

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