• Hepatitis (en particular, hepatitis C); o
  • Consumo por muchos años de grandes cantidades de alcohol o haber sido alcohólico durante muchos años.

Entre los signos y síntomas de cáncer primario de hígado en adultos se incluyen una masa o dolor en el costado derecho.

El cáncer primario de hígado u otras afecciones causan estos y otros signos y síntomas. Consulte con su médico si presenta cualquiera de las siguientes manifestaciones:

  • Una masa dura en el costado derecho justo debajo de la cavidad torácica.
  • Malestar en la parte superior y derecha del abdomen.
  • Distensión en el abdomen.
  • Dolor cerca del omóplato derecho o en la espalda.
  • Ictericia (color amarillento de la piel y la parte blanca de los ojos).
  • Moretones o sangrado fáciles.
  • Cansancio o debilidad inusual.
  • Náuseas y vómitos.
  • Pérdida del apetito o sensación de llenura luego de comer una porción pequeña.
  • Pérdida de peso sin razón conocida.
  • Evacuación intestinal pálida, calcárea y orina oscura.
  • Fiebre.

Para detectar (encontrar) y diagnosticar el cáncer primario de hígado en adultos, se utilizan pruebas que examinan el hígado y la sangre.

Se utilizan las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Examen físico y antecedentes: examen del cuerpo para revisar el estado general de salud e identificar cualquier signo de enfermedad, como masas o cualquier otra cosa que parezca anormal. También se toman datos sobre los hábitos de salud y los antecedentes de enfermedades y tratamientos.
  • Prueba sérica de marcadores tumorales: procedimiento mediante el cual se examina una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias liberadas a la misma por los órganos, tejidos o célulastumorales del cuerpo. Ciertas sustancias están relacionadas con tipos específicos de cáncer cuando se encuentran en concentraciones altas en la sangre. Estas se llaman marcadores tumorales. Un aumento en la concentración de alfafetoproteína (AFP) en la sangre puede ser un signo de cáncer de hígado. Otros cánceres y ciertas afecciones no cancerosas, como la cirrosis y la hepatitis, también pueden aumentar las concentraciones de AFP. Algunas veces, las concentraciones de AFP son normales, incluso cuando hay cáncer de hígado.
  • Pruebas de la función hepática: procedimiento para el que se analiza una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias liberadas por el hígado en la sangre. Una cantidad más alta que la normal de una sustancia puede ser un signo de cáncer de hígado.
  • Exploración por TC (exploración por TAC): procedimiento mediante el cual se toma una serie de imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo, como el abdomen, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se puede inyectar o dar de beber un tinte para ayudar a que los órganos o los tejidos se destaquen más claramente. Este procedimiento también se llama tomografía computada, tomografía computadorizada o tomografía axial computarizada. Las imágenes se pueden tomar en tres momentos diferentes luego de inyectarse el tinte, a fin de lograr la mejor foto de las áreas afectadas del hígado. Esto se llama TC de triple fase. Una exploración por TC en espiral o una TC helicoidal permiten obtener una serie de imágenes muy detalladas de áreas del interior del cuerpo mediante una máquina de rayos X que explora el cuerpo en un camino en espiral.
  • IRM (imágenes por resonancia magnética): procedimiento para el que se utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo, como el hígado. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN). Para crear imágenes detalladas de los vasos sanguíneos del hígado o cercanos al hígado, se inyecta un tinte en una vena. Este procedimiento se llama ARM (angiografía por resonancia magnética) Las imágenes se pueden tomar en tres momentos diferentes luego de inyectarse el tinte, para lograr la mejor foto de las áreas afectadas del hígado. Esto se llama IRM de triple fase.
  • Ecografía: procedimiento por el cual se rebotan ondas sonoras de alta energía en tejidos u órganos internos y se crean ecos. Los ecos forman una imagen de los tejidos corporales que se llama ecograma. La imagen se puede imprimir y observar más tarde.
  • Biopsia: extracción de células o tejidos para que un patólogo los observe al microscopio y determine la presencia de signos de cáncer. Los siguientes son los procedimientos que se usan para recoger muestras de células o tejidos:
  • Biopsia por aspiración con aguja fina: extracción de células, tejido o líquido mediante una aguja fina.
  • Biopsia con aguja gruesa: extracción de células o tejido mediante una aguja ligeramente más ancha.
  • Laparoscopia: procedimiento quirúrgico para observar los órganos en el interior del abdomen a fin de determinar si hay signos de enfermedad. Se realizan pequeñas incisiones (cortes) en la pared del abdomen y se introduce un laparoscopio (un tubo delgado con luz) en una de las incisiones. Se introduce otro instrumento en la misma o en otra incisión para extraer las muestras de tejido.

No siempre es necesaria una biopsia para diagnosticar un cáncer primario de hígado en adultos.

El pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento dependen de los siguientes aspectos:

  • El estadio del cáncer (el tamaño del tumor, si afecta al hígado de manera total o parcial, o si se diseminó hacia otros lugares en el cuerpo).
  • El funcionamiento del hígado.
  • La salud general del paciente, incluso si hay cirrosis del hígado.
  • Después de diagnosticarse el cáncer primario de hígado en adultos, se realizan pruebas para determinar si las células cancerosas se diseminaron adentro del hígado o hacia otras partes del cuerpo.
  • El cáncer se disemina en el cuerpo de tres maneras.
  • El cáncer se puede diseminar desde donde comenzó hasta otras partes del cuerpo.
  • El sistema de estadificación Barcelona Clinic Liver Cancer a veces se usa para estadificar el cáncer primario de hígado en adultos.
  • Se usan los siguientes grupos para planificar el tratamiento.
    • Estadios 0, A y B de BCLC
    • Estadios C y D de BCLC

Después de diagnosticarse el cáncer primario de hígado en adultos, se realizan pruebas para determinar si las células cancerosas se diseminaron adentro del hígado o hacia otras partes del cuerpo.

El proceso que se utiliza para determinar si el cáncer se diseminó adentro del hígado o hasta otras partes del cuerpo se llama estadificación. La información que se obtiene en el proceso de estadificación determina el estadio de la enfermedad. Es importante conocer el estadio a fin de planificar el tratamiento. En el proceso de estadificación quizás se utilicen las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Exploración por TC (exploración por TAC): procedimiento mediante el cual se toma una serie de imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo, como el pecho, abdomen, y la pelvis, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se puede inyectar un tinte en una vena o se ingiere para ayudar a que los órganos o tejidos aparezca más claramente. Este procedimiento también se llama tomografía computada, tomografía computadorizada o tomografía axial computarizada.
  • IRM (imágenes por resonancia magnética): procedimiento para el que se utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN).
  • Exploración por TEP (exploración con tomografía por emisión de positrones): procedimiento para encontrar células de tumoresmalignos en el cuerpo. Se inyecta en una vena una cantidad pequeña de glucosa (azúcar) radiactiva. El escáner con TEP rota alrededor del cuerpo y toma una imagen de los lugares del cuerpo que absorben la glucosa. Las células de tumores malignos tienen aspecto más brillante en la imagen porque son más activas y absorben más glucosa que las células normales.

El cáncer se puede diseminar a través del tejido, el sistema linfático y la sangre:

  • Tejido. El cáncer se disemina desde donde comenzó y se extiende hacia las áreas cercanas.
  • Sistema linfático. El cáncer se disemina desde donde comenzó hasta entrar en el sistema linfático. El cáncer se desplaza a través de los vasos linfáticos a otras partes del cuerpo.
  • Sangre. El cáncer se disemina desde donde comenzó y entra en la sangre. El cáncer se desplaza a través de los vasos sanguíneos a otras partes del cuerpo.

Cuando el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo, se llama metástasis. Las células cancerosas se desprenden de donde se originaron (el tumor primario) y se desplazan a través del sistema linfático o la sangre.

  • Sistema linfático. El cáncer penetra el sistema linfático, se desplaza a través de los vasos linfáticos, y forma un tumor (tumor metastásico) en otra parte del cuerpo.
  • Sangre. El cáncer penetra la sangre, se desplaza por los vasos sanguíneos, y forma un tumor (tumor metastásico) en otra parte del cuerpo.

El tumor metastásico es el mismo tipo de cáncer que el tumor primario. Por ejemplo, si el cáncer de hígado se disemina hasta los pulmones, las células cancerosas en los pulmones son, de hecho, células cancerosas de cáncer de hígado. La enfermedad es cáncer de hígado metastásico, no cáncer de pulmón.

El sistema de estadificación Barcelona Clinic Liver Cancer a veces se usa para estadificar el cáncer primario de hígado en adultos.

Hay varios sistemas de estadificación del cáncer de hígado. El sistema de estadificación Barcelona Clinic Liver Cancer (BCLC) se usa ampliamente y se describe a continuación. Este sistema se usa para pronosticar las probabilidades de recuperación del paciente y para planificar el tratamiento, con base en los siguientes aspectos:

  • Si el cáncer se diseminó en el hígado o a otras partes del cuerpo.
  • Qué tan bien funciona el hígado.
  • La salud y el bienestar generales del paciente.
  • Los síntomas que causa el cáncer.

El sistema de estadificación BCLC tiene cinco estadios:

  • Estadio 0. Muy temprano
  • Estadio A. Temprano
  • Estadio B. Intermedio
  • Estadio C. Avanzado
  • Estadio D. Estadio terminal

En los estadios 0, A y B del BCLC, se administra tratamiento para curar el cáncer. En los estadios C y D, se administra tratamiento para aliviar los síntomas del cáncer de hígado y para mejorar la calidad de vida del paciente. Es probable que los tratamientos no curen el cáncer.

El cáncer primario de hígado en adultos recidivante es cáncer del hígado que recidivó (regresó) luego de someterse a tratamiento. El cáncer podría reaparecer en el hígado o en otras partes del cuerpo.

  • Hay diferentes tipos de tratamiento para pacientes de cáncer primario de hígado en adultos.
  • A los pacientes con cáncer de hígado los trata un equipo de especialistas que son expertos en el tratamiento de cáncer de hígado.
  • Se utilizan siete tipos de tratamiento estándar:
    • Vigilancia
    • Cirugía
    • Trasplante de hígado
    • Terapia de ablación
    • Terapia de embolización
    • Terapia dirigida
    • Radioterapia
  • Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.
  • A veces el tratamiento para el cáncer primario de hígado en adultos causa efectos secundarios.
  • Los pacientes podrían considerar la participación en un ensayo clínico.
  • Los pacientes pueden ingresar en los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.
  • A veces se necesitan pruebas de seguimiento.

Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los pacientes de cáncer primario de hígado en adultos. Algunos tratamientos son estándar (tratamiento que se usa en la actualidad) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de un tratamiento es un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el tratamiento estándar. Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.

A los pacientes con cáncer de hígado los trata un equipo de especialistas que son expertos en el tratamiento de cáncer de hígado.

El tratamiento del paciente será supervisado por un oncólogo médico, que es quien se especializa en el tratamiento de las personas con cáncer. El oncólogo médico podría recomendarle al paciente otros profesionales sanitarios que se especializan en el tratamiento de pacientes con cáncer de hígado. Estos incluyen los siguientes especialistas:

  • Hepatólogo (especialista en las enfermedades del hígado).
  • Cirujano oncólogo.
  • Cirujano de trasplantes.
  • Radioncólogo.
  • Radiólogo de intervención (especialista que diagnostica y trata las enfermedades mediante el uso de imaginología y las incisiones más pequeñas posibles).
  • Patólogo.

Vigilancia para las lesiones menores de 1 centímetro que se encuentran durante el examen de detección. Con frecuencia se hace un estudio de seguimiento cada tres meses. Es posible que se realice una hepatectomía parcial (cirugía para extirpar la parte del hígado donde hay cáncer). Se extirpa una cuña de tejido, un lóbulo completo o una parte más grande del hígado junto con parte del tejido sano alrededor. El tejido restante retoma las funciones del hígado y a veces vuelve a crecer.

En un trasplante de hígado, se extirpa todo el órgano y se remplaza por uno sano de un donante. En ocasiones se realiza un trasplante de hígado cuando la enfermedad está solo en este órgano y se logra encontrar en un hígado de un donante. Si el paciente tiene que esperar un hígado donado, se le administra otro tratamiento según sea necesario. Con la terapia de ablación, se extrae o destruye tejido. Se usan diferentes tipos de terapia de ablación para el cáncer de hígado:

  • Ablación por radiofrecuencia: uso de agujas especiales que se introducen directamente a través de la piel o de una incisión en el abdomen para alcanzar el tumor. Las ondas de radio de alta energía calientan las agujas y el tumor, lo que destruye las células cancerosas.
  • Terapia con microonda: tipo de tratamiento en el que se expone el tumor a temperaturas altas creadas por microondas. Esto tal vez dañe y destruya las células cancerosas o las hace más sensibles a los efectos de la radioterapia y de ciertos medicamentos contra el cáncer.
  • Inyección percutánea de etanol: tratamiento del cáncer en el que se utiliza una aguja pequeña para inyectaretanol (alcohol puro) directamente en un tumor a fin de destruir células cancerosas. Es posible que se necesiten varios tratamientos. Con frecuencia, se usa anestesia local, pero si el paciente tiene muchos tumores en el hígado, quizás se use anestesia general.
  • Crioablación: tratamiento en el que se usa un instrumento para congelar y destruir las células cancerosas. Este tipo de tratamiento también se llama crioterapia y criocirugía. El médico a veces guía el instrumento mediante ecografía.
  • Terapia de electroporación: tratamiento en el que se envían pulsos electrónicos por medio de un electrodo colocado en un tumor para destruir las células cancerosas. El tratamiento por electroporación está bajo estudio en ensayos clínicos.

La terapia de embolización consiste en el uso de sustancias para obstruir y disminuir el flujo de sangre de la arteria hepática al tumor. Cuando el tumor no recibe el oxígeno y los nutrientes necesarios, no sigue creciendo. La terapia de embolización se usa para los pacientes que no se puede someter a una cirugía para extirpar el tumor ni a terapia de ablación y cuyo tumor no se ha diseminado por fuera del hígado.

El hígado recibe sangre de la vena porta hepática y de la arteria hepática. La sangre que llega al hígado de la vena porta hepática, con frecuencia, se dirige al tejido sano del hígado; la sangre que llega de la arteria hepática, con frecuencia, se dirige al tumor. Cuando se obstruye la arteria hepática durante la terapia de embolización, el tejido sano del hígado continúa recibiendo sangre de la vena porta hepática. Hay dos tipos principales de terapia de embolización:

  • Embolización transarterial (ETA): se hace una pequeña incisión (corte) en la parte interior del muslo, se introduce un catéter (tubo delgado y flexible) y se ensarta en la arteria hepática. Una vez el catéter está en su lugar, se inyecta una sustancia que obstruye la arteria hepática y detiene el flujo de sangre al tumor.
  • Quimioembolización transarterial (QETA): este procedimiento es similar a la ETA, excepto porque también se administra un medicamento contra el cáncer. El procedimiento a veces se realiza al fijar el medicamento contra el cáncer a gotas pequeñas que se inyectan en la arteria hepática o al inyectarlo por el catéter hasta la arteria hepática y, luego, inyectar la sustancia para obstruir esta arteria. La mayor parte del medicamento contra el cáncer queda atrapado cerca del tumor y solo una pequeña cantidad alcanza otras partes del cuerpo. Este tipo de tratamiento también se llama quimioembolización.

La terapia dirigida es un tratamiento en el que se usan medicamentos u otras sustancias para identificar y atacar células cancerosas específicas sin dañar las células normales. El cáncer de hígado en adultos a veces se trata con un medicamento de terapia dirigida que impide la multiplicación de las células y evita el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos que los tumores necesitan para crecer.

Para obtener más información en inglés, consulte la lista de Drugs Approved for Liver Cancer (Medicamentos aprobados para el cáncer de hígado). La radioterapia es un tratamiento de cáncer en el que se utilizan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia:

que cura el bactrim f

bactrim balsamico componentes

bactrim forte en embarazo

La clínica del paciente variara de acuerdo al tiempo de evolución del cuadro, del tiempo de instauración de la ascitis diferenciando cuadros crónicos de subagudos, de la etiología causante y de la presencia de otras complicaciones. Las principales formas clínicas de presentación en el paciente cirrótico serán las siguientes 11:

  • Asintomática: Como un hallazgo incidental, generalmente presenta 2-3 L
  • Ascitis a tensión: Distención abdominal progresiva acompañada de aumento de la presión intraabdominal y consecuente disnea o herniaciones.
  • Ascitis torácica o hidrotórax hepático: Paso del líquido ascítico a la pleura, manifestándose como un derrame pleural con disnea y signos de insuficiencia respiratoria
  • Peritonitis bacteriana espontanea: Infección del líquido ascítico sin foco adyacente ni intraperitoneal y que no es secundaria a instrumentalización. Se puede manifestar inicialmente de manera asintomática o como un shock séptico. El diagnostico se establece a través de una paracentesis diagnostica en la que se evidencia un cultivo positivo del líquido ascítico o bien un recuento absoluto de polimorfo nucleares en el líquido ≥ 250 /mm3

Encefalopatía hepática: Corresponde a un conjunto de manifestaciones tanto neurológicas como psiquiátricas que determinan una disminución del estado mental y de la función cognitiva, que se presentan en pacientes con una alteración de la función hepática y que presentan un shunt vascular que permite el paso de toxinas que usualmente son depuradas por el hígado como los mercaptanos y otras toxinas que actúan como falsos neurotransmisores. Usualmente presentan como una manifestación temprana una alteración en los patrones de sueño, pudiendo presentar tanto insomnio como hipersomnia. En estados más avanzados ya hay presencia de alteraciones neuropsiquiatricas francas como por ejemplo asterixis, hiperreflexia, euforia, bradipsiquia, trastornos del lenguaje entre otras.

El diagnóstico de la encefalopatía hepática es meramente clínico. Las manifestaciones clínicas se pueden clasificar según el sistema de clasificación de West Haven que consta de 5 grados desde el 0 al 4 que varían desde una encefalopatía subclínica o encubierta (grado 0) hasta el coma (grado 4). Hemorragias variciales: Usualmente se presentan como una hemorragia digestiva alta con hematemesis y/o melena, generalmente requiere un tratamiento endoscópico con ligadura, escleroterapia o TIPS 7.

Síndrome hepatorrenal: Corresponde a la presencia de falla renal en un paciente con enfermedad hepática avanzada. En cirrosis avanzadas se puede observar un descenso progresivo de la presión arterial a medida que progresa la enfermedad, factor que contribuye a la producción del síndrome hepatorrenal y es un factor predictor de la sobrevida del paciente. Se caracteriza por un sedimento de orina que la mayoría de las veces no presenta hallazgos de importancia, una disminución en la tasa de excreción de sodio y un aumento progresivo en la creatinina plasmática 7. Corresponde a un diagnóstico de exclusión 7, por lo que deben descartarse otras causas de falla renal, principalmente deshidratación. Síndrome hepatopulmonar: Evidencia de alteraciones de la vasculatura pulmonar y un gradiente alveolo- arterial aumentado a FiO2 ambiental en un paciente que presenta una enfermedad hepática 7.

Carcinoma hepatocelular: El riesgo de desarrollar un carcinoma hepatocelular es marcadamente mayor en los pacientes cirróticos, independiente de la causa de esta, y en los que presentan una infección crónica por VHB, quienes tienen un riesgo aumentado a pesar de no presentar cirrosis. Se debe sospechar el desarrollo de un carcinoma hepatocelular en toda descompensación de un paciente cirrótico previamente compensado. Puede presentar también síntomas y signos derivados del efecto masa del tumor como dolor, saciedad precoz, ictericia obstructiva o la presencia de masa palpable. También pueden presentar diarrea, eritrocitosis, hipercalcemia e hipoglicemia como manifestaciones paraneoplásicas 7. Pruebas diagnosticas

Ante la presencia de un paciente en el que se sospecha la presencia de cirrosis se debe realizar una ecografía abdominal, lo que permite evaluar tanto el parénquima hepático y vías biliares como también la presencia de otras complicaciones derivadas de la cirrosis como por ejemplo la presencia de ascitis. Dentro de los exámenes de laboratorio se debe pedir además de los exámenes de rutina, un recuento de plaquetas, enzimas hepáticas (AST, ALT) y un INR, ya que estos son los que mejor nos permitirán calcular la probabilidad de que el paciente presente una cirrosis.

La biopsia hepática representa el Gold Standard para el diagnóstico de la cirrosis, sin embargo, no se considera necesario pedirla si es que los hallazgos clínicos, radiológicos y de laboratorio sugieren fuertemente la presencia de cirrosis, o bien si es que los resultados de esta no influirán en el manejo del paciente 6.

  • Los factores que mejor predicen la presencia de cirrosis en pacientes adultos con enfermedad hepática conocida o con sospecha de la presencia de esta son los siguientes6:
    • Presencia de ascitis
    • Recuento de plaquetas 7 puntos (calculado en base a recuento de plaquetas, relación ALT/AST y el INR)
  • Factores asociados con una baja probabilidad de cirrosis6:
    • Índice Lok 11. Orina completa con sedimento urinario en la que se debe explícitamente solicitar niveles de potasio, sodio, urea y creatinina en orina 11. La presencia de gérmenes o leucocitos puede alzar la sospecha de una infección urinaria ya sea concomitante o como causa de la descompensación, además el cálculo de la FeNa permite sospechar la presencia de síndrome hepatorrenal si se encuentra 11.

      En pacientes que presenten ascitis se debe realizar una paracentesis diagnostica y medir en el líquido niveles de proteínas totales, albumina, estudio de celularidad con recuento y formula leucocitaria. La realización de una paracentesis está contraindicada en pacientes que presenten un % de actividad de protrombina 11. También podrían solicitarse marcadores específicos para el estudio etiológico de la cirrosis en casos en que se sospeche de una etiología particular en la que se deba instaurar un tratamiento específico como por ejemplo en la hepatitis autoinmune, enfermedad de Wilson, cirrosis biliar primaria, hemocromatosis entre otras.

      Criterios de ingreso Al momento de decidir el destino del paciente el conocer el pronóstico y la probabilidad de mortalidad es un factor de gran importancia y que debe tomarse en cuenta, para esto existen distintos modelos predictivos como el de Child-Pugh o el MELD score. El índice de Child-Pugh clasifica a los pacientes con cirrosis en 3 etapas, A, B y C, siendo la A una cirrosis bien compensada asociada a una sobrevida al año de 100% y la etapa C una cirrosis descompensada, asociada a una sobrevida al año de un 45% 7. Para el cálculo de este se considera la bilirrubina total, el % de actividad de protrombina, la albumina y la presencia de ascitis y/o encefalopatía.

      El MELD score por otro lado, es utilizado para priorizar a los pacientes que requieren un trasplante hepático y también para seleccionar a los posibles candidatos, sin embargo, actualmente está comenzando a tomar un rol predictivo pronostico en los pacientes no sometidos a trasplante hepático. Se calcula de acuerdo a los niveles totales de bilirrubina, creatinina, INR y a la etiología de la cirrosis. Se recomienda que los pacientes con un MELD score ≥ 10 debieran ser referidos a un centro especializado para la evaluación de un posible trasplante hepático 7. Además, se recomienda la evaluación por un especialista en los casos de cirrosis descompensadas, que presenten complicaciones mayores o que vayan a requerir tratamiento para una etiología especifica 7.

      Dentro de los pacientes que presenten complicaciones mayores de la cirrosis todos debiesen hospitalizarse para su manejo y estudio, con excepción de la ascitis, que de por si cuenta con sus propios criterios de ingreso, por lo que debiesen hospitalizarse los pacientes que solo presenten ascitis como complicación y cumplan con alguno de los criterios de ingreso siguientes 11:

      • Ascitis de inicio reciente, que no se ha estudiado previamente
      • Ascitis diagnosticada previamente en la que se sospeche la presencia de alguna enfermedad sobre agregada
      • Toda ascitis que se acompañe de fiebre, debido a la posibilidad de una peritonitis bacteriana espontanea
      • Ascitis a tensión
      • Ascitis que se acompaña de síndrome hepatorrenal
      • Ascitis con derrame pleural
      • Ascitis con mala respuesta a tratamiento médico (pérdida de peso menor a 200 gr al día con un sodio urinario menor a 50 mEq/día)
      • Ascitis refractaria (sin respuesta a dosis máximas de espironolactona y furosemida durante una semana)

      Para el manejo del paciente cirrótico hay diferentes objetivos generales hacia los que nos debemos enfocar, los podemos resumir en los siguientes 7:

      • Revertir o disminuir la progresión de la enfermedad hepática de base
      • Prevenir daños hepáticos sobreimpuestos
      • Identificar los fármacos contraindicados en pacientes con daño hepático y aquello que requieran ajustar dosis
      • Control sintomático y de las anormalidades de laboratorio
      • Manejo y prevención de las complicaciones
      • Evaluar la posibilidad de realización de un trasplante hepático y elegir el mejor momento para realizarlo

      Para prevenir o disminuir la progresión del daño hepático crónico se debe evaluar cuál es la causa de origen de este mismo y los posibles tratamientos disponibles. Respecto a la prevención de daños sobreimpuestos hay diferentes medidas que se pueden tomar como por ejemplo la vacunación para profilaxis de infecciones con VHA y VHB. También se debe hacer énfasis en la prevención del consumo de sustancias hepatotóxicas como el alcohol o ciertos medicamentos y hacer un adecuado ajuste de dosis para aquellos fármacos que lo requieran.

      Lo más es la de la prevención y manejo de las principales complicaciones mayores de la cirrosis. Se debería hacer en todo paciente cirrótico un tamizaje en busca de la presencia de varices esofágicas, dejando tratamiento profiláctico con beta bloqueadores a aquellos que las presenten. También se debe hacer tamizaje para carcinoma hepatocelular 7. Otras medidas que ayudan a reducir el riesgo de complicaciones incluyen un control juicioso de la diuresis, evitando nefrotóxicos y diuresis agresiva, evitar el uso de inhibidores de la bomba de protones en pacientes sin un claro requerimiento de ellos, tratar las infecciones y evitar el uso de instrumental invasivo como ventilación mecánica o catéteres urinarios a menos que sea estrictamente necesario7. Manejo de las principales complicaciones mayores

      Ascitis: El manejo del paciente con ascitis de causa hepática va a depender de si presenta o no complicaciones como por ejemplo una peritonitis bacteriana espontanea, derrame pleural, síndrome hepatorrenal, insuficiencia respiratoria entre otras. Para ascitis no complicadas se dejaran las siguientes indicaciones 11:

      • Reposo absoluto en cama
      • Dieta hiposódica ( 11.

        ^

      En ascitis complicadas con una peritonitis bacteriana espontanea se procederá a pedir hemocultivos y cultivos del líquido ascítico, y posteriormente se debe iniciar antibioterapia sistémica 11. También se debe descontinuar el uso de beta bloqueadores no selectivos, ya que se han asociado a peor pronóstico 8. Si el paciente presenta una ascitis bacteriana ( 8. Encefalopatía hepática: El tratamiento agudo de la encefalopatía hepática se centra en identificar y corregir la causa precipitante y en medidas para reducir la concentración de amonio plasmático. La primera acción a tomar es intentar identificar la causa precipitante de la encefalopatía y tratarla si es posible. Algunas causas precipitantes son por ejemplo infecciones, hemorragias gastrointestinales, hipovolemia, hipoxia, falla renal, hipoglicemia, entre otras.

      Reducción de niveles de amonio plasmático: Existen distintos fármacos que nos permiten reducir los niveles de amonio, como la lactulosa, lactitol o rifaximina. Si el paciente presenta hipokalemia está también debe ser corregida, ya que la hipokalemia aumenta la producción de amonio renal 9. Tratamiento farmacológico

bactrim balsamico en pastillas

Riesgo Vital: **** (Es una patología grave que tarde o temprano le provocará la muerte).

Le cogí odio a mi médico de toda la vida cuando supe que él sabía que esto curaba el hígado graso en 3 días y no me lo dijo

El hígado es uno de los órganos más importantes de nuestro organísmo, encargado de llevar a cabo una gran variedad de funciones vitales, por lo que al verse este órgano dañado o afectado de alguna manera, nuestra salud lo padecerá de inmediato. Hoy queremos mostrarte un espectacular remedio casero para tratar el higado graso a base de una poderosa planta que de seguro ya tienes en tu jardín. Pero antes de pasar a la elaboración de este fabuloso remedio casero para tratar el higado graso, recordemos cuales son algunas de las funciones principales del higado en nuestro organísmo.

  • Se encarga de la producción de urea
  • Colabora en la síntesis de proteínas plasmáticas
  • Realiza la interconversión de los aminoácidos no esenciales
  • Se encarga del almacenamiento de las vitaminas A, B12 y D
  • Es el órgano encargado de realizar los procesos de gluconeogénesis y cetogénesis durante periodos de ayuno
  • Realiza el catabolísmo de pases púricas
  • Procesa las bebidas alcohólicas y los fármacos que ingerimos, con el fin de que estas sustancias sean eliminadas mediane la orina
  • El hígado descompone las hormonas, para que puedan estas ser eliminadas
  • Se encarga del almacenamiento de hierro
  • Es el responsable de la secreción de bilis en el organísmo
  • Realiza el metabolísmo de la bilirrubina
  • Realiza la biosíntesis del grupo hemo
  • Transforma el amoníaco tóxico en ura

Como hemos podido ver, el hígado es para nuestro organísmo más importante de lo que podríamos haber imaginado.

Pasemos ahora si a presentar este poderoso remedio casero para tratar el higado graso y cualquier tipo de padecimiento hepático. Muchas personas sufren hoy en día de hígado graso, padecimiento que afecta gravemente a nuestro sistema hepático y digestivo.

Ahora bien, existe una planta que de seguro ya todos conocemos, la cual es capaz de curar este padecimiento en tan solo un par de semanas. Se trata de la hierbabuena; mira cómo preparar este poderoso remedio de hierbabuena para curar el higado graso.

Ingredientes:

  • 2 litros de agua mineral
  • Un puñado de hierbabuena
  • El jugo de 2 limones
  • El jugo de una naranja
  • 2 cucharadas de miel

Procedimiento: Preparar este poderoso remedio casero para tratar el higado graso es muy sencillo.

  1. Pone a hervir la hierbabuena en agua hirviendo durante 10 minutos.
  2. Deja reposar la infusión durante 15 minutos.
  3. Agrega ahora al preparado los demás ingredientes.

Bebe un vaso diario de este poderoso remedio casero para tratar el higado graso, hasta que tu higado se recupere por completo.

Comparte con todos esta valiosa información. La bilirrubina es un pigmento biliar que tiene un color amarillo o anaranjado. Este pigmento es el resultado de la degradación de la hemoglobina. La bilirrubina es un compuesto poco soluble en agua y es potencialmente tóxica y nociva.

La bilirrubina es emulsionada en el hígado con ácido glucurónico, lo cual produce una bilirrubina llamada “directa”, que es soluble, no tóxica y se excreta fácilmente a través de la bilis. A los niveles altos de bilirrubina se le conoce como hiperbilirrubinemia y esto a su vez se conoce como ictericia. Los niveles normales de ictericia son de aproximadamente 1mg/dL. Cuando estos niveles suben entre 2 y 3 mg/dL, entonces hay detección clínica de ictericia.

Cuando este aumento de bilirrubina es directa o conjugada, se elimina mediante la orina, la cual produce un color oscuro característico que se conoce con el nombre de coluria. Mientras ocurre el proceso de recuperación de una ictericia prolongada, la coluria puede menguar o desaparecer, pero la ictericia aún puede prevalecer, por lo que no es síntoma de que esta haya menguado. En caso contrario, cuando existe obstrucción de los conductos biliares o una deficiencia o falla acentuada de la excreción hepática de bilirrubina, ésta no llega al intestino, lo que provoca que la coloración café de las heces fecales no suceda y las deposiciones sean blanquecinas (lo cual se conoce como acolia).

La detección de bilirrubina alta puede ser directa o indirecta. La hiperbilirrubina indirecta es el aumento de bilirrubina por aumento del catabolismo de la hemoglobina, como en el caso de anemias hemolíticas o el síndrome de Gilbert, el cual se caracteriza por una disminución de la capacidad hepática de conjugación de la bilirrubina. Una causa poco frecuente es el síndrome de Crigler-Najjar, que suele diagnosticarse al momento de nacer por hiperbilirrubinemia acentuada de 20 mg/dL en Crigler-Najjar tipo I. La hiperbilirubinemia directa se relaciona con afecciones hepáticas, cuando el hígado está débil y es insuficiente su capacidad de excreción.

El aumento de bilirrubina directa puede ser provocado por varias causas:

  • Hepatitis agudas: cuando el hígado sufre de inflamación aguda, puede ocasionar elevaciones acentuadas de la bilirrubina debido a la deficiencia de la excreción hepática. Las hepatitis virales (virus hepatitis A, hepatitis B), y hepatitis por toxicidad de medicamentos ya sea por paracetamol, o tóxicos como hongos), pudiese ocasionar daño hepático e ictericia.
  • Obstrucción de la vía biliar: lo cual sucede cuando hay presencia de cálculos hepáticos, o tumores de la vía biliar o páncreas.
  • Enfermedades del hígado como cirrosis biliar primaria, hepatoxicidad por exceso de medicamentos y/o tóxicos, etc.
  • Cirrosis: esta afección hepática puede provocar elevaciones progresivas de la bilirrubina. Cabe mencionar que el aumento de bilirrubina es una reacción que sucede relativamente tarde en afecciones hepáticas crónicas, y refleja un daño importante de la función hepática.Elevaciones aisladas de bilirrubina directa pueden ser provocadas por el síndrome de Rotor y Dubin-Johnson.

La bilirrubina elevada habla, en general, de una debilidad hepática, por lo que se debe de enfocar en tratar de fortalecer el hígado y eliminar el exceso de toxinas, así como ayudar a la recuperación del hígado mediante una dieta de calidad.

  • Se recomienda que la persona se ponga a dieta de purificación dos días consecutivos comiendo una fruta, ya sea piña, naranja o uvas (escoger sólo una). Comer toda la que se apetezca durante el día, junto con dos litros de agua pura dosificándola en el día.
  • Luego, para el tercer día, hay que empezar a introducir alimentos paulatinamente, eliminando de la dieta por unos meses los siguientes: azúcar y harinas refinadas, huevo, leche de vaca y derivados, carnes rojas, comida procesada (chatarra), embutidos y fritos. Se debe procurar una dieta basada en vegetales frescos, cereales integrales y leches y aceites vegetales.
  • Beber dos litros de agua al día es básico para empezar un proceso de depuración de toxinas y grasas nocivas.
  • Las tisanas y tés no deben faltar en tu dieta. El té o infusión de alcachofa es excelente para depurar y fortalecer el hígado, así como el té de cardo mariano, diente de león, verbena, etc.
  • Evita consumir alcohol, y procura no comer a la hora de la comida con ninguna bebida dulce ni mezclar las frutas a la hora de la comida. Esto es muy importante, ya que si mezclas frutas o comida azucarada con los alimentos, estos fermentarán y producirán alcohol, así que aunque no tomes alcohol, es como si lo hicieras.
  • Bebe un vaso de jugo de vegetales al día. El mejor es el de aloe con zanahoria, o el de tomate con alfalfa o apio.
  • Empieza el día bebiendo en ayunas un te de diente de león con el jugo de un limón exprimido. Bébelo caliente e inmediatamente después de que hayas exprimido el limón.
  • La falta de ejercicio provoca muchos desequilibrios y desórdenes en el cuerpo, incluyendo el mal funcionamiento del hígado. Así que trata de realizar ejercicio, pues la vida sedentaria no ayudara a su recuperación. Debes practicar al día al menos 20 minutos de caminata, bicicleta o trote. El yoga es muy benéfico para el cuerpo en general.
  • Trata de descansar correctamente, pues todo abuso de falta de buen descanso debilitará el hígado.

Si eres iracundo, te enfadas a menudo o te guardas lo que sientes (sobre todo el enojo), tu hígado lo resentirá sin duda. Es necesario que aprendas formas de liberar tu ira de una manera que no te perjudique ni a ti ni a los demás. Desahogar la ira es muy saludable, así que cuando te enfades no lo dejes pasar o pegues gritos en donde estés. Trata de ir a un lugar donde puedas desahogarte, ya sea llorar, pegarle a una almohada o incluso gritar ahogando el grito en tu almohada o en el carro. Si no liberas tu ira, esta se guardara en tu cuerpo y creará mucha tensión en él. Una vez que liberes la ira, trata de entender nuevas formas de relacionarte y aprender de las experiencias, pues recuerda que cada cosa que te sucede es un desafío para que aprendas a conocerte mejor y te engrandezcas. Siempre que se habla de cura en cuestiones médicas, resulta por lo demás sensible y hay que manejarlo con muchísima precaución.

Pero esa palabra "mágica" fue el común denominador de muchos médicos hepatólogos durante el último Congreso Internacional de Enfermedades del Hígado (EASL 2014), que tuvo lugar en Londres este mes, al exponer los resultados de los tratamientos que van a aprobarse este año en el mundo contra la hepatitis C. "La única enfermedad viral crónica que hoy tiene cura en la medicina es el virus de la hepatitis C", afirmó a LA NACION el doctor Fernando Bessone, médico hepatólogo y profesor adjunto de Gatroenterología de la Facultad de Medicina de Rosario, que participó del encuentro anual en Londres.

"Uno no deja de impactarse con el resultado de las nuevas drogas que se han anunciado recientemente. Los hepatólogos nos hemos venido acostumbrando a respuestas exitosas a tratamientos del 50%, luego del 75% adoptando el triple esquema y ahora tenemos medicamentos del 95% y hasta el 100%", sostuvo con entusiasmo el especialista. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, esta enfermedad infecciosa que afecta principalmente al hígado y es causada por el virus de la hepatitis C (VHC), la padecen más de 160 millones de personas en todo el mundo (cinco veces más que el HIV), con casi tres millones de nuevos de contagios cada año.

El virus descubierto en 1989 y que recién en 1992 se lo pudo detectar masivamente mediante análisis de sangre específicos, afecta aproximadamente a 600.000 argentinos (el 1,5% de la población). De esa cifra, unas 240.000 personas padecerían cuadros avanzados de una enfermedad que tarda entre 20 y 30 años en manifestarse en el hígado. Por eso los expertos estiman que esta afección podría "explotar" en los próximos años y que el número de enfermos se duplicaría para el final de esta década. "Se trata de una infección por lo general asintomática, con una dinámica viral especial, ya que cuando uno se infecta con hepatitis C, no te das cuenta que lo portás, ya que se manifiesta a veces como una gripe o una infección cualquiera que luego pasa. No es como la hepatitis A o B que te ponen amarillo (ictericia) y que hacés pis oscuro, con fiebre alta", agregó Bessone.

Mientras que hoy existen vacunas para la hepatitis A y B, que son gratuitas y forman parte del Calendario Nacional de Vacunación, no existe una vacuna contra la hepatitis C debido a la complejidad del virus, que en el peor de los casos llega a convertirse en una infección hepática crónica con consecuencias directas de cirrosis en un 30% de los casos y cáncer de hígado (5% de probabilidad cada año). "El virus de la hepatitis C es muy particular dentro de las llamadas enfermedades del hígado, además de ser el primer causante de trasplante hepático: entre el 20 % de quienes lo contraen lo eliminan naturalmente. En el restante 80% el virus se cronifica a lo largo de 20 o 30 años, pasando de una fibrosis hasta cirrosis o cáncer de hígado. También en muchos casos la enfermedad es leve y no progresiva. Pero nunca se sabe de qué manera afectará a cada uno en particular, por ello es sumamente importante un examen de detección y también la aparición de medicamentos nuevos sin efectos adversos, para que los afectados se sumen al tratamiento y no arriesguen su vida", enfatizó el experto.

Graham Foster, hepatólogo de la Universidad Queen Mary de Londres, habló con LA NACION y explicó que esta es una enfermedad que se transmite por sangre mediante una transfusión, un accidente, un rasguño, una herida, pidiendo el cepillo de dientes o la afeitadora equivocada, o simplemente yendo al dentista. "Se trata de una enfermedad silenciosa, traicionera y con un proceso de deterioro lento en el hígado pero continuo. En occidente la hepatitis C se multiplicó junto al crecimiento de la drogadicción a partir de los 60 y 70, mediante el uso compartido de jeringas. También en transfusiones de sangre y falta de esterilización adecuada de los dentistas durante décadas pasadas", agregó el Foster, presidente de la Asociación Británica para el Estudio del Hígado.

Este virus fue creciendo y diversificándose durante muchos siglos hasta que se lo pudo detectar por primera vez en 1989. Esa diversificación se la llama genotipos. El virus de la hepatitis C tiene seis genotipos detectados, en el que el genotipo 1 es el más preponderante en la Argentina y el continente americano. "Si bien hay varios genotipos y subtipos de virus, las drogas nuevas pueden atacar a cada uno de ellos. Es una época muy interesante como médico para lidiar con pacientes con Hepatitis C", apuntó el especialista británico.

El experto señaló que es imprescindible realizarse exámenes de sangre específicos para detectarlo a tiempo: "Me molesta que los exámenes de sangre sirvan sólo para detectar colesterol o glucosa en sangre. Muchos pacientes me decían que no podían tener hepatitis C porque se habían hecho un examen de sangre recientemente y estaba todo normal. La respuesta es incorrecta. Uno debe buscar específicamente este virus para encontrarlo". En coincidencia con Foster, el doctor Bessone explicó que el test de chequeo para hepatitis C en la población es muy barato (no llega a los 100 pesos) y se puede pedir de rutina en cualquier consultorio. "Un médico tiene la obligación de hacer un análisis de enfermedades sistémicas y metabólicas. Uno con un hemograma, una glicemia, una uremia, una transaminasas, colesterol, triglicéridos, ácido úrico, virus y anticuerpos de hepatitis B y C, estás descartando una gran cantidad de enfermedades", precisó Bessone.

Según datos de la OMS, casi el 70% de los enfermos tiene el genotipo 1 que es el más difícil de tratar y que en el mejor de los casos alcanza un 50% de curación. Y se cura más el genotipo 1B que el 1A, con varios efectos adversos como la anemia, neutropenia, depresión, síntomas neurológicos serios, síntomas gripales. "Hace poco llegó una nueva generación de drogas que agregó el telaprevir y el boceprevir, para aplicar una triple terapia sobre la base de interferón y ribavirina que elevó la tasa de curación del 40 al 70%, pero con una toxicidad importante y grandes efectos colaterales, como fiebre, anemia, pérdida de peso, hipotiroidismo, trastornos neuropsiquiátricos (cambios de carácter y alta depresión)", precisó Bessone.

bactrim se puede tomar alcohol


que cura el bactrim f

41. Rubio C, González D, Martín-Izquierdo RE y cols. El zinc: oligoelemento esencial. Nutr Hosp 2007; 101-107. [ Links ] 42. Marchesini G, Fabbri A, Bianchi GP y cols. Zinc supplementation and amino acid nitrogen matabolism in patients with advanced cirrhosis. Hepatology 1996; 23:1084-1092. [ Links ]

Recibido: 10-I-2008.
Aceptado: 15-II-2008.

La cirrosis hepática es la consecuencia final de muchas enfermedades hepáticas crónicas que lleva a la pérdida de la arquitectura normal del hígado y una disminución progresiva de sus funciones. La cirrosis hepática es la consecuencia final de muchas enfermedades hepáticas crónicas que lleva a la pérdida de la arquitectura normal del hígado y una disminución progresiva de sus funciones. Cualquier enfermedad que produzca una inflamación crónica del hígado puede, en el curso de años, llegar a producir cirrosis. La cirrosis se define por las alteraciones estructurales que aparecen en el hígado. Las fundamentales son tres:
➤ necrosis hepatocelular
➤ fibrosis
➤ nódulos de regeneración.

Necrosis significa muerte o destrucción de las células del hígado. En los pacientes que llegarán a desarrollar cirrosis esta muerte celular se produce de modo continuo, como consecuencia del daño hepático que produce la causa de la enfermedad. Las células muertas son, durante mucho tiempo, sustituidas por otras nuevas, hecho denominado regeneración. La fibrosis es la consecuencia del proceso de cicatrización que producen las lesiones inflamatorias que ocurren en el hígado, de manera que con el paso de los años el hígado se convierte en un órgano con gran cantidad de tejido cicatricial que altera por completo su estructura. Como consecuencia, las células nuevas, generadas para sustituir a las desaparecidas, no pueden colocarse en el lugar adecuado y se sitúan donde les permite la trama de cicatrices que surca el hígado. Por este motivo se habla de nódulos de regeneración, por encontrarse grupos de células hepáticas rodeados de fibras colágenas (de cicatriz) formando nódulos. Además, esta trama fibrosa produce un segundo efecto que es cerrar y endurecer los pequeños vasos hepáticos (sinusoides) por los que circula la sangre a través del hígado. Este hecho va a tener una consecuencia muy importante: aumentar la dificultad (resistencia) para que la sangre que entra en el hígado por la vena porta circule a través del órgano. Esta dificultad genera un aumento de presión en todo el sistema venoso que aporta sangre al hígado (el sistema portal) y a este hecho, capital en las complicaciones de la cirrosis, se le denomina hipertensión portal. Por otra parte, la capacidad de regeneración hepática no es infinita, de manera que llega un momento en que empieza a disminuir la cantidad total de células hepáticas, y el hígado es progresivamente más incapaz de cumplir adecuadamente sus múltiples funciones. Por lo tanto, al final, todas las manifestaciones clínicas de la cirrosis son la consecuencia de dos hechos fundamentales: la insuficiencia hepatocelular y la hipertensión portal. Epidemiológicamente es una enfermedad importante que está incluida entre las 10 principales causas de muerte en los países occidentales. Hay muchas causas de cirrosis. Las principales en nuestro medio son dos: El consumo excesivo de alcohol (cirrosis etílica o alcohólica) y la hepatitis crónica por virus C (cirrosis por virus C), que son responsables del 80 por ciento de los casos de cirrosis en España. Además, se puede producir cirrosis por hepatitis crónica por virus B, por infección crónica mixta por virus B y virus D, por enfermedades, denominadas colestásicas crónicas (que afectan a la producción o a la salida de la bilis del hígado, tales como la cirrosis biliar primaria o la colangitis esclerosante) y por enfermedades metabólicas congénitas del hígado que se manifiestan en la vida adulta, como la hemocromatosis primaria (sobrecarga hepática de hierro -bastante frecuente-), la enfermedad de Wilson (sobrecarga hepática de cobre -muy rara-) y el déficit de alfa-1-antitripsina (también bastante rara). Otras causas poco comunes de cirrosis son la hepatitis autoinmune, en la que se produce una agresión al hígado por parte de nuestro propio sistema defensivo, y la toxicidad hepática por algunos fármacos. Existen otras causas mucho más raras y algunas específicas de la infancia que producen cirrosis precoz en niños o adolescentes. Todas las enfermedades citadas necesitan años de evolución para llegar a producir cirrosis. Además, en muchos casos, el consumo excesivo de alcohol o la hepatitis crónica por virus C no llegan a producir cirrosis y el paciente fallece por un motivo independiente de la enfermedad hepática.

¿Quiénes están expuestos a padecer cirrosis? Todas las personas con una enfermedad hepática crónica tienen riesgo de desarrollar cirrosis. Por este motivo, para individualizar el riesgo, para valorar la posibilidad de tratamiento de la enfermedad causante del daño hepático y para prevenir complicaciones, estas personas deben ser vigiladas periódicamente por el médico.

Los síntomas dependen de la gravedad del daño hepático. Cuanto más insuficiencia hepática y más hipertensión portal existan más intensos son los síntomas del paciente. En las fases iniciales los pacientes pueden estar asintomáticos y llevar una vida normal no siendo, por tanto, conscientes de su enfermedad. De hecho, en algunos casos la enfermedad se descubre de modo casual durante una revisión general de salud o al consultar por otra enfermedad no relacionada. Más adelante, el paciente se encuentra cansado, le falta energía, pierde el apetito, puede tener molestias digestivas y perder peso y masa muscular. Cuando la enfermedad está avanzada, el paciente se encuentra siempre enfermo, no puede llevar vida normal y aparecen, entre otros los siguientes síntomas principales: ➤ Ictericia, que es una coloración amarillenta de la piel debida a la incapacidad del hígado de eliminar la bilirrubina de la sangre.

➤ Cambios en la piel: Aparición de dilataciones vasculares sobre todo en las mejillas, tronco y brazos, que según su forma se llaman telangiectasias o arañas vasculares. Además, puede aparecer enrojecimiento de las palmas de las manos y los pulpejos de los dedos y las uñas cambian su color rosado por otro más blanquecino. ➤ Retención de sal y agua, que se manifiesta por un acúmulo de líquido en las extremidades inferiores (edemas) y en al abdomen (ascitis), que se distiende.

➤ Facilidad para el sangrado: El hígado fabrica muchas de las sustancias que permiten la coagulación de la sangre. Al fallar el hígado es frecuente el sangrado por las encías, por la nariz y la aparición de hematomas con golpes suaves. Además, debido a la hipertensión portal el bazo secuestra plaquetas, que son células de la sangre muy importantes para la coagulación, lo que también facilita el sangrado. Algunos pacientes presentan hemorragias internas graves, sobre todo en el aparato digestivo, debido a la rotura de varices (venas dilatadas, que se forman como consecuencia de la hipertensión portal) en el esófago o el estómago. Estas hemorragias son graves, pueden ser mortales y requieren ingreso en un hospital para su tratamiento. ➤ Cambios en la conducta y en el nivel de consciencia: El hígado se encarga de retirar de la sangre sustancias tóxicas para el cerebro. Cuando el hígado fracasa, estas sustancias producen una intoxicación cerebral que se manifiesta por insomnio nocturno, somnolencia diurna, cambios en la conducta y en el humor y finalmente, desorientación y progresiva disminución del nivel de consciencia que puede llegar al coma. Esta complicación es grave y requiere ingreso hospitalario.

➤ Cambios en la función sexual: Debido a cambios hormonales y a la desnutrición, es frecuente la pérdida del deseo y la potencia sexual en los varones y de la menstruación y de la fertilidad en las mujeres aún en edad de procreación. Además, en los varones estos cambios hormonales pueden producir aumento del tamaño de las mamas (ginecomastia), que a veces son dolorosas. ➤ Desnutrición: El hígado es muy importante en la absorción y aprovechamiento de los nutrientes que ingerimos. Por ello, en fases avanzadas, los cirróticos se hallan desnutridos y pierden mucha masa y fuerza muscular.

➤ Otras complicaciones: la cirrosis es el factor de riesgo más importante para la aparición de cáncer de hígado y esta es una complicación muy grave que aparece en algunos pacientes cirróticos. La cirrosis se sospecha por:
➤ Historia clínica; antecedentes de consumo de alcohol, factores de riesgo para la hepatitis crónica B y C (uso de drogas por vía parenteral, promiscuidad sexual, pareja sexual de enfermos de Hepatitis B o C); fármacos, tratamientos de herbolarios y homeópatas y consumo de drogas; presencia de prurito en la mujer, patología pulmonar o historia familiar de enfermedades hepáticas.

➤ Exploración del paciente; presencia de hepatomegalia (aumento del tamaño del hígado), esplenomegalia (aumento del bazo), presencia de lesiones cutáneas como las arañas vasculares, telangiectasias en los pómulos o enrojecimiento de las palmas de las manos. ➤ Estudios analíticos; alteración en el número de células sanguíneas, marcadores de la función hepática, o de infecciones por los virus de la hepatitis B o C, entre otros y estudio de la coagulación.

➤ Ecografía abdominal es muy útil y permite frecuentemente el diagnóstico indirecto. ➤ El diagnóstico directo de certeza se realiza mediante biopsia hepática.

Las cosas más importantes que puede hacer una persona para prevenir la cirrosis son: no consumir alcohol en exceso y hacer una consulta inicial para valorar clínica y analíticamente si existe una enfermedad hepática crónica silente que pueda llegar a producir cirrosis. Si un paciente sabe que tiene alguna enfermedad hepática debe consultar periódicamente con su médico por si es una enfermedad tratable, cuya progresión se pueda evitar (enfermedad alcohólica o hepatitis B o C, por ejemplo). La cirrosis como tal carece de tratamiento médico específico dado que es irreversible. Se pueden tratar algunas de las enfermedades que la producen y evitar o retardar la evolución de una cirrosis en estadio inicial a las fases avanzadas. En las Cirrosis por Hepatitis B o C, existen distintos fármacos, según el virus causal, indicados para el tratamiento de hepatitis crónica activa o cirrosis hepática. Deben evitarse escrupulosamente las sustancias hepatotóxicas (drogas, algunos medicamentos, plantas medicinales y el alcohol). Tienen tratamiento preventivo o paliativo algunas de las complicaciones de la cirrosis tales como las hemorragias digestivas, la retención de líquidos y la encefalopatía hepática, que siempre deben ser indicados por un médico. Se emplean tratamientos dietéticos y farmacológicos. Entre los dietéticos está la reducción de la sal para prevenir la retención de líquidos y la de proteínas (carnes, pescados) para la encefalopatía hepática. Como es necesaria una buena nutrición y, hasta que hay riesgo de encefalopatía, la restricción de proteínas no es necesaria, la dieta debe ser siempre supervisada por el médico. A veces se necesitan suplementos de vitaminas y minerales. Entre los fármacos se usan fundamentalmente los diuréticos para tratar la retención de líquidos y los llamados beta-bloqueantes para prevenir las hemorragias digestivas. Pueden ser necesarios otros muchos fármacos para tratar las complicaciones pero la mayor parte de ellos se usan fundamentalmente en el ámbito hospitalario. Finalmente hay que conocer que el tratamiento definitivo de la cirrosis es el trasplante hepático. Se realiza en los pacientes en que se estima una supervivencia menor de dos años, a consecuencia de la cirrosis, y en los que no existe contraindicación para realizarlo por otros motivos. Es muy importante que todo paciente con cirrosis sea visitado por su médico al menos 2 veces al año y siempre que presente alguna complicación. Esto permite al médico estimar más fiablemente el momento en el que el paciente debe ser considerado candidato a trasplante y proceder a su estudio como tal. Esperar a que el paciente esté en muy mala situación por cirrosis muy avanzada aumenta mucho las posibilidades de que el fallecimiento se produzca antes de que de tiempo a realizar el trasplante.

Artículo facilitado por:
El término cirrosis se refiere a una alteración de la estructura del tejido del hígado, que se aprecia a nivel macroscópico pero fundamentalmente microscópico. Esta afectación del tejido hepático se refleja a nivel clínico con múltiples manifestaciones.

Lo que sucede en la cirrosis hepática es que el tejido normal se sustituye por tejido fibroso que no realiza correctamente la metabolización de sustancias. Esta lesión es irreversible y cuando se llega a ella podemos considerar que nos encontramos ante una enfermedad crónica. Las causas que llevan a que se produzca una cirrosis hepáticas son múltiples. Las más importantes son:

  • Hepatopatía y cirrosis por alcohol: el alcohol es una de las causas de la cirrosis hepática, pero no la única. La hepatitis alcohólica es considerada la precursora de la cirrosis. Se produce una lesión en el hígado determinada por el consumo de alcohol cuya cicatrización posterior produce la cirrosis hepática. La cantidad de alcohol y el tiempo de consumo que puede ocasionar daño hepático varía mucho entre una y otra persona. Es importante establecer el tiempo y la cantidad de alcohol consumida porque es inversamente proporcional al tiempo de aparición de la cirrosis. En las mujeres, la cantidad de alcohol necesaria para que se produzca la cirrosis es menor que en el hombre, ya que poseen menos cantidad de la enzima que metaboliza el alcohol en el hígado. Aunque como ya hemos mencionado la cirrosis hepática se trata de un estadio irreversible de daño del hígado, la abstinencia alcohólica y el tratamiento adecuado pueden frenar la progresión de la enfermedad.
  • Hepatitis C crónica: la hepatitis crónica por virus C acaba produciendo cirrosis hepática. La evolución de la cirrosis por virus C es más lenta que por el alcohol. Actualmente, el tratamiento para este tipo de hepatitis, aunque aún no es del todo eficaz, ha dado una esperanza a los pacientes infectados por virus de la hepatitis C (muchos de ellos también infectados con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), que al haber aumentado la supervivencia en los últimos años están sufriendo graves problemas de salud por la hepatitis).
  • Hepatitis crónica por virus B y D: del mismo modo puede suceder con la hepatitis crónica por virus de la hepatitis B. La hepatitis D en sí misma no degenera en cirrosis pero es coadyuvante si el paciente está sobreinfectado con el virus de la hepatitis B.
  • Hepatitis autoinmune: este tipo de hepatitis es causada por un problema en el sistema inmunitario y puede desencadenar en cirrosis.
  • Enfermedades hereditarias: son enfermedades que producen alteraciones metabólicas con daño hepático que pueden desencadenar en cirrosis. Dentro de las más conocidas nos encontramos con:
  • La deficiencia de Alfa-1 Antitripsina.
  • La hemocromatosis.
  • La enfermedad de Wilson.
  • La galactosemia.
  • Las enfermedades por depósito de glucógeno.
  • Esteatohepatitis no alcohólicas: existen cúmulos de grasa en el hígado, los que puede derivar en una cirrosis hepática después de cierto tiempo de evolución. Esta lesión aparece asociado con la diabetes, desnutrición proteica, obesidad, enfermedad arterial coronaria y tratamiento con corticoesteroides.
  • Bloqueo de los conductos biliares: se produce daño hepático por la obstrucción de los canalículos intra y extrahepáticos. Existen ciertas enfermedades en las que se produce esta obstrucción como en la cirrosis biliar primaria.
  • Fármacos y toxinas: ciertas medicamentos o tóxicos pueden generar una cirrosis hepática, cada uno de ellos por diferentes mecanismos de producción. Éste es otro de los motivos por los que es importante que un médico controle cualquier tipo de tratamiento y se evite radicalmente la automedicación. Las consecuencias pueden resultar irreversibles.

La cirrosis hepática produce numerosas manifestaciones clínicas aunque en ciertos estadios de la enfermedad el paciente puede permanecer completamente asintomático. Se observa falta de apetito, malnutrición, disminución del peso y de la masa muscular en pocas semanas o meses.

Posteriormente se produce una pérdida de vello en todo el cuerpo e incluso en los hombres se observa aumento de las mamas (término que se conoce como ginecomastia). Estos dos últimos síntomas se deben a una alteración en el metabolismo de los estrógenos. Se observan arañas vasculares que son aumento de los vasos sanguíneos que se observan en el tórax, en el abdomen, etc. El enfermo puede presentar una coloración amarillenta por el cúmulo de bilirrubina en piel y mucosas (ictericia). Un signo característico del alcoholismo, aunque no de la cirrosis, es la contractura palmar de Dupuytren que consiste en una fibrosis de los tendones de la palma de la mano y que produce una flexión de los dedos. A causa de la alteración fibrosa del hígado, la sangre cir-cula peor por este órgano, lo que provoca un aumento de la tensión dentro de los vasos hepáticos como la vena porta. Esto lleva a un aumento de las venas del estómago y del esófago, que se conoce como varices esofágicas. La complicación más grave de dichas varices es el sangrado.

La disminución de la producción de albúmina, una pro-teína producida por el hígado y que mantiene la presión dentro de los capilares sanguíneos, hace que el líquido permanezca dentro de los mismos y quede libre en el abdomen, esto se conoce con el nombre de ascitis. El paciente presenta el abdomen distendido y puede llegar a tener tal cantidad de líquido libre que resulte necesario el drenaje para mejorar la respiración y disminuir la distensión. Si la enfermedad sigue evolucionando se producen múl-tiples complicaciones en diferentes regiones anatómicas del cuerpo, como ya hemos comentando. Las complicaciones más graves y significativas de la cirrosis son:

  • Edema y ascitis: la ascitis es una de las complicaciones más frecuentes dentro de la cirrosis hepática como ya hemos visto. Al igual que el líquido tiende a extravasarse fuera de los vasos en el abdomen y se produce la ascitis, también puede acumularse líquido en las piernas produciéndose edemas.
  • Hematomas y sangrado: en el hígado se producen las proteínas necesarias para la coagulación. Cuando éste se encuentra afectado pueden aparecer hematomas o sangrados espontáneos.
    Ictericia: como vimos anteriormente, se produce por el cúmulo de bilirrubina en la piel y en las mucosas.
  • Prurito: se produce por la bilirrubina que depositada en la piel produce intenso picor.
  • Encefalopatía hepática: consiste en una alteración del estado mental del paciente por el aumento de toxinas que el hígado no es capaz de metabolizar. Ésta es una situación muy grave que puede desencadenar la muerte del paciente. Existen diferentes estadios de encefalopatía hepática. En un principio se observa una alteración de la conducta del enfermo, con abandono de la higiene personal, dificultad en el habla, etc. hasta que se llega al coma
  • Aumento de la sensibilidad a fármacos: la cirrosis provoca que se reduzca el metabolismo de ciertos fármacos y que sea necesario administrar menor dosis de los mismos o inclusive, no poder emplearlos.
  • Hipertensión portal: es el aumento de la presión dentro de la vena porta que recoge la sangre que procede del intestino y del bazo y que es transportada hacia el hígado.
  • Várices: como consecuencia de la hipertensión portal se produce una dilatación de los vasos sanguíneos del esófago y del estómago, se conocen como varices, existe una alta probabilidad de que se rompan provocando una hemorragia digestiva alta que requiere atención médica inmediata.
  • Otras alteraciones: la cirrosis puede ocasionar alteraciones en el sistema inmune, favoreciendo las infecciones. La ascitis puede infectarse con bacterias normalmente presentes en el intestino, produciendo una peritonitis.

El diagnóstico de cirrosis hepática viene determinado por la clínica, los síntomas y las alteraciones analíticas que muestran la función hepática del paciente. En muchas ocasiones se conocen los antecedentes personales y se trata de un estadio evolucionado de una enfermedad conocida previamente (como la hepatitis vírica o alcohólica). En otras ocasiones, el paciente permanece asintomático hasta momentos muy avanzados de la enfermedad.

En la exploración física se puede palpar el hígado que es duro y en ocasiones doloroso y, por supuesto, suele estar aumentado de tamaño. Los datos de laboratorio nos muestran alteraciones en la función hepática y en la coagulación.

Las pruebas de imagen nos muestran lesiones macroscópicas del hígado. Sin embargo, hasta que no se realiza una biopsia hepática no se podrá confirmar el diagnóstico porque, como dijimos anteriormente, la cirrosis se trata de una alteración de la morfología de la estructura del hígado. La biopsia debe ser tomada por un médico con experiencia. La cirrosis es un daño hepático irreversible. Un tratamiento adecuado puede detener o atrasar la progresión y reducir las complicaciones inevitables de la cirrosis.

Según la causa que produzca la cirrosis serán necesarios determinados tratamientos. En la cirrosis alcohólica es fundamental la abstinencia absoluta del alcohol. En la hepatitis se emplea el interferón aunque éste presenta múltiples efectos secundarios y no todos los pacientes son subsidiarios de recibirlo. En las hepatitis autoinmunes se emplean los corticoides. El tratamiento de las complicaciones de la cirrosis es fun-damental porque en muchas ocasiones pueden poner en peligro la vida del paciente. Es necesario que el enfermo con cirrosis tome una dieta baja en sal y en proteínas, ya que el paciente con cirrosis hepática metaboliza mal estos compuestos que pueden llegar a ocasionar encefalopatía hepática. Para facilitar la eliminación de los compuestos tóxicos que se generan es necesario que el paciente con cirrosis no presente estreñimiento. Por ello, el médico prescribe laxantes.

El uso de antibióticos es fundamental ante las posibles infecciones que sufre el paciente cirrótico. Una de las más graves es la peritonitis bacteriana. El tratamiento de la hipertensión portal es complicado. Se deben controlar la complicaciones que ésta provoca. El sangrado de las várices es una urgencia médica. La hemorragia debe deternerse y para ello se emplea la esclerosis de las mismas mediante endoscopia.

La única curación posible de la cirrosis hepática es el trasplante hepático. El trasplante hepático ha sido uno de los mayores avances de la medicina en los últimos años, ya que el paciente con cirrosis no tenía esperanza de vida. Se trata de sustituir el hígado del enfermo por el de un donante sano. Las indicaciones de trasplante hepático están determinadas por muchos factores, pero los más importantes son los que definen la esperanza de vida del paciente. Las contraindicaciones para realizar un trasplante hepático son:

bactrim dosis en lactantes

bactrim dolor estomacal

Estas situaciones son de urgencia médica, con lo cual se recomienda a las personas que las sufren que acudan rápidamente al hospital. Pueden tratarse si se eliminan las causas que las han provocado, pero con riesgo de que re-aparezcan al cabo de un tiempo. Cuando hay cirrosis es fundamental eliminar completamente el consumo de alcohol y de tabaco, ya que con estas sustancias el proceso de la cirrosis se acelera. Si esta situación se mantiene en el tiempo puede dar lugar a la aparición de un carcinoma hepatocelular (cáncer de hígado).

El equilibrio del cuerpo humano es tan frágil que un pequeño problema puede causar que todo el cuerpo llegue a su fin. El cuerpo humano está construido de tal manera que combate los problemas y con un poco de ayuda puede llegar a curarse a sí mismo rápidamente. La cirrosis es una de las enfermedades más alarmantes y degenerativas del hígado. El daño causado por lo general no es reparable y conduce a una cascada de otros problemas, enfermedades e infecciones. Sin embargo el hígado es conocido por ser uno de los órganos más regenerativos del cuerpo humano. Así que, si algo hace que se degenere, significa que hay una causa por la cual preocuparse y un punto del que no se puede volver. No hay cura conocida para la cirrosis, pero hay formas y medios para prevenir esta enfermedad y mantenerla bajo control.

Mientras que muchas personas se someten a tratamiento alopático para asegurar la buena salud, los remedios caseros complementan las medicinas y tratamiento. Los remedios caseros también ayudan a asegurar un alivio más rápido. La cirrosis causa daño a los tejidos del hígado, lo que significa que el tejido hepático se sustituye por tejido de la cicatriz o tejido dañado, y como resultado, el hígado deja de funcionar normalmente. Como el hígado y el cuerpo intentan reparar el tejido dañado, se da paso a la formación de nódulos en el cuerpo que son regenerativos. Todo esto conduce al hecho de que el hígado pierde su capacidad para funcionar normalmente y altera las funciones del cuerpo.

Los remedios caseros aseguran que uno puede mantener la propagación de la cirrosis en jaque ya que no hay forma de revertir los efectos de las enfermedades después de su aparición. Toma semillas de papaya y aplástalas de manera adecuada para extraer el jugo. Ahora, toma una cucharada de jugo de semillas de papaya y mezcla con dos cucharadas de jugo de limón, bebe el jugo mezclado dos veces al día para mejorar el funcionamiento del hígado.

Toma dos tazas de agua y añádeles dos cucharas llenas de yogur natural y 2 cucharadas de semillas de comino en polvo. Añadir sal marina al gusto. Básicamente, la idea es hacer suero de leche y tomarlo dos veces al día. Es útil para mantener niveles saludables de bacterias en el cuerpo, aliviar dolores de estómago y ayudar a la digestión. Toma un vaso de agua, exprime un limón en ella y añade un poco de sal marina también. Debes tomarlo 3 veces al día. Evita el azúcar, ya que es difícil de digerir y no es fácil de procesar para el hígados ya afectado por cirrosis. Esta mezcla trae alivio del problema de estómago y ayuda a la digestión. El limón es bueno para la digestión y también funciona como un laxante natural.

Las zanahorias son ricas en beta caroteno y la espinaca es una rica fuente de hierro. Lava algunas zanahorias y una cantidad considerable de hojas de espinaca. Machaca o muele y mezcla hasta lograr una pasta fina. Cuela la mezcla con un colador fino y bebe este jugo para obtener algo de alivio de los síntomas de la cirrosis hepática y cuidar de tu hígado, al mismo tiempo podrás proporcionar los nutrientes vitales para el cuerpo. El vinagre de manzana es bueno ya que ayuda a mejorar el metabolismo de las grasas. También funciona como un buen agente desintoxicante para el hígado. Toma un vaso de agua y añádele una cucharada de vinagre de sidra de manzana y una cucharadita de miel. Bebe esta mezcla, 3 veces al día para conseguir un hígado sano.

Los hogares de la India están llenos de encurtidos y conservas de todo tipo. Estos pueden ser acreditados a sus propiedades para la salud y la capacidad para mantener el cuerpo sano por dentro y por fuera. La grosella espinosa india o amla como se le conoce comúnmente para la mayoría de nosotros, es un ingrediente increíble para mantener el daño hepático en jaque. Como el amla es una fuente rica de vitamina C, su consumo mantiene la función hepática correctamente. Se puede consumir el amla en su forma conservada. Otra forma es la de deshacerse de la semilla en el centro de la fruta y rallarlo. Come esta grosella rallada con la ensalada o cuajada. Si es posible, mastícala un poco para liberar el jugo en la boca y asimilar la vitamina C más rápido en el cuerpo.

Esta es beneficiosa para la piel y los órganos internos, la cúrcuma es una rica fuente de anti-sépticos, con propiedades anti-bacterianas, anti-hongos, y antioxidantes. La cúrcuma puede hacer maravillas para nuestro hígado y tratar la cirrosis hepática. Hay muchas maneras sencillas para consumir la cúrcuma, mientras que la más común es su uso en nuestra cocina diaria. Alternativamente, podemos usar la antigua receta de nuestras madres y abuelas que consiste en agregar una cucharada de cúrcuma en un vaso de leche caliente y agregar un poco de miel a la misma. Esta también una gran manera de consumirla. La cúrcuma se encarga del hígado y mantiene los radicales libres del cuerpo antes de que puedan causar cualquier daño o perjuicio.

Las semillas de lino han surgido en los últimos tiempos como un participante final de la carrera de beneficios para la salud. Las semillas de lino podrían no beneficiar directamente la condición de la cirrosis hepática, pero sí ayudar a reducir la carga sobre el hígado que ya está sufriendo. Las semillas de lino son ricas en fitonutrientes y estos fitonutrientes ayudan a prevenir el exceso no deseado de las hormonas circulantes en la sangre. Hay muchas maneras de comer las semillas de lino. Se pueden añadir a las ensaladas y sándwiches después de asarlas un poco y alternativamente muchas personas las están utilizando en batidos y smoothies sobre una base diaria. También se pueden comer simplemente asadas y recibir directamente un poco de estas semillas todos los días, temprano en la mañana con el estómago vacío para obtener mejores resultados.

Comer frutas frescas es una manera maravillosa de permanecer en buena salud y mantener tu cuerpo sano por dentro. La papaya es un buen remedio casero para la cirrosis hepática. La mejor manera de preparar la papaya para obtener beneficios directos para el hígado es el consumo de jugo de papaya. Toma dos cucharadas de este jugo y añade una o media cucharadita de jugo de limón fresco y bebe esto todos los días. Si es posible, hazlo 3 o 4 veces al día para mejores resultados. Estas son sólo algunas de las causas de la cirrosis hepática y no son exhaustivas. Dependiendo de los factores de estilo de vida y el medio ambiente, podría haber muchas otras razones para la enfermedad.

  • La causa más común y conocida de la cirrosis es el consumo excesivo de alcohol. El alcohol parece bloquear el metabolismo normal de grasa, proteínas y carbohidratos. Esto conduce a que el hígado produzca tejidos de cicatrizados.
  • En algunos casos, la hepatitis también conduce a la cirrosis. La hepatitis conduce a la acumulación de grasa en el hígado y, como resultado los tejidos se cicatrizan. Otras causas de este tipo de daños en el hígado también pueden ser la obesidad, diabetes, y enfermedades de las arterias coronarias.
  • Si el conducto biliar en la persona se ve afectado, puede causar daños secundarios en el hígado que conducen a la cirrosis.

La enfermedad crónica del hígado se caracteriza por la destrucción gradual del tejido del hígado con el paso del tiempo. Entre las distintas enfermedades que conforman esta categoría se incluyen las siguientes:

  • Cirrosis hepática.
  • Fibrosis hepática.

Según el Instituto Nacional de la Diabetes y de las Enfermedades Digestivas y del Riñón (National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases, su sigla en inglés es NIDDK), la cirrosis es la 12ma causa principal de muerte en Estados Unidos. Debido al daño crónico del hígado, el tejido cicatrizante reemplaza lentamente al tejido del hígado de funcionamiento normal, lo que causa la disminución progresiva del flujo sanguíneo que atraviesa el órgano. A medida que se pierde el tejido normal del hígado, los nutrientes, las hormonas, las drogas y las sustancias tóxicas no son procesados eficientemente por el hígado. Además, se inhibe la producción de proteínas y de otras sustancias producidas por el hígado.

Los síntomas de la cirrosis varían según la severidad de la condición. La cirrosis leve puede no mostrar ningún síntoma. A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de la cirrosis. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Función nerviosa anormal.
  • Ascitis: acumulación de fluido en la cavidad abdominal.
  • Agrandamiento de mamas en el hombre.
  • Toser o vomitar sangre.
  • Dedos rizados (contractura de Dupuytren de las palmas).
  • Cálculos en la vesícula biliar.
  • Caída del cabello.
  • Comezón.
  • Ictericia: color amarillo de la piel y de los ojos.
  • Insuficiencia renal.
  • Encefalopatía hepática.
  • Pérdida de masa muscular.
  • Poco apetito.
  • Hipertensión portal.
  • Enrojecimiento de las palmas.
  • Agrandamiento de las glándulas salivales de las mejillas.
  • Disminución del tamaño testicular.
  • Venas en forma de araña en la piel.
  • Debilidad.
  • Pérdida de peso.

Los síntomas de la cirrosis pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Consulte siempre a su médico para el diagnóstico. La causa más común de la cirrosis es el abuso de alcohol. Otras causas pueden incluir las siguientes:

  • Hepatitis y otros tipos de virus.
  • Uso de determinadas drogas.
  • Exposición a sustancias químicas.
  • Obstrucción del conducto biliar.
  • Enfermedades autoinmunológicas.
  • Obstrucción del flujo de salida de la sangre del hígado (por ejemplo, síndrome Budd-Chiari).
  • Alteraciones del corazón y de los vasos sanguíneos.
  • Deficiencia de alfa1-antitripsina.
  • Altos niveles de galactosa en la sangre.
  • Altos niveles de tirosina en la sangre al momento de nacer.
  • Enfermedad por almacenamiento de glucógeno.
  • Fibrosis quística.
  • Diabetes.
  • Desnutrición.
  • Acumulación hereditaria de exceso de cobre (enfermedad de Wilson) o de hierro (hemocromatosis).

Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos de diagnóstico para la cirrosis pueden incluir los siguientes:

  • Exámenes de laboratorio.
  • Exámenes de la función del hígado - serie de exámenes de sangre especiales que pueden determinar si el hígado funciona correctamente.
  • Biopsia del hígado - procedimiento en el que se toman muestras de tejido del hígado (con aguja o durante una operación) para examinarlas con un microscopio.
  • Colangiografía - examen de rayos X de los conductos biliares mediante una tintura de contraste intravenosa (su sigla en inglés es IV).
  • Tomografía computarizada (También llamada escáner CT o CAT.) - este procedimiento de diagnóstico por imagen utiliza una combinación de tecnologías de rayos X y computadoras para obtener imágenes transversales (a menudo llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluidos los huesos, los músculos, el tejido graso y los órganos. La tomografía computarizada muestra más detalles que los rayos X regulares.
  • Ecografía (También llamada sonografía.) - técnica de diagnóstico por imágenes que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia y una computadora para crear imágenes de vasos sanguíneos, tejidos y órganos. Las ecografías se usan para visualizar los órganos internos del abdomen como hígado, bazo y riñones, y para evaluar el flujo sanguíneo de varios vasos.

El tratamiento específico para la cirrosis será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
  • Qué tan avanzada está la enfermedad.
  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
  • Su opinión o preferencia.

La cirrosis es una enfermedad del hígado progresiva y el daño hecho al hígado es irreversible. Sin embargo, una correcta nutrición, evitar ciertas toxinas (como el alcohol), tomar suplementos vitamínicos y el manejo adecuado de las complicaciones de la cirrosis suelen demorar o detener un mayor daño del hígado. En los casos severos de cirrosis, se puede evaluar la posibilidad de un trasplante de hígado.

La fibrosis es el crecimiento de tejido cicatrizante como resultado de una infección, inflamación, lesión o incluso de la curación. El crecimiento excesivo de tejido cicatrizante puede afectar prácticamente a cualquier órgano. La fibrosis en el hígado puede inhibir el correcto funcionamiento del órgano. Con frecuencia la fibrosis hepática es el resultado de la cirrosis. Haz click aquí para ir a la página de
Recursos en la Red de Las Enfermedades del Hígado, la Bilis y el Páncreas

La cirrosis es una enfermedad de carácter crónico que afecta al funcionamiento normal del hígado. La causa más frecuente es un excesivo consumo de alcohol. Entre los síntomas más característicos destacan el dolor abdominal, acumulación de líquidos en las piernas, fatiga y problemas de concentración. El diagnóstico puede incluir análisis de sangre, exploración física y biopsia.

  1. Elena Pereira Jiménez DUE. Interclinik
  2. Ana Hermosín Alcalde DUE. Centro de diálisis Diaverum (Cartaya).
  3. Irene Calviño García. Grado de Enfermería. Clínica Los Naranjos Huelva

Al tratarse de una enfermedad crónica, se hará imprescindible cambiar los hábitos de vida y administrar la medicación adecuada a los síntomas que lleva consigo la cirrosis. En cuanto a los cuidados de Enfermería, será prioritario concienciar al paciente y a sus familiares del carácter crónico de la enfermedad. Además, se vigilaran los síntomas para actuar ante ellos en caso de complicación, ya sea con medicamentos o prestando el apoyo anímico necesario. Palabras claves: hígado, alcoholismo, hepatitis b, hepatitis c, vías biliares.

Introducción La cirrosis es una enfermedad crónica del hígado, que consiste en un incremento del tejido fibroso y en la aparición de nódulos, con alteración de la estructura normal del órgano. Es la consecuencia final de diversas causas que han ido lesionando el hígado durante mucho tiempo. El origen más frecuente en España, y en la mayoría de los países de nuestro entorno, es el consumo excesivo de alcohol, pero hay otras causas importantes que se explican más adelante.

La destrucción de la estructura normal y la disminución de células hepáticas conllevan un deterioro en el funcionamiento normal del órgano. El hígado interviene de forma importante en la digestión de los alimentos, pero además es la pieza fundamental en el metabolismo de los medicamentos y en la síntesis de proteínas, entre ellas las que intervienen en los fenómenos de coagulación de la sangre. La cirrosis es una enfermedad grave, aunque el pronóstico individual depende de la fase de su evolución en la que se realice el diagnóstico. Los enfermos con cirrosis “compensada” (sin complicaciones graves) tienen una probabilidad del 50% de seguir vivos a los 10 años, pero los enfermos “descompensados” tienen una mortalidad del 70% al cabo de 3 años. En todo caso, el pronóstico empeora si la cirrosis es alcohólica y el enfermo sigue bebiendo.

bactrim para la infeccion del estomago

efectos dañinos de la viagra

bactrim para la gripe

Resisto a alguien o a algo. Acepto difícilmente tales como son.

La alegría de vivir es frecuentemente inexistente porque tengo envidia de los demás, lo cual me perturba y me pone triste. Sin embargo, hasta qué punto estoy listo para hacer esfuerzos, tanto en el plano material como en mi caminar espiritual?

Aún no he comprendido que lo que yo reprocho al otro sólo es el reflejo de mí – mismo. Sólo es mi espejo. Me quejo constantemente y pido a los demás que cambien.

¿Dónde está mi buena voluntad? ¿Cuál es el esfuerzo por mi parte?

También carezco de alegría de vivir, simplicidad. Podré desarrollar un cáncer de hígado si todas las emociones que me son nefastas me “agobian” desde un buen tiempo.

Frecuentemente, resulta de un conflicto con relación a la familia o al dinero, especialmente cuando tengo miedo de carecer de algo. Es tiempo que tome consciencia que debo aceptarme tal como soy y aprender a amarme más.

Ser capaz de amor y comprensión hacia mí abre la vía a mi comprensión y al amor de los demás. Recobro la alegría de vivir.

CÁLCULOS BILIARES O LITIASIS BILIAR (Piedras en….) El cálculo biliar es generalmente uno o varios depósitos de colesterol o de cal. En el lenguaje popular, se dice a veces “tener piedras en el hígado”. Viene de la bilis. Este líquido secretado por el hígado sirve a la digestión de los alimentos. La bilis pasa por la vesícula biliar y el cálculo formado se vuelve a encontrar en esta misma vesícula (un solo cálculo gordo o varios pequeños).

La bilis es ligeramente amarga y viscosa y manifiesta la amargura interior, la pena, la agresividad, la insensibilidad, el rencor, la frustración o el disgusto que tengo y ciento hacía mí – mismo o hacia una o varias personas. Los cálculos representan un dolor más profundo que los meros síntomas en el nivel del bazo, del hígado o de la vesícula biliar.

Es energía cristalizada, sentimientos y pensamientos muy duros, amargura, envidia e incluso celos solidificados bajo forma de guijarros, que estuvieron mantenidos y acumulados a lo largo de los años. Los cálculos pueden estar “ocultos” desde hace tiempo, pero una repentina emoción y violenta puede hacerlos brotar “conscientemente”, con dolores intensos.

Frecuentemente, estoy decidido a ir hacia delante, a precipitarme con fuerza, a abrir puertas pero me para algo que me limita, me ahoga y mis acciones se realizan frecuentemente por miedo. Entonces, estoy frustrado de la vida, manifiesto actitudes “amargas” e irritantes con respecto a la gente, no consigo decidirme porque carezco de valor y mis fuerzas interiores están mal canalizadas.

No tengo dominio de mí – mismo. Es el motivo por el cual tengo cálculos biliares. ¿Qué es lo que influencia mi vida?

¿Soy demasiado orgulloso? Por más que los cálculos son la expresión de una vida endurecida, debo aceptar liberarme del pasado y tener una actitud y pensamientos más suaves, una apertura diferente hacía la vida soltando el pasado, los sentimientos lejanos y las viejas emociones amargas, permitiéndome así el amor verdadero.

El proceso de adaptación al nivel del corazón me ayudará a ver más claro en mi vida y a mejor descubrir el camino que mejorará mi situación. CIRROSIS – HÍGADO

La cirrosis es una crisis global de las funciones fisiológicas del hígado. El alcoholismo es el factor principal (en promedio, 90% en el hombre y 75% en la mujer). Al principio, los trastornos son de orden digestivo (pérdida del apetito, digestión lenta y pesada, ardor gástrico) y de orden general (fatiga, adelgazamiento). Después los problemas se vuelven más graves y de orden vascular. Véase la descripción en problemas del hígado. Sin embargo, como la cirrosis es la enfermedad hepática más importante, debe tenerse en cuenta que quien la sufre ha llegado a un estado de urgencia y debe corregirse.

Su cuerpo le habla de una manera muy clara. Le dice que ha llegado a sus límites físico, emocional y mental, y que sólo él puede remediarlo. Su manera de ver la vida está a punto de destruirlo.

Debe dejar de rebelarse y de creer que la vida es muy injusta. La cirrosis es una enfermedad inflamatoria del hígado causada, entre otras cosas, por el consumo abusivo de alcohol.

La CIRROSIS se encuentra en el que se siente empujado por la vida, por acontecimientos o ciertas situaciones que le obligan a avanzar. Sintiéndome empujado contra mi voluntad, resisto y me agarro a mis opiniones. Vivo con rencor y agresividad.

Esta enfermedad es el reflejo de mi ira, mi resentimiento frente a la vida y a lo que me sucede. Estoy lleno de una agresividad interior latente y me culpo constantemente porque tengo la convicción de haber “equivocado” mi vida.

Paso mi tiempo culpándome y criticando a los demás. Me endurezco tanto que ya no consigo ver la luz al final del túnel.

Para ayudarme a reanudar con la vida, acepto vivir el instante presente y ver todo lo bueno que me está sucediendo “ahora”. Abro mi corazón y presto atención a cada gesto, en cada acción aquí y ahora y aprendo a no ser tampoco un juez severo.

Siendo más tolerante conmigo mismo, lo seré también hacía los demás, lo cual me traerá mucho más armonía y felicidad en mi vida. Compruebo mis intenciones verdaderas, me mantengo abierto al amor y me perdono en lo que soy.

HEPATITIS – HÍGADO La hepatitis es una afección inflamatoria del hígado provocada por un agente infeccioso, por algunos compuestos químicos o por un virus. Ver problemas en el hígado. Para la hepatitis infecciosa o epidémica, ver también la explicación metafísica de epidemia.

La hepatitis es una infección del hígado causada o bien por un virus, por bacterias, por el alcohol o por medicamentos, y afecta totalmente el cuerpo. Los síntomas son la debilidad, la ictericia, la pérdida de apetito, las náuseas, la fiebre y el malestar abdominal.

el bactrim sirve para infeccion de vias urinarias

Muchas personas con picores generalizados en el cuerpo inician el problema con una alergia que les lleva a una medicación, la cual les deshidrata la piel, lo cual les produce más picor.
Como romper ese ciclo sería el objetivo.

En algunas personas, las cremas hidratantes, el beber muchos líquidos y el descansar y dormir mucho da resultados. Puede ver más información relacionada con su pregunta en:

Por favor visite nuestra calculadora de Indice de Masa Corporal (IMC) para saber si tiene un peso equilibrado Algunas horas después de la concepción, el óvulo fecundado se divide en dos células idénticas, cada una de las cuales se divide pronto, una y otra vez, hasta que hay suficientes como para formar una pequeña esfera. Después de unos días, esta esfera se fija en la pared del Utero, en donde la placenta alimenta al embrión, permitiendo la trasferencia de sustancias entre la sangre de la madre y la del niño en desarrollo. Durante el primer trimestre de embarazo, las generaciones sucesivas de células se organizan para formar Organos; durante el segundo, se desarrollan todos los Organos y rasgos del cuerpo; por Ultimo, en el tercero, ocurre un mayor desarrollo y crecimiento. Estas pautas de desarrollo humano son similares a las de otros animales vertebrados, aunque el periodo de gestación puede ser muy diferente.

El embrión en desarrollo puede estar en riesgo como consecuencia de sus propios defectos genéticos, la salud poco favorable de la madre, una dieta inadecuada durante el embarazo, o por la ingestión materna de alcohol, tabaco u otras drogas. Si el desarrollo del niño es incompleto en el momento del nacimiento, ya sea por salud deficiente de la madre o nacimiento prematuro, el lactante puede no sobrevivir. Después del nacimiento, los pequeños pueden estar en peligro si hubo alguna lesión al nacer o infección durante el parto o después de él. Por tanto, el índice de muerte infantil varia en gran medida de un lugar a otro, dependiendo de la calidad de saneamiento, higiene, nutrición prenatal y atención médica. Aun para los niños que sobreviven, las malas condiciones antes o después del nacimiento pueden conducir a la disminución de las capacidades físicas y mentales.
Por el contrario, los estados emocionales intensos tienen algunos efectos bioquímicos claros. El miedo y el coraje favorecen la liberación de hormonas en el torrente sanguíneo, lo cual prepara al cuerpo para la acción pelear o volar. La angustia psicológica puede afectar también la vulnerabilidad de un individuo a la enfermedad biológica. Existen algunas pruebas de que los estados emocionales intensos o crónicos pueden producir algunas veces alteraciones en los sistemas nervioso, visceral e inmunológico. Por ejemplo, el miedo, el enojo, la depresión y hasta la decepción pueden conducir al desarrollo de cefaleas, ulceras e infecciones. Estos efectos pueden hacer al individuo aún más vulnerable a la tensión psicológica creando un circulo vicioso de disfunción. Por otro lado, hay pruebas de que los contactos sociales y el apoyo pueden mejorar la capacidad del individuo para resistir ciertas enfermedades o minimizar sus efectos.

Todas las hortalizas de hojas verdes reducen la posibilidad de contraer cáncer y enfermedades cardiovasculares, además de alargar la vida, en calidad y cantidad. El repollo es reconocido como un aliado contra el estrés. El efecto anticancerígeno se debe a los fitoquímicos y a los glucósidos que contienen todas las crucíferas. Al ser cortadas, pisadas, licuadas o cocinadas, liberan enzimas que transforman los glucósidos en sustancias químicas anticancerígenas. No lo cocine demasiado, sólo dos minutos, pues perderá sus propiedades. Puede también consumirse crudo en ensaladas o frito.

Es, además rico en azufre, fundamental para la piel y las articulaciones, ayuda a combatir las infecciones pectorales y es un potente antibacteriano. Contiene, además, ácido fólico, vitamina C, betacaroteno y fibras. Contiene sustancias mucilaginosas curativas, similares a las que producen las membranas mucosas del estómago y el intestino para protegerse.

a mi no me gusta mucho comer el repollo pero se que es bueno asi que yo antes de almorzar lo lavo bien y hago un extracto ya sea de repollo espinaca, lechuga porciones generosas pero al leer aca estoy con la duda si estare haciendo bien pues solo tomo el jugo y el afrecho se bota no se supone que es eso lo que te ahce bien para no estreñirse y mas beneficios por favor alguien puede acalrarme la duda lo necesito. Hola quisiera saber las propiedades, composicion quimica del repollo

bueno noosotros km las xikillas em kontramos qe el repollo es super bueno lo malo eske nos incha un pokito pero es un detalle jiji
lo otro nos confundimos entre la lechuga y el repollo pero tambien es un detalle jijijiij que buena receta. y es muy saludable ♥

de la unica forma que me gusta comer el repollo y en cantidad es picarlo finamente preferiblemente no lavarlo, con uvas pasas coco rayado del que viene en sobre, piña y mango en trosos pqños y crema d leche queda como ensalada se las recomiendo sobre todo sirve para los niños q no gustan d ensaladas solo se me olvido hacerles esta pregnta es malo comer mucho repollo?

y con la receta anterior es mejor dejar el repollo x 5 minutos en agua con un poquito d sal y limon para q se le quite ese sabor como amarguito y se juaga y se deja en un colador q escurra bien. no ay suficiente información no dice cuales enfermedades cura ni todas las propiedades que tiene

holaaa hace unos dias empece a tomar el jugo de repollo en ayunas peor me a dado un fuerte dolor de cabeza esto es normal. En la salud
El repollo:
¨ Fortifica y purifica el organismo
¨ Retarda el envejecimiento
¨ Favorece la oxigenación cerebral
¨ Ayuda a eliminar los parásitos intestinales
¨ Regulariza el estómago, el hígado y los intestinos
¨ Favorece la regeneración de las células
¨ Ayuda a aliviar los dolores reumáticos

AIRAM
Soy de Argentia, para bajar de peso pon en Google Dr Colmillot y te fijas allí como te puedes comunicar con el, esmuy efectivo. Suerte se que el repollo, tiene muchas propiedades… tambien sirve para adelgazar
es una maravilla, a mi me gusta la ensalada de repollo.

MIRA SI TIENES HIPOTIROIDISMO DEBES SUSPENDER DE ALIMENTARTE CON BROCOLI REPOLLO LECHUGA RABANO BANANA NARANJA LIMON
PUEDES COMER PAN Y ARROZ INTEGRAL AZUCAR MORENA O ENDULZAR CON MIEL DE ABEJA ES PREFERIBLE QUE TOMES JUGO NATURAL CON POCA AGUA Y SIN ENDULZAR YA SEA DE PIÑA MELON PAPAYA GUANABANA
PUEDES COMER HABAS MELLOCOS ALCACHOFA ACELGA ARVEJA
DESPUES DALE GRACIAS A DIOS POR LOS ALIMENTOS QUE VAS A COMER Y QUE TE ENVIAN MAS RECETAS PARA TU SALUD BENDICIONES licuar: una hoja de col verde, media sanahoria, un puño de perejil crespo un
tallo de apio en medio vaso de agua, se licua todo se pasa por un colador y se toma. Es bueno para dar energia, para adelgazar, para la piel. Todo junto forma
un gran colageno. Hacerlo por 9 dias y todo debe ser muy fresco, nada de hojas
amarillentas, por que podría ser perjudicial a la salud. Dios les bendiga y para recimiento y alimento espiritual. les recomiendo escuchar en la wed:
radiopromesa.com

LA COL UN EXCELENTE ANTIBIOTICO CONTRA ELICONACTER PILORI, REMOJAR DOS HOJAS EN UNA TAZA DE AGUA Y DEJAR REPOSAR DOS DIAS, LICUAR CON ESA AGUA SERVIRSE EN UN VASO Y TOMAR DEJANDO UN POCO DE ESTE LICUADO Y VOLVER A PONER DOS HOJAS CON UN POCO DE AGUA MAS PERO ESTA VES SOLO SE DEJA UN DIA REPOSAR Y VOLVER A LICUAR Y TOMAR UN VASO EN LAS MAÑANAS POR EL LAPSO DE 15 DIAS DESCANZAR 4 Y VOLVER A TOMAR POR 7 DIAS Y ADIOS GASTRITIS Y ULCELRAS GASTRICAS. PARA LA TIROIDES MUY BUENO Y EXELENTE EL ALOE VERA O SABILA CORTAR UN TROZO 5 CM PELAR Y LICUAR CON UN PEDAZITO DE KION Y DOS DEDOS DE AGUA UN TROZO DE PIÑA O PAPAYA TOMAR EN AYUNAS MUY BUENO PARA ENFERMEDADES AUTOINMUNES HIPOTIROIDISMO Y OTROS CON TODO SU YODO O RECINA. ME LO RECETO MI MEDICO NATURISTA Y ESTOY MUY BIEN HASTA AHORA. LA MEDICINA OCCIDENTAL NO PUDO CON MI ENFERMEDAD PERO MI CAMBIO DE HABITO AL VEGANISMO ME SALVO LA VIDA. GRACIAS Y QUE DIOS LOS BENDIGA

hola!! muy importante la información que dan,me han ayudado mucho. gracias El vino es uno de los alimentos, sin duda, con mayor tradición e historia. Ha sido considerado no sólo como producto que proporciona placer, sino también como un importante remedio medicinal. Contra sus efectos negativos, por su contenido en alcohol; la moderación.

El vino se encuentra en el ámbito de las bebidas fermentadas. Procede de la uva y contiene entre un 80 y un 90% de zumo de uva, y entre 10 y 15 grados de alcohol etílico. Es el producto resultante de la fermentación alcohólica total o parcial del mosto de uva madura y sana. España cuenta con una milenaria tradición vitivinícola. La gran variedad de suelos y climas ha generado una extensa gama de vinos, cada uno de ellos con una marcada personalidad distinta. El esmerado cultivo de las viñas, junto con una cuidadosa elaboración de muchos de estos vinos les ha permitido alcanzar con justicia una fama universal. Estas circunstancias son las que han determinado la necesidad de reglamentar estos vinos con Denominación de Origen para protegerlos y regular su producción en todas sus fases. En la actualidad son cincuenta y tres las zonas vinícolas que gozan de Denominación de Origen, entre las que destacan Ribera del Duero, Rioja, Valdepeñas, Somontano, Ribeiro o Cariñena.

El vino está compuesto fundamentalmente por agua y alcohol etílico, además de otros alcoholes, azúcares, ácidos, vitaminas (B1, B2 y pantoténico), minerales (hierro y fósforo) y polifenoles. Los polifenoles, entre los cuales se encuentran los flavonoides, son responsables de sus posibles efectos saludables, además de determinar la calidad del vino, la cual se puede reconocer por su olor, color rojo intenso y sabor. El vino tinto contiene flavonoides, entre los que destaca el "resveratrol", de importante acción antioxidante. El vino no es un alimento básico pero indudablemente participa en el cumplimiento de ciertas necesidades nutritivas del organismo, como son las energéticas y las protectoras. Su papel es evidente porque contribuye a la cuota energética de nuestras necesidades calóricas y porque tiene un carácter nutricional protector.

Cada vez se habla más de los efectos positivos que puede tener el vino sobre la salud y, más en concreto, sobre las enfermedades cardiovasculares. En efecto, el vino posee unos compuestos antioxidantes que ejercen una acción favorable sobre el sistema cardiovascular. Por esto, actualmente se recomienda tomar entre uno y dos vasos de vino al día. El vino también favorece las secreciones gástricas y es perfectamente digestible. En la dieta mediterránea es la bebida más tradicional para acompañar la comida. Sin embargo, el vino también tiene aspectos negativos como bebida alcohólica que es. Su contenido en alcohol lo hace una bebida que debe consumirse con moderación. Desde siempre se sabe de los perjudiciales efectos del alcohol sobre las personas que lo consumen en exceso. En los alcohólicos se produce un efecto de dependencia del alcohol que va deteriorando su vida familiar y social y su salud.

componentes del bactrim

Vesícula biliar Con el paso de los años la vesícula biliar tiene una bilis más rica en colesterol y presenta una menor capacidad de contracción con el estímulo de la comida (la vesícula biliar se estimula con las comidas, contrayéndose y vaciando su bilis al intestino para colaborar en la digestión de los alimentos). Estas modificaciones explican la mayor presencia de cálculos biliares en las personas de edad.

El páncreas de las personas mayores, aunque acumule grasa y tejido fibrótico (que no tiene función alguna en el organismo), no altera su funcionamiento. La reserva funcional de este órgano es fantástica.
Tubo digestivo

En general, muchos aspectos fundamentales de la anatomía y la fisiología (función) del tubo digestivo no se alteran o lo hacen mnimamente. Por ejemplo, sabemos que la capacidad de las células del intestino delgado, tanto las que producen enzimas para la digestión de lo que comemos, como las que intervienen en la absorción (paso a la sangre) de los productos de la misma, es tan grande que no suele alterarse incluso en personas muy ancianas. Las alteraciones del funcionamiento del tubo digestivo (como sucede también con el hígado) se deben más al estilo de vida (tabaco, alcohol, tipo de alimentación, etc.), a enfermedades crónicas que pueda padecer el anciano (del corazón, pulmón o circulación, diabetes) y a la toma de medicamentos de forma prolongada que a los propios años. En los ancianos es lógico que la toma de múltiples medicamentos sea más frecuente que en las personas jóvenes, medicamentos que pueden no sólo interactuar, sino también aumentar las molestias y enfermedades ya presentes, así como provocar nuevos síntomas: estreñimiento, diarrea, falta de apetito, reflujo de ácido al esófago, o alteraciones del hígado y del páncreas.

Investigaciones recientes realizadas en personas mayores han demostrado únicamente la existencia de un pequeño menoscabo en el sistema de protección del estómago, así como en la capacidad de eliminación del ácido que alcanza el esófago (mecanismo de defensa del mismo). En cambio, sí existen mayores alteraciones en la motilidad (movimiento de propulsión o progresión del bolo intestinal) del intestino grueso. También disminuye la capacidad del sistema inmunitario (de defensa), que puede modificar el curso de algunas enfermedades del tubo digestivo. En cambio, hasta el momento presente no se ha podido demostrar científicamente que la llamada tercera edad determine por sí sola una disminución de la secreción del ácido y del vaciamiento del estómago, así como del tránsito (progresión de los alimentos) del intestino delgado. Por último, los investigadores no se ponen de acuerdo sobre la influencia de la edad en e funcionamiento del esófago. En este sentido, estudios recientes han comprobado que el esfínter (a modo de válvula) situado entre el esófago y el estómago no se altera con la edad, en cambio parece que se debilita el esfínter que existe entre la faringe y el esófago. Por último, ha de saber que las molestias digestivas no son necesariamente una manifestación de la vejez.

Hoy en día, el poco tiempo que tenemos para alimentarnos bien a causa de todas las actividades diarias, nos remite a las comidas rápidas, como hamburguesas o papas fritas. Y es que el tiempo no alcanza, muchas veces, para sentarnos a la mesa a disfrutar de una comida saludable y balanceada. Sin embargo, todo ello nos ocasiona males como el hígado graso. ¿No te ha pasado?, vamos a constantes eventos sociales con familiares o amigos, comemos un antojito que te haya provocado, o somos víctimas de la terrible invasión publicitaria con que nos bombardean en la TV. Todo ello hace que consumamos alcohol en cantidades no moderadas. El consumo de alcohol es cada vez más fecuente y la edad en la que las personas comienzan a experimentar con alcohol es cada vez menor. Por ejemplo, en Argentina los jóvenes consumen alcohol desde los 14 años.

Son estos y muchos otros factores los que dañan el funcionamiento de nuestro organismo. Son miles las enfermedades que nos afectan en la actualidad y todo por los malos hábitos; enfermedades como los infartos, por el alto consumo de grasas, o la cirrosis, por la ingesta de alcohol no moderada, son algunas de ellas. Los malos hábitos alimenticios son los que producen el hígado graso y el sobrepeso

Las enfermedades al hígado son muy comunes en la actualidad y no solo hablamos de la hepatitis viral, sino del hígado graso, sobre lo cual comentaremos un poco para liberar las dudas que nos asaltan cuando pensamos en este mal. El hígado cumple funciones tan numerosas y esenciales que se le ha dado en llamar el “laboratorio del hombre”

El hígado cumple tantas funciones químicas esenciales para nuestro funcionamiento que se le ha dado en llamar el “laboratorio humano”. Sin él no podríamos subsistir. Este órgano se encarga de purificar la sangre, ayuda al cuerpo a utilizar los alimentos como nutrientes y a digerir las grasas por medio de la bilis, almacena vitaminas y minerales, entre otras funciones necesarias. Cuando el hígado no funciona correctamente, se producen ciertos problemas, como el hígado graso. Este problema es causado por la mala alimentación, la obesidad, la diabetes, la desnutrición en proteínas y el elevado consumo de alcohol durante la vida.

¿Cómo detecto si tengo hígado graso? Pues, las únicas maneras de detectarlo son mediante exámenes de sangre (para evaluar el nivel de transaminasas), ecografías (para determinar el brillo del hígado; mientras más brille, más enfermo está) y biopsias hepáticas. Este último punto es necesario para saber el grado de padecimiento en el que se encuentra el hígado. Solo un examen médico podrá detectar anomalías en tu jígado, visita regularmente al doctor

¿Y hasta qué punto pude padecer mi hígado? El grado más severo al que puede derivar un hígado graso es a la cirrosis -o cáncer hepático-. Es por ello que deben hacerse biopsiaspara determinar en qué grado se encuentra el hígado graso; si existe fibrosis se deben realizar tratamientos más severos, ya que del hígado fibroso es de donde resulta la cirrosis en un mayor porcentaje. ¿Hay tratamientos para prevenir el hígado graso? Sí los hay, pero esto depende mucho de nuestra fuerza de voluntad y de la buena alimentación. Evitar el consumo excesivo de alcohol, el hambre, la falta de proteínas en nuestra dieta diaria y las grasas en demasía nos pueden ayudar a prevenir el tener un hígado graso.

Pero no solo eso, hacer deporte regularmente le hará un gran favor a tu hígado. Quemar las grasas, las toxinas, purifica la circulación de la sangre, nos hace sentir mejor y producimos más hormonas beneficiosas para la salud. Con el ejercicio también bajamos el colesterol malo y finalmente, combatimos el hígado graso. Haz ejercicio, el movimiento vigoroso quema grasas, toxinas y mejora la circulación de la sangre beneficiando a nuestro hígado

¿Existen tratamientos para curar un hígado graso? Lamentablemente, no. El hígado graso no se cura, pero se puede tratar de “desacelerar” el proceso de la patología. No consumir alcohol, hacer ejercicios y tener una dieta balanceada son algunas de las recomendaciones. El consumo de Vitamina B7, también llamada Colina o Vitamina J, ayuda a que la grasa no se acumule ni se deposite en el hígado. Órgano con funciones esenciales para el cuerpo: 1) fabrica la bilis, necesaria para la digestión de las grasas; 2) metaboliza y neutraliza sustancias tóxicas: alcohol, toxinas de la sangre, fármacos, etc.; 3) almacena vitaminas y glucógeno.

El hígado está situado en la parte superior derecha de la cavidad abdominal, parcialmente por delante del estómago. Es la víscera de mayor tamaño del cuerpo. Tiene una superficie granulada, es de color rojizo y pesa unos 1500 g. El tejido hepático está compuesto de pequeños lobulillos, formados por hepatocitos (células hepáticas) que rodean una vena. do El hígado tiene una importante función metabólica. A parte de intervenir en la regulación y transformación del azucar, grasa y proteínas, también es el principal centro desintoxicador de nuestro cuerpo, transformando muchas sustancias.

no Las semillas del cardo mariano contienen una sustancia llamada silimarina que facilita la regeneración de las células hepáticas dañadas por toxinas, a la vez que las protege de futuras agresiones y ayuda al hígado a eliminar toxinas del. ro Al considerar la cantidad de hierro que tienen los alimentos es importante tener en cuenta que el hierro procedente de la carne y el pescado se absorbe mucho más fácilmente que el hierro procedente de los alimentos vegetales. En los.

co La hepatitis vírica es una infección en el hígado causada por un virus. Es una enfermedad caracterizada por una inflamación del hígado y una progresiva destrucción de sus células. Hay 5 tipos de virus causantes: A, B, C, D, E. Excepto la. is Las metástasis son tumores malignos desarrollados en otras partes del cuerpo a partir de células cancerígenas desplazadas del tumor primario de origen. El 90% de las muertes por cáncer son debidas al desarrollo de metástasis y no a causa.

ina Libro del Dr. Mario Schwarz que aborda de forma práctica y didáctica los temas fundamentales de la Medicina Tradicional China. Capítulos del libro: 1.- La filosofía de la Medicina Tradicional China 2.- Yin Yang 3.- Los cinco elementos. ano Cardo mariano ('Silybum marianum') Sustancias que contiene: Flavonoides, silimarina. Partes útiles: Frutos secos (semillas) Propiedades: Protector del hígado, excelente remedio contra las afecciones hepáticas. Reduce la inflamación del.

A La vitamina A o retinol es una vitamina liposoluble que se puede absorber proformada de alimentos de origen animal, como los huevos, los productos lácteos y el hígado. También se sintetiza en el organismo a partir del pigmento betacaroteno. as En los niños, pero a veces también en los adultos, pueden aparecer en las uñas unas manchas blancas de aspecto nebuloso. Estas señales blanquecinas nacen en la raíz de la uña y se amplian hacia fuera a medida que la uña crece. Médicamente se.

co Se llama ictericia a la coloración amarilla de la piel, fluidos corporales o mucosas, causado por la acumulación de bilirrubina (más de 2,3 mg/dl). La bilirrubina proviene mayoritariamente de la degradación de la hemoglobina de los glóbulos. B ¿Qué es la hepatitis B? La hepatitis B es una enfermedad que afecta la hígado. Cuando una persona adulta se contagia con este virus, la infección puede evolucionar de dos maneras distintas: 1.) En la mayoría de los casos el organismo.

as Conviene hacer una vez al año (preferiblemente en invierno) una breve dieta de depuración del organismo, a fin de que el cuerpo elimine las toxinas que haya acumulado. Se trata de desintoxicar el hígado, la piel, los riñones y el intestino. Los. B2 La vitamina B2 o riboflavina participa en muchos procesos metabólicos, como la respiración tisular, la desintoxicación hepática, el mantenimiento de las vainas de mielina de las neuronas, etc. Ayuda al crecimiento y beneficia a la.

12 La vitamina B12 o cobalamina participa en la formación de glóbulos rojos y en el crecimiento de los tejidos, especialmente en los de desarrollo rápido. Su déficit da lugar a la 'anemia perniciosa', que se caracteriza por el cansancio y la. Boj Boj ('Buxus sempervirens') Sustancias que contiene: Un alcaloide llamado buxina. Parabuxina. Taninos. Partes útiles: Corteza de la raiz y hojas Propiedades: Febrífugo. Antirreumático, empleado en reumatismos crónicos, artritis y gota.

12 Un equipo de investigación dirigido por el Dr. Pere Joan Cardona, de la Unidad de Tuberculosis Experimental del Hospital Trias i Pujol de Badalona, ha efectuado ensayos clínicos de una vacuna contra la tuberculosis latente. La ventaja de esta. El dolor probablemente, es el síntoma que se observa con mayor frecuencia en personas con problemas gástricos Las características de éste: localización, intensidad, irradiación a otras zonas, momento de aparición durante el día, relación con la ingesta, factores que lo incrementan o lo calman, síntomas acompañantes, etc., etc., nos podrán orientar hacia el origen de dicho dolor y nos indicarán la conveniencia o no de consultar con nuestro médico. Un dato esencial es la edad: por encima de los 40-45 años es más frecuente encontrar enfermedades orgánicas graves, por lo que dicha edad marca como una barrera a la hora de que el médico pida exploraciones específicas para estudiar con mayor profundidad a cada paciente y descarte la existencia de procesos serios. Cuando el dolor se acompaña de pesadez, distensión abdominal con flatulencia, se alivia al defecar o se asocia con estreñimiento o diarrea alternantes y es intermitente o alterna con días o semanas sin molestias, es muy probable que su origen sea funcional (dispepsia funcional) y esté en relación con un estómago con poco tono (hipotonía gástrica) o que se vacía lentamente, con un transito intestinal lento, etc. Con frecuencia esta dispepsia funcional se asocia con una alteración en el funcionamiento del intestino grueso o colon llamado síndrome del intestino irritable. Pero cuando el dolor nos despierta por la noche, se prolonga de forma mantenida durante semanas o meses y se acompaña de vómitos, náuseas y pérdida de peso con deterioro del estado general (cansancio, decaimiento. ) probablemente nos encontremos ante enfermedades orgánicas y es muy conveniente consultar cuanto antes. Probablemente, y dependiendo de los síntomas y en los mayores de 40-45 años, seremos estudiados mediante diferentes métodos diagnósticos: análisis de sangre, orina y heces (estudio de sangre oculta), radiografías de tórax y abdomen, ecografía abdominal o tomografía computarizada (TC o Scanner) y endoscopia (gastroscopia y/o colonoscopia) o estudios radiológicos con contraste (tránsito esófago-gastro-intestinal y/o enema opaco). Por desgracia, los síntomas no son muy específicos a la hora de apoyar un diagnóstico u otro, por lo que deben basarse en la realización de las pruebas diagnósticas arriba indicadas para confirmar si se trata de patología orgánica o funcional. Síntomas de gastritis, úlcera gástrica y cáncer gástrico que son indiferenciables e incluyen cualquiera o ninguno de los siguientes:

*Sensación de plenitud durante o al final de la ingesta. *Sensación de distensión abdominal tras la ingesta.

bactrim jarabe para que sirve

Aprovecha la oportunidad para actualizar tus conocimientos en el manejo de la cirrosis hepática” Aprovecha la oportunidad para actualizar tus conocimientos en el manejo de la cirrosis hepática"

Las células del hígado lesionadas o dañadas conducen a la formación del tejido cicatricial no funcional dentro del hígado. La condición se llama ‘cirrosis hepática’. El tejido hepático sano es reemplazado por el tejido cicatricial gradualmente durante la cirrosis. La cicatrización del hígado es causada por las lesiones a largo plazo o el daño a las células hepáticas, lo que produce la pérdida de la función hepática. La cirrosis del hígado en la etapa 4, indica la etapa avanzada de la enfermedad. El hígado juega un papel importante en la digestión y la desintoxicación. La cirrosis afecta gravemente a la función del hígado. Desafortunadamente, la cirrosis hepática no se puede invertir. El tratamiento para la prevención implica sólo la progresión adicional de la enfermedad. Etapas de la cirrosis hepática.

  1. Durante la etapa inicial de la cirrosis, el cuerpo normalmente no presenta ningún síntoma. Se observan los síntomas como la boca seca, la fatiga, la ictericia y se nota la ampliación de la zona superior del estómago. También, a veces, se experimenta la sensación de picor. Estos síntomas indican un problema en la función hepática. La inflamación del hígado y la formación de tejido anormal en el hígado, pueden ser detectados con la ayuda de las pruebas médicas apropiadas. Sin embargo, la progresión de la enfermedad y el deterioro de la función del hígado es muy lenta. Una biopsia ayuda a determinar el avance de la enfermedad. La etapa inicial de la cirrosis del hígado se llama ‘fase compensada “, ya que el cuerpo ha conseguido compensar con éxito y por sí solo todas las deficiencias, que se producen por un mal funcionamiento del hígado.
  2. Durante esta etapa, los tejidos anormales desarrollados en el interior del hígado se transforman en bandas rígidas de los tejidos conectivos. Este proceso se conoce como la fibrosis. La fibrosis y la inflamación del hígado se propagan y afectan a las venas y las regiones circundantes.
  3. A medida que avanza la enfermedad, todas las bandas tiesas comienzan a mezclarse las unas con las otras. Esto conduce a la ampliación de las zonas afectadas. La interrupción de las funciones del hígado es generalmente observada durante esta etapa, ya que la persona experimenta la incapacidad para digerir las grasas. La deficiencia de las vitaminas se puede notar también debido a problemas en la absorción de las vitaminas solubles en grasa.
  4. La etapa final de la cirrosis hepática, se conoce como la etapa de la cirrosis descompensada. Esta etapa es la más temida. El trasplante hepático es la única opción de tratamiento para los pacientes en la etapa descompensada. El empeoramiento de todos los síntomas, se observa durante estas etapas.

Los síntomas de la cirrosis hepática:

  • La fatiga.
  • La sed extrema.
  • Una capa gruesa sobre la superficie dorsal de la lengua.
  • La anorexia.
  • Las náuseas.
  • La distensión abdominal.
  • El dolor sordo en el área del hígado.
  • Los lunares araña.
  • La contracción del hígado.
  • La ictericia.
  • El intenso prurito en la piel.
  • El edema.
  • La ascitis.
  • Las palmas hepáticas.
  • La fiebre baja.
  • La fatiga severa, el cansancio, la somnolencia inusual.
  • La pérdida del apetito.
  • El dolor del estómago y los calambres.
  • La fácil aparición de los moretones y el sangrado (especialmente en la región abdominal).
  • La confusión, la dificultad en el habla.

La esperanza de vida con la cirrosis hepática.

La cirrosis del hígado en la etapa 4 puede dar lugar a graves complicaciones de la salud, como la hipertensión portal, el agrandamiento del bazo, el endurecimiento del hígado, la disfunción renal y la acumulación de líquidos en el cuerpo. La pérdida de la masa ósea y una disminución en la densidad ósea se pueden notar también. Durante a la función hepática deteriorada, el organismo pierde su capacidad de desintoxicarse, lo que conduce a la concentración de las toxinas en el cuerpo. Esto dá lugar a la confusión severa, incluso el coma. En este mundo moderno, la cirrosis hepática es la tercera causa de muerte después de las enfermedades cardíacas y el cáncer. Hay muchos tipos de cirrosis, basadas en las causas. La cirrosis alcohólica tiene el peor pronóstico, cuando se compara con la cirrosis biliar primaria o la cirrosis inducida por la hepatitis. La esperanza de vida de la cirrosis puede ser alrededor de 15 a 20 años, si la cirrosis es detectada durante una etapa temprana. Si la enfermedad se detecta en la segunda etapa, la esperanza de vida será aproximadamente de 6 a 10 años. Los pacientes en las primeras etapas pueden optar por las últimas opciones de tratamiento, como el trasplante de hígado, las medicinas de ultima generación, etc. Si la cirrosis se diagnostica durante la última etapa, entonces la esperanza de vida será de aproximadamente de 1 a 3 años, dependiendo de la salud general del paciente, la disponibilidad de las tecnologías avanzadas del tratamiento, la gravedad de los síntomas, etc.

La cirrosis hepática no tiene un inicio repentino, se necesitan años de daño para producir las cicatrices perjudiciales y muchos años de abusos para que el hígado deje de funcionar por completo y pasar por alto las condiciones subyacentes y la condición mortal. El tratamiento de la cirrosis puede ayudar a detener o ralentizar la progresión de la enfermedad. Durante la cuarta etapa de la cirrosis hepática, la insuficiencia hepática y otras complicaciones de la salud, pueden conducir finalmente a la muerte de la persona. Ahora que usted sabe, cómo la cirrosis del hígado y la muerte están estrechamente relacionados, no es necesario explicar la importancia de una prueba médica de rutina en su vida. Las pruebas de rutina ayudan a controlar la función del hígado y ayudarán a detectar un problema en una etapa temprana. La cirrosis, generalmente, se detecta durante las pruebas realizadas por algunos problemas de la salud. Un examen semestral de rutina puede ayudar a mejorar las posibilidades de la detección de la cirrosis en una etapa temprana. Publicado por el equipo de Bupa de información sobre la salud, octubre de 2011.

Esta hoja informativa está destinada a quienes padecen de cirrosis inducida por alcohol, o a quienes desean informarse sobre el tema. La cirrosis es una enfermedad en la cual el tejido sano del hígado es reemplazado por tejido cicatrizal que, con el tiempo, impide que el hígado funcione correctamente. La cirrosis inducida por alcohol (también conocida como cirrosis alcohólica) es el término que se usa para describir la cirrosis que ha sido causada por beber cantidades excesivas de alcohol, generalmente, durante muchos años.


En la cirrosis, las células sanas del hígado son gradualmente reemplazadas por tejido cicatrizal en un proceso llamado fibrosis. Si esto ocurre, el tejido del hígado, que debería ser liso, se torna noduloso y duro. La cirrosis inducida por alcohol hace referencia específicamente a la cirrosis causada por beber alcohol. La cirrosis puede también ser causada por infecciones hepáticas, como hepatitis B y C y por algunas enfermedades hereditarias del hígado. La cirrosis es el tipo más grave de un conjunto de enfermedades hepáticas relacionadas al consumo de alcohol. Si usted bebe cantidades excesivas de alcohol, puede contraer enfermedades como enfermedad del hígado graso o hepatitis (inflamación del hígado). La enfermedad simple de hígado graso generalmente puede revertirse al dejar de beber. Las personas que siguen bebiendo en exceso corren riesgo de desarrollar un tipo más grave de enfermedad hepática, como hepatitis o cirrosis.

La cirrosis se clasifica como compensada o descompensada. Si tiene cirrosis compensada, su hígado generalmente puede soportar el daño y continuar realizando la mayoría de las funciones importantes. La mayoría de las personas con cirrosis compensada tienen pocos síntomas o ninguno. Sin embargo, sin tratamiento, es probable que desarrolle cirrosis descompensada (aunque esto puede llevar muchos años). Si tiene cirrosis descompensada, generalmente tendrá síntomas y complicaciones graves.

Es posible que en las primeras etapas de la cirrosis no tenga ningún síntoma y su médico haya detectado signos de daño en el hígado mediante un análisis de sangre de rutina. Los primeros síntomas pueden incluir:

  • pérdida de apetito
  • náuseas y vómitos
  • picazón en la piel
  • pérdida de peso

Sin embargo, a medida que la enfermedad avanza, los síntomas pueden incluir:

  • color amarillento en la piel y/o en la parte blanca de los ojos (esto se llama ictericia)
  • hinchazón del abdomen (barriga) y piernas
  • pérdida de tejido muscular
  • aparición de vasos sanguíneos con forma de araña en la piel
  • hematomas y hemorragias que aparecen con facilidad
  • vómitos de sangre o sangre en las heces (de apariencia negra alquitranada y de olor desagradable)
  • confusión o falta de memoria
  • alta temperatura (fiebre) debido a una infección (es más probable que contraiga ciertas infecciones si tiene cirrosis)
  • cambios sexuales – si es hombre, podría notar que tiene menos vello corporal, testículos más pequeños (atrofia testicular) y más tejido mamario (ginecomastia); si es mujer, podría tener períodos irregulares

La cirrosis no siempre es la causa de estos síntomas, pero si los tiene, consulte a un médico.
Si vomita sangre, sus heces son negras o tiene fiebre, debe buscar atención médica urgente.


El tejido cicatrizal puede restringir el flujo de sangre al hígado, provocando una acumulación de presión en la vena que lleva sangre desde el intestino hasta el hígado (vena porta). A esto se lo conoce como hipertensión portal. A medida que aumenta la presión, la sangre trata de encontrar otra vía hacia el corazón sin pasar por el hígado y expande las venas en la pared del estómago y del esófago. Estas venas expandidas (llamadas várices) pueden sangrar lentamente, causando anemia (una afección en la que hay muy pocos glóbulos rojos en la sangre o no hay suficiente hemoglobina en la sangre). Además existe riesgo de que las várices sangren intensamente y necesite tratamiento de emergencia. La cirrosis puede derivar en insuficiencia hepática. Esto es cuando el hígado deja de funcionar como debería. También puede causar insuficiencia renal (síndrome hepatorrenal) y daño cerebral (encefalopatía).

Si tiene cirrosis, es más probable que desarrolle cáncer de hígado.

Una de las muchas funciones del hígado es procesar el alcohol que usted bebe. El hígado puede controlar cierta cantidad de alcohol pero si bebe mucho y con regularidad, puede forzarlo en exceso.

Su hígado generalmente puede repararse y regenerarse solo. Pero si las células están muy dañadas, el tejido hepático puede quedar cicatrizado permanentemente A medida que se acumula el tejido cicatrizal, el hígado no puede funcionar con la misma eficacia. Entonces tendrá menos capacidad para procesar sustancias químicas y medicamentos, lo que puede causar la acumulación de sustancias nocivas (toxinas) en su cuerpo. El daño al hígado se produce gradualmente con el paso de los años hasta que deja de funcionar correctamente. La cirrosis inducida por alcohol generalmente es provocada por beber demasiado durante muchos años. No hay una cantidad específica de alcohol que cause cirrosis; las cantidades que pueden causar daño varían según la persona. En general, cuanto más alcohol beba, más probabilidad tendrá de contraer cirrosis inducida por alcohol. No solo afecta a las personas que tienen una adicción al alcohol. Si es bebedor social o bebedor excesivo episódico, también tiene altas posibilidades de contraer cirrosis.

Su médico le hará preguntas sobre los síntomas y le examinará. También puede preguntarle acerca de su historial médico. Su médico podrá remitirlo a un médico hepatólogo (un médico que se especializa en las enfermedades del hígado).
Es posible que necesite una o más de estas pruebas:

  • Análisis de sangre, incluyendo una prueba de función hepática para ver cómo funciona su hígado.
  • Estudios por imágenes como TAC o IRM.
  • Biopsia del hígado, donde se extrae una pequeña porción de hígado con una aguja fina y se examina bajo un microscopio para ver si el tejido está dañado.

Si su médico cree que usted tiene várices en su esófago o estómago, podría tener que hacerse una gastroscopia. Una gastroscopia es una prueba que le permite al médico observar su esófago y estómago mediante el uso de una cámara telescópica delgada y flexible, similar a un tubo, que se llama endoscopio.
Tenga presente que la disponibilidad y el uso de estas pruebas específicas pueden variar de un país a otro. El daño hepático causado por la cirrosis no se puede revertir pero usted puede evitar mayores daños. La mejor forma de hacerlo es dejar de beber alcohol. Si tiene dificultades para dejar de beber, hable con su médico. Podrá ayudarle de varias maneras, por ejemplo, puede recomendarle participar en grupos de apoyo.

Su médico o dietista pueden asesorarle con respecto a su dieta y a complementos nutricionales ya que es importante evitar la desnutrición. Medicamentos

Su médico puede recetarle medicamentos para aliviar los síntomas. Por ejemplo, si tiene hipertensión portal puede recetarle un medicamento betabloqueador para reducir el riesgo de hemorragia. O si tiene hinchazón abdominal, puede recetarle un diurético (pastillas de agua) para ayudarle a eliminar el líquido de su abdomen. Consulte siempre a su médico, y lea el prospecto de información al paciente que viene con el medicamento.

Si usted tiene insuficiencia hepática, un trasplante puede ser una opción. Se trata de una cirugía mayor para extirpar el hígado afectado y reemplazarlo con el hígado sano de un donante. Su médico podrá decirle si esta es una opción adecuada para usted. Si se le hace un trasplante de hígado, no debe beber alcohol por el resto de su vida. La disponibilidad y el uso de los distintos tratamientos pueden variar de un país a otro. Consulte a su médico acerca de sus opciones de tratamiento.


La mejor forma de reducir las probabilidades de tener cirrosis inducida por alcohol es limitar la cantidad de alcohol que bebe, o simplemente no beber alcohol. Dejar de beber alcohol también puede evitar el avance de la cirrosis si ya la tiene. Las pautas actuales en el Reino Unido para beber con moderación son las siguientes:

  • Las mujeres no deben beber regularmente más de dos o tres unidades de alcohol por día.
  • Los hombres no deben beber regularmente más de tres a cuatro unidades de alcohol por día.

Es fácil calcular mal las unidades de bebida que toma. Los siguientes ejemplos pueden ayudarle a llevar un seguimiento de la cantidad que bebe. Téngalos presente para asegurarse de beber con moderación sin exceder los límites.

  • Una pinta de sidra al 6% de alcohol por volumen (apv) son alrededor de 3,4 unidades.
  • Una pinta de cerveza al 5% de apv son 2,8 unidades.
  • Un vaso normal de vino (175 ml) al 13% de apv son 2,3 unidades.
  • Un vaso grande de vino (250 ml) al 12% de apv son 3 unidades.
  • Una medida de aguardiente al 40% de apv al 40% es 1 unidad.

Tenga presente que las pautas para el consumo de alcohol pueden variar de un país a otro. Para más información, consulte a su médico de cabecera.

La cirrosis es la cicatrización del hígado causada por el daño continuo de este órgano a largo plazo. Cada vez que su hígado se lesiona trata de repararse a sí mismo. En el proceso, se forma tejido cicatricial.

El tejido cicatricial reemplaza el tejido sano en el hígado y evita que el hígado funcione correctamente. La cirrosis puede ser fatal si falla el hígado. Sin embargo, por lo general toma años para llegar a esta etapa y el tratamiento puede ayudar a prevenir su progresión.

el bactrim f sirve para la sinusitis

Jugo:en un vaso de jugo de naranja o de mandarina licuar 1 guayaba y colar. Volver a licuar con 5 ramas de perejil con sus hojas, ½ limón con cáscara ( sin semillas), un trocito de jengibre y 1 cda sop de miel. Tomarlo una ves al día en las mañanas. Jugo: pasar por el extractor 4 zanahorias, ¼ de un betabel, 10 ramas de perejil, y 6 hojas de espinaca. Tomar este jugo 2 veces por día acompañado de 5 tabletas de alga espirulina en cada toma ( 10 tab al día, ususalmente se consiguen tab de 400 mg c/u), durante 15 o 20 días.

NOTA EXPLICATIVA: en todos los casos me refiero a un vaso de 250 ml. Los jugos se deben preparar para ser consumidos de inmediato. Para obtener el jugo de perejil en el extractor en necesario reunir varios tallos y doblarlos para meterlos en extractor y de preferencie empujarlos hacia adentro del extractor con otro ingrediente más sólido como por ejemplo la zanahoria; de lo contrario el perejil simplemente se enreda dentro del extractor y no se obtiene correctamente el zumo. -Natural MEdicines Comprehensive Database, “ Parsley, full monograph”.

-The American Botanical Council, “The comission E monographs”, “Parsley seed”, “Parsley herb and root”. – Acta Pharm Hung. 1998 May;68(3):150-6, Investigation of the in vitro antioxidant effect of Petroselinum crispum (Mill.) Nym. ex A. W. Hill,

[Article in Hungarian] Fejes S, Kéry A, Blázovics A, Lugasi A, Lemberkovics E, Petri G, Szöke E ( PUBMED) Andrés Sierra es licenciado en Etnología. En 1983, por necesidades de cuidado de su propia salud, se acercó a las Medicinas Alternas. Desde entonces se ha dedicado al estudio, la práctica y la enseñanza de la Medicina Natural, con especial énfasis en el uso curativo de los alimentos.

Ha participado en numerosos programas de radio, y ha impartido múltiples cursos y diplomados en la materia. Actualmente funge como subdirector académico de la Licenciatura en Medicinas Alternativas y Complementarias, impartida en la Escuela de Estudios Superiores en Medicinas Alternativas y Complementarias MASHACH en la ciudad de Puebla, y dirige el Centro Naturista “Naturalmar” en esa misma ciudad.

El hígado es uno de los órganos vitales del cuerpo y tiene muchísimas funciones. Sin embargo, no siempre le damos la importancia que deberíamos. Muchas veces cuando las personas buscan consejos de los herbolarios sobre cómo resolver los problemas crónicos de la piel, como erupciones cutáneas, forúnculos, eczema y psoriasis, ellos les dan una lista de hierbas para limpiar el hígado. Según el doctor Daniel Mowrey el diente de león es la planta medicinal número 1 cuando de la salud del hígado se trata. Las hojas son diuréticas lo que ayuda al cuerpo a deshacerse del exceso de agua. Las raíces se han usado por muchos años para tratar la ictericia, una enfermedad del hígado que pone la piel amarilla.

A pesar de su fama como mala hierba, el diente de león es en realidad una fuente inagotable de fitonutrientes antioxidantes, pigmentos vegetales, vitaminas y minerales esenciales. el diente de león es un diurético natural

Las flores contienen lecitina, un nutriente que promueve la salud del hígado. Tanto las hojas como la flor, se pueden comer en ensaladas o hervidas. También algunas tiendas venden el té de diente de león en bolsitas. No se debe tomar diente de león si usted tiene alguna infección o inflamación de la vesícula. El diente de león puede interactuar con algunos medicamentos, así que asegúrese de preguntarle a su doctor antes de usarlo si usted está tomando alguna medicina. Aunque las alergias al diente de león son poco comunes, algunas personas podrían ser alérgicas a esta planta. Consulte a su médico antes de usar el té de diente de león.

El cardo mariano, también conocido como cardo lechoso, ha sido una planta medicinal para el hígado por más de 2000 años. Compuestos en las semillas de cardo mariano pueden proteger al hígado de daños por el alcohol y por la hepatitis. De hecho puede regenerar las células del hígado que ya han sido dañadas. Aún si la persona no padece de enfermedades del hígado, el cardo mariano puede mejorar la función de este órgano y lo puede ayudar a eliminar toxinas del organismo. Según la Universidad de Michigan, el fruto del cardo mariano contiene el componente silimarina, un compuesto flavonoide que actúa como un potente antioxidante en el cuerpo. La silimarina evita que las toxinas dañinas entren a las células del hígado y elimina las toxinas que ya están dañando las células. Más en específico, el cardo estabiliza las membranas de las células en el hígado, por lo que las toxinas no pueden entrar en las células.

Además, los componentes en el cardo mariano aumentan la capacidad del hígado para regenerar las células saludables de manera que reemplacen a las dañadas. El cardo de leche también puede combatir las células cancerosas en el hígado. La evidencia científica ha demostrado efectos positivos del cardo lechoso sobre el hígado. Si usted se está recuperando de alcoholismo, puede tomar un suplemento de cardo lechoso para tratar el daño relacionado con el alcohol.

Además del alcohol, un estudio preliminar realizado en 1998, encontró que el cardo mariano puede proteger al hígado de la toxicidad de tomar acetaminofeno, Dilantin y fenotiazinas, según el Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh. Por otro lado, un estudio realizado en 1994 también encontró efectos protectores sobre las personas que recibieron tratamientos con fármacos psicotrópicos durante largos períodos de tiempo. En 2008, una revisión sistemática de evidencia clínica sobre la silimarina extraída del cardo mariano encontró que la hierba puede efectivamente tratar la cirrosis hepática.

Se pueden obtener los beneficios de esta hierba comprándola en cápsulas y siguiendo las instrucciones en la botella. Las hojas de alcachofa son muy buenas para la regeneración del hígado. De manera similar al diente de león, la alcachofa estimula el flujo de la bilis desde el hígado hasta la vesícula biliar, donde se pueden eliminar las toxinas. Más sobre la alcachofa
Precauciones que se deben tomar con las plantas medicinales

Regístrese Gratis para Recibir un Boletín de Salud Natural
Tome control de su salud hoy introduciendo su correo electrónico: La Enfermedad del Intestino Inflamado (IBD son sus siglas en inglés) es el nombre que se le da a dos enfermedades muy similares, las cuales pueden causar una inflamación muy destructiva en el tracto intestinal – Colitis Ulcerativa y la Enfermedad de Crohn.

Estos dos padecimientos se caracterizan por presentar síntomas casi idénticos, lo que dificulta hasta los profesionales más capacitados para distinguirlos. Casi un millón y medio de personas en los Estados Unidos sufren una de estas enfermedades. La Fundación de Investigación Clínica (Foundation for Clinical Research) para la Enfermedad del Intestino Inflamado define la IBD como un padecimiento en el cual parte del intestino (esófago, estómago, intestino delgado y el colon) está inflamado. La Fundación de Crohn y de Colitis de América (CCFA son sus siglas en inglés) reporta los siguientes datos acerca del IBD (en inglés):

  • Cerca de 1.4 millones de americanos sufren IBD; cada año se diagnostican 30,000 nuevos casos aproximadamente.
  • Según un estudio de 1990, los costos médicos de IBD en Estados Unidos generaron un total de $1.4-$1.8 billones al año.
  • La cirugía y el cuidado de los pacientes internados se calcularon en casi la mitad de dicha cantidad.
  • El costo de la incapacidad que produce este malestar (pérdida de productividad laboral) fue calculado en $0.4-$0.8 billones, por lo que el costo anual estimado del IBD es $1.8-$2.6 billones.

Los síntomas de la Enfermedad del Intestino Inflamado dependen del tipo de IBD que la persona tiene.

La Enfermedad de Crohn es la forma más severa de los dos tipos de IBD. La Enfermedad de Crohn causa inflamación en lo profundo del tejido del tracto digestivo. La hinchazón puede ser tan dolorosa que obliga a los intestinos a expulsar los desechos prematuramente en forma de heces flojas o diarrea. Los dos síntomas más reportados de la Enfermedad de Crohn son diarrea y dolor abdominal en el lado derecho. Otros síntomas incluyen pérdida de peso, artritis, problemas de la piel, fiebre, y sangrado anal (el sangrado crónico con el tiempo puede provocar anemia). Se calcula que del 50-80% de los pacientes de Crohn eventualmente requerirán cirugía para reparar complicaciones causadas por el Crohn. Estas complicaciones incluyen hemorragias, obstrucción, fistulización o la enfermedad refractaria.

La Colitis Ulcerativa causa inflamación en el tejido del colon y el recto. Los síntomas son similares a los que presentan pacientes con la enfermedad de Crohn, la diferencia es que la Colitis Ulcerativa no afecta al intestino delgado, la boca, el esófago y el estómago. La diferencia principal entre los dos padecimientos es la profundidad de la inflamación en la pared intestinal. Los dos síntomas más reportados de la Colitis Ulcerativa son el dolor abdominal y la diarrea con sangrado. Los pacientes de esta enfermedad también han reportado fatiga, pérdida involuntaria de peso, un cambio en el apetito, lesiones en la piel y fiebre. Desafortunadamente se calcula que sólo el 20% de los pacientes en Estados Unidos con Colitis Ulcerativa se realizan la cirugía necesaria para atender la enfermedad.

  • Diarrea
  • Diarrea con sangre
  • Dolor abdominal y cólicos
  • Náuseas y vómito
  • Pérdida involuntaria de peso
  • Pérdida de apetito
  • Sangrado intestinal
  • Ulceras en los intestinos
  • Mucosa en heces
  • Inflamación del recto
  • Escurrimiento anal
  • Inflamación o sensación de haber comido y estar lleno
  • Gas intestinal
  • Irritación en articulaciones, piel y ojos

Dado a que las causas exactas de IBD se desconocen aún, también es considerada una enfermedad idiopática (una enfermedad con una causa desconocida). La buena noticia es que la IBD no es una infección contagiosa. No puede transmitirse de persona a persona.

Estas son posibles conjeturas sobre las causas de IBD y quienes pueden estar en riesgo: Familias con Historial de IBD:
Si usted tiene un pariente cercano o un familiar como un hermano, un padre o un hijo con IBD, entonces también está en riesgo. Aproximadamente entre el 10-20% de quienes presentan síntomas de IBD tienen un familiar que también padece (o ha padecido) IBD.

Raza y Etnicidad:
La gente con ascendencia euro-caucásica o judía posee una probabilidad significativamente mayor de desarrollar IBD. También se cree que dentro de la población judía, la frecuencia de la Enfermedad del Intestino Inflamado es mayor en el grupo Askenazi (de ascendencia europea). Sistema Inmunológico:
Los investigadores especulan que un virus o una bacteria que interactúa con el sistema inmunológico del cuerpo pueden contribuir al desarrollo de síntomas de IBD. Se cree que esta debilitadora enfermedad es el resultado de una respuesta inmunológica exagerada que puede vincularse con el desequilibrio de bacterias probióticas en su tracto digestivo.

Factores Ambientales:
Donde usted vive, particularmente si se trata de una zona urbana o de un país industrializado, puede tener mayor riesgo de desarrollar IBD. Las dietas altas en grasas y alimentos refinados también juegan un rol en el desarrollo de IBD. Se recomienda que coma más alimentos ricos en fibra. Tanto la Enfermedad de Crohn como la Colitis Ulcerativa pueden provocar efectos especialmente duros en niños pequeños porque uno de los síntomas más característicos es diarrea persistente, con sangre. La pérdida de sangre rápidamente puede provocar anemia, desnutrición, y hasta truncar el desarrollo de una mente y un cuerpo. La Fundación de Crohn y Colitis de América reporta que los adolescentes y los jóvenes adultos de entre 15 y 35 años de edad son más susceptibles a desarrollar la enfermedad del intestino inflamado. Aproximadamente el 10-20% de los afectados desarrollarán síntomas antes de cumplir 18 años.

bula bactrim f comprimido

Doris Sánchez L.
Autorizo el testimonio de mi hija, por ser menor de edad. Enlace a la carta. Nota: No podemos garantizar una cura frente a la enfermedad del cáncer. Los resultados en cada paciente varían dependiendo del estadio y la patología de la enfermedad del mismo. Escozul no es un medicamento, no sustituye el tratamiento de su médico tratante, la responsabilidad del mismo es de quien lo utiliza.

El año pasado estando por cuestiones de trabajo en la Cd. de México D. F. un doctor naturista me hizo la sugerencia de hacerme un Antigeno Prostáico. Me explicó de qué trataba y a mi regreso a Colima me hice 2 estudios: en el IMSS y en un laboratorio particular. El resultado en la fecha Septiembre 27 del 2011 fue de un tumor en la próstata con grado de peligrosidad de 118.2 y catalogado como Maligno. Comencé a tomar ESCOZUL en Enero del 2012 y si bien nunca tuve dolores ni sangrados, (aunque sí orinaba con pausas y mi potencia como varón estaba muy disminuida) me apegué con mucha fe a este maravilloso tratamiento alternativo y gracias a Dios en mi último examen de laboratorio, Abril del 2012, había bajado el índice de malignidad de 118.2 a 25. Asimismo en el Gammarama Oseo que me realizaron en el Centro Médico de Occidente en la Ciudad de Guadalajara Jalisco, el 13 de Marzo 2012, para determinar si el tumor había invadido alguna parte de mis huesos, el resultado fue: Negativo para Metástasis Oseas (según el diagnóstico médico).

También en los exámenes de sangre y corazón salí óptimo. Aun tengo cita el 16 de Agosto de este año en esa ciudad para determinar si me realizarán 25 radioterapias, ya que ellos consideran que el tratamiento dio buen resultado. Yo francamente dudo que solo con esas medicinas hubiera bajado el riesgo tan grande que tenía cone sta terrible enfermedad. Enlace a la carta. Nota: No podemos garantizar una cura frente a la enfermedad del cáncer. Los resultados en cada paciente varían dependiendo del estadio y la patología de la enfermedad del mismo. Escozul no es un medicamento, no sustituye el tratamiento de su médico tratante, la responsabilidad del mismo es de quien lo utiliza.

Usualmente encontramos en Internet gran cantidad de comerciales mencionando que Escozul y bioterapéuticos son productos iguales. Tal vez con la intención de confundir al paciente consumidor pueden utilizar este tipo de mercadotecnia. Es un concentrado de veneno de Escorpión Azul. Una solución natural diluida según la dosis que el paciente requiera. Los estudios in vitro del preparado han mostrado actividad antitumoral en diversas líneas de cáncer: Cáncer de mama, pulmón, próstata, etcétera. La efectividad de Escozul radica en la concentración que el paciente aplique.

1. No es igual a bioterapéuticos.
2. Requiere evaluación y seguimiento médico.
3. No es tóxico.
4. Lleva siendo usado por pacientes enfermos de cáncer más de treinta años.
5. Las pruebas regularmente presentadas son de pacientes tratados con Escozul.
6. Mata las células malas mediante necrosis o apoptosis.
7. Se administra oralmente de tres a cuatro veces al día.
8. Es independientemente producido en Cuba.
9. No se comercializa libremente porque lo siguen estudiando. Es una variante del Escozul realizada homeopáticamente. Su dilución es de 30 CH y su única propiedad comprobada es analgésica.

1. No contiene restos del veneno en su disolución final por ser una fórmula homeotática.
2. Su base alcohólica ha producido malestares como dolor estomacal, gastritis y ardor oral.
3. Sus propiedades, tal como la aspirina o el paracetamol, son analgésicas.
4. No hay estudios atrás que indiquen que posee propiedades antitumorales.
5. Se vende libremente a 230 USD mensuales por tratamiento, sin dosis especializada.
6. LABIOFAM es el laboratorio cubano que lo produce, quien a su vez lo indica como un producto distinto al Escozul. Renuncia de responsabilidad: El tratamiento que se menciona con anterioridad no se contrapone a las habituales formas de tratar el cáncer; sin embargo, este es un sitio informativo y como tal, el usuario es responsable del uso que dé a la información aquí presentada. Recomendamos la no utilización de productos que estén en contra de las estrictas especificaciones de su médico particular. Las pruebas aquí expuestas son utilizadas para ejemplificar solamente. Lo más importante: Siempre consulte a su médico.

El cáncer de hígado es la segunda causa principal de muertes relacionadas con el cáncer en todo el mundo, y el carcinoma hepatocelular (HCC) representa más del 90% de todos los cánceres hepáticos primarios. Su incidencia ha aumentado dramáticamente en los países occidentales durante las últimas décadas. La mayoría de los casos de HCC se desarrollan en el contexto de la cirrosis hepática. En todo el mundo, las infecciones por hepatitis B y C son las dos primeras causas principales de HCC. Abuso de alcohol y hígado graso no alcohólico son los otros 2 factores de riesgo dominantes para desarrollar HCC, con diferentes tasas de prevalencia en diferentes partes del mundo. Debido a las mejoras en la eficacia del virus de la hepatitis C y los tratamientos del virus de la hepatitis B y el aumento del consumo de alcohol per cápita en algunos regiones (la Región de Asia Sudoriental de la Organización Mundial de la Salud [OMS] y la región del Pacífico Occidental de la OMS), es probable que el alcohol se convierta en la principal causa de HCC en el futuro cercano.

El consumo excesivo de alcohol (> 80 g / d) durante un período de más de 10 años aumenta el riesgo de HCC aproximadamente 5 veces. La incidencia anual de HCC en pacientes con cirrosis hepática alcohólica es de 1% a 2%. Como explica la doctora Charlotte Costentin, directora de esta investigación publicada en la revista “Cancer”, “en aras de mejorar el pronóstico del cáncer de hígado en la población alcohólica, resulta necesaria la implementación de programas de cribado efectivos tanto para la cirrosis como para el propio tumor, así como mejorar el acceso de los pacientes a los servicios para el tratamiento del alcoholismo”.

Por tanto, y como ya han constatado infinidad de estudios, el alcohol es uno de los principales desencadenantes del cáncer de hígado. Pero, que el tumor tenga o no su origen en el alcohol, ¿tiene alguna importancia en el pronóstico de los pacientes? O dicho de otra manera, ¿la supervivencia de los afectados se ve condicionada por haber abusado o no del alcohol? Para responder a esta pregunta, los autores siguieron durante cinco años la evolución de 894 pacientes que acababan de ser diagnosticados de cáncer de hígado, 582 de los cuales –el 65% del total– tenían un historial de consumo abusivo de alcohol –no así los 312 restantes–. Es más; los autores se fijaron especialmente en si los pacientes con cáncer de hígado asociado al alcohol habían dejado o no su consumo en el momento del diagnóstico.

Concluida los cinco años del estudio, 601 de los participantes habían fallecido. Y de acuerdo con los resultados, los pacientes con cáncer de hígado originado por el alcohol tenían una peor función hepática y, lo que es más importante, un menor promedio de supervivencia –5,7 meses frente a 9,7 meses– que los participantes cuyos tumores tuvieron su origen en otras causas. Pero esta mortalidad más precoz asociada al cáncer causado por el abuso de alcohol, ¿no podría ser consecuencia de un diagnóstico más tardío en este grupo de pacientes? Pues no. Los autores dividieron a los pacientes en varios grupos en función del estadio de la enfermedad en el momento del diagnóstico. Y en este caso, y con independencia del factor desencadenante del tumor, la supervivencia fue similar para todos los participantes que ‘compartían’ la misma fase de evolución del tumor.

Como apuntan los autores, «nuestros hallazgos sugieren que los pacientes con cáncer de hígado relacionado con el alcohol tienen una menor supervivencia general debido principalmente a una peor función hepática y a las características del tumor en el diagnóstico». En este contexto, y dado que la mayoría de los pacientes con este tipo de cáncer presentan signos de cicatrización en el hígado –la consabida ‘cirrosis hepática’– en el momento del diagnóstico del tumor, los autores evaluaron si la participación en programas de seguimiento de la cirrosis antes de la detección del cáncer podía influir en el pronóstico de los pacientes. Y de acuerdo con los resultados, sí: los pacientes cuyo tumor fue detectado durante el seguimiento de su cirrosis tuvieron una mejor supervivencia que aquellos en los que el cáncer de detectó de forma ‘incidental’. Sobre todo en el caso de los participantes con hígado graso o que, aun con un cáncer asociado al alcohol, habían dejado de beber. De hecho, los participantes con menor supervivencia fueron aquellos que seguían bebiendo en el momento del diagnóstico –con independencia del grado de cirrosis.

En conclusión, este estudio muestra que los pacientes con HCC relacionado con el consumo de alcohol tienen una supervivencia reducida, principalmente a causa de un diagnóstico en una etapa posterior. Para mejorar el pronóstico del HCC en la población alcohólica, se deben realizar mejores y más esfuerzos para mejorar el cribado de la cirrosis, así como el tratamiento del abuso del alcohol. Una carga tumoral más pequeña y una mejor función hepática en el momento del diagnóstico deberían aumentar las tasas de supervivencia y pronostico en pacientes con HCC relacionado con el consumo de alcohol. Referencia
Costentin, C. E., Mourad, A., Lahmek, P., Causse, X., Pariente, A., Hagège, H.,. & Condat, B. (2018). Hepatocellular carcinoma is diagnosed at a later stage in alcoholic patients: Results of a prospective, nationwide study. Cancer.

La cirrosis es una enfermedad crónica, progresiva e irreversible que afecta al hígado y consiste en la muerte del tejido hepático normal, que es sustituido por un tejido cicatricial incapaz de ejercer las funciones del hígado. Por lo tanto, los individuos con cirrosis, este órgano no puede cumplir las funciones habituales. Su pronóstico es grave, y los pacientes suelen fallecer por hemorragias digestivas, insuficiencia hepatocelular, cáncer o infecciones. Afecta de preferencia a los hombres, sin embargo, hay formas casi exclusivas en las mujeres. Puede suceder en cualquier etapa de la vida, con más frecuencia entre los 25 y 65 anos de edad, donde ocupa el cuarto o quinto lugar dentro de las causas de muerte.

El hígado pesa unos 1500 gramos y es unos de los órganos más importantes de nuestro cuerpo, además cumple ricas y variadas funciones. El hígado realiza una gran variedad de funciones en el cuerpo, entre éstas están la desintoxicación de la sangre y la producción de bilis que ayuda en la egestión

La cirrosis es el estadio final de un gran numero de enfermedades que afectan el hígado.Se caracteriza por el endurecimiento del hígado provocando unos cambios que alteran la estructura y el funcionamiento del mismo, ocasionado complicaciones que afectan a todo el organismo.
La cirrosis es una enfermedad crónica e irreversible El proceso es crónico e irreversible, si bien, el hígado estando dañado puede cumplir sus funciones.

Se denomina hepatopatia crónica a la enfermedad hepática de más de seis meses de duración, medida generalmente por la elevación de las transaminansas. Estas últimas son el dato que expresa el número de células dañadas del hígado. Cuanto más estén afectadas las transminansas serán más altas. Dentro de este cuadro existen diferentes grados de afectación. Los pacientes con afectación mas leve tienen menos posibilidades de presentar complicaciones y una supervivencia a largo plazo mas larga. Cuando la enfermedad es avanzada el riesgo de complicaciones es muy alto. La clasificación mas utilizada en la actualidad se denomina “Clasificación de Child”. Se basa en un sistema de puntos según datos de los análisis y los síntomas del paciente. Permite dividir a los enfermos en 3 grupos: Pacientes con buen pronostico; Pronostico intermedio; Mal pronostico.

La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado que causa daño al tejido hepático, cicatrices en el hígado (fibrosis, regeneración nodular), disminución progresiva de la función hepática, líquido excesivo en el abdomen (ascitis) trastornos de coagulación (coagulopatía), aumento de la presión en los vasos sanguíneos hiipertensión portal) y trastornos de la función cerebral (encefalopatía hepática El hígado pesa unos 1500 gramos,es el órgano mas grande de nuestro cuerpo, su color es rojo vino, esta situado en la parte derecha del abdomen, bajo el diafragma, protegido por las costillas. Esta conectado al intestino delgado mediante e conducto biliar, que transporta la bilis desde el hígado, donde se produce, hasta el intestino, donde se utiliza en la digestión. Su misión es fundamental en el funcionamiento del organismo, ya que participa en multitud de procesos químicos indispensables.

Inicialmente el hígado se inflama y aumenta de tamaño, se acumula la grasa en el y esto hace que su funcionamiento sea menos adecuado. Pero, los cambios son reversibles puesto que si el estimulo que los ha provocado desaparece, el tejido puede recuperar sus capacidades. Esto se ve con frecuencia en los pacientes que beben alcohol y abandonan su consumo cuando el hígado no esta muy alterado. La grasa acumulada y la inflamación puede desaparecer y el hígado puede llegar a recuperar su forma y funcionamiento normales. Sin embargo, si la enfermedad evoluciona, los hepatocitos (las células que forman el hígado) van degenerándose y muriéndose, hasta ser sustituidas por tejido cicatricial: esta es la etapa denomina de cirrosis. Por lo tanto, podríamos decir que la cirrosis es la fase final de una hepatopatia crónica, a la que no tienen porque llegar todos los pacientes que tienen hepatitis crónica. Este es un tc del abdomen superior que muestra el hígado graso. Se puede notar el agrandamiento del hígado y el color oscuro comparado con el bazo ( cuerpo gris en el lado inferior derecho)

Tc hígado con exceso de grasa La sustitución del tejido normal del hígado por tejido cicatricial conduce a una anulación de las funciones del hígado. Entre los roles que cumple el hígado esta al producción de bilis, la fabricación de proteínas (algunas necesarias para la coagulación de la sangre), el metabolismo del colesterol, el almacenamiento de glucogeno (sustancia que sirve para guardar energía), producción de hormonas, metabolismo de grasas, detoxificacion de sustancias del organismo y de medicamentos, alcohol, drogas. Todas se ven alteradas por la destrucción de las células hepáticas que se producen en la cirrosis y son responsables de los síntomas.

Cada uno de los roles del hígado y las consecuencias que tienen que deje de funcionar: Detoxificacion (o depuración): Es una de las funciones más importantes que cumple el hígado,

Y cuando fracasa, produce numerosos síntomas. El hígado actúa depurando diferentes sustancias producidas por nuestro organismo o que consumimos (el alcohol o los medicamentos). La acumulación de estas sustancias puede dañar al organismo y producir algunos de los síntomas que vemos en la cirrosis como la somnolencia y desorientación. Al alterarse la detoxificacion hay que tener cuidado con los medicamentos y el alcohol. Este último puede agravar hacer más efecto de lo normal: dosis bajas pueden actuar como si se hubiera tomado una cantidad muy grande. Esto ocurre sobre todo con los que tienen acciones sedantes como algunos calmantes, la codeína, los derivados de la morfina o los antidepresivos etc. Ocurre que en estos pacientes una dosis normal de fármacos puede hacer que se sientan dormidos o incluso descompensar su cuadro. Por ello, es muy importante que estos sujetos consulten siempre con su médico lo que pueden tomar y a qué dosis para evitar problemas. Control de la coagulación de la sangre: El hígado produce sustancias como la protrombina que son esenciales en la coagulación. Al faltar, la sangre tiene dificultades para coagularse y se sangra con más facilidad, siendo más difícil cortar la hemorragia. Los pacientes con cirrosis sangran en ocasiones por la nariz o por las encías, al lavarse los dientes, o les aparecen hematomas con mucha facilidad, incluso con golpes tan pequeños que les pasan desapercibidos.

Circulación portal: El aumento de la presión en la vena porta (la que lleva sangre al hígado procedente del bazo, el páncreas, el estómago y parte del intestino) implica que la sangre fluya con más dificultad y se puede quedar acumulada en algunas venas. Al haber más sangre de lo normal los vasos acaban dilatándose. Las venas dilatadas se denominan varices y pueden aparecer en el esófago, el estómago o en el intestino. Si las varices esofágicas se rompen pueden dar lugar una hemorragia digestiva severa (vómitos de sangre roja). Otra consecuencia de esta acumulación de sangre en las venas es que parte del líquido pasa a la cavidad abdominal dando lugar a una hinchazón denominada 'ascitis'. Producción de bilis: La bilirrubina es una sustancia de color amarillento que se produce en el hígado sobre todo a partir de glóbulos rojos viejos. Una parte de esta bilirrubina que se denomina 'conjugada', pasa a la sangre y, otra parte, llamada 'no conjugada' o 'indirecta' se secreta a los conductos biliares y llega por la bilis al tubo digestivo. En los pacientes con cirrosis se produce gran cantidad de bilirrubina conjugada que pasa a la sangre, por lo que los enfermos adquieren un color amarillento característico denominado 'ictericia'.

los actos mercantiles del codigo de comercio